Little Joe never once gave it away
Everybody had to pay and pay
A hustle here and a hustle there
New York city is the place where they said:
Hey babe, take a walk on the wild side
I Said hey Joe, take a walk on the wild side
Lewis Allen Reed
―¡Cálmate, bloody hell! No... yo... creo que fui yo ―le dice antes de que empiece a hacer de esto un DRAMA.
―La instrucción fue dada por Mr. United Kingdom of Great Britain and Northern Ireland. Registro sanguíneo AE452331 tomado a las 07:03:02, verificado a las 07:03:05 El día de hoy a las 07:22:16, registro U542130ER desde la cocina de la Homeland House ―dice Joan al mismo tiempo que Inglaterra da la misma explicación.
Estados Unidos se queda en blanco, con un sonido de piiiiiiiiiiiiiiiiiiiii en la cabeza.
―¡Pero mi instrucción no fue esa, bloody machine of the hell! ―grita el británico defendiéndose.
―W... wh... what? ―el americano quita la mano violentamente y lo mira con los ojillos desorbitados.
―¡Yo no dije que borrara todo el correo! es decir, yo no... ¡ella se fue de madre con el error! ―sigue defendiéndose.
―W... Wait, wait... ―Estados Unidos sigue intentando entender ALGO de lo que escucha.
―Yo solo... yo quería... yo no... ―continua defendiéndose bajando cada vez más el tono, recostándose en su asiento―. Yo no esperaba que... i'm sorry ―dice muy muy muy bajito.
―¿Confiesas haber borrado...? ―empieza mirándole con la boca abierta.
―¡ESA NO FUE MI INSTRUCCIÓN! ―grita aun defendiéndose.
―El registro de la instrucción también ha sido borrado ―declara Joan, a modo de respuesta.
―¡Ah, mira que conveniente! Pero quién te dio las instrucciones no se te ha olvidado, ¿eh? ―protesta Inglaterra con sarcasmo para el coche, de hecho, no sabe muy bien a donde dirigir sus palabras.
―Joan... go away. Vete. Please ―ordena Estados Unidos en un susurro dejando de mirar al inglés.
―God save the queen... ―protesta él pellizcándose el puente de la nariz.
―No quiero ninguna grabación, ningún vídeo, ningún registro de audio ni de vídeo, ni de localización, no quiero nada... y no vuelvas hasta que yo te active MANUALMENTE. ¿Escuchaste? ―sigue el americano a lo suyo.
―Password ―solicita Joan.
―LOCKHEED P-38J LIGHTNING USA WWII ―declara con voz clara y fuerte.
―Accepted ―indica y luego hay un sonido agudo, tres bips y silencio. El británico sigue en su sitio, en su posición, pellizcándose el puente de la nariz y escuchando con los ojos cerrados, tratando de pensar como podría escapar en caso de necesitarlo, con la camioneta en marcha, al menos lleva encima su documentación.
Estados Unidos mira a Inglaterra de reojo y arranca la camioneta de nuevo, en silencio.
―Mira, de veras yo no tengo ningún interés en borrar todo tu correo electrónico ―empieza el mayor―. No fue eso lo que le pedí.
―Esto va a verse mal. Independientemente de que yo crea o no que me has traicionado ―responde el americano en tono de negocios.
―¿Tra... taición? ―repite descolocado.
―Yes. Yo confié en tí y tu... ¿Cuál era la instrucción que le diste a Joan?
―Solo le pedí que siguiera tus bloody ordenes exactas ―explica mientras vuelve a pellizcarse el puente de la nariz.
―Ya déjate de esa historia, please ―sigue con tono de negocios.
―Si el registro no se hubiera borrado convenientemente... ―protesta―. No es una bloody historia, es la verdad.
―¿Qué era lo que intentabas borrar? ―pregunta en tono más duro esta vez.
―El vídeo que te mandó cuando bajé en el ascensor yo solo ―confiesa sin rodeos.
―¿El... vídeo? ―frunce el ceño―. ¿Por?
―No, no el vídeo, el audio ―se corrige―. Dije... algo inapropiado ―sentencia después de vacilar un segundo―. No quería que lo escucharas.
El americano se relaja notoriamente.
―¿Borraste todo mi correo electrónico porque dijiste algo que no querías que escuchara? ―le pregunta acercándose a una acera y deteniendo la camioneta.
―¡NO! yo le dije a Joan que... le hice repetir tu orden y le demostré que tu solo habías pedido el "vídeo" así que era un error mandar el vídeo y el audio. ¡No pensé que lo borraría todo! se suponía que solo iba a borrar ese correo y a mandártelo de nuevo con el archivo modificado ―explica sin mirarle, gesticulando con las manos. Estados Unidos sonríe.
―¿Qué decía el audio? ―le pregunta.
―Que si tu habías tardado quince minutos en baja... ―se detine dándose cuenta de lo que está diciendo, sonrojándose―. Nothing. Era inapropiado ―aparta la vista.
―Oh... c'mon! Yo no tengo correo electrónico y mi secretaria va a querer morir cuando le cuente que se me ha borrado la agenda... tell me! ―le pide, ahora en un tono mucho, MUCHO más relajado.
Inglaterra aparta la vista pensando en lo terriblemente cruel y abominable que resulta que le obligue a decir esto EN VOZ ALTA Y CON ÉL PRESENTE bloody hell, para eso ya podría haber dejado el bloody video como estaba y se hubiera ahorrado todo esto. ¿Por qué? ¿por qué siempre tiene tanta mala suerte?
Estados Unidos le pone una mano en la pierna y se le acerca, acariciándole el pelo.
―Si me dices prometo perdonarte ―sonríe―... y quizás volverte a dar alguno de tus... "privilegios" ―la palabra en un tono especial― en casa.
Inglaterra lleva su mano rápidamente hasta la mano de la pierna, para pararle en caso de peligro.
―Le dije... le... le dije que... que no me iba a bajar los pantalones y le dí un buen motivo, eso es todo ―concluye con el ceño fruncido pero sin soltar la mano, impidiendo que se mueva a la más mínima sensación de que se acerca. El americano bufa.
―Jo, tan bien que lo estabas haciendo. Y ¿por qué no me dejas mover la mano en tu pierna? al menos podría aprovechar ―declara intentando soltarse.
―Ya te he dicho que no hicieras eso ―protesta simplemente dejando que la quite si es lo que quiere, sin mirarle.
―Jo ―frunce el ceño―. Borras mi mail, tiras mis dulces... y no recibo NADA a cambio. Ni siquiera una confesión de lo que dijiste en el elevador ―protesta cruzándose de brazos―. Debes haber dichooooo... ―piensa mientras Inglaterra lo observa.
―Que soy awesome ―cuenta con un dedo.
―O que soy un héroe genial ―el que sigue.
―O que soy fantástico en la cama ―el tercero.
―Que no puedes vivir sin mí ―dice con el cuarto.
―Oooooooooooooo... ―dice pensando en un quinto mientras el británico pone los ojos en blanco con cada una de las opciones.
―Que me quieres, ¿quizás? ―concluye sonriendo de oreja a oreja, mirando a Inglaterra.
Él aparta la vista, sonrojándose y sin responder, pensando no tanto en lo que le ha dicho en el ascensor si no cuando estaba dormido.
Estados Unidos se quita el cinturón y se extiende hasta donde está el inglés, pasando por la consola de en medio. Le da un beso, quizás no tan corto como debería, acariciándole la cabeza. Él se sorprende y luego se deja, por que cada vez se deja más (oh, sí y por que Joan no está).
El americano se separa finalmente y lo mira sonriente a los ojos.
―La próxima vez que quieras decirme una de esas cosas geniales, dímelas de frente y así nos ahorramos todo este desastre ―le pide poniéndole otra vez una mano en la pierna y subiéndola―. Ok?
―¿¡Qui... quieres parar con eso! ―protesta apartando la vista deteniendo la mano, aprovechando para cambiar de tema.
―Why? Joan no está y los vidrios son polarizados ¿Por qué no quieres que te toque nada? ―le dice extrañado―. Ayer no parecías quejarte tanto en la noche. ¿Es que te ha quedado algo adolorido o algo? ―agrega riéndose un poco.
―Git! ―protesta tratando de apartarle y sin soltarle la mano, pensando la falta de ropa interior... y en el desastre que podría llegar a hacer sin la sujeción adecuada―. Por que no. Tenemos cosas que hacer, come on ―apremia frunciendo el ceño.
―Joooo... ―frunce más el ceño―. ¡Esto no es justo! Aún cuando tengo hambre... ¡Tengo hambre! ―repite al final recordando toda el hambre que tiene.
―Vamos a desayunar ―propone amablemente sin poder evitar sonreír un poco, abriendo la puerta del coche para bajarse y encontrando una escusa razonable para huir.
―Vaaaaaaaaaaamos pues... ―cede por fin poniendo los ojos en blanco―. Fuck, eres un viejito cascarrabias ―le acusa volviendo a su lado del coche para abrir la puerta―. Y me va a dar pena caminar contigo con esa falda ―agrega bajándose.
―No soy un... ¡NO ES UNA FALDA! ¡Es un kilt! No tienes que tener pena, es una de las prendas más sofisticadas y elegantes del mundo! ¡Incluso Sean Connery los vestía haciendo de James Bond! ya lo verás, búscalo! ―le reta en un regaño. Él vuelve a poner los ojos en blanco.
―Yes, yes... Sean Connery es un viejito cascarrabias igual que tu ―aclara caminando hacia la puerta del restaurante mientras ríe estrepitosamente.
―You bloody git ―y aun así, aún se siente un poco mal por el asunto del mail.
Glosario de terminos
Go away: Lárgate
Password: Constraseña (algunas de las mentes más... ejem... brillantes, usan esa misma palabra como contraseña, por favor, un llamamiento la sensatez)
Lockheed P-38J Lightning USA WWII: ('relámpago' en inglés) fue uno de los cazas estadounidenses más importantes de la Segunda Guerra Mundial, así como también uno de los más famosos, rápidos y poderosos. Su forma es muy característica y a ella le debe gran parte de su fama.
Accepted: Aceptado
Tell me: Cuéntame
Sean Connery: Sir Thomas Sean Connery (nacido el 25 de agosto de 1930 en Edimburgo) es un actor y productor de cine escocés que ha ganado un Premio Óscar, dos Premios BAFTA (uno de ellos un BAFTA Academy Fellowship Award), y tres Premios Globo de Oro.
Gran parte de su fama es debido a su retrato del personaje James Bond, quien interpretó en siete películas entre 1962 y 1983 (seis películas producidas por EON Productions, así como Nunca digas nunca jamás, una nueva versión de Operación Trueno producida por Warner Bros.). En 1988, Connery ganó el Premio Óscar al Mejor Actor de Reparto por su papel en The Untouchables.
Un review para que Estados Unidos le dé a Inglaterra sus "privilegios" de nuevo.
