Ah, ya hemos llegado a 100 reviews wii~ Que feliz soy, gracias a todas las que comentan, también a quienes dejan reviews anónimos que aunque esos no puedo responder también me encantan. Y no me olvido de los que leen, pero no comentan, gracias a ustedes también. Sin contar este capitulo solo quedan otros cinco, los más largos, como vuela el tiempo...

Titulo original: "This Dance"

Autora: Sunny Day in February Perfil:/u/561645/

Disclaimer: ...


Esta Danza: Días Aleatorios Antes Del Baile –parte 1

Antonio:

Ah, amor, amor… ¡para mí, amor es una simple y maravillosa cosa una vez que lo consigues!

Quiero decir, logras estar con la quien amas y quien amas incluso estará feliz por ello. Logras besar y acariciar y amar a quien amas, y eso, también, será aceptado con gusto por la persona especial. Y correspondido. Y eso… ¡eso es bueno! ¡Así es como debe ser! El amor siempre debe ser así, agradable y fácil y maravilloso y a pesar de todo extremadamente excitante en los momentos indicados.

¡A me gusta pensar en el amor de esa manera! ¡Yo honestamente creo que el amor es de esa manera!

Pero… también hay montones y montones de personas por el mundo quienes, tristemente, no están acostumbrados a ser amados y admirados, usualmente gente que es extremadamente titubeante insegura sobre dar y revivir amor. Ah, créelo o no, pero yo puedo imaginar que debe ser difícil para esas angustiadas personas el darse cuenta que todo el afecto que están ganando es en verdad todo suyo. En verdad. Sin condiciones.

Bueno, en cierto modo eso es una mentira; tienen que hacer una cosa a cambio: amar a sus personas especiales a cambio. Eso es todo. Y puede ser más difícil de lo que parece.

Especialmente cuando tú eres realmente, realmente nuevo es toda esta cosa de tener una relación romántica.

Como… bueno, Lovi.

Pero estaba esforzándose al máximo para ajustarse a esta nueva situación (¡ser mi lindo amante!~). Conocía a Lovino. Y sabía mejor que nadie, quizá aun mejor que Feliciano, que Lovi era muy capaz de amar y ser amado a cambio.

Pero…

…Lovi seguía siendo Lovi.

Por lo que los días que siguieron después de nuestra primera noche juntos, fueron bastante confusos, tanto para Lovino como para mí.

13 días antes del baile de Austria

Sentí que Lovi me miraba cuando esponje su almohada solo un poco más.

No dijo mucho, solo estaba mirándome. Y frunciendo el seño. Y sus brazos estaban cruzados protectoramente enfrente de su pecho. A primera vista, podrías decir que todo en él prácticamente estaba gritándome: "¡Mantente jodidamente lejos de mí, tu jodido bastardo molesto!"…

…excepto por sus ojos. Sus ojos… estaban claros, bellos y abiertos extensamente, cuando los vislumbre. Los ojos de Lovino parecían verme con algún tipo de adoración, con algún tipo de anhelo y sí, incluso con algún tipo de amor. Ah… podía decir que el encantador y curioso italiano quería acercarse más a mí, tocarme, quizá, muy ligeramente… pero él no podía acercarse, el simplemente no podía, debido a su…

Debido a su actual...

...um...

...condición. Sí, condición.

Pensé que había sido muy cuidadoso con Lovi (anoche fue su primera vez, después de todo)… pero ya que se negaba a salir de la cama y estaba sentado en una pila de almohadas con una inquietantemente profunda, grande y gorda arruga de "voy a arruinar su linda cara para siempre" en su frente, estaba comenzando a creer que no bailaríamos mucho hoy.

Oh, y que en realidad no había sido tan cuidadoso la noche pasada.

Me hiso sentir bastante mal, para ser honesto. Ni siquiera me atrevía a mirarlo a los ojos, no importaba que tan intensa fuera su mirada. Y por supuesto, Lovi se canso de eso.

—Mira podrías solo… ¡solo deja de esponjar la maldita almohada! —de repente soltó, arrebatando la gran almohada de mis manos—… ¡ya deja en paz la pobre cosa! ¡Maldición!

Me quedé allí un momento, mis manos y brazos aún en la posición de "¡estoy esponjando una almohada ahora!~, mis ojos seguían evadiendo los suyos fanáticamente mientras reaccionaba. —A-ah… lo siento, no creí que estuviera… um… suficientemente suave para ti.

—Bueno, lo está. —Lovi puso la almohada blanca en su regazo y se movió un poco en la cama. Era sólo un pequeño movimiento en realidad, pero me di cuenta del rápido destello de dolor en su rostro, de todos modos.

Me hizo sentir incómodo y preocupado. —¿L-lo estaba? Oh. ¡En ese caso, perdón por esponjar tu almohada aun más! Ajaja-

—Callate.

—…ah, tan poco lindo, Lovino…

—¡Te dije cállate! —suspiró y se aferró la almohada un poco más cerca, girando la cabeza hacia el otro lado—... mira, no estoy hecho de cristal ni nada parecido, tu idiota estúpido. Deja de tratarme como a una débil niñita.

Olvide mi intención de no mirarlo y mire fijamente su rostro. —¡Pero estas lastimado!

—¡Por supuesto que estoy lastimado! ¡Me duele a horrores, maldición! ¡Y sí, es toda tu culpa, tu bastardo! —gruño, apuntándome con un dedo algo tembloroso.

Trague saliva. Lovino sonaba sinceramente molesto.

No obstante, molesto o no, su dedo acusador fue bajado lentamente. —…p-pero está bien. Ya que eres… tu, esta… bien.

La malhumorada y al mismo tiempo amigable voz de Lovi me hiso estremecer del deleite. Asentí lenta y cuidadosamente. Debí haberme vito bastante calmado y sereno desde fuera, pero por dentro, estaba eufórico por las palabras de Lovi. Y , estaba en efecto cansándome de esas tontas reacciones físicas mías a todo lo que se tratara de Lovino. En serio, el constante revoloteo de mi corazón estaba empezando a molestarme a lo grande; ¡los corazones no revolotean!

Sin embargo, todavía estaba tartamudeando cuando abrí mi boca.

—¿Sí? ¿Está bien? ¿Lo está?

—…sí. —Se sonrojo enormemente y tosió, como para esconder su vergüenza.

T-tan adorable. Sonreí y me relaje algo más, levante mis manos para acariciar sus mejillas infladas y quitar algunos de los mechones de su rojiza cara. —Oh, Lovi… ¡eres tan lindo!~

—¡M-mierda, me estas espantando, tu b-bastardo! —tragó saliva, rápidamente tomó la gigante almohada de tomate junto a él y la empujó en mi cara sonriente—… s-si tienes suficiente tiempo para hacerme sentir como un gran y estúpido marica y esponjar todas las almohadas hasta que se sientan ridículamente suaves, entonces esponja esta almohada! ¡Esta dura!

—¡Oh, por supuesto, Lovi! —Pelee (sí, pelee) la enorme almohada de mi cara y emití una feliz sonrisa hacia mi adorable amante—… oh, ¿y debería prepararnos el almuerzo después de esponjar esto?

Lovi se veía como si quisiera decir "sí", pero se detuvo en el último minuto y se puso solo un poco más rojo. Respiró hondo y algo silbante.

—N-no. No tienes que hacer el almuerzo, aun.

—¿No? —pestañee confundido—, pero que de-

Él gruñó y se pasó una mano por el pelo nerviosamente. —S-solo… solo quédate aquí por un minuto. O dos. O tres. O más, para lo que me importa. Mierda, tú bailando por todo el lugar me está dando dolor de cabeza, así que por favor, solo… para de moverte.

—Está bien.

—…quédate conmigo, ¿lo captas? No te vayas. —Lovi murmuró, abrazando más la almohada en su regazo.

Le di unas palmaditas a la almohada roja en forma de tomate y trate de prevenir que mi sonrisa se hiciera muy amplia.

—Está bien, Lovino.

Yo esponjaría todas las almohadas del mundo por él.

8 días antes del baile de Austria

Lovino no quería que le dijera a nadie de nuestra relación aun, quería que esperara hasta el baile de Austria. Dijo que le sería muy vergonzoso enfrentar a todos los países en la fiesta de Austria si ellos sabían que nos habíamos vuelto algo más que solo buenos amigos.

(Bueno… claro, técnicamente, el no me dijo exactamente con palabras que estaba apenado de ello, pero ya que estaba muy apurado en empujarme cada vez que otro país aparecía inesperadamente, me di cuenta que aun debía sentirse raro sobre el asunto.)

Necesitaba más tiempo para acostumbrarse a nuestra nueva situación y yo entendía eso perfectamente. Así que, por Lovi, no hice nada que pudiera revelar nuestra verdadera relación…

…la mayor parte del tiempo.

Bueno, al menos lo intente.

Ah, llámame vil, pero personalmente, nunca podría obtener suficiente de las emocionantes expresiones de horror y desesperación total en la cara de Lovi cuando lo tenía en brazos, justo cuando alguien más estaba entrando de repente en el salón de baile.

¡Como hoy!~

Estaba ocupado enseñándole a Lovi lo básico del Pasodoble y solo lo estaba sosteniendo en una muy sospechosa pose —y yo sabía que él sabía que lo estaba, porque por qué más estaba jadeando así y sin importarle en absoluto mi pierna entre la suya— cuando la puerta del salón de baile fue abierta con una patada y Gilbert y Francis entraron. Entraron ruidosamente.

—¡Yo, Tonio!

—¡Bonjour, Toni!

Naturalmente, Lovino se congelo al instante y los observo por un corto tiempo, antes de empujarme, patearme en las piernas y estruendosamente gritar por toda la habitación sobre el loco pervertido que era por tocarlo así. Entonces fulmino con la mirada a Francis y Gilbert —con una horrible mirada asesina en sus ojos— y finalmente salió. No miró ni a Francis ni a Gilbert mientras los pasaba y azotó la puerta tan fuerte como pudo al dejar la habitación.

El albino y el francés se miraron el uno al otro en silencio y luego se enfocaron en mí, sus ojos brillaron como si supieran algo. Gilbert fue el primero en hablar. Puso sus manos en sus bolsillos y sonrió, mirando a la puerta muy firmemente cerrada detrás de él y Francis.

—…entonces… supongo que tu y el pequeño cabrón están… haciéndolo, ¿les va bien?

—Ah, hola Gilbert, Francis. ¡Si, ciertamente lo estamos haciendo genial, gracias por preguntar! —solté feliz, olvidando completamente la promesa que le hice a Lovi sobre (como él lo llamaba) "cerrar la condenada boca sobre tu y yo y la cosa que tenemos", y continúe—. Pero oigan, ¿Qué están haciendo aquí? ¿No deberían estar practicando para el baile de Austria?

La cara de Gilbert decayó mientras se señalaba tristemente. —Neeh , no lo necesito: el grandioso yo no fue invitado al baile, de todos modos. ¿Puedes creerlo? ¡Odio a este jodido nerd austriaco y a esa malvada perra húngara!

—Oh, y en cuanto a mí, Toni —Francis sonrió, sacudiendo su mano dramáticamente—, tú sabes muy bien que yo soy un excelente bailarín. No necesito ninguna práctica, pues yo desafío la belleza y la elegancia.

Gilbert resoplo. —Tú sin duda desafías algo.

Francis lo ignoro y me giño un ojo. —Bueno, no queríamos interrumpirte a ti y a tu precioso Romano (¡oh, Dios no lo quiera!), pero estábamos aburridos. Así que entretennos.

Les sonreí débilmente a mis compañeros. —…ah, lo siento, pero me temo que estoy demasiado ocupada bailando con Lovi como para hacer algo más.

—Sí, claro. Apuesto a que tienes suficiente tiempo para hacérselo a él si él lo pide, sin embargo —remarco Gilbert, sonriendo, y le dio unas palmaditas al pequeño pájaro amarillo en su cabeza.

Yo me reí. —Ajajaja, sí, se pondría pensar que sí, ¿verdad? Pero tristemente, no puedo, porque Lovi no sería capaz de bailar despu…

Y entonces finalmente hice "clic". Oh.

La sangre lentamente se drenaba de mi cara y sentí mi sonrisa cambiar a una mueca extraña. Oh Dios. Lovi me mataría si descubría que mis amigos lo descubrieron…

Más tarde ese mismo día, después de que Lovi volviera y pateara fuera a mis amigos mientras los maldecía (lo que era una muy espectacular visión, ya que Lovi en realidad les tenía bastante miedo y normalmente evadía hacer algo como hablar con ellos), Lovino y yo estábamos sentados en el suelo de madera en el salón de baile sin hablar mucho. No habíamos bailado tanto al final, pero eso no estaba en mi mente, y probablemente en la de Lovi tampoco.

—Ellos lo saben, ¿verdad? —dijo Lovino de repente, mirando a sus rodillas— …s-sobre nosotros, quiero decir.

—Ah… me temo que sí —asentí.

—Mierda —gruño Lovino.

—Lo siento… no sabía que lo hacían, tampoco…

—¿Y ahora?

—¿…hm?

—¡No me vengas con "hm", tu imbécil! ¡Y pon algo de atención! ¿E-ellos van a decirles a los otros que estamos…?

—Oh, no; prometieron que no le dirían a nadie. Lo bueno es que puedo ser muy convincente cuando tengo mi hacha conmigo.

Lovi casi sonrió y me pego en la cabeza. —…estúpido.

—Entonces —me deslice un poco más cerca del italiano—, ¿no estás enojado conmigo?

—No. Y eso apesta. Por alguna razón —Lovino me miro cuidadosamente—, ya no puedo enojarme contigo tan frecuentemente. S-solo no puedo. Eso me cabrea.

Sonreí y puse una de mis manos sobre la suya, dándole un pequeño apretón. —Eso me gusta.

La cara de Lovino se calentó, pero no trato de liberar su mano. —Bastardo. ¿Q-qué es el "eso" del que estás hablando?, ¿es el que ya no me puedo enojar contigo tan seguido? ¿Eso te gusta?

—¡Por supuesto! —dije—. Pero también estoy hablando de tu honestidad. Ah, siempre me gusta cuando eres honesto sobre algo, Lovi. Te hace muy lindo. Y sexy.

Lovino frunció el seño. —¿…q-qué demonios?

Agarre su mano más fuertemente e hice mi otra mano vagar hacia el interior de sus exquisitos muslos. —Ah, ya me oíste, Lovi… creo que eres muy, muy sexy cuando eres honesto… pero por otra parte, siempre te encuentro sexy.

Se estremeció y su respiración se hizo un poco apresurada. —…c-cállate.

Sonreí satisfactoriamente. —Oblígame.

Y ciertamente lo hiso.

Tuvimos que saltarnos el baile otra vez al día siguiente.