Todos los personajes aparecidos en este fanfic no son míos. Actualmente son propiedad de J.K Rowling, Warner Bros, salamandra, y todo aquel que haya comprado sus derechos (cosa que yo obviamente no he hecho porque no soy rica).
Diez años después del comienzo
Este capítulo esta dedicado especialmente a Maane deLaasa y Alfy-Malfoy por ser tan fieles lectores/as. Los review siempre conllevan como recompensa un extra flujo de buen karma.
Había echado de menos a Rose. Sus tres meses en Niza de intercambio habían hecho del verano el mas aburrido y amargo de la historia para Scorpius. Todo se había agravado con el empalagoso enamoramiento de Albus con Nicolette, la francesa que había venido a pasar el verano en lugar de Rose, haciendo que él se quedase aburrido en casa con los pesados de James y Hugo incitándole a hacer maldades. Por ello, después de haber pasado 16 semanas subiéndose por las paredes, cuando Nicolette se había ido de vuelta a su país, él se había alegrado internamente y externamente había apoyado a su amigo en su profunda pena. Su felicidad había incrementado notablemente en el momento en el que Harry había anunciado que esa tarde deberían dejar las maletas ya preparadas para ir a Hogtwarts porque cenarían en casa de los Weasley para recibir a Rose y dar la bienvenida al nuevo curso.
Ya ha caído la noche y el jardín de Hermione y Ron se ilumina para dar luz a la larga mesa preparada para la cena. Scorpius felicita a su tía por el trabajo que han hecho organizandolo todo y le pregunta discretamente por Rose. Ella le sonríe y le indica que esta en la habitación arreglándose. El chico se escabulle rápido y en silencio escalera arriba. Cruza el pasillo para llegar al cuarto de su amiga. Con los pies plantados frente a la puerta se percata de que esta entreabierta. La empuja un poco mas y la observa en silencio, absolutamente hipnotizado. Esta muy diferente. Se encuentra sentada frente al tocador maquillándose. Lleva un vestido que le llega bastante por encima de las rodilla, esta mas morena, tiene mas pecas, su pelo castaño cobrizo esta controladamente ondulado y... ¿Tiene un tatuaje en la muñeca?
-¡Rose!
Ella levanta la mirada y aun con la barra de labios en la mano le observa. Se pone en pie y se acerca a abrazarlo. El contacto es estrecho y cálido.
-Te he echado de menos ...-Dice la chica aun con los brazos en torno a él.
Al separarse Rose se apresura a tomar un buen fajo de pulseras que coloca en la muñeca en la que el cree haber visto el dibujo.
-Yo también te he extrañado ... Pero ...¿Te has hecho un tatuaje?
Ella se lleva el dedo indice a los labios con suavidad.
-Guardame el secreto... Después hablamos a solas ¿Quieres?
Casi no ha terminado la frase cuando James irrumpe en la habitación rompiendo la magia.
-¡Rosie!Que guapa estas. Pero si has crecido en todos los sentidos.
La chica le golpea en el brazo y Scorpius no puede hacer mas que fijarse en la delantera de la que siempre ha sido su prima y casi su hermana. Y se sonroja.
-Vamos abajo que mi padre quiere verte.-Dice el mayor de los Potter tirando de su brazo.
La noche en familia se llena de alegría y felicidad. La llegada de Victoire y Teddy satisface a todos. Gritos en la mesa, conversaciones cruzadas y copas de vino derramadas. Desde que Draco Malfoy entro en la cárcel, Scorpius ha vivido con esa estruendosa familia y se ha acostumbrado a ella pero no puede evitar recordar a su padre y la falta que le hace cuando están reunidos como en ese instante. Hermione lee la tristeza en esos ojos grises antes de tan siquiera mirar la tristeza.
-Scorp ¿Me acompañas a por el postre? Con lo que comen esta manada de mastodontes yo no podre con el sola.
El chico solo afirma con la cabeza y la sigue a la cocina. Mientras que la castaña preparada un par de fuentes con bizcocho se dedica a observar al adolescente.
-¿Todo bien cariño? Te noto triste.
-Si no te preocupes ... No es nada solo estoy un poco nostálgico.
Hermione se acerca y le besa en la sien.
-Cuando estas tan ausente me preocupas... Por cierto recuerda que mañana en cuanto llegues al cole, tendrás tu primera visita del curso para ver a Draco ¿Vale?
-Ya sí, como quieras...- Susurra malhumorado volviendo al comedor.
Después del postre la sobremesa se extiende. Todos permanecen en el jardín cuando Scorpius se levanta para ir al baño por eso se sorprende cuando una mano rápida tira de el hacia el habitáculo y cierra la puerta con llave. Es Rose.
-Rose, en serio, estas desequilibrada ...
-Encima de que vengo a arreglarte esa cara que tienes hoy de rancio.-Dice ella con una sonrisa picara en los labios.
-Yo no tengo cara de rancio...
-Claro que si, estas mustio.
Se quita las pulseras de la muñeca y le muestra la parte interior de la zona.
-Dime que te lo has hecho con boli ¿Y porqué me suena tanto ese dibujo?-pregunta rozándole con los dedos el dibujo de una pluma de ave con punta estilográfica.
-No, me lo he tatuado... Y si te suena tanto es porque lo dibujaste tu tonto.
Rose toma un bloc que hay sobre el váter, lo abre por una pagina y se lo muestra.
-Siempre me han encantado tus dibujos.
Scorpius comenzó a dibujar al tercer día de llegar a casa de los Potter. Descubrió, con un bloc de dibujo que le había regalado Hermione, que era lo que mas le gustaba en el mundo y desde entonces no había parado de hacerlo. Plasmaba todo lo que tenia al rededor y lo hacia bastante bien, según se empeñaban en afirmar todos los miembros de esa gran familia.
-Tu padre te va a matar cuando lo vea... No me gusta nada que hagas estas tonterías, ahora no te lo podrás quitar nunca boba.
Rose frunce el ceño y le mira enfadada.
-Pues si te pones así por uno pequeñito no se que vas a decir con el resto.
-¿El resto?-Pregunta temiéndose lo peor.
-Si, me he hecho mas.
-¿Mas?
Ella afirma con la cabeza y se retira el cabello lentamente dejando ver en su nuca un mar de constelaciones que Scorpius reconoce haber dibujado mirando al cielo. No puede evitarlo y pasea sus dedos por las estrellas. Rose sonríe y se gira comenzando a bajarse la cremallera lateral del vestido.
-Rosie ¿Que...
Ella se vuelve a llevar el dedo indice a los labios para callarlo y le se quita el vestido. Scorpius se queda mudo. Nunca ha tenido mucho éxito entre las chicas, por no decir ninguno, cuando eres el descendiente de una familia de asesinos y tu padre esta en la cárcel te conviertes en un apestado. Por ello le sorprende ver un cuerpo femenino desnudo, la ropa interior es simple y funciona, en color lila y desvela que James tenia razón, Rosie ha crecido. No pasa por alto. Otro tatuaje de una enredadera bajo el pecho, que sabe dios donde comenzara, que se extiende hasta el costado. No puede evitarlo y con los ojos fijos en la tinta corre a cubrir con sus dedos el recorrido del dibujo.
Antes de que tenga tiempo a verlo venir ella le toma de la mano y la dirige a la parte inferior de su ropa interior. Con la entra mano deja al descubierto, justo al lado del hueso de la cadera, un pétalo de flor. Scorpius frunce el ceño mientras pasa la yema de los dedos por allí con cautela, no recuerda haber dibujado eso.
-Dibujaste una rosa y sus pétalos cayendo, pedí que me hiciesen solo uno...
Scorpius siempre ha pensado que Rose tiene el poder mágico de leerle el pensamiento y ahora lo confirma. Notan unos fuertes golpes en la puerta y los dos botan asustados.
-Tío que coño haces en el baño tanto tiempo. Paraces una nena. Date prisa que nos vamos ya a casa, que mañana hay que madrugar.
-Albus ya voy...
Dirige su mirada hacia Rose que se pone el vestido con prisa y sin ninguna vergüenza.
-Mañana cuando tengamos un rato vamos a hablar tu y yo de esto de andar dibujándose chorraditas en el cuerpo.
Ella se muerde el labio inferior y en sus ojitos azules se dibuja esa expresión de suplica.
-Scor... Guardame el secreto porfi.
-No se lo diré a nadie...
Cuando esta a punto de abrir la puerta para salir recuerda algo.
-Dame mi cuaderno ahora mismo.
-¿Y si no quiero?
-Que me lo des. Que estas loca como una cabra y eres capaz de inyectarte tinta de boli en vena para hacerte otro tatuaje tu sólita.
Esta harto de ser un apestado y ninguna chica se acerque a él. Esta cansado de salir a escondidas de Hogtwarts para ver a su padre. Ya no quiere ser mas el rarito de turno. Por eso, después de ver a Rose semidesnuda en baño a tomado la decisión de que este año conseguirá salir con alguna chica y hacer lo mismo que suele hacer Albus con sus citas, dejarlas muy satisfechas. Con su nueva meta en mente ha tomado la decisión de no ir a ver a su padre mas hasta que no termine las clases, ese sera su primer paso.
Ha pasado todo el camino en tren meditando acerca del tema y haciendo como que escuchaba a Albus. La cena de inauguración se le ha pasado volando, cuando llegas a séptimo año todas acaban por parecerte iguales. A la hora del postre, Albus cansado de hablarle al aire se revela.
-Mira Scorpius francamente me esta empezando a joder mortalmente que no me escuches...
-Mira Al, no estoy de humor... Te importa mucho si hoy haces ostento de tu popularidad y le cuentas tus fantasmadas a otro gilipollas.
Cabreado se levanta de la mesa ante la expresión patidifusa de Albus que se queda solo en su asiento de Slytherin. Rose desde la mesa de Gryffindor observa la escena y se apresura a correr tras el rubio, desde que lo vio en la estación sabia que algo iba mal. Le sigue los pasos de cerca pero cansada de avanzar por pasillos sin parar decide optar por la solución mas rápida.
-¡Scorpius¡¿No tenias algo que hablar conmigo? Te he estado esperando todo el día para que me regañases.
El chico para la marcha y se gira sobre sus talones. La mira de arriba abajo y decide contenerse porque sabe que herir a Rose conlleva mucho mas que rencor después.
-Mira Rose vamos a dejarlo no quiero hablar contigo ahora.
-No me lo puedo creer ¿Que es lo que te molesta lo de los tatuajes o que te robara el cuaderno?
-Rose en serio, olvidarme, no es nada de eso.
-Venga ya no puede ser tan grave ... No lo hice por molestarte lo hice porque me gustaban. De verdad que me gusta como dibujas...-Se mira el reloj.-Oye tu no deberías estar cogiendo el traslado para ir a ver a tu padre. Llegas tarde.
-No voy a ir.-Dice mirándose los zapatos.
-¿Como que no vas a ir? Claro que lo harás...Tu padre espera todas las semanas para que vayas a verle. Eres el único motivo por el que aun esta vivo y te vas a quedar aquí tan campante.
-Mira estoy cansado de ser el bicho raro de este colegio. Tu no lo puedes entender eres doña popularidad... Ni siquiera se porque te vas con un apestado como yo.
-Yo no soy 'doña popularidad'.
-Claro que sí. Tienes amigos y sales con chicos, yo no me he comido una rosca en mi vida.
-¿Qué te hace pensar que salgo con chicos?
-¡Venga ya! Ayer ya me demostraste que tienes una tremenda facilidad a quitarte la ropa delante de cualquiera.
-¿Qué estas insinuando Scorpius? Dímelo de una jodida vez.
-Pues que no es justo que yo ni siquiera haya besado a una chica porque todas huyen de mi como de la peste y mientras el resto de adolescentes mortales anden por ahí manoseándose ne las esquinas del colegio. A partir de ahora seré un chico normal, ligare con chicas y me invitaran a fiestas y si tengo que comenzar por dejar a ver a mi padre a la cárcel lo haré sin ningún problema. Después de todo él ya me abandono hace mucho. Yo no tengo que pagar que él sea un asesino. Este es mi ultimo año aquí quiero disfrutarlo.
Rose esta con la boca abierta, vuelve a mirar su reloj y decide tomar medidas drásticas para situaciones complicadas.
-Eres un imbécil Scorpius.
Tira de su corbata hacia ella y le besa con rudeza al principio. La electricidad fluye de labio a labio y de pronto es mas que un beso estratégico. Scorpius demuestra que los genes Malfoy sigue vivitos y coleando posicionándose en el beso como el dominante de los dos. Rose también sabe estar a la altura de las circunstancias por eso cuando su lengua acaricia la otra se mete la mano en el bolsillo trasero del pantalón y saca la varita, siempre la lleva ahí. Con un esfuerzo titanico se separa de él. No puede permanecer unos segundos con los ojos cerrados pensando en lo bien que se han sentido esos besos, tal y como ella pensaba que serian, pero establece de nuevo prioridades. Toma su propia y la une a la de su amigo. Las fija apuntando hacia su cuello y transforma su expresión en una fría que no se corresponde con sus sentimientos.
-Ya tienes tu beso, ahora camina para coger el traslasor.
-¿Y si no que?-Pregunta un Scorpius envalentonado.
-Sino te juro que no quedan de ti ni las muelas de ese juicio que no tienes.
Como veis la historia ha dado un salto en el tiempo hacia delante. No se si os gustara pero era lo que estaba previsto para la historia desde el principio. Ademas ahora me podéis decir que os parece la evolución de Rose y Scorpius... Que evidentemente han crecido y cambiado. Comentadme todo lo que penséis de la historia y hacedme saber vuestras sugerencias. Recordad que:
Los review ayudan a fomentar la creatividad y a mejorar la historia
