Todos los personajes aparecidos en este fanfic no son míos. Actualmente son propiedad de J.K Rowling, Warner Bros, salamandra, y todo aquel que haya comprado sus derechos (cosa que yo obviamente no he hecho porque no soy rica).

Enfrentamientos con el pasado

Gracias a todos aquellos que comentan y que ponen alertas y favoritos porque sin ellos la historia no podría continuar. Se que he tardado en actualizar, discúlpenme esta tarde me gradúo, he terminado hace poco los exámenes, he cambiado mi horario de trabajo y he tenido otras cosillas que hacer. No se cuando podré volver a subir capítulos con asiduidad, dejadme que me acostumbre a mi nuevo horario de todas formas os recuerdo que si os gusta la historia es un bonito detalle comentar porque sino la inspiración flojea.


A pesar de la estrecha e intima relación que mantiene con los Potter y los Weasley, Scorpius nunca ha pisado la sala común de Gryffindor hasta ahora. Rose y él han ingresado en el gran recibidor y no puede hacer más que sorprenderse de lo luminosa y amplia que es la instancia. Muchos le miran con el ceño fruncido, rostro acusador, y de pronto de entran dudas.

-Rose, mejor te espero en el Gran Comedor... Creo que no es buena idea que me quede aquí.

-Es que no me vas a esperar aquí, vas a subir a mi cuarto.

-Me parece que eso no se puede hacer así que mejor me...

-Has olvidado que yo siempre tengo soluciones para todo.-Le dice con el rostro demasiado cerca.

La chica se acerca a las escaleras y con la varita en la mano murmura algo inaudible para el resto de la sala común. Le tiende la mano y ante la sorpresa de todos comienzan a subir juntos.

-¿Quién te ha enseñado esto?-pregunta asombrado.

-Harry, me parece que él y la tía Ginny tuvieron unos momentos muy tórridos en su último año juntos aquí después de la guerra.

Por un momento a Scorpius se le pasa por la cabeza la repetidas veces que ha visto a sus padres adoptivos hacerse arrumacos y siente una piedra dentro su estomago. Rose abre la puerta de un cuarto vacío de chicas.

-Me parece que ya han bajado a desayunar...¿Tan tarde es? Me ducho y bajamos nosotros que estoy escuchando los gruñidos de tu estomago desde aquí.

Scorpius se sienta en la cama y observa a Rose coger un de prendas de ropa del armario. Se tiende en la cama y cierra los ojos, no los vuelve a abrir hasta que no escucha el agua de la ducha caer. Desde su sitio observa la puerta entornada del baño. La curiosidad le invade, siente como algo en su interior hierve ante las expectativas. Se acerca con pasos lentos y desea poder ver más de lo que escucha. El brillo blanquecino y frío de los fluorescentes le muestran a una Rose tras la mampara transparente. El agua corre y resbala por ese cuerpo que brilla. La piel tostada es el hilo conductor de la mejor de sus fantasías. La sangre le quema en las venas cuando ve el cuerpo de Rose delgado, desnudo y con curvas en los sitios necesarios. El pelo castaño rojizo adquiere una tonalidad mas oscura bajo el agua y él por un segundo no puede pensar en otra cosa que no sea meterse en la ducha con ella. Le gustaría sustituir las manos de Rose por las suyas y acariciar cada centímetro de ella.

De pronto cierra la llave de la ducha y alcanza la toalla más cercana, Scorpius corre hacia la cama donde debería estar sentado y se topa con un gran problema entre las piernas. Se sienta y trata de buscar algo que le baje el calentón pero no encuentra nada útil en su mente. Se tapa con una bata de raso negra que hay sobre la cama para no evidenciar el bulto entre sus piernas. Se relaja y trata de olvidar las imágenes de una Rose desnuda bajo el agua. Funciona. Cuando ve salir a la chica con unos vaqueros ajustados y un jersey de cuello alto gris, el problema esta solucionado. Ella se acerca y le retira la ligera prenda de encima de sus piernas.

-Ya veo que encontraste mi bata. ¿Vamos a desayunar?

Caminan hacia el gran comedor juntos y se separan en la entrada. Mientras desayunan se observan en la distancia con miradas fijas y atentas a cada movimiento del otro. Albus, sentado junto a su amigo, sigue la mirada del rubio encontrándose de pleno con Rose, sonríe incrédulo.

Mientras Rose trata de comerse una tostada junto a su amiga Tyra Cork. Atontada, no se fija en que Charles se acerca malhumorado. Coge a Rose y la levanta de un tirón de la silla. Sus ojos que destilan resentimiento y que le resultan familiares. La acerca a él de otro tirón de brazo dejándola a una distancia poco cordial para una relación de amigos.

-¿Has dormido con ese perdedor de Malfoy verdad? Os he visto bajar de tu cuarto juntos. Eres una fulana ... Ni siquiera vamos a quedar juntos nunca más a mi no me gusta el genero de segunda mano.

Rose le mira paralizada sin saber que decir ni como reaccionar. Lily Potter se ha levantado, dos sillas más a la derecha, y se dispone a responder a Wood de la peor forma posible, pero Scorpius Malfoy de le adelanta. Con un aspecto frío le enfrenta y le encaja un golpe certero y seco en la mandíbula consiguiendo tirarle al suelo.

-No te acerque a ella Wood y ni se te pase por la cabeza volver a llamarla fulana ¿Lo has entendido?

-Mira Malfoy...-El chico se levanta lentamente para continuar la pelea.

-En serio Wood.-Interviene Albus.-Disculpate con mi prima y vete de aquí porque sino no sera solo Scorpius el que te sacuda.

Charles se gira sobre sus propios talones y comienza a caminar hacia la salida pero en tres zancadas Scorpius le ha vuelto a alcanzar. Le agarra con fuerza de la pechera de la camisa y le arrastra de vuelta.

-Te han dicho que te disculpes con la señorita. Disculpate ahora mismo o no sales de aquí con la cara entera.

-Lo siento Rose.-Dice con el ceño fruncido.

-Vale, ya te puedes ir.

Rose observa la marcha de Charles en estado se shock. Lily se acerca a ella y la acaricia tranquilizadoramente la mejilla. La menor de los Potter siempre fue una niña muy perspicaz y sabe que esa oscuridad que tiñe los ojos de su prima no es normal.

-¿Estas bien?

-Sí.-Contesta con una sonrisa poco brillante.-Scorpius ¿Te importa si nos vamos ya?No quiero pasar mucho más tiempo aquí.

-Por supuesto que no. Vamos.

Mientras que Rose recoge su chaqueta y su bolso y se despide de su prima y de Tyra, quien ha permanecido estos minutos observando la situación, Albus se acerca a su amigo y le pregunta con voz juguetona.

-¿A dónde se supone que te la llevas bribón?

-A la Mansión de los Malfoy. Como ves no es un sitio muy seductor... Así que borra de tu mente lo que estas pensando. Solo ten en cuenta que tengo que hacer cosas en ese sitio ¿Vale?-Albus esta vez no se atreve a hacer bromas.

-Vale no me meto.

-¿Nos vamos?- Pregunta dirigiéndose a Rose.

Ella no contesta simplemente se despide de sus amigos con la mano y le toma del brazo para iniciar su marcha.

No intercambian palabras de camino a los pasadizos que los dejaran salir de Hogwarts de forma poco legal. A la llegada a la primera Hogsmeade surgen las primeras dudas.

-¿A dónde quieres ir primero?-Pregunta la chica mirándole a los ojos.

Él no habla, tan solo tira de ella, la pega a él en el mismo instante en que siente como algo tira de su ombligo y pies dejan de tener apoyo en el suelo. Un instante después nota el mullido tacto de la hierva de nuevo bajo los pies.

Rose despega la frente del pecho de Scorpius y mira por encima de su hombro clavando la vista en el cementerio.

-Antes que nada quería ver a mi madre necesito... Tengo que ... Hace tiempo que no paso tiempo con ella.

-Te voy esperare aquí. Si me necesitas solo llamame ¿Vale?

Le besa en la mejilla y se apoya en la verja fría y negra del lugar mientras le ve alejarse cabizbajo.

Scorpius siente sus pies pesados. Blanca y resplandeciente, así es como ve la tumba de su madre, tal y como la recordaba. Junto a ella ve a una mujer alta, espigada, de pelo rubio y piel clara. Sus pasos se detienen, no sabe como actuar, hace años que no ve a su abuela de parte de madre, desde que ella renegó de él. Por ello, cuando la señora Greengrass levanta la mirada y ve a Scorpius, él siente que se hace pequeño. Ve el ceño fruncido de la que alguna vez le quiso como su único nieto y siente ganas de huir. Ella se acerca con pasos enfurecidos y por primera vez en su vida Draco quiere huir.

-¿Cómo te atreves a venir aquí pequeño bastardo? No mereces estar ni a kilómetros de mi hija, vete ahora mismo.

-Abuela yo...

-Vete, no te mereces venir a verla.- Le empuja hacia atrás para que se vaya.

De pronto todo ocurre demasiado deprisa, ve una melena cobriza pasar por delante de él y empujar a aquella que reniega de él. Rose se interpone entre los dos.

-Él tiene tanto derecho como usted de venir aquí. Quien está enterrada no es solo su hija, también es la madre de Scorpius. Así que si no quiere un escándalo le sugiero que se marche y deje a su nieto hacer su visita en paz.

-¿Quién se supone que eres tu?

-Eso a usted le da igual. Deje que Scorpius pase un rato con su madre, no le estoy pidiendo que sea amable con él, solo que le deje estar aquí un rato.

La mujer no dice nada, comienza a andar dirección a las verjas. Rose suspira aliviada y posa su mirada en el chico que continua justo detrás suya. Observa como le tiemblan las manos y como sus ojos se tiñen de ese rojo que suelen adquirir los ojos que están a punto de llorar. Le toma de la mano con suavidad y acaricia el dorso de la mano con el pulgar. Tira de él hacia esa tumba que recuerda haber ido a visitar con su madre.

Rose no cree en nada, no piensa que exista un dios superior ni varios, pero sabe que Scorpius desde que perdió a su madre se ha vuelto más que creyente. Por ello le ha dejado rezar en silencio a unos pasos de él y ha esperado a que se santiguase. Le ha oído llorar y ha puesto la mano sobre su hombro cuando los sollozos se han vuelto más fuertes.

A la salida del cementerio, unas cuantas calles más arriba, ella le ha convencido para comer algo ligero. Ninguno de los dos habla. Toman el sándwich y la sopa en silencio. No pasa por alto como a Scorpius le tiembla la cuchara.

-Todo está bien,-susurra Rose mientras le toma de la mano- Si no quieres ir a la mansión no pasa nada ... No tienes porque ir.

-Quiere ir, pero solo si tu estas conmigo.

-¡Ey!No te voy a dejar solo.

Ella le da un suave apretón de mano y se pone en pie para pagar.

Deciden ir andando hacia el que fue el hogar de Scorpius. Andan por las callecitas serpenteantes y estrechas del pueblo. Unos minutos antes de llegar ya pueden vislumbrar la gran mansión Malfoy. Majestuosa, con bastos prados a su alrededor y abandonada. Él saca unas llaves de grandes dimensiones de su bolsillo y abre la primera entrada. El camino hasta la puerta principal de la casona es largo, lo suficiente como para que Rose se fije en lo descuidado que está el césped y en lo mucho que hace que nadie limpia los ventanales. El porche está lleno de polvo y Scorpius no atina a meter la llave en la puerta de madera oscura. Por eso, Rose toma la llave entre sus manos y la introduce sin piedad en la cerradura.

Pasan en silencia a la amplia estancia principal. El polvo es el protagonista de los cuidados muebles. La alfombra manchada de sangre acapara la atención de Rose, se acerca a ella como hipnotizada. Él elude la zona de la habitación en la que sabe que falleció su madre y se dirige a revisar el resto de habitaciones.

-La cerradura parecía estar bien ¿No la forzaron?

Rose observa el espacio con ojo analítico como si de un puzle por desentrañar se tratase, saca la libreta que ha metido en el bolso esa misma mañana y comienza a hacer preguntas como se supone que un buen investigados debe hacer. Mientras Scorpius ha pasado al salón ajeno a sus planes.

-No, ese fue uno de los principales motivos por los que culparon a mi padre. Nadie había forzado nada y las defensas de la casa no habían saltado.

-¿Y no había nadie más que pudiese entrar sin levantar las alarmas mágicas de la casa?

-Claro, sí. Podía entrar yo, Sarah, la señora Wood, Clarck y todo el resto de la familia. Creo que tu madre también tenía permitida la entrada.

-¿Interrogaron a toda esa gente?

-Me imagino que sí.- El chico se sienta en las escaleras.- Rose¿Qué estas intentando?

La mira fijamente y a ella de pronto le tiemblan las piernas.

-Bueno, es evidente que tu padre no fue y eso significa que el asesino aún está suelto ¿No te gustaría cazarlo?

Scorpius se levanta y se acerca a ella, le acaricia el pelo con ternura.

-Somos unos críos, no crees que si los aurores no encontraron nada, nosotros tampoco lo haremos.

-Las autoridades a veces se equivocan.

-¿Y tu no?

-No, de momento no. Dejame hacer esto por favor.

El ceño fruncido, los dientes mordiendo insistentemente su labio inferior, el golpeteo constante con el boli en la libreta, la mirada intensa... Todos esos detalles le indican y le dejan claro a Scorpius que Rose no va a desistir. Por ello se da por vencido y se sienta al pie de las escaleras.

-Esta bien, pregunta lo que quieras.

La chica da un par de saltitos en su sitio. Sus ojos brillan aún con más intensidad.

-Vale, tengo un millón de preguntas, son muy buenas. Después según lo que averigüe se lo diré al tío Harry y el podrá sacar a tu padre de la cárcel.

-Claro, y todos viviremos felices en el mundo de la golosina.-Su sarcasmo hace que Rose eleve la ceja y mueva la cabeza de lado a lado.

-Bien, continuare con el cuestionario y haré como que no he oído eso. ¿Por qué toda esa gente tenía entrada libre a la casa.

-Tu madre era muy amiga de mi padre, Sarah era mi niñera, la señora Wood era la doncella de mi madre y se encargaba de la limpieza de la casa, el señor Clark era el cocinero y también ayudaba en las cosas de la casa. Mi madre cocinaba y limpiaba pero necesitaba ayuda, la casa es muy grande. Para el jardín contrataba semanalmente a un jardinero pero ni siquiera me acuerdo de su nombre. En cuanto a la familia, podían entrar cuando quisiesen.

-¿Encontraron el arma? Quiero decir... Fue un hechizo, una maldición...

-No, no lo fue. No hubo varita de por medio. Se supone que fue con un cuchillo pero jamas lo encontraron.

-No entiendo nada ... ¿Por qué no siguieron investigando?

-Mi padre no tenia coartada, contaba con un pasado oscuro y todos dieron por echo que había pasado por una fase de locura transitoria al asesinar a mi madre. Así que cerraron el caso.

-Por cierto ¿Y la varita de tu madre? ¿No estudiaron el último conjuro que hizo?

-Nunca la encontraron.

-¿Cómo?

-No la encontraron.-Contesta bajando la mirada.

Rose sabe que Scorpius acaba de tocar fondo. Demasiados sentimientos encontrados en un espacio tan significativo. De nuevo el silencio inunda su amistad, con grandes esfuerzos y después de salir de la mansión Malfoy consigue convencerla para cenar juntos. Lo hacen en un restaurante pequeño, con la puesta del sol y el frío nocturno amenazando a la salida del local. Entre plato y plato trata de llevarselo a su terreno y convencerlo para que la ayude a investigar pero él se ve reacio. El postre trae consigo ese sabor amargo que suele traer el final de los días.

Fuera de restaurante se desaparecen mientras comparten un intenso abrazo. Con la llegada a través de pasadizos secretos se acaba su aventura. Scorpius se siente agradecido por la compañía por eso hace girar la estrecha cintura de la chica y la acerca a él.

-Me alegro de que finalmente no salieras con Wood, necesitaba un día juntos como en los viejos tiempo. Ese imbécil no sabe lo que se pierde, nunca debió de decir que eras de segunda mano.

La besa en la mejilla con un roce de labios suave y tierno, para después girarse y comenzar a andar camino de Slytherin. Sin embargo, el corazón de Rose se encuentra detenido entre un latido y el siguiente, temerosa de lo que sus labios quieren declarar, algo que le pesa en el fondo del corazón.

-Si que soy un juguete de segunda mano.-La afirmación hace que Rose se gire y la mire fijamente.- Èl tiene razón, soy una estúpida y una fulana.-La voz le tiembla.-Me fui a Niza para olvidar a la persona que de verdad quería, me enrede con un chico que me sacaba un par de años y deje que hiciera conmigo lo que quisiera.-Una lagrima a comenzado a rodar desde su ojo hacia su mandíbula.- No debiste defenderme de Wood, después de todo él tenía razón, no valgo nada. Entendería que después de esto no quisiese volver a verme.

Scorpius le observa atónito en medio del pasillo esperando a que se de la vuelta y le diga que todo es una broma. De pronto de siente furioso, aprieta los puños y se pregunta quién es el francés con el que trató de olvidar a ese chico que tanto quería y sobre todo quien es ese amor del que ha hablado.


¿Qué os ha parecido el capitulo?¿Ha merecido la pena la espera? ¿Pensáis que Rose comenzarça a investigar?¿Os ha gustado el final?Dejadme vuestras opiniones para construir un futuro episodio mejor.

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