Hola. Esta historia se llama Oblivion (Olvido) y ha sido escrita por una GRAN autora, cuyo penname es SLTora (.net/u/2056651/SLTora) , o para quien prefiera buscar el fic en inglés (.net/s/5470178/1/Oblivion). Hace unos días le pedí su permiso para traducirla, y, ¡me lo dio!

Tengo buenas y malas noticias. Este es el capítulo más 'nuevo'. Sin embargo, lleva ya tiepmpo, y SLTora no actualiza. Espero que les guste.


Disclaimer: Naruto no es mío, y esta historia tampoco.


Capítulo dieciocho

Capítulo diecinueve: cadenas.

-¡Muévanse! ¡Fuera de mi camino! – gritaba Sakura.

Agitadas, las dos kunoichi cargaban a un inconsciente Naruto por los corredores del hospital. Con toda la conmoción teniendo lugar en el hospital, sus gritos y sus ordenes solo se mezclaban con todas las otras voces a su alrededor. Algo estaba mal en Konoha. Una epidemia se estaba apoderando de la aldea. Una plaga que tenía como blanco a los ninjas más jóvenes de Konohagakure no sato, sin dejar pista y sin ninguna posible cura para detener su terrible paso.

–¡Mi hija! – Chilló una mujer, intentando que alguien en el hospital le hablara, al menos – ¡por favor! ¡Dijeron que estaría bien! ¡Dijeron que estaría bien!

Las dos mujeres aun cargaban al hombre de cabello rubio mientras aceleraban por el pasillo, y aun así sus ojos cansados no fueron capaces de ignorar los ruegos de la mujer. Su situación en verdad afectaba a Sakura. ¿Era este el mismo destino de Naruto? No… no podía pensar así. No ahora. Encontraron una camilla vacía en el caótico pasillo y colocaron rápidamente a Naruto en ella.

–Hinata – pidió Sakura, sus ojos verdes chocando con las perlas blancas que eran las pupilas de la chica –. Encuentra a Shizune o a Tsunade, ahora.

Las venas características de su jutsu hicieron aparición en su rostro, mientras recorría el hospital con la mirada.

–Hai.

En su estado inconsciente, Naruto se removía en la cama. Su puño se apretó con fuerza mientras sus pies pateaban. Sus rodillas se elevaron y de repente se puso tieso, chocando su brazo contra la camilla y dejando escapar un grito que helaba hasta los huesos mientras su espalda se arqueaba. Sakura retrocedió hasta la pared, sus pupilas dilatadas mientras observaba la destrozada figura de la camilla. Ninguno de los otros pacientes habían reaccionado así. Era un síntoma completamente diferente.

–¿Qué estás haciendo?

Sakura alzó la mirada, viendo al hombre de pie frente a ella. Sus ojos azul real eran de hierro, y su rostro estaba cubierto de manera parcial por una mascarilla de hospital.

–Póngase de pie, Haruno-san. Tiene usted una epidemia en este hospital, y si no elabora un suero con la sangre de Naruto-kun, pronto todos los infectados morirán.

Se puso a si misma de pie, situándose a la defensiva.

–Kenji – murmuró.

Un grupo de personas paso entre ellos sin que se rompiera el contacto visual, y ninguno de los dos estaba dispuesto a dejar que el otro se le escapar del campo visual. Una vez calmada, Sakura apretó su puño, lista para hacer lo que fuese necesario para mantener a Naruto a salvo, mantener a sus hermanas seguras y lejos de este hombre que manipulaba las mentes con tanta facilidad.

–Pensamos que estaba muerto – declaró con simpleza Sakura.

El sonrió bajo la mascarilla.

–Los doctores son buenos fingiendo la propia muerte, ¿verdad? – la sonrisa se desvaneció mientras continuaba hablando – Pero, tenía que hacerlo. Es posible que no entiendas mis razones para esconderme, o por que estoy aquí ahora, pero puedo jurarte que no vengo a molestar. Quiero ayudar.

–Pruébalo – pidió Sakura.

Se giró hacia Naruto.

–Él es la cura al veneno que Kikiyo ha distribuido en tu aldea- no creo que lo haya planeado de esta manera, siendo que diseñó el veneno específicamente para él. Cualquier otro en contacto con el veneno morirá. No él.

–¿Cómo sabes esto? – preguntó Sakura, sus ojos fijos en Naruto, quien sufría un espasmo – ¿Cómo sé que no me estás mintiendo? ¿Qué me das esperanza con la seguridad de que fallaré?

Los ojos de Kejima se tornaron fríos.

–Porque ella ha hecho esto antes, en Sawa – murmuró –… tardamos demasiado en descubrir como funcionaba el veneno. Tras descubrir la cura, los daños estaban ya hechos, y no había nadie vivo a quien curar.

Kuso – maldijo Sakura, llena de miedo –. Debimos haber previsto algo como esto… tengo que informar a sensei. Él tiene que saber con que está tratando.

–No tienes tiempo para eso…

–Sé que no lo tengo – declaró Sakura, tomando su brazo entre sus manos –. Es por eso que tú irás a decirle a el Hokage todo lo que sabes.

–o-o–

También él estaba siempre solo. Especialmente tras lo que le pasó a su familia. Cada vez que Naruto pasaba por el lago, bajaba la mirada, hasta el fondo de la colina, y allí estaba él, solo, sentado al final del muelle, triste y desolado.

Por Kami que lo odiaba… pero, demonios, eran tan parecidos. Sasuke era más genial que él, sin embargo, podía hacer todo mejor, ¡ese teme! Y aun así… eran iguales.

Ahh, ¡lo atrapó mirándole! ¡Estúpido Sasuke! Se sentía superior a todos los demás… Heh, heh, pero, al menos él podía comprenderle. Aunque eran muy diferentes, eran más parecidos que nadie más a su alrededor…

Sasuke…

… ¡Había sido solo un accidente! Alguien lo había empujado, y Naruto había caído para adelante mientras miraba al Uchiha-teme, ¡Y sus rostros habían chocado! Igual, eso no era solo un vhoque. De alguna manera demoniaca, quizás en un intento de mal sentido del humor, sus labios incluso se habían tocado. ¡Era asqueroso! ¡Daban ganas de vomitar!

La intención de matar flotaba en el aire.

Kami-sama, ¡Estaba muerto!

Pensé que nos parecíamos, entonces. Que, de alguna manera, eramos como hermanos.

Dobe murmuró el chico de cabellos negros.

Naruto sonrió.

Teme.

Saben que todos en la aldea solían odiarme, porque yo tenía al kyuubi dentro de mi. Aunque claro, igual no sabías, demonios. Yo no lo sabía hasta que me obligaron a robar ese pergamino. Entonces me enteré. Supe porque todos me odiaban, porque se rehusaban a reconocer que yo estaba ahí, que existía.

Kakashi lo había atado a un árbol, siendo que no había logrado capturar el cascabel. Sakura y Sasuke tenían ambos bentos, y no debían alimentarle. ¡Kami! ¡Y tenía hambre además! En especial después de no haber desayunado… ¡Maldito nuevo sensei!

¡Heh! No necesito comida exclamó Naruto, y su estómago lo contradijo con un rugido mientras dejaba escapar un suspiro.

Toma.

Los ojos de Sakura parecían querer escaparse de su lugar mientras Naruto veía a Sasuke como si le hubiese crecido una nueva cabeza.

No te preocupes. No lo siento cerca. Después del almuerzo trabajaremos juntos y conseguiremos los cascabeles murmuró Sasuke . Sin comida, solo estarás en el camino y eso nos va a afectar.

Naruto no sabía que decir. Estaba agradecido, pero también le gacía enojar. Sasuke siempre encontraba la manera de insultarlo, aun cuando estaba siendo amable.

Yo solía odiarlos a todos también. A la aldea y a todo lo que representaba. Había días en que en verdad quería venganza. Podía imaginarlo. Solo acabrlos. Destruirlos. Mutilarlos. El odio… es algo tan fuerte.

Jeez, todo lo que haces es estorbar…

Sasuke, tú… sus palabras murieron en su boca. Sasuke estaba de pie, dándole una imagen de su espalda, y millones de agujas cubrían su figura. Estaba arañado y sangriento, parecía que estaba a punto de colapsar.

¿Qué …con esa… cara,… idiota? preguntó Sasuke.

¿Por qué? fue todo lo que pudo decir ¿Por qué me salvaste?

¿Cómo voy a saberlo…? se quejó Sasuke con debilidad Pff… Te odiaba…

P-pero… ¿por qué a mi? gritó Naruto, las lagrimas inundaban sus ojos ¡Yo no pedí tu ayuda!

Sasuke murmuró su respuesta.

No lo sé… su figura tembló, y empezó a caer mi cuerpo solo… se movió por su cuenta, dobe…

Naruto lo atrapó, antes de que cayera y lo depositó con delicadeza en el suelo.

Ese hombre… mi hermano… me dije a mi mismo que no moriría hasta que lo matase… no mueras tú también.

Eso fue todo. Los ojos vidriosos de Sasuke se cerraron mientras Naruto lo miraba impactado. Maldito bastardo, pensaba naruto mientras las lagrimas inundaban sus ojos. ¡Él lo odiaba también! ¡Él… él nunca se lo perdonaría! Mirando al shinobi enmascarado mientras rabia pura le consumía, Naruto rugió.

¡Te mataré…!

Un mal paso y hubiera acabado tan mal como acabaste tú. Tal vez, debí haber dejado que la oscuridad y el odio y la soledad me consumieran.

Hey. ¿estás bien? nunca antes había visto a Sasuke así.

El bastardo, por una vez en su vida, no intentaba lucirse. No, sasuke estaba huyendo. Sasuke estaba asustad. Naruto sudaba mientras empujaba el kunai más y más profundo en la carganta de la serpiente. Miró el rostro asustado de Sasuke y no pudo evitarlo.

¿Gatito asustadizo?

Porque, yo pensaba, no tenía conecciones con nadie. Todos a mi alrededor tenían algo, tenían todo lo que yo no. Hasta que te conocí a ti y a Iruka-sensei.

Naruto murmuró Sasuke. Naruto lo miró con el entrecejo fruncido, esperando un insulto . Quiero pelear contra ti.

Sorpresa. Estaba escrita en todo el rostro de Naruto mientras miraba con los ojos dilatados al Uchiha. Sonrió antes de responder.

¡Quiere pelear contra ti también, Sasuke-teme!

Sabía que siempre estabas solo, y me sentí aliviado de que hubiera alguien más como yo. Alguien más que conocía la misma soledad. Alguien que supiera lo que me estaba pasando. Quería hablar contigo al instante… estaba tan feliz, pero al final del día, no te hablaba, porque tú y yo aun éramos diferentes y no éramos iguales de ninguna manera.

Yo era el día: cálido y brillante, mientras que tú eras la noche: frío y oscuro.

La roca empezó a desprenderse mientras la electricidad se cargaba, el sonido de miles de pájaros revoloteando. La mirada en el rostro de Sasuke era miserable y resignada. Como si hubiera perdido la razón cuando corría hacia el hombre de cabello oscuro envuelto en una capa, mientras corría hacia su hermano mayor con la intención de matarlo. Y todo lo que Naruto podía hacer era observar…

Pero conforme el tiempo pasaba, las cosas empezaron a cambiar. Debí haber hecho algo entonces. Debí haber sabido que había algo mal. Esta persona en la que te estabas convirtiendo no eras tú. Debí haberme dado cuenta entonces cuan diferentes éramos en realidad. Que íbamos por caminos totalmente opuestos.

¿Por qué estás perdiendo el porte? ¿Qué? ¿Estás asustado ahora que me has retado a una pelea, Sasuke? le provocó Naruto.

¡Cállate y pelea! Siseó Sasuke.

Antes de empezar, deberías ponerte la banda de la hoja declaró Naruto, entregándosela.

No necesito algo como eso declaró Sasuke.

Naruto frunció el entrecejo.

¡Solo hazlo, teme!

¡No hay manera de que vayas a alcanzarme, mucho menos mi frente! declaró Sasuke, con los ojos dilatados y dementes.

No replicó Naruto . ¡Te estoy diciendo que este es el símbolo de que peleamos como ninjas de la hoja, como iguales!

¡Por eso es que digo que eres un arrogante! ¿Crees que eres igual a mí? explotó Sasuke.

Claro que lo creo. De hecho, jamás me he creído inferior a ti. ¡Ni una sola vez!

¡Me estás haciendo enojar!

¡Eso es porque aun eres débil, Sasuke-CHAN!

Estaba celoso porque tú podías hacerlo todo, así que decidí que serías mi rival. Te retaba en cada oportunidad, por nuestras diferencias. Odiaba que aunque estuvieras solo, todos aun estaban de pies, atrás tuyo. No tenías que hacer nada para contar con su apoyo. Y los rechazabas. Los hacías a un lado, sin darte cuenta que tan poderoso podían hacerte.

¡Espera!

Naruto se giro con el sonido de su voz.

¿Sakura-chan?

Escuché del hokage que no pudiste convencerlo comentó Shikamaru. Ella bajó la cabeza y las lagrimas se amontonaron en sus ojos verdes . Parece que tendremos que forzarlo a que entienda, entonces Sakura. Tu trabajo está hecho.

Sakura, ¿ya te encontraste tú con Sasuke? cuestionó Naruto, acercándose a ella.

Ella no dijo nada, en lugar de eso, bajo aun más la cabeza, las lagrimas aun amenazaban con caer. Y luego, lloró como quiso, dejando as lagrimas caer a su gusto.

¡Naruto! ¡Te lo suplico! ¡Por favor! ¡Por favor trae a Sasuke de regreso!

Dolía. Un sinfín de emociones corrieron a través de él, pero Naruto los hizo a un lado. Se veía tan patética, de pie frente a él llorando por el compañero de equipo que él tenía que traer a casa. Sasuke solo estaba confundido… era todo…

No pude hacerlo continuó Sakura . No pude detenerlo. La única persona que puede salvar a Sasuke-kun ahora eres tú, Naruto. Solo tú…

Roto. Así se sentía su corazón. Como si hubiera sido arrojado y pisoteado. Y luego freído, solo para reírse un rato.

¿En verdad te gusta Sasuke, verdad? murmuró Naruto Sé cuanto te duelo lo de Sasuke. Puedo entenderte.

Demonios, él sentía lo mismo… por ella.

Sakura se abrazaba a si smima.

Gracias, Naruto.

Y él no podía más que sonreir, solo para animarla un poco. Puso la pose de chico bueno y declaro con entusiasmo:

No te preocupes, Sakura-chan. ¡Lo traeré de vuelta! Es un promesa. ¡Una promesa de toda la vida!

Quería ser como tú, en ese entonces. Quería tanto ser como tú… al fin tenía una conección. Un rival que me retara, un compañero que confiara en mi… tenía un amigo… un hermano. Mientras acabábamos nuestras misiones como el equipo siete, siempre te perseguía, queriendo ser tan fuerte y tan genial como tú eras, pero entonces… tú cambiaste.

No habrá nadie para detenernos como la última vez. Ni Kakashi ni Sakura están aquí, y estabas esperando ansiosamente por esto, ¿no? le retó Sasuke, mirándolo desde arriba.

Sasuke cayó desde la cascada, sus manos viajando de un sello a otra. el cchakra se cargó en su mano mientras la llevaba a su muñeca. El rayo empezaba a cargar, flotando alrededor del Uchiha caído, chillando salvajemente. Naruto hizo un clon y rápido empezó a formar el rasengan. Sasuke cargaba contra él, sus ojos tenían ese brillo demente. El clon sostuvo su mano y su muñeca, girando mientras gritaba.

¡Cómete esto!

Naruto avanzó con el rasengan en la mano. Cuando las dos técnicas chocaron, los chakras pelearon por el control. Ninguna de las dos trinufó sobre la otra, y las técnicas se rechazaron, lanzando a los chicos atrás. Saltando en el agua como una piedra, Naruto se dejó a si mismo caer para tranquilizarse. Maldijo. Sasuke no estaba bromeando… salió a la superficie, solo para ver a su compañero, su rival… su mejor amigo. Naruto se forzó a si mismo a estar de pie sobre el agua. El agua corriendo escondía sus lagrimas perdidas.

¿En verdad podías matarme de esa manera, Sasuke?

En su mente, Sasuke estab planeando matarle. En serio.

Perdido en sus pensamientos, defendiéndose de los ataques de Sasuke por pura inercia, y entonces pasó. El dolor explotó en su pecho mientras miraba asu amigo… su amigo. ¿Cómo podía ser su amigo? No podía respirar. Quemaba. Todo quemaba. Naruto entonces se hizo a un lado. Su chakra ya no era como un calido rayo de sol. Se había convertido en algo como llamas inferales.

Su mejor amigo… la promesa.

¿Cuándo paso esto? En verdad, Sasuke, ¿qué te sucedió?

Naruto quería gritar. Abrió sus ojos y rugió, mirando a Sasuke mientras conseguía energía y llenaba el agujero en su pecho. En solo unos segundos se sentía bien de nuevo, y completamente enojado.

¡SASUKE! gritó ¡No irás con Orochimaru" Incluso si tengo que rom´perte los brazos y las piernas, voy a detenerte!

¿Qué demonios eres?

Esataba llorando cuando contestó.

Un amigo…

No lo entendía al principio. Como podías dejarlo todo de lado solo por venganza, dejar las cosas atrás, como si solo fuesen basura. Dejar atrás tu hogar, el lugar que te había dado refugio y en el que eras adorado. ¡Solo darle la espalda a tu familia y a tus amigos! Destruir todo lo que habíamos pasado. Destruir los lazos que nos unían. Matarnos a todos solo por tu honor. Lastimarla, romperla como la rompiste…

Estaban de pie cerca de la puerta, Tsunade y Sakura-chan. Naruto no escuchaba de qué hablaban. En lugar de eso estaba destruido… no podría enfrentar a Sakura. ¡No podía!

Lo siento, Sakura-chan.

Ella sonrió.

¿Por qué te disculpas? Heh, heh, te ves raro, Naruto. Pareces una momia.

Siento no…

Escucha interrumpió ella . Hoy es un buen día. Mira, abrí las cortinas… ahora…

¡Sakura-chan! ¡Definitivamente mantendré mi promesa! ¡Es una promesa de toda una vida! declaró Naruto, deseando que ella entendiera.

Tsunade frunció el entrecejo y Shikamaru miró a la kunoichi de cabello rosado.

Está bien, Naruto murmuró Sakura Siempre…

Él trata de… interrumpió Shikamaru.

Como dije interrumpió esta vez Naruto, y su voz resonó en la habitación , no voy a retroceder, porque di mi palabra, ¡Y ese es mi nindo!

Empezó a reír por lo bajo, solo para parar cuando su compañera caminó hasta la puerta.

Lo siento Naruto.

Su corazón se hizo añicos. ¡Nunca iba a perdonarlo!

Te hice esperar por mucho tiempo, pero, la próxima vez, lo haremos los dos, juntos dijo Sakura mirándolo, y dejó la habitación.

Ella era inocente. Completamente inocente y a ti no te importó. Era solo una pieza, como el resto de nosotros, basura que tú hacías a un lado y en la que escupías. Pensándolo de nuevo, en verdad me pregunto que vi en ti. Somos completos contrarios, y aun así, sería tan fácil que nuestros papeles estuvieran cambiados… ¿hubieras venido tú por mí, Sasuke?

Parecía congelada, frente a la luz más allá de los tuneles, tartamudeando su nombre.

Sasuke-kun.

Después de dos años y medio, lo habían encontrado. ¡Al fin habían encontrado a Sasuke! Naruto salió a su encuentro, el corazón latiéndole con rapidez. Habían encontrado a su amigo. Habían encontrado a su excéntrico amifo, y demonios, ¡se lo iban a a llevar a casa! Se tropezó, intentando llegar lo más rápido posible al final del túnel, pero cuando la luz le abrazó, Naruto no estaba preparado para lo que tenía en frente.

Ahí estaba SAsuke, de pie, y parecía que casi no había cambiado. Llevaba puesta ropa más al gusto de Orochimaru, pero ese no era elpunto.

Lo que más recordaba era lo que había dicho de sus lazos.

Tener muchos lazos provoca que pierdas la concentración, debilitando el más fuerte, el más grande deseo.

Si eso es cierto murmuró Naruto, su voz crecía con una rabia que se apoderaba de él con cada palabra , si eso es cierto, entonces, ¿por qué? ¿Por qué no me mataste ese día? ¿Eso es lo que llamas aniquilar lazos, Sasuke?

La razón es simple, y no es que no fuera capaz de aniquilar mis lazos contigo – declaró Sasuke , simplemente no quería darle el placer de obtener el poder de la misma manera que él.

Naruto rugió, la rabia consumiéndole más y más mientras respondía.

¿Qué quieres decir?

Sasuke respondió con indiferencia.

No hay necesidad de que yo te diga nada. Solo puedo decirte que en ese entonces, decidi perdonarte la vida por un capricho mío en un segundo, sasuke estaba ante él, con un brazo perezosamente apoyado en su hombro mientras continuaba . Pensándolo mejor, convertirte en Hokage es tu sueño, ¿verdad? Si tuviste el tiempo de andar por ahí buscándome, hubiera sido mejor empleado entrenando, ¿no crees, Naruto? Es por eso que esta vez sacó la espada de su funda , vas a acabar perdiendo la vida por nada más que un capricho mío.

como si hubiera alguna oportunidad de que alguien que no pudo salvar a un amigo se convirtiese en hokage. ¿No estás de acuerdo, Sasuke?

¿Le habrías tú hecho esa promesa a ella, jurando nunca romperla, Sasuke? ¿Habrías hecho todo en tu poder para traerme de regreso? ¿Para hacerme cambiar? ¿Para ayudarme? ¿Hubieras ido tú por ese camino, hermano? ¿Habrías dado todo? ¿Tus sueños, tu fe, tu vida solo para mantener esa promesa?

Este no era Sasuke. Este adolescente de cabello negro, con la sangre deslizándose por su ojo no era el Sasuke que Naruto había conocido. Este era otro, alguien más… alguien que bien pudo haber sido él mismo.

Entiendo, Sasuke. Entiendo porque estás haciendo esto – declaró Naruto.

Creí que te o había dicho – replicó Sasuke . Tú no tienes padres, no tienes hermanos. ¿Qué puedes tú entender, Naruto? No es de tu incumbencia, ¡así que cállate!

Sakura emitió un gruñido, luego avanzó y exclamó-

¿Tienes idea de lo que Naruto ha hecho por ti? NO importan los horribles rumores que hemos oído. Él te considera un amigo. Aun en este momento…

No importaba. Sasuke se había ido. Su mente estaba torcida por el odio y la oscuridad que se lo estaban comiendo. Fue solo después de que sus jutsus chocaran, que Naruto entendía lo que había cambiado.

¿Recuerdas lo que me dijiste ese día en el Valle del Fin, Sasuke? le preguntó Naruto – Un ninja de primera clase puede leer el corazón de su oponente intercambiando ataques con él una vez. Entiendo mucho ahora, después de intercambiar ataques. Esto quiere decir que nos hemos convertido en ninja de primera clase, Sasuke. Tú y yo… ¿Leíste tu también lo que estaba en mi corazón? ¿Lo hiciste? Y lo viste, ¿no? La próxima vez que tú y yo peleemos, los dos moriremos.

El viento empezaba a soplar. Nunca en su vida había Naruto hablado tan en serio.

Si atacas Konoha, tendré que pelear y salvarte de tu odio, Sasuke, ¡y lo desquitarás todo en mi! Porque soy el único que puede soportarlo. Es lo único que pudo hacer. Enfrentarme a tu odio y morir contigo.

Sasuke parecía impactado.

¿Por qué? ¿Qué demonios quieres? ¿Por qué te importa tanto?

Naruto sonrió antes de responder.

Por que somos amigos.

–¿Hubieras ido así de lejos, Sasuke?

Silencio. El estoico adolescente de cabello oscuro solo lo miró mientras viento soplaba alrededor de ellos. Después de una eternidad, Sasuke sonrió.

–No – replicó Sasuke, sus ojos vacíos –. No lo hubiera hecho.

Todo parecía acelerarse en millones de miles de segundos, todo menos el suelo sobre el cual estaban de pie. Sasuke caminó hasta él con lentitud, su mano no toca ni unas sola vez la espada en su cintura. Su ojos parecían aburridos, indiferentes y brillaban con su profundo color obsidiana.

–No hubiera ido tan lejos por alguien que claramente no quiere ser salvado. ¿No puedes verlo Naruto?

Él no respondió a eso. Frunció más el entrecejo, apretando el puño.

–¿Sabes que somos, Naruto? – cuestionó Sasuke, parando frente a su viejo compañero de equipo.

–Pensé que éramos amigos – se burló Naruto.

–¿Amigos? Que ingenuo… no, me gusta pensar en nosotros como en una cadena, Naruto. Eso es lo que somos – declaró Sasuke –. Las cadenas pueden estar hechas de cualquier cosa. Metal, seda, papel, pensamientos, sentimientos… se unen por una serie de anillos que están soldados. Los vínculos son lo que hacen a una cadena flexible y fuerte. Cada vínculo une al siguiente, creando un nuevo e infinito siclo de unidad, fortaleza, conexión…

–¿Cuál es tu punto, Sasuke?

Los ojos de Sasuke se entrecerraron con la interrupción, pero continuó con voz monótona.

–Una cadena es como un lazo de amor o amistad. Como una cadena, estamos unidos. Somos anillos unidos por un lazo. Los lazos son flexibles siempre y cuando los vínculos permanezcan juntos, creando el ciclo de amistad, entendimiento. Así somos, Naruto. Somos una cadena y… – sacó la espada y sus ojos se llenaron de un tinte rojizo –… una cadena puede ser cortada, no importa que tan fuerte sea. La cadena que nos une, el lazo que compartimos… puede ser eliminado y hoy voy a romper por siempre el hilo que nos mantiene juntos. Voy a matarte.

Naruto no parecía preocupado cuando respondió.

–Solo te matarás a ti mismo, Sasuke.

El rostro de Sasuke se contrajo con la furia mientras gritaba, corriendo hacia su amigo, con la espada a su lado. El kunai oculto se disparó en dirección al brazo del Naruto. Tomó el mango de la espada con la facilidad de un experto y avanzó. Esta batalla. Esta pelea.

Sería su ultima.


¿Confundidos? ¿Ansiosos? Bienvenidos al club.

Gracias por leer.

Lilamedusa