Todos los personajes aparecidos en este fanfic no son míos. Actualmente son propiedad de J.K Rowling, Warner Bros, salamandra, y todo aquel que haya comprado sus derechos (cosa que yo obviamente no he hecho porque no soy rica).

Enferma de celos

Gracias a todos lo que han leído la historia y en especial a los que me dejaron mensajes privados o reviews, no podré contestarlos hasta dentro de un tiempo porque he tenido un problemilla técnico de tiempo y espacio... pero cuando pueda lo haré: Baaa Malfoy, Kasscanueces, Darcksecret, Sakura Sanin, Harryandale y Alfy-Malfoy.

Momento publicitario : Si quereis leer más de mi durante la semana entre actualización lo podeis hacer en mi nuevo blog: http:/ alittlebitofcity. tumblr .com/


Seis de la tarde del domingo

-¿Estas con ella? Yo llevo una semana echa polvo por lo que pensarías de mi después de contarte todo y tu mientras estas con ella.-Grita Rose enardecida por la rabia y el dolor.

-Rose no es lo que...-Intenta atajar Scorpius.

-Si estabais saliendo solo tenías que habérmelo dicho ¡Joder Scorpius!

-¿Estas celosa?-Pregunta él, elevando una ceja.

-¡Vete a tomar por culo!-Grita dándose la vuelta sobre sus talones y saliendo del corredor.


Nueve de la mañana del domingo

Lleva una semana completa de reflexión profunda. No ha hablado con Rose pero tampoco lo ha hecho con otra persona. Su mente se nubla por la falta de entendimiento. El regreso a casa de Rose, los tatuajes, el gilipollas francés con quien se había acostado y ese repentino amor profundo del que se quería olvidar. La situación se ha hecho dueña de sus pensamientos y no puede dejar de darle vueltas a las cosas ¿En qué momento Rose paso de ser su mejor amiga a un gran misterio? Sentado en la cama, esperando a que Albus salga del baño siente la frustración recorrerle de arriba abajo.

-¡Argggg!

Su compañero acaba de salir de baño con el pelo chorreando y los vaqueros puestos.

-Vamos avanzando ya lanzas gruñidos ... Quizás en un par de semanas comiences a hablar... Porque sí, sigo esperando a que un día decidas contarme que mierdas te pasa. También estaría bien que Rose me contara que le pasa a ella... Esta ha sido la semana más aburrida de mi vida.-Comenta poniéndose la camisa.

-¿Ella está bien?

-Define bien.-Contesta sentándose junto a él.

-Bien...

-No, no lo está. Disimula muy bien, ya sabes lo bien que se ha dado siempre fingir. Pero sea lo que sea que ocurrió entre vosotros le ha afectado.

-¡Dios!Esto es una mierda.- Grita poniéndose en pie.

-¿Qué es una mierda?

-Todo iba bien, todo era perfecto. Fuimos al cementerio y después a la mansión. Comimos y cenamos juntos... Con ella todo es más fácil y de pronto, cuando volvíamos al colegio todo se fue al cuerno.-Le cuenta paseando de un lado al otro de la casa, como si de un animal enjaulado se tratase.

-¿Porqué se fue al cuerno?

Scorpius se para y deja caer los hombros derrotado.

-Esta enamorada de algún tipo. Le quería olvidar pero al parecer esta tan enamorada que no podía así que decidió irse a Niza a darse unos cuantos revolcones con frachute mayor que ella. Estupendo ¿Verdad? Y no es que a mi me moleste, en absoluto, es que me desconcierta. ¡Dios!No puede entender a tu prima... ¿Cómo es posible que siempre parezca tan franca y de pronto sea toda una caja de sorpresas?Solo me gustaría saber quien es ese estúpido que la ha rechazado...

-¿Cómo sabes que la ha rechazado?

-Dijo que se quería olvidar de él.

-Eso no se traduce en que él la rachazase, solo significa que es igual de cobarde que tu.-Le tira un almohadón y espera a que le conteste, ante el silencio añade algo- ¿Este es el problema que ha provocado la ley del silencio?

Scorpius asiente con la boca muda.

-Tengo una sugerencia que hacerte, es simple. Si tantas dudas tienes porque no hablas con ella cara a cara.

-No se que podría decirle.

-La verdad.-Dice con esa sonrisa brillante que deja aparecer cualquiera de los Potter cuando está seguro de sí mismo.- Podrías empezar por pedirle que te comente quien es el nuevo Romeo y que le añada que tantas experiencias religiosas ha tenido con el francés, para ver si las puedes igualar, más que nada. También le podrías proponer un trato, tu le ayudas a olvidar al fulano y ella te ayuda con otros asuntos de máxima urgencia.

El moreno se echa a reír y Scorpius no puede evitar reprimir un bufido de indignación.

-¿No te lo puedes tomar en serio? Para mi esto es todo un drama. No puedo evitar pensar en ella sobando al franchute y me muero de la rabia.

-A eso se le denomina celos.

-Sí, vale, estoy muerto de los celos. Me corroen por dentro.

-Pues sino quieres que vuelva a aparecer otro principito azul solo tienes que hablar con ella. Vosotros siempre habéis arreglado las cosas a base de conversaciones.

-Me va a gritar cuando le suelte lo que pienso.

-Vale, pero díselo. No quiero seguir siendo su pañuelo de mocos.-Mira a su reloj de muñeca.-Debe se estar por salir del Gran Comedor, ve a buscarla, no lo dejes más. Nunca he soportado los dramas románticos.

-Esta bien.

Después de una ducha de agua tibia puede pensar con más claridad y tiene las ideas más claras. Sabe perfectamente lo que le va a decir y lo practica frente el espejo del baño para no cagarla. Justo antes de irse se despeina el cabello rubio e inspira profundamente. En las inmediaciones del comedor encuentra a Tyra, una buena amiga de Rose y se apresura para interceptarla.

-¡Tyra! ¿Esta Rose desayunando?-Pregunta acercándose a ella.

La chica toma un mechón de pelo rubio entre sus dedos y se muerde el labio inferior pensando en como iniciar la frase.

-Uuuum no. Últimamente baja para hacer las comidas a deshora, cuando sabe que no habrá nadie. No se, no está muy sociable ¿Tenéis algún problema?-Se acerca un par de pasos más a él y le acaricia el pecho con su indice.-Si quieres puedes desahogarte conmigo, soy muy buena haciendo compañía.

-La verdad, Tyra, con la única que necesito hablar es con ella.-Contesta mortalmente serio.

Nunca nadie se le ha insinuado, jamás, o al menos el no lo recuerda. Por eso, siente el calor invadiendo su cuerpo se sorprende y no puede evitar querer sentirla más cerca.

Cuando Tyra siente la mano masculina posarse sobre su cadera siente una sensación de triunfo que la impulsa a ser audaz. La sospecha de que Rose siempre ha estado enamorada de él, le han parado los pies, pero desde que se entero de la aventura de su amiga con el francés está dispuesta a poner todas las cartas sobre la mesa. Se acerca a él y huele ese marcado perfume masculino mientras acaricia con la punta de la nariz su cuello.

-¿Estas seguro de eso?-Pregunta dejando caer sobre un beso suave.-Puedo ser muy útil para consolar, sobre todo si se trata de un hombre como tu.-Susurra cerca del lóbulo de su oreja, dejándolo sin aliento.


Rose había desechado la posibilidad de que Scorpius volviera a dirigirle la palabra en lo que le quedaba de vida a no ser que ella diese el primer paso. Está harta del silencio eterno al que la está castigando porque esta segura de que ella no ha hecho nada malo. Tal vez no haya hecho los movimientos adecuados y se haya equivocado repetidas veces pero ella no se merece que la ignoren.

Aún así para redimir sus posibles errores ha trabajado duro en el caso de su padre aunque no ha conseguido mucho, todo hay que decirlo. A día de hoy ha conseguido averiguar gracias a la bocazas de su madre que Astoria solo contrataba squibs para trabajar en su casa o elfos domesticos, como Sarah, a los que pagaba grandes cantidades de galeones. Además su madre le ha asegurado que a pesar de que la varita desapareció, según el registro de varitas del ministerio, no ha vuelto a ser usada desde entonces.

Necesita hablar con él, asegurarse de que están bien y que su amistad no se va a ir al garete. Tiene que asegurarse de que aun la aprecia a pesar de todo. Dejando a parte lo sentimental, también le debe hablar con él por una necesidad básica, quiere que la lleve de nuevo a Azkaban.

Ha escuchado desde la cama como todas sus compañeras se marchaban, mientras ella remoloneaba bajo las sabanas aunque llevaba despierta más de media hora. Sabe perfectamente lo que quiere hacer esa mañana. Su plan de acción esta trazado perfectamente, nada va a fallar, irá a desayunar, le buscará y en el caso de que no se deje atrapar le atará a una silla y después conseguirá que le vuelva a hablar.

Con las ideas más que claras camina de camino al Gran Comedor. Pronto sus pasos decididos se frenan y el aliento se le escapa por los labios dejándola sin respiración. La boca de su estomago se estruja y siente como sus dedos se crispan en puños. No debería enfadarse porque Scorpius este siendo tocado por otra, aunque sea Tyra, porque no es de su propiedad pero la rabia se le ha quedado inyectada en el corazón y lo único que quiere es empujar a la que supuestamente es su amiga y dejarla bien lejos del rubio. No puede evitar que de sus labios se le escapen las palabras.

-¿Estas con ella? Yo llevo una semana echa polvo por lo que pensarías de mi después de contarte todo y tu mientras estabas con ella.-Grita Rose enardecida por la rabia y el dolor.

-Rose no es lo que...-Intenta atajar Scorpius.

-Si estabais saliendo solo tenías que habérmelo dicho ¡Joder Scorpius!

-¿Estas celosa?-Pregunta él, elevando una ceja.

-¡Vete a tomar por culo!-Grita dándose la vuelta sobre sus talones y saliendo del corredor.

Huye por el corredor con las lagrimas en los ojos y los apuntes sobre el caso del señor Malfoy quemándole en las manos. No tiene rumbo y termina volviendo a su cuarto. Se quita los zapatos y se mete dentro de la cama aún sin hacer. El hambre se le ha ido y espera no tener que volver a bajar al comedor para no ver a nadie al menos hasta la hora de coger el translasor para Azkaban. Escucha como la puerta se abre con energía y unos pasos caminan por la habitación.

-Rose.-Es Tyra.- Aclarame que ha sido esa actitud y que diantres ocurre porque yo no entiendo nada … Primero lo habías olvidado, después te pasas todo el verano con Jean Luc y ahora te da un ataque de ira porque estaba atendiendo a Scorpius. Pensé que querías que nos llevásemos bien.

-Quiero que te lleves bien con él, -se incorpora en la cama y sus ojos se enfrentan a los de su amiga.-pero no quiero que le beses ni que le mires ni que le toques ¿Por qué? No lo se, pero yo... no te quiero cerca de él. Puede que sea egoísta ahora mismo pero no soporto verte cerca de él. Me duele... Mucho.

Después de la declaración arriesgada se queda callada con sus latidos resonándole en los tímpanos y haciéndole sentir absolutamente absurda por lo que ha dicho.

-Rose tienes que aclararte.-Dice ella sentándose en la cama.- Te juro que no me volveré a acercar a él hasta que estés segura de lo que sientes o dejes de sentir pero tienes que decidirte no puedes seguir así porque si no lo haces llegará un día en el que le hagas daño a él.

-¿Él te gusta?-Pregunta con los ojos apenados.

-Lo suficiente para besarle en un pasillo pero no tanto como para hacerte sufrir si aún tienes sentimientos hacia él.

La abraza y Rose se queda más tranquila.


Hermione se ha escabullido del trabajo y ha corrido a por su traslasor a Azkaban. Desde que Draco entró en la cárcel ha ido a visitarlo día sí día también. Se siente culpable y atada a él a partes iguales.

Se siente en deuda con él de un modo irremediable. Hoy para seguir saldandola le ha llevado una caja de muffins para merendar, porque aunque está prohibido llevar regalos a Azkaban a ella, como es heroína de guerra, no le dicen nada. Pasa los controles de la entrada e inmediatamente siente como la felicidad se extingo en su corazón. Al llegar a la puerta que la llevará a Draco toma aire y se dispone a entrar. Un par de pasos y le ve, sentado frente a la mesa con el largo flequillo rubio cayéndole por los ojos.

-Te vuelve a hacer falta otro corte de pelo, Draco.-Dice ella como saludo, captando su atención.

Él la mira con desconfianza ficticia y una leve sonrisa en los labios.

-Granger, no vas a volver a pasar esa tijera por mi resplandeciente melena.-Contesta señalando el artilugio que ella saca del bolso.-La última vez me dejaste como una oveja mal trasquilada.

Hermione se acerca a él por la espalda y le cuenta bajito.

-Si me dejas te daré muchas muffins de chocolate y arándanos, sino probablemente de aquí a un par de meses parezcas el yeti.

-Haz lo que quieras.-Responde dejando que le pase el peine por el cabello para después cortar.

Se relaja mientras le cepilla y pasa sus dedos por el fino cabello rubio. Corta mechón a mechón. Hermione sabe perfectamente que ella no es peluquera ni una buena samaritana... Pero lo cierto, es que desde hace años ha olvidado por completo lo que es y lo que no es y solo se centra en lo que realmente le importa. Aunque no lo suela reconocer en publico Draco está en esa lista de prioridades, se lo ha ganado a pulso, no le importa el niño clasista que fue ni lo que el resto de gente piense. Solo tiene relevancia el lazo que les ha unido a lo largo de los años y ese cada vez es más fuerte.

-¿Hiciste lo que te pedí?-Pregunta sorprendiéndola.

-Si estas preguntando si he buscado la escuela que me pediste, sí lo hice. Yo siempre hago mis deberes... ¿No lo recuerdas? Soy una sabelotodo.

Se sienta en frente a él. Draco sonríe, genuinamente, como hace tiempo que nadie le ve hacerlo.

-¿Y bien señorita sabelotodo?

-La mejor escuela de arte es una privada situada en Florencia. Es multidisciplinar. Es decir, que quienes entren pueden instruirse y todos y cada uno de los tipos de arte o en uno en concreto. Les hacen una prueba de entrada y el curso cuesta 21.500 libras. Pueden hacer tantos cursos como necesiten para estar formados pero lo normal son cinco ¿Qué te parece?

Draco frunce el ceño con pinta de disgusto y saca su lado de padre orgulloso.

-A mi hijo no le hace falta hacer ninguna prueba, él es el mejor.

Hermione no puede hacer otra cosa que no sea reírse divertida.

-¿De qué te ríes? Es evidente que es mejor. Es un Malfoy y eso le hace único e inigualable.-Continua levantando la barbilla.

-¡Oh! A veces eres un padre tan tierno...

-Yo no soy tierno.-Contesta enfurruñado.

-Como quieras. El caso es que nadie pone en duda la valía de Scorpius. Es solo que hay que hacer la prueba y saber en que se quiere matricular.

-En todo.

-No, será mejor que mande a Rose para que hable con él y así no gastar dinero a lo tonto.

Draco se enfurruña aún más y se intenta cruzar de brazos pero las esposas no le dejan.

-No estas haciendo lo que yo te mando...

-Ya, te tendrás que conformar.

Hermione tiene que confesar que las horas que pasa con Draco se le pasan más rápido que con cualquier otra persona. Todo es tan natural que la mayoría de las veces no se da cuenta de cuando se acerca la hora de irse.


Sabe que Scorpius esperara en ese banco exacto para coger el traslasor por eso lleva sentada allí media hora. No le apetece mucho verle, tiene un nudo en el estómago desde que discutieron pero si quiere seguir la investigación tiene que hablar con el señor Malfoy para contrastar los datos que ha recopilado.

Sentada allí esperando se siente cada vez peor ... No le gusta discutir con su amigo, siempre han sido uña y carne. A veces se tiran los trastos a la cabeza pero en seguida se reconcilian, nunca han estado tanto tiempo sin hablarse. Perdida en sus pensamientos no se da cuenta de que Scorpius no solo ha llegado sino que para colmo se ha sentado junto a ella. No espera mucho a que ella reaccione, se limita a darle un codazo juguetón en las costillas.

-Rose ¿Estas ahí?

Ella despierta de su sueño. Le ve tan cerca que el anhelo la consume y los celos por Tyra la destruyen. Su amiga se lo ha aclarado todo pero la ira le puede. Quizás por ello vomita esas palabras, a pesar de que en el fondo de su corazón quiere enterrar el hacha de guerra y continuar con su amistad.

-La pregunta es que haces tu aquí cuando deberías estar magreandote con Tyra...

-Rose no empieces ...-Dice pasándose la mano por el pelo.

-No estoy empezando nada solo digo la verdad.

-¿Has estado aquí esperándome solo para reclamarme? Te estas comportando como una niñata.-Le grita poniéndose de pie.-No conocía yo esta faceta tuya de novia celosa.

-No estoy celosa.-gruñe ella con frustración.

Con los sentimientos desordenados y alterados, Rose se olvida del motivo por el que estaba en ese pasillo.

-¿Estas segura?-pregunta con la ceja levantada.

-Claro que estoy segura.-Levanta la voz y le empuja.- Puedes hacer lo que quieras, ahora ya se muy bien que tipo de chicas te gustan y desde luego yo no entro en la lista.

-No sabia que quisieses estar en esa lista Rose ¿Que pasa? también me quieres usar a mi para olvidar al otro como hiciste con el francés de las narices.

La chica se queda parada con la boca a punto de abrirse de par en par y las mejillas a punto de sonrosarse. Sus puños se crispan y decide soltar lo que de verdad se le pasa por la cabeza.

-Esta claro que aunque sintiese algo por ti no seria un sentimiento compartido por ambas partes así que sera mejor que me vaya.-Toma la gruesa carpeta que descansa encima del asiento y se la pone bruscamente en sus manos.-Yo solo quería ayudar a tu padre, si quieres le puedes decir que te confirme lo datos sino tira todo mi trabajo a la basura.

Ella se da la vuelta y comienza a caminar con pies rápidos por el pasillo. Scorpius la conoce muy bien y sabe perfectamente que ir tras ella hubiese hecho que la pelea continuase por eso se limita a observarla mientras que se va. No puede evitar sentir como su conciencia le tortura y no es para menos... Últimamente no piensa mucho cuando abre la boca y sabe que eso sera su perdición.

Cabizbajo toma el traslasor que le conduce hasta la puerta de Azkaban. Los controles, la ausencia de felicidad y la pena amenizan su camino. El encuentro con su padre es más distante que en otras ocasiones. Los dos están pensativos, como en otro mundo.

-¿Rose no ha querido venir esta vez?-Pregunta Draco con el ceño fruncido.

-Uuuummm... bueno ella quería venir pero al final no ha podido.-Comenta después de reponerse.-Pero me ha dejado esto... está investigando lo que pasó contigo y parece que se lo ha tomado muy en serio solo tienes que leer los apuntes y confirmar si es cierto.

Draco escruta en la mirada de su hijo y ve dolor y contradicción en sus ojos. Lo que le demuestra que no ha perdido ese toque de padre que una vez tuvo. Coge los papeles que su hijo le deja sobre la mesa. La caligrafía es igual de frenética y clara que la de Hermione pero los datos están recogidos caoticamente lo que le recuerda el nombre del padre de la chica. Lo lee todo atentamente.

-Sí, es cierto tu madre solo squibs y elfos domésticos. Si me vas a preguntar porqué... solo sé que ella decía que merecían puestos de trabajo dignos en la comunidad mágica y que quería ayudarles a conseguirlo. Dile a Rose que debería añadirle a esto que todos nuestros familiares cercanos estaban de viaje esas semanas. Ninguno se encontraba en Reino Unido.

Scorpius le ha arrebatado los papeles y lo apunta apresuradamente.

-Tu crees que yo soy inocente ¿Verdad?

-Sí, papa, ahora estoy más seguro que nunca.

-Bien, dejando atrás los misterios sin resolver ¿Me podrías decir que te ocurre?

-No me pasa nada.-Contesta cruzándose de brazos.

Draco se limita a levantar la ceja con una mirada sarcástica.

-Cuéntame otro cuento... Ahora dime ¿Por qué no ha venido Rose?

Scorpius se pasa la mano por el pelo desesperado.

-Ella me dijo algo... y yo, no es que me enfadara, es que me sorprendí... Llevábamos una semana sin hablarnos y ahora no podemos dejar de discutir y yo digo cosas que no filtro y !AGGGGGG! Papá la estoy cagando.

Draco de pronto lo ve todo claro. A su hijo le gusta Rose, probablemente sea reciproco porque los Malfoy tienen el don del encanto, y los dos son tan críos que aún no se han dado cuenta.

-Hijo, porque no simplemente le devuelves su investigación con los datos nuevos, le pides disculpas y tratas de contentarla con algún detalle especial.

-No es mi novia.

-No tiene porque serlo, aún, -sonríe con malicia.-Pero si os seguís machacando ni siquiera seréis amigos. Así que deja de hacer el indio y comportate como el caballero que eres ante la señorita ¿Estamos? No dejes en mal lugar el apellido Malfoy.

-¿Y como se supone que lo voy a hacer para que perdone?

-Acercate que te voy a abrir las puertas al maravilloso mundo de las mujeres.

Sonríe y se prepara para la información.


¿Qué os ha parecido la continuación?¿Qué le descubrirá del mundo de las mujeres Draco a Scorpius?¿Qué os parece la relación de Hermione y Malfoy? ¿Qué creéis que ocurrirá con Rose y Scorpius? Contadme todo lo que opinéis en vuestros reviews.

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