Ya estoy en Nueva York
Y no le veo buen color
Ya estoy en Nueva York
Tampoco he visto ningún actor
José Maria Cano
―Mañana vamos a Washington ―empieza el estadounidense de la nada mientras entran al restaurante.
Inglaterra entra detrás todavía perdido en sus pensamientos. Quizás Francia tiene razón, (posibilidad que no deja de producirle incómodos escalofríos en la espalda de que algo debe ir mal en el universo y, en cualquier caso, si así es, nunca lo admitirá así se le caigan las orejas). El asunto es que lo único que ha hecho todo el día ha sido insultar al menor, tratarle mal y pelear con su estúpido ordenador, y en cambio él... ¿por qué estaba siempre tan emocionado de que fuera a verle siendo que lo trataba tan mal?
―What? ―pregunta sin haber oído.
―Mañana, a DC ―repite y luego toma el teléfono mientras marca un número y les traen las cartas.
―Ah, yes ―responde desinteresadamente abriendo la carta sin siquiera leerla.
Bloody hell, solo hay que ver, ha montado todo ese desastre para que no oiga algo que ni siquiera es mentira y que ni siquiera es algo malo, pero es que es tan... Si solo... Le mira.
Estados Unidos no parece tener problemas para expresar cariño o darle muestras de afecto, pero él se prácticamente induce taquicárdias con solo pensarlo, es realmente sorprendente que no le haya dado una embolia de las veces que llega a sonrojarse.
―¿Y vas a poder recuperar tus mails? ―pregunta como si tal cosa, pero un poco preocupado en el fondo.
El americano, con la lengua de fuera y cara de concentración escribe un Mail rápido a los de sistemas para informarles de su problema con el correo, tratando de echarse el la culpa y no a Inglaterra porque sabe que TODOS van a ponerse HISTERICOS pensando que quizás es un caso de espionaje internacional o algo así y va a acabar siendo un problemón de aquellos.
―Err... Eso estoy averiguando ―luego le sonríe―. Lo importante esta bajo tierra ―declara sin aclarar demasiado.
―¿Lo importante? ―repite el británico escrutándole con la mirada.
―Yes, lo verdaderamente importante esta bien guardado ―le sonríe.
―¿Qué clase de cosas son las verdaderamente importantes? ―pregunta con curiosidad, pero no mucha, inspeccionando la carta. Bueno, quizás esto sí sea un poco de espionaje internacional.
―Cosas que no voy a decirte ―responde tajante, frunciendo el ceño―. Y no todas están bajo tierra ―agrega paranoico. Inglaterra le mira por encima de la carta y sonríe.
―Chico listo ―suelta zanjando el asunto, sonriendo orgulloso de que haya sorteado su trampa, pero sin mirarle―. Creo que voy a pedir bacon ―cambia de tema.
―¿Bacon y qué más? ―pregunta sintiéndose genuinamente orgulloso. Inglaterra NUNCA le dice "chico listo".
―De hecho me apetecía algo dulce pero... ―sigue leyendo.
―Ehh... Hay hotcakes como con VEINTE posibles mieles ―le explica señalándolas en el menú.
―¡Oh! no los había visto ―los lee por encima―. Creo que... uno de estos ―decide por fin señalando uno con foto.
―¿Quieres el combo con tres huevos? ―Estados Unidos sonríe―. Ese es buenísimo.
―Yes. Good. Vale. Tres huevos ―repite como si fuera un indio―. Vale ―termina en tono más normal.
―Trae además un trozo de carne, tres papas hash Brown y salchichas. ¿Solo uno? ―le pregunta concentrado en su menú.
―Eeeeh... de hecho estoy pensando en si voy a poder terminarme uno ―explica no muy convencido―. Pero esta bien. Yes. El desayuno es la comida más importante del día ―añade muy convencido. De hecho, un dicho popular en el mundo confirma que si se quiere comer bien en el Reino Unido, lo mejor es desayunar tres veces al día.
―Good! ―el estadounidense llama a la mesera y le pide en un inglés que Inglaterra no entiende el desayuno para ambos.
―¿Es necesario que destroces de esta manera el ancestral idioma de la reina? ―le riñe.
―¿Des... Destroce? ―pregunta desconcertado empezando a despejar la mesa quitando las servilletas y la ketchup, poniéndolas en la silla.
―Te explicaría cuantas cosas has pronunciado de forma incorrecta, pero ni siquiera estoy seguro de saber qué demonios has dicho ―explica el británico en plan "el intocable inglés de la reina, has pronunciado esto como un sonido ka y es ca" Y el mundo entero esta mirándole con una ceja levantada.
―Yo no he pronunciado nada mal, ella es de Alabama, hemos hablado tu idioma... más claro que los tuyos escoceses o irlandeses a los que no se les entiende nada ―explica el americanos semiindignado aún limpiando la mesa.
―No vas a comparar ―protesta poniendo los ojos en blanco.
―¡Pues claro que voy a comparar! ―le mira serio.
―Yo mismo te enseñé una lengua rica y preciosa. Y tu la has convertido en... eso ―protesta―. ¿Qué ha pasado con la mitad de las letras? ―sigue.
―Pues... las he dicho rápido ―explica.
―Rápido ―repite mirándole a los ojos en tono de "tienes que estar bromeando".
―Pues claro. Rápido... muy rápido que casi ni lo oíste. Debe ser que te falla el oído ―le dice sonriente.
―Debe ser que tú la estás destrozando ―protesta torciendo los labios―. La reina estaría revolviéndose en su silla solo de oírte.
―Eres un drama ―suelta Estados Unidos―. ¡Un absoluto drama!
Inglaterra pone los ojos en blanco mientras todos pensamos que, de hecho, el Reino Unido es el único lugar del mundo donde nadie te entiende si hablas inglés.
―Quizás debería cambiar mi idioma y empezar a hablar francés ―le reta el americano mirándole.
―Quizás debería ir a visitar Moscow ―suelta como si fueran un comentario aleatorio, en un tono similar. Estados Unidos abre los ojos como PLATOS.
―What? ―pregunta sin poder creerlo y el británico sonríe triunfante―. Quizás debería tener sexo con France ―responde por fastidiarle en serio. Inglaterra borra su sonrisa y le mira.
―No ―le advierte muy en serio. Él sonríe triunfal y el inglés se da cuenta de que acaba de ser demasiado explícito para su gusto, demostrándose celoso y reticente. Aparta la mirada avergonzado.
―JAJAJA! ¡Yo gano! Yeah! ―grita el americano practicamente sin enterarse de nada y disolviendo la tensión―. ¡Tengo hambre!
―¿Que hay de esos mails entonces? Quizás pueda reenviarte alguno de los míos si los necesitas ―ofrece cambiando de tema.
―Mmmm... puedo recuperar la mayoría, a excepción del último mes ―le dice mientras viene la mesera a traer el desayuno―. Están en el servidor central. Si pudieras reenviarme los del último mes...
―My God! ―exclama al ver los platos― ¿Quién más viene a desayunar? ―pregunta sin apartar la vista, sorprendido.
―Ehh... ¡y todavía faltan los Hotcakes! ―exclama mirándo los platos también con una gran sonrisa y aun no han tocado la mesa para cuando empieza a literalmente tragar cuanto hay en ellos.
―¿Ya no vas a pedir nada más? ―le pregunta unos minutos después, echado en la silla, terminándose los remanentes del plato del mayor.
―Of course not! Ni siquiera he podido... ¿Cómo puedes comer tanto? ―pregunta mirándole.
―¿Cómo puedes tú comer tan poco? Si es por el dinero, no te apures. Yo invito ―le dice sonriendo.
―¡De ninguna manera! Ya has pagado el otro desayuno ―contesta, se siente culpable por los mails―. Pero, por la reina...
Estados Unidos toma un trocito de pan, lo embadurna en el remanente de aceite y yema de huevo que queda y mira el reloj.
―Ya casi abren el Macy's.
―Entonces vayámonos antes de que los empleados me riñan por traer cocodrilos a desayunar ―bromea sonriendo.
―Pues mejor cocodrilos que pollos que no comen nada ―se defiende sonriendo también y pide la cuenta.
―¡Sí he comido! He comido la cantidad normal de comida que necesita un hombre adulto, no una orca.
―¡Oye! ―le reclama.
―Y he dicho que yo pago ―añade mientras saca su cartera y devuelve la cuenta con su tarjeta.
―¿Calcetines y qué más? ¿No quieres comprar pantalones? ―pregunta una vez en la calle.
―No, tengo los de ayer. Los puse antes en la lavadora. Aunque no los he tendido antes de irnos ―recuerda―. Oh, bollocks! ¡En la noche se quedaran helados! Bueno, he traído otro kilt y tengo algunos pantalones más en DC.
―¿Otra falda? Oh, meeeen! ¿Cómo puede ser? ¡No me gusta! ―protesta.
―No es una falda, git. ¡Es un kilt! ¿Cuántas veces tengo que decírtelo? ―le corrige poniendo los ojos en blanco.
―A ver ¿tiene bolsillos ocultos o... Cuál es su gracia? ¿Por qué te gusta?
―What? ―pregunta sin entender―. ¿Gracia de qué?
―De tus kilts.
―No tienen ninguna gracia. Son lo que son, una prenda tradicional de los hombres más duros del norte, de las más elegantes del mundo ―explica de nuevo.
―¿Más duros? ―le pregunta riéndose por lo bajo.
―¡Pues sí! Los más duros que no le temen al frío ―explica orgulloso.
―Pues claro, con ropa interior de lana ¿cual frío? ―se aventura sin saber a dónde. Inglaterra hace ademán de replicar algo muy relacionado con "ninguna ropa interior, bloody git" y luego cierra la boca sonrojándose. Lo mira de reojo pensando que mejor que no se entere de ese pequeña parte de la tradición.
―No... No digas tonterías ―le riñe enigmático, sin mirarle.
―¿Cuáles tonterías? ―levanta las cejas.
―Tonterías, hablando por hablar de cosas que no sabes ―explica sin explicar―. Da lo mismo, ya basta con el kilt. Es un kilt, yes. Supéralo.
―¡Oh, hombre! ¡Pero no te malhumores! ―pide pasándole una mano tras los hombros.
―No estoy malhumorado ―miente apartándosela.
―Jo... ¿qué te pasa? ―lo vuelve a abrazar.
―¿Qué me pasa de qué? ―pregunta apartándole de nuevo.
―¿Por qué te quitas? ―lo vuelve a abrazar.
―¡Por que estamos en mitad de la calle! Y no voy vestido de manera precisamente discreta ―protesta―. Como para que no nos miren.
―¿Y qué con eso? ¿Qué te puede pasar? ―pregunta volviendo a abrazarlo―. Me gusta que la gente nos vea.
―Pero a mi no ―susurra. Estados Unidos lo mira de reojo y le sonríe.
―Mmm... ―lo suelta y le toma de la mano―. ¿Esto sí? ―le pregunta sonriente. Inglaterra se sonroja un poco pero no le suelta.
―Git ―protesta.
―Awesome ―exclama metiendo su mano y la del británico en los bolsillos de la chaqueta.
―Debería obligarte a... ―empieza y se queda callado haciéndose la imagen mental de lo que estaba a punto de decir.
―¿Obligarme a qué? ―le pregunta mirándole. Él lo mira también y se arrepiente. ¡Por la reina! ¡Por la reina! No es un buen momento para esto.
―Nada, da lo mismo.
―No, ahora me dices ―presiona deteniéndose.
―Obligarte a usar uno ―explica levantando un poco el kilt para mostrárselo―. Así sabrías lo que es el orgullo británico... Y la flor de Escocia ―añade apartando la vista y sonrojándose él solo. Sacude la cabeza para no imaginarlo. Estados Unidos abre la boca sin poder creerlo.
―¿Que... Querrías que usara uno? ―pregunta aun procesando.
―No, seguramente sería mejor para todos que no lo hicieras ―confiesa poniéndose cada vez más nervioso ante la idea, sin atreverse a mirarle. E imaginando. Oh, sí, claro que sí―. Con lo que me costó que usaras corbata...
―Nah, no hay de mi talla ―sonríe―. Y yo me vería mucho mejor que tu.
―Pero aun así, seguro sería una buena manera de que dejaras de burla... ―se detiene de hablar―. ¿Mejor que yo? ¡JA!
―¡Hombre! Claro que si me vería mejor que tu. Yo siempre me veo mejor que todos ―se pasa la mano por el pelo.
―Nadie viste el kilt más elegantemente que United Kingdom of Great Britain and Northen Ireland, you brat. ¡No aguantarías ni cinco minutos! ―le reta cuando llegan a la tienda.
―Oh, por dios, no seas ridículo. ¡CLARO que aguantaría! Un día entero si quieres. ¿Cuánto quieres perder? ―le pregunta haciendo cara de suficiencia.
Glosario de terminos:
Hotcakes: Tortita o panqueque, un pan dulce y plano de origen ruso cuya masa base contiene usualmente leche, mantequilla, huevos, harina, levadura, azúcar y quizá una especia, esencia o extracto (canela, por ejemplo).
Hash brown: Una receta simple de patata en la que los trozos de patata se fríen en una sartén después de ser cortados en tiras, juliana, dados o bien triturados.
Moscow: Moscú. Las regiones vitales de Rusia.
France: Individuo engreído, pomposo, cobarde, de olor muy fuerte y desagradable. Atención: tendencia extrema al toqueteo.
Macy's: es una tienda por departamentos de los Estados Unidos. Su tienda principal se encuentra en Herald Square, Ciudad de Nueva York y ha sido la "tienda más grande del mundo" desde 1924, aunque ahora está empatada con la tienda Harrods de Londres en espacio comercial y ambas por detrás de las Galeries Lafayette Haussmann de París.
Oh, meeeen: oh, tíoooooo!
La flor de escocia: Es, originalmente, uno de los himnos de escocia. Aunque aquí Inglaterra usa la expresión para referirse a lo que se ve al mirar bajo el kilt de un hombre que... lo está usando estrictamente según las tradiciones.
Un review para que Inglaterra le quite de la cabeza a Estados Unidos la idea de usar kilt... o se la meta más a fondo, quién sabe.
