I don´t like cities, but I like new york
Other places make me feel like a dork
Los Angeles is for people who sleep
Paris and London baby you can keep
Madonna Louise Veronica Ciccone
Luego decide que tiene que hacer desaparecer la prueba del delito cuanto antes, no tirándolo a la basura, si no bajando a la calle directamente.
Mira el ascensor con recelo, ¿y si luego no se acuerda de cómo...? Es decir, es uno de esos ascensores, lo comprobó ayer al subir.
El americano hace los ojos en blanco y se sube al elevador. Luego saca una llave metiéndola en una ranura, se quita los lentes para poner su ojo derecho en una mirilla para que se lo escaneen, coloca su huella digital en una lector, toma una lanceta, se pica un dedo con ella colocando una gotita de sangre en una placa y finalmente se vuelve Inglaterra.
―¿Me prestas tu pasaporte, please? ―le pregunta. El británico levanta una ceja y lo busca en el bolsillo interior de su abrigo, tendiéndoselo.
―Bien. Creo que no conoces este sistema nuevo, ¿o sí? ―continua, mirándole y tratando de recordar si ha venido o no a esta casa antes. Pasa el pasaporte por un lector―. Pon tus huellas aquí, please ―pide señalándole la placa. Él lo mira incrédulo, pero hace lo que le pide.
―Bien, ahora acércate aquí ―le señala la mirilla del escáner y toma una lanceta y la mano de Inglaterra.
―¡Por la reina! que te gusta jugar a los espías ―protesta mientras Estados Unidos le pincha el dedo. El muy quejica... aunque no lo admitirá, le encanta. A él no le dejan tener todo eso y por su sangre corre la sangre de James Bond.
―No es jugar a los espías, es sólo por seguridad ―aclara como si tal cosa.
―Of course. Supongo que lo más duro fue renunciar a las ventanas ―comenta sarcástico. El americano pone la sangre en una plaquita nueva, que se ha cambiado robotizadamente en cuanto él puso la suya.
―¿Las... ventanas? ―le pregunta con el ceño fruncido mientras pica una clave y las puertas del elevador empiezan a cerrarse lentamente.
―Pues una obertura al exterior... ―empieza el inglés deduciéndolas como el punto más débil de una fortaleza infranqueable. Se detiene mirando a Estados Unidos. Recuerda con quien está hablando y decide que no quiere que se muera por falta de luz solar si le hace notar lo evidente―. Da igual, era un chiste.
―Ahora viene lo complicado ―dice ignorando eso último, sin entender el chiste. En cuanto la puerta termina de cerrarse, una voz robotizada le pide que introduzca una nueva clave de acceso para mover el elevador. Antes de ponerla se gira hacia él―. Quítate los pantalones ―le ordena llevándose las manos al cinturón.
―So... sorry? ―vacila Inglaterra flipando. Mientras el otro se encoge de hombros y empieza a desabrocharse los pantalones.
―Es necesaria una revisión completa ―explica bajándoselos él y mirando al mayor.
―¿No seria mejor unos de esos arcos que...? ―empieza, todavía paralizado. ¿Se había sonrojado? si no lo había hecho es que se le ha olvidado, pero lo hace.
―Vengaaaaa... ―pide el menor, serio. Le acerca la mano a su cinturón y empieza a jalar de él. Inglaterra trata de detener las manos de Estados Unidos, cada vez más nervioso.
―Esto es... es demasiado ―sentencia. El otro hace los ojos en blanco, impaciente.
―England ―le dice serio de nuevo―. Please ―pide y se lleva las manos al resorte de sus propios calzones y se mete los pulgares de cada lado. Antes de bajárselos, mira a al mayor como arreándole, quien termina contra la pared... seguramente tratando de fundirse con ella. Oh, sí, y cerrando los ojos tratando de no mirarle.
―¿Vas a hacerlo o no? ―le pregunta serio, mirando el tecladillo.
―Of course not, bloody git! ―protesta, el americano suspira fastidiado.
―De verdad, Engalnd. Yo no sé que es lo que te parece tan grave. En serio, sera algo rápido, ¡te lo prometo! ―lo mira con ojos suplicantes―. Please, no quiero ir a un hotel. Tengo algo nuevo ahí arriba que quiero enseñarte y... c'mon, pleaseeee.
―Es que es una exageración ―trata de defenderse abriendo un ojo y luego volviendo a cerrarlo―. Te prometo que soy yo, ¿ok?
Estados Unidos le vuelve a tomar del cinturón para abrirselo.
―Ya hemos ingresado tu sangre. Si ahora no lo haces pensarán que eres un talibán que quiere invadirme y... van a traer todo un equipo SWAT, y probablemente terminemos muertos los dos ―explica desabrochando el cinturón―. No hay otra opción, ¡bájatelos!
El británico abre los ojos al sentir lo que hace el menor con su cinturón, llevando de nuevo sus manos para detenerle cuando ya esta desabrochado.
―¡Es una estupidez! ¡ya he puesto mi sangre! ya pueden saber cuales son o no mis intenciones de... ―se queda callado por el doble sentido. Estados Unidos le ignora desabrochando el botón del pantalón y bajando el cierre, aun serio.
―Bloody hell! ¡yo colonicé una vez este territorio! ¡ya deberían saberlo sin necesidad de todo esto! ―sigue protestando aun agarrándole las manos y dando un saltito al sentirlas dentro de los pantalones, demasiado cerca. Oh, y cada vez más colorado.
El estadounidense, serio aún, suelta sus pantalones, que caen al suelo ¿sabes? por la gravedad.
―Bloody hell! ―protesta viéndolos caer y el acto reflejo es tratar de agacharse para recogerlos. El otro le pone la mano en el hombro.
―Venga, no te portes como un crío ―le dice imitando el tono que ocupa con él.
―¡No me estoy portando como un crío! ―protesta levantando la cabeza agachado y entonces se da cuenta de que acaba de quedar con la cara a menos de un palmo de Florida. Se lleva las manos a la nariz, abriendo mucho los ojos y apartando la cara.
―Vengaaaaaaaa ―pide de nuevo el americano, jalándolo para que se ponga de pie―. Nos va a tomar toda la noche sólo el entrar a la casa ―protesta, ignorando todo el asunto del hilillo de sangre, aun serio―. Englaaaaand... C'mon, pórtate como un adulto, ¿vale? No has hecho todo ese escándalo por el escáner de la retina ―sigue insistiendo.
Inglaterra esta como demasiado shokeado para seguir protestando, por suerte para todos. Se deja tirar quedándose de pie, tratando de contener su hemorragia y pensando que quizás no tendría que haberse pinchado el dedo. Es decir, que no habría sido necesario, si llega a saber esto... y se pregunta si van a tener que hacerlo cada vez que se vayan... se plantea conseguir un ala delta para entrar y salir por las ventanas.
―Y ni se te ocurra morirte, ¿eh? ―le dice mirándolo con el ceño fruncido y señalándolo con un dedo. Luego se gira hacia el teclado y pica la clave―. Good! ―exclama en cuanto ve que el elevador se mueve. Luego se gira a mirar al británico, con una expresión completamente diferente en la cara y cierto aire triunfal.
El elevador sube con caaaaaaaaaaaaalma... muuuuuuuuuuucha mucha caaaaaalma.
―¿Sabes? ―pregunta Estados Unidos sonriendo y volviéndose a llevar las manos al resorte de sus calzoncillos, mientras Inglaterra sigue shockeado y busca un pañuelo en sus bolsillos para limpiarse la nariz.
―Recuerdo haberte dicho que se requería una revisión completa... ―continua, sonriendo y acercandosele un poco para limpiarle el hilillo de sangre con la manga de su chaqueta. Él le mira fulminante, apartando un poco la cara, todavía sonrojado, pensando que como ahora le diga que lo ha hecho aproposito no sabe lo que hará.
El estadounidense insiste acercándose a pesar de que gira la cabeza. Sube una mano para tomarle la cara y girársela para que le mire.
―Pero no recuerdo haberte dicho que yo era quien planeaba hacer la revisión ―concluye entre risas, antes de besarle. Las puertas del elevador se abren hacia la sala de la casa y si alguien dudaba de si Inglaterra seguía medio dormido, podría olvidar esa estupidez en este instante.
Sonríe como un bobo, sonrojándose un poco por lo que vino a continuación y luego sacude la cabeza tratando de centrarse: bajar solo en acensor. No sabe el código númerico. Estados Unidos metió un código, está seguro. Pero no lo necesita para ir abajo y, además ese bloody git no puede ya tardar mucho, seguro ni siquiera se ha llevado una chaqueta. Se va al ascensor con determinación y le da al botón.
Luego recuerda los treinta grados y se lleva el abrigo, justo cuando las puertas se abren se mete dentro.
―Please enter the code number ―indica el elevador en tono plano y con voz metálica, prendiendo el tablero.
El británico pone los ojos en blanco y se acerca al tablero, no puede ser que lo haya dejado encerrado, tiene que ser un numero que el conozca... espera. Decide una combinación. Aunque consciente de que Estados Unidos es demasiado paranoico para que funcione.
―0407 ―marca.
―Wrong code number ―dice la voz de mujer―. Please enter the code number ―repite.
Él frunce el ceño. Bueno, era demasiado obvio que eso no sería, es decir, su cumpleaños es demasiado evidente hasta para él.
―¡Vamos, piensa! ―se anima a si mismo―. 1776 ―teclea un poco a desgana, el año en que se declaró la independencia.
―Wrong code number ―dice la voz de mujer―. Please enter the code number ―repite.
―Bloody hell! ―protesta, era un bloody país, si tenia que estar introduciendo fechas importantes, no iba a acabar en la vida. Mira alrededor, quizás había sido una estupidez después de todo. Tendría que hablarle de los incendios y de lo peligroso que era esto en caso de que hubiera uno cualquier día.
―Si desconoce la clave, favor de marcar 040 y rendirse ―dice la maquina de repente―. Please enter the code number ―repite.
―¿Re... rendirme? ―pregunta flipando un poco―. 1607 ―teclea con cierta sonrisita esperanzada, el año en que empezó la colonización, la primera vez que se vieron.
―Wrong code number ―dice la voz de mujer―.Si desconoce la clave, favor de marcar 040 y rendirse ―dice la maquina de repente de nuevo.
Frunce el ceño de nuevo, bloody hell... además ¿cuántos intentos tendría? es decir, no puede ser que siga intentándolo in eternum.
―1788 ―teclea, el año en que se hizo la constitución vigente en Estados Unidos.
―Wrong code number ―dice la voz de mujer.
―2106 ―teclean la fecha de la constitución.
―Si desconoce la clave, favor de marcar 040 y rendirse ―dice la maquina una vez más―. Le recuerdo que este es un país libre y no tenemos piedad con quien no se rinde ―agrega la voz, otra vez sin venir a cuento.
¡Rendirse! ¡pero como va a rendirse! aunque cada vez esta más asustado de que el ascensor se convierta en una celda hermética y no pueda salir de allí hasta que alguien haga explotar algo.
―Yo le recuerdo que una vez le hablé de la importancia de la diplomacia y respetar los derechos de las personas ―protesta Inglaterra sin saber si la voz le escucha, pero dándole igual.
―Please, ingrese su código personal―pide la máquina ahora.
―¡Oh! ¡Por la reina! Justo cuando empezábamos a divertirnos ―protesta Inglaterra con sarcasmo y trata de presionar todos los botones y de abrir las puertas. Es definitivo, se va a comprar un ala delta... y los calcetines. Aunque no se imagina yendo en kilt y en ala delta.
―Mr. England, please ingrese su código personal ―agrega la maquina, sorprendentemente.
Bueno, de hecho sí se imagina, pero es algo que prefiere no... detiene sus pensamientos y se vuelve a la pantalla levantando las cejas. ¿Cómo sabe quién es? ¿Código personal? ¿Qué código personal? ¿Será el numero del pasaporte? Prueba a introducirlo.
―Wrong code number ―dice la voz de mujer―. Mr. England, please ingrese su código personal ―agrega la maquina.
Inglaterra empieza a desesperarse. Su código... será algo que tenga que ver con él... ¡ya ha puesto algo que tenia que ver con él! bloody hell.
―2304 ―teclea, su propio día nacional.
―Clave correcta. Please, mire la luz roja.
―¡Ja! ―suelta triunfante―. Y a esto le llama seguridad... ¡Si hasta tiene ventanas! ―añade sonriente como si lo hubiera descubierto a la primera y luego hace lo que le pide.
―Ponga sus huellas en la placa ―sale una placa color rojo oscuro. El inglés obedece sonriendo y pensando que a la próxima vez que se monte él solo a esto, marcará 040 a ver que pasa.
―Mr. England, coloque una gota de sangre en el medidor ―frunce el ceño. Eso ya no le gusta, parece el sistema para entrar a la bloody cueva de Voldemort, donde escondía su horrocrux en el sexto libro (Inglaterra el freak). Busca en los bolsillos de su abrigo, debe tener aún el pañuelo de ayer. ¿Valdrá la sangre seca? trata de poner un poco sobre la plaqueta del medidor.
―Thank you, Mr. England ―agradece el elevador mientras empieza a moverse
―Eeer... yes, your welcome ―responde Inglaterra mientras lleva la mano a la pared, un poco impresionado. Cuando llega abajo se detiene con suavidad y la puerta hace un sonido para abrirse, pero no se abre. El inglés levanta las cejas (y eso es mucho pelo en movimiento).
―Mr. England ―la voz hace una pausa―. Please, bájese los pantalones ―solicita con voz amable.
El británico parpadea un par de veces. Es decir, recuerda que ayer les pidió lo mismo y a partir de ahí fue cuando... sonríe como un bobo y se sonroja... ¡pero se suponía que había sido todo una treta de Estados Unidos!
―Ni siquiera llevo unos bloody pantalones, bloody machine of the hell! ―protesta agarrando el borde del kilt.
Estados Unidos vuelve caminando rápidamente (no puede correr cargando un café), ahora si literalmente HELÁNDOSE.
El inglés mira alrededor buscando algún botón que abra las puertas en caso de emergencia, o alguna puerta que haga que pueda salir de allí, por ejemplo, en caso de fallo eléctrico. Introduce de nuevo su código en el tablero un par de veces y de forma despesperada.
―¿Aún no te ha quedado claro quien soy? ―le grita al ascensor.
―Mr. England, please bájese los pantalones ―repite la voz en tono neutro.
―¡Que ya te he dicho que no llevo pantalones! ¡computa eso en tu bloody inteligencia limitada! Y como no me dejes salir voy a ser el que se suba con un destornillador la próxima vez y verás cuanto daño puede hacer alguien que no sabe lo que hace! ―sigue gritando mientras golpea las puertas.
―Si usted quiere rendirse, please marque 040 y atengase a las consecuencias ―explica la voz, pausadamente.
Frunce el ceño y se plantea bajarse el kilt... venga, ahora está solo, no es como que... y luego recuerda todo lo que puede hacer esa bloody maquina, seguramente podría hacerle una foto o algo así...
―¡A tu dueño le costó más de quince minutos quitarme los pantalones, ni te creas que tu vas a tener más talento que él ni en un millón de años! ―le grita... y luego se tapa la boca consciente de lo que acaba de decir, pensando en si habrá quedado grabado o algo así… seguro esa máquina también tiene micrófonos―. Bloody hell... ―protesta con las manos en la boca, se ha dejado llevar por la ira, pensando que estaba solo―. ¡ELIMINAR REGISTRO DE AUDIO! ¡ELIMINAR REGISTRO DE AUDIO! ―grita desesperado tratando de darle una orden.
La puerta del elevador se abre y suena la risa pregrabada de Estados Unidos.
Inglaterra mira alrededor sorprendido, sin poderlo creer y sale de ahí corriendo antes de que el ascensor decida cambiar de idea... ¿qué acababa de pasar? ¿cómo había conseguido...? bueno, daba lo mismo, al menos había preservado su dignidad. Excepto por... ¡demonios! tenía que conseguir borrar ese registro de audio.
Se dirige hasta el triturador de basura, al otro lado del parking lanza la bolsa de dulces y vuelve hasta la puerta del ascensor y pica el botón "aquí vamos de nuevo" piensa para si mismo.
―Please ingrese su numero de seguridad ― teclea el código, su día nacional.
―Please ponga el ojo en el láser ―obedece distraidamente mientras sigue pensando en como conseguir borrar el audio.
Estados Unidos, que a estas alturas esta prácticamete como Walt Disney, llega al elevador y pica el botón después de pasar la entrada principal.
―Good morning, Mr. England ―lo saluda el elevador y empieza a moverse.
―Yes, good morning ―responde aun distraidamente y luego cae en la cuenta―. ¡Help! ―prueba.
El elevador se detiene y se encienden las luces. Una sirena empieza a sonar y el teléfono de Estados Unidos recibe un mensaje.
―¡Oh!, ¡bloody hell! what's wrong now? ―pregunta el inglés, exasperado, apoyándose contra la pared.
―¿Iggy? ¿Iggy? ―la voz de Estados Unidos resuena en el elevador.
―¿A... américa? ―pregunta mirando al techo, de donde procede la voz.
―¿Estas bien? ¿Ha pasado algo? ―el estadounidense pica el botón del elevador con frenesí.
―Yes! Yo solo... esta máquina infernal se ha puesto como loca ―explica―. ¿Qué hago?
―Joan, please. Estoy en el piso de arriba, ¡muévelo! ―comanda Estados Unidos―. ¿Te ha pasado algo? No te asustes, estoy aquí... ―repite con voz consternada mientras pone su café en el suelo y abre una puertita sobre los botones del elevador y se quita las gafas.
―¡No! es... ¡yo no he hecho nada! ―protesta tratando de defenderse por que se siente culpable por haber tratado de desconfigurarla― No estoy asustado, git! ―miente.
Si esto fuera exactamente como en la mente de Estados Unidos, muchas cosas serian diferentes... Muchas.
Para empezar no tendría frío, porque abajo de su ropa de calle traería el disfraz con una U en el pecho bordada con sus colores nacionales... Y dorado. Además, no traería esta mierda de desayuno, sino que habría volado hasta Europa para traerle Starbucks a Iggy.
Bien pensado, tampoco vivirían aquí sino en kriptón y probablemente... "parpadea poniendo el ojo en el láser mientras escucha a Joan asentir y al elevador moverse". Naaah! El es un héroe igual, U o no U en su pecho.
―¡IGGYYYYY! ―le grita abriendo las puertas con las manos.
―God save the queen... ―susurra Inglaterra todavía contra la pared, entre asustado y sorprendido cuando la puerta se abre y el americano entra al elevador, como buen héroe que es.
―¿Estás bien? ¿ESTÁS BIEN? ¿ESTÁS HER...? ―se detiene al mirarlo y flipa.
―¡Pues claro que estoy bien! you git! ―protesta soltando la pared, tratando de recuperar el temple, arreglándose la corbata como si cualquier cosa―. ¡Esta máquina es un peligro!
―Holy... ―empieza a decir suavecito, Estados Unidos. Ignorando los gritos y bajando la cabeza hasta llegar a la orilla del kilt.
Inglaterra también lo mira de arriba abajo, dándose cuenta de la nieve que lleva por encima de la ropa.
―¡Estás congelado, idiot! ¡Te he dicho que te pusieras una chaqueta! ―le riñe.
―... crap ―termina en un susurro.
Glosario de términos:
James Bond: personaje ficticio creado por el novelista inglés Ian Fleming en 1952 en quien Inglaterra se refleja de tanto en tanto.
England: Pequeño animalillo rubio, histérico y chillón de cejas superpobladas. Mantenerse alejado de cualquier cosa que cocine.
Of course: En una aproximación vendría a significar "¿Cómo te atreves a preguntar semejante obviedad, idiota?"
OK: Vale, viene de la expresión "0K" o "0 Kills" que se usaba en la guerra cuando en una campaña había "Cero Muertos", es decir, todo había ido bien.
SWAT: "Special Weapons And Tactics" Armas y tácticas especiales. las unidades especializadas en intervenciones de gran peligro de diversos cuerpos policiales de Estados Unidos.
Good: Bien
Please enter the code number: Por favor, introduzca el código numérico.
Wrong code number: Código numérico incorrecto
Voldemort, Horrocrux, Sexto libro: Referencias a la saga de libros Harry Potter de la escritora británica J..
Freak: friki, monstruito, se dice de una persona aficionada a algún tipo de libro, película, juego, o cualquier fetichismo de una manera un tanto más obsesiva y enfermiza de lo normal.
Thank you: Gracias.
Your welcome: De nada.
Bloody machine of the hell: cualquier máquina que tenga más de dos botones y no obedezca a Inglaterra a los dos segundos de comandarle algo.
Good morning: buenos días (versión extendida)
Help: Ayuda
What's wrong now?: ¿Qué está mal ahora?
Idiot: Estados unidos (a veces Inglaterra si esta especialmente rebelde)
Gracias por los comentarios, la historia ya no aparece como un oneshot :D
