Mundo ideal – SasuNaru

Historia by 7up

Original Naruto by masashi kishimoto

Capítulo 5. De dolor

-¡Naruto!

El rubio se levantó de un sobresalto de su cama, su corazón martillando en su pecho ante el sonido de su nombre. Había tenido el más extraño sueño acerca de Kiba, Sai y Sasuke, aunque porque había estado soñado eso, nunca lo sabría. Ni siquiera podía recordar que había pasado. Todo lo que sabía era que le estaban hablando. Hubo un sonoro golpe y brincó, girando hacia la puerta de su habitación

-¡Naruto, despierta!

Alguien estaba aporreando la puerta de enfrente. Gruñó, rascándose detrás de la cabeza mientras se quitaba sus cobijas a tirones y salió de la cama, caminando lentamente hacia la puerta de enfrente con un bostezo.

-Es demasiado temprano en la mañana para que la gente esté golpeando mi puerta.

Musitó, molesto. Había regresado de su misión la noche anterior casi a las cuatro de la mañana. Abrió su puerta, casi obteniendo un puñetazo en la cara ya que la persona que estaba golpeando estuvo a punto de comenzar de nuevo.

-¡Finalmente! Te tomó tu tiempo.

-¿Te das cuenta de que hora es?

-Sí, son las dos de la tarde.

-Oh.

Sakura giró los ojos antes de que Sai apareciera a su lado, sonriendo ampliamente y agitando su mano.

-¡Buenos días, amigo!

-Oh, Dios, definitivamente demasiado temprano.

Naruto iba a cerrar la puerta cuando Sakura la empujó para entrar a su departamento, Sai brincando detrás de ella, aun sonriendo ampliamente. Naruto suspiró y se preguntó que había hecho para merecer esto justo después de despertar. Cerró la puerta y deambuló rumbo a su cocina, donde Sai y Sakura ya estaban hasta sentados en su mesa. El pelinegro incluso tenía una manzana en su mano.

-Por favor, sírvete tú mismo.

-Sasuke fue liberado hoy. Ibiki dijo que no parecía tener ninguna intención maligna, así que lo dejaron regresar a su casa. Va a ser vigilado por el ANBU, evidentemente.

-Tú eres uno de ellos. Personalmente, no estoy contento con esto.

-¿No crees que Sasuke ya ha sufrido lo suficiente?

-¡Trató de matar a Naruto! ¡En numerosas ocasiones! ¿O lo has olvidado? Lo odiabas cuando fuimos por él ¿y ahora, repentinamente, es tú mejor amigo de nuevo?

-¡No! Sólo pienso que ha sufrido lo suficiente, que con la traición de Orochimaru y el no ser capaz de matar a Itachi, y luego habiendo sido arrastrado a casa e interrogado por Ibiki. Vamos a tener que reconciliarnos con él tarde o temprano.

-Sólo te gusta porque crees que es sexy.

-Si tratan de matarse el uno al otro, por favor háganlo fuera. No quiero tener que limpiar sangre y materia cerebral de mis paredes.

Repentinamente, las manos del rubio se pusieron lánguidas, el pergamino cayendo de su agarre antes de que colapsara en el piso. Sakura y Sai se lanzaron fuera de sus sillas, con pánico en los ojos.

-¡Naruto!

-¿Naruto, qué pasa? ¿Naruto, dónde te duele?

-No lo hace. No lo entiendo. Mis piernas nada más dejaron de sostenerme, por alguna razón, y mis brazos se sienten pesados.

-¿Quieres que te llevemos al hospital?

-No, estoy bien.

-¿Tal vez me levante demasiado rápido?

-Yo creo… Yo creo que deberías de verdad necesitas un nuevo mejor amigo, Naruto.

-¿Perdón?

-Dije que creo que deberías ir a hablar con Tsunade de esto.

Naruto se la quedó viendo como si le hubiera crecido una segunda cabeza, totalmente confundido. No había escuchado esas palabras, había escuchado otra cosa. Había sonado justo como Sakura, pero no fue lo que ella había dicho.

-Vaya… Creo que necesito dormir más o algo. Estoy alucinando.

-Naruto, realmente creo que deberías ver a Tsunade.

-No, estoy bien. Me siento genial. Voy a ir con Iruka-sensei para que me compre ramen, así que ustedes tienen que irse. Los veré a ambos después, ¿bien? Grandioso. Adiós.

Cerró su puerta una vez que estuvieron fuera y se apoyó contra ella, frunciendo el ceño. Sentía como si estuviera soñando.

-Esto es ridículo.

Con un suspiro, Naruto se dirigió hacia su cuarto. Se quitó el pijama y tomó sus pantalones negros y una camisa, poniéndoselos de un tirón antes de ponerse su chaleco Jonin encima de todo. Calzó sus pies en las sandalias y regresó a la cocina, recogiendo su pergamino de misión y releyéndolo. No tenía que reportarse en el complejo Uchiha por otro par de horas, así que se imaginó que de verdad podría buscar a Iruka. Tenía unas cuantas cosas que discutir con él de todas formas, tales como que iba a hacer acerca de Sasuke.

Iruka era la única persona a la que Naruto le había dicho alguna vez acerca de su amor por Sasuke. Casi había querido que el hombre que era como un padre para él hubiera hablado con él de eso. Quería que Iruka le dijera que estaba mal y que debería seguir persiguiendo a Sakura… quien realmente lo calentaba. Naruto nunca olvidaría la respuesta a su pregunta.

"Pero Iruka-sensei -¿No está mal que yo ame a Sasuke; otro hombre?"

"Yo no veo porque piensas eso. Yo salgo con Kakashi."

Ahí fue cuando Naruto decidió que Kakashi era un pervertido aún más grande que Jiraiya. Iruka era inocente y puro, y la única persona tras la cual fue Kakashi de entre su vasto surtido de amigos… fue tras tal inocente y puro Chunin.

Sí, Kakashi era un super pervertido.

-Bueno, mejor me voy a encontrar a Iruka-sensei

-¿Sasuke, cariño? Amor, son las seis treinta.

Él se quejó, moviéndose y colocando su almohada sobre su cabeza. Mikoto rió y jaló las cobijas para quitárselas a su hijo antes de golpearlo en el trasero. El otro gruñó ante la acción.

-¡Vamos, arriba!

Sasuke se quedó en la cama por unos minutos antes de que el frío comenzara a penetrar la piel expuesta y suspiró, quitándose la almohada de la cabeza. Rodó sobre su espalda y se estiró, sobando su expuesto estómago antes de pararse y dirigirse lentamente hacia su puerta. Salió de su cuarto y vagó hacia el corredor hacia el baño para ducharse. No fue hasta que llegó al cuarto de azulejo blanco que debatió esta idea. Las duchas tomaban tiempo, y podría no tener tiempo de comer el desayuno antes de irse. Aunque, tenía que admitirlo, la mayor parte del tiempo comía en el camino, porque su madre era así de mágica.

Con un suspiro, pasó su mano a través de su cabello y decidió que necesitaba un baño, así que cerró la puerta, se quitó su bóxer y entró a la bañera. Giró la manija del agua caliente y dejó que las gotas golpearan su piel. Quemaban y tornaron su piel rojiza casi instantáneamente, pero no le importó. Se sentía bien. El pelinegro se apoyó contra la pared, sus manos apoyadas en los azulejos, sus brazos estirados. Inclinó la cabeza y dejó que el agua atravesara su cabello y bajara por su cuerpo mientras su mente divagaba. Pensó en su visita con Naruto el día anterior, sus manos cerrándose en forma de puño contra la pared. Sakura le había vuelto a decir a Naruto una vez más que consiguiera un nuevo mejor amigo. Sasuke iba a soltar un día que Naruto necesitaba una nueva novia. Todos sus amigos querían que consiguiera una nueva novia… bueno, estaba inconsciente, así que no era su culpa, pero Sasuke solo deseaba que ella oficialmente botara a Naruto y siguiera con su vida.

Por supuesto, no había ayudado cuando el brazo de Naruto se movió mientras Sasuke estaba hablando y ella gritó llamando a Kushina, lo cual derivó en la mujer contándole a Sakura que Naruto despertaría pronto. Bueno, tal vez.

-Maldición, idiota, será mejor que despiertes. Si vuelves a hundirte en tu propia mente, te voy a dar tal paliza que desearás en primer lugar nunca haber caído en un coma.

-Sasuke, mamá quiere que te diga que el desayuno está listo. Vas a llegar tarde.

Itachi aún sonaba medio dormido, lo cual tenía sentido, puesto que no tenía clases hasta las nueve. Sasuke no entendía porque despertaba tan temprano todo el tiempo.

-Saldré en un minuto.

-No te masturbes ahí dentro, necesito usar esa ducha pronto.

-¡Asqueroso! ¡Lárgate a joder a otro lado!

Podía escuchar a Itachi riendo mientras caminaba por el corredor. Eso sólo lo hizo molestarse y tomar un poco de champo, lavándose el cabello a gran velocidad antes de enjuagar la espuma y cerrar la llave de agua. Saliendo de la ducha, se secó rápidamente antes de tomar su gel del cabello y peinarse. Luego regresó a su cuarto con una toalla, tirando su bóxer en su cesto de ropa. Escuchó que tocaban en la puerta del frente mientras estaba en el proceso de vestirse, y maldijo. Si Kiba ya estaba ahí para recogerlo, no iba a poder ser capaz de desayunar. Bueno, no en casa, después de todo.

-Oh bueno.

-¡Sasuke, vámonos!

-¡Tienes suerte de que esté despierto, animal!- la voz de Itachi se oyó desde el fondo del vestíbulo.

-De todas formas me perdonarías.

Sasuke tomó su sudadera negra con capucha y la mochila antes de abrir la puerta y ponerse el suéter mientras bajaba las escaleras, malabareando su mochila entre mano y mano mientras lo hacía.

-Que tengan un buen día.

Mikoto le pasó un sándwich a Sasuke, el pelinegro le agradeció antes de morderlo mientras se dirigía hacia la puerta. Ella siempre estaba un paso adelante. Cada vez que Sasuke pensaba que no desayunaría, ella siempre hacía algo rápido en el último segundo para él. Siempre se lo comía, aun cuando no tuviera hambre.

-Los veo luego.

-Necesitas levantarte más temprano o algo, amigo.

-¿Qué? Lo hice a tiempo.

-Apenas. Ey compañero, estaba pensando…

-No te esfuerces demasiado.

-Ja, ja, vaya, eres tan gracioso. Como sea, como estaba diciendo, estaba pensando que una vez que Naruto levante su trasero, deberíamos llevarlo a un antro o algo. Tener una fiesta. Tal vez podamos conseguirle una nueva novia.

-No creo que te des cuenta de que cuando despierte, sus músculos no van a funcionar por un tiempo. Tiene que trabajar en ellos y cosas así antes de estar de nuevo bien.

-Mierda, ¿Un jugador de soccer que no es siquiera capaz de caminar? Casi sería mejor dejarlo en su sueño.

-No hay garantía siquiera de que vaya a despertar queriendo jugar soccer.

-Hombre ¿Cómo le vamos a decir que han pasado dos años?

-Kiba, voy a decir esto de la mejor manera, pero ¿Podrías cerrar la maldita boca? Sigues hablando como si definitivamente fuera a despertar, pero no sabemos.

-No sabemos si eso no pasará tampoco.

El resto del viaje se realizó en silencio.

Naruto se echó hacia atrás contra un lado del puesto de ramen, mirando a un lado y otro de la calle, con los brazos cruzados. Estaba esperando a que Iruka se le uniera antes de entrar al Ichiraku, aunque de todas formas no tenía mucha hambre. Suspiró, pasando su mano por su cabello, y levantando su mirada hacia la montaña de los Hokage. Sus ojos memorizaron cada línea del rostro de los Hokage, esperando algún día tener su propia cara grabada en la pared de piedra.

"Naruto, por favor"

La cabeza del rubio se movió rápidamente de lado a lado, buscando entre la gente que lo pasaba. ¡¿De dónde había salido eso? Era la voz de una mujer, y sonaba preocupada.

Se separó del puesto, caminando entre la multitud y buscando a su alrededor. Nadie le estaba prestando atención, ¿así que de dónde había venido esa voz de mujer? De verdad me estoy volviendo loco.

-Naruto.

-Ey, Iruka-sensei.

-¿Cómo estás? No te he visto en un tiempo.

Iruka jaló el toldo hacia un lado, Naruto entró con su maestro siguiéndole. Teuchi ni siquiera se molestó en preguntar que querían, posando dos vasos de agua en la mesita antes de comenzar a preparar su miso ramen.

-Lo sé, ha sido demasiado largo. Pero, ya sabes, Capitán ANBU y todo. Hace que uno tenga una vida social bastante limitada.

-Hablando de la cual, escuché que vas a estar vigilando a Sasuke.

-¿Quién te dijo?

-Kakashi lo hizo. Y luego Sai. ¿Vas a estar bien con esto?

-Honestamente… no lo sé. No se cómo comportarme alrededor de él.

-¿Aún lo amas, verdad?

-Yo… las cosas son diferentes.

-¿Sabías que, además de Ibiki, a ti fue a la única persona que reconoció y a la que le habló?

Naruto se quedó mirando a Iruka, atónito, al tiempo que los dos tazones de ramen fueron colocados frente a ellos. ¿Sasuke sólo me hablo a mí? Pensó, sorprendido. Nunca lo hubiera pensado, considerando lo casual que había parecido. Asumió que el pelinegro era así con todos los demás.

-¿Están hablando acerca del Uchiha? Estuvo aquí hace una hora con su escolta ANBU, buscándote.

Sorprendentemente, esto no hizo feliz a Naruto. Ante todo, sólo lo confundió aún más. ¿Qué quería Sasuke de él? Incluso en su camino a casa, había estado mirándolo, y Naruto sabía que era porque quería algo. ¿Pero qué? ¿Quería que las cosas regresaran a cómo eran antes? Naruto no creía eso posible, pero estaba dispuesto a iniciar una nueva amistad. O incluso, tal vez, algo más.

-Me duele la cabeza.

-¿Vas a ir a verlo luego, cierto? Sólo habla con él, ve cómo le va. Tal vez quiera ser tu amigo de nuevo o algo. Ha pasado mucho tiempo, ambos han cambiado y crecido. Sólo observa a donde te llevan las cosas.

-Supongo.

Giró los fideos alrededor de su tazón de ramen. La verdad es que ya no tenía hambre, pero puesto que Iruka estaba pagando, se sentiría mal si no los comía, así que sacó algunos fideos del caldo y los puso en su boca.

"Naruto."

E inmediatamente se ahogó.

Tosió fuerte, golpeando su puño contra su pecho tratando de hacer que los fideos bajaran. Iruka estaba observándolo con preocupación cuando el rubio finalmente logró respirar correctamente. Se dio la vuelta rápidamente, abriendo su boca para decir algo, pero las palabras murieron en su garganta.

No había nadie.

-¿Naruto?

-¿Escuchaste eso?

-¿Escuchar que?

-Era… Nada. Nada, olvídalo.

El rubio se encorvó hacia delante, volviendo a comer su ramen e ignorando la manera en que Iruka se lo quedaba viendo. ¿Se estaba volviendo loco?

"Naruto, por favor despierta."

¡Estoy despierto! Gritó la mente de Naruto mientras miraba fijamente el tazón debajo de él. ¿O no?

-Eso no va a funcionar.

Sakura giró los ojos en dirección a Sasuke desde la puerta, el pelinegro retirando de golpe su mano del cabello de Naruto, habiéndola estado pasando entre él. Miró con furia a la chica que entraba al cuarto. Se dejó caer en la orilla de la cama, cruzando sus piernas, lo cual exponía mucho más de su pierna de lo que Sasuke quería ver. Su falda era demasiado corta, y eso lo enfurecía.

-Creo que deberíamos tratar el acercamiento a la Blanca Nieves.

-No lo beses cuando está inconsciente

-Lo hago todo el tiempo cuando estamos solos.

-Bueno, no lo hagas." Gritó Sasuke, jalando su mano.

Se vio forzada a levantarse de la cama, mirando furiosamente hacia abajo a Sasuke, quien aún estaba sentado. Él le regresó la mirada antes de liberar su brazo, luego apoyó sus codos en sus rodillas, entrelazando sus dedos. Colocó su mentón sobre ellos y se quedó viendo a Naruto, ignorando completamente a Sakura. La chica se mofó, cruzando los brazos.

-De verdad crees que es por ti ¿verdad? Porque su mano se movió un par de veces mientras estabas con él, o mientras le hablabas. Patético.

La ceja de Sasuke tembló y apretó los dientes, pero no dijo nada. No lo valía, y sabía que solo estaba tratando de enfurecerlo. Estaba funcionando, pero no tenía por qué saberlo. No le daría la satisfacción.

-Ay ¿Toqué un nervio sensible, bebé?

-¿Qué sabes tú de él? ¡¿Qué diablos sabes tú? En todo el tiempo que ha estado inconsciente, has salido con otros hombres ¡¿y aún tienes la cara de llamarlo tu novio? ¡Me das asco!

-¿Perdón? ¡Solo estoy tratando de seguir con mi vida sin estar deprimida todo el tiempo porque mi novio está en coma!

-Tú no te lo mereces. ¡Nunca lo hiciste! ¡Siempre fue demasiado bueno para ti!

-¡Sólo estás celoso porque se preocupa más por mí que por ti!

Antes de Sakura pudiera abrir su boca para soltarle algún tipo de insulto, la puerta se abrió y Mikoto entró, mirando de lado a lado a los dos adolescentes.

-¿Qué, si se puede saber, está pasando aquí?

Sasuke notó que Sakura tenía lágrimas formándose en los ojos, y tuvo la urgencia de golpearle la nariz. Estaba fingiendo esas lágrimas, lo podía jurar. Sus ojos no se estaban enrojeciendo, así que obviamente era una farsa.

-Sasuke se está portando horrible conmigo. Dijo que no debería estar aquí para Naruto.

Kushina se giró para mirar a Sasuke, notando sus puños apretados y su expresión furiosa. Siempre había sabido que esos dos se soportaban el uno al otro sólo por Naruto, pero asumió que con el rubio tan cerca de despertar, su intenso odio el uno por el otro había resurgido.

-Muy bien, vamos, Sakura. Bajemos. Te daré un poco de té.

-No sé por qué dejas que te saque de tus casillas.

-¡Nana! ¡No sabía que estabas aquí!

-Sabes que tu amistad siempre será más importante para el mocoso que su pequeña arlequín lambiscona.

Sasuke tuvo que sonreír ante eso. Oh, amaba tanto a Tsunade por su odio hacia Sakura. Lo hacía feliz.

-Supongo, es sólo… siempre me ha preocupado, sabes, que yo no le importe cuando despierte.

-Cariño, a Naruto siempre le vas a importar. Siempre serás importante para él, ¿entiendes?

Sasuke asintió, y ella sonrió cuando Sakura reapareció en la puerta, murmurando algo acerca de tener que esperar mientras el agua para el té hervía.

-¿Está bien dejarlos solos o tengo que quedarme de árbitro?

-No, estaremos bien, Nana." Sasuke notó como Sakura hizo una mueca ante el hecho de que a él se le permitía llamarle 'Nana'. Así es, perra, yo significo más para esta familia que tú.

-Sólo vamos a ser civilizados y continuemos pretendiendo que nos caemos bien.

-Bien.- Sasuke se volvió a sentar en la silla, Sakura tomando el taburete a los pies de la cama.

Naruto estaba realmente nervioso mientras se dirigía hacia la casa de Sasuke, estrujando sus manos. Había optado por usar su ropa normal en lugar de ponerse su uniforme ANBU para hacer esto un poquito más personal. Incluso si Sasuke era técnicamente un prisionero, había sido también un amigo de Naruto.

Caminó hacia la puerta principal y dudó. Elevó su mano para tocar la puerta y casi le da un ataque cardiaco cuando alguien aterrizó justo a su lado.

-¡Naruto-taichou!

Dejando salir un alarido de absoluto terror, Naruto se giró rápidamente, su mano oprimiendo su corazón mientras miraba furioso al ANBU frente a él.

-¡No me asustes así!

-L-Lo siento, taichou, estaba seguro que me había sentido.

-En estos momentos estoy un poco nervioso.

Admitió Naruto justo antes de que la puerta se abriera. El ANBU y él se giraron para ver a Sasuke mirándolos. Naruto se removió incómodo antes de dirigirse al ANBU.

-Gracias por tu ayuda, te puedes retirar.

El ANBU inclinó la cabeza ligeramente antes de desaparecer, probablemente regresando a la torre del Hokage puesto que Naruto lo estaba relevando.

-Eres mi nueva niñera.

Naruto se giró para mirar a Sasuke, frotando la parte de atrás de su cabeza antes de asentir. El pelinegro se hizo a un lado, dejando que Naruto entrara a su casa. El rubio así lo hizo, pasando por la puerta y quitándose los zapatos antes de entrar más en la casa. Repentinamente se le ocurrió que el ANBU de hace unos momentos había estado fuera, mientras que Naruto había sido invitado a pasar. Se sintió totalmente nervioso otra vez.

-Me imagino que quieres ramen.

-En realidad, acabo de comer.

-¿Qué te gustaría entonces?

-La verdad, realmente me gustaría hablar. Creo… que tenemos mucho que discutir.

El pelinegro solo asintió antes de dirigirse a la sala, Naruto lo siguió. Se sentó en el sofá, pero el rubio optó por el sillón del otro lado, no confiando en sí mismo si estaba tan cerca de Sasuke. Se aclaró la garganta antes de comenzar, sin estar siquiera seguro de por dónde comenzar.

-Yo… em, ni siquiera sé por dónde comenzar. Te me has estado quedando viendo mucho. Y escuché que, aparte de Ibiki, yo soy la única persona con la que has hablado.

-¿Y?

-Y, me estaba preguntado el por que

Sasuke se puso de pie, y Naruto nunca antes se sintió tan intimidado en su vida. Sus ojos negros estaban entornados, pero su rostro seguía sin mostrar expresión. Caminó alrededor de la mesa que separaba al sofá con el sillón, Naruto se hizo para atrás ligeramente mientras Sasuke se acercaba a su lado. Bajo la mirada hacia él, y el rubio se sintió de verdad vulnerable, por alguna razón.

Se hizo para atrás todavía más en el asiento a la vez que Sasuke ponía una mano en cada uno de los respaldos para los brazos y subía una rodilla para colocarla entre las piernas de Naruto, el rubio lo miró con los ojos muy abiertos. Su corazón estaba latiendo insanamente rápido para ese momento.

-Efectivamente, por qué, Naruto.

Sasuke se inclinó hacia delante, sus ojos sobre los labios de Naruto. El rubio cerró sus ojos por reflejo, esperando que el otro presionara sus labios contra los suyos.

Luego, el dolor explotó en el pecho de Naruto y sus ojos se abrieron de golpe mientras bajaba la mirada para encontrar la mano de Sasuke atravesando lo que, sólo podía asumir, era uno de sus pulmones. Su respiración inmediatamente lo abandonó mientras la sangre brotaba de la herida alrededor de la mano de Sasuke. Sasuke no la sacó, habiendo aprendido de la última vez que hacer eso solo permitiría al Kyûbi curarla. Quería a Naruto muerto esta vez.

El pelinegro se acercó más a Naruto, sus labios rozando la oreja del rubio.

-Me arrebataste mi única oportunidad de matar a Itachi sellando fuera de mí a Orochimaru. Teníamos un trato, pero lo destruiste. ¡Por eso, voy a destruirte!

Movió su mano dentro del cuerpo de Naruto, su puño cerrándose firmemente alrededor del corazón del rubio y apretándolo.

El rubio ya no podía respirar, su visión se volvía borrosa. Pronto, todo se volvió negro.

Y Naruto murió.

La historia esta terminada solo les pido reviews para ver si les va gustando la historia subiré los siguientes capítulos pronto sayonara ^^