Aunque he querido hacer algo más largo, no pude escribir más... De todas maneras aquí la primera actualización de este fic.


Ser un Amigo.

Ya casi finalizaba la semana y Naruto, avergonzado y rascándose atrás de la cabeza, estaba un poco sonrojado al frente de la chica que le había ayudado durante las vacaciones pasadas con los cálculos de su trabajo de verano, allí en el restaurante de comidas rápidas donde él atendió la caja… antes de que lo sacaran después de casi cumplir las dos semanas por incumplimiento del horario.

Durante ese tiempo no es que hubiese hablado mucho con la chica o que se hayan hecho muy amigos, pero si le tomó por sorpresa el hecho de encontrarla en el mismo lugar donde estudiaba. ¿Por qué ninguno había dicho un simple 'dónde estudias'? Se sentía incomodo con la idea de 'así que eres una muy buena persona, hasta me ayudaste, pero nunca me habría fijado en ti a pesar de encontrarnos por el mismo pasillo a clases; apuesto a que has pasado por mi lado un par de veces estos días, ¿eh?'.

Por supuesto no diría todo eso en voz alta ni pediría una clase de perdón, pero por alguna razón le incomodaba que eso haya pasado.

En lo que respectaba a Hinata, precisamente había tratado en vacaciones de evitar el tema de dónde estudiaban y luego esa semana había evadido encontrarse de frente con él… como siempre.

Por una parte, antes y después de los días de vacaciones se había convencido así misma que Naruto nunca recordaría a alguien como ella, así que ¿por qué razón animarse a encontrarse luego con él?, y por otro lado, bien podrían haberse intercambiado mails y teléfonos, pero conocer al rubio porque había sido obligado a trabajar en el mismo lugar que ella, en un lado y momento muy diferente al instituto, era ya otra cosa. Una cosa llamada 'él está vetado para ti'.

Además no tenía idea de cómo tratarlo. Si bien él mismo la había detenido antes de entrar al lugar de estudio, ahora estaba allí parada en las escaleras y ni siquiera podía devolverle apropiadamente el saludo, es más, dudaba que en algún momento su boca se atreviera a pronunciar palabra.

¿Por qué simplemente él no se daba media vuelta para no tener que mostrar esa ridícula faceta a quien a escondidas era su amor platónico?

—Así que… ¿estudias también aquí? —Naruto decidió interrumpir el silencio.

La pregunta estaba fuera de lugar si se tenía en cuenta que Hinata llevaba el mismo uniforme de las demás estudiantes, falda azul oscuro y blusa de algodón blanca con un pequeño logo del colegio, pero ella en ningún momento pensó en devolverle una sarcástica respuesta.

—… sí… —murmuró demasiado bajito pero Naruto no tuvo que preguntar qué había dicho porque al mismo tiempo ella asintió con la cabeza.

—Bien —dijo Naruto también asintiendo y parando por fin de rascarse detrás de su nuca. Sabía que se estaba comportando como un verdadero idiota y pensó que esa era una razón suficiente para que la chica estuviese en todo su derecho de no querer tratar con él.

Pero aun así, él no era una persona que se conociera precisamente por no ser persistente…

Observando como una profesora a lo lejos les hacía señas para que avanzaran y terminaran de entrar de una vez, Naruto rebuscó apresurado en los bolsillos de sus pantalones por algún papel.

—¿Tienes algún lapicero que me prestes… er… Hinata?

Ella casi había sentido ahogarse con su propia saliva, él la había llamado por su nombre, él había recordado como se llamaba después de todo ese tiempo.

Al ver que Hinata se había quedado quieta sin decir ni buscar nada, y descartando la posibilidad de que se había equivocado de nombre por lo que ahora estaba ofendida —no era el más inteligente pero tenía muy buena memoria—, Naruto habló:

—Esto… usualmente Sasuke es quien… no, quiero decir, me he acostumbrado a no cargar con que escribir porque Sasuke siempre me presta uno de él… ¿sí? —explicó creyendo que el letargo de la chica era porque ella no entendía porqué él mismo no usaba uno propio. También pensó innecesario decir quién era Sasuke, todo el mundo sabía quién era Sasuke.

Al ver que ella no actuaba ni nada Naruto muy seguro se imaginó a la chica pensando un 'qué clase de tonto no trae con qué escribir'.

Nervioso volvió a rascarse detrás de su nuca y pensó que ahora oficialmente debía ser la persona más idiota que ella conocía del planeta.

—Está… está bien, Naruto —respondió la chica y el rubio pudo ver una hermosa sonrisa ofrecida a él.


—Sasukeee, ¿a quién esperas? No será a tu novia, ¿cierto? —preguntó una de aquellas voces que Sasuke consideraba plenamente irritantes y molestas, aun más si era lo primero que tenía que escuchar ese día, pero decidiendo dejar a la chica colgarse en sus hombros no la apartó de su espalda para preguntarle algo que él bien sabía, Ino debía conocer.

—¿Quién es ella?

Ino alargó su cuello para poder ver hacia qué dirección los ojos de Sasuke miraban y arrugó el entrecejo cuando se enfocaron en Hinata Hyūga, la chica que si bien llevaba todavía la falda más larga a diferencia de la mayoría de chicas, de un momento para acá le empezó a aumentar el busto, se dejó crecer el cabello y fuera lo que se hiciera o usara, su piel nunca presentaba un infeliz grano de acné.

—Ino… —comenzó Sasuke pensando ahora si debía quitarse de encima a la rubia y quedarse con sus propias suposiciones… que aquella chica de oscuro pelo no valía la pena por la qué preocuparse.

Estaban a algunos metros de distancia de la entrada, al lado de una columna por la que todos los demás pasaban de largo.

La rubia a su espalda hizo más fuerte el agarre ante la mención de su nombre por parte de Sasuke, pero terminó soltándose ella misma un segundo después no sin antes dejarle un muy pequeño beso en la nuca al pelinegro.

— Hinata Hyūga, ¿por qué? No me digas que te parece linda…

Sasuke se apartó un poco para recostar su espalda contra la superficie blanca y aunque sabía que Ino no lo había captado, era para evitar que ésta volviera a sujetarse así de él.

—Naruto está hablando con ella — respondió él.

Ino, la que todo el mundo decía que era la más perfecta para ser la novia de Sasuke, ahora frente a él se elevó un poquito en puntillas y trató de ver a la persona con quien Hyūga parecía hablar. Tal y como había dicho Sasuke, Ino divisó el rostro de Naruto que estaba un poco oculto gracias a una de las puertas de la entrada al pasillo principal.

Entonces Ino creyó entenderlo todo… Sasuke solo estaba un poco preocupado por la suerte de su mejor amigo. Pero solo un poco, tal y como debía ser en los mejores amigos.

No vendría siendo como si él tuviera algún pensamiento serio con la chica o algo por ese estilo.

—Ah… —dijo casi inaudible ella y prefirió no dejar escapar alguna opinión propia, prefiriendo quedarse al margen para no molestar ni interferir en las ideas que el Uchiha estuviera analizando ahora…

A lo mejor nada.

No era verdad, pero todo el mundo del instituto creía que ambos tenían una especie de pacto para acordar, elegir, intercambiar… y hasta recetar chicas. También siendo Ino una de las chicas más cercana a ellos, le habían preguntado muchas veces sobre la veracidad de tal acuerdo aunque no lo había confirmado ni lo había desmentido, y todo porque le gustaba… le encantaba la idea que surgía en los demás de pensar que la razón por la que no era pareja de Sasuke era porque lo había sido antes de Naruto, y… le fascinaba que la relacionaran así con dos de los mejores de allí.

Sus azules ojos maquillados perfectamente intentaron volver a ver los oscuros de Sasuke que, por supuesto, no la miraba. Entonces ella habló… Prefería la atención de Sasuke aunque éste no pidiera sus opiniones la mayoría de las veces.

—Quizás Naruto quiere conseguirse alguna chica pero… —y por lo que empezó a decir, esta vez el pelinegro si la observó— vaya mala elección, ¿eh?

Ino sonrió y Sasuke pareció querer darle la razón. Ino se entusiasmó por eso.

—Solo es una opinión, ella es… rara, ¿sabes? En realidad es una nena de una familia muy rica, pero es tan… terriblemente tímida, no habla mucho y creo que tampoco es muy inteligente, o al menos no demuestra mucho ánimo en las clases que comparto con ella y creo que en toda la vida solo le he hablado… ¿dos veces? No tengo idea de cómo ha terminado hablando con Naruto, si soy sincera. Lo más probable es que hayan tropezado y se estén disculpando…

Dicho todo aquello y sintiéndose notoriamente tranquilo, Sasuke cerró los ojos y, aunque de nuevo Ino no entendería, él quería casi infantilmente que cuando los volviera abrir la figura de la chica rubia superficial ya no estuviera ahí frente a él, que simplemente se desapareciera. De manera frustrante siguió viendo a Ino cuando volvió a abrirlos pero se quedó mirándola, recorriendo la silueta de ella de arriba abajo, pensando que de vez en cuando podía darles migajas a… las perras.

—Así que… Ino —dijo con profunda y grave voz—. ¿Qué tal esta noche?

Para Ino no había necesidad de decir nada más y coqueta le sonrío.

Sasuke sin tener que alargar el cuello ni empinar sus pies, quitó la mirada sobre Ino, volvió a mirar en dirección a donde estaba su amigo Naruto y sus ojos presenciaron algo… interesante.

Volvió a fijarse en la chica a su lado.

—Yo llamo, ¿entendido?

Aunque el acuerdo representaba algo más que alguna tarea por hacer o una reunión de amigo para conversar, la frialdad que mostraba Sasuke hacía que pareciera que estuvieran hablando sobre el clima o algo más banal, pero a Ino no le importaba siempre y cuando Sasuke le ofreciera su atención.

Entonces un segundo después él sonrío de medio lado pero no era para ella.

La chica se quedó en su lugar como vio a Sasuke partir al encuentro de Naruto.

Sakura no vendría, sus otras 'amigas' estaban enfurecidas por algo ocurrido en el centro comercial el día anterior y no tenía caso meterse en la conversación de ellos dos… así que hoy oficialmente estaría sola para ese día. Hizo un puchero y se cruzó de brazos, pero bien reconocía ella que todo eso no le significaba un día aburrido.


—Oye, idiota —saludó Sasuke y el rubio sólo por molestar puso mala cara cuando observó acercarse a su amigo y luego empezaron codo a codo a caminar.

Generalmente Sasuke era la primera persona con la que se veía al inicio de todos los días de jornada estudiantil, pero por alguna razón que Naruto no podía deducir se alivió que su amigo lo encontrara después de su fugaz encuentro con la chica de oscuro y largo cabello…

Hinata, la chica a la que le acababa de dar su número y una dirección de mail, la chica de la que él ahora tenía los mismos datos de ella pero grabados bajo su bronceada muñeca, la chica que se había ido como un alma que traspasara paredes, rápido e inadvertida. Misteriosa… fue lo que se metió en la abeza del siempre bueno de Naruto.

—¿Qué tal? —devolvió el saludo el rubio y sonrió—. ¿Crees que Kakashi me dará otro chance para-?

—¿Qué le diste a ella? —interrumpió Sasuke y le desagradó la forma en que Naruto intentó parecer indiferente a la experiencia que minutos antes tuvo. Sasuke insistió—: A la chica con la que hablaste, ¿era un… billete?

Exactamente fue eso, un billete porque había sido lo más cerca a la mano que el rubio tuvo para garabatear su información a Hinata. Naruto se sintió incomodo bajo la mirada que le daba Sasuke al preguntarle sobre eso y Sasuke esperó paciente hasta que el rubio le respondiera todo.

—Sí… —afirmó el menor de los dos y contrario a lo que dictaminaba los largos años de amistad, hasta ahí dejó su respuesta.

Naruto esperó que su amigo pensara algo tan sencillo como que había prestado algo de dinero, pero si Sasuke no comentó nada era porque podía deducir fácilmente lo sucedido al echar un vistazo a la muñeca del chico rubio.


Esto por ahora.

Ahora que he tocado a todos los protagonistas seguiré mi proyecto. Hasta la próxima.