Hola ¿Qué tal todos? Yo después de una semana durilla bastante bien de poder actualizar a tiempo hehehe. Esta historia está teniendo una aceptación que sinceramente no esperaba pero, algún que otro review mas no vendría mal para mi autoestima hahaha. Bueno, nada más que decir, excepto que esta historia es totalmente mía y que seguramente para el capitulo que viene cambiara de rated T a rated M. Sin más dilación:
(…)
CAPITULO 3
Después de que mi hermano se despidiera de mí con un golpe juguetón en el brazo y de Sakura con un beso en la frente que me enfureció entramos en mi casa, directamente a mi habitación. Hablamos como nunca. Llevábamos tanto tiempo sin hablar como antes, con confianza y prácticamente sin necesidad de terminar las frases, sin necesidad de formular las preguntas en voz alta… Nos conocíamos muchísimo, casi tanto que cada vez que la miro, puedo prácticamente leerle la mente. Gracias a dios ella a mi no porque sino, no sería capaz de verla otra vez, mi orgullo es demasiado grande supongo. Aunque prefiero eso a no ser correspondido porque hay otro, me moriría. Y también prefiero morir antes de que me diga que no me ama ni me va a amar. Definitivamente no le voy a decir nunca nada, por mucho que Naruto insista.
FLASHBACK
-Teme, te dije que le dijeras a Sakura-chan lo que sientes por ella, que te la iban a quitar. Y mira ahora, ¡te la han quitado! Ahora no vas a poder ser tan feliz como mi Hina-chan y yo- Dijo Naruto, un dobe que está obsesionado con el ramen y su novia Hinata.
-Hmp. Nadie me la ha quitado. Ella aun no me ha dicho que es su novio.- refuté yo.
-Aun teme, aun.- Me respondió burlón.
- No me la ha quitado no me la va a quitar dobe.
-Bueno, como tú digas. Si yo hubiera sido tú ya se lo habría dicho hace años.-Dijo Naruto mientras regresábamos a clase.
END FLASHBACK
Esa vez, en el patio del instituto esta misma mañana, fue la primera vez que podía tener razón Naruto. Él ya había estado enamorado de mi Sakura pero, por suerte, Hinata se cruzo en su camino haciéndole caer a sus pies. Naruto me había dicho muchas veces que me declarara pero yo tenía miedo, miedo a alejarla de mi. Después de que acompañara a mi Sakura a casa, únicamente cené y me fui a la cama. Tenía mucho sueño y necesitaba descansar. Me tumbé en la cama y me quede profundamente dormido pensando en el amor de mi vida y en nuestro futuro juntos.
(…)
Mi mañana del sábado había comenzado a las 11 de la mañana. Hoy iría al gimnasio con Itachi antes de comer. Desayunamos, nos despedimos de mi madre y nos marchamos al gimnasio.
Una vez allí nos pusimos a hacer nuestros ejercicios. Teníamos un circuito que nos había puesto nuestro entrenador personal Gay. Estábamos máquina con máquina para así poder hablar, aunque al instante me arrepentí.
-¿Qué tal vas con Sakura, otouto?- Me sonroje levemente ante su pregunta. La verdad es que nos llevábamos bastante bien. Bueno, a veces.
-¿Cómo que qué tal?- Dije yo desentendido.
-A mi no me engañas. Cada vez que la miras pareces más idiota aun. No te ofendas.- Me dijo de forma burlona pero bastante serio. Odio que me conozca tan bien.
-Aun así solo somos amigos. Es más, creo que tiene novio.-Dije muy molesto. No quería recordar al idiota pelirrojo junto a mi Sakura, pero las imágenes de ellos juntos se repitieron ante mis ojos involuntariamente. Po suerte un bufido de Itachi me despejó.- ¿tú que tal ayer? No te oí llegar- le dije de forma burlona.
-Me has cambiado de tema pero mejor, te daré envidia.-Dijo con superioridad.- Me fue muy bien, es una chica muy divertida.-Me dijo con la misma cara que pone el dobe cuando habla de "su Hinata". Oh, oh.
-Vaya…-Dije yo sonriéndole burlón y conteniendo la risa mientras movía las cejas de arriba para bajo repetidas veces.-Alguien se ha enamorado.- Canturree para burlarme de él.
-Yo no me he enamorado idiota.- Me respondió serio pero sin ninguna convicción. Vaya… eso solo hacía que mi sonrisa burlona aumentara. Él me miraba.- ¿Y qué si estoy enamorado? Al menos me corresponde.- Dijo serio. Mi sonrisa se borró de golpe. Eso dolía. Y mucho.- Lo siento, me he pasado. No quería decir eso.
- Es igual, me lo merezco.- Dije intentando ocultar mi tristeza. Itachi me miró preocupado.
-¿Por qué no se lo dices?- Me preguntó mirándome serio. Yo únicamente negué con la cabeza.- Se llama Kitty y está estudiando relaciones laborales y recursos humanos en mi universidad. Es rubia, tienes los ojos azules y es un poco tímida y seria, pero, cuando tiene confianza, es muy simpática y alegre.- Dijo Itachi describiendo a la chica con ojos soñadores. Me extraña tanto que mi hermano se haya enamorado… Siempre ha estado rodeado de chicas pero nunca hablaba de ellas ni duraba con ella más de dos o tres días.- En un principio ella fue un juego, una forma de divertirme, un reto, pero… Llego el momento en el que no podía dejar de pensar el ella… No me di cuenta de cuan enamorado estaba de ella hasta que la vi con otro que resulto ser su hermano.- Dijo con humor.
-Mucha suerte con ella Itachi.- Le desee de corazón.- No la cagues, que nos conocemos.-Le dije bromeando.
Seguimos hablando de su cita mientras cambiábamos de maquinas progresivamente, ignorando las miradas de las chicas de nuestro alrededor, hasta que llego la hora de volver a casa para comer.
El resto de la tarde me la pase haciendo deberes para el instituto y cuando terminé, empecé a prepararme para la fiesta de Naruto. Me duché y me intente peinar, aunque se quedo solo en eso, un intento. Me puse unos vaqueros rasgados y una camisa negra bastante ceñida con una americana del mismo color. Una vez listo me dirigí a casa de Sakura para ir juntos. Llamé a su puerta y cuando la abrió me quedé embobado. Estaba preciosa. Tenía puesto un vestido palabra de honor que le llegaba un poco más arriba de las rodillas, con un cinturón ancho en la cintura rosa, a juego con su pelo y una torera del mismo color. Aun estaba descalza.
-Hola Sasuke-kun. Pasa un momento que ahora bajo.- Me dijo señalándome el salón, donde estaba su padre. Genial.
-Asique… vais de fiesta ¿eh?-Me preguntó con cierto todo amenazador en la voz.
-Si Haruno-san, pero no se preocupe, cuidare de Sakura.- Le dije con seguridad.
-Eso espero porque como le pase algo a mi pequeña olvídate de…
-Ya estoy. Vámonos Sasuke-kun.- Le interrumpió Sakura. Gracias a dios…
Nos despedimos de su padre haciéndome otra vez prometer que no le pasaría nada a si hija y nos fuimos a la casa de Naruto. Al llegar, todo estaba lleno de gente. Buscamos al dobe, que estaba con su novia Hinata y nos pusimos a hablar con ellos. Estaba llenísimo de gente. No solo había gente del instituto sino que también había gente de la universidad, amigos quizás de Deidara, el primo de Naruto, por lo que seguramente estaría mi hermano por aquí también. Naruto nos dio a Sakura y a mí un vaso con alguna clase de alcohol dentro. Yo no estaba acostumbrado a beber y por lo que sé Sakura tampoco.
Pasadas un par de horas, yo me encontraba solo con mi tercer vaso en la mano. Estaba mirando por todos lados para ver si veía a Sakura. No la encontraba. Se había ido al baño y no había vuelto ¿Y si le había pasado algo? Estaba pasando mi mirada por toda la casa. Había gente bailando, hablando, bebiendo… ¿ese que le estaba comiendo la boca a una rubia es mi hermano? ¡Buaght! ¡Sí! Aparté la mirada rápidamente.
De repente, una chica pelirroja de mi instituto se puso enfrente de mí y se puso a hablar. Creo que se llamaba Karin, pero no lo recuerdo. No era capaz de escuchar nada de lo que me decía, entre la música y el alcohol… En el instante en el que volví mi mirada para seguir buscando a Sakura, una mata de pelo rosa llamó mi atención. Estaba subiendo las escaleras desesperadamente. Algo la había pasado. Dejé hablando sola a la chica esta y comencé a correr para alcanzar a Sakura. Quería saber qué le pasaba, qué le habían hecho, quien había sido, todo. La vi entrando en una habitación y yo entre detrás de ella. Era una de las habitaciones de invitados y solo había una cama de matrimonio con una mesita auxiliar a cada lado. Me acerqué a ella silenciosamente y la abrace por detrás. Ella se asustó y tembló entre mis brazos.
-¿Qué te pasa Sakura?- Le pregunte para tranquilizarla. Ella al escuchar mi voz se relajo un poco pero la tensión no se le fue de encima.
-No me pasa nada Sasuke.- ¿Qué pasó con el kun?- ¿Por qué no te vuelves con Karin? Parecíais muy entretenidos- dijo molesta ¿sensación mía o estaba celosa?
-La verdad es que prefiero saber qué te pasa
-Pues parecías muy feliz con tu novia.- Se soltó de mi abrazo y se alejó de mi, por sus andares diría que también estaba bastante perjudicada por el alcohol. Se dio la vuelta encarándome. Estaba llorando.- Vete con ella.- Me ordeno. Yo no me moví ni un ápice.- No puedo creerlo… Gaara se equivocaba. Tú la quieres.- Se dijo para ella misma.
Me molestó de sobremanera que ella dijera el nombre del idiota pelirrojo, pero casi me molestó mucho más que mi amor hacia ella lo dirigiera a otra que prácticamente no sabía ni como se llamaba. Gracias al alcohol en mis venas estaba enfadado. Muy enfadado.
-¡Tú no tienes ni idea de a quien quiero ni a quien no! ¡No tienes ni la más remota idea!- Le grité furioso.-Pero tranquila, yo te ayudo.
Y la besé.
(…)
Muahahaha en el próximo lo mismo hay lemon, depende de si me atrevo a ponerlo o no hehehe. Y nada más, solo insistir en un lema que por desgracia no todos siguen: ¡No al plagio!
