Disclaimer: Todos los personajes le pertenecen a la grandiosa Stephenie Meyer.

Capítulo 12

-Bella, tenemos que hablar.

-¿Sobre qué quieres hablar, Edward?-pregunté en voz baja.

-Sobre…-suspiró y comenzó a jugar con sus llaves.-Quiero hablar acerca de lo que siento por ti.

-¿Tú… sientes algo… por mi?-pregunté un poco anonadada.

-Creí que a estas alturas ya sería obvio.-respondió Edward con una radiante sonrisa.- Mira, Bella, sé que hemos pasado apenas unos días juntos, pero… en verdad siento algo muy grande por ti. No sé cómo explicarlo, pero es algo así como una atracción inexplicable hacia ti, como si de repente no pudiera pensar en otra cosa que no seas tú. Alguien dice una palabra, e inmediatamente la relaciono contigo. Tal vez pensarás que estoy loco, pero así es como me siento.

-No pienso que estés loco. Mira, Edward, creo que… yo también siento algo muy profundo por ti, no puedo evitarlo, pero tampoco pongo mucho empeño en hacerlo. Y… bueno, la verdad tengo miedo, porque no soy la clase de persona que se enamora en un dos por tres, y, todo esto ha pasado tan… rápido.

-Sé que fue rápido, pero creo que podría funcionar. ¿Tú no lo crees?

-Edward, no lo sé. Una parte de mi me dice que sí, que eres perfecto para mí y que seríamos muy felices juntos, pero otra parte, me dice que esto va a fracasar porque… bueno, sencillamente porque todas mis relaciones anteriores han fracasado. Si fueras otra persona, no me importaría arruinarlo, pero tú eres muy importante para mí, además eres el padre de Nessie, me dolería muchísimo arruinar lo nuestro y sé que lo haré.

-No seas tan pesimista, Bella. Nada nos puede asegurar que esto vaya a salir bien, pero pienso que deberíamos arriesgárnos. ¿Qué tal si funciona? ¿Preferirías perdértelo sólo por miedo?

Miré los ojos de Edward, que me miraban con cariño, esperando mi respuesta. Reflexioné todo lo que había dicho. ¿Y si de verdad funcionaba esta vez? Recordé lo que sentía siempre que estaba cerca de mí, ¿Me privaría de esa agradable sensación? ¿De verdad era así de cobarde? Decidí que no. No lo haría. Por una vez en mi vida me arriesgaría, confiándole al destino el rumbo que tomarían las cosas.

-Creo que soy bastante cobarde, pero sé que debo dejar de serlo así que, supongo que podemos intentar tener una relación y juro que pondré todo de mi parte para no arruinarla.

Por toda respuesta Edward me estrechó entre sus brazos; no pude evitar sonreír como idiota, realmente me sentía feliz a su lado, era casi increíble que él sintiera lo mismo.

-Te quiero, Bella. Me da mucho gusto haberte conocido.-susurró en mi oído.

Yo también lo quería, más de lo que yo misma podría imaginar, pero no me sentía preparada para decírselo. Jamás había sido buena mostrando mis sentimientos, así que en vez de eso, lo besé, tratando de mostrarle lo mucho que lo quería. Nos separamos luego de unos segundos.

-Entonces… supongo que, una vez aclarado esto, es hora de irme.- exclamó Edward con una sonrisa en su rostro.

-¿Cuándo te veré de nuevo?

-Esta semana estaré un poco ocupado, así que no estoy muy seguro, pero les llamaré para asegurarme de que estén bien.

-Me parece perfecto.-respondí.

Bajamos las escaleras y al llegar a la puerta de entrada, Edward me besó nuevamente y mi cabeza dio vueltas. Me sentía como si fuera una adolescente aun.

-Buenas noches, Bella. Que descanses.

-Igualmente.

Esperé en la puerta hasta que el auto plateado dio vuelta en la esquina. Al entrar me puse a recoger un poco la casa y después me dispuse a dormir.

Al día siguiente, después de dejar a Nessie en la escuela, fui directo a la oficina. Tenía mucho trabajo atrasado, así que me llevé todo a casa para ponerme manos a la obra.

No sé cómo pasó tan rápido el tiempo, pero de pronto ya era hora de recoger a Nessie. Traté de poner en orden todo el papeleo antes de irme.

Cuando subí al auto, comencé a reflexionar un poco sobre lo que estaba pasándome. ¿Cómo rayos iba a decirle a Nessie que estaba enamorada de su papá? ¿Cómo lo tomaría? ¿Y si no estaba de acuerdo? ¿Qué pasaría entonces? ¿Estaría Edward dispuesto a dejar lo nuestro? ¿Estaría yo dispuesta?

Bombardee a mi cerebro con una enorme e interminable cadena de preguntas, cada una llevaba a otra; decidí que debía parar en ese preciso instante si es que quería evitar un terrible dolor de cabeza. Además, sabía por experiencia que las charlas conmigo misma siempre terminaban mal, tal vez lo mejor sería consultar a Alice.

De un segundo a otro, me encontraba ya afuera del colegio. A lo lejos vi a Nessie saludándome con la mano. Bajé del auto y llegué hasta ella; me recibió con un fuerte abrazo.

-¿Cómo te fue en la escuela?-pregunté mientras caminábamos de vuelta al auto.

-Muy bien. Fuer un día muy divertido.

-Me alegro mucho. No olvides abrochar tu cinturón de seguridad.

-No mami.-respondió con una gran sonrisa.

Ocupé mi lugar frente al volante y en menos de cinco minutos ya estábamos en casa.

-Mami, ¿Esa persona que se esta bajando de la moto es Alice?-preguntó Nessie señalando hacia la esquina.

Miré en esa dirección y vi una lujosa motocicleta, el conductor llevaba casco, asi que no pude identificarlo, pero tenía una idea bastante probable de quien podría ser. Y, por supuesto, Alice se encontraba a un lado con una enorme sonrisa que me hizo reir. Típico de Alice.

Mi amiga se despidió del sujeto con un beso en la mejilla y después se dirijió hacia nosotras, su cara denotaba un poco de sorpresa.

Se paró frente a mi y me tomó por los hombros-

-No creí que llegarías tan pronto, Bells. ¡Tengo tanto que contarte! ¿Quién diría que en una sola noche pasarían tantas cosas?-exclamó Alice emocionada. En esta ocasión, -pero sólo en esta- Alice tenía toda la razón. Las cosas pueden cambiar demasiado en una sola noche.

-Hey, pequeña ¿Se te antoja un helado doble de fresa?-preguntó Alice a Nessie.

-¡Si!-gritó la pequeña chocando los cinco con mi amiga.

-Pero eso será después de que todos comamos el delicioso y saludable platillo que he preparado el día de hoy.

-Bella, ¿Te das cuenta de lo aguafiestas que eres?-reclamó Alice.

-So, lo sé, soy la mala de la historia-murmuré restándole importancia. Ya había perdido la cuenta de la cantidad de veces que Alice me había dicho eso- Ahora entren y más vale que empieces pronto tu relato Alice. Nessie, mientras pongo la mesa puedes ir a jugar.

-Claro, mami.- respondió alegremente y corrió hasta su habitación.

Apenas desapareció de nuestro campo de visión, Alice puso cara de soñadora y me arrastro hasta el sillón.

-Ay Bella, Bella ¡Bella! ¡No lo vas a creer! Esque… wow, él es tan… encantador. Pero bueno, no quiero tenerte en suspenso, así que te contaré. ¿Recuerdas que ayer me fui con el sexy hermano de Edward? –asentí con la cabeza.

Quise hacer un comentario sobre eso, pero Alice no me dio tiempo ni de abrir la boca.

-Bien, resulyta que antes de llegar a nuestro destino me preguntó si tenía hambre. Claramente era una invitación a cenar, así que rápidamente cambié el rumbo y manejé hasta mi restaurante favorito.

-¿Ni siquiera le preguntaste a donde quería ir?

-No, ¿para qué? Ese restaurante es fabuloso, además el dijo que era sureño, y ahí preparan una comida texana ¡Sabrosísima! No había razón para que no le gustara. En fin, fuimos a cenar y nos la pasamos estupendo. No fue la tìpica cena romantica, mas bien fue… divertido. Nunca me la había pasado tan bien. Fue perfecto, te lo juro. ¿Has visto su sonrisa? ¡Por Dios! ¿No hace que tu corazón se vuelva loco? Bien, después lo llevé a su casa y me pidió que saliéramos de nuevo. Yo, obviamente acepté, y le propuse no perder el tiempo y salir hoy mismo. Él pareció un poco sorprendido, pero aceptó con una sonrisa y hoy en la mañana pasó por mi en su fabulosa motocicleta. ¡Es tan emocionante! Nunca antes me había subido a una moto; tuve un poco de miedo, pero luego me dije a mi misma "Alice, ¿Cómo vas a tener miedo si estas con el amor de tu vida?

-Woooaaah espera-interrumpí.-¿Cómo que el amor de tu vida? Lo conoces hace un día.

-Bella, como se ve que tu no sabes de estas cosas. Cundo el amor es verdadero, lo sientes desde el primer momento. –replicó, como si fuera la cosa más obvia del mundo.

-Pff jamás te entenderé Alice. Pero si tu piensas eso, sabes que te apoyo. Y me alegra demasiado que al fin hayas encontrado al amor de tu vida.-afirmé, sinceramente.

-Creo que tu también lo has encontrado ya. Y creo que tienes algo que contarme, ¿No?-preguntó con curiosidad. Yo sólo asentí lentamente con mi cabeza.

-¿Tiene que ver con tu hombre? Es decir, Edward-preguntó Alice.

-Si, algo así.

A continuación le relaté todo lo que habíamos hablado Edward y yo, así como la gran cantidad de dudas que tenía al respecto. Alice me escuchó con atención y sin interrumpirme ni una sola vez, lo cual suponía un gran esfuerzo tratándose de ella.

-¿Y? ¿No tienes mil comentarios?

-De hecho, creo que tengo más. Estoy bastante sorprendida, seguramente debes quererlo demasiado como para confiar tanto en él luego de tan poco tiempo de conocerlo. Me alegro mucho por ti, eres realmente valiente Bells, te lo dije, apostaría todo lo que poseo a que él e el amor de tu vida. Sé que van a ser muy felices juntos, siempre y cuando seas paciente, te conozco y sé que cambias de opinión de un segundo a otro.

-Entonces… ¿Crees que es correcto?

-¡Por supuesto, Bella! No te preocupes por lo que pensará Nessie, algo me dice que lo tomará de maravilla. Sólo… hay un detalle que me preocupa.

-¿Cuál es?-pregunté preocupada. Ya sabía que algo iría mal, algo siempre iba mal en mis asuntos, y aunque ahora solo fuera una pequeñez, seguramente se agrandaría cada vez más hasta arruinarlo todo por completo.

-Jazz me contó que en su familia, cuando se casan, la tradición es que la dama de honor sea alguien de la familia; él cree que es algo tonto, pero tal vez Edward no lo crea, así que debes hacer lo que sea necesario para convencerlo de que yo seré tu dama de honor. ¡Me lo merezco!

-¡Alice! ¡Creí que era algo más… horrible!-exclamé, y a continuación solté una carcajada.-Claro que lo haré, pero… ¿No crees que es demasiado pronto para pensar en boda?

-¡Por favor! Nunca es demasiado pronto, amiga. No me sorprendería que en tu próximo cumpleaños el regalo perfecto fuera un libro de nombres para bebe. ¡Estoy tan feliz por ti!

Definitivamente, Alice no tiene remedio…

Wow, al fin terminé. Espero que haya sido de su agrado. Les ofrezco una disculpa del tamaño del Universo, entre una momentánea depresión y los cursos para entrar a la Uni, no tenía tiempo libre, ahora que al fin lo tengo, he decidido aprovecharlo, porque el 15 de Agosto perderé mi vida social ¡waa! Pero bueno, sabía en lo que me metía al presentar examen en medicina, así que no me arrepiento. Lo bueno es que ahora si puedo asegurarles que verán terminado este fic antes de esa fecha :)

Quienes aun siguen esta historia, en verdad se los agradezco, y espero no haberlos defraudado, sé que es un capítulo pequeño, pero prometo que el siguiente será más interesante. Saludos a todas.