Hola. Esta historia se llama Oblivion (Olvido) y ha sido escrita por una GRAN autora, cuyo penname es SLTora (.net/u/2056651/SLTora) , o para quien prefiera buscar el fic en inglés (.net/s/5470178/1/Oblivion). Hace unos días le pedí su permiso para traducirla, y, ¡me lo dio!
Bueno, este es un nuevo capítulo, y en verdad siento no haber tardado solo una semana. Pero pasaron muchas cosas, entre ellas que mi computadora se descompuso, hubo que formatear y empezar de zero, algo para lo que no soy muy buena. En fin... aquí está el siguiente capítulo.
Disclaimer: Naruto no es mío, y esta historia tampoco.
― De regreso en el presente ―
―Lo sabía ― declaró Sakura, lista para matar a Kenjima, su puño listo para golpearle ―. Lo vi ese día en la clínica de Ganisato, y desde entonces… ¡Fuiste tú!
Tsunade no perdió un segundo antes de contener a la furiosa kunoichi que estaba por lanzarse en contra del científico para hacerlo pedazos.
―Cálmate, Sakura. Lo que pasó en el pasado es como el agua debajo de un puente.
― ¡Pero fue él quien escondió a Naruto de nosotros! ¿Sabes por cuánto tiempo lo busqué, mientras todos decía, una y otra vez lo mismo "Oh, se murió.", "Sakura, solo date por vencida." "¡Sakura, Naruto está muerto!"? ― las lagrimas corrían libremente a través de su rostro mientras gritaba. Señaló a Kenjima y continuó ― ¡Es por él que Naruto nunca volvió!
―Sakura, él salvó a Naruto ― dijo Tsunade, tomando a la joven por los hombres y mirándola directo a los ojos ―. Si Shidomoto no hubiera hecho lo que hizo, Naruto nunca hubiera vuelto a casa, nunca hubiera sobrevivido.
Sakura no quería escucharlo. ¿Cómo podía Tsunade si quiera respaldar al bastardo? ¡Después de todo lo que hizo! Escondió a Naruto y lo forzó a olvidarlos a todos… pero, Naruto logró recordarlos a todos, después de un tiempo. Y Kenjima también le dio algo a Naruto que nunca había tenido antes… una familia.
―Lo siento ― susurró Kenji cuando Sakura se giró hacia él. Con profunda comprensión de sus sentimientos, y con total sinceridad, agregó ―. Si pudiera hacer todo diferente… no lo haría, Sakura. Él me dio la oportunidad de lograr todo lo que siempre quise hacer con mi propio hijo. Es por él que me encontré de nuevo a mí mismo, a mi camino y es por él que fui capaz de encontrar mi destino. Es cierto que lo tomé prestado por un tiempo, pero ahora lo tienen de regreso, Haruno-san. Se los he regresado, y él no tiene porque saber cómo terminaron las cosas entre tú, Sasuke y él.
Sakura dejó escapar un suspiro.
―No quiero que vuelva a sentir algo como eso, nunca en su vida… ― susurró.
El brillo del chakra se disipó después del largo proceso. Los médicos, se pusieron entonces de pie, una última indicación de que su trabajo estaba terminado. Sakura tomó el largo pergamino donde la huella de chakra del procedimiento estaba impresa. Cada examen que había sido llevado a cabo para descubrir con qué clase de veneno había sido Naruto envenenado estaba ahí, y al leer los descubrimientos los ojos de Sakura se abrieron con la sorpresa.
―Quiero que lo lleven en un cuarto de seguridad ― Tsunade pidió a uno de los médicos, que asintió de inmediato.
―Oh, por Kami… ¡No puedo creer que no hayamos visto algo así! Debimos habernos dado cuenta antes de lo que sucedía… ― se recriminó Sakura, provocando que tanto Tsunade como Kenjima la miraran fijamente, mientras la repentina epifanía que la había alcanzado se apoderaba de ella.
―¿Qué han encontrado, Haruno-san? ― preguntó Kenjima.
―¡Es envenenamiento de chakra! ― declaró Sakura. Kenjima miró a Tsunade, que ahora estaba mirando a Sakura, dedicándole su atención incondicional ―. No puedo creer que no nos hayamos dado cuenta antes…
―¡Detalles, Sakura! ― exigió Tsunade con molestia.
―Es lo que ha estado afectando a todos. No es un veneno común, ni una toxina o un virus como habíamos pensado. Por Kami… lo que todos ellos tienen, incluso Naruto, ¡es similar a las enfermedades producidas por la radiación! ― Sakura ahora estaba impaciente, moviéndose de un lado a otro mientras hablaba ― Las enfermedades por radiación tienen diferentes síntomas dependiendo de cuanta radiación alcance a una persona ― salió de la habitación y entró a una oficina donde un librero relleno de libros gruesos como sepulcros. Escaneo con rapidez el librero, en busca de un libro específico ―. Dosis bajas de radiación provocan vómito, diarrea, nausea y a veces pérdida del cabello. Pero una exposición más intensa provoca cáncer, esterilidad y debilita lo sistemas nerviosos de las persona, dejando que otras enfermedades conviertan al cuerpo en un caos. Una exposición así de intensa puede provocar que una persona muera solo horas después… ―. Tomó entonces el libro que había estado buscando del librero y lo llevó hasta donde estaban los otros dos médicos ― Está todo ligado por una teoría que leí al respecto de la física moderna y sus nuevas teorías relacionadas con el chakra ―, empezó a buscar una página ―. Oh sí, aquí está… Miren. La radiación es un proceso en el cal la energía viaja a través de un medio o del espacio, para ser absorbida en otro cuerpo, lo que quiere decir que el envenenamiento por radiación es un modo de lastimar los tejidos orgánicos a través de una intensa exposición a radiación de iones.
El rostro de Tsunade estaba ahora pálido.
―Ya veo… Así que Kikiyo creó un veneno que puede afectar el chakra de una persona, de la misma manera que el envenenamiento por radiación lo hace, solo que en lugar de afectar nuestros cuerpos a un nivel celular, afecta nuestras redes de chakra ― sus ojos estaban reducidos a rendijas mientras hablaba ―. Es el modo perfecto de destruir el cuerpo del enemigo, desde adentro.
Kenjima asintió.
―Es una variación muy atinada y mortal de guerra química… el veneno no está en forma de gas o polvo… es una devastadora forma de chakra. A través del tacto la venenosa energía es absorbida por el cuerpo, pero en lugar de alterar y dañar el tejido celular, se une a la red de chakra. Es entonces que el chakra empieza afectar el cuerpo, canalizado al fin cuando…
―Se hacen jutsus ― terminó Tsunade ―. Esa es la razón de que empiece por las manos. La energía del cuerpo y del ala chocan entonces, se mezclan y se distribuyen por el resto del cuerpo. Son las señales con las manos las que llevan el chakra hasta ellas y lo moldean en el jutsu que está a punto de ser ejecutado.
―Pero, ¿quién puede entonces asegurar que os afectados tocaron las flores? La radiación se mueve en forma de ondas, rayos e incluso partículas… no tenían que estar terriblemente cerca de la planta para ser afectados por las ondas… ¡Demonios! No tenemos idea de cuanta gente está en realidad infectada con esta mierda. Si no se manifiesta sino hasta que el sujeto canaliza su chakra, entonces, ¿cómo podemos saber cuánta gente tiene el mal de manera latente en la aldea, solo esperando a que su chakra se convierta en su verdugo? ― reflexionó Tsunade, su rostro reflejando el camino de pensamiento seguido por su mente ― Sakura, consigue a alguien que vaya y descubra si Hinata ha encontrado alguna flor y que le explique que no debe acercarse a ellas. No necesitamos más gente infectada.
―Sí ―replicó Sakura, saliendo con rapidez de la habitación.
Tsunade la miró irse.
―¡Y date prisa! ¡Aun te necesito aquí!
― Dentro de la mente de Naruto… ―
―¡RAAH! – gritó Naruto, golpeando con su puño, dándole a Sasuke en la mejilla derecha.
El pálido y desgarbado adolescente de cabellos negros no tardó nada en contrarrestar el golpe. La pelea parecía llevar ya siglo, y ninguno de los dos era capaz de vencer al otro.
―¿Por qué no te rindes, Naruto? ― gritó Sasuke, sus ojos ardiendo, desbordando de locura ― ¡No puedes vencerme!
―¡Cállate de una vez! ― replicó Naruto.
Se giró con rapidez para formar un sello. Dos clones aparecieron. Uno como guardia y otro rotando el chakra que Naruto canalizaba en sus manos. Una vez que Sasuke notó lo que el rubio hacía, desenvainó su espalda. Sus manos hicieron en segundo los signos que debían hacer y luego preparó el brazo, mientras que el chakra en su cuerpo empezaba a manifestarse en la forma de una luz azolácea, que vibraba y cantaba, como un pájaro.
Un par de ojos negros y unos azules fueron fruncidos al mismo tiempo. Sasuke avanzó un poco, y luego se desvaneció en una explosión de luz cegadora. El clon encargado de vigilar a Naruto lo tomó entonces de la mano, dándole impulso con un giro y arrojándolo como a un cohete hacia Sasuke. Ambos clones desaparecieron con un chasquido cuando su misión fue completada.
―¡Rasengan!
―¡Chidori!
Como siempre… cuando ambos jutsus chocaron uno con otro, se fusionaron y crecieron en una inmensa ola de poder. Una luz cegadora cubrió a ambos chicos y se distribuyó alrededor suyo. La energía empezó entonces a ceder, a romperse. Antes de que pasara mucho tiempo explotó.
Naruto se fue por un lado Sasuke por el otro. Ambos recuperaron pronto sus posiciones de batalla. Con sus cuerpos aun humeando a causa de la alta temperatura provocada por la explosión, se prepararon para atacarse el uno al otro. Sasuke desenvainó y se colocó en posición de ataque. Naruto alcanzó a retroceder después de ver el filo negro con plateado estar a punto de partirle en dos el rostro. Se movió de nuevo cuando Sasuke intentó cortarlo de manera vertical. Esto continuó un buen rato, hasta que, sin previo aviso, se escuchó una explosión a ambos lados.
Naruto se deslizó hasta llegar a un punto en lo alto, posicionado de manera felina, mientras que Sasuke clavó su espada en el suelo, deteniendo su caída. Una polvareda era dueña del aire, y fue pronto barrida con el viento. Sakura estaba ahí de pie, con las piernas semi-dobladas, su cabello rosa bailando sobre sus hombros. Una vez que todo el polvo fue barrido, fue más que claro el enorme cráter en el que Sakura estaba de pie, un cráter creado con su puño.
Mirando con odio a Sasuke, dijo algo en voz alta para su compañero.
―Naruto… Recuerdo haberte dicho que íbamos a hacer esto juntos.
―Sakura-chan… ― exclamó Naruto, mirándola ―. ¡No seas tonta! ¡Regresa! ¡Vete de aquí antes de que te lastimes!
Se giró entonces hacia él, sus cejas en uve.
― ¡No voy a sentarme como tonta mientras peleas por tu cuenta! ¡Ha lastimado gravemente a Kakashi y mató a Sai! ― se giró hacia Sasuke, sus ojos inundados de lagrimas de furia mientras gritaba ― ¡No voy a dejar que pelees solo, Naruto! ¡No voy a dejar que alguien como él te mate! Somos un equipo… y un equipo debe trabajar unido.
Sasuke soltó un bufido.
―Quiero que si quiera lo intentes. Ninguno de ustedes dos es oponente para mí ― sonrió antes de continuar ―. Porque soy un Uchiha… ―, sus ojos brillaron con el rojo sangre y las negras marcas de su Sharingan― Estoy por encima de ustedes.
― ¡Sí, porque tu cabeza está tan llena de aire caliente que flotas, teme! ― replicó Naruto.
El puño de Sakura tronó.
―Vamos, Naruto. Desinflemos ese ego.
Con un sencillo movimiento de sus manos, más clones de Naruto aparecieron de la nada. Y todos juntos los clones avanzaron en dirección de Sasuke. El hombre de cabello negro parecía bailar, deslizando su espada a través de cada clon, sin sudar ni un poco. Sasuke se giró para golpear un clon más, y fue entonces golpeado por el puño envuelto en guantes negros de Sakura. Tras una fuerte explosión de energía, Sasuke fue lanzado a través del campo, donde Naruto e esperaba.
―¡Rasengan!
El brillo de la energía giratoria creció tras golpear al Uchiha en el pecho. Después del impacto, el cuerpo de Sasuke se descompuso en una parvada de cuervos.
―¡Mierda! ― maldijo Naruto, retorciendo y girándose, evitando por un segundo el filo de la espada que pretendía atravesarlo por detrás.
Sasuke siguió moviéndose, atestando su espada en contra de Naruto, logrando únicamente el tintineo provocado por el choque de la espada contra un kunai de espada de Sasuke no tardó en atravesar el metal del kunai.
―Mi espada puede atravesar lo que sea ― declaró Sasuke con una sonrisa de lado.
―Corta esto, perra ― le retó Naruto, golpeando su frente contra la de Sasuke, lanzando al chico de pelo negro en la dirección contraria.
Con un grito de furia se abalanzó Sasuke en su contra, pero la tierra a su alrededor empezó a temblar, explosiones causados por un montón de las bombas de Sakura. Sasuke se camufló de inmediato entre el humo negro. El polvo no dejaba distinguir nada cuando Sakura atacó.
―¡AHORA!
―No ― pidió Naruto ―, Sakura, ¡espera!
Su puño estaba más apretado que nunca cuando cargó contra el humo. El sonido del filo de una espada atravesando carne hizo eco contra el aire. Pareció resonar una eternidad dentro de los oídos de Naruto, su estómago hecho un nudo con el miedo. Sus nervios reaccionaron de inmediato y toda sensación se escapó de su cuerpo, sus ojos como platos, observando como el humo se disolvía lentamente y su respiración se detuvo.
La sangre caía gota a gota, cayendo en un gran charco escarlata. Los ojos de Sakura parecían enormes, sus manos aferrándose a la camisa de Sasuke. Los ojos de él también estaban dilatados, mirándola. El cuerpo de Sakura temblaba.
Cuando el resto del humo se disipó, Naruto sintió todo dentro de él congelarse. La espada de Sasuke había atravesado a Sakura, entraba por su estómago y salía por la espalda, en medio de los hombros.
Sakura esperaba algún tipo de dolor… pero no había nada. No podía sentir nada.
Sasuke la acercó a él, abrazándola mientras susurraba en su oído.
―No sientes nada en este momento, porque mi chidori hace imposible que tus nervios transmitan los mensajes adecuados a tu cerebro ― retrocedió entonces, liberando la espada.
Sakura gritó al instante, cayendo de rodillas. Sus manos tomaron con urgencia el filo de la espada, intentando retirarla, pero Sasuke tomó de nuevo la espada y envió una nueva ola de electricidad hasta su sistema. Una convulsión se apoderó de la joven ninja médico, sus ojos giraron, revelando la parte blanca y empezó a surgir espuma de sus labios.
―¡DETENTE! ¡Maldito BASTARDO! ― exclamó Naruto, atacando sin pensarlo al que una vez fue su mejor amigo.
Sasuke solo rió, extrayendo la espada del cuerpo de la joven, y salió con facilidad del camino del jinchuuriki. En lugar de ir tras Sasuke, Naruto tomó el cuerpo inerte de Sakura, alejándose del desquiciado Uchiha.
―Yo… o… en…o ― empezó a intentar disculparse Sakura, sus ojos dilatados con una mezcla de miedo y dolor. No podía en verdad pronunciar sus últimas palabras con claridad ― E-í aer … esc…
―Silencio, cállate, Sakura ― le pidió Naruto, intentando presionar la herida de donde no dejaba de salir sangre ―. ¡Solo dime que hacer! ¡Dime como arreglarte!
Sakura solo lo miró, intentando decir su nombre mientras el chico se quitaba la chaqueta e intentaba hacer un torniquete. Ella le sonrió, alzando su débil mano hasta su rostro, un río de sangre fluyendo desde su cuerpo para formar un halo de sangre en el suelo.
―Estarás bien, Sakura… ¡Haré lo que pueda para ayudarte! ― dijo Naruto lleno de pánico, las lagrimas fluyendo con libertad de sus ojos ― ¡Solo dime que hacer! ¡Dime como arreglarte!
Ella lo miró un poco más, antes de decir sus últimas palabras con su último aliento.
―Te amo…
Esas dos palabras fueron todo lo que necesitó su corazón para detenerse. Después el cuerpo de Sakura se relajó, sus ojos aun abiertos y llenos de lágrimas. Sus dedos acariciaron la mejilla de Naruto cuando su mano cayó al piso, llenándolo de escalofríos. La sangre dejó de fluir y ella seguía sonriéndole. Seguía sonriéndole… aun muerta.
―Sasuke… ― susurró Naruto.
El cuerpo del rubio temblaba, y los sollozos eran obvios. La energía giraba a su alrededor, soltando latigazos violentamente a su alrededor mientras Naruto tendía con suavidad el cuerpo inerte en el piso. Sus manos temblorosas cerraron con suavidad los ojos que ya no veían nada de Sakura, ojos muertos y vacíos.
Con ojos rojo intenso se giró hacia Sasuke.
―¡¿QUÉ HICISTE?
Sasuke siguió sonriendo, al menos hasta que una onda de energía lo lanzó de espaldas, haciéndole trastabillar.
―¡RRRRRRRAAAAAHHHHH!
El suelo empezó a agrietarse y las nubes en el cielo fueron barridas con la violenta fuerza de Naruto. Sasuke se recuperó lentamente del repentino golpe de chakra, pero cuando se puso de pie, se encontró cara a cara con un monstruo.
Los retorcidos ojos rojos escarlata se clavaron en los de Sasuke al tiempo que nueve colas escarlata empezaban a surgir de la nada, algunas estrellándose contra el piso, provocando temblores que llenaron de remolinos de viento los alrededores. Naruto estaba perfectamente cubierto por una capa de chakra demoniaco, mezclada con la extraña llameante forma que tomaba cuando usando la energía de vida del zorro.
―¡Estás MUERTO! ― rugió.
Con la furia y el odio como su incentivo, Naruto atacó. El chakra rojo surgía a borbotones de su cuerpo, surgiendo de lo que quedaba del zorro dentro de él en lugar del chakra que usaba normalmente. Fue entonces que Sasuke convocó su as en la manga: Suzanoo. El chakra del esqueleto arquero surgió con lentitud. Los ataques de Naruto se volvieron más salvajes. Y entra más peleaba, peores eran sus movimientos, y más fuerte de volvía Suzanoo.
―Estás cada vez más torpe ― declaró Sasuke, su infame sonrisa presente mientras esquipaba otro golpe.
Fue como darle más leña al fuego, pues Naruto rugió de nuevo, atacando de nuevo a Sasuke. Naruto era ahora incontrolable, su furia se había apoderado por completo de él. Cuando cargó de nuevo en contra de Sasuke, el ninja traidor solo sonrió.
Como una bestia, Naruto dirigió sus garras de chakra contra el ultimo Uchiha. Rugió y chilló como una bestia cuando sus ataques empezaron a fallar y a volverse más y más lentos. Y luego pasó. Cuando se acercó a Sasuke, el pelinegro se giró con rapidez, clavando su espada en Naruto.
Parecías una pesadilla, la sensación de sus dedos tocando el lugar donde el filo de la espada había atravesado su estómago. El chakra flameando a su alrededor empezó a desvanecerse de a poco, y luego por completo. La herida no dolía… no, todo se sentía extrañamente vacío. Una nueva ola de energía surgió de la mano de Sasuke, recorriendo el filo de la espada. El vacío se fue, siendo reemplazado por una sensación de ardor, un dolor agudo que logró que Naruto se convulsionara y gritara.
El rostro de Sasuke parecí tallado en piedra.
―Dije antes que te había dejado vivir por capricho mío…
Naruto gimió cuando la espada lo desgarró de manera horizontal. Dejando que sus órganos se escaparan de su cuerpo.
―Y morirás ahora a causa del mismo capricho.
Todo se volvió borroso cuando Sasuke atacó de nuevo con la espada. La sangre empezó a chorrear del nuevo corte en el cuello de Naruto mientras este empezaba a caer al suelo, la energía de Sasuke chaqueaba alrededor, haciendo eco contra el suelo. Lo último que escuchó Naruto fue a Sasuke.
―Se testigo se la pureza de mi Suzanoo.
La fleca no hizo sonido alguno cuando atravesó el aire en su dirección, gracias a la tensión en el arco de Suzanoo. Atravesó el pecho de Naruto. El cuerpo del chico se hundió más contra el piso, su cuerpo roto y desvaneciéndose, como una pila de nada… todo lo que siempre fue ― nada. Con una última explosión de luz, el cuerpo de Naruto se desvaneció con la explosión del último jutsu de Sasuke.
Y entonces, Naruto gritó..
El dolor que lo llenó entonces era algo que no quería nunca recordar, algo que no quería nunca volver a experimentar. Las emociones puras que lo atravesaron entones quemaban y estaban quemando todo dentro de su cerebro. Los arboles se quemaban, la nieve se derretía en nada. Los edificios que una vez conoció se convirtieron en ceniza y todo lo que quería es que terminara.
Quería que el dolor terminara.
―Puedo hacer que se vaya el dolor… ― dijo entonces una voz ― Todo lo que debes hacer es pedirlo, Naruto, y haré que la confusión termine.
―No la escuches, Naruto ― dijo otra voz, intensamente familiar ―. Solo te está tendiendo una trampa.
―¿Eso hago? ― preguntó la mujer, provocando que la voz masculina soltara un rugido de amenaza ― Como yo lo entiendo, Naruto, es el zorro quién siempre intenta hacerte caer en sus trampas, ¿no es así?
Naruto asintió entonces, confundido con el repentino remolino de recuerdos acerca de su relación con el zorro. Él y el zorro jamás se habían llevado bien…
―Bruja ― rugió el nueve colas ―. ¡Deja de intentar manipularlo!
―¿Qué? ¿Solo tú puedes? ― preguntó la mujer. Rió con suavidad y dijo ― Naruto, querido… ¿No quieres ser libre? ¿No quieres que termine este dolor? ¿No quieres dejar de ser quién tenga esta vida, este dolor? Solo déjalo ir, Naruto. Desea que se vaya.
―Vete ― pidió Naruto, como en trance ―. No quiero sentir nada ya.
―Sí… desea que se vaya… desea que se vaya.
―Naruto, ¡no lo hagas!
Naruto miró a la nada en que se había convertido su mente antes de contestar.
―Deseo que se vaya.
La mujer empezó entonces a reír mientras un rugido lleno de dolor surgía desde algún lugar de la oscuridad. Y luego dejo de sentirlo. Ya no había dolor. Ya no había más sentimientos… y Naruto sintió como empezaba a desvanecerse.
Como arena, su piel empezó a caerse, sus músculos y sangre se convirtieron en partículas que lo desconectaban y lo unían a la nada a su alrededor. Todo su cuerpo se desvaneció, dejando nada más que huesos. Y aun así, de alguna manera se la ingenió para ver sus propias manos de hueso, y caer de rodillas, para empezar a sentir como se quebraba y deshacía en millones de piezas…
Él era nada…
Nada.
-o-o-
Ino estaba sentada en una silla, su mano sobre su enorme estómago. Respiraba con regularidad aun con el dolor intenso que la había despertado en un instante de su siesta. Demonios, todo era por el bebé. Por ay unos días las contracciones falsas de parto empezaban a volverla loca. Miró alrededor, la oficina vacía estaba hasta el tope de record y papeleo que hacer.
Y ella estaba tan cansada…
La rubia se recargó en su asiento, gritando cuando otra contracción la atravesó. Se acomodó diferente, pensando que quizá solo estaba acomodándose mal… con un suspiro, se puso de pie y se sintió mejor al instante. ¿Tal vez había estado mucho tiempo sentada?
― ¿Ino? ― se giró hacia la puerta, justo cuando su esposo entraba con un gran pergamino bajo se brazo izquierdo y otros cuatro bajo el derecho.
―Por favor dime que no traes más papeleo para mí, porque si es así, me voy a volver loca ― declaró, enderezándose y buscando el café.
Sasuke se rió.
―No, esto no es para ti, es para mí ― Ino hizo una gran O con su bica y asintió, escuchándolo continuar ―. Hinata y su equipo encontraron un extraño espécimen de flor. La llamas la Llama Interna…
― ¿La que creen que provocó esta enfermedad? ― interrumpió Ino.
―Sí. Y no te quiero cerca de ella ― declaró con tanta autoridad que Ino sintió ganas de quejarse ―. Hyuuga ha confirmado que la Llama Interna suelta una partícula extraña que se aferra al cuerpo humano, atándose a su misma a los nervios de las redes de chakra. La radiación es inofensiva hasta que la víctima canaliza el chakra. Entonces se activa la radiación y absorbe el chakra circulante, infectándolo y provocando que el chakra empiece a atacar al cuerpo del sujeto.
―Por Kami ― susurró Ino, sintiendo una patada. Inconscientemente, empezó a acariciarlo con su mano mientras hablaba ―. ¿Tienen manera de saber quién está infectado y quién no?
Sasuke agitó su cabeza en negativa.
―No… ¿Estás bien, Ino? Te ves… caída.
― ¿Caída? ― siseo, mirándolo molesta ― ¿Qué demonios significa eso? ¿Quieres decir que soy menos atractiva? ¿Qué he perdido mi perfecta figura y que ahora estoy toda aguada y … caída?
―Por Kami, no. No estoy diciendo eso, Ino ― Sasuke dejó los pergaminos en el escritorio y se acercó a ella. Sus ojos oscuros medían las reacciones de ella ante su mano acariciando gentilmente la gran panza ―. Ha bajado.
― ¿Qué? ― murmuró Ino, perpleja y con las manos en las caderas.
Sasuke la miró a los ojos antes de contestar.
―El bebé. Ha caído. Ya no está tan cerca de tus pechos… ha caído y está más cerca de tu pelvis. ¿Te has estado sintiendo bien hoy?
Ino hizo una mueca cuando una nueva contracción atravesó su estómago y luego su espalda. Casi cayó de rodillas por eso, pero Sasuke la sostuvo, manteniéndola de pie.
―Ino, ¿Cuánto tiempo llevas así?
―Unos días… pero eso no es lo importante ― murmuró Ino, su cuerpo entero temblando. El miedo se transparentaba a través de su voz cuando siguió ―. Creo que acabo de romper aguas… ¡Y empieza a doler en serio! Kami, es como una serpiente apretando mi estómago, ¡intentando sacar todo lo que tengo dentro!
Antes de que se diera cuenta, Ino estaba en brazos de Sasuke y estaban en el pasillo, bajando al Segundo piso. Ino estaba a punto de perder el control, pero empezó a respirar de la manera en que siempre le ordenaba que lo hicieran a las madres en trabajo de parto.
―Calma, Ino ― pidió Sasuke, mirándola y sonriendo ―. Todavía falta para que venga el bebe. Tus contracciones aun no son seguidas y son irregulares.
―¡No uses mis propias palabras en mi contra! ― reclamó Ino, mientras daban vuelta a otro pasillo y empezaban a bajar otra escalera ― Y estoy muy calmada… solo que no esperaba que esto sucediera tan pronto. ¡Aun faltan como dos o tres semanas!
―Dos semanas antes o después de la fecha establecida, cariño ― le recordó Sasuke, lo que provocó que la chica le mirara con enojo.
―Si no paras con tus bromita, voy a matarte – hey, ¿hueles eso?
―¿Qué? ― se detuvo Sasuke, en medio del pasillo del segundo piso, frente a las enfermeras ― ¿Oler qué?
Ino siguió aspirando el aire a su alrededor.
―Mmm… Huele a palomitas ― dijo.
― ¿Sucede algo, señor? ― preguntó una de las enfermeras, mirándoles. Entonces reparó en Ino y se dirigió a ella ― ¿Doctora Uchiha? ¿Sucede algo malo?
―No, no sucede nada malo ― dijo Ino, sonriendo ―. Pero creo que voy a tener a mi bebé. ¿Puede por favor contactar a aquellos en mi lista y pedirle a Sakura que traiga su enorme trasero para acá? Gracias.
–o-o–
Sniff, sniff.
Momo no sabía qué hacer. Talló sus ojos hinchados pro el llanto una vez más, pero pronto sintió un nuevo sollozo apoderarse de su pequeño cuerpo. Su hermano estaba en el hospital y no había nadie que le dijera como estaba o que sucedía con él. Había pasado ya mucho tiempo… un día entero, y la noche empezaba a acercarse de nuevo. Nadie parecía recordar que ella estaba ahí…
―Momo-chan.
Alzó la Mirada y se encontró con el equipo trece. Haruka lucía agotada, diferente a lo normal con el cabello parcialmente blanco y parcialmente verde neón. El chico sagrado, Shahoumaru, no estaba ni si quiera usando sus ropas de monje. Usaba una playera negra con el símbolo de Konoha y un par de shorts color kaki. Hike llevaba ropas de civil, y cuando Momo lo vio, no pudo más que sentir una nueva oleada de lágrimas y tristeza que se apoderaron de ella.
Con un chillido lastimoso, Momo se arrojó a los brazos de Hike. ¡El pelirrojo era mucho más fuerte que ella! ¡Si tan solo pudiera ser tan fuerte y valiente como él! Hike la tomó con facilidad cuando la chica chocó contra él, acercándola a su cuerpo con un abrazo.
―Shhh. Está bien, Momo-chan. Sakura-sensei y Lady Tsunade se están haciendo cargo de tu hermano. Todo va a estar bien ― declaró Hike, sintiendo como la chica lo abrazaba con más fuerza, dejando poco a poco de llorar. La ayudó a estar un poco más a su altura y empezó a limpiar el rostro lleno de lágrimas mientras le hablaba con voz suave ―. Ven ahora conmigo, haré que te sientas mejor y luego te llevaré a ver a tu hermano.
―¿Estarás bien con ella? ― preguntó Shahoumaru.
―Sí, estaré bien ― replicó Hike.
―Okay. Nosotros nos iremos a casa ― dijo Haruka ―. Dile a Sakura-sensei que volveremos temprano.
―Okay ― murmuró Hike, pero después de un rato llamó a sus compañeros ―. ¡No se olviden de no usar chakra!
―Lo sabemos ― respondieron ambos al mismo tiempo.
Miró entonces a su equipo irse, Momo una vez más sollozando.
― ¿Sabes dónde está tu hermana? ― preguntó.
Momo negó con la cabeza y replicó con las manos.
―Se fue a casa de un amigo hace unos días. Eso es todo lo que sé.
―Puedo buscarla si quieres ― propuso el pelirrojo.
― Quédate conmigo ― pidió Momo tímidamente. Luego tomó una de las manos de él con la suya ―. No me dejes aquí sola. No quiero estar sola ya. Me da miedo.
―Lo sé ― murmuró Hike, sus ojos verdes chocando contra los ojos café oscuro de Momo. Sonrió y dijo ―. Y me quedaré aquí contigo. Lo prometo, Momo-chan.
Momo sonrió.
―Gracias Hike-kun ― respondió con las manos ―. ¿No has sabido nada de ani?
―Sí, lo pudieron en recuperación ICU ayer. No permiten que nadie lo visite… pero, pensé que podría ayudarte a colarte, porque no creo que sea problema…
―No quiero que te metas en líos, Hike-kun ― señaló la niña con el cabello como el durazno.
―¿Cómo voy a meterme en líos si nadie se entera? ― preguntó, una sonrisa traviesa transformando el pecoso rostro.
Por primera vez en el día, Momo rió. Hike la llevó hasta el hospital, evadiendo los guardias de seguridad una vez que alcanzaron el piso en el que residía Naruto. El pelirrojo miró hacia todas direcciones, encontrándolo vacío a excepción de las enfermeras usuales y el personal médico.
―Qué raro ― murmuró Hike, jalando a Momo para dar la vuelta a la esquina y continuar por el oscuro pasillo ―. La gente debe estar en receso.
Momo frunció el ceño, luego empezó a hacer señas.
―No sé, Hike-kun… Esto me da mala espina.
―No hay nada porque preocuparse. Es tu hermano, así que tienes todo el derecho del mundo de verlo ― declaró Hike, deteniéndose ante una puerta. Puso su mano sobre la manija, sonriendo a Momo mientras hablaba ―. Además, creo que debe tener quién le haga compañía, aun si está inconsciente. ¿No?
Momo asintió, sorbiendo una vez más antes de sonreír un poco. Hike abrió la puerta con precaución, y ambos chicos escucharon atentamente. No había ruidos dentro… ni si quiera los del personal médico. Algo está mal, pensó Hike mientras abría la puerta.
Hike dejó la mano de Momo y entró a la habitación primero. Fue cuidadoso al dar un vistazo, checando bajo la cama e incluso el baño y el closet para ver si había alguien más escondido en la habitación, pero estaba vacía. Vacía si no se contaba a la figura inconsciente de un cuerpo durmiendo sobre la cama.
Momo frunció las cejas con más fuerza tras ver a su hermano de cerca. Parecía tan enfermo y pálido…
―Ani ― Momo susurró, acariciando la mano del chico con mano.
Qué asco… se sentía tan… raro. No era suave y liso. Su piel estaba completamente dura. Cuando no pasó nada y empezaba Momo a pensar que Naruto no iba a responder, las lágrimas fluyeron sobre sus ojos, pero luego… su dedo se movió. Hike se acercó sonriendo.
―Te dije que estaría bien. ¡Sakura-sensei es la mejor! ― declaró orgulloso Hike.
Momo asintió, consciente de que Hike tenía la razón cuando se trataba de su sensei… solo que había algo mal. Aun había algo mal con su hermano. La chica del cabello color durazno saltó de sorpresa cuando el hombre encamado dejó suspirar un profundo gemido. Ninguno de los niños notó la mata de enredadera que se deslizaba por el piso y se envolvía en sus tobillos.
–o-o–
El sol hacía tiempo que se había puesto, y la oscuridad del crepúsculo había ya tomado posesión de la villa. El cielo estaba cubierto por una densa capa de nubes, escondiendo la luna llena y cubriendo el terreno bajo ella con humedad y calor. El brillo de un rayo hizo su aparición, iluminando las oscuras nubes con una intensa explosión de luz blanca para luego desvanecerse en la oscuridad. Diez segundos después se escuchó el sonido del trueno.
—Nueve millas fuera… — murmuró Kakashi, recargado contra el barandal.
Su único ojo seguía analizando la aldea y dejo salir un suspiro. Empujó los barandales de la baranda, sin poder evitar sentir que algo no estaba bien. Que alguna cosa, en algún lugar, estaba mal.
Apenas podía delinear la figura de algunas personas caminando por las calles y el suave alumbrado amarillo de casas, negocios y lámparas del alumbrado público. Todo sonaba, olía y, por el momento, se veía normal… Solo que, estaba ese sentimiento. Su instinto le decía que algo no estaba bien.
Kakashi dejó escapar otro suspiro.
—Tal vez todo esto con Naruto y la epidemia me tiene al borde de la locura. Mis nervios solo están a su máximo… Argh… Estoy demasiado viejo para esto.
—¡Hokage-sama! — gritó un chuunin mientras entraba por la puerta. Kakashi se giró al momento hacia al hombre que respiraba con dificultad, sus manos dirigiéndose hacia el exterior mientras gritaba — El campo de fuerza alrededor de la aldea, Hokage… ha sido alterado. Estábamos cambiando de turno cuando una creatura atacó… ¡Un demonio entró y los mató! ¡Un monstruo, Hokage-sama! ¡Una mujer gato!
El ojo de Kakashi se dilató.
Así que al final ha venido… y Naruto sigue inconsciente… Bueno, éste siempre fue su plan…
—Refuerza la entrada e inicia la evacuación de los aldeanos. Quiero a todos los shinobi en sus posiciones ahora. Al fin ha llegado.
—¡Sí, señor! — exclamó el chuunin, desvaneciéndose en una nube de humo.
*Notes*
Las cosas pueden empezar a ponerse confusas, porque estoy saltando en el tiempo con las escenas. No es que sea floja, solo que no tengo literalmente nada que escribir entre periodos de tiempo. He hecho una pequeña sinopsis para ayudar con la confusión:
La mente de Naruto: él está en una habitación privada para él solo. Sakura habla con Hinata.
6 o 7 horas pasan antes de que lleguemos a la escena con Ino y Sasuke, lo que trae de vuelta a Hinata con la información y las flores.
Luego saltamos de Nuevo. 36 o 38 horas han pasado desde que Naruto fue internado y estamos en la escena de Momo y Hike.
Ahora, en lo que falta de tiempo… muchas cosas pueden pasar.
Solo esperen, chicos. El suspenso y la acción van a hacer un caos en este fic, esperemos que en épicas proporciones envíen éste fic a su final y que todos obtengamos lo que hemos estado esperando por más de un año. Espero que a todos aun les guste mi historia.
Y eso al final es una nota de SLTora.
Gracias por leer,
Lilamedusa.
