SHINTO

CAPITULO UNO: OJOS

Naruto no me pertenece.

Se dice que un descendiente de un dios poseía características únicas, pero una de las más notables eran sus ojos… ojos que cambiaban…

Sabía que iba a morir. Desde el momento en que supe lo que había dentro de mí, me di cuenta que mi vida no iba ser tan larga que digamos. Jamás le di mucho pensamiento a cómo iba a morir, pero jamás pensé que iba a ser de esta forma. Y pensar que todo esto empezó como una cuento, una leyenda.

Mi cuerpo estaba paralizado. Este monte sagrado hace que los poderes divinos que poseo se reduzcan al mínimo. Mi propio chakra esta bajo y si hago un jutsu más, me llevaría a mi fin. Si muero ahorita todo por lo que hemos luchado durante estos años, los sacrificios de aquellos que han confiado en mí y me han protegido, todos sus esfuerzos serian en vano.

Mi enemigo se ríe, su piel pálida y seca se mira de un color repugnante bajo la luz de la luna roja. Sus ojos dorados brillan como oro derretido… son los ojos de un dios maligno.

― Querida, todos tus esfuerzos son inútiles. No importa lo que hagas, esta guerra ha llegado a su final.

― Te equivocas. ¡Esta batalla apenas está comenzando!

― ¡Ríndete! Tus guardianes han caído. Ya no hay quien te venga a salvar esta vez.

El tiene razón. No hay nadie que me defienda esta vez, pero eso no significa que esto sea el final. Es la hora hime. Justo las palabras que estaba esperando.

― Tienes razón. Este es final. ― Puedo sentir como la energía regresaba a mi cuerpo. ― Esta noche, uno de nosotros caerá y te aseguro que no seré yo.

― Esos ojos…

― ¿No lo recuerdas? Tú mismo me lo dijiste: Todo está en los ojos.

Y bajo la luz de la luna roja, la batalla final comenzó. Que irónico, parece como si todo esto hubiera comenzado ayer…


Papi… ― dijo una niña de grandes ojos grises y cabellos plateados. Tenía unos cuatro años.

Hmmm…― el padre levanto a su niña. Era joven, unos veinte años de edad, para ser padre ante los ojos de civiles pero la vida de un shinobi es corta, y llegar a esa edad era ser muy afortunado y bendecido.

Cuéntame una historia, papi.

¿De qué quieres que te cuente, hime?

¡De ninjas como tú! ― Exclamó la tierna mientras su papa le ponía sus pijamas y la llevaba a la cama. ― Tus cuentos son los mejores.

Ummmm… ― El padre cubrió a su hija con sus sabanas, se recostó a su lado y rasco su barbilla pensativo. ― ¡Ah ya sé! ¿Te he contado sobre el origen ninja?

No papi. ― La tierna lo miraba con sus grandes ojos heredados de su madre. Ha sido difícil ser padre soltero pero jamás había sido tan feliz.

Cuenta la leyenda que los…

Knock knock

Hatake Kakashi despertó agitado. A vaya… hace tiempo que no soñaba… Sentía como su pecho de contraía de dolor. No un dolor provocado por algún kunai o shuriken, sino aquel dolor que no se cura con vendajes o medicinas.

Knock knock

El ninja que copia le echa un vistazo a su reloj de mesa. Dos de la mañana. Se puso su máscara, se levanto de su sillón y camino hacia la puerta, mientras se queja de su resaca y dolor de cuello. No voy a beber hasta quedar inconsciente. Al abrir un jonin lo está esperando.

― Hatake Kakashi.

― Shiranui Genma.

Hokage-sama solicita que todos los jonin al servicio en la aldea se presenten en su oficina en diez minutos.

― ¿Qué sucede?

― No se con exactitud pero parece que hubo un ataque a una villa cerca de la aldea.

― Estaré allí.


Sharingan Kakashi miro a su alrededor. En la oficina del Hokage había un ambiente muy tenso. Se había confirmado que hubo un ataque cerca de la aldea. Tal vez esta tensión se deba a que hace unos seis días había ocurrido el ataque de Otogakure y la aldea sigue en proceso de reconstrucción. Ya habían pasado unos veinte minutos y Hokage-sama aun no se había presentado. Y me acusan a mí por llegar tarde, pensó el jonin.

Las puertas de la oficina se abrieron y entro la persona a la que tanto esperaban. Godaime Hokage-sama tenía un aura muy oscura y Shizune, su aprendiz y asistente, se miraba increíblemente nerviosa. Tsunade se sentó en su escritorio y le ordenó a su aprendiz que le trajera sake.

Demo Tsunade-sama…

― ¡Que lo hagas!

― H-ha- ¡Hai! ― La aprendiz salió corriendo. Pobre mujer… debe de tener una vida muy dura. Hubo silencio total. Los ojos de los jonin presentes en la sala se posaron sobre su líder. Pasaron unos segundos antes que Godaime empezara a hablar.

― A las 01.00 horas el equipo 15 fue interceptado, pidió apoyo y se le fue concebido. A las 01.20 horas el equipo 22 partió hasta el punto donde fue la última comunicación de radio con el equipo 15. Quince minutos después, los jonin de turno en la muralla divisaron fuego y una explosión en un radio de treinta kilómetros de Konoha, en la dirección en la que fue el equipo 22. Hemos perdido contacto con ambos equipos desde hace una hora. La última transmisión fue con el equipo 22 dos minutos antes que se perdiera contacto. Y se las pondré ahora. ― De la nada Shizune apareció con una botella de sake y un pequeño reproductor de audio. ― Lo que se oiga en esta habitación desde este momento es confidencial. No hay porque alarmar a los civiles. ¿Entendido?

Todos los jonin asintieron con la su líder. La Hokage apretó el botón de reproducción. Al principio solo se escuchaba interferencia pero después se escuchaban explosiones y gritos al fondo.

― "¡Aquí Sekirei Sanosuke del equipo 22! El equipo 15 ha caído, no hay sobrevivientes. De los ocho del equipo 22 solo quedamos tres. El enemigo es veloz, como una sombra. Su velocidad es increíble, al principio creíamos que eran varios pero solo es uno. No logro distinguir de donde proviene, no lleva hitai-ate. Sus características técnicas: parece que se especializa en jutsu de elemento fuego, sus técnicas son totalmente desconocidas para mí, jamás había visto algo así.― Se escucho un grito y una explosión al fondo. ― ¡Otro miembro ha caído! ¡Repito, otro miembro ha caído! Es imposible retirarse, es muy veloz. Tratare de conseguir características físicas. ¡Ryuta cuidado!"

Fuyuno Ryuta, jonin especialista en jutsu de agua y es mi vecino, recordó Kakashi.

― "Solo quedo yo…― Dijo el ninja de la grabación ― Es imposible escapar… el enemigo es de sexo masculino, un metro ochenta de alto, no logro distinguir la edad. Tiene cabello corto pero no logro distinguir el color, sus ojos son dorados… ¡Oh por Dios!

Y se corto la comunicación y Tsunade apago el reproductor. Si Kakashi creía que el ambiente antes estaba tenso, ahora era mil veces peor.

― Se dividirán en tres grupos. El primer grupo consistirá de cuatro equipos y se dirigirán al norte, sur, este y oeste de la aldea a revisar por anomalías…― Tsunade empezó a dar instrucciones y los despacho, quedando solo doce jonin en la sala. ― El otro grupo será de búsqueda y rescate. Se dirigirán al lugar del ataque y buscaran pistas sobre quien pudo atacar. Quiero saber qué es lo que buscaba el enemigo, si hay sobrevivientes los traen con vida. El líder será Hatake Kakashi y los miembros son Sarutobi Asuma, Maito Gai, Inoue Midori, Shiranui Genma y Kawashima Ryuho. Repórtense en tres dos horas.

Tsunade se quedo con el grupo que les serviría de respaldo por si las cosas se ponían feas para el equipo de Kakashi.


La zona estaba casi totalmente destruida. Los arboles que habían rodeado la pequeña aldea habían sido arrancados de sus raíces, la tierra que antes había sido verde y fértil ahora estaba negra y muerta. Las casas que habían alojado a familias estaban quemadas hasta los cimientos y las calles estaban cubiertas de sangre, cadáveres de niños y adultos estaban tirados sin más abandono en cualquier esquina. Una escena rival a la masacre del clan Uchiha.

El equipo había revisado con mucho cuidado la zona y no había ninguna indicación sobre de donde provenía el ninja o que buscaba. ¿Sería el ataque era una advertencia? ¿Sera Akatsuki? Pensó Kakashi. No… ellos hubieran atacado Konoha directamente. El equipo se había dividido en parejas para abarcar más espacio, Kakashi junto con Asuma se dirigían hasta el pequeño templo del pueblo.

El templo había quedado curiosamente intacto. Era un templo común por fuera, hecho de madera, con un techo de teja roja rodeado de arboles de cerezo (sin hojas, no había llegado la primavera) y un pozo de los deseos, como le decía Kakashi. Con mucha cautela abrieron las grandes puertas de madera antigua y entraron. Era un lugar muy grande y espacioso, por dentro solo había un gran altar con muchas ofrendas de cosechas. Kakashi se acerco al altar, se fijo que al lado derecho del altar entre las columnas había un santuario, una estatuilla de un hombre en túnicas estaba colocada sobre un pedestal y, a los pies de la estatuilla, había cientos de velas apagadas. El ninja que copia reconoció la figura.

― Vaya…

― ¿Qué sucede? ― Preguntó Asuma.

― Shinto. Este es un templo para el dios de la luna, Tsukiyomi. Ya veo… puede ser…

― ¿Ser qué?

― Estas tierras son muy sagradas. Según las leyendas Shinto, todos los templos son tierra neutral, sin importar a que Dios pertenezca, y ni una sola gota de sangre debe de tocar sus suelos. El día en que se derrame sangre en un templo, significara que uno de los niños nobles regreso al cielo y que los otros han muerto.

― ¿Y esto que tiene que ver con lo que estamos buscando?

― Esto significa que nuestro enemigo es muy religioso y su religión es la Shinto. Y como ataco una aldea seguidora de Tsukiyomi significa que sigue a Amaterasu.

Kakashi sintió una presencia desconocida en la habitación. ¡Movimiento a la derecha! Una sombra salió corriendo por detrás del santuario hacia una de las salidas laterales del templo.

― ¡Alguien escapa! ― grito Asuma.

Ambos jonin siguieron al sospechoso en fuga. Este se dirigía hacia el bosque en la parte trasera del templo y salto hacia las ramas. Tiene habilidades ninja, pensó Kakashi. El jonin empezó a analizar la figura del sospechoso con los datos proporcionados por el ninja caído de la cinta.

El fugitivo es veloz pero no los suficiente. Sus pasos son irregulares y algo torpes, puede que este herido o sea un aficionado. Estatura aproximada es de un metro diez, demasiado pequeño y tiene cabello largo, posiblemente un menor de edad y de sexo femenino. Kakashi aplico un poquito de chakra es sus pies y dio una salto, derribando al fugitivo o fugitiva.

― ¡No! ― Y resulto que era una niña, no mayor que sus estudiantes. Su piel era pálida como la de él, era delgada, de apariencia frágil y cabello liso y negro como la mismísima noche. Inquieta estaba (mejor dicho aterrada), tenía los ojos cerrados y lo golpeaba con los puños, pataleaba y lloraba.

― Quieta. No te haremos daño ― dijo Kakashi.

― Déjeme ir por favor…

― Mírame ― Kakashi dijo, descubriendo su ojo izquierdo.

La niña levanto su rostro. Su cara era redonda reflejaba su edad perfectamente, sus labios eran rosados, el labio, su inferior un poco más grueso que el superior, y su nariz fina. Su ojo sharingan se fijo en los ojos de ella. Se sorprendió por unos segundos pero se recupero rápidamente. Los huracanes del sharingan empezaron a girar y la niña quedo dormida profundamente en sus brazos.

― Regresemos a la aldea. ― dijo mientras la acomodaba en sus brazos para el viaje. Miro hacia el cielo, faltaba una hora para amanecer, y luego miro el rostro de la niña. Ella tendría aproximadamente su edad. Esos ojos…

― ¿Sucede algo Kakashi? ― Preguntó Asuma mientras encendía un cigarro.

― Nada ― Volteo a ver a su compañero de equipo. ― ¿Sabías que los ojos grises no son muy comunes?


NOTA DE AUTOR: Aqui esta el primer capitulo de Shinto ¡Yay! Lo iba a publicar hasta el siguiente mes pero no me pude resistir. Aqui muestro como sera la estructura basica de la historia, estoy super emocionada. Me alegranrian y motivarian mas si dejaran sus comentarios y criticas! Quiero saber que opinan! Por lo menos quiero unas seis porfaaa!


Capítulo Dos: Destinos

― ¿Cual es nuestro destino? - preguntó irónicamente mi compañero en armas .

Hacia la muerte, pensé, caminando hacia el norte, dando inicio al capítulo final de mi vida.