Mundo feliz es Naruto de fastForwart

Traduccion hasta el capitulo 14 de umbra estel

traduccion desde el capitulo 15 de 7up

"Hola para los k dejaron reviews y para los k no hubo una pequeña confusión entre "7 up" y "dealizardi", resulta que "7up" se arto de que umbraestel no continuara la traducción de naruto un fic deFastForward " asi que tradujo a partir de el capitulo 15 en adelante todo esto k estoy subiendo es de "umbra estel" si ella se molesta o alguno de ustedes les molesta que suba esto k tradujo "umbra estel" puedo omitirlo y únicamente subir lo que a traducido "7 up".

Como ustedes gusten yo lo estoy subiendo pero tampoco quiero que umbra se enoje ni quiero enemigos por aquí solo por que me gusta mucho el trabajo de umbra XD igual que a muchos de ustedes ^^ espero y la traducción sea aceptable para ustedes tanto como a Dealizardi bueno y en donde estuvo la confusión, estuvo en que dealizardi al subir el fic pensó que había sido escrito por 7up y no que era una traducción asi que lo subió como si 7up fuera la autora.

7up: afirma no ser umbra estel

Dealizardi: me disculpo por tal confusión espero no se molesten… tanto ^^ si desean no leerla traducción que subo están en su derecho pero a mi parecer es bellísima la historia ^^

Original Naruto by masashi kishimoto

Capítulo 10. De escuela y perdedores

Naruto se despertó de un sobresalto, casi con pánico, su mano buscando por un Kunai que no encontraba. Le tomó unos segundos el recordar que su mundo de sueños no era real y otros más para identificar el sonido. La alarma de su reloj. Gruñó, girando sobre su espalda y mirándolo, notando que eran las seis treinta. ¿Por qué estaba la alarma prendida? Ah sí, pensó con un enorme bostezo, una mano estirándose para apagar los pitidos. Tengo escuela.

Una fría oleada de temor le inundó, amenazando con ahogarlo. No quería ir, estaba asustado. Todos lo mirarían, ¿y qué pasaría si olvidaba a alguien? ¿Cómo podría justificar a quien recordaba y a quien no? Contempló el fingir estar enfermo para librarse de ello, tirando su cobertor sobre su cabeza.

No estaba preocupado sobre el material de curso actual o por no estar en el mismo grado que sus amigos, porque había hecho un examen el fin de semana y el director había dicho que podía regresar como si nunca se hubiese ido.

Era raro para Naruto el poder recordar todo y entenderlo, pero no iba discutir sobre ello. Pensó que era bastante impresionante que casi un mes después de haber despertado, hubiera aprendido once años de valor educativo. Ignoraba el por qué, tan sólo estaba agradecido de hacerlo.

-¿Cariño?

-Em, ¿sí?

-¿Estás levantado?

-Em… ¿define levantado?

Hubo una pausa, luego escuchó abrirse su puerta y fue forzado a quitarse sus sábanas de la cabeza. Su madre caminó hacia su cama, sosteniendo una taza llena de café en una mano, y vestida elegantemente en un traje beige con su cabello en un moño.

-Dulzura, no tienes que regresar a la escuela si no estás listo. No te esfuerces.

-No es que no crea que estoy listo, sólo estoy… asustado.

-Naruto, eso es normal. Ha pasado un largo tiempo, pero eres una buena persona y aprendes bastante rápido. Estarás bien. Y Sasuke, Kiba y todos tus demás amigos estarán justo ahí para ayudarte. Sólo se tú mismo y todo saldrá bien.

-Está bien, le daré una oportunidad.

-Si no puedes soportarlo, has que Sasuke te traiga en casa en el coche en el descanso y luego llámame al trabajo. Le informaré a la escuela que es demasiado pronto ¿correcto?

-Está bien. Puedo hacer esto. Sólo es escuela, ¿Qué tan duro puede ser?

-Ese es mi niño. Tengo que irme o llegaré tarde. Tu padre ya se fue, así que no olvides cerrar la puerta cuando saltas. Regresaré alrededor de las cinco treinta. Si no te sientes bien para ir a la escuela, llámame a mi teléfono móvil para que así pueda informarles, ¿bien?"

-Sí.

-Muy bien. Que tengas un buen día.

-Tú también. ¿Mamá? Te ves realmente bien.

-Gracias, cariño.

Naruto escuchó la puerta del frente cerrarse mientras cojeaba por el corredor, y repentinamente se le ocurrió el por qué no tenía padres en su mundo de sueños. Su papá se iba antes de que despertara, y su mamá se quedaba atrás sólo el tiempo suficiente para asegurase que se despertara antes de irse también. Su madre regresaba a casa a las cinco treinta, y su padre alrededor de la hora de la cena, a las siete. Era como no tener padres, la verdad.

Naruto cojeó hacia su baño y comenzó a alistarse para la escuela, su mente vagando así como él. Seguía tratando de relacionar cosas de su vida real con su mundo falso. Algunas cosas tenían sentido, otras no, pero se imaginó que se explicarían por si mismas a su tiempo. Algunas veces se preguntaba si quería que se explicaran, o si preferían tan sólo ignorar el hecho de que tenía su propio mundo de sueños y simplemente seguir con su vida.

Mientras cerraba la llave del agua de la ducha y se secaba se preguntaba si debía decirle a sus amigos que era gay. ¿Tal vez debía decírselo primero a sus padres? No lo sabía, pero definitivamente quería decírselo a Sasuke.

No… tal vez no a Sasuke…

Sintió mariposas revolotear en su estómago y colocó ambas manos sobre él para calmarlo mientras se sentaba en la taza del baño. Una vez que se calmó, tomó sus muletas y caminó hacia su cuarto, una toalla alrededor de su cintura. ¿Debía decirle a Sasuke? ¿Qué si se sentía asqueado? ¿Qué si lo rechazaba?

¿Qué si me hace un agujero en el pecho con su puño? Naruto suspiró y se puso un par de bóxer mientras estaba sentado en la cama. Que si Sasuke se burlaba de él una vez más, no creía que pudiera soportar una segunda vez. Suspiró, acostándose en su cama.

-No voy a ir.

Se quedó en la cama, rogando volver a dormirse cuando sonó el timbre de la puerta. Gruñó, molesto que casi se hubiera logrado volver a dormir. Sonó de nuevo antes de que la puerta de enfrente fuera abierta, significando que quien fuera que fuese tenía una llave, o sabía dónde estaba escondida la de emergencia.

-¿Naruto? ¿Estás despierto? ¿Necesitas ayuda?

-¡No!- Naruto forcejeaba para agarrar sus muletas y terminó cayéndose de la cama.

-¡¿Estás bien?

Preguntó Sasuke con preocupación mientras sus pisadas se podían escuchar subiendo rápidamente las escaleras. Naruto entró en pánico, gateando lo más rápido que sus dañadas piernas le permitían, y azotó la puerta justo al mismo tiempo que Sasuke llegó al segundo piso. El rubio se estiró y puso el seguro antes de jadear y recargar la espalda contra la puerta.

-¿Estás bien?

-Estoy bien.

-¿Necesitas ayuda?

-¡No! No, puedo hacerlo. Perdón, saldré en un minuto.

Decirle a Sasuke que no iba a ir a la escuela ni siquiera había cruzado por su mente. No quería parecer débil, así que aunque sentía que iba a vomitar, iba a ir a la escuela.

Tenía que. Si no por él mismo, entonces… por Gaara.

Naruto estuvo sorprendido de descubrir que la mayoría de los sensei de su mundo eran en realidad maestros, y que eran bastante similares a como habían sido. El rubio pertenecía al Salón B de la generación 2004, el maestro de la clase durante los cuatro años del colegio había sido el mismo hombre: Hatake Kakashi.

Había asentido con la cabeza de manera indiferente hacía Naruto, pero era obvio en sus ojos que estaba feliz de que el rubio volviera. No usaba una máscara, pero tenía cicatrices alrededor de su boca. Sasuke le había dicho que Kakashi había estado en un accidente automovilístico el año en que entró en coma, y que había estado usando vendajes en casi todo su rostro. Naruto se imaginó que eso explicaba la imagen soñada de Kakashi.

El adolescente luego se había encontrado con Umino Iruka, el hombre estalló en lágrimas y lo abrazó fuertemente. Pasó su corto descanso con el hombre, y descubrió que Iruka solía ser su niñera cuando era pequeño, y que ahora era un asesor de orientación en su escuela. Aparentemente, Iruka había sido como un hermano mayor para él, lo cual tenía sentido para Naruto considerando la relación que tenía con Iruka en su mundo de sueños.

Creía que la más escalofriante experiencia de todo su día fue encontrarse a Genma antes del almuerzo. El hombre había salido disparado hacia Naruto, tratando de abrazarlo y manosearlo, pero Raidou lo había detenido y le dijo a los chicos que corrieran, rápido. Naruto hizo lo que se le dijo, lo más que sus muletas le permitían, escuchando a los dos maestros hablar detrás de él mientras Genma trataba de liberarse.

-¡Oh, es tan adorable, podría ir y violarlo!

-Ajá… no es una buena idea.

-Muy bien, eso fue aterrador.- Admitió Naruto a los otros dos chicos mientras iban a la cafetería.

-Eh, Genma siempre es así. Cuenta, ¿Cómo era Genma en tu mundo de sueños?

-Normal.

-¡¿Normal?

-¡¿Genma era normal? ¡No puede ser, tío! ¿Cómo es que no supiste que era un sueño?

-Ni lo digas.

-¿Todo ha ido bien hoy, Naruto? Realmente aún no has dicho nada acerca del curso.

-Ha estado bien. Sorpresivamente. No esperé que fuera así de simple.

-¿Simple? ¿Tú crees que esto es simple?

-Bueno, era listo antes. Simplemente debe ser algo de los genes.

Naruto miró sorprendido a Kiba, recordando lo que Neji había dicho antes. ¿Lo había dicho en serio? ¡¿Naruto era listo?

-¿Listo? ¿Yo era listo?

-Estabas en el cuadro de honor.

-Lo cual es un sí.

-¿Yo era listo?

Ambos chicos parpadearon mirando a su amigo antes de que Kiba se inclinara para acercarse a Sasuke y susurrarle por la esquina de la boca.

-¿Crees que esté teniendo problemas de audición?

-Mis manos están llenas, golpéalo, por favor.

-¡No me golpees!

El pelinegro bajó ambas bandejas antes de ir y tomar la billetera de Naruto. El rubio retrocedió torpemente, casi perdiendo el agarre de sus muletas. Tomó la billetera él mismo, pasándosela a Sasuke. El Uchiha realmente no pareció notar este pequeño ataque de paranoia.

-Usualmente nos sentamos afuera, pero si eso es muy difícil para ti, podemos comer en el comedor.

-De puta madre, el comedor es demasiado ruidoso, tío. ¿No podemos…? ¡ay! ¡Joder! ¡Eso duele!

Naruto sonrió ligeramente ante la actitud protectora de Sasuke y les aseguró que eso de comer fuera estaría bien. Mientras se dirigían hacia las puertas que llevaban afuera, notó a Gaara caminando hacia la línea de la comida. Estaba vestido todo de negro y tenía maquillaje negro alrededor de sus ojos. Naruto esperó que Gaara se sentara afuera también.

Fueron hacia las puertas de la escuela, Kiba pateando una para abrirla y luego sosteniéndola para Sasuke y Naruto antes de seguirlos. Sasuke se dirigió hacia un gran árbol donde algunos de sus amigos ya estaban sentados.

-Bueno, miren quien es. Odio estar en el salón A, te extraño demasiado.

-Así que, ¿hasta ahora como ha estado tu día? ¿Todo bien?

-Bien. No he olvidado a nadie hasta ahora, pero aún no he visto a un par de personas. Como a Orochimaru.

-Créeme, noquieres. Desde que los dos le prendimos fuego a su feto de cerdo en noveno grado, ha tratado de atraparnos.

Naruto le parpadeó a Sasuke mientras el pelinegro comía, el Uchiha claramente no compartía la preocupación del rubio de que la lasaña le iba a arrancar un pedazo.

-¿Le prendimos fuego a un cerdo?

-Un feto de cerdo. Uno muerto. Lo tenía en un frasco en su estante. El tipo mira demasiado CSI; quería tener su propio feto de cerdo, como ese personaje de Grissom. Sólo lo hemos tenido como maestro un año, así que realmente ya no lo vemos mucho por ahí. ¿No tienes hambre?

-No se ve muy amigable.

-Deberías apurarte y comerla. ¡Antes de que te muerda!

-¡Chomp!

Naruto brincó una milla hacia arriba cuando alguien gritó justo detrás de él, Neji riéndose mientras se dejaba caer en el círculo con Hinata.

-¡Se pasan un poco, chicos!

-Sí, sean buenos con el lisiado.

-¡Váyanse a la mierda! ¡Todos ustedes!- El rubio frunció los labios y comió un poco de su lasaña, mosqueado. Levantó la mirada hacia ellos y se detuvo, notando que Gaara justo se había sentado en el pasto bajo un árbol.

-¿Te ha ido bien en tu primer día de vuelta?

-Estoy bien, la gente tiene que dejar de preguntarme eso.

-Sólo queremos asegurarnos de que estás bien.

-¿Sabes que es lo que necesitas, Naruto? Tú necesitas echarte a alguien.

-Ese eres tú, idiota.

-En realidad, tú eres el que más necesita echarse a alguien de todos nosotros.

-Eso es lo que mi hermano dice.

-Como sea, Kiba está más o menos en lo correcto. Necesitas una novia que te ayude a mantenerte relajado.

-¡Yo soy soltera!- la mano de Ino se levantó de golpe. Naruto río ante su entusiasmo.

-Gracias, Ino, pero yo… sólo digamos que no voy a tener una novia en un futuro cercano.

-¿Por qué?

-Si esa perra de Sakura hizo que te dejaran de gustar las mujeres, la voy a matar.

-No… fue Sakura.

Todos guardaron un silencio sepulcral. Kiba tenía su tenedor cerca de su boca abierta, pero la lasaña se había caído y aterrizado en sus jeans. No pareció notarlo. Naruto se removió incómodo, sintiendo que tal vez no debía haber dicho nada.

-Eres… ¿gay?

Naruto abrió su boca para decir algo, pero otra voz lo interrumpió.

-Bueno, eso explica algunas cosas.- No había notado a Sakura parada frente a él, justo detrás de Neji.

-Regrésate a tu burdel, puta.

-Métete en tus propios asuntos, perra. Venía a reavivar mi flama con Naruto, pero si él es un maricón…

No pudo continuar porque Ino se había parado y la golpeó cuando dijo esa palabra. Kiba y Neji la tuvieron que sujetar para detenerla de causarle más daño a Sakura, lo cual probablemente hubiera mandado a la pelirosa al hospital, y hecho expulsar a la rubia.

-Que problemático. Ino, cálmate, no quieres otra suspensión.

-Sí, escucha a tu novio, cerda.

-No soy su novio.

-Ey Shikamaru, ¿sabías? Nuestro rubio amigo es un maricón.

Ino redobló sus esfuerzos para golpear a Sakura mientras Shikamaru parpadeaba.

-Ino, conseguirás que las expulsen.

-¡No me importa!

-No, no. Sólo me refiero que tú serías expulsada.

-¿Eh?

Ino ni siquiera tuvo tiempo de mirar a Shikamaru antes de que este la pasara y golpeara a Sakura justo en la cara.

-¡Puta madre! ¡Pensé que no golpeabas a las chicas!

-No, me soñaste no golpeando chicas. - Shikamaru crujió sus nudillos mientras Sakura se tambaleaba para ponerse de pie y correr, sujetándose la nariz. -Y aún si no golpeara chicas, Sakura no cuenta.

-Siento decirlo, pero la escuela entera lo sabrá para el final del día.

-No me importa. Siempre y cuando mis amigos no cambien por mis preferencias, la escuela puede decir lo que quiera.

-Tsk. Siempre y cuando no trates de brincarme encima, estamos bien.

-Idem.- Accedió también Shikamaru, tirando una araña de su hombro antes de sentarse.

-Puedes brincarme a mí.- Le molestó Ino al tiempo que volvía a comer de su ensalada.

-Te falta equipo.

-Cuidado, o te robaré el tuyo.- El moreno respingó, sus manos se dirigieron a proteger su paquete.

-Por favor no.

Naruto simplemente se rió, negando con la cabeza. Repentinamente se dio cuenta de que Sasuke no había dicho nada, y casi levanta la mirada para verle la cara, pero se resistió. También estaba muy asustado. Así que, en lugar de eso, simplemente bajo la mirada y la clavó en su comida mientras continuó comiendo. Hubo un silencio por unos segundos antes de que Kiba se aclarara la garganta.

-Vaya ¿Soy solo yo, o aquí hay, algo así como, una tensión inmensa?

Ino golpeó al moreno detrás de la cabeza, Kiba dejó escapar un grito.

-¡Idiota! ¡Sólo tú puedes ser lo suficientemente estúpido para soltar así sin tacto!

-¿Qué hay de malo con ser directo?

-No te preocupes por ello, Kiba. Me gusta tu franqueza.

-Gracias… creo. No me estás coqueteando, ¿verdad?

Ino quería golpearlo otra vez, pero para ser honestos, le faltaba energía. Golpear a Kiba cada vez que decía o hacía algo estúpido sólo sería una gran molestia. Escogió ignorarlo y continuar comiendo su ensalada.

-¿Por qué no me miras?- Todos levantaron la mirada hacia Sasuke ante su pregunta. Todos a excepción de Naruto. Él no quería levantar la mirada.

-¿A qué te refieres?

-Desde que admitiste ser gay, no me has mirado.

-¡Ya entendí! ¡Estás preocupado acerca de lo que Sasuke piense ahora de ti!

-Y por suerte para mí, Kiba es un idiota. Suspiró Naruto. Había estado muy asustado de que Kiba fuera a soltar que a Naruto le gustaba Sasuke, y ese era por qué no levantaba la mirada. No parecía que nadie hubiera considerado eso. Aunque de nuevo, tenía un poquito de verdad, lo que Kiba había dicho. No quería que Sasuke estuviera asqueado con él o algo así.

-¿Naruto? ¿Es por eso que tienes miedo de mirarme?

-Sí.

-Eres un idiota.

-¡¿Eh?

-Eres mi mejor amigo. No me importa si quieres tirarte a tíos. A cada quien lo suyo. Si a mí me gustara el bestialismo, estoy seguro que estarías ahí para mi sin importar el que.

-¿…Te gusta el bestialismo? ¿Necesito proteger a Akamaru?

-Eres un idiota.

Naruto se rió ante la mirada en el rostro de Kiba, negando con la cabeza. Escuchó felizmente mientras Sasuke y Kiba comenzaban a pelear, el moreno usando grandes movimientos con sus brazos y un montón de señalamientos, mientras que el pelinegro sólo sonreía de medio lado y hablaba con calma.

Esto es divertido, se dio cuenta Naruto mientras tomaba un trago de su bebida.

Sus ojos vagaron alrededor del área hasta que se detuvieron en Gaara, y se congelaron. El pelirrojo tenía el rostro frente al árbol bajo el cual estaba sentado, comiendo su comida lentamente con su cabeza inclinada. Naruto bajó su bebida, mirando hacía la espalda del otro, y luego forcejeó para ponerse de pie. Ino comenzó a levantarse para que así pudiera ayudarlo, pero Neji sujetó su brazo, sabiendo que Naruto quería hacerlo por sí mismo. Una vez que estuvo de pie y sujetando de manera confortable sus muletas, lentamente se dirigió hacia Gaara.

-¿Qué está haciendo?

-Es Naruto. ¿Qué es lo que crees que está haciendo? Que problemático.

Gaara podía escuchar al grupo de amigos detrás de él riñendo acerca de una u otra cosa. Prestó atención, tratando de establecer porque Kiba estaba gritando tanto, pero era difícil definirlo, incluso aunque estaba gritando. Kiba tendía a no articular apropiadamente casi todo el tiempo, lo cual hacía difícil el entenderle.

No tiene nada inteligente que decir de todas maneras, pensó Gaara mientras se terminaba su jugo y lo ponía de nuevo en su bandeja. Una sombra apareció sobre él y se giró bruscamente de manera defensiva, mirando con enojo. Se quedó un poco aturdido de ver Naruto, pero su rostro permaneció sin expresión.

-Ey, Gaara. ¿Te importa si me uno?

-¿Por qué?

-¿Por qué no?

Gaara miró por sobre Naruto hacia su grupo de amigos, todos ellos los estaban mirando. Kiba finalmente se había percatado y se había girado para ver que estaba pasando. El pelirrojo dejó salir un gruñido, girándose hacia el rubio.

-Buen intento

-¿Eh?

-Lo siento, pero no voy a caer. Ve y dile a tus amigos que perdiste su pequeña apuesta.

Las cejas del rubio lentamente se levantaron antes de que cojeara frente a Gaara y se apoyara su espalda contra el árbol, usándolo para ayudarle a sentarse antes de colocar sus muletas a su lado. El pelirrojo lo miró con odio, reuniendo sus cosas para así poder irse.

-¿Siempre eres así de paranoico?

-No tengo nada que decirte.

-También estabas a la defensiva en mi mundo de sueños.

Esto hizo a Gaara detenerse después del primero paso. Se giró hacia Naruto lentamente, la sorpresa clara en su rostro.

-¿Tú… soñaste conmigo?

-Bueno de alguna manera, supongo. Tú y yo éramos buenos amigos. Te ayude a superarme… sin querer, por supuesto

Gaara se quedó mirando a Naruto por unos cuantos segundos, luego volvió a mirar a los amigos del rubio. Ya no les estaban prestando atención, habían vuelto a pelear los unos con los otros. Si esto fuera una apuesta o una broma, aún estarían mirando, y estarían riéndose. El pelirrojo se giró otra vez hacia Naruto.

-¿Por qué estás aquí?

-Sólo me imaginé que podías tener un amigo. ¿Puedes, verdad? ¿Tener un amigo?

Gaara solo miró a Naruto, notando que tan sincero se veía. Volvió a mirar hacia los amigos del rubio, luego de nuevo hacia él.

-¿Tú… quieres ser mi amigo?

-Era tu amigo en mi mundo de sueños. ¿Qué tan difícil puede ser el ser tu amigo aquí afuera? Vamos, siéntate.

Gaara vaciló, luego finalmente bajó su bandeja y se quitó la mochila, sentándose torpemente a un lado Naruto. Los dos miraron al cielo en silencio, el pelirrojo incómodo y Naruto simplemente relajado.

-Así que, dime, Gaara, ¿te gusta la playa?