Mundo feliz es Naruto de fastForwart
Traduccion hasta el capitulo 14 de umbra estel
traduccion desde el capitulo 15 de 7up
"Hola para los k dejaron reviews y para los k no hubo una pequeña confusión entre "7 up" y "dealizardi", resulta que "7up" se arto de que umbraestel no continuara la traducción de naruto un fic deFastForward " asi que tradujo a partir de el capitulo 15 en adelante todo esto k estoy subiendo es de "umbra estel" si ella se molesta o alguno de ustedes les molesta que suba esto k tradujo "umbra estel" puedo omitirlo y únicamente subir lo que a traducido "7 up".
Como ustedes gusten yo lo estoy subiendo pero tampoco quiero que umbra se enoje ni quiero enemigos por aquí solo por que me gusta mucho el trabajo de umbra XD igual que a muchos de ustedes ^^ espero y la traducción sea aceptable para ustedes tanto como a Dealizardi bueno y en donde estuvo la confusión, estuvo en que dealizardi al subir el fic pensó que había sido escrito por 7up y no que era una traducción asi que lo subió como si 7up fuera la autora.
7up: afirma no ser umbra estel
Dealizardi: me disculpo por tal confusión espero no se molesten… tanto ^^ si desean no leerla traducción que subo están en su derecho pero a mi parecer es bellísima la historia ^^
Original Naruto by masashi kishimoto
Capítulo 13. De mundo de sueñosLos puños de Sasuke se apretaron con fuerza mientras miraba a través de la ventana que daba al cuarto de Naruto, su labio inferior temblando mientras el miedo corría por sus venas. Una enfermera le administraba RCP mientras que otras dos preparaban el desfibrilador para Tsunade, quien les gritaba que se apresuraran, sus manos extendidas. Sasuke podía decir que la mujer trataba de no entrar en pánico, pero era claro que estaba al límite de la histeria.
El elevador sonó y escuchó pasos corriendo por el corredor, pero los ignoró, sus ojos enfocados en el monitor del corazón de Naruto. Aún era una línea plana, y estaba comenzando a temblar más ante el pensamiento de que Naruto tal vez no saliera de esta.
Más personas iban y venían corriendo por detrás de él, pero ninguna de ellas importaba. El único que lo hacía era Naruto.
-Vamos. Vamos, Naruto.
-¡Sasuke!
Se giró de golpe, sorprendido, y vio a las dos personas que menos hubiera querido ver en este tipo de situación. Los padres de Naruto.
-¿Qué es? ¿Qué pasó? Tsunade nos llamó en la casa de Sai…
Nunca terminó porque Kushina había gritado, al alcanzar la ventana y mirar dentro. Se apresuró hacia la puerta, pero Minato la detuvo, sabiendo que si entraba sólo iba a causar más problemas. Sasuke les dio la espalda, cubriéndose el rostro con una mano y obligándose a no llorar mientras escuchaba a Kushina llorar histéricamente detrás de él, repitiendo las palabras "mi pequeño" mezclado con sollozos.
Cuando levantó la mirada de nuevo, Tsunade estaba usando el desfibrilador en Naruto, el cuerpo del rubio sacudiéndose violentamente con cada descarga, su espalda arqueándose por sobre la cama antes de volver a caer en ella. La línea se mantenía plana. Le dio una nueva descarga, Sasuke observando, mordiendo su labio inferior lo suficientemente fuerte para saborear la sangre en su boca y apretando sus manos una contra la otra en una plegaria.
-Por favor, por favor, por favor. ¡No hagas esto, Naruto, por favor! Tan sólo vuelve…
El doctor le dio una última descarga a Naruto, y un largo pico apareció en la pantalla, Sasuke dejó escapar una gran cantidad de aire antes de dejarse caer al suelo, apoyando la espalda contra la pared y cerrando los ojos. Eso había estado demasiado cerca para su gusto.
-Mierda.
Kushina aún estaba llorando, pero Minato la consolaba, diciéndole que Naruto estaba vivo y que estaba bien. Sasuke observaba, sin siquiera estar seguro de que decir. Los dos padres sólo se abrazaron fuertemente, Kushina mirando por encima para asegurarse de que Naruto realmente estuviera vivo y bien.
La puerta se abrió y Sasuke se giró antes de ponerse de pie, Tsunade salió, el sudor era visible en su frente mientras se aclaraba la garganta. El pelinegro podía decir que intentaba calmarse. No podía haber sido fácil trabajar en Naruto haya dentro, y la verdad estaba bastante seguro de que no se suponía que miembros de la familia fueran tratados por otros miembros de la familia. Supuso que era porque ella era el doctor presente más cercano.
-Él está bien. Fue una llamada cercana, pero está vivo. Su respiración es estable.
-¿Qué pasó?
-Se golpeó la cabeza. Me temo que… regresó a su coma.
-¡¿Qué? ¡¿Qué dijiste?
-Lo siento, cariño.
Tsunade se acercó para abrazarla, pero Minako trastabilló hacia atrás, girándose y mirando con fiereza a Sasuke. El pelinegro se sorprendió por la intensidad de su mirada.
-¡Se suponía que tú lo vigilarías!
Le gritó a Sasuke, quien se hizo para atrás apoyándose contra la pared, como si deseara desaparecer a través de ella. Nunca la había visto tan enojada, ni siquiera aquella vez que Naruto y él casi habían incendiado la casa cuando tenían doce.
-Kush…
-¡Eres su mejor amigo! ¡Se suponía que tú lo vigilarías, que lo cuidarías! ¡Se supone que tú te asegurarías de que no se lastimara! ¡¿Qué es lo que has hecho?
-¡Kushina! ¡Esto no es culpa de Sasuke! ¡Fue un accidente! Kiba se siente culpable, Sasuke se siente culpable, todos se sienten culpables. Pero no es culpa de nadie, esto simplemente pasó.
-Tengo que irme.
Antes de que cualquiera pudiera decir otra cosa, Sasuke se giró y salió disparado por el corredor lo más rápido que sus piernas lo podían llevar.
-¡Sasuke!
Naruto se enfurruñó en su sueño, girando su cabeza hacia un lado ligeramente, luchando para hacer a sus ojos cooperar. ¿Estaba de regreso? Podía escuchar a alguien ir y venir en su cuarto, y alguien que estaba sosteniendo su mano. ¿Su madre y su padre? ¡Tenía que estar de regreso!
Forzó a sus ojos a abrirse, su visión borrosa y sonrió ligeramente cuando se giró para mirar a la persona sosteniendo su mano. Lentamente decayó cuando su visión se aclaró y fue claro que estaba mirando a Sakura. Traía un hitai-ate. Aún estaba soñando.
-¡Naruto! ¡Oh, Naruto, me alegra tanto de que estés bien!
-A mí también. ¡Porque ahora puedo matarte!- Se arrojó hacia el rubio, pero Sakura lo alejó de un empujón con una mano, Sai se estampó contra la pared opuesta, sosteniendo su hombro izquierdo furiosamente. -¡¿Qué estabas pensando?
-¿Eh?
-Naruto, Tsunade-sama nos dijo lo que soñaste mientras estabas inconsciente después de que te encontré. Sai y yo estábamos preocupados, así que venimos a verte, y estabas inconsciente en tu baño con tus muñecas cortadas. Kyûbi no te estaba curando, por alguna razón. Casi mueres.
-¿Me salvaste? Mierda.
-¡¿A qué te refieres con 'mierda'? ¡Naruto, casi te mueres! ¡Otra vez!
-Ustedes no entienden, ¡esto no es real! ¡No estoy aquí realmente! ¡Estoy en un coma y mi yo real esta inconsciente y soñando todo esto. Ustedes dos no existen.
-Así que sólo somos producto de tu imaginación ¿es eso?
-Sakura, no es eso. Es… complicado. Pero yo no pertenezco aquí. Estaba tratando de volver.
-Estás loco. Sakura y yo somos tan reales como tú lo eres, ¡y estamos aquí mismo! ¡¿Cómo puedes siquiera pensar en decir que no existimos? ¡Estas delirando! ¡Casi te suicidas!
-¡Esa era la única manera de volver! ¡Quiero decir, piénsalo! Me corté las venas porque yo creí que Kyûbi no era real y que mis heridas no sanarían. ¡Así es como logré hacerlo! ¡Explica eso!
-Así que puedes controlar las habilidades curativas del Kyûbi. ¿Qué sigue? ¿Si comienzas a volar, vas a declarar que esto es un sueño?
-¡¿Por qué nadie me cree?
-¡Porque actúas como un loco! Sasuke te abrió un agujero a través del pecho y cuando moriste, creaste un elaborado mundo donde él no era una mala persona. Ahora que sabes que ese mundo era una mentira, estás enojado y quieres encontrar una manera de regresar, ¡pero no vamos a dejar que te suicides! ¡Eso no era real, Naruto! Sasuke es malvado, y va a ser ejecutado. Déjalo ser. Déjalo ir.
-¡No! Tengo que hablar con él.
-No te vamos a dejar ver a Sasuke, Naruto. Va a ser liquidado, y eso será el fin de esto. Te quedarás aquí y descansarás hasta que la ejecución termine.
-¡No pueden matarlo!
-Eso no está a discusión. Tsunade-sama hará que lo ejecuten mañana, y luego todo estará bien. Tú estarás bien. Ahora, acuéstate y descansa un poco. Sai y yo no vamos a ir a ningún lado.
El rubio maldijo y se cubrió la cabeza con las sábanas y se enfurruñó, frunciendo el ceño. ¿Por qué no había funcionado? Si se suponía que regresaría a su verdadero ser al morir en este mundo, ¿por qué no había pasado eso? ¿Por qué seguía ahí?
-Tal vez tiene que ver con la persona, Sasuke es la persona a quien le confío mi vida. Haría cualquier cosa por él. Fue porque confié en él que terminé 'muriendo' en primer lugar. Así que tal vez no puedo hacerlo por mí mismo, tal vez Sasuke necesita hacerlo. Correcto, está bien. Puedo simplemente quedarme aquí hasta que los convenza de que me siento mejor, entonces puedo ir a buscar a Sasuke y hacer que me maté otra vez.
Parecía muy sencillo. Y luego recordó lo que Sakura había dicho. Sasuke iba a ser ejecutado mañana.
Sus ojos se abrieron de golpe y brincó en la cama. Si Sasuke era ejecutado, ¿significaba eso que Naruto no iba a poder regresar a casa?
¡¿Se iba a quedar atorado ahí para siempre?
Sasuke no podía respirar en el momento en que llego a casa. No tenía nada que ver con estar cansado, o el hecho de que estaba llorando con tanta fuerza que con trabajo podía ver hacia delante. Simplemente no podía respirar. Kushina lo culpaba por lo que le había pasado a Naruto, y el rubio había muerto. Sí, había vuelto, ¡pero aun así había muerto!
El pelinegro cerró de golpe la puerta de enfrente cuando llegó, su madre le llamó diciéndole que llegaba tarde y que ya habían comenzado a cenar. La ignoró mientras subía a trompicones las escaleras, jadeando con fuerza mientras luchaba por respirar. Entró a su cuarto de un golpe, tropezando contra algo de ropa que había dejado tirada y aterrizó en su cama sobre su estómago, sujetando su almohada y enterrando a cara en ella. Era aún más difícil respirar.
Bien, pensó, aun llorando. Espero sofocarme.
-¿Sasuke?
-¡Lárgate!
Sintió un peso en la cama a un lado de él, maldiciendo el hecho de que no hubiera cerrado la puerta con llave, pero ya no había nada que pudiera hacer. Itachi puso su mano sobre el hombro del chico más joven antes de acariciar su espalda gentilmente.
-¿Sasuke, qué ocurre? ¿Qué pasó?
El pelinegro sólo agitó la cabeza, no queriendo hablar sobre ello. No recordaba haber llorado así de fuerte alguna vez antes de esta. Había sido difícil retener las lágrimas cuando confirmaron que Naruto había vuelto a su coma pero que Kushina lo culpara simplemente hacía a la situación en general un millón de veces peor de lo que realmente era. ¿Qué hubiera pasado si Naruto no hubiera resucitado? ¿Qué hubiera dicho y hecho Kushina entonces?
-Sasuke, respóndeme.
-Naruto entró en otro coma.
-¿Qué? ¿Estás seguro?
-¡Tsunade lo dijo! ¡Y todo es mi culpa!
-¿De qué estás hablando? ¿Cómo puede ser esto tu culpa? No te culpes a ti mismo…
-¡Fue mi culpa! ¡¿Yo soy su guía, cierto? ¡Yo soy la razón por la que regresó, y como no, en el segundo que lo rechazo, vuelve a su coma y su corazón se detiene maldición! Y la señora Uzumaki me culpa.
Itachi nada más se quedó mirando la parte trasera de la cabeza de Sasuke por unos segundos, tratando de que todo encajara. Sasuke había dicho que había rechazado a Naruto. ¿De qué manera? ¿Qué quería decir con eso? Itachi no quería preguntar, pero su hermano estaba tan preocupado sobre esto que se sentía obligado a.
-¿Qué quieres decir con que lo rechazaste? ¿Y cómo es que eso es siquiera relevante con el coma de Naruto?
El joven Uchiha suspiró, sentándose y encarando a su hermano, secando fieramente las lágrimas de su rostro con sus manos. Evito mirar a Itachi mientras hablaba, demasiado avergonzado puesto que sabía por los hechos que esto era enteramente su culpa.
-Naruto es gay y hoy me dijo que yo le gustaba. Joder. ¡Admitió que yo le gustaba! ¡Sé que debí haberme espantado, pero él es mi mejor amigo! Le dije que lo sentía, pero que yo no lo veía de esa manera, pero que siempre seríamos amigos, que nada cambiaría entre nosotros. Entonces, fue hacia el campo, se resbaló y se golpeó la cabeza contra el poste de la portería.
-¿Y regresó al coma?
Itachi suponía que un trauma severo en la cabeza después de tan largo coma podría disparar una reacción y causar que regresara a él, pero la creencia de Sasuke de que era su culpa era simplemente ridícula. Itachi sólo deseaba que también pudiera mostrarle eso a Sasuke.
-Aja. Naruto se fue. Otra vez.
-Piensa. -Bang. - Piensa.- Bang. -Piensa.- Bang.
Naruto repitió la palabra cada vez que alejaba su cabeza de la pared antes de golpearla contra la superficie de azulejo una vez más. Tenía que encontrar una manera de verse con Sasuke, pero nadie iba a dejarlo. ¿Por qué lo harían después de lo que había hecho?
Pero el rubio necesitaba verlo. No podía vivir en este mundo toda su vida, eso simplemente destruiría a sus amigos y familia. No les podía hacer esto, ¡Tenía que encontrar una manera de volver! Y para eso, necesitaba a Sasuke. ¿Por qué su cabeza lo mantenía alejado de Sasuke?
-Este es un sueño. Y puesto que es mi sueño, debería controlarlo.
Se alejó de la pared y se sentó en la tapa del excusado. El baño era el único lugar en el que podía estar solo sin Sai y Sakura sobre él. No tenía ninguna ventana, así que no estaban preocupados de que escapara. Pero tenía que hacerlo.
-Si yo puedo controlarlo, entonces todo debería ser como yo lo digo, como cuando Kyûbi no me curó. ¡Joder! Si tan sólo hubiera una manera de que saliera de esta prisión de cuatro paredes, podría…
Pensó acerca de lo que justo estaba pensando del porque Sai y Sakura lo habían dejado entrar al baño. No había ventana. Era porque el baño estaba dentro del edificio, y una ventana daría hacia otro departamento. Pero, puesto que este era su sueño, podía cambiar eso.
-Muy bien. Muy bien.
Tronando los huesos de su cuello, Naruto se concentró. Quería que una ventana apareciera en la pared frente a él. No una inmensa, sólo lo suficientemente grande para pasar por ella. Y que condujera fuera. Quería ver el cielo azul y otros edificios.
-Funcionará. ¡Tiene que!" Insistió Naruto en voz alta.
Mantuvo sus ojos cerrados y luego los abrió cautelosamente. Sonrió ampliamente, abriendo ambos ojos, cuando una ventana yacía frente a él, una pequeña cortina transparente cubriéndola. No era tan grande como la había deseado, pero ey, era una ventana. Apartó las cortinas y abrió la ventana, mirando fuera. Podía usar chakra para escapar bajando por la pared, y luego seguir usando su poder para que todo se alejara de su camino hasta que alcanzara a Sasuke.
Trepándose al marco de la ventana, comenzó a salir del baño hasta que se preguntó si podría hacerse volar. Mirando el piso abajo, hizo una mueca.
-Mejor no me arriesgo a eso.
Se dijo a si mismo mientras comenzaba descendiendo, sus pies finalmente hacienda contacto con la pared exterior. Soltó el borde y comenzó a correr hacia abajo por un lado del edificio, saltando al suelo cuando estuvo lo suficientemente cerca y saliendo disparado por la calle. Necesitaba llegar a Sasuke antes de que alguien descubriera que no estaba en su apartamento.
No sabía dónde lo tenían. Alguien como él debería tener una alta seguridad, así que no pensó que fuera encarcelado en una prisión regular como la última vez. Sólo podía asumir que estuviera en los cuarteles del ANBU.
-Esa es mucha gente que pasar.
Supuso que podía simplemente hacer que todos se quedaran dormidos o algo así. ¿Eso funcionaría? Supongo que sólo hay una manera de descubrirlo. Pensó. Después de todo, si fallaba, lo peor que le podían hacer era regresarlo a casa y podía tan sólo volver a escapar.
Contempló si tratar o no de que Tsunade cambiara de parecer, pero no quería arriesgarse. Si no funcionaba, estaría atorado ahí para siempre. No iba a arriesgarse a eso, al diablo con ese plan, iba a encontrar al Uchiha y salir de esto ahora.
Llegó a las afueras de los cuarteles del ANBU y suspiró, cerrando sus ojos, deseando que todos cayeran dormidos. Entonces, simplemente porque era un bromista por naturaleza, sonrió ligeramente y deseó que dos o tres tuvieran un explosivo caso de diarrea. Sólo porque podía.
Esperó como un minuto antes de entrar al cuartel, mirando a su alrededor con preocupación. Dejó escapar un suspiro de alivio cuando descubrió que todos estaban durmiendo. Si quien fuera trataba de convencerlo de que esto no era un sueño, iba a demandar una explicación de como milagrosamente obtuvo una ventana en su baño y como logró que más de cincuenta ANBU cayeran dormidos.
El rubio siguió su camino a través de las escaleras de la base, sabiendo que había unas cuantas celdas abajo. Sólo podía esperar estar en lo correcto con sus deducciones, pero basado en su puntaje escolar en su mundo, estaba bastante seguro de sí mismo. Parece que algunos de sus verdaderos rasgos se habían quedado con él esta vez.
Llegando al fondo, encontró cuatro celdas, dos de las cuales estaban ocupadas. En la mas lejana estaba Sasuke, y a diferencia de todos los demás estaba despierto. Estaba sentado con la espalda recargada contra la pared, mirando hacia el piso. Naruto se movió hacia los barrotes, Sasuke levantó los ojos.
-Así que, supongo que estás aquí para perdonarme.
-No. Estoy aquí para pedirte que me mates.
Mikoto caminó hacia la puerta de Sasuke y tocó la puerta, acercando su oreja.
-¿Dulzura? ¿Estás despierto?
-Sí, todavía no he logrado sofocarme.
-¿Lo tomo como que no vas a ir a la escuela otra vez?
Habían pasado tres días desde la recaída de Naruto, y Sasuke no había salido de su cuarto. Apenas y había comido, y se rehusaba a ver a nadie después de que Itachi había dicho algo que lo había enfurecido y el mayor de los Uchiha había sido perseguido fuera del cuarto por algunas verdaderamente feas malas palabras y unas cuantas de las posesiones del pelinegro. Mikoto sabía que estaba atravesando una época difícil, no quería presionarlo.
-No. Aquí estoy bien
-Amor, puede que la escuela lo haga más fácil. Te dará algo en que enfocarte. ¿O tal vez podamos ir a ver una película? Puedo reportarme enferma.
-No, mamá.
-Amor, estoy preocupada por ti. ¿Podrías… podrías por favor tan sólo salir y hablar conmigo?
-Sólo déjame solo.
Abrió su boca para decir algo más, pero sonó el timbre de la casa. La cerró, mirando a la puerta de su hijo unos segundos antes de suspirar y dirigirse hacia las escaleras para responder a puerta. Escuchó la puerta de Itachi abrirse y sus pisadas caminando por el corredor hacia el baño.
Mikoto abrió la puerta del frente y se conmocionó de ver a la madre de Naruto parada en el portal. Tenía sus brazos cruzados, su cabello revuelto y sucio. Tenía grandes bolsas bajo los ojos que estaban esponjados de llorar y parecía estar entre avergonzada y sonrojada, aunque Mikoto no estaba segura del porqué.
-¡Kushina! ¡Hola!
-Hola.
-Escuché lo de Naruto, lo siento mucho. Si hay algo en lo que pueda ayudar…
-Hay algo. Necesito que me prestes a tu hijo.
-No saldrá de su cuarto. Se siente culpable por lo que pasó. Sigue insistiendo que es su culpa.
-Ya veo. ¿Puedo tratar de hablar con él?
-Por supuesto, sube las escaleras. ¿Quieres un poco de café?
-No, gracias. No me tardaré.
-Está bien.
Kushina observó irse a la otra mujer antes de que comenzara a subir las escaleras. Había estado tantas veces en casa de Sasuke, que sabía exactamente donde estaba su cuarto, pero trataba de pretender que no lo sabía para así poder prolongar lo inevitable. Tenía que hablar con él. Quería hablar con él desde tres días atrás, pero no había tenido el coraje de hacerlo. Le había tomado todo este tiempo para decidirse, y aún no se sentí segura.
Llegando al cuarto después de no poder demorarse más, levantó la mano y tocó la puerta con indecisión, medio esperando que estuviera dormido y que ella pudiera vivir sabiendo que había tratado y que no había nada que pudiera hacer… hasta después, por supuesto.
Pero no estaba dormido.
-¡Mamá, ya te dije, no voy a ir a la escuela!
-Sasuke, soy Kushina. Y-Yo sé que probablemente no quieras hablar conmigo, y lo entiendo por completo, ¿pero crees que puedas escucharme? Sasuke, por favor. Ya perdí un hijo, no me hagas perder otro por un error estúpido.
No supo que fue lo que lo logró, tal vez fue la declaración de que lo apreciaba como un hijo, pero después de un momento y el seguro se abrió. Sasuke abrió la puerta. Se veía casi tan mal como Kushina, su cabello parado hacia un lado de su cabeza, sus ojos rojos por la falta de sueño y su piel pálida. Se hizo a un lado, haciéndole una seña para que entrara, y ella entró al cuarto, sentándose en el borde de su cama. El chico cerró la puerta y caminó hacia su escritorio, sentándose en la silla y juntando las manos, mirando a la madre de su mejor amigo.
-Se que nada de lo que diga ahora puede hacer desaparecer el dolor que te causé en el hospital. Hubiera venido antes, pero no sabía que decirte. En aquel momento, todavía estaba conmocionada. Estaba enojada, y preocupada y la persona más fácil de culpar en ese momento eras tú y no te merecías eso. Cariño, estoy tan, tan arrepentida de lo que dije. Sé que no fue tu culpa, no fue la culpa de nadie. Naruto se resbaló. Pudo haber pasado en casa, donde me hubiera culpado a mí misma, o incluso a Minato, tan sólo porque necesitaría a quien culpar. Fue injusto de mi parte, y estoy muy arrepentida de decirte esas cosas tan horribles. Estaba… esperaba que pudieras venir a visitar a Naruto al hospital. Sé que estaría agradecido de tenerte ahí. Siempre has estado ahí para él en el pasado, se que lo apreciaría. Yo lo apreciaría.
Se paró frente a Sasuke, esperando nerviosamente su respuesta. El chico tan solo la miró antes de pararse y abrazarla. La mujer dejó escapar un pequeño sollozo antes de contestar el abrazo, enterrando su rostro en su hombro.
-Se que no lo decía en serio. Pero aún siento que fue mi culpa.
-No fue tu culpa, cariño. Es solo que yo soy una persona horrible por hacerte pensar eso.
-Está bien. ¿Puedo ir a verlo?
-¡Por supuesto! Yo te pedí que fueras ¿recuerdas? Sólo necesito ir a casa por unas cosas. Y una ducha. Deberías hacer lo mismo.
-Supongo.
-Vendré a buscarte en una hora más o menos.
Sasuke asintió al tiempo que la mujer se despidió y dejó su cuarto, cerrando la puerta. Se sentó en el borde de la cama, sus manos apretadas juntas con mucha fuerza y su quijada tensa. Había traído a Naruto de regreso antes, podía hacerlo de nuevo.
Naruto tenía que saber que sin importar que, Sasuke lo iba a traer de vuelta.
Naruto le regresó la mirada a Sasuke cuando el pelinegro parpadeó, tratando de no demostrar la sorpresa en su rostro. El rubio sabía cómo debió haber soñado. Sasuke probablemente pensaba que estaba loco, pero Naruto sabía que esto era un sueño. Todo lo probaba.
-¿Qué?
-No pareces ser del tipo que necesita que le repita las cosas. Eres demasiado listo para eso. Te pedí que me asesinaras.
-Lo capté, tan sólo necesitaba escucharlo de nuevo para asegurar que tú lo entendías, dobe.
Naruto giró los ojos, comenzando a molestarse. ¿Cuánto más le iba a tomar? Sólo quería irse a casa, en ese momento. Y Sasuke era su boleto de ida fuera de aquí.
Pensó en que la puerta estuviera sin llave y la empujó para abrirla. Rechinó sonoramente, Sasuke mirándola sin ninguna expresión en el rostro, pero Naruto sabía que estaba atónito. Probablemente pensaba que los guardias no la habían cerrado o algo parecido.
-Escuché sobre tu momento psicótico. Crees que tienes otro mundo.
-No es psicótico, es la verdad. Este mundo es falso. Quiero ir a casa, de regreso a mis padres, mis amigos… y tú. Aún eres un bastardo, pero por lo menos estás ahí para mí.
-Claramente ese mundo es el sueño.
-Bien, ¿entonces por qué no estás haciendo lo que te pedí?
-Porque lo pediste.
-¡¿Qué? ¡¿Porque yo quiero que me mates, dices que no, incluso aunque es algo que también tú quieres?
-En general.
-¡Dios, eres insufrible! ¡Si simplemente te obligo a matarme, conociendo mi suerte, no funciona!
"Regresa, Naruto."
-¡Estoy tratando! ¡Dame un minuto!
La ceja izquierda de Sasuke se levantó ligeramente mientras observaba que Naruto caminaba de un lado al otro en la celda, murmurando en voz baja acerca de variables y consecuencias. El pelinegro estaba atónito de que el rubio conociera palabras tan grandes. Y tenía que admitirlo, Naruto sí se veía como una persona diferente.
-Lo dices en serio ¿verdad? De verdad crees que hay otro mundo.
-Sí.
-¿Y yo estoy en él?
-Eres muy importante en él. Exactamente igual a como lo eres aquí.
-¿Te amo ahí?
Ante eso, el rubio hizo una mueca y miró hacia donde no estaba Sasuke, enfocándose en las barras de la celda vecina.
-No. No lo haces. - Sin darse cuenta de lo en realidad significaba la frase del moreno.
-Bueno, entonces supongo que ese mundo no está del todo mal. No tengo nada que perder de todas formas. Voy a ser ejecutado mañana ¿correcto?
-Sí. Y esto es algo que tú quieres. Matarme. Sólo… por amor de dios, hazlo bien esta vez. Apestas en eso de matarme.
-No por falta de práctica.
-No me digas. Uno creería que lo tendrías perfectamente dominado para este momento. Cuando tú quieras.
El pelinegro hizo unos cuantos sellos con las manos antes de sostener su muñeca izquierda con su mano derecha. El Chakra se hizo visible inmediatamente cuando el sonoro y chillante sonido del Chidori inundó el sótano. Sasuke levantó la mirada hacia Naruto, el rostro del rubio estaba desprovisto de todo miedo. Esto sorprendió al Uchiha.
-No puedes echarte para atrás una vez que mi puño esté en tu pecho.
-Casi suenas como si yo te importara.
-Bueno, tú eres mi mejor amigo.
-Sí. Y tú eres el mío. Supongo que si me equivoco, obtendrás el Mangekyô Sharingan. De cualquier forma, ambos ganamos
-Supongo.
Sasuke no desperdició ni un segundo más. Se lanzó hacia adelante, apuntó su puño con perfección para que así golpeara el corazón de Naruto. La puerta del sótano se abrió de un portazo, Tsunade gritaba, pero Sasuke ya había impactado su puño contra el pecho de Naruto. El aliento del rubio se congeló en sus pulmones mientras la sangre se escurría desde la esquina de su boca. Dolía. Mucho.
Si se equivocaba, definitivamente se había condenado a sí mismo a la muerte. Si se equivocaba, Sasuke iba a asesinar a todos los que amaba para escapar y así poder matar a su hermano.
Afortunadamente, no se equivocaba. Y mientras Naruto moría en el mundo de sueños, su mano se contraía en el mundo real.
