Hola. Esta historia se llama Oblivion (Olvido) y ha sido escrita por una GRAN autora, cuyo penname es SLTora (.net/u/2056651/SLTora) , o para quien prefiera buscar el fic en inglés (.net/s/5470178/1/Oblivion). Hace unos días le pedí su permiso para traducirla, y, ¡me lo dio!
Holas, capítulo 11. Para los que han estado preguntando por el NaruSaku, si, este fic tiene romance. Pero no, no es tan obvio como en otros fics, después de todo esta historia no es de 'romance', solo es más como de lo que pasaría en esta situación.
Disclaimer: Naruto no es mío, y esta historia tampoco.
Oblivion
Capítulo 11
La ceja visible de Kakashi se elevó.
-Habla entonces,
-Necesito saber si está dispuesto a arriesgar la tranquilidad de esta aldea por Momo-Naruto dijo, provocando que Sakura le mirara, extrañada-. No dejare a mi imooto ir a Sawa. No sin mí.
El silencio se había apoderado de la habitación de forma tal que, si una aguja hubiera caído al suelo, el sonido se hubiera escuchado.
-¿Por qué pondría ella en peligro a la aldea, Naruto?-le cuestionó Kakashi, penetrándolo con la mirada.
-Porque Momo en la gema. Ella es la heredera de Sawa no Riku-respondió Naruto, manteniendo la mirada en el ojo visible de Kakashi-. Habrá conflictos. No solo con el consejo de Sawa pero con Kikiyo. Ella es la sacerdotisa exiliada, la hermana mayor del Daimyo de Sawa. No me preocupa el consejo, pues puedo convencerlos de que Momo está mejor conmigo, pero Kikiyo es otra historia. Está demente y es poderosa en sus artes. Y va a atacar su aldea para obtener a Momo.
-¿Crees que somos incapaces de defendernos de esa sacerdotisa y su magia?-cuestionó Kakashi.
-No tengo duda de su fuerza, Hokage-sama. Solo quiero saber si nos garantiza protección o si tenemos que marcharnos-declaró Naruto, serio.
-Naruto, este es tu hogar. ¿Por qué irías a otro lado?-insistió Sakura, acercándosele, y completamente confundida.
-La seguridad de mis hermanas es lo más importante-replicó Naruto, mirándola-. Ellas son primero.
-¿Estás dispuesto a tirar tu vida por dos personas que ni si quiera son de tu sangre?-pregunto con voz estoica el sujeto de cabello negro junto a Sakura.
Algo acerca de este hombre incomodaba a Naruto. Su cabello negro enmarcaba su rostro, sus ojos eran tan negros que escondían sus pupilas y daban a entender que había mucho más en él de lo que dejaba ver, Su Hitai-ite también era diferente de los demás. Había un rasguño en la banda de metal. Y mirando el rasguño, el estómago de Naruto expresaba su incomodidad. No había malicia en su voz. Solo curiosidad y la seguridad de que sabía la respuesta que Naruto daría. Naruto se preguntaba quien era este sujeto porque no se acordaba de él en lo absoluto.
-Se que no son mi sangre. Puedo entender eso. No quiere decir que se desvanezcan todos nuestros recuerdos juntos. Aun si no es la sangre la que nos une, hay algo que lo hace y no le daré la espalda a ese lazo. No se que haría si algo le sucediera a Momo o a Hazuki. Jamás podría perdonármelo.
Como su hermano, es mi trabajo protegerlas. Soy la única persona que tienen para confiar en él y para que las cuide. Siempre he estado para ellas cuando lo necesitaba y ser Naruto no va a cambiar eso-sus ojos azules regresaron a Kakashi antes de continuar-. Así que necesito saber si está o no dispuesto a dar refugio a una niña como ella en su aldea. Necesito saber si está dispuesto a arriesgar la seguridad de la aldea y dejarla quedarse. No es responsabilidad de Konoha y entenderé perfectamente si quieren quedarse al margen de los problemas de Sawa, y si es así, tomará a Hazuki y a Momo y me iré…
-Eso no será necesario, Naruto-le interrumpió Kakashi poniéndose de pie y alzando la mano para indicar que debía parar-. Ya hemos enviado rastreadores a buscar el refugio de la miko, y hemos informado a Sawa de la situación en la que te encuentras. El consejo está de acuerdo en que están a salvo aquí. He acomodado las cosas de manera que puedas quedarte en Konoha por treinta días, después de los cuales tendrás que ingeniártelas por tu cuenta.
Naruto asintió, mirando al suelo, perdido en sus pensamientos de nuevo.
-De cualquier manera debo ponerme en contacto con el consejo, al menos con las cuatro casas principales. Necesito saber quién es Shidomoto Kenjima, y si está o no vivo.
-¿Puedo preguntar por qué?-le cuestionó Kakashi.
-Creo que es él el responsable de mi crisis de identidad, Hokage-sama, así como de los recuerdos alterados de Hazuki. Momo está perfecta, pero sabía que Hazuki, ella y yo no somos sangre. Chi…-se corrigió a si mismo-… Kenji debe haberle explicado todo, advirtiéndole que un día ambos recordaríamos la verdad y que debía dejarnos aceptar su destino.
-Y su destino…-reflexionó Kakashi.
-Es lo que quiera hacer ella de él-replicó Naruto, encogiéndose de hombros-. Momo puede decidir por si misma que quiere hacer de su vida. Puede reclamar su lugar como gobernante o convertirse en lo que quiera ser. No voy a obligarla a hacer algo que no quiere, y si la enviamos de nuevo al Complejo Ichikita, es lo mismo que arrancarle toda su infancia.
Está haciendo lo que una niña normal haría-empezó a discursear-. Se sienta en su cuarto y ve las nubes, probablemente pensando en un genin baka pelirrojo bueno para nada, escuchando a los pájaros cantar sin tener que preocuparse si su pueblo tiene o no comida, si hay camas y doctores suficientes para atender a los enfermos. No tiene por qué preocuparse por epidemias o por guerras civiles… solo tiene doce. Ninguna niña debería llevar el peso de guiar y proteger un país por su cuenta. Algo tan difícil no debería ser hecho por alguien tan joven.
Como el líder de esta aldea-continuó-, creo que en parte entiende la carga, pero usted solo se ocupa de su gente, los shinobi. La Daimyo del fuego se ocupa no solo de los ninja, sino de los ciudadanos de todas las poblaciones en Hi no Kuni. Y momo no sería capaz de llevar esa responsabilidad. Falta mucho para que pueda mantener una casa, y mucho más para mantener una nación entera.
-Has pensado mucho en esto, ¿verdad?-comentó Kakashi.
Naruto guardó silencio, mirando al hombre frente a él. ¿Pensar? ¿Preocuparse? ¡Había estado aterrorizado de lo que podría pasar! Desde el momento en que se despertó su mente había sido un caos, sus nervios estaban al borde y sus miedos le llenaban con pensamientos negativos. Pensar no era la palabra.
-Intentar sacar algo de todo este desastre es la palabra, Hokage-sama-dijo Naruto-. He estado confinado a un hospital, tres de los cuales he estado inconsciente mientras mi cerebro era literalmente explorado y probado mientras yo tenía la crisis de identidad más grande de todos los tiempo en la cual no estoy seguro de quien fregados soy, solo para tener un bastante atemorizante encuentro con un zorro realmente molesto tras una gran reja, lo que casi provoca que me míe en mis pantalones metafísicos, solo para que una versión incorpórea de mi mismo me pateara con una fuerza que casi me saca los intestinos, algo que realmente dolió por cierto, solo para descubrir que he vivido diez años en una mentira y que ni si quiera me llamo Yousuke Ichikita sino Naruto Uzumaki, y que soy un ninja de la hoja, ¡así que Naruto Uzumaki está bastante confundido en este momento! Creo que tengo razones para soltar todas las estupideces que han pasado por mi cabeza durante los dos días que he estado despierto. ¿No lo cree, Hokage-sama?
De nuevo, la habitación estaba demasiado silenciosa para su gusto. Respiró profundamente, y con los ojos entrecerrados se dio cuenta que había estado apretando tan fuerte los puños que le dolía.
-¿Lago que quieras agregar?-preguntó el Hokage tras una larga pausa, con el ojo visible totalmente calmado.
Naruto volvió a respirar hondo, intentando calmarse.
-Iie, Hokage-sama. Es bastante presuntuoso de mi parte hablar de esa manera frente a usted-murmuró, inclinándose-. Siento mi insolencia. No sucederá de nuevo.
-Eso lo confirma. No es Naruto-dijo entre dientes Kiba con los brazos cruzados.
Kakashi se rio.
-Veo que estar con los nobles ha logrado imponerte modales.
-No en realidad-suspiró Naruto, rascándose la barbilla-. Solo no quiero hacerlo enojar porque no lo recuerdo muy bien. Aunque recuerdo cosas… como que es mi sensei, creo-miró al suelo, concentrándose-. O algo de esa naturaleza. No estoy muy seguro…-cambió el temade pronto. Mirando a Kakashi de nuevo-… metía a Kenji en problemas todo el tiempo cuando vivíamos en el complejo Ichikita. He, he. Era un desastre. No creo que el panel central nunca será el mismo de nuevo.
-¿Porqué es eso=-le cuestionó Kakashi, ordenando algunos papeles en el escritorio.
-Estoy bajo juramento para nunca hablar de eso-respondió inocentemente, rascando la parte posterior de su cabeza.
-¿Eso?
-Eso.
-Eso significando…
-Eso.
-¿Estás jugando conmigo?-le miró molesto Kakashi.
Naruto agitó las manos de manera defensiva, negando con la cabeza.
-¡No, Hokage-sama! Juré con mi sangre jamás hablar de 'eso'.
Kakashi dejo el tema por la paz suspirando y volvió a acomodar los papeles ya acomodados.
-Aun eres un dolor de cabeza. Bien, cambiemos a temas más serios. Has estado, oficialmente, muerto por diez años, Uzumaki Naruto. Podemos ver eso luego. Pero por ahorita, lo que hay que hacer es revivirte, al menos de manera administrativa. No debería tomar más que algunos días, y para entonces debería haber copias de tus registro para que te las lleves. Y como legalmente ere un genin de Konoha, no necesitas un pase para andar por la aldea. Hasta que la ciudadanía de las niñas se aclare, sin embargo, deben llevar un pase todo el tiempo, aun si son solo ciudadanas. Para ocultar su identidad, llevaran tu apellido en lugar de Ichikita.
-Increíble…-murmuró Naruto, anonado. Se deshizo del estupor y dijo-… quiero decir, hai, Hokage-sama.
-También necesitamos hablar acerca de si vas a volver a enlistarte como shinobi, Naruto-declaró Kakashi, poniéndose de pie y caminando alrededor de la mesa, una vez frente a él Kakashi puso ambas manos en los hombros del chico-. Tómate tu tiempo en decidir eso. He escuchado que ser granjero es mucho más fácil y calmado que tomar el rol de un asesino-y con eso, Kakashi sonrió tras su máscara, dejando al rubio irse. Regresó a su lugar tras el escritorio y agregó-. Si en algún momento necesitas hablar, my puerta está abierto.
Naruto sonrió.
-Gracias, Hokage sama-murmuró, el recuerdo de la mujer rubia de nuevo de pie en el balcón.
Entre más lo pensaba, más le parecía que debería ser esa mujer quien estuviera de pie ahí, en lugar de Kakashi. La mujer con el diamante color magenta en la frente, con ojos suaves color miel, y el cabello amarrado en dos colitas de caballo era quien debía estar ahí, no Kakashi.
Decidió no preguntar nada por el momento. En lugar de eso, se giró hacia el hombre de cabello negro que en teoría era el asistente del hokage para obtener los documentos que necesitaba para irse y ver a sus hermanas. Pero, cruzando los brazos, alguien carraspeó, llamando su atención. Naruto se giró, encontrándose con la masa de gente, que le miraban de forma cautelosa, aprehensiva, curiosa y sobre todo, emocionada.
-Hemm… Hola-tartamudeó el chico, saludando con la mano.
El 'hombre-salvaje' como le había llamado Naruto hizo su camino entre los demás.
-¿Y bien? ¿Reconoces a alguno de nosotros?
Con cuidado, Naruto los miro a todos. Estaba el sujeto envuelto de verde que había estado en el pasillo del hospital hace unos días. Había algo de él pero… Naruto no estaba seguro. Luego estaba la chica de los dos chonguitos en la cabeza, el gran hombre del cabello castaño rojizo y remolinos en las mejillas, y luego estaba…… al primero que reconoció al instante, un hombre alto cuyo rostro estaba escondido casi en su totalidad por el cuello alto y el gorro de su chaqueta. Lo que se alcanzaba a ver del pálido rostro estaba, además, cubierto por un par de lentes oscuros que cubrían sus ojos. Este sujeto siempre había sido así, callado, observador y entre las sombras era la manera de ser de Aburame Shino.
-¿Shino? Aburame Shino, el usador de insectos-comentó Naruto, apuntándolo con el dedo.
-¿Me reconoces?-le cuestionó Shino, alzando el rostro.
-Si, te reconozco-respondió Naruto, rascando la parte de atrás de su cabeza-. Yo… yo recuerdo todo de ti. Creo. Controlas bichos y tus jutsus son todos relacionados con ellos y los lazos entre ambos, técnicas de tu clan-Naruto extendió la mano, ofreciéndosela al muy sorprendido shinobi, agregó-. Es bueno verte e nuevo, viejo. ¿Cómo están tus compañeros?-bajo la voz, murmurando-¿Quiénes eran?
-¿Por qué no les preguntas tú mismo?-preguntó Shino, tomando la mano del rubio.
Una vez que dejo su mano, Naruto miró en la dirección que Shino miraba. El hombre salvaje, quien le había llamado en primer lugar, estaba de pie como si nada, con las manos en los bolsillos de su negro pantalón. Llevaba, además una playera negra, con un chaleco, también negro que combinaba con lo que parecía ser una armadura color gris. Atada a la espalda llevaba una espalda envainada, y, aplastando su cabello estaba una máscara, pero era obvio que estaría salvajemente alborotado en cuanto la bajara.
-Está… borroso, no estoy muy seguro de quien seas-murmuró Naruto, confundido.
-¡Inuzuka Kiba! ¡El chico más ruidoso después de ti!-exclamó Kiba, cruzándose de brazos-¿Cómo puedes olvidar este apuesto rostro?
-¿Cómo no intentarlo?-replicó Naruto.
-¡Hey!-rugió Kiba, haciendo un puchero. Se rió al poco rato, jalando a una chica de cabello oscuro y poniéndola frente a él- Tienes que recordarla a ella, ¿verdad?
La chica lo miró de frente, estaba levemente sonrojada, y sus ojos era de un suave color blanco. Su cabello color índigo caía suavemente hasta sus caderas, su piel era blanca como el mármol. Vestía con un Kimono color índigo y lavanda, y en los ojos de Naruto era como una princesa. Su gracias, su elegancia, lo radiante que estaba y su belleza cautivadora la ponían en un nivel más alto del que Naruto se sentía.
-Hyuuga-exclamó, los blancos ojos despertando algo en su mente-… eres una Hyuuga. Los que tienen ojos que ven todo… B-byu…
-Byakugan-completó ella, su suave voz llena de humor. Extendió su pequeñísima mano, que Naruto tomo gustoso, y continuó-. Yo soy Hyuuga Hinata. Y solía estar en el equipo de Kiba-kun y Shino-kun antes de tomar el control sobre mi clan. Es un placer verte de nuevo y saber que después de todos estos años has crecido para convertirte en un hombre de bien. Nos tuviste a todos preocupados por mucho tiempo… y por eso debería disculparme contigo.
-¿Por qué?-murmuró Naruto, soltando la mano de la chica.
-Por rendirme-contestó Hinata, mirándolo a los ojos. Sonrió antes de continuar-. El que estés aquí prueba lo fácil que todos nos rendimos en tu búsqueda, todos menos uno -miró de reojo a Sakura, quien estaba ayudando a Kakashi y al hombre de cabello oscuro a encontrar los papeles que el chico juraba acababa de dejar ahí. Miro a Naruto de nuevo y agregó-. Ella nunca dejo que se le acabara la esperanza, porque tenía mucha más que yo. Más que ninguno-acariciando su mejilla, comentó-. Estoy feliz de que estés en casa, Naruto-kun. Intenta no morir de nuevo, ¿vale?
Anonadado, el asintió.
-Tengo una reunión con el consejo, aunque sería encantador sentarme a recordar los viejos tiempos. Pero tengo obligaciones que cumplir. Nos vemos por ahí, Naruto-kun-y sonriendo, dejo la oficina del hokage.
-Mucho de lo que ella es, te lo debe a ti-murmuró Kiba, provocando que Naruto se girara hacia él. Dio unas palmaditas en el hombro a Naruto y agregó-. También tengo que irme. Nos vemos, Naruto.
Naruto retrocedió in sorpresa cuando el hombre se desvaneció. No hubo sonido, ni viento, ni hojas arremolinadas. Pareciese que nunca hubiese estado ahí para empezar. Empezó entonces el acoso, y Naruto se encontró a si mismo arrinconado cuando el resto de la gente en la habitación se acercó.
***
Jamás se había sentido tan cansado antes. Le tomo horas salir de la oficina del Hokage, una vez que se encontraron los pases de Momo y Hazuki. Nadie se callaba, todos preguntándole si los recordaba o si recordaba esto o aquello. Se sorprendió bastante, pues gente de la que no sabía el nombre ni reconocía la cara, le golpeaban en la espalda y comentaban lo bueno que era verle de nuevo.
Fue algo bueno que el Hokage notara que Naruto estaba por explotar, porque después de una hora, obligó a todos a irse y se disculpo por Naruto. Las cosas estuvieron relajadas desde entonces, especialmente cuando fue por Momo y Hazuki. Sakura quería mostrarle la villa, solo que fue llamada tras una emergencia en el hospital a causa de un accidente en la academia. Naruto se vio obligado a guiar a sus hermanas a través de Konoha con la ayuda de un mapa. Gente al azar tiraba por la fuerza e Naruto.
Completos extraños, todos shinobi. Se le acercaban en la calle para darle un apretón de manos, ofrecerle una botella de sake y felicitarlo por estar vivo. Adolescentes kunoichi le abrazaban fortuitamente, chillando como banshees y alejándose como si estuviesen locas. Jóvenes shinobi gritaban su nombre y le hablaban de la manera en que seguían sus pasos y de su búsqueda de su propio camino ninja… Hazuki y momo empezaron a burlarse de él a causa de su fama, fama que Naruto no recordaba. Los encuentros con la población shinobi empezaron a disminuir entre más se alejaban del centro de Konoha. Fue un alivio encontrar su nuevo edificio departamental y; tras una breve reunión con el supervisor quien les entregó los papeles, las llaves y algunas contraseñas; entrar al departamento y relajarse.
Su equipaje estaba organizado contra la pared, y el departamento estaba amueblado. Había incluso flores en diversos envases sobre estantes y cerca de las ventanas. Alguien incluso había ido d compras y depositado comida en las alacenas para ayudarles esa noche y con el desayuno. Tras explorar un poco, Naruto encontró una nota.
Naruto y hermanas.
Esperamos que todo les haya gustado.
Puede parecer algo caro, pero no se preocupen.
El propietario es una persona bastante flexible.
Algunos de nosotros nos encargamos de ayudarles poniendo comida en la alacena y el refrigerador.
No es mucho, pero debe ser suficiente para empezar.
También hay un sobre en la mesa.
Es importante que no lo pierdan, pues tiene veinte pagarés en el.
Cinco pagarés por semana.
Pueden usar estos pagarés en cualquier tienda de Konoha para obtener lo que necesiten para sobrevivir el siguiente mes.
Si necesitan cualquier cosa o tienen alguna pregunta, solo consúltenos.
La nota finalizaba con las firmas de Haruno Sakura, Uchiha Ino, Tenten, Rock Lee y Hyuuga Hinata.
El sobre estaba recargado en un jarrón de flores. Naruto dejo la nota de nuevo en la mesa y empezó a explorar el departamento.
-Este lugar es demasiado bueno-susurró Hazuki, acariciando el sofá con su mano y observando el lugar-. Nos va a costar una fortuna quedarnos aquí.
-Puede que no sea tan malo-murmuró Naruto, frotando sus sienes-. Empezare a buscar trabajo mañana. Estoy seguro de que algo debe de haber por aquí.
-¿No puedes hacer dinero siendo un súper cool shinobi, Naruto-ani?-le cuestionó Momo con sus manos.
Naruto amaba la manera en que hacía una espiral con su dedo índice para decir su nombre, y luego apretaba el puño contra su pecho para decir hermano. Las señas de Momo eran bastante especiales y creativas.
-No puedo ser en verdad un shinobi, Momo-chan. No recuerdo como ser uno-contestó él. Se encogió de hombros-. Tiene que estar sobrevalorado, de cualquier manera. No puede ser tan cool.
-Estás delirando-replicó Momo-. Sería una si pudiera, pero soy muy vieja para la academia. Sakura-san dijo que si quería tendría que inscribirme en clases de defensa personal o unirme a un doujo que se especialice en formas civiles de taijutsu, pero aparte de eso, estoy demasiado vieja para ser una ninja de verdad.
-Siempre podrías ser una Samurai-murmuró Naruto.
-Pffft. Los Samurai apestan.
-Hey-exclamó Naruto, intentando alegrarla y pasando una mano por su cabello-. Es hora de instalarnos y luego tal vez te inscriba en Karate o algo.
Ella se encogió de hombros y asintió, algo que le dijo a Naruto que ella decía 'okay'.
El apartamento estaba en una buena posición, en el este de Konoha, el distrito Hokado. En general, eran los ciudadanos normales quienes vivían en ese distrito. Las escuelas estaban a una distancia caminable para Hazuki y Momo, los mercados a solo dos cuadras y había un pequeño parque frente al edificio que era una de las nuevas construcciones de Konoha.
Estaban casi en la parte más alta de la aldea, (siendo el edificio Hokage el edificio más alto en toda la villa), pues ocupaban el piso de hasta arriba del edificio, la habitación penthouse.
El piso era espacioso. Había grandes ventanas y un juego de puertas de cristal que le brindaban una maravillosa vista de la parte oeste de la aldea, regalándole la visión del hermoso paisaje. En espacioso balcón ocupaba el espacio fuera de las ventanas. El living tenía una espaciosa área con el centro con chimenea, mientras que la cocina estaba a la derecha.
-¡Quiero esta habitación!-exclamó Hazuki desde algún lugar en las profundidades del apartamento.
Momo había elegido también un cuarto, dejándole con lo que posiblemente era la habitación que ninguna de las chicas había creído merecedora de su gloria.
-¡Hey You-Naruto!-le llamó Hazuki, corrigiéndose a ella misma- Ven a ver este cuarto. ¡Hay un estudio aquí! ¡Y hay pergaminos en todos lados!
Lleno de curiosidad, Naruto se adentró más en el apartamento. Dio un vistazo al primer cuarto, done Hazuki había dejado su mochila de hospital. El segundo debía ser el de Momo. La tercera puerta escondía el baño completo, mientras que la cuarta daba a un cuarto completamente vacío. Al final del pasillo, Naruto descubrió otro pasillo que guiaba al frente y al centro del apartamento. Se giró, encontrándose a sí mismo en un estudio circular.
En lugar de paredes había ventanas, y la vista era aun más esplendorosa que en el balcón. Tanto Momo como Hazuki estaban en este cuarto, curioseando por los altos estantes que contenían pergaminos, libros y panfletos de diferentes temas.
-Ani, esto está dirigido a ti-explicó Hazuki, quien estaba hincada frente a un gran cofre en medio del cuarto.
Momo se hincó a su lado, mirando con curiosidad como Naruto tomaba el pergamino que Hazuki le ofrecía. Rasgando el sello rojo de cera en el pergamino, Naruto lo desenrolló, examinándolo. La escritura era diferente en este escruto. No era femenina, como la caligrafía de Sakura. Los kanji estaban más organizadosy eran más masculinos. Tampoco estaba hecho a la prisa, no. Había sido algo reflexionado y cuidado, lo que indicaba que el contenido de esta carta era personal y serio.
Palabras en japonés.
Hokado: Portal de fuego
*Notas de la autora*
Si, Ino consiguió a Sasuke.
Si, Sasuke es el asistente del Hokage.
Si, Ino está embarazada de Sasuke.
Gracias por leer.
En las notas puse algunas aclaraciones que ella hizo al final. Obvio ella puso más, pero yo solo puse lo que me pareció importante para la trama. ¿Cuántos de ustedes se preguntan de quién es esa carta?
Lilamedusa
