¡Feliz aniversario para Zaphy-Chan!

"La parte más importante de una historia es el final. Nadie lee un libro para llegar a la mitad."

Mickey Spillane, escritor estadounidense (1918–2006).

Los personajes, excepto uno que otro inventado por mí para la trama, son de Kishimoto–sama

Espacialmente dedicado al Team Black Star, sobre todo a Saagon.

Porque me encantó su nombre *.* Y porqué pidió una mejor explicación de mi comentario :P

Capítulo 2. Batalla de estudiantes.

Advertencias:

OoC.

Un poco de AU.

FemNaru.

Alguna que otra grosería.

La siempre presente falta de ortografía.

El lector podría morir de aburrimiento.

En serio, el lector podría morir de aburrimiento ¬¬

Capítulo beteado por Ro91

¡Gracias!


– ¿Lista, dobe?– preguntó Sasuke con una sonrisa de lado.

– Eso debería preguntártelo yo, dattebayo– le respondió la Uzumaki viéndolo con desafío.

– ¡San! ¡Ni! ¡Ichi!– contó Shizune, cuidando de mantenerse fuera de la línea de fuego.

Nada más su voz terminó de escucharse en el campo, tres kunais salieron volando en dirección a Sasuke y el metal resonó en medio del campo de entrenamiento.

– Ahora– comenzó a decir Tsunade mientras se le encendían los ojos, al tiempo que cerraba uno de sus puños–, es momento de saber quién es el mejor maestro. ¡Todo se decidirá en esta batalla! Veremos quién gana, si tu estudiante, o la m…

– ¡Vamos, Naruto!– la interrumpió Jiraya gritando con fuerza. De algún lugar desconocido, el peligris había sacado unos enormes pompones rojos–. ¡Tú puedes con él!

– ¿Qué crees que haces?– preguntó la Quinta con una gota de incredulidad en la cabeza.

– Apoyo a mi estudiante– contestó el pervertido encogiéndose de hombros.

– Naruto es MI estudiante– le recordó la rubia, señalándose enojada con el pulgar y discretamente el anciano observó cómo ese dedo se perdía en medio de los pechos de la mujer–. ¡Apoya al tuyo!

– Hmm… No… Naruto fue mi estudiante antes que tuya– dijo Jiraya con una sonrisita de burla–. Tengo derecho de antigüedad.

– ¡Tramposo!– gritó Tsunade tomándolo del cuello del chaleco–. ¡Si ambos son tus estudiantes, no importara quién venza! ¡Ganarás la apuesta!

– Fue tu culpa, tú la aceptaste– le recordó el sannin encogiéndose de hombros, pero con una sonrisa en la cara.

La Hokage soltó al peligris a regañadientes, arrojándolo sin ninguna consideración al suelo, para poder concentrarse en la pelea.

"Maldito tramposo" gruñó la rubia para sí misma "Y yo ya me imaginaba ese sake en mis manos".

– Tan predecible como siempre, usuratonkachi– dijo el pelinegro mientras rechazaba las armas que le arrojó la rubia con su katana, acción que había producido el sonido escuchado por los demás–. Y tu puntería sigue siendo terrible…

– ¿Una katana?– preguntó Tsunade cruzándose de brazos–. Que original…

– El chico insistió– se defendió Jiraiya muy ofendido.

– Y tú aceptaste porque te encanta consentirlo– dijo la rubia mayor con una sonrisa de burla–. Te estás ablandando, anciano.

– El arma es perfecta para él– murmuró el peligris, repentinamente serio–. Puede que los Uchiha hayan sido expertos en el uso del fuego, pero el rayo le va mejor.

Iruka miró a Kakashi con una media sonrisa y el peliplateado no pudo evitar el sentir orgullo ante las palabras del sannin.

– No fue el único que aprendió a hacer uso de un buen arma– le rebatió Tsunade con una sonrisa de triunfo.

Nuevamente el metal entrechocando atrajo la atención de todos, pero esta vez con más fuerza que la anterior. Giraron su cabeza justo a tiempo para ver como Naruto le hacía frente a Sasuke, pero había dejado de lado las armas pequeñas para demostrar que las sai que momentos atrás colgaban de su cintura, no eran sólo un lindo accesorio. Los golpes de la rubia estaban cargados de una fuerza brutal y el muchacho estaba teniendo algunos problemas para detenerlos. Puede que la velocidad de la Uzumaki siguiera siendo menor a la del pelinegro, pero eso lo compensaba con el número de estocadas que podía dar al tener dos armas.

– Naruto es ambidiestra, así que las sai son el arma perfecta para ella (1)– presumió Tsunade ante su antiguo compañero de equipo–. Además…– añadió la Hokage con una sonrisa de superioridad.

El peligris comprendió a lo que se refería cuando la hoja de la katana de Sasuke quedo atrapada entre los dientes de la sai de Naruto.

– La sai es un arma diseñada para romper espadas– murmuró el ermitaño, dejando que una nota de derrota se marcara en su voz.

– Tsukitetsu (2) no va a quebrase tan fácilmente, dobe– le aseguró el Uchiha a su contrincante, entrecerrando los ojos con frustración, tratando de liberar su arma.

La ojiazul no pudo vencer la tentación de sacarle la lengua, burlándose descaradamente de su compañero. Entonces la Uzumaki hizo un extraño giro con su muñeca derecha, mientras esgrimía su arma contra Sasuke. El moreno terminó con las manos desnudas y Tsukitetsu quedo clavada en un árbol lejano. Naruto había usado mucha fuerza, pero únicamente la suficiente para arrebatarle la katana al pelinegro, ya que sus intenciones no eran dañar el arma. Ella nunca dañaría algo que fuera preciado para Sasuke, aunque fuera una simple espada.

– Esas sai son armas pesadas– comentó Jiraiya mientras observaba como la rubia las hacia girar con agilidad entre sus manos–. ¿Cómo conseguiste que…?

– Ella tiene la fuerza– le cortó Tsunade–. Mi fuerza.

– ¡Debes estar bromeando!– soltó el peligris–. Para eso necesitas control de chakra, ¡y Naruto tiene el peor control de chakra que haya visto en mi vida!

La Senju no le contestó, sino que comenzó a verse la uñas con petulancia. A Jiraiya le había tocado la parte fácil, solo tenía que entrenar a un prodigio. Es cierto que el crio tenía mal carácter pero… ¿qué tan difícil podía ser? (3) En cambio ella había tenido una piedra preciosa en bruto, a la que había habido que pulir lentamente hasta que todas sus caras brillaron.

˜*F*B* ˜

¿Por qué tengo que aprender jutsus médicos, dattebayo?– preguntó Naruto viendo con un tic en su ojo izquierdo al pez moribundo que tenía enfrente–. ¡Yo quiero pelear, Obaasan!

¡Lo conseguí! ¡Lo conseguí!– gritó Sakura a su lado, al ver que el pez con él que ella trabaja comenzaba a aletear, tratando de regresar al agua.

Tsunade observó como la pelirosada devolvía el animal a un estanque cercano mientras su compañera seguía con sus ojos azules clavados en su propio pez, sin decidirse a extender sus manos hacia él.

Sakura, déjanos solas– dijo la Hokage, cruzándose de brazos.

La muchacha dio un pequeño brinco, antes de llevar su decepcionada mirada al suelo. Evidentemente esperaba una felicitación.

Si, maestra– murmuró la pelirosada dando una ligera reverencia.

La Quinta dio un seco cabezazo en su dirección, pero por lo demás se limitó a ver por el rabillo del ojo como la Haruno desaparecía en dirección a la salida de la habitación. Solo entonces Tsunade se acercó con paso decidido a Naruto, hasta que se colocó al lado de la ojiazul. La misma Hokage extendió su mano hacia el pez, que en esos momentos había dejado de respirar. Un chakra verde brilló desde su extremidad y en segundos el animal estuvo recuperado.

¿Por qué no entiendes la importancia de este entrenamiento? ¿Necesito recordarte que fue lo que te salvó en Kioto?– dijo la ojidorada mientras repetía la acción de su otra alumna y devolvía el pez al estanque. El entrecejo fruncido de la mujer evidenciaba su molestia.

¡El teme me salvó en Kioto, dattebayo!– se defendió la rubia apretando los puños.

¡El jutsu médico del Uchiha fue lo que te salvó en Kioto!– le recordó la Quinta con voz dura.

¡Yo no voy a ser un médico ninja, dattebayo! ¡Nunca!– gritó Naruto haciendo un puchero con la boca.

Y yo estoy de acuerdo– aseguró Tsunade cruzándose de brazos.

¡Sakura es mejor que yo en eso, dattebayo! ¡Odio los hospitales y…! ¿Qué?– gritó la rubia, entendiendo al fin las últimas palabras de su maestra más no sus intenciones.

La Hokage la miró con severidad, antes de darse la vuelta. La Uzumaki ladeó la cabeza, confundida por las acciones de su nueva sensei. Había ocasiones en las que extrañaba tanto a Kakashi… aunque lo tuviera todos los días en casa.

Tsunade giró su cabeza y comprobó que, justo como temía, Naruto no la seguía. Alzó una de sus manos y llamó a la muchacha con su dedo índice. Solo entonces la rubia la siguió.

La Senju hizo caminar a la ojiazul bastante tiempo, sin dirigirle la palabra en ningún momento, hasta que llegaron a un balcón con un barandal pintado de rojo. El mismo sitio donde Konoha había aclamado a Tsunade como Quinta Hokage, el mismo sitio donde Naruto estaba segura que en un futuro la aclamarían como la Sexta.

Desde que me tope con aquel niño escandaloso en ese pueblo, cuando Jiraiya fue a buscarme, supe que quería que él fuera mi sucesor– dijo la rubia mayor colocando sus manos sobre el balcón–. Aunque tuviera que quitárselo de las garras a ese viejo borracho… (4)

Obaasan…– balbuceó Naruto, sin saber realmente que decir.

¡Cállate, mocosa! Mañana vas a olvidar que tuvimos esta conversación, porque te aseguro que yo negare todo lo que vaya a decir– la interrumpió Tsunade haciéndose la dura.

La muchacha sonrió ampliamente, ya que desde donde se encontraba podía ver con claridad como la Hokage se mordía los labios con fuerza para contener el temblor que los dominaba.

Acepte el título de Hokage y tú sigues obsesionada con ser el ninja más fuerte de Konoha, así que por lo visto mi deseo va a cumplirse– siguió diciendo la mujer, con voz más tranquila, pero aún así llena de emoción–. Pero… me decepcionaba que no fueras tú la que heredara mis habilidades. Y entonces apareció Haruno Sakura, que sí podía con esa carga. La legendaria perdedora había ganado otra vez. Me preguntó… ¿cuál será el precio que el destino me cobre por eso?

Naruto se acercó a su maestra, hasta que se colocó a su lado en el balcón, y recargó su rubia cabeza contra el hombro de la mujer. Tsunade se permitió recargar también su cabeza contra la de la muchacha, perdiendo sus ojos dorados en el atardecer que tenían en frente.

Sakura cuidará de mis enfermos y tú serás mi sucesora– dijo la Hokage con los ojos cerrados–. Pero para eso necesito mantenerte con vida…

Entonces la rubia mayor se irguió de repente y apartó a la muchacha de su lado, sujetándola por los hombros. La observó con cuidado, como si estuviera analizando sus habilidades, o más bien, buscando las palabras exactas para explicarle lo que planeaba hacer con ella. Naruto se sintió nerviosa cuando Tsunade comenzó a caminar a su alrededor, estudiándola por completo, de manera semejante a la que lo haría un león a punto de comerse a su presa. Una leona de rubia melena y ojos dorados…

Tu resistencia es algo que hasta yo envidiaría– le dijo finalmente la Hokage– y la cantidad de chakra que posees es impresionante, aun sin contar con la reserva que es esa bola de pelos a la que llamas hermano– añadió, torciendo la boca–. Pero tu control de chakra es… un asco y para mejorar eso nos va a ser de ayuda el jutsu médico. La medicina requiere precisión y habilidad, sin un control de chakra decente no podrás curar ni un dedo cortado– dijo Tsunade deteniendo su inspección, quedando delante de la Uzumaki y cruzándose de brazos.

No quiero que seas un médico ninja, me queda claro que no es lo que deseas– le explicó la Hokage con paciencia y Naruto creyó oír un ligero tono decepcionado en su voz–. Pero harías bien en escuchar a tu maestra…

Por toda respuesta la muchacha sonrió como solo ella sabía, antes de abalanzarse sobre la rubia y rodearle la cintura con sus brazos.

Obaasan– le dijo Naruto desde el resguardo de su pecho–. Gracias por cuidarme, dattebayo.

La Senju no pudo evitar sonreír por su reacción y no tardó en responder a su abrazo.

˜*F*B* ˜

– ¡Ya me cansé de tus jueguecitos, usuratonkachi!– gritó Sasuke, alzando por fin la voz desde que había empezado el encuentro y Kakashi pensó que el pelinegro se había tardado en hacerlo. El peliplateado no pudo evitar sonreír detrás de su máscara, Naruto seguía siendo la única que conseguía sacar al Uchiha de sus casillas con esa facilidad.

Lo que estaba haciendo crecer el enfado del moreno eran las rápidas estocadas que hacia la muchacha con sus nuevas armas. Habían impedido que Sasuke volviera a tomar su katana e incluso que terminara alguna secuencia de sellos con sus manos debido al largo alcance de la sai, pero por lo demás Naruto no hacía ningún esfuerzo por atacarlo y eso era lo que de verdad exasperaba al pelinegro; la rubia solo estaba jugando con él.

– ¿Y qué vas a hacer, dattebayo?– preguntó la Uzumaki, colocando de manera juguetona un sai sobre la pálida mejilla del muchacho.

La ojiazul vio como Sasuke tragaba saliva con discreción al sentir el frío del metal sobre su piel, pero el muchacho no debía preocuparse de que le hiciera una marca. La sai no tenía filo más que en la punta y ésta no tocaba en ningún lugar al Uchiha.

Y entonces Sasuke torció su boca en una ligera mueca burlona.

– Chidori Nagashi…– murmuró el moreno.

La electricidad de un brillante color azul comenzó a rodearlo, sin provocarle más daño que un ligero cosquilleo cuando alcazaba la superficie de su cuerpo y la energía se concentró en su cara hasta pasar al arma de la Uzumaki.

– Maldición…– gruñó Naruto en medio del ataque, mordiéndose con fuerza los labios para no gritar. La muchacha había olvidado una regla básica de la jerarquía de tipos de chakra. La tierra conduce al relámpago y el metal no es más que tierra refinada.

El jutsu de Sasuke obligó a la ojiazul a soltar sus sai, arrojándolas lejos de sí para poder romper el improvisado circuito eléctrico que había creado el pelinegro.

– ¡Eso quema, baka!– gritó la Uzumaki molesta, agitando sus manos enrojecidas por las quemadura.

En respuesta a sus quejas, el Uchiha se llevó una mano a la cintura con prepotencia. Esa dobe todavía seguía quejándose por tan poco. El moreno entrecerró sus ojos suspicaz, cuando la muchacha le devolvió el gesto con creces y se inclinaba un poco hacia adelante.

Sasuke abrió los ojos con sorpresa, cuando después de un solo parpadeo la rubia estaba delante de él.

– Hace mucho que no hacía esto…– murmuró Naruto a centímetros de su cara y entonces el pelinegro vio algo semejante a una esfera brillar en la mano derecha de la muchacha–. ¡Rasengan!

– ¡Chidori!– gritó en respuesta Sasuke, creando el jutsu justo a tiempo para interceptar él de la Uzumaki.

Los ataques chocaron con mayor intensidad incluso que con la que lo habían hecho años atrás. Los espectadores del combate alzaron sus brazos por instinto, buscando protegerse de la cegadora luz que brilló por unos instantes en el campo de batalla.

A pesar de la fuerza de su chidori, el Uchiha solo dio un sencillo saltó hacia atrás y aterrizó limpiamente sobre la tierra removida que había quedado tras la colisión. Unos metros más adelante vio que Naruto hizo lo mismo, antes de desaparecer en una nube de humo.

– Kage bushin no jutsu…– susurró el moreno para sí, sin que ninguna sorpresa se notara en su voz. La verdad era que ya se lo esperaba. Tenía claro que a causa de su bajo control de Chakra (5) la Uzumaki no podía crear ese ataque sin invocar un clon de sombra, así que debió haberlo hecho en algún momento de la batalla para poder crear a su vez el rasengan. Tal vez cuando él estaba distraído tratando de recuperar su espada–. Sigues siendo tan predecible, dobe– dijo Sasuke, mirando con altanería el lugar donde había desaparecido su compañera.

Un brazo alrededor de su cuello le cambió repentinamente la expresión de la cara, aun más cuando sintió un afilado kunai acariciando de manera siniestra su barbilla.

– ¡No bajes la guardia, teme!– le dijo la voz de Naruto a sus espaldas, con un tono de burla que el pelinegro reconoció al instante.

Entonces Sasuke la tomó con rapidez de la muñeca que sujetaba el arma, apartando de su cara el peligroso filo al mismo tiempo que arrojaba a la muchacha contra el suelo. De un rápido giro de la mano del Uchiha, impactó el kunai contra el estómago de la rubia, hundiéndolo hasta la empuñadura.

– Tsk…– se quejó la Uzumaki, llevándose una mano temblorosa a la herida, para después desaparecer en una nube de humo.

– Otro clon– dijo el pelinegro, comenzado a sentirse frustrado de nuevo. Eso también se lo esperaba. Conocía a Naruto, ¿para qué crear un solo clon si podía crear más de un centenar la vez? Esa presumida...

– ¡No solo uno!– gritó de repente una voz a sus espaldas, provocando que el moreno se girara con rapidez.

– Tres clones más…– contó el muchacho, pasando sus ojos negros por las tres figuras idénticas que estaban erguidas delante de él, desafiándolo–. Pero sólo podrás hacer dos ataques como esos y desperdiciarás mucho chakra, usuratonkachi.

"No has aprendido nada, Naruto" pensó el Uchiha para sí, frunciendo el entrecejo.

– ¡Te crees muy listo, dattebayo!– gritó la Naruto de la izquierda, alzando sólo una de sus manos–. ¡Rasengan!

– ¡Rasengan!– gritó en respuesta la rubia del centro, mucho menos efusiva que su idéntica compañera pero creando el mismo ataque individualmente.

– Voy a enseñarte, teme– dijo la última de las Uzumaki, a una distancia considerable de las otras dos muchachas pero imitando sus acciones–. ¡Rasengan!

Sasuke tuvo dificultad para esquivar los tres ataques al mismo tiempo, pero aun así salió bien librado de los primeros dos jutsus. El último le rozó la cara, haciéndolo gruñir cuando esa energía dañina le tocó la piel.

– Puede hacer ese ataque… ¡con una sola mano!– dijo Jiraiya en el borde del campo de batalla, con los ojos brillantes por la emoción.

"El primer clon de sombra… ¡lo creó después de que su ataque y el mío chocaron para confundirme!" pensó el moreno con rapidez, siguiendo el filo de pensamientos que tenía el peligris "¡El primer rasengan lo creo también con una sola mano!".

– Es demasiado temprano para sorprenderse– le contestó Tsunade a su antiguo compañero, con una sonrisa de prepotencia cubriendo su rostro.

A una orden de Naruto, los dos clones de sombra que la custodiaban se desvanecieron, dejando una leve estela de humo en el lugar donde habían estado. La rubia elevó sus manos delante de su pecho, ante la atenta mirada de Sasuke (6), y rápidamente ejecutó una serie de señas con precisión.

– ¡Suiton: Ha no kuchi!(7)– gritó la muchacha y entonces una columna de agua se elevó desde el río que estaba a sus espaldas, hasta que el líquido formó la cabeza de un dragón y con un rugido de sus fauces abiertas la rodeó, antes de abalanzarse sobre el Uchiha, acorralándolo por completo.

– ¿Elemento agua?– preguntó Kakashi, extrañado. El Hatake no tenía conocimiento de que su hija adoptiva pudiera controlar ese tipo de chakra.

– ¿¡Está loca!– gritó Ino, asustada–. ¡Un ataque como ese en un oponente como Sasuke podría…!

Pero el sonido que creaba la electricidad al acumularse le impidió terminar con su advertencia y entonces el agua se apartó un poco, elevándose una poca cantidad al cielo en forma de vapor. La figura de un mojado y algo agotado moreno se reveló, pero la decisión en su mirada le provocó a la Yamanaka un escalofrío. Por fin Naruto se estaba tomando en serio la pelea, y ahora no era momento de detenerse por un pequeño error, al que además podía sacarle ventaja.

– ¡Chidori Nagashi!– gritó Sasuke, evidenciando el jutsu que había usado con anterioridad para repeler el agua. El rayo se extendió rápidamente por el ataque que la Uzumaki sostenía tercamente a pesar del peligro y en pocos segundos llegó hasta la figura de la muchacha.

Ino se llevó una mano a la boca, para contener el aterrado grito que luchaba por salir de su garganta.

– ¿Pero como…?– empezó a preguntar el Uchiha en voz baja, sorprendido al ver que el relámpago llegaba hasta cierta distancia de Naruto y después se negaba a avanzar, como si una barrera lo repeliera. Abrió más los ojos cuando la ojiazul introdujo levemente sus dedos en el agua que todavía la rodeaba, quedando a centímetros de la luz azul del rayo.

– Un día Shikamaru me contó algo muy interesante sobre el agua…– le contestó la rubia con arrogancia–. ¡Aunque me costó algo entenderlo!– confesó la Uzumaki, llevándose una mano a la nuca, algo avergonzada.

˜*F*B* ˜

¿Así que agua?– preguntó Shikamaru llevándose una mano a la cabeza, pensativo–. No me lo esperaba, Asuma–sensei me dijo que tu chakra era de tipo viento…

¡Lo es, dattebayo!– se defendió Naruto cruzándose de brazos, volteándole la cara al castaño muy ofendida–. Pero… No puedo crear agua como otros ninjas, aunque puedo manejarla con el aire. No importa como lo veas, hay aire en todas partes...

El muchacho que se encontraba con ella asintió distraído. De cierta manera la rubia tenía razón, el aire era una mezcla de gases que tenía mucha facilidad para adentrarse hasta en los rincones más pequeños, el agua en sí estaba compuesta por una mezcla especial de aire que se creaba en determinadas circunstancias. Era bastante predecible que la Uzumaki tuviera ese afinidad con el agua, pero aun así…

Para manipular con aire el resto de los elementos se necesita mucho control de chakra– dijo el Nara, mientras movía con pereza una de sus piezas en el tablero de shougi– y tú…

Un puño en su cara lo mandó de inmediato al suelo, haciendo que se golpeara duramente la cabeza contra la madera del piso, evitando que terminara de hablar.

¡Ya sé que mi control de chakra es un asco!– gritó la rubia, todavía agitando la mano que había usado para agredir a su compañero–. ¡No necesitas repetírmelo, dattebayo! ¡Todo mundo lo hace!

Tsk…– se quejó el castaño mientras se ponía nuevamente en cuclillas delante del juego–. Qué problemática eres cuando te enojas…

Shikamaru se sobó la cara, en el lugar donde lo había golpeado la chica con fuerza, mientras volvía su atención al tablero. Naruto no pudo contener una mueca de fastidio al ver la concentración del muchacho. Ese seguramente era el juego más aburrido del planeta, ¿cómo podía encontrarlo tan interesante el Nara?

De todas formas– dijo de pronto el chunnin, rompiendo el silencio y sacando a la rubia de sus cavilaciones–, esa nueva coincidencia es casi poesía para ustedes dos…

¿Nosotros dos?– preguntó la Uzumaki, al tiempo que soltaba un bostezo y estiraba los brazos. El castaño había tardado mucho en volver a mover una pieza y dar señales de vida.

El chakra de Sasuke es de tipo fuego y de tipo rayo, ¿no es cierto?– le preguntó Shikamaru, mirándola directamente con sus ojos negros.

Confundida, la rubia asintió en silencio. El Nara dio un profundo suspiro al darse cuenta de que la muchacha no se había percatado de su ligera insinuación y de que por lo tanto tendría que explicársela con detalles.

El agua apaga al fuego para que sus llamas no se alcen demasiado altas– comenzó a decir Shikamaru, extendiendo una mano hacia uno de sus peones–, el fuego es alimentando por el aire cuando es débil, el aire deja que el rayo lo atraviese sin que lo dañe…

Y el agua conduce el rayo, y el ciclo se repite– terminó Naruto por él, comenzando a entender a lo que se referiría su amigo.

Eso… no es del todo verdad– los interrumpió una tercera voz, provocando que la muchacha se girara rápidamente hacia la persona que jugaba con Shikamaru. Unos ojos azules se encontraron con otros de ese mismo color, solo que a diferencia de los primeros estos poseían en un inusual tono oscuro–. Según la jerarquía de los tipos de chakra el siguiente elemento después del relámpago es la tierra, no el agua– dijo la mujer, moviendo a su vez otra de las piezas de juego, provocando que el castaño frunciera el entrecejo por su movimiento.

Jugar con ella no se comparaba para nada a jugar con Asuma–sensei…

Pero aun así cuando tienes los pies mojados y tocas un enchufe de luz te electrocutas– intentó alegarle Naruto a Temari, poniendo el sentido común por delante. Vio como la rubia sonreía discretamente, pero parecía estar más concentrada en el juego que sostenía contra el Nara que en lo que le decía la Uzumaki.

Nuevamente volvió a cruzarse de brazos, sin entender porque a esos dos les gustaba más estar ahí sentados perdiendo el tiempo que aprovechar un perfecto día para salir fuera, y quizás hacer un par de horas de entrenamiento antes de cenar.

¿Y por qué crees que pase eso?– preguntó Shikamaru con una ligera sonrisa en los labios, lo que la Uzumaki tomó acertadamente como una burla.

Naruto miró a Temari algo confundida, llevándose una mano a la cabeza para buscar la respuesta. Por suerte la kunoichi de Suna se compadeció de ella y le facilitó la información.

Porque el agua no es pura, hay tierra en ella– dijo la mujer, mirando a Shikamaru con cierta reprobación.

Sabía perfectamente que el castaño hubiera preferido dejar unos minutos más sufriendo a la Uzumaki, antes que dejar la holgazanería y darle la respuesta. Temari no podía dejar de lado esa necesidad de ayudar a Naruto en la mayoría de las ocasiones… Le debía tanto, por lo que había hecho por Gaara.

Entonces… ¡si el agua fuera pura no dejaría que el rayo la cruzara, dattebayo!– gritó la rubia de Konoha, poniéndose en pie de golpe, con los ojos brillantes de emoción.

El Nara supo ver claramente cuál era el tipo de emoción que la invadía… la emoción de una nueva técnica ninja, la emoción de volverse más fuerte... De más estaba decir para que necesitaba la Uzumaki aquella fuerza.

En teoría– contestó Shikamaru con apatía, moviendo otra pieza de shougi. Naruto debía tener claro que ese camino que se proponía recorrer iba a ser duro, y podría insinuárselo con el poco entusiasmo que demostraba la voz del muchacho–. Tal vez cuando regrese Sasuke puedas pedirle que te lance un chidori y hacer la prueba– añadió al final, con algo de sarcasmo apenas perceptible.

¡O tal vez se lo pida a Chichi, dattebayo!– gritó Naruto, con los ojos aún más brillantes que en su anterior grito.

Por lo visto Shikamaru tendría que ser más claro cuando se tratara de la Uzumaki.

Tsk… Eres demasiado problemática– se quejó el castaño por lo bajo, pero su rubia compañera ya no lo escuchaba, demasiado encismada con lo que planeaba hacer.

Si encontrara la manera de separar la tierra que hay en el agua…– murmuró Naruto, adoptando una actitud pensativa rara en ella.

Te lo dije– volvió a interferir Shikamaru con algo de fastidió, que esta vez las dos mujeres pudieron notar con claridad–, para esos necesitas mucho control de chakra y tú…

¡Ya lo sé, dattebayo!– gritó la Uzumaki viéndolo con verdadero odio–. ¿¡Tienes que repetirlo!

El chunnin se encogió de hombros sutilmente, sabiendo que ese era el momento donde debía mantener la boca cerrada. No por nada tenía un IQ que cualquiera envidiaría.

¿Y que hace Temari aquí, dattebayo? ¿Vino a comer contigo?– preguntó de pronto Naruto, pasando su mirada de un shinobi a otro con emoción–. Esto no es parte de lo que Obasaan te pidió que hicieras por los exámenes chunnin.

Ya, ya– dijo el Nara con voz aburrida–. Deja de imaginarte cosas que no son…

Si la madre del muchacho hubiera estado ahí, habría gritado de la emoción al ver como pasaba saliva por su garganta de manera imperceptible, haciendo evidente algo de nerviosismo.

El ruido que hizo una ficha al caer con fuerza interrumpió las nuevas burlas por parte de Naruto y los pensamientos que comenzaban a invadir la mente del castaño.

Gané– dijo Temari con una sonrisa burlona, dejando a Shikamaru con la boca abierta.

Era verdad.

˜*F*B* ˜

Naruto cerró sus ojos un momento, confiada en que su dragón le serviría como escudo contra Sasuke. Se concentró en canalizar su Chakra en el torrente de agua, algo que todavía le costaba trabajo a pesar de la práctica.

El moreno vio con desconfianza como la muchacha volvía a dejar ver su mirada al mismo que tiempo alzaba su mano con firmeza.

– Lo está regresando… contra mí– susurró el Uchiha, viendo como la rubia guiaba el relámpago de regreso a su dueño, valiéndose de su jutsu de agua–. Pero esa energía es mía, no podrá…– se mordió los labios con fuerza en cuanto el ataque le llegó de lleno.

"Por supuesto…" pensó Sasuke para sí mismo.

Ese chakra ya no era por completo suyo, sino que estaba combinado con el de la Uzumaki y el chakra en esas condiciones por supuesto que podía herirlo.

– Tsk…– gruñó el Uchiha, llevándose una mano al hombro derecho, donde el ataque había golpeado con más fuerza.

– ¡No bajes la guardia ante un par de piernas bonitas, mocoso!– le regañó Jiraiya bastante molesto. ¡Tres años trabajando con ese mocoso y ahora se dejaba herir con la misma facilidad con la que lo haría un principiante! ¡Peor! ¡Un simple estudiante de la Academia!

A Sasuke, ahora bastante malhumorado por estar empapado completamente y además herido por su propio ataque, no le agradó para nada la llamada de atención por parte de su maestro. El moreno se acomodó los húmedos mechones de cabello con arrogancia, con apenas una sacudida de cabeza.

– El único que hace eso eres tú, Ero–sensei– le contestó el muchacho con una mano en la cintura.

– ¡Maldito, Uchiha! ¡Te he dicho mil veces que no me llames así!– gritó el ermitaño fuera de sus casillas–. ¡En cuanto esto termine desearás…!

– Cállate, Ero–sensei– le cortó Sasuke rodando los ojos con impaciencia–. Me desconcentras.

– Ese… maldito mocoso– gruñó el peligris, empuñando con fuerza sus manos. Su amenaza no iba ser en vano, en cuanto el encuentro terminara su más reciente estudiante conocería lo que era un entrenamiento llevado al extremo.

– ¿Cómo es que no se han matado esos dos?– le preguntó Shizune a su maestra en un susurro bajo, a lo que la rubia Hokage solo se encogió de hombros, preguntándose interiormente lo mismo.

Mientras mantenía esa pequeña discusión con el sannin, el Uchiha no le había quitado la vista de encima a la Uzumaki. Naruto notó que el semblante del muchacho se había tornado repentinamente serio, más de lo habitual, y entonces sus ojos negros no tardaron en tornarse de un color escarlata, manteniendo el tono oscuro solo en unas pequeñas aspas centrales. La rubia dejó escapar una ligera sonrisa ante eso…

– Eso no va a servirte, teme– dijo la chica, provocando que el moreno entrecerrara levemente los ojos–. Estos tres años he entrenado para vencerte.

– ¿Para vencerme…?– empezó a preguntar Sasuke en voz baja–. Itachi.

"Piensa que si puede vencerme a mí, puede vencer a Itachi" pensó para sí el pelinegro "Pero las cosas no son tan fáciles, usuratonkachi".

Naruto dio un paso hacia atrás, tomando impulso, al mismo tiempo que se ajustaba sus guantes de cuero. Cuando la muchacha cargó contra él, el Uchiha se movió a un lado para esquivar el golpe por puro instinto. Abrió mucho los ojos debido a la sorpresa, al ver como el sólido suelo donde había hecho contacto el puño de la Uzumaki se fracturaba un par de metros a la redonda.

La rubia no tardó en ponerse de pie con rapidez, ahora alzando su pierna izquierda para intentar impactarla contra el abdomen del moreno. Esta vez Sasuke sabía que pasara lo que pasara, esos golpes no debían tocarlo. "Ella tiene la fuerza… mi fuerza" había dicho Tsunade y aunque en un principio pensó que se refería a algo meramente sentimental entre maestra y alumna, ahora sabía que no era así. Un golpe como ese en el lugar indicado y…

El Uchiha invirtió bastante tiempo en esquivar cada golpe que le mandaba Naruto, pero sobre todo en analizar cómo había logrado la rubia obtener esa fuerza en tan poco tiempo. ¿Habría hecho algún entrenamiento como el que hacía Rock Lee? De cierta manera intuía que no era eso… El moreno lo supo cuando un golpe le rozó por milímetros la cara. Chakra concentrado, concentrado hasta tal punto que la energía podía usarse como fuerza física, al ser liberada de golpe. Sin embargo, el muchacho sonrió con suficiencia. A veces las cosas nunca cambiaban…

– ¡Maldición!– gritó la Uzumaki, al darse cuenta de que el lugar donde había llevado a Sasuke con sus golpes era hasta el sitio donde se encontraba su katana.

– Sigues siendo una dobe, Naruto– dijo el moreno con burla, dando un salto hacia atrás y usando chakra para sujetarse boca debajo de la rama de un árbol. No usó mucho esfuerzo para quitar el arma que estaba atrapada en el tronco.

– ¡¿Qué estás haciendo?– le preguntó en un grito la Quinta, provocando que la rubia menor diera un ligero salto–. ¡Usa tu última arma!

– ¡No voy a hacer eso, dattebayo!– le contestó Naruto con la cara roja por la vergüenza, olvidándose por completo de su lucha. ¡Pero es que lo que su maestra le pedía era una locura!

– Una verdadera kunoichi tiene que hacer de su belleza un arma– le recordó la Hokage agitando de manera amenazadora uno de sus puños, pero la muchacha se mantuvo firme. Esos puños mortales estaban demasiado lejos de ella como para hacerle daño–. ¡Ya lo has hecho con tu Sexy no jutsu!

– ¡Es diferente, Obaasan! ¡Esta soy yo!– se defendió la Uzumaki, señalándose a sí misma de manera desesperada.

– ¡Solo hazlo si no quieres que te vaya mal!– gritó Tsunade perdiendo la paciencia al tiempo que daba un paso al frente, haciendo ademán de ir hasta donde se encontraba su alumna.

– B–bueno– tartamudeó en respuesta la ojiazul, dando un paso hacia atrás buscando huir de la Godaime a causa de la costumbre.

La rubia menor dio un profundo suspiro antes de girarse hacia Sasuke, mordiéndose con fuerza los labios. El muchacho se extrañó del comportamiento de la Uzumaki, cuando esta volvió a desviar la mirada a un costado, negándose a que el Uchiha la viera de frente.

– Sasuke, esto lo hago por orden de mi maestra y no es contra ti– dijo Naruto, extrañando todavía más a su compañero al mantener un semblante serio–. No vas a poder quitarme este cascabel– dijo la muchacha mientras sacaba el pequeño objeto de metal y lo sostenía entre dos de sus dedos.

– ¿Por qué tan segura, usuratonkachi?– preguntó el moreno con una sonrisa burlona, pero se quedó de piedra al ver lo que hizo su compañera.

Con una naturalidad insospechada y para la sorpresa de absolutamente toda la población masculina presente, la Uzumaki colocó el cascabel a buen resguardo, en medio de sus dos pechos.

– ¿¡Qué demonios haces, dobe!– le reclamó Sasuke con los ojos exageradamente abiertos. No se dio cuenta hasta muy tarde que no había podido evitar gritarle a su compañera.

– Sácalo de ahí si te atreves, Sasuke– le dijo Naruto de manera burlona, sacándole la lengua. En serio que no se esperaba esa reacción por parte del Uchiha y había sido muy divertido de verlo. Esa cara no la consigues todos los días.

– ¿Por qué te acobardas, mocoso? ¡Parece que no eres mi estudiante!– gritó Jiraiya en dirección al pelinegro, señalando al chico con un dedo calloso–. Por otro lado… es Naruto, es mi pequeña Naruto– añadió el peligris con nerviosismo, hasta tal punto que el sudor comenzó a resbalarse por su cara. Y es que Iruka lo estaba viendo con unos ojos espeluznantes… Si las miradas mataran.

– Eso es jugar sucio, dobe– gruñó el moreno con los dientes apretados, ignorando las palabras de su maestro.

– Iruka…– empezó a decir Kakashi con voz algo insegura, pero el maestro se cruzó de brazos.

– No– dijo el castaño–. No pienso decir nada.

No quería poner en duda los métodos de enseñanza de la misma Hokage, que sin duda tendría sus buenas razones para justificar el comportamiento de su hija. Además si abría la boca rodaría más de una cabeza.

– No voy a detenerme por tus jueguitos de niña, usuratonkachi– le advirtió Sasuke a Naruto, con los ojos nuevamente rojos debido a su gekken genkai.

La Uzumaki vio con los ojos muy abiertos como el pelinegro pasaba a Tsukitetsu a su mano izquierda, para tener más libertad de acción con la diestra, al tiempo que daba un salto en su dirección. En un instante el muchacho ya se encontraba delante de ella y su mano avanzaba con decisión hacia el cascabel.

– ¡Ah!– fue el agudo gritó que se escuchó en el campo de entrenamiento.

– Maldición…– gruñó Sasuke, retrocediendo con rapidez y colocando su katana delante de él en actitud defensiva.

Al ver como la respiración de Naruto se detenía por la sorpresa, como su rostro de volvía rojo por la vergüenza ante lo que el Uchiha iba a hacer y como ese grito escapaba de la garganta de la muchacha, la mano del moreno había retrocedido sola.

El Uchiha se maldijo a sí mismo cuando vio la sonrisa de burla que le dedicaba la Uzumaki. ¡Esa dobe lo había hecho a propósito! ¡Y él de idiota va y cae redondito en la trampa!

– Bien– felicitó Tsunade a Jiraiya con voz seria–, el chico mantiene algo de vergüenza a pesar de tu mala influencia.

El comentario no le causó nada de gracia al sannin, quien se limitó a cruzarse de brazos y comenzar a gruñir palabras inteligibles. Su primer fracaso había sido al Cuarto ¡y ahora también Sasuke! ¿¡Es que acaso era mucho pedirle a Kami–sama un alumno que lo comprendiera y apoyara con sus gustos!

Y hablando de Uchihas…

– Tú le lo buscaste, Naruto– dijo Sasuke con la voz llena de furia.

Dio un paso hacia la Uzumaki y después otro y otro, hasta que consiguió una velocidad bastante respetable. La muchacha no tardó en ir a su encuentro, con lo que la carrera del moreno se acortó. Intentó propinarle un golpe al pelinegro directo a la cara, pero Sasuke se inclinó a un costado, esquivándolo con facilidad al tiempo que esgrimía su katana de manera ágil.

El ruido que hacía la ropa al ser cortada llenó el ambiente y Naruto se dejo caer al suelo rápidamente para ocultar su desnudez, dando un chillido que esta vez no tuvo nada de fingido.

– Gané– dijo Sasuke, con una sonrisa ladeada.

En su mano derecha sostenía el cascabel con el cordel anaranjado, él cual se había deslizado fuera de su refugio cuando cortó la camiseta de la rubia.

La muchacha arrodillada delante de él soltó un bufido, para después usar su mano izquierda para desatarse el pelo y que este le cayera por la espalda. De esa manera se sintió menos expuesta. Tsunade, al percatarse de eso, se apresuró a quitarse la chaqueta que llevaba puesta sin decir siquiera una palabra, y la ropa bordada con el kanji "juego" no tardó en estar sobre los hombros de la Uzumaki.

El semblante en la cara de la Quinta no era muy alegre. Puede que ya se hubiera hecho la idea de perder la apuesta debido a las trampas de Jiraiya, pero esperaba al menos que Naruto tuviera la victoria. Por lo visto todavía su alumna no estaba lista… ¡Esa mocosa tendría que entrenar como nunca desde esa misma tarde!

La Senju se extrañó de que de repente una enorme sonrisa apareciera en la cara de la rubia menor, mientras se ponía de pie. Le sonrió a Tsunade con complicidad, para después dedicarle el mismo gesto a Sasuke, pero ahora lleno de arrogancia.

– Eso crees, teme– dijo Naruto, al tiempo que alzaba su mano derecha.

Entre sus dedos morenos brillaba el cascabel plateado con el listón azul.

– ¡¿Pero cuándo…?– preguntó Jiraiya, con la boca muy abierta.

El Uchiha permaneció imperturbable, pese a que interiormente se estuviera preguntando lo mismo, y con una sorpresa aún mayor. Repasó mentalmente los últimos segundos de la batalla que tuvo con la Uzumaki, preguntándose cuál habría sido su error.

El muchacho recordó con un ligero gruñido como había mantenido la vista baja una vez que estuvo seguro de haber sujetado el cascabel con la punta de Tsukitetsu. No había querido correr riesgos… y eso le había costado caro.

¡Maldito Kakashi y sus comentarios cuando lo tuvo como maestro! ¡Maldito Jiraiya y sus peores comentarios esos tres años! ¡¿Por qué tenía la mala suerte de que solo le tocaran senseis pervertidos?

– ¿Qué estabas viendo para distraerte de esa manera, Sasuke?– preguntó el Hatake, que se encontraba a un costado del muchacho. Sus maliciosas intenciones podían sentirse a kilómetros de distancia.

– ¿Qué estas insinuando, Kakashi?– preguntó el moreno a su vez, alzando una de sus negras cejas. No había sido que estaba viendo, sino que trababa de no ver.

– Si, ¿qué estás insinuando, Kakashi?– dijo Iruka mientras se cruzaba de brazos, mirando mal a su pareja. Inmediatamente el peliplateado se calló y se encogió de hombros, indicándole al castaño que no importaba.

Sasuke, por un pequeño e insignificante instante, tuvo el impulso de sacarle la lengua al peliplateado y tirar de uno de sus parpados inferiores para burlarse descaradamente de él. Parecía que en sus pequeñas discusiones maritales contra Chichi, Otousan solía ponerse de parte de los hijos.

– Empate– los interrumpió Jiraiya, antes de que la discusión se hiciera más grande–. Nadie ganó.

– No lo creo, Jiraiya–sama– dijo Shizune, y todo mundo se giró para verla–. Tsunade–sama apostó a que el estudiante de Jiraiya–sama no ganaría y… ninguno de los estudiantes de Jiraiya–sama lo ha hecho.

Ino, que se había mantenido callada la mayor parte del tiempo, soltó un chillido de entusiasmo al darse cuenta de lo que su maestra estaba insinuando. Por su parte la morena sonrió con suficiencia. No por nada había conseguido salvar de sus deudas a la legendaria perdedora en algunas ocasiones.

– Si fue un empate entonces Tsunade–sama…– siguió diciendo Shizune, mientras que el ermitaño ya comenzaba a tirarse de los cabellos–. ¡Ganó!

– ¿Gané?– pregunto Tsunade con extrañeza, a lo que el resto de los presentes asintió. El peligris con cierta renitencia–. Gané– le espetó la Senju con prepotencia a su antiguo compañero, quien solo rodó los ojos–. ¡Gané!– gritó con entusiasmo la rubia, al imaginarse ese delicioso sake deslizándose por su garganta.

Entonces la compresión llegó de lleno a su mente, casi al mismo instante en que la alegría por su inesperada victoria se esfumaba.

– ¡Oh, demonios! Gané…– murmuró la Hokage, mientras empuñaba sus manos y se mordía con fuerza los labios–. Gané un cargamento de sake, prácticamente el sueño de mi vida.

Y como si la mujer hubiera invocado al destino, un anbu apareció arrodillado delante de ella, dándole un sobresalto a más de uno.

– ¡Tsunade–sama! Un mensaje urgente de la Aldea de la Arena –dijo el enmascarado, mientras extendía su mano izquierda para entregarle un pergamino sellado.

˜S&N˜Y*O*R*E*G*R*E*S*E*˜S&N˜

Detrás de cámaras

– Uchiha, usa el raiton cuando llegue Sakura y no te suelte –indicó Kory a través del apuntador.

Sus palabras no le causaron gracia a la pelirosada, pero bueno… así era el libreto. Y sospechaba que cierta peliazul estaba detrás de eso.

– Uchiha, usa el raiton cuando Naruto te ataque con su dragón acuático –dijo la morena, horas más tarde.

La directora había decido aprovechar la buena luz de ese día para grabar las escenas exteriores, las que obviamente incluían la batalla entre la Uzumaki y el pelinegro.

– Uchiha, usa de nuevo el raiton –dijo la escritora, cuando la escena no quedó de su agrado.

– Uchiha, usa el raiton.

– Uchiha, usa el raiton.

Una imagen bastante bizarra apareció en la mente de Zaphyrla, al tiempo que una risilla escapaba de su boca.

¡Uchiha! ¡Usa el raiton! –gritó Kory con los ojos encendidos.

La morena llevaba una extraña gorra roja en la cabeza, que tenía una especie de K estilizada en color negro. Sus manos estaban empuñadas cerca de su rostro, permitiendo ver los guantes de cuero que le cubrían los dedos. Entonces la mujer arrojó una pequeña pelota roja, y esta no tardó en abrirse con una ligero ¡puf! De ella, en medio de una luz brillante, surgió… Uchiha Sasuke.

¡Chidori Nagashi! –gritó el moreno, liberando electricidad por todo su cuerpo.

– ¿De qué te ríes? –pregunto Sasuke con la ceja alzada, a lo que la ojidorada aumento la magnitud de su sonrisa. Entonces el muchacho estuvo seguro que el motivo de su risa era él.

– ¿Yo? De nada –contestó la directora con un aura de inocencia que nadie le creyó.

– ¡Zaphyrla! –la regañó la morena de inmediato, saliendo al rescate de renegados incomprendidos.

– ¡Yo no dije nada! –se defendió la peliazul de inmediato, y por una vez era verdad. Pero la imagen mental que había tenido sin duda habría desencadenado un asesinato.

Él de ella.


(1) Ya sé que Naruto es diestro, pero solo un ambidiestro puede usar dos sai al mismo tiempo sin dificultad.

(2) Viene a significar algo así como hierro lunar, o hierro de la luna… Ya sé que esta horrible, no me lo critiquen tanto.

(3) Aquí por favor, nótese el sarcasmo de Zaphy–Chan.

(4) El burro hablando de orejas.

(5) Y dale con eso, creo que ya los estoy hartando con ese tema.

(6) ¡Pervertido! ¡¿Qué hace mirándole el pecho a una mujer?

(7) Elemento Agua: técnica del bocado de la serpiente. El usuario manda una especie de rayo acuático a su oponente desde la reserva de agua más cercana con forma de serpiente. Este jutsu se utiliza en combinación del Raiton: Jibashi para electrocutar al oponente (porque el agua es conductora de la electricidad). Es utilizada por Fūka en el capítulo no. 66 de Naruto Shippuden. Si, lo saque de wiki. No, no me acusen con mis maestros u.u

Como dijo Jiraiya, una sai es un arma diseñada para romper espadas, como la katana de Sasuke, además con armas pesadas así que solo personas con una tremenda fuerza podría manejarlas, como una alumna de Tsunade. Además como se supone que Sasuke sigue siendo más rápido, si Naruto tiene dos armas puede igualar su velocidad doblando el número de golpes. Mmm… creo que todo lo explique en el fic XD Otra cosa, con los tipos de chackras y sus combinaciones me pasa con lo mismo que con las edades: Kishimoto me confunde, asi que hago lo mismo que con las edades... Mando al cuerno a Masashi y hago lo que se me da la gana ¬¬ ¡Es que me confunde! ¡En serio! Un dia parece decir una cosa, al otro otra u.u Me da dolores de cabeza ¬¬

Reviews :3

kaRura-UchihaI-wtf: Claro, todos amamos a cualquiera que ponga a ese orgulloso en su lugar n.n Ojala lo hubiera hecho antes ¬¬ Pero bueno, dejemos esos malos recuerdos atras n.n LOL Nunca podria dejar de hacerlo, en retribucion a que tu te tomes la molestia de leerme y conmetarme. Solo que a partir de ahora para no tener problemas, voy a hacerlo de manera personal, solo en caso de que me dejes un review anonimo tendras que esperar hasta la actualizacion. Pero como tu tienes cuenta :P Ya sabes que yo siempre encontrare la forma de molestar a Sakura ¬w¬ Y por supuesto que habra celos ¬w¬ Y ya sabras de que tamaño, ¡y con quien! XD Aparte de mi hermoso Neji, claro n/n

Hime-Sora: Tienen, 16 años en el Epilogo de Me trajo de Vuelta y en el 1er capitulo de Yo regrese, y 29 en el Epilogo de Yo regrese. Hizashi tiene 11 años, de hecho la unica palabra que ha dicho en todo el fic (hasta ahora) es Haha. No, él no heredo mucho de Naruto n.n Pero bueno, no te tortures con eso XD Todo se aclarara en su momento.

blood master: Bueno, dije que estabas equivocado, pero no mucho. Si no mal calculo en el capitulo 4 o 5 vas a ver tu error XD No me molesta que especulen como avanzara la historia, sino que especulen y le atinen ¡cuando yo buscaba de todas las maneras que no lo hicieran! XD Me hace pensar que no fui lo suficientemente original :s Bien, en cuanto a Kyubi voy a dejar salir mi vena artitistica (o lo mas parecido a eso ¬¬ No le hables mucho, muerde ¬¬) Y en cuanto a lo otro... :P

Valkiria Thrud: Como le dije a blood master: No me molesta que especulen como avanzara la historia, sino que especulen y le atinen ¡cuando yo buscaba de todas las maneras que no lo hicieran! XD Asi que tu suelta y suelta tus teorias, que yo sere fuerte y soportare todo :3 Mmm, en cuanto a eso, lo admito si fue porque quize preservar la sangre Namikaze n.n Tengo anotado ahora lo del dattebayo, tratare de ponerlo lo menos posible :P Totalmente de acuerdo contigo en cuento a Sakura. Admito que sabia que podria meterme en problemas con sus fans por mis fics (y no digo que tu lo seas =O), pero como fue ella la villana escogida, pudo ser otro. Digo, alguien tiene que serlo, ¿o no? LOL Quiero tratar eso en otro capitulo con mas detalle :3 ¿En serio no se lo esperaban? He tratado de pensar en los apodos de Sai, me quebre la cabeza con eso, pero no creo que hayan salido muy bien T-T Claro que se me ocurrio, estuve tentada de prononerles a mis compañeros el buscar cual era el padecimiento que tenia Sai. Un tiempo pense en el SX de Estocolmo, pero no estoy segura... Tendria que pensarlo XD Estare atenta a las cartas bomba, y creo que yo nunca habia contestado de manera tan larga un review XD Como tu dices, todo se resuelve al final :3

Sayukira: O si, lo soy :D Mira mi cara diabolica :D (Kory-San: ¡Otra vez con eso? ¬¬) Zaphy-Chan: Ya llego la animada ¬¬ (Kory-San: ¬¬*) Espero que no sean muchos espamos XD Insisto, ¿en serio no se esperaban lo de Iruka y Kakashi? Mira que ya no son unos niños, y al mal paso... XD

serenity-princess: ¡Y a mi me alegra que te guste! En realidad cuando se trata de NaruFem, no hay mucho de donde escoger, a menos que sepas ingles, ahi ya tienes mas variedad ¬¬ Pero yo quiero cambiar eso *.* Porque ahi esta la diversion del fanfic, que si un dia te levantas con ganas de leer un fic de la pareja mas crack que te puedas imaginar lo encuentres y a montones =) ¿En serio no habias notado que eramos la misma? XD Lo que paso en esos tres años es mayor parte pura paja, pero pondre unos cuantos FB con lo mas interesante :P

Katari-chan: LOL Lo siento, la tentacion de molestar a Sakura es mas fuerte que yo ¬w¬ Me alegra que te agraden XD

Modoroshi: Sip, ya se que este Kyubi esta demasiado OcC (vamos, tampoco es como si vieramos mucho de la personalidad del verdadero ¬¬) pero a mi me gusta, ¡se da a querer! *.* Repito, ¿en serio no se lo esperaban? =O Pues yo creo que mas bien me vas entregando tu nombre, porque quedo en un predecible empate ¬w¬ Como Clasico del Futbol Mexicano, ¡aunque en este ganaron mis chivas! *.* ¡Chivas! ¡Chivas! ¡Chivas! Bueno ya, me emociono ¬¬

X-x-YukO-x-X: Ya ves, lento pero seguro se va a avanzando :P ¿Pobre? Yo no le tendria lastima a ella ¬¬ ¡Ja! Ni uno no otro, un empate, aunque para mi gusto Naru estuvo mejor :3 Espero que la continuacion haya sido de tu agrado :P

hiromihyuga24: ¡Tantas preguntas! :s Todas se resolveran a su tiempo, excepto la de Sakura. Para mi sangrientamente y como escoria es lo mismo XD ¡Ja ja ja ja! ¿Tu conti? :P Aqui esta XD Pero vas a tener que esperar por las respuestas, que Kory-San no suelta prenda y me tiene amenazada :P

Moon-9215: ¡Listo! XD Espero que te haya gustado :3

DgrayMFAN: Bueno, ya te conteste tu review en Me trajo de vuelta, asi que solo me queda decir que este fic tambien lo estas disfrutando tanto como disfrutaste el otro :3

Gracias por sus reviews XD

Zaludos

Zaphy

Ella Me trajo de vuelta,

había querido escapar de su lado.

Me fui... pero,

Yo regresé.

Era mi momento de protegerla.

Uchiha Sasuke