Disclaimer: Todos los personajes son propiedad de Stephenie Meyer.
Nessie´s POV
Muchas personas me han preguntado a lo largo de los años si soy feliz. Y la única respuesta que puedo darles es: Si, soy bastante feliz, de hecho he llegado a pensar que, si se hiciera una lista de las 100 personas más felices de Estados Unidos, seguramente toda mi familia estaría dentro.
Hay que admitir que los mejores días de mi vida, sucedieron a partir de la boda. Fue un evento espectacular, tía Alice nunca hace nada a medias, mi mamá uso el vestido más precioso que pudieran imaginar, y mi papi, obviamente, se veía guapísimo. Todo resultó perfecto, excepto... bueno, a mamá no le gusta recordar esa parte, pero la verdad es que tropezó en medio del vals, menos mal que no fue nada grave, y a fin de cuentas no se vio tan mal – o eso es lo que le hemos hecho creer- . A pesar de eso, nunca la había visto tan feliz. Por supuesto yo cargué la cola de su vestido.
Un año después nos mudamos a una casa más grande, yo no entendía por qué hasta que la panza de mamá comenzó a crecer, entonces pensé que tenía miedo de que no fuera a caber en la puerta, pero luego me explicaron que llegaría un nuevo miembro de la familia.
Yo estaba emocionada, tenía muchísimas ganas de conocer al bebé. Recuerdo que me la pasaba revoloteando de un lado a otro de la casa, detrás de mamá, haciendo miles de preguntas.
Cuando, finalmente, el pequeño Matthy nació, no podía alejarme de él, ni tampoco mis papás, era un bebé encantador. Todos estábamos muy contentos, hasta Alice, quien juró que jamás tendría un hijo propio, le pidió a Jasper que le hiciera un bebé.
Así pasaron los días, por lo general, felices, aunque por supuesto, no ausentes de discusiones. Cada día que pasaba, parecía que papá estaba aun más enfadado, y llegaba a casa diciendo que no soportaría otra noche de desvelos, hasta que un día, finalmente, no regresó a casa.
Mamá parecía estar a punto de llorar, pero, por supuesto, fingió que nada ocurría, yo ya no estaba tan pequeña como para creerme eso.
Al día siguiente, tampoco regresó, pero gracias a Dios, un día después de eso, al fin volvió, con la ropa sucia y mojada, pasó más de dos horas platicando con mamá, tía Alice fue por mí para que no me enterara de nada.
Después de eso, todo volvió a la normalidad, papá parecía mucho más feliz, y cuando le pregunté que había pasado me respondió "Hay ocasiones en que sientes que no puedes soportar la situación ni un instante más, pero sin importar los obstáculos, o lo difícil que resulte esa tarea, debes llegar hasta el final, de eso se trata el compromiso, y la familia es sinónimo de compromiso. Yo no tuve el valor suficiente para enfrentar los obstáculos, y, por un momento, quise abandonar todo, pero luego me di cuenta de que en realidad ustedes son mi vida, sin ustedes estoy muerto, así que regresé, y ahora, pequeña, te prometo que no volveré a poner de lado el compromiso."
A medida que pasaba el tiempo, Matthy crecía y yo moría de ganas por que fuera lo suficientemente grande para jugar conmigo. Cuando al fin lo fue, pasamos infinidad de momentos divertidos juntos, mamá estaba agradecida de tener un poco de tiempo libre. Mi hermano era un verdadero remolino, saltaba de un lado a otro, haciendo travesuras.
Cuando Matthy creció lo suficiente para pedir que lo llamaran sólo Matt, y yo era lo bastante grande como para donar todas mis muñecas a una casa hogar, por segunda vez, la panza de mi mamá comenzó a crecer ¡Estaba embarazada nuevamente!
Y, para sorpresa de todos, Alice lo estaba también. Esta vez no nos mudamos, pero todos trabajamos juntos para transformar el cuarto de televisión en una adorable habitación para el nuevo bebé. No sabíamos si iba a ser niño o niña, así que, después de mucho discutir, decidimos pintarlo de verde, cosa que, al final, a nadie le gustó. Unas semanas después, el doctor nos avisó que sería una niña, así que mi papá se encargó de pintar unas cuantas flores en la pared para mejorar un poco el aspecto del cuarto.
El día que mi hermanita nació, casi toda la familia estuvo ahí, excepto Alice, que estaba en otra habitación del mismo hospital, su pequeña Emma nació tres días después, era una niña bastante pequeña, pero muy hermosa. Así que pasamos la semana entera en el hospital, pasando de una habitación a otra.
El tiempo pasó volando y, cuando menos lo esperaba, llegó la hora de enviar solicitudes universitarias. Mi graduación estaba a la vuelta de la esquina. A pesar de que era un importante acontecimiento en la familia, pasó desapercibido, pues tuvimos que enfrentarnos a un nuevo reto: A medida que Lindsay, mi hermana, iba creciendo, comenzamos a notar algo extraño en ella. No parecía estar en la misma habitación de nosotros, y tampoco respondía a nuestras caricias y apapachos, hablaba muy poco y podía pasar un día entero en su habitación jugando con sus cubos sin que pudiéramos llevarlo a otro sitio.
Mamá lo llevó con un doctor amigo de mi abuelo; él nos dijo que era un tanto prematuro dar un diagnóstico siendo la bebé tan pequeña, pero los síntomas indicaban que podía tener una enfermedad llamada autismo. El médico nos sugirió esperar unos meses, observar sus conductas, y si el diagnóstico era correcto, comenzar una terapia.
Así que la familia entera dedicó toda su atención a Lindsay, por lo tanto, nadie se preocupó por saber a que Universidad iría. No me importó, comprendía la situación y sabía perfectamente que mi pequeña hermana necesitaba y merecía toda la atención posible.
Pasaron unos meses y yo me mude al campus más cercano, en la Universidad de Seattle. Mamá no paraba de llorar a pesar de que le aseguré que la llamaría todas las noches.
-Oh, Nessie, lamento haberte descuidado tanto este último año, no puedo creer que vayas a vivir sola, ¿Estas segura de que no quieres que me quede contigo?
-Mamá, no tienes que preocuparte innecesariamente, voy a estar bien, sé lo que debo hacer y estoy lista para esto. Ya no soy una niña.- murmuré, dándole un abrazo para tranquilizarla.
-Siempre olvido cuanto has crecido.-susurró con voz temblorosa, seguramente estaba a punto de llorar.
-No llores o lo haré yo también-dije. Su respuesta fue aumentar la fuerza de su abrazo hasta casi romperme un hueso. –Te quiero, jamás olvido todo lo que has hecho por mi, si no fuera por ti, tal vez nunca habría salido de aquel horrible lugar, no hubiera encontrado a papá, y no tendría una hermosa familia. Así que gracias.
-Mamá, no intentes acaparar a Ness solo para ti, también nosotros queremos despedirnos.-replicó Matt. Sólo entonces logré zafarme de su abrazo asfixiante.
Luego de despedirme de mi familia, por supuesto, me eche a llorar. Pero sabía que todo estaría bien. Sólo estaría lejos de ellos por unos meses, los visitaría para Navidad.
Tal y como habíamos acordado, mamá me llamaba todas las noches, al principio: después la convencí de que dos llamadas por semana eran suficientes, no fue fácil hacerla entrar en razón. Ella me ponía al corriente de todos los acontecimientos que sucedían en casa: La pequeña Emma había aprendido a caminar, Matt había peleado en la escuela con otros chicos y estaba suspendido, papá estaba teniendo problemas en su empleo y, finalmente, luego de unos cuantos estudios, comprobaron que Lindsay padecía autismo. Creo que todos nos lo esperábamos, pero aun así, siempre fue bastante duro para mamá tratar de hacer que le prestara atención.
Los años volaron y para cuando recibí mi título, Matt estaba a sólo un año de mudarse, estudiaría también en Seattle. Mamá estaba pensando en una segunda luna de miel, pero no podía dejar sola a Lindsay, quien por cierto estaba creciendo muy rápido. Era una pequeña hermosa, y muy inteligente; Matt y yo nos ofrecimos a cuidarla por unos días para que mis padres pudieran irse. No fue fácil convencerlos de que haríamos un buen trabajo y tampoco fue fácil hacernos cargo de todo, pero lo hicimos bien, o… tal vez no tanto, pues jamás nos volvieron a dejar a cargo.
Obtuve mi primer empleo en una empresa de Automóviles, ahí conocí al que luego sería mi esposo y compañero de vida: Seth Clearwater. (1) Salimos por poco más de un año antes de que me pidiera contraer matrimonio.
La vida ha ido perfecta desde entonces, ahora mamá se ha jubilado, Matt se ha casado también, con una chica bastante adorable, debo agregar; Lindsay ya es toda una adolescente, muy hermosa, no le gusta hablar con casi nadie, pero todos la amamos, y de alguna manera sabemos que ella también nos aprecia.
Y ahora me encuentro en la reunión anual de los Cullen, la adelantamos un poco porque mi abuelo Carlisle, esta a punto de tener una intervención quirúrgica, quería vernos una vez más antes de operarse por si… algo salía mal. Todos tenemos fe en su pronta recuperación, pero estamos conscientes del gran riesgo que existe.
Ya casi no cabemos en la casa de los abuelos, la familia ha crecido bastante en estos últimos años. Justo ahora, Alice esta armando un enorme escándalo: Acaba de descubrir su primera cana, y se ha puesto a gritar como loca. Rosalie y mamá chocan los cinco mientras exclaman: "Ya era tiempo". Y Jasper… él hace lo que puede para controlarla.
Y ahora… es tiempo de anunciarles que estoy embarazada. No sé como lo tomarán, mamá seguramente dirá que aun soy muy joven, siempre seré una niña para ella. Espero que se alegren tanto como yo, aunque… creo que lo mejor será esperar a que Alice termine de quejarse sobre la senectud.
Así que, como pueden ver, tenemos una vida casi perfecta. Siempre que miro hacia atrás y reflexiono acerca de todo lo que he vivido, me siento sumamente agradecida con Dios o quien sea que controle nuestras vidas. Agradezco que haya puesto a mamá en mi camino, que haya logrado que se enamorara de papá, y que le haya dado una oportunidad de hacerla feliz. Siempre deseé la clase de amor que ellos tienen, tener una persona a mi lado siempre, en las buenas y en las malas, amar sin importar los errores del otro… ese es el amor verdadero, el que dura para siempre. Al final creo que logré algo bastante cercano a lo que ellos tienen.
Ahora estoy pensando que aun me faltan unos cuantos sueños por cumplir, sin embargo, no me preocupa demasiado; cuando se tiene una familia como la mía, pienso que todo lo demás carece de importancia.
Fin
(1) N/A Se suponía que quedaría con Jacob, pero si hacemos memoria, recordaremos que en los primeros capítulos mencionamos que Jacob había salido con Bella, así que decidí darle una nueva pareja a Nessie :)
Espero no se me haya ido algun error. Casi quiero llorar, jaja. No puedo creer que al fin lo haya terminado. ¿Les gustó el final? ¿Fue un asco? Espero que no, porque realmente me esforcé en hacerlo bien. Ahora es tiempo de agradecerles a todos y cada uno de ustedes por haber seguido esta historia, y por haberme tenido paciencia por tantos meses sin actualizar. En verdad les agradezco, no saben lo feliz que me hace el hecho de saber que alguien esta interesado en leer las loqueras que escribo.
Quiero despedirme porque no tengo idea de cuando regresaré, tal vez pase mucho tiempo antes de que vuelve a escribir algo, pero me llevo todos sus comentarios y felicitaciones, fue genial haberlas conocido (a través de la computadora, claro está) y les deseo lo mejor en sus vidas.
PD. Les invito a pasar por mi último fic, es bastante corto, pero divertido, nada de dramas, creo que les gustará, se llama La lista. Ojala lo lean.
May :)
