Mundo feliz es Naruto de fastForwart

Traduccion hasta el capitulo 14 de umbra estel

traduccion desde el capitulo 15 de 7up

"Hola para los k dejaron reviews y para los k no hubo una pequeña confusión entre "7 up" y "dealizardi", resulta que "7up" se arto de que umbraestel no continuara la traducción de naruto un fic deFastForward " asi que tradujo a partir de el capitulo 15 en adelante todo esto k estoy subiendo es de "umbra estel" si ella se molesta o alguno de ustedes les molesta que suba esto k tradujo "umbra estel" puedo omitirlo y únicamente subir lo que a traducido "7 up".

Como ustedes gusten yo lo estoy subiendo pero tampoco quiero que umbra se enoje ni quiero enemigos por aquí solo por que me gusta mucho el trabajo de umbra XD igual que a muchos de ustedes ^^ espero y la traducción sea aceptable para ustedes tanto como a Dealizardi bueno y en donde estuvo la confusión, estuvo en que dealizardi al subir el fic pensó que había sido escrito por 7up y no que era una traducción asi que lo subió como si 7up fuera la autora.

7up: afirma no ser umbra estel

Dealizardi: me disculpo por tal confusión espero no se molesten… tanto ^^ si desean no leerla traducción que subo están en su derecho pero a mi parecer es bellísima la historia ^^

Original Naruto by masashi kishimoto

Capítulo 14. De cambios

El pelinegro metió las manos en sus bolsillos mientras caminaba por el corredor del hospital con Kushina, la mujer se veía mejor de lo que se veía antes, pero aún no tan vivas como lo había estado por los últimos tiempos, desde que Naruto había despertado.

Podía ver a Minato de pie en el corredor con una taza de café en la mano, obviamente esperando el regreso de Kushina. Cuando ella llegó con él, la besó en la mejilla antes de darle una palmadita al hombro de Sasuke cuando pasó. Era su turno de ir a casa y bañarse.

-Voy por un café ¿quieres algo?

-Puedo ir por el por usted.

-No, no. Por favor, ve a hablar con Naruto. Regresaré enseguida.

Sasuke la observó alejarse, esperando que ella de verdad lo hubiera perdonado. Parecía muy sincera y se veía como si estuviera preocupada consigo misma por lo que había dicho, así que estuvo seguro que ella estaba bien. Probablemente aún se sentía culpable, pero Sasuke estaba ahí ahora. Podía traer de regreso a Naruto.

Caminó hacia el cuarto del rubio, un poco deprimido cuando notó todos los tubos que venían de él. Suspiró mientras se sentaba en la silla a un lado de su cama, tomando la mano de Naruto en la suya.

-¿Naruto? ¿Puedes escucharme? Supongo que no, ¿Por qué habría de pensar que sólo porque funcionó una vez, funcionaría de nuevo? Siento haber dicho que no, Naruto. Siento no sentirme de la misma manera, pero tú eres mi mejor amigo. No te iba a mentir. Y nunca dejaré de ser tu amigo, sin importar que. Eres demasiado importante.

-De verdad que eres algo, Uchiha.

Sasuke estuvo a punto de caerse de la silla, pero en lugar de eso se puso de pie rápidamente, dejando caer la mano de Naruto y mirando hacia la puerta. Sai estaba apoyado contra el marco de la puerta con sus brazos cruzados, con una pequeña sonrisa en la cara.

-Sai, no te escuché entrar.

-Soy así de escurridizo. ¿Cómo está?

-Bien, supongo. No puedo pasar otros dos años sin él, Sai. No puedo.

-Tampoco yo, aunque espero que para este momento hayas dado cuenta del porqué no puedes durar sin él.

El Uchiha se giró hacia él, elevando una ceja con confusión. Sai no dijo más, sólo se inclinó y puso su mano sobre el hombro de Naruto. El rubio no reaccionó, así que el muchacho más grande suspiró y la retiró antes de darle la espalda a Sasuke y dirigirse a la puerta.

-Sigue hablando, Uchiha. Sin importar donde esté, Naruto siempre seguirá el sonido de tu voz.

Sasuke parpadeó, confundido, y se volvió a sentar. Sai realmente había actuado extraño hoy. ¿Qué quería decir con que esperaba que Sasuke hubiera entendido por qué no podía durar sin Naruto? ¿Qué no era por las mismas razones que todos los demás?

Se encogió de hombros y volvió a mirar hacia el rubio para estirarse y sujetar su mano, pero quedó atónito al descubrir que ya la estaba sosteniendo. ¡¿Cuándo había pasado eso?

Como sea, no importa. Necesito seguir hablando. ¡Tengo que traerlo de vuelta!

-Joder, Naruto, no nos hagas esto. Regresa, Naruto.

Dolía estar ahí y ver a su mejor amigo de nuevo así. Dolía imaginar que está vez Naruto podía que se hubiera ido definitivamente. Y que era su culpa. Independientemente de lo que todos los demás decían, esto era su culpa. Kushina tenía razón, él debía haber estado cuidándolo. Debió haber sabido que Naruto no estaba completamente a salvo. Un golpe en la cabeza e iba a regresar al coma. Y solo Dios sabía cuándo volvería.

-Vamos, no seas tonto. Piensa en todos los demás. Piensa en cómo se sienten todos sin ti. Como me siento yo sin ti. Naruto…

Sasuke se interrumpió, con su corazón oprimido. No podía entender lo que sentía, sólo sabía que en ese instante estaba al borde de las lágrimas, y no estaba seguro del porqué.

Inclinó la cabeza y suspiró profundamente, tratando de calmarse, cuando sintió que la mano que sostenía se movió. Su cabeza se enderezó de golpe y se quedó mirando a Naruto. ¡Sus ojos aún estaban cerrados, pero definitivamente había sentido ese movimiento!

-¿Naruto? ¿Naruto, puedes escucharme? ¡Naruto, Dios por favor, si puedes escucharme, vuelve a mover tu mano nada más! ¡Por favor!"

Nada pasó por unos cuantos segundos, luego Sasuke sintió los dedos del rubio apretando su mano. Dejó escapar una sonora carcajada, cubriendo su boca con una mano antes de sujetar con fuerza el lado de la cama con ella, su otra mano respondiendo a Naruto con otro apretón.

-Gracias a Dios, idiota. Joder, gracias a Dios. Regreso enseguida ¿sí? ¡Regreso! ¡Tsunade! ¡Tsunade, ven rápido!

Se dio cuenta que probablemente no era la mejor cosa que decir en el mundo, porque Kushina dejó caer su taza de café y se precipitó hacia la puerta con pánico, pensando que tal vez el corazón del rubio se había vuelto a detener. Tsunade le seguía los pasos, ambas mujeres entraron corriendo al cuarto a toda velocidad.

-¿Qué pasa? ¿Sasuke, qué pasó?

La doctora se giró a mirarlo. Él tan solo se rió ligeramente, negando con la cabeza. Estaban mirando a la cosa equivocada. Maquinaria.

-¿Qué tal si miran a Naruto?

Ambas mujeres parpadearon, luego se giraron hacia el rubio. Les tomó un par de segundos registrar lo que trataba de decirles. Los ojos de Naruto estaban abiertos, mirando a su alrededor con lentitud.

-¡Naruto! ¡Oh, gracias a Dios, mi bebe volvió!

-Mamá, no puedo respirar.

-¡Perdón! Perdón. Oh, amor, me tenías tan preocupada.

-Yo me tenía preocupado. Me comencé a preguntar cuál mundo era real, pero estaba bastante confiado de que este era el verdadero.

-Lo es. Bienvenido de regreso.

-Gracias. Ambas veces, tuve que lograr que me asesinaras para regresar. No es algo malo, Sasuke, no te preocupes. Estoy de vuelta ¿verdad? Y eso es lo que importa.

-Lo es. Oh, tu padre va estar tan molesto de haberse perdido esto otra vez. Fue a casa a bañarse, debería volver en cualquier minuto."

-¿Cuánto tiempo estuve inconsciente? Mis brazos y piernas se sienten bien, así que… ¿un día? ¿Dos?

-Cuatro.

-¿Cuatro días han pasado? Vaya, sólo uno o dos pasaron en mi mundo de sueños. El tiempo definitivamente se mueve más lentamente allá. O más rápidamente, porque tuve una vida entera en dos años. Eso no tiene sentido.

Hizo un puchero, cruzándose de brazos y frunciendo el ceño. Supuso que tal vez ya que sabía que no era real, hizo que el tiempo intencionalmente pasara lentamente. Ah ¿quién sabe? Él ciertamente no entendía su cerebro, ¿por qué habría de entenderlo alguien más?

-Oh, cariño. Estoy tan agradecida de que despertaras de nuevo. Estaba realmente preocupada por ti.

-También agradezco estar despierto.

Le regresó el abrazo, sonriendo hacia Sasuke. La sonrisa del pelinegro decayó y desvió la mirada, removiéndose.

-Mejor me voy. No he ido a la escuela desde tu accidente, así que iré a casa y descansaré un poco para poder ir mañana. Me alegra que estés mejor. Te veo después.

Sasuke huyó del cuarto, apretando sus puños contra su cuerpo mientras caminaba apresuradamente por el corredor.

¡¿Qué diablos le pasaba?

Sai lanzó la pelota de béisbol hacia el techo acostado sobre la cama, atrapándola con una mano antes de cambiarla de mano y lanzarla de nuevo. La había atrapado antes repitiendo el proceso, mirando la pelota caer cada vez que la lanzaba al aire.

Escuchó la puerta principal abrirse y cerrarse, y gente hablando antes de escuchar pisadas subiendo las escaleras. Las ignoró, concentrándose en su pelota. La lanzó una vez más antes de que la puerta se abriera y la persona parada en el marco de la puerta soltara un grito de sorpresa.

Sai falló la atrapada.

Auch! Eso me va a dejar marca.

-¡¿Qué demonios estás haciendo en mi cuarto? ¡Y deja eso, la pelota de béisbol tiene un valor sentimental!

-Me aburrí esperándote. ¿Cómo está Naruto?

-Si te hubieras quedado un poquito más, lo hubieras visto despertar.

-Oh, sabía que iba a despertar. No estuviste ahí por un rato, así que su guía se había ido. Sabía que una vez que te regresáramos, despertaría. Me alegra que esté bien.

-Sí, a mí también. ¿Exactamente que estás haciendo aquí?

-¿Qué no puedo nada más venir a visitarte?

-¿Si se trata de ti? No. La única persona a la que visitas sin tener un motivo oculto es a Naruto. Así que ¿qué es lo que quieres?

Sai le sonrió a Sasuke, una de esas sonrisas perversas que hacían evidentemente que el otro chico iba a estar hablando con acertijos. Sasuke odiaba los acertijos. Tal vez ese era por qué Sai siempre se los decía.

-Pienso que necesitamos hablar.

-¿No es eso lo que estamos haciendo en este momento?

-No, yo estaba hablando, tú te estabas pasando de listo.

-¿Por qué luchar contra la naturaleza?

-Ahora nada más estás siendo sarcástico. Quiero hablar sobre Naruto.

-Oh oh. Sí Sai me dice que me aleje de él, voy a patearle el trasero, cortarlo en pedacitos muy chiquitos y desaparecerlo en la alfombra. Miró con enfado al otro chico sin querer.

-No te preocupes, Uchiha, no es nada malo.

-¿Entonces qué es? No estoy realmente de humor para acertijos

-Naruto te confesó lo que siente por ti, ¿verdad?

-¿Y?

-¿Y qué le respondiste?

-No soy gay si es eso lo que preguntas.

-¡Oh, tienes que estar jodiéndome! ¡¿De verdad eres tan estúpido o nada más te preocupa lo que dirá la gente?

-¿De qué estás hablando?

-Uchiha, cuando Naruto estuvo inconsciente, lo visitabas todos los días. Alejabas a otras personas de él. Hiciste todo lo que pudiste, y eventualmente hasta te las arreglaste para traerlo de regreso. Cuando Naruto y Sakura comenzaron a salir, me contaste que te sentías raro, y el cómo no te gustaba que Naruto saliera con ella.

-Eso fue porque la odiaba.

-¡Era porque estabas celoso!

-Ey, yo odio a la maldita Ascua, así que no trates de convencerme que yo la quería.

-¡No celoso de Naruto! ¡De Sakura! ¡Querías a Naruto, pero no podías tenerlo, por eso la odiabas tanto! ¡Ustedes dos no solían odiarse el uno al otro tanto, fue sólo por tus sentimientos por Naruto que esto pasó! Maldición, Sasuke, todos saben que eres gay y que te mueres por Naruto. ¿Cómo puede ser que tú seas el único que no lo sepa?

-Sal de mi cuarto en este maldito momento.

-¡¿Hablas en serio, maldita sea? ¿Todavía no lo entiendes, verdad? Piensa largo y tendido sobre ello, Uchiha. Y si todavía no lo entiendes, entonces eres mucho más idiota de lo que pensé. No esperes hasta que sea demasiado tarde. Él no va a estar ahí para siempre. Y otras personas llegarán a tocar a su puerta.

Una vez que pasó el umbral, Sasuke azotó la puerta con fuerza, mirando furiosamente la puerta de madera. Sai no sabía de lo que estaba hablando.

Naruto bostezó mientras entraba a la escuela, frotándose detrás de la cabeza. Se había visto forzado a despertarse temprano ya que no había logrado contactarse con Kiba o Sasuke desde que salió del hospital. Ya que ninguno de los dos estaba disponible, eso dejaba a su madre como la única que lo podía llevar a la escuela, dado que usualmente ella lo despertaba cuando se iba, le destruía su esquema del día de porrazo. Caminó fatigosamente hacia su casillero, bostezando otra vez mientras usaba la combinación, y estuvo a punto de pegar un brinco hasta el techo cuando fue abrazado por detrás y agitado violentamente de un lado al otro.

-¡Narukins!

-Volviste muy pronto.

-No…respirar…

-¡Escuchamos que habías vuelto y estamos tan contentos!

-Estoy feliz de ver que estás bien. Otra vez de pie y de regreso a la escuela ¿eh? No esperaba menos de ti.

-Bueno, para ser honesto, sólo vine porque estaba esperando hablar con Sasuke. Yo… no he hablado con él desde antes de mi segundo coma, y la conversación que tuvimos justo antes fue… Em… ¿personal?

-¡¿Qué? ¡No puedes hacernos esto! ¡Te lo voy a sacar a la fuerza!

-¡Genma!

-¡Eso es tan cruel! ¡Quiero saber!

-Suenas como un niño.

-Tú actúas como uno.

-¡¿Yo actuó como uno? Creo que hemos agobiado a Naruto lo suficiente, debemos volver al salón.

-Muy bien. ¡Adiós, Narukins!

Raído arrastró a Genma mientras el hombre agitaba la mano con entusiasmo por sobre su hombro. Naruto no soltó la respiración hasta que Genma estuvo fuera de su vista. Volvió hacia su casillero, abriéndolo y cambiando sus libros. Una vez hecho, lo cerró y simplemente se lo quedo mirando. No sabía qué hacer. Sasuke había estado ahí cuando despertó, pero luego se había ido y Naruto no había oído nada de él desde entonces.

Un nudo se formó en su estómago ante el pensamiento de que Sauce le mintiera. No había estado bien para nada, había estado asqueado, y ahora él y Sasuke nunca iban a volver a ser amigos. Iba a ser justo como en su sueño. Sasuke lo iba a dejar.

El rubio llevó su mano sobre su corazón y apretó la tela de su camisa justo sobre él, apretando los dientes. Había confiado que el Uchiha no se iba a asustar de él. Había confiado que ambos estarían bien. No podía dejar que su amistad fuera una mentira.

-Pero ya lo es ¿no? Desde que yo no quiero ser su amigo. Desde que pienso en él como algo más…

-¡Naruto!

Kiba venía corriendo en el corredor hacia él. Naruto se preocupó de que no pudiera detenerse, pero terminó frenando justo frente a él y lo abrazó con fuerza. Naruto estaba conmocionado.

-¡Amigo, estoy malditamente arrepentido! ¡Oh Dios mío, siento mucho haberte hecho jugar fútbol! Fue estúpido de mi parte ¡Lo siento mucho! Por favor no me odies, amigo, ¡Juro que haré todo lo que pidas! ¡Estoy tan malditamente arrepentido, amigo, no tienes ni puta idea!

-¡Kiba, cálmate! No fue tú culpa. Me resbalé. Aunque me alegra que te preocuparas. Por lo menos sé que te importa.

-¡Por supuesto que me importa! Eres uno de mis mejores amigos, tío. ¡¿Cómo no podría?

-Cálmate, hombre. Me estás asustando. Está bien. Yo estoy bien. Todo está bien. No te preocupes. No fue tu culpa.

-Me alegra. Oh, tengo algo para ti.

Abrió su mochila y rebuscó dentro antes de sacar una tarjeta. Se la pasó a Naruto y el rubio sonrió cuando vio a su grupo de amigos al frente, la foto pegada en un poco de papel de colores. Al rubio casi le da un infarto cuando vio que Gaara estaba en la foto, y cuando levantó la mirada hacia Kiba, el moreno se encogió de hombros, sonriendo ligeramente.

-Es un buen tipo. Estuviste hablando mucho con él durante el almuerzo, así que cuando volviste a tu mundo de sueños, lo hicimos sentarse con nosotros. Habíamos sido forzados a salir con él antes, pero la verdad nunca habíamos hecho por conocerlo. Es un tipo genial; realmente le caes bien.

Naruto abrió la tarjeta y vio numerosos mensajes dirigidos hacia él de sus amigos. Ino, Shikamaru, Gaara, Neji… todos.

Bueno, casi.

Frunció el ceño cuando notó que faltaba la letra de Sasuke, y volvió a cerrarla para ver el frente, mirando la foto. Tampoco estaba ahí.

-¿Cómo es que…? ¿Por qué Sasuke no está aquí?

-Oh. No lo habría hecho.

El corazón de Naruto se partió en pedazos.

-Oh, ya veo.

-¡Oh, mierda, tío! No, no, no como eso. Sasuke no habría salido de su cuarto todo el tiempo que estuviste en tu segundo coma. Estaba demasiado deprimido. Mierda, perdón, eso se escuchó muy mal.

Naruto levantó la mirada, el alivio corriendo por su cuerpo ante las palabras de Kiba. Tal vez Sasuke estaba diciéndole la verdad cuando dijo que siempre serían amigos, sin importar que. Estaba tan agradecido, se había asustado por un minuto.

-Hablando de Sasuke ¿dónde está?

-El demonio sabrá. Fui a recogerlo esta mañana y su madre me dijo que él le dijo que yo iba a llegar más temprano y ella asumió que yo ya lo había recogido. Ya se había ido, así que me imaginé que ya estaba aquí. No tengo idea de porque mintió.

-Mm, como sea. Deberíamos ir al salón.

-Sí, tal vez trasero de pato ya está allí.

Kiba pasó un brazo sobre el hombro de Naruto y presionó sus nudillos contra la cabeza del rubio mientras caminaban, los dos riendo antes de que Naruto lo alejara. Llegaron a su salón y abrieron la puerta, encontrando a Sasuke ya en su lugar, leyendo un libro. Naruto sonrió y se dejó caer a su lado.

-Ey, Sasuke. Traté de llamarte cuando salí del hospital.

-Estaba ocupado.

Kiba levantó una ceja cuando Naruto respingó. Su respuesta había sido tan cortante; tan grosera.

-Oh. Espero no haberte molestado con mis llamadas, sólo esperaba conseguir que me trajeran gratis esta mañana puesto que no pude localizar a Kiba.

-La próxima vez, llama a Kiba.

Naruto simplemente se quedó mirando a Sasuke, inseguro de que decir ahora. Sasuke estaba portándose como un idiota con él. ¿Qué es lo que había hecho?

-Perdón.

Se desvió su cuerpo lejos de Sasuke, abrazándose a sí mismo y bajando la mirada hacia la mesa frente a él. No quería decir nada más, mucho menos que Sasuke comenzara a gritarle.

-¿Tío, cuál es tu problema? ¿Te levantaste esta mañana del lado equivocado de la cueva?

-¡No es su maldito asunto! ¡Sólo denme un poco de espacio por dos malditos segundos!

Naruto se lo quedó mirando conmocionado, su pecho le dolía de nuevo. Dejó escapar un gruñido y se movió para sujetárselo, con las manos temblándole. Dolía tan horriblemente.

Había perdido a Sasuke. Incluso en el mundo real, lo había perdido.

¿Cuál era el punto de haber despertado?