SHINTO

CAPÍTULO DOS: DESTINOS

Naruto no me pertenece.

He contado los días desde que la deje abandonada e inconsciente a la orilla de aquel río. Me fue muy difícil apartarme de su lado pero ambos sabíamos que nuestro tiempo juntos era limitado. Mi reloj de arena ya se había acabado y el de ella apenas empezaba a tirar sus primeros granos de arena.

Cien días han pasado y el ultimo recuerdo que tiene de mi son de violencia, sangre y muerte. Aunque nuestros destinos fueron tallados en piedra desde el momento en que nacimos, marcados por esta herencia maldita de la cual no podemos escapar y nuestros caminos se cruzaron por burla de los dioses, no podré acompañarla hasta el final de viaje.

― ¿Cual es nuestro destino? ― preguntó irónicamente mi compañero en armas, nuestras vestimentas bailando con el viento. Mis ojos negros observaron la luna llena.

Hacia la muerte, pensé, caminando hacia el norte, dando inicio al capítulo final de mi vida.


La Aldea de la Hoja se caracteriza por poseer un clima soleado y agradable, hoy no iba a ser la excepción. Los civiles abrieron sus negocios a tempranas horas de la mañana, los niños corrían rumbo a sus escuelas, ninjas y comerciantes iban y venían, según Hatake Kakashi, un día común en Konoha... Con una excepción.

Sus ojo único descubierto miró a la pequeña niña a su lado, vestida en un kimono corto amarillo, sandalias ninja y con su cabello negro en una cola baja se miraba aun mas pequeña. Hacia una semana que la había 'rescatado' de la, ahora denominada, Zona Cero a las afueras de la aldea. En una reunión con Hogake-sama, se dio a conocer que la niña había perdido la memoria debido al trauma, no podía recordar ni su nombre y, las enfermeras del hospital donde estuvo bajo observación, le dieron el sobrenombre de Chibi-chan por su baja estatura. El consejo de la aldea tomo la decisión de acogerla y tenerla bajo vigilancia, mientras la jovencita de ojos grises recuperaba sus memorias.

Si sobrevivió fue porque tiene algo especial que el enemigo tal vez quiera, fueron las palabras de Danzo. Tsunade puso a la niña bajo la tutela de Yuuhi Kurenai, pero la kunoichi se encontraba en una misión junto a sus genin.

Y es así como yo quede con el trabajo de niñera, suspiró Kakashi en su mente. La niña permanecía callada, ni una sola palabra desde que abandonaron la torre Hokage y, para rematar, ya iba tres horas tarde para juntarse con sus estudiantes. Bueno, esta vez si tenia excusa.

― ¡Llega tarde! ― gritaron Naruto y Sakura al unísono mientras Sasuke permanecía callado, observandolo con ojos intensos. El Uchiha ha mostrado un comportamiento extraño tras el encuentro con su hermano. ¿Que planes recorrían la mente de su estudiante prodigio?

Gomen gomen, tenia que recoger a Chibi-chan en la torre Hokage.

― ¡Mentira! ― gritaron otra vez los escandalosos alumnos hasta que analizaron la oración y la compararon con las excusas anteriores de su sensei. ¿Chibi-chan?

Sharingan Kakashi introdujo a la niña a sus estudiantes y anunció que ella los acompañaría en su entrenamiento de hoy antes de integrarse al equipo diez. Observo sus reacciones con cuidado, mientras Sakura y Naruto la saludaban con energía sin notar la falta de respuesta, Sasuke la estudiaba. De pronto, los ojos de ambos se conectaron y sucedio algo inesperado... El rostro del ultimo Uchiha se frunció, como si estuviera pensando en algo muy rápida e intensamente, luego sus ojos se tornaron rojo sangre, su expresión se endureció y de sus labios salieron palabras que intrigaron al joven sensei...

― Ningún mito me detendrá de mi venganza.


Pasaron las horas y el equipo siete entrenaba sin parar ejercicios para aumentar sus reservas de chakra. Naruto y Sasuke tenían reservas mas grandes de lo normal para alguien de nivel genin pero Sakura no estaba aun al nivel de sus camaradas. Kakashi los vigilaba y de vez en cuando les daba consejo pero sus ojos a veces se desviaban hacia su pequeño y callado encargo.

Ella se encontraba sentada a las orillas de la laguna del campo de entrenamiento, sus dedos hacían pequeños círculos en el agua creando diminutas olas. Ahí fue cuando el joven sensei notó que sus yemas expulsaban leves ondas de chakra que se combinaban con el agua. ¿Será posible que...?

― ¡Ne, Chibi-chan! ¿Qué es lo que haces? ― pregunto el ninja que copia. Ella no contesto, solo lo miro fijamente con sus grandes ojos grises, al cabo de un minuto los redirigió al lago. Kakashi volvió suspiro mentalmente. ― La energía que expulsas de tus dedos se llama chakra y puedes moldearlo a tu gusto. Si aprendes a controlarlo de manera correcta, podrás manipular la naturaleza a tu alrededor.

― ¿Eso es posible? ― pregunto su suave voz con cierto tipo de entusiasmo.

― Claro. Una vez sepas como controlar el chakra podrás controlar uno o varios de los elementos. Por ejemplo, mi energía elemental es el rayo por lo tanto puedo controlarlo hasta cierto grado.

― Hatake-san... ― dijo tan bajo que si no fuera por los oídos entrenados del jonin, no la habría escuchado. ― Quiero ser un ninja.


Habían pasado dos meses desde su primera y única plática con Chibi-chan. El equipo diez había llegado de su misión con 12 horas de anticipo y Kurenai lo había relevado de su interesante encargo. Ella se dedicaría de entrenar a la pequeña de ojos grises y educarla en el arte de ser una kunoichi de Konoha. Kakashi se preguntaba como era que la niña podía expulsar chakra regularmente y no saber que era. ¿Será que era una reacción inconsciente?

En ese tiempo, las cosas en su equipo se habían vuelto mas complicadas. El jonin confrontó al joven Uchiha, exigiendo que le diera una explicación sobre su reacción ante la nueva miembro de la aldea. El vengador se rehusó a dar una respuesta.

La sed de poder de Sasuke iba en aumento, Hatake lo vigilaba con recelo. El adolescente se despertaba temprano, entrenaba, comía, hacia sus misiones del día y volvía a entrenar. Terminaba su monótona rutina y se encerraba en su solitario apartamento, al día siguiente el joven repetía el ciclo una vez mas. Las peleas con Naruto iban en aumento, al principio irritantes, pero después que el contenedor del zorro de nueve colas y el heredero Uchiha casi se matan (y arrastran a Sakura a la tragedia), Kakashi comenzó a preocuparse.

Habló con Sasuke antes de partir a su misión... recurriendo a alambres reforzados con chakra.

"¿Que tal si yo matara a todos a los que amas?"

"No podrías... Todos ya murieron."

No le extrañó la pregunta del joven, la esperaba, pero aunque su rostro no mostraba una expresión de dolor, sino una sonrisa fingida, Hatake sentía viejas heridas abrirse. "Papi, papi..."

― Hatake-san.

Cerró el baúl de los recuerdos y enfocó su atención en la persona que tenia en frente. Su cabello estaba mas corto y su vestimenta era mas adecuada para úna kunoichi en entrenamiento: pantalones cortos, una camisa de red y por encima un chaleco amarillo, vendas protegían sus tobillos y muñecas, usaba su hitai-ate como Sakura.

Chibi-chan... ¿Que haces en la calle a esta hora?

― Quiero hacerle una petición, se que tiene una misión pero es algo pequeño.

― Hazlo rápido.

― Quiero que me entrene en jutsu de agua.

― ¿Por qué no se lo pides a tu sensei? No se supone que para eso te la asignaron. ¿Para que te entrené? ― Aunque sonaba frío, Kakashi sentía cierto nivel de intriga.

― Kurenai-sensei es una gran kunoichi pero su especialidad es en genjutsu y usted es uno de los mejores... Onegai Kakashi-sensei... Entréteme.

― ¿Cuales son tus razones?

Por unos momentos reino el silencio entre el veterano y la novata. La brisa soplo con algo de intensidad como si quisiera que las palabras que la joven pronunció fuesen llevadas hasta los cielos, al lecho de los dioses...

― Esta en mi destino...


NOTA DE AUTORA: Y aqui esta el segundo capitulo; espero que cumpla sus expectativas. El comienzo era diferente pero decidi cambiarlo para que no tuvieran tantas pistas sobre futuros capitulos xD. Dejen sus comentarios! Ya sean halagos o criticas todos son bienvenidos! Le quiero agradecer a White Muse por su mensaje! Me animo mucho a apurarme en publicar este capitulo! Me alegra haberte animado a que subas tu historia; la esperare con ansias para leerla! Gracias por leer Shinto! Espero sus comentarios!


Capitulo Tres: Cicatrices

Cuenta la leyenda que una vez Tsukiyomi y Amaterasu se encontraron al borde de un monte sagrado. Se dice que la batalla fue tan intensa que el monte fue destruido hasta sus cimientos...