EDITADO
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CAPÍTULO 5
POV ITACHI
Estaba en mi habitación encerrado. Kitty se había ido. Cogí el teléfono móvil por vigésimo primera vez, le iba a llenar el móvil de mensajes de voz y de texto. Lo había estropeado todo… El cuarto tono sonaba a través del teléfono, no me lo iba a coger. El quinto y el contestador. Suspiré.
-Kitty, por favor, cógeme el teléfono. Tengo que decirte muchas cosas. Te espero en la cafetería de siempre. Si no vas, te iré a buscar.- Le dije al contestador antes de colgar. Me siento estúpido hablando con maquinas. Nada de esto habría pasado si no hubiese hecho caso a Konan.
FLASHBACK
Después de llamar a Kitty y pedirle el favor de hablar con Sakura, me dirigí a mi habitación para estudiar un poco. Lo exámenes estaban cerca. Estaba concentrado en derecho económico cuando mi teléfono empezó a sonar. Pensando que era Kitty contesté sin mirar el identificador.
-Hola amor.
-Hola cielo, hacia mucho que no me llamabas así.- Dijeron al otro lado del teléfono con voz burlona. Era Konan, no Kitty.
-Hola Konan. Pensé que era otra persona. ¿Qué quieres? Estaba estudiando.- Le dije cortante. A las ex novias hay que tenerlas apartadas cuando se intenta tener otra novia y su novio tiene mala pinta.
-Ya me suponía. Necesito verte. Tengo un problema y no sé en quien más confiar ¿puedes venir a mi casa?-Dijo Konan con voz un tanto gangosa. Creo que se estaba aguantando el llanto, no soporto ver a la gente llorar.
-Bien. Voy para allá. Estaré allí en unos minutos.- Le dije dando la conversación como finalizada.
Bajé al salón donde Sasuke se había quedado dormido a nuestra vuelta del gimnasio. Le dejé una nota y me marché.
END FLASHBACK
Resulta que estaba embarazada de su actual novio, Pein y no sabía cómo decírselo.
Me encontraba ya en la puerta de la cafetería. No había ni rastro de Kitty. Esperé un rato para ver si venia, pero veinte minutos después no había venido aun, asique decidí ir a su departamento. Hablaría con ella y solucionaría todo. Cueste lo que me cueste. Y pensar que estoy en esta situación por una tontería…
FLASHBACK
Estaba en casa de Konan. Ella estaba llorando abrazada a mí mientras estábamos sentados en un sofá. Ya me había dicho que estaba embarazada y su miedo a contárselo a Pein.
-Konan, deja de llorar, no creo que a él le moleste el que estés embarazada. Él tiene tanta culpa como tú de que ese niño que tienes en el interior exista.- Le dije intentando convencerla para que hablase con Pein.
-Ya lo sé pero… ¿Y si no lo quiere? ¿Y si piensa que no es suyo? ¿Y si…?-Decía ella desesperada.
-Nunca lo sabrás sino se lo dices.-La corté.
END FLASHBACK
Me encaminé a casa de Kitty. Estaba arto de esperar. No soportaba que me haya dejado plantado, podía haberle pasado algo ¿es que no entiende que me preocupo por ella y que el hecho de no verla me pone ansioso? Llegué a la puerta de su casa. Ella vivía sola en un pequeño departamento. Llamé al timbre y esperé a que se abriese la puerta en un punto ciego de la mirilla, pero viendo perfectamente a quién abría la puerta. Oí ruidos dentro de la casa pero nadie abrió. Me puse muy nervioso, casi histérico ¿Y si tenía algún problema ahí dentro? Llamé otra vez al timbre y, esta vez, a los pocos minutos, abrió la puerta. En cuanto la vi detrás de la puerta me abalancé a besarla y abrazarla. Me tenía muy preocupado y verla bien me quitó un gran peso de encima. Ella estaba en estado de shock pero le duró poco porque al reconocerme se intentó separar de mí pero yo no iba a permitir que se alejara de mí de nuevo. Al poco tiempo, empezó a responderme a mí, quizás, demasiado apasionado beso. Poco a poco, se volvió más dulce y tierno hasta que finalmente nos separamos para coger aire.
Apoye mi frente en su frente mientras mantenía los ojos cerrados y regulaba mi respiración, pero nunca sin dejar de abrazarla. Al abrir los ojos, me puse a mirarla. Tenía la cabeza agachada con los ojos mirando al suelo. Parecía a punto de llorar.
-Kitty…- La llamé para que sus preciosos ojos azules me miraran, pero ella intentó separarse de mí. Yo por supuesto, no lo permití.- Voy a hablar contigo. No pasó nada con Konan. Simplemente somos amigos, es mas ella…-Empecé a explicarle cuando me miró a los ojos, pero ella me interrumpió.
-No me importa Itachi. Ahora por favor vete, tengo muchas cosas que hacer.- Me dijo intentando marcharse de entre mis brazos pero con una voz llorosa. La atraje más a mí y la abracé tiernamente.
-Para no importarte, lloras mucho amor.- Según terminé de hablar, se le escapó un sollozo. La obligué a poner su cabeza en mi pecho y le acaricié la cara.- Kitty, ella está embarazada.- Empecé de nuevo a explicarle. Ella me volvió a interrumpir mientras se tensaba.
-¡¿Qué?-Dijo mirándome con los ojos desorbitados.
-Que ella está embarazada, de su novio, Pein.- Terminé de explicarle. Se relajó notoriamente. La empecé a acariciar la espalda para que se relajara totalmente.
-Y en todo eso… ¿tú qué tienes que ver?- Me preguntó con dudas en sus preciosos ojitos. La tenía abrazada de la cintura y ella estaba con sus manos apoyadas en mi pecho para mirarme a los ojos.
-Me llamó porque quería un amigo sobre el que llorar. Tenía miedo de contárselo a si novio pero al final lo ha hecho.-Le terminé de explicar.
-¡Oh!-Dijo avergonzada. Se sonrojó, sonrió un poco y bajo la mirada. Yo la cogí de la barbilla para que me mirara a los ojos.
-No te preocupes.- Le dije acariciándole la mejilla- Yo también me hubiese puesto celoso.- La besé suavemente en los labios.-Te quiero solo para mi.- La dije mientras la abrazaba posesivamente. Ella se acurrucó en mi pecho mientras me devolvía el abrazo.- Kitty, se que nunca te lo he dicho pero ha sido por miedo a asustarte.- Empecé mi pequeña y patética declaración. Me miró expectante.-Yo… te quiero. Te quiero mucho Kitty.- Confesé para después besarla para demostrárselo con acciones. Me respondió al tierno beso que, poco a poco, se fue haciendo más apasionado. La empuje dentro de la casa, porque aun estábamos en el hall del edificio. Cerré la puerta y la apoyé sobre ella sin dejar de besarla.
Ella tenía las manos en mi pelo, que había soltado de la coleta y me llegaba por los hombros. Yo mientras, con una mano, le acariciaba la espalda atrayéndola más hacia mí, la otra mano, tocaba su cuello y bajaba por un costado hasta llegar a su cadera para después volver a subir. Quería tocarla en todos lados, impregnarla con mi esencia, con mi olor, y enterrarme en ella profundamente para que ningún otro pueda hacerlo.
La mano que recorría su cuerpo bajó más allá recorriendo su muslo hasta llegar a la parte trasera de su rodilla. Para ese momento, ya le estaba besando y succionando el cuello y ella soltaba suspiros cargados de placer. Levanté su rodilla haciéndola agarrarse fuerte a mí y hacer que con sus piernas rodee mi cintura. Una vez estuvo agarrada a mí, la sujeté del trasero y la llevé en volandas a su habitación, para luego recostarla en la cama y yo ponerme encima de ella. La miré a los ojos para comprobar que estaba segura, si luego se arrepentía, no estaba seguro de que pudiese parar.
Ella me agarró de los pelos y estampó sus labios contra los míos, después empezó a quitarme la camisa y a acariciarme el pecho y el estomago jugueteando con mis musculitos. Yo no perdí el tiempo y mientras dejaba pequeñas marcas en su cuello, mis manos fueron subiendo poco a poco su camiseta. Entre caricias, besos, y palabras cariñosas acabamos los dos tendidos desnudos en la cama. Me quedé quieto observándola. Es perfecta. Sus manos descendieron desde mis hombros, pasando por mi pecho, jugando con mi ombligo hasta finalmente, llegar a mi cintura, donde aun estaba mi calzoncillo. Jugaba con la goma de ello mientras yo besaba, lamia y succionaba sus pechos. Una mano traviesa intentó meterse debajo del calzoncillo pero yo la detuve dejándole las manos por encima de su cabeza.
-Hoy se trata de ti, mi amor.- Le dije en el oído mientras le daba pequeños besos en el lóbulo. Busqué en la mesa auxiliar algún tipo de pañuelo. Cuando lo encontré, le até las manos al cabecero de la cama y seguí dándole placer con las manos y la boca. Mientras besaba, lamia y succionaba uno de sus pechos, el otro era masajeado por una de mis manos, para después cambiar. Ella se retorcía de placer bajo mi tacto. La mano que tenia libre, fue descendiendo poco a poco hasta llegar a su intimidad. Allí empecé a jugas con mi dedo índice en su pequeño clítoris. Kitty no paraba de gemir mi nombre y de retorcerse del placer que la estaba dando. Poco a poco, ese dedo fue descendiendo hasta enterrarse en su interior. Bombeaba lentamente con un dedo, pero progresivamente fui aumentando de intensidad y de número de dedos. Empecé con uno, mas tarde dos y finalmente tres dedos entraban y salían de su interior proporcionándole espasmos de placer. Mi boca, celosa de mis dedos, también bajó hasta su pequeño y perfecto monte de Venus para que mi lengua imitara a los afortunados dedos. Todas mis atenciones provocaron que Kitty estallara en un fuerte gemido, con mi nombre incluido en él, mientras un increíble orgasmo la recorría de la cabeza a los pies.
Puse mis manos en sus caderas mientras mi cabeza ascendía repartiendo besos en su torso, entreteniéndome un poco en el ombligo y en sus senos, hasta llegar finalmente a sus labios para besarla suavemente.
-Itachi.- Me llamó cuando comencé a besarle el cuello.-Te necesito dentro de mí. Ya no aguanto más.- Me dijo Kitty con la respiración entrecortada.
-Tus deseos son órdenes para mí.- Le respondí mientras enterraba mi miembro erecto en su interior poco a poco.
Empezamos en un vaivén de idas y venidas lento pero profundo. A medida que pasaba el tiempo, fuimos aumentando la velocidad hasta que llegamos a un ritmo desenfrenado e incapaz de volver atrás. La acariciaba, besaba y mordía por todos los sitios que se me antojasen.
-Itachi, quiero tocarte.- Me pidió Kitty. La desaté como pude y rápidamente sus manos fueron a mi espalda. Al igual que yo, acariciaba por todos los sitios que le parecía dándome placer, y yo, no me iba a quejar, por supuesto. Nuestras arremetidas, llegaron a un punto frenético, el cual hizo que ella llegara a su segundo orgasmo gritando mi nombre y yo al mío derramando toda mi semilla en su interior susurrándole su nombre en el oído. Me recosté a un lado de Kitty, saliendo de su interior, y la atraje hacia mí, abrazándola fuerte contra mi pecho. Poco a poco, nos fuimos quedando dormidos entre caricias y susurros llenos de promesas de amor que pensaba cumplir.
(…)
Horas más tarde, me desperté con la mejor visión de todas: Kitty, desnuda, dormida encima de mi pecho. Empecé a hacerle círculos en la espalda. Poco a poco fue despertándose y acariciándome el pecho me lo hizo saber. Me había dado cuenta de algo; quiero despertarme al lado de Kitty toda mi vida.
-Cásate conmigo, Kitty.
(…)
¡Mi primer lemon! Espero que os haya gustado el capítulo. Lo decidí editar porque sino el siguiente era solo lemon y no se… no me parecía bien. Nos vemos la semana que viene, o por lo menos eso espero. Muchas gracias por los reviews y por todas las alertas de autor y de historia. ¡Besos!
