Todos los personajes aparecidos en este fanfic no son míos. Actualmente son propiedad de J.K Rowling, Warner Bros, salamandra, y todo aquel que haya comprado sus derechos (cosa que yo obviamente no he hecho porque no soy rica).
Encauzando la realidad
Antes de comenzar el capítulo me gustaría pedir disculpas a todas aquellas personas que siguen esta historia, soy consciente de que he tardado mucho en actualizar y no al principio no fue mi intención. La primera semana de retraso fue porque tenía que trabajar de más y se me hacía difícil actualizar porque... El resto de las semanas que no publiqué fueron porque me desanimé. El motivo, me llegaron varios mensajes privados de unas supuestas lectoras sugiriéndome de muy malos modos que dejase de publicar porque mi historia porque era una ******. Después de eso me dieron ganas de dejar la historia, de hecho, tenía toda la intención de hacerlo, pero una amiga me recordó que era absurdo que lo dejase cuando había gente que sí que lo leía y que yo no era del tipo de personas que dejaba las cosas a medias.
Aún sigo desanimada pero no olvido que ha habido mucha gente que me ha apoyado por eso quiero agradecer sus rewies (os los contestaré cuando tenga tiempo) a :
Crimela
Alfy-Malfoy
Kasscanueces (gracias por estar siempre atenta a esta historia).
Por cierto, esta semana subiré un oneshot de Draco y Hermione :).
Tres días después de los consejos de su padre y de haberlos meditado debidamente, le siguen pareciendo una autentica sandez... Muy absurdo todo... Por eso ha esperado a Rose a la salida de su clase de legeremancia avanzada, siempre sale la última, así que cuando la ve, sabe que están solos.
-Tenemos que hablar Rose.- Susurra muy cerca de ella, demasiado... Tanto que la chica da un pequeño brinquito del susto.
-Scorp...
Es él quien la arrastra de la muñeca hacia una clase aledaña vacía y cierra la puerta tras el con un fermaportus. No puede evitar mirarle de hito en hito para descubrir que mientras que ella tiene cara de no haber dormido en varios días por las ojeras, él está más que guapo, tanto que roba el aliento. Sus pensamientos la hacen ponerse roja y bajar la mirada, la vergüenza se incrementa al notar como Scorpius se le acerca, no queda mucho espacio para respirar, y el aliento de su amigo le da en la cara.
-El otro día hable con mi padre y además de ayudarme con tu investigación, me dio un par de consejos para lidiar con mis problemas de mujeres...-No puede evitar que su gen más Malfoy salga a la luz en forma de sonrisa chulesca.
-¿Tienes problemas con más de una mujer?-pregunta Rose frunciendo el ceño.
-No, tengo problemas con una y con lo cabezota que es, es más que suficiente.
-No creo que tengas muchos problemas con Tyra.
-No, tienes razón... La problemática siempre has sido tu porque el resto de chicas me importan muy poco.
-Yo nunca te he dado problemas.
-Ya, o eso es lo que te crees tu... El caso es que mi padre me dio un par de consejos para lidiar contigo... Pero no los voy a usar porque se que no me servirían de nada.
-¿Qué consejos te dio?
Imperceptiblemente se acerca un poco más a ella y se pasa la mano por el cabello con cara de satisfacción. Traga saliva antes de comenzar a hablar ... Porque tiene que reconocer que està nervioso, después le dice muy bajito al oído:
-Me dijo que para que me perdonases la mejor opción era seducirte. Me enseño paso a paso como debía hacerlo.-comenta pasando una de sus manos por la nuca se la chica.- Primero tenía que rozar mis dedos por tu nuca, justo así.- comenta mientras la roza.- Después, acercarme más de los estrictamente necesario y hacer que mi aliento chocase contra tus labios, finalmente te besaría.
Cuando deja de hablar y la comienza a mirar fijamente y Rose piensa que se derretirá si no hace algo en ese mismo instante, que la besase sería una buena opción, peor en su lugar sonríe con cierto aire chulesco que nunca había visto en él y se separa ligeramente de ella.
-Pero ¿Sabes qué? Le dije que contigo no lo necesitaba porque solo eramos amigos... solo tendría que pedirte disculpas por ser un gilipollas, aclararte que tu amiga Tyra para mi no es nada, explicarte lo que me había contado de la investigación que estas haciendo y todo estaría solucionado. -Se pone serio de nuevo para rematar el discurso.- ¿Me perdonas? No quiero que volvamos a tener problemas … cuando estamos enfadados no me siento bien... me da la impresión de que las cosas dejan de fluir cuando estamos mal.
Rose no se puede creer que de pronto ya no esté enfadada con él ni siquiera un poquito … Hay dos cosas que le desarman de Scorpius su mirada profunda y sus pucheros de perro apaleado, esta vez se ha encargado de usar los dos elementos y el resultado ha sido que le perdone casi inmediatamente. Suspira derrotada y le abraza pasando los brazos por el cuello apoyando la cabeza en su pecho. Scorpius le devuelve el abrazo y no puede evitar sentirse aliviado.
-¿Esto significa que todo está bien?-Susurra sobre su cabeza.
-Sí, todo esta mejor.
Mantienen el abrazo durante unos segundos más, cuando se separan un silencio se extiende en la clase dejándoles absolutamente vulnerables.
-¿Hablaste con tu padre de la información que te di?
-Sí, lo confirmó todo y añadió que todos los familiares cercanos estaban fuera de Inglaterra.-Dice pasándole la carpeta.
-¡Lo sabía!
-¿Lo sabías?
-Bueno no, pero era justo lo que quería que me dijese tu padre.- comenta ilusionada.
-Explicate.
-Tengo una teoría, ahora no te lo puedo contar porque tengo que hablar con mi tío antes pero creo que estoy muy encauzada. Gracias por ayudarme.
-En realidad eres tu la que me ayudas a mi …
Cuando ve su sonrisa relajada piensa en volver a sacarle el tema inicial por el que comenzó le enfado pero no se atreve .
Sabe que su matrimonio está acabado. Lo sabe porque cada vez pasa menos tiempo con Hermione y más en soledad. Por eso cuando ha llegado a casa y se ha dado cuenta de que ella aun no estaba, ha tomado una decisión irrevocable.
La ha visto llegar a casa con una sonrisa y él sabe quien es el único capaz de tatuarle una de esas dimensiones en la cara. Se siente tan cerca y a la par tan lejos de ella que le dan ganas de echarse a llorar, sí tiene que admitir que se muere de pena porque la quiere como si fuese una parte indivisible de él.
Cuando ella se acerca y le besa en los labios sentándose junto a él en el sofá y acurrucándose, le dice muy bajito:
-Tenemos que hablar Herms...
Ella le mira con esos grandes ojos color miel que le dejaron sin aliento a los 15 y por un momento flojea en su decisión. Hermione le acaricia el pelo con suavidad a la espera.
-Yo... Me he dado cuenta de que ya no sientes lo mismo por mi.-traga saliva.- creo que ya no estas enamorada de mi y no te has dado cuenta o no has querido hacerlo.
-¿Cómo?-pregunta ella con la boca abierta de par en par.
-Ya no me quieres, no pasamos tiempo juntos y los dos sabemos que estas enamorada de otro. No estoy molesto. Te puedo asegurar que te quiero, mucho, pero hay cosas que se caen por su propio peso y yo se que desde el momento en el que te hice tanto daño, la cosa comenzó a flojear y lo hizo para mal.
El se pone en pie, sin poder asimilar las lagrimas que ve inundar los ojos de su esposa, pero ella sigue sus pasos.
-Ron podemos arreglarlo.-Dice con aplomo y la voz rota.- Mira podemos hacer que vuelva a funcionar, ya se que quizás he descuidado la relación pero tienes que perdonarme. Podemos volver a empezar...
Él toma sus hombros y le borra sus lagrimas emocionado.
-Cariño... Se que lo podríamos arreglar y te juro que no es tu culpa que todo se haya acabado. Pero quiero que seas feliz. Necesito que lo seas y yo ya no puedo hacerlo. Hay otro al que se le da mejor y lo sabes...
La besa en los labios pensando que sera el último, pero ella le responde y le insta a continuar con un par de besos más hasta que le susurra entre labios, calentándole la boca:
-Tengamos una bonita despedida ¿Quieres?
Él no lo piensa mucho antes de continuar besándola y llevarla a la cama. Porque aunque las cosas se hayan estropeado no puede evitar pensar en toda la historia que tienen juntos a las espaldas.
Cuando la ropa cae al suelo y se quedan desnudos uno frente al otro, se recorren como viejos amantes, siendo conscientes de los puntos más placenteros, disfrutan de su noche juntos sin dejarse de mirar a los ojos.
Harry no puede creer que tenga una sobrina tan cabezota e increíblemente disciplinada. Cuando ella le contó que iba a investigar el asesinato de la señora Malfoy, esperaba secretamente que al poco tiempo se olvidara del asunto y dejara de lado todo el follón de estudiar el tema detenidamente. Pero no, Rose había demostrado ser igual o peor de insistente y diligente que la propia Hermione y lo había comprobado cuando le presentado el dossier mas elaborado con anotaciones previas que se podía imaginar. Mejor de lo que lo habría hecho cualquiera de sus hombres.
Solo le ha pedido ayuda para que comprobase los antecedentes penales de cada uno de las personas anotadas en una carta y ante tan petición no ha podido hacer mas que enviárselos con todo lujo de detalles.
Con el trabajo finalizado ha decidido revisar el caso de Astoria. Observa las incongruencias en la resolución y autoinculpación de Malfoy y se siente terriblemente culpable. Porque sabe que un hombre se esta pudriendo en la cárcel sin remedio. No puede olvidar como los sirvientes de la casa se cerraron en redondo al intentar interrogarlos, no importaba cuanto los presionasen, no sacaban nada en claro de ellos. Esa actitud le mosqueo desde el principio pero ante la inculpación de Malfoy poco más había que hacer.
Cierra la vieja y empolvada carpeta pero no puede parar de pensar en el caso, los datos dan vueltas en su cabeza incluso minutos antes de acostarse y justo antes de cerrar los ojos una idea se adueña de su mente.
Las cosas funcionan mejor cuando todo va bien entre sus dos mejores amigos. Ver a Rose colgada del brazo de Scorpius caminando por los pasillos mientras se cuchichean cosas al oído y se ríen por lo bajini... Simplemente le encanta. Por eso cuando le han preguntado que si quería ir con ellos a la biblioteca les ha dicho que tenia cosas que hacer, porque quiere dejarles solos para que se acerquen aun mas. No es que Albus sea una celestina, pero es que de un tiempo a esta parte ha comenzado a pensar que ese par de dos están dando demasiadas vueltas para llegar al punto en el que deben estar. Así que, seguro de si mismo ha seguido a Tyra hacia los terrenos para pasar la tarde con ella y ver si con un roce por aquí y un arrimamiento por allá cae algo.
Cuando se han despedido de Albus en la puerta de la biblioteca y se ha fijado en como su amigo le guiñaba un ojo ha tenido la certeza de que pretende que mueva ficha con Rose. Pero no para hacer cualquier cosa, no, para hacer algo que le acerque a lo que según Albus deberían haber tenido hace mucho tiempo. La consciencia de lo que se espera de él lo altera y no puede evitar temblar de dentro hacia fuera cuando Rose se sienta junto a él y roza con la rodilla desnuda la que lleva el pantalón puesto.
-¿Empezamos con pociones?- Pregunta la chica dejando caer un libro demasiado grande.
En un segundo Scorpius recuerda uno de los consejos de su padre, uno de los pocos que encontró útil y acorde a su personalidad. "Hijo si no confías en ti mismo, sino empiezas por quererte tú y dejar a un lado los absurdos complejos de los que no eres culpable... No se va a fijar en ti ... Tienes que mostrarle aplomo y seguridad", le había dicho con mirada de culpabilidad por la herencia de mala fama que le había dejado a sus espaldas. Por eso cuando ha levantado la mirada y la ha visto leer concentrada con su peculiar color de pelo recogido en una trenza semideshecha ... En ese mismo instante, se ha decidido a apostar por lo que podrían tener.
-¿Crees que terminaremos pronto?-pregunta con el corazón golpeándole con fuerza en las costillas.
Rose no puede evitar pensar mal, ella es asi por naturaleza, por eso levanta la ceja y pregunta con un tono frío de ultratumba.
-¿Has quedado con Tyra?¿Tienes mucha prisa?
Ha tomado la decisión de no discutir con ella por nimiedades como esta, por eso cuenta hasta diez y espera para no darle una buena contestación.
-No he quedado con Tyra y creía que esta fase de locura profunda ya se te había pasado. De hecho, con quien quería hablar era contigo y con ninguna otra.
-No te voy a adelantar nada de la investigación si es lo que pretendes... Solo te diré que va sobre ruedas.-Contesta con una sonrisa en la cara.
-No quiero adelantos solo quiero hablar contigo de algo importante y me gustaría saber si puede ser esta tarde o voy a tener que esperar.
Rose no puede evitar que su ceño se arrugue inmediatamente y que su cabeza se comience a llenar de dudas y preocupaciones.
-Si quieres puede ser ahora, no creo que pueda pensar en otra cosa ...-Contesta cerrando el libro.
Le toma de la mano y tira de él hacia las estanterías más alejadas. Scorpius la mira con los ojos brillantes y con unas expectativas claras de lo que quiere que ocurra. Antes de quedar ocultos a los ojos del resto del mundo el chico recuerda que la mejor defensa es un buen ataque y por eso rememora como su padre le dijo que no la dejase hablar, que simplemente la besase.
La visita a Draco esta vez es distinta, le sabe agria en el paladar y le amarga los sentimientos dulces que alberga hacia él. Por primera vez al entrar a la sala de encuentros olvida la verborrea histérica que la ataca cuando está a su lado. Deja los retorcimientos de manos y se limita a sentarse frente a él y a mirarle fijamente, en un claro intento de leerle.
-¿Qué te ocurre?-pregunta él con el ceño fruncido.-Estas rara... Has estado al menos un minuto sin abrir la boca.
Ella, nerviosa, se lleva los dedos a sus sienes y las frota con intensidad.
-Hermione, ¿Tienes algo que contarme? Mira se me van a condenar al beso del dementor y no sabes como decirlo...
-¡Cierra la boca!-Le grita ella con los ojos muy abiertos.- ¿Cómo puedes decir algo así? Eres un imbécil..
-Ummmm hace mucho que no jugamos a insultarnos ... Pero me puedo adaptar.-Continúa él con ironía.-¿Tienes algún látigo guardado? Igual nos vendría bien.
Hermione se descubre a sí misma tomando aire y mirándole a los ojos con intensidad. La cara se le tiñe de una seriedad pétrea y Draco entiende que la cosa es seria.
-Ron me ha dejado... Nos vamos a divorciar, ya hemos firmado.
El rubio aprieta los puños y la mira con fiereza.
-¿Ese gilipollas te ha engañado? No va a encontrar nada mejor que tu si eso es lo que piensa...
La mujer sonríe y le mira fijamente, se introduce en esos lagos de mercurio que tiene por ojos y vuelve a sentir el oxigeno que la había olvidado recorriendo sus pulmones.
-En realidad lo ha hecho porque quiere que sea feliz... Ya no nos queremos y cree que estaría mejor con otra persona.
-¿Hay otro?-Pregunta con una sensación de amargura.
Hermione sonríe y los ojos la brillan ...
-Sí, lo hay.
-¿Le conozco?
Ella traga saliva y toma fuerza, valor para decir lo que quiere decir sin morir en el intento de un ataque al corazón.
-Estoy enamorada de un hombre increíble.-Draco siente una puñal desgarrándole el esternón con cada uno de esas palabras.- Es valiente, sacrificado, inteligente, buen conversador, tiene un corazón de oro aunque él no lo sepa, además es terriblemente atractivo ...-Ella sonríe con picardía.- Es una pena que esté en la cárcel por un delito que no cometió... Ufff y menos mal que no está en celda mixta compartida porque sino lo habría violado hace tiempo...
Draco levanta una ceja y repasa lo datos que le ha dado, la mira con sorpresa y menea la cabeza negativamente.
-No te convengo, esto va a ser un error de los grandes.
Hermione le mira con los ojos teñidos del dolor que produce el rechazo.
-Si no sientes lo mismo solo tienes que decirlo... Soy adulta, puedo soportar el rechazo.
-No seas ridícula...-sonríe y no puede creer su suerte.- Estoy loco por ti desde hace demasiado, sino no dejaría que me cortases el pelo... Pero sinceramente creo que deberías buscarte a un hombre que no estuviese entre rejas, tengo cadena perpetua a mis espaldas, no voy a salir nunca de aquí.
-No tengo intención de irme a ninguna parte ... Voy a seguir viéndote todos los días porque es lo único que deseo.
-No estamos discutiendo eso... ¿Eres consciente de que no vamos a poder consumar nunca por mucho que me quieras? ¿En serio quieres ser dueña de un consolador y novia de un tipo viudo y encerrado?
-¿Quien te ha dicho que no tengo yo un consolador ya ? ¿Eh? Además si a mi me apetece enredarme con un viudo encarcelado, lo hago, y si quieres consumar tengo un par de ideas para hacerlo.-comenta levantando la ceja sujestivamente.
-¿Te me estas insinuando? Nadie se me ha insinuado en años...¿ Estás segura de que de verdad sientes algo por mi? Porque si dices que sí después no habrá marcha atrás.
Hermione nota como los colores le suben a las mejillas y se siente pillada como si fuera una niña pequeña. Nota como el corazón le rompe el pecho y cree que va a morir por combustión espontanea del calor que tiene. Se pone en pie aguantando el tipo sobre sus dos tacones y rodea la mesa con la vista fija en el suelo, cuando llega a él le mira profundamente, intentando saber que es lo que piensa porque hasta ahora la única que ha quedado al descubierto.
-¿Sinceramente? Creo que tu ironía, cinismo, mal humor, carisma y tu interior cultivado se encargaron hace mucho tiempo de romperme el corazón. Pero si alguien me pregunta, le diré que en realidad lo hago porque la cárcel te ha sentado muy bien y ahora estas mucho más buenorro que cuando entraste.-Comenta sonrojándose al final.- Pero la pregunta no es que siento yo, la cuestión es que sientes tu que no me has dado una respuesta coherente desde que la conversación comenzó.
Cuando él al final de la frase se ha levantado de golpe, se han quedado peligrosamente cerca. Tanto que a Hermione le es imposible respirar sin beber de su aliento.
-Hace tanto tiempo que te quiero que hace mucho tiempo que había desechado la idea de que el sentimiento fuese reciproco.-Comenta acariciándole el desordenado cabello.
-Pues he de decirte..
No la permite terminar pero es que tampoco hace falta. Sienten el primer beso como una descarga eléctrica que avanza hasta el centro de sus corazones y les deja sin aliento. En ese momento Hermione no puede evitar perderse en una revelación que le descubre algo que en los libros no se cuenta y que nadie le había contado antes, llega a la conclusión de que hay dos tipos de amores. Uno es manso, se siente suave, casi como si bebieses una copa de vino a traguitos. El otro tipo te altera la sangre y te hace desear más por segundos, se parece un poco al tabaco, sino tienes un cigarrillo en los labios te mueres de ansiedad. Ella, aun ante su inexperiencia en lo que a variedad de amoríos se refiere, apostaría su cuello a que lo que va a vivir con Draco forma parte del ultimo grupo.
La pega a él con las manos esposadas, quiere sentir hasta la ultima parte de su cuerpo, hace demasiado tiempo que sueña con tenerla bajo su cuerpo haciéndola gemir de placer. Pero se contiene porque sabe cualquier funcionario de la presión o visitante podría entrar por la puerta.
-Tenemos que parar aquí, alguien podría entrar ...-Susurra él, observando como ella permanece con los ojos cerrados.
-Te quiero.-Dice ella en un gemido ronco.-Nunca me había sentido así con nadie.
-Yo tampoco.-Contesta Draco con el corazón en la boca viendo como ella recoge para irse.
Harry ha estudiado mucho los papeles que tiene entre manos y se lo ha pensado antes de tomar una decisión tan arriesgada. Sabe de sobra que reabrir una investigación es una forma de admitir que la anterior no estuvo bien hecha, pero, en el caso Malfoy eso no es una novedad para nadie en el departamento.
Por ello cuando él, jefe de departamento, exige la exhumación de los restos de Astoria Greengrass nadie pone en duda su decisión. Cuando un mal trabajo está mal hecho hay que solucionarlo ... Incluso si tienes que corregir lo que tu mismo hiciste.
¿Qué creéis que pasará entre Rose y Scorpius en la biblioteca? ¿Pensáis que pasará algo entre Tyra y Albus? ¿Cómo os parece que va la investigación? ¿Qué os a parecido la ruptura de Ron y Hermione? Contadme lo que opináis es muy importarte para que la historia continuo más rápido porque mi inspiración funciona mejor si me animáis :).
Gracias por la espera.
