Mundo ideal – SasuNaru
Historia by 7up
Original Naruto by masashi kishimoto
Capítulo 4. De guías-¿De verdad no quieres ir más rápido?
Preguntó Sakura a Naruto mientras caminaban tranquilamente a través de los árboles, el rubio con sus manos metidas en sus bolsillos. Sakura tenía las suyas detrás de la espalda, sus dedos entrelazados mientras miraba a su amigo.
-¿Por qué molestarnos? Aún va a estar ahí cuando lleguemos.
-Tú eres el que traía prisa en llegar al Sonido para verlo, y ahora que lo tienes de regreso, estás menos entusiasmado.
-No es que esté menos entusiasmado, simplemente es que… ahora sé dónde está. Sé cómo contactarlo, y sé que puedo hablar con él cuando lo quiera. No veo la necesidad de apresurarnos.
-Supongo.
Sakura, miro al cielo. Se había aclarado considerablemente. No se había dado cuenta de que Naruto estaba tan cansado, porque había dormido por más de ocho horas y despertado aterrorizado. Se había confundido, pero él insistió que sentía como si no fuera a despertar, y se veía muy aliviado de descubrir que nada había cambiado cuando lo había hecho.
-¿Qué crees que le pasará?
Era algo que los dos se habían estado preguntado acerca de su ex-compañero, pero ninguno había tenido el valor suficiente como para preguntarlo hasta ahora. Sakura sólo lo hacía porque la estaba volviendo loca, y sabía que Naruto iba a querer hablar sobre ello. O tal vez no querría, pero ella quería, así que lo sacó.
-No lo sé. Estoy… asustado de que Tsunade-oba-chan vaya a tener que ejecutarlo.
-Ella sabe que él significa demasiado para nosotros, Naruto, nunca haría eso.
-Pero los aldeanos la presionarán. Traicionó a Konoha y se fue con el enemigo. No hay manera de que nada mas lo perdonen sin más, Uchiha o no. Básicamente es como Itachi. Si él regresara, dudo que los aldeanos lo recibieran con los brazos abiertos sólo porque es un Uchiha.
-Supongo.
Los dos continuaron en silencio, caminando lentamente. Entrando a la sombra mientras el Sol abrasador los golpeaba, la aldea vislumbrándose a través de los árboles.
-¿Piensas…? ¿Piensas que las cosas hubieran sido diferentes si Orochimaru nunca hubiera aparecido durante los exámenes Chunin? Si yo hubiera sido más… fuerte… Si hubiera impedido que el sello le fuese colocado ¿Crees que las cosas hubieran sido diferentes?
-No. Si Orochimaru no hubiera atrapado a Sasuke durante los exámenes Chunin, hubiera tenido éxito en otra ocasión. De cualquier manera, la propia ansia de poder de Sasuke lo hubiera conducido al Sonido. No nos hubiera sido posible salvarlo, sin importar que tan fuerte tratáramos.
-Pero tú lo hiciste. Ahora está de regreso, por muy reacio que esté sobre ello. Estoy segura de que te lo agradecerá. Después de todo ¿Quién quiere compartir su cabeza con alguien más? ¿Te puedes imaginar compartiendo tu cuerpo con Orochimaru?
-Es su lengua. ¡La lengua! ¡Me pone los pelos de punta!
Sakura soltó una risita, coincidiendo con él mientras empujaba a Naruto ligeramente, diciéndole que era un idiota. El rubio rió y Sakura no pudo evitar el sentirse aliviada. Naruto no había actuado así de inmaduro en mucho tiempo, y sólo demostraba que tener a Sasuke de regreso lo estaba haciendo actuar como antes. Sabía que Tsunade estaría encantada de escuchar un "Tsunade-baba" salir de la boca del rubio una vez más. Pudiera que incluso le gritara por ello, pero Sakura sabía que por dentro, Tsunade estaría feliz.
-¡Naruto! ¡De verdad trajiste a Sasuke de regreso!
-¡Nadie nunca pensó que lo lograrías! No te ofendas, no era nada contra ti, pero… él es Uchiha Sasuke. ¡No puedo creer que lo hicieras!"
-Sip, sip. Siempre les dije a todos que sería capaz de derrotar a Sasuke.
-¡No te regodees!
-¡Itai! ¡Sakura-chan, eso duele!
-Se ve más feliz, ¿verdad?- comentó Kotetsu con una pequeña sonrisa.
-Sí, se ve.- Coincidió Izumo.
-¡Tsunade, no puedes decirlo en serio!
-A pesar del hecho de que regresó sin mostrar resistencia, eso aún no cambia el hecho de que se fue por propia voluntad. Hasta que estemos seguros de que no tiene un motivo oculto para ello, se quedará encerrado. Ahora, dame el pergamino.
-No hasta que dejes salir a Sasuke.
-Naruto, no te estoy hablando como Tsunade, me estoy dirigiendo a ti como tu Hokage. Dame el pergamino, o haré que mis ANBU te lo quiten antes de aislarte.
Naruto gruñó, impactando el rollo con el alma de Orochimaru contra el escritorio. Tsunade lo miró, pero no lo tocó. Levantó la mirada hacia Naruto antes de mirar hacia su mano. Él lo entendió, extendiéndola hacia ella. La mujer cuidadosamente removió la gasa que Sakura había puesto alrededor de su herida. Una vez que los vendajes fueron removidos, se quedó mirando su herida, estirándose para tocar las quemaduras cuidadosamente. Naruto no emitió ningún sonido, solo hizo una mueca de dolor en una ocasión.
-¿Esto pasó cuando lo sellaste?
-Sí.
-¿Estás seguro de que no fue capaz de introducir en ti una parte de su alma a través de tu mano?"
-Está demasiado abarrotado ahí, Kyûbi no dejaría a nadie más en mi coco. Orochimaru está atorado aquí, pero basado en esta quemadura, no creo que simplemente se vaya a quedar ahí silenciosamente.
-Oh, lo hará. Me aseguraré de ello.
Tsunade llamó a un ANBU y le dijo que llevara el rollo cuidadosamente hacia la sección de pergaminos prohibidos en la torre del Hokage. Lo iba a inspeccionar más detenidamente después, pero necesitaba hablar con Naruto primero.
-¿Naruto, estarás bien? Con Sasuke de regreso, quiero decir. Sé que esto no será fácil para ti y para Sakura, pero si nunca quieres volver a verlo…
-¿Qué no justo ahora estaba tratando de sacarlo de su celda?
-Mira, Naruto, te conozco, y sé lo amable que eres y como puedes sacrificar tu propia felicidad por la de otros. No te dejaré hacer eso, no esta vez. Sasuke se fue al Sonido por su propia voluntad, y traicionó a Konoha. No te dejaré que lo perdones tan fácilmente.
-¿Qué no es esa mi elección?
-Naruto, irás con Sasuke, lo perdonarás, serás agradable con él, te usará, y luego, te destruirá una vez más. No te voy a dejar volver a ser de la forma en que has sido desde que se fue. ¡No te dejaré!
-¿Por lo menos puedo verlo?
-Con una escolta.
-¿No confías en mí?
-Confío en ti, Naruto. Es en él en quien no confío.
-¡Kiba! ¡Kiba, espérate!
-Estoy pasando de esperar por ti, Sasuke.
-¡Tío, maldita sea solo escucha, está bien!
Kiba suspiró, girándose hacia Sasuke, molesto. Estaba harto de que Sasuke siguiera cancelando todo por Naruto. Entendía que los dos solían ser los mejores amigos y todo, pero dejar todo por dicho inconsciente mejor amigo simplemente no era nada genial.
-¿Qué?
-Naruto… su mano se movió.
-¿Qué?
-La mano de Naruto se movió cuando fui a su casa el sábado. Y Nana dijo que es un buen signo y que él… él podría regresar.
-¡¿Qué? ¿Estás seguro?
-Sí, hombre. Estaba pensando que tal vez, si te dejas caer hoy, podamos hablarle por un rato y podría… sé que es una apuesta muy grande, pero tal vez él… despertaría.
-¡Sí, oh dios… joder sí! ¡Estaré ahí, amigo! Joder, ¿es en serio? ¿De verdad podría salir de esta?
-Aja. Es… algo raro, ¿eh?
-¡Y malditamente alucinante! Oh dios mío, me quedaré ahí toda la noche si tengo que hacerlo, pero ese cabrón se va a despertar. Mierda, es tan emocionante.
-Sí. Tío… no le digas a Sakura ¿sí?
-Eh, ¿toc toc? No soy un idiota. Esa perra no va a conseguir un pepino de mí.
-Bien. Estaba pensando en pedirle a Sai que venga también, pero puede que esté ocupado. ¿Tiene karate los lunes o los martes?- Kiba frunció el entrecejo, tratando de pensar. Cuando pasaron unos cuantos segundos y aún parecía pensativo Sasuke suspiró. -No importa.
-¿Compañero? Si regresa ¿crees que será… diferente?
Era algo por lo que Sasuke se había estado preocupando desde que Tsunade le había dicho que Naruto podría despertar. ¿Qué si Naruto no recordaba a nadie? ¿Qué si se convertía en una de esas personas que no podían enfrentar al mundo real y terminaban suicidándose, o entraban a una institución mental o algo? ¡¿Qué si su mundo era mejor que este y trataba de regresarse?
Sasuke estaba comenzando a entrar en pánico, preocupado de que Naruto pudiera despertar y quisiera regresar. Sasuke no iba a ser capaz de enfrentar eso, dependía demasiado de Naruto. Eso fue algo de lo que se percató la primera semana que Naruto había estado en coma. Sasuke necesitaba a Naruto. Habían estado juntos por tanto tiempo que Sasuke no sabía cómo era el estar sin él… hasta que había sido forzado a estarlo, así era.
-¿Eh, Sasuke? Estás preocupado ¿verdad? De que no vaya a ser el mismo.
-No me importa si es diferente. Yo sólo… no quiero que me haya olvidado. O a ti, o a nadie. No creo que pueda manejarlo si tenemos que comenzar todo de nuevo.
-Sí, sé a qué te refieres. Ustedes dos se conocen desde que tenían ¿Qué? ¿Diez?
-Nueve. Nos conocimos a través de Sai porque él y Sai se conocen el uno al otro desde que Naruto tenía cuatro.
-Cierto, cierto. El papá de Sai iba a hablar de negocios con los tuyos, ¿verdad? Y Sai llegó con él, así que así fue como se conocieron. Es algo extraño el pensar que tú y Sai se conocieron primero y terminaste siendo el mejor amigo de Naruto.
-Sai puede ser un poco extraño algunas veces.
-Supongo. Pero medio se cómo te sientes. Incluso aunque yo tenía doce cuando conocí a este tipo, aun así han sido seis años… bien, cuatro, supongo, puesto que ha estado inconsciente por dos de esos años.
-Aja.
Sasuke ya no quería hablar más de ello, lo cual terminó siendo conveniente porque la puerta del salón se abrió para así dejar entrar al primer periodo y a su maestro de inglés, Kakashi. Se sentó torpemente, puesto que no estaba mirando hacia donde iba, su nariz enterrada en un libro. Sasuke giró los ojos, recargándose en el respaldo de la silla y cruzando sus brazos.
No podía esperar a que el día terminara.
Sasuke cerró de un portazo la puerta de su auto, girando las llaves en su mano mientras Kiba seguía su ejemplo, trotando por el camino de entrada de la casa de Naruto para alcanzar a Sasuke. El pelinegro oprimió un botón en la llave que cerraba las puertas del coche antes de caminar hacia la entrada frontal de la casa.
Le había pedido prestado a sus padres uno de sus coches porque quería asegurarse de que llegaría antes de Sakura, lo cual había probado haber funcionado puesto que la vio esperando impacientemente en la parada del autobús. Esperaba que todos los autobuses hubieran explotado o algo así. Cuando llegaron a la puerta, había una nota en ella, y Sasuke se sintió un poco engreído de que la nota tuviera solo su nombre escrito en la hoja.
Sasuke, Minato se sentía mal esta mañana así que se quedó en casa. Está durmiendo, así que por favor no toques el timbre y sólo entra. Probablemente estaré en la cocina
-Compañero, sólo tú obtienes todo este amor de las damas.
-Cállate, idiota.
Sasuke empujó a Kiba antes de abrir la puerta y entrar. Se quitó sus zapatos antes de dirigirse a la cocina para dejar que Kushina supiera que estaba ahí. Estaba cortando vegetales cuando entró, y tocó ligeramente el marco de la puerta. Brincó y se dio la vuelta antes de sonreír.
-Sasuke. ¿Cómo estuvo la escuela?
-Estuvo bien. Traje compañía.- Sasuke movió su pulgar tras él, señalando a Kiba
-Oh, Kiba. Hace un rato que no te veía. ¿Cómo has estado?
-Estoy bien. Perdón por no haberme dado una vuelta, la escuela me está matando.
-Está bien. Sai está arriba con Naruto, si quieren adelantarse.
-¿Sai está aquí?
-Aja. Está de vacaciones en este momento, en alguna aleatoria semana libre de la universidad. Le llamé para contarle lo que había pasado el sábado así que decidió venir.
-Eso es genial. No he visto mucho de él desde que entró a la Universidad. Es una lástima que sea un año mayor que nosotros.
-¿Te quedarás a cenar, Kiba?
-Claro que sí, Sra. U.
-Me recuerda mucho a Naruto.
-Excepto que Naruto no es un idiota.
-¿Qué tal tú, Sasuke? ¿Te quedarás?
-Seguro. Llamaré a mis padres en una cuantas horas.
Escuchó a Kiba gritando el nombre de Sai y giró los ojos, esperando que Minato no estuviera durmiendo o no lo estaría ya más. Kiba podía ser un gran idiota algunas veces, pero eso era en parte lo que hacía divertido andar con él.
Sasuke entró al cuarto de Naruto para encontrar a Kiba sujetando a Sai con una llave en la cabeza, el chico más grande riendo mientras trataba de golpear al moreno en el estómago. Sasuke sonrió, dándose cuenta que siempre extrañaba a Sai una vez que hubiera pasado tiempo con él.
-¡Sasuke, ey! Ha pasado un tiempo. Siempre tengo que irme por las clases cuando vienes a visitarlo, así que nunca me cruzo contigo.
-¿No querrás decir te extraño? Vengo aquí todos los días, tú sólo vienes dos veces por semana.
-Tres veces a la semana, para que lo sepas.
El moreno se dejó caer propiamente en la silla a un lado de Sai, inclinándose para acercarse a la cara de Naruto. Picó la mejilla de Naruto, la cabeza del rubio se giró ligeramente por la acción. Kiba continuó picando la mejilla hasta que movió sus manos para picar el cuello de Naruto. No obtuvo respuesta.
-¿Estás seguro de que podría despertar? Aún parece bastante comatoso.
Sasuke se ahorró la molestia de tener que golpear a Kiba en la cabeza porque Sai lo golpeó por él. El Uchiha probablemente terminaría golpeándolo después, de todas formas, solo por el placer de hacerlo.
-Maldición, Kiba ¿No puedes tener un poquito más de respeto?
-¿Qué creen que esté soñando?
Los dos chicos siguieron la dirección de la mirada de Sasuke, todos mirando el pacífico rostro de Naruto mientras dormía.
-Siempre quiso ser primer ministro, así que tal vez tenga cincuenta, sea calvo y la cabeza de Canadá.
-¡Nop, tío! Estoy convencido de que es el asesino de alguien, todo musculoso y furtivo, conmigo como su hacker y Sasuke como su mano derecha.
-¿Y yo qué?
-Tú eres la persona que nos saca de la escena del crimen. ¿Y qué tal tú, Sasuke? ¿Tú que piensas?
-No lo sé. Su mundo probablemente sea muy diferente de este para que sus ideas sean posibles, porque él podría ser ambas cosas aquí si realmente quisiera serlas. Pienso que es algo diferente, algo un poco más entretenido para él.
-¡Como un samurái!
-Sí. O un ninja.
-¡Oh, mierda, compañero! ¡Un ninja sería tan malditamente grandioso! Pero un samurái sería aún mejor. Ellos tienen su honor y toda esa mierda. Esa cosa es genial.
-Tú simplemente eres un idiota.
-¡Ay, amigo! ¡Tú eres un maldito cabrón por completo! ¿Ves? ¿Ves lo que tengo que soportar desde que te fuiste? Extraños los buenos viejos tiempos cuando solo tú eras insultado.
-Yo no lo insultaba tanto. Y además, le encantaba cuando lo insultaba. - Sasuke sonrió fieramente, pero entonces brincó un kilómetro hacia arriba cuando la pierna de Naruto se movió.
-¡Maldita sea! ¡¿Vieron eso, demonios? ¿Naruto? Ey, amigo, ¿puedes oírme?
-Sasuke. Habla otra vez.
-¿Eh? ¿Por qué?
-Sólo… sólo habla otra vez. Habla acerca de tu día.
-Está bien. Bueno, Kakashi se tropezó con su escritorio tres veces esta mañana porque estaba leyendo ese estúpido libro.
-Me sorprende que no se lo sepa de memoria.
-Ni que lo digas, ha estado leyendo ese libro desde que entramos, como, el octavo grado o algo. Debe haberlo releído una y otra vez.
-Su mano se movió. Eres tú.
-¿Yo soy qué?
-Tú eres su guía. Tú eres el que lo está trayendo de regreso. Cuando su mano se movió el sábado, eras tú quien estaba a solas con él, hablándole. Y ahora, cuando hablas, es como si su cuerpo reaccionara ante ello. Te está usando a ti como guía.
-Espera, ¿así que todo este tiempo, viniendo todos los días y hablando con él… ha hecho que más o menos comience a regresar? ¡Pero-pero sus padres le hablan más seguido de lo que yo lo hago!
-Tal vez ellos no existan en su mundo. Tal vez ninguno de nosotros exista en su mundo… a excepción de ti.
Naruto pasó caminando a los guardias de la prisión, ninguno de ellos siquiera dirigiéndole una segunda mirada puesto que estaba usando su vestimenta completa de ANBU, máscara y todo. Sabía que Tsunade probablemente había ordenado que no dejaran entrar a Naruto, y puesto que sólo unas cuantas personas sabían que era un Capitán ANBU, probablemente ellos pensaran que simplemente iba a interrogar al prisionero.
Una vez que hubo pasado a todos los guardias, caminó a través de la hilera de celdas, ignorando los gritos que le dirigían los demás reclusos. Caminó hasta el final, deteniéndose en frente de la celda de Sasuke y mirándolo.
El orgulloso Uchiha estaba sentado en el piso en el rincón más lejano, una pierna doblada y colocada cerca de su pecho, para que su brazo pudiera descansar sobre él. La otra mano descansaba en su otra pierna. Sus ojos estaban fijos en un punto en la pared frente a él, ignorando el hecho de que alguien había aparecido en la puerta de su celda.
-Nunca pensé que te vería así de patético.
Comentó Naruto, lo cual causó que los ojos del Uchiha lentamente se movieran hacia un lado para mirarlo. Naruto se quitó la capucha y retiró su máscara ANBU, mirando a Sasuke. Los ojos del pelinegro se desviaron hacia la máscara de Naruto y resopló, volviendo a mirar hacia la pared.
-Linda máscara.
-Me queda.
-¿Qué me va a pasar?
-¿Importa?
-La verdad no.
-¿Entonces por qué molestarse en preguntarlo?
Ninguno de los dos dijo nada por un rato, Sasuke mirando a la pared y Naruto mirando a Sasuke. Era extraño ver al pelinegro detrás de los barrotes, puesto que fue, una vez, admirado por toda Konoha. Él era un Uchiha después de todo.
-¿Por qué viniste tras de mí?
-Extrañaba pelear contigo.
-No has cambiado.
-Sí, bueno, tampoco lo hiciste tú. Aún eres un bastardo.
-Y tú sigues siendo un dobe.- Naruto repentinamente encontró el brazo de Sasuke alrededor de su cuello, que había pasado fácilmente a través de los barrotes. -¿Por qué me das la espalda?
-Porque no puedes matarme. No estoy muy preocupado.
-Un. No me has visto en tres años, ¿Qué te hace pensar que no te mataré?
-Porque yo no soy quien te traicionó. Y te di la habilidad de matar a tu hermano sacando a Orochimaru de ti.
-Un.
Sasuke liberó a Naruto, dando un paso hacia atrás. El rubio se giró para mirarlo mientras el Uchiha retrocedía hacia su rincón y se sentaba de nuevo, mirando hacia la pared.
-¡Naruto! Ven aquí ¡ahora!
-Parece que mi visita se terminó, teme.
-Supongo, dobe. ¿Te veré otra vez?
-Si la vieja me deja. ¿Se te ofrece algo, vieja?
Tsunade lo sujetó del brazo, tirando de él y arrastrándolo fuera del área de celdas pasando los guardias. Una vez que dejaron la prisión juntos, se giró y lo abofeteó. Naruto tropezó, haciendo muecas ante el dolor de su mejilla antes de recuperar el balance y mirarla.
-Desobedeciste una orden directa, lo cual para cualquier otra persona, hubiera sido un mes en una celda. Maldición, gaki ¡¿Piensas que te digo que te mantengas lejos de él porque trato de castigarte? ¡Quiero mantenerte a salvo hasta que yo sepa que podemos confiar en él!
-¡Podemos confiar en él, Hokage-sama!
-Le daremos una semana. Ibiki hablará con él…
-Querrás decir torturarlo.
-Es un traidor, Naruto. Ten cuidado alrededor de él o todo lo que has logrado con los aldeanos desaparecerá así de rápido. Te voy a mandar a una misión mañana. Preséntate en mi oficina a las cinco a.m.
-Sí, señora.
"¿Te veré otra vez?"
