Ain't it great the way it all begins in New York City?
Right away you're making time and making friends
No one cares where you were yesterday
If they pick you out you're on your way
To a once upon a time that never ends

Hugh Anthony Cregg III


―Es un raspón ―se agacha frente a él y el británico entra en pánico por la postura y la cercanía.


―¡Ah! no pasa nada, estoy bien ―asegura apartándose un poco y lamiéndose el pulgar para limpiar la herida con saliva. El americano se pone de pie y mira a la tienda.

―¡Entonces vamos por los dulces! tengo hambreeeeee.

Inglaterra se pasa la mano por el pelo, suspirando por lo cerca que ha estado del desastre y empieza a andar hacia allí tras él.

―¿Tu quieres dulces? ¿Los has probado? ¡Son AWESOME! ¿Te gusta la crema de cacahuete? ―le dice haciendo ademán de ponerle una mano en el hombro y luego arrepindiéndose. El inglés le fulmina.

―No compraremos muchos y solo los que sean saludables ―le advierte.

―¡Yo voy a comprar los dulces que quiera! JAJAJAJA ―advierte él de regreso, poniéndole la mano tras los hombros. Se cruza de brazos y se aparta.

―Entonces mañana vas a tener que regresar ―sentencia.

―¿Vas a tirarlos de nuevo? ―le mira con los ojos muy abiertos.

―¡Jum! ―responde levantando la barbilla, sin dejarlo claro.

―¡No puedes tirar mis dulces cada vez! ―se queja histérico.

―Entonces no los compres ―se encoje de hombros.

―¡Es injusto! ¡ya no soy un niño! ¡Ya no puedes decidir lo que compro! ―declara mirándole.

―Puedo, si no compras como un adulto ―responde mirándole también―. O al menos debería poder ―añade para si mismo.

―¿Qué carambas te pasa hoy? Estas actuando de esa manera tan detestable y odiosa, como antes de que... ―el americano se calla, le mira un instante y luego le da un beso. (Estados Unidos y sus soluciones)

Inglaterra flipa y se queda paralizado. Oh, sí. Y se sonroja también, ya que estamos. Y se calla, cosa sorprendente y que es todo un merito que el americano consiga... para esto es multitasking.

El estadounidense se separa y entra a la tienda, sin mirar al mayor.

Él se queda un momento en el sitio y luego empieza a seguir al menor, con el ceño fruncido, sonrojado y refunfuñando algo inteligible al respecto de las reglas, los ataques por sorpresa y la diabetes.

Un rato después, salen del súper con sendas bolsas llenas de dulces, pastelitos, golosinas... Estados Unidos sonríe, parece que regrese de Halloween.

―¡HA! Te van a encantar los York ―dice sacando una de las bolsas, que es plateada, y paseándosela por la cara.

―Mmmm... ―Inglaterra lo mira sin tenerlo claro en absoluto, todavía preguntándose como ha accedido al final a comprar unas CINCO veces más dulces de los que ha tirado.

―Tienen meeeeeeenta... la menta te gusta, yo lo sé. Hay una carne en London que un día tuve el infortunio de probar, que tiene como pasta de menta encima ―declara arrugando la nariz.

―Los aftereight son con menta ―responde simplemente, sin hacer caso del "infortunio".

―Pues se parecen, creo. No me acuerdo de los eight.

―Bueno ―sentencia por fin, después de unos instantes en silencio y luego aparta la vista, ligeramente decepcionado.

―¡Ten! ¡Mira, mira! ―grita mientras abre el paquete, sin hacerle caso―. ¡Prueba uno! ―se lo tiende sonriente. Él lo toma y se lo come.

―No se parecen. Los aftereight el chocolate es amargo y la menta es más fuerte ―sentencia con desaprobación.

―El chocolate de estos es amargo ―contesta levantando las cejas.

―Es más amargo, entonces ―explica en el mismo tono.

―Jo, no te ha gustado ―le mira algo decepcionado.

―Bueno, es mejor que esos de colores que solo saben a mantequilla y edulcorantes ―sonríe un poco. El americano frunce el ceño.

―Yo no sé por qué te doy a probar cada vez ―dice aventando las cosas en la cajuela de la camioneta y cerrándola. El mayor hace los ojos en blanco esperando junto a la puerta del copiloto y ahora esta de mal humor.

Estados Unidos se sube del lado del piloto y le mira desde adentro del coche pero él esta girado a la ventanilla.

―¿A dónde vamos ahora?

―Pues nos queda como una hora antes de mi junta ―responde comprobando el reloj.

―Has dicho que estaba lejos, ¿llegarás a tiempo? ¿ya lo tienes todo? ―pregunta mirándole de soslayo.

―Está lejos. Tengo... pues tengo lo indispensable, las slides en la computadora y... ―Estados Unidos nervioso―. No tengo idea de que voy a decirles.

―¿No tienes ni idea? ―pregunta levantando las cejas sin acabar de creerlo.

―Pues... es... Es con los de las eléctricas. Nos están dando por culo con la energía limpia. Yo no debería de ir a esa junta y MENOS en domingo, pero es que... ―se revuelve en su asiento.

―¿Ajá? ―le insta a continuar.

―Sí sé lo que voy a decirles ―responde muy seguro, mirándole de reojo―. ¡JAJAJA! Yo siempre sé lo que voy a decirles, soy buenísimo hablando ―concluye.

Inglaterra sonríe un poco y hace los ojos en blanco.

―No creo que sea un problema de dicción, si no de contenido ―"bromea".

―¿De contenido? ―levanta las cejas tomando la carretera al norte.

―¿Qué súper-héroe o híper-máquina revolucionaria (y estúpida) planeas proponer crear? ―pregunta retorico. Estados Unidos mira al frente.

―Un robot para que opere las hidroeléctricas ―aclara―. Pero eso no se que tenga que ver.

―Aja... ―le insta a seguir pensando que dicho así podría sonar incluso sensato al monitorizar las acciones para no necesitar mano de obra en puestos peligrosos.

―Es bastante absurdo en realidad ¿sabes? A una gran parte de New York le provee energía las cataratas del Niágara y dos ríos. El problema es la parte de la energía nuclear que ya no quieren... pero a la vez siguen queriendo que New Yorktenga luz. Así que yo traigo la idea de hacer un GRAN robot que opere las hidroeléctricas y las nucleares mientras las personas que antes trabajaban ahí, se dediquen a hacer actividades para limpiar el ambiente ―concluye mirándole sonriente. El inglés se lo piensa unos instantes.

―Van a poner pegas a eso. Automatizar tiene sus desventajas, los operarios especializados van a necesitar ayuda para reincorporarse al trabajo, así que aumentara la tasa de paro hasta entonces y a no ser que el robot lo construyas tu íntegramente, vas a depender de Japan o Germany... O quien lo construya en caso de que de problemas ―explica viendo los puntos flojos del plan.

―Pues Japan suele diseñarme esas cosas, pero supongo que China puede construirlo o... incluso nosotros o... ―el americano se ríe un poco―. Yo querría que lo hiciera Japan, suele hacer los mejores robots que hay. Aún así, creo que no les va a gustar mucho mi idea... en realidad yo solo tengo que ir ahí y dar la presentación que me envió Barack y que THANKS god,guardé en mi computadora ―agrega sonriente.

El británico valora las cosas. Cómo le afectarían a él y si podría sacar algún partido de esto, pero al parecer esta todo planeado.

―Entonces no es tan grave ―sentencia finalmente encogiéndose de hombros―. Yo tengo que llamar al prime minister.

―Err... bueno ―vacila mirando el camino―. ¿Qué vas a hacer mientras estoy en mi junta? ―le pregunta casual.

―No lo he pensado, ¿vas a comer allí? Quizás debería ir a buscar algo comestible.

―Eeeeh... pues yo creo que habrá bocadillos en la junta, café y galletas y eso ―se encoge de hombros.

Good. Entonces podría ir a casa ―empieza a pensar.

―No comas demasiado porque yo planeaba que fuéramos a cenar antes de ir al teatro ―agrega―. ¿A casa? ―levanta las cejas.

―Oh... Ehm... ―sorprendentemente y contra todo pronostico, el inglés vuelve a ponerse nervioso. El americano se queda callado unos instantes.

―Quieres irte a cambiar la falda, ¿verdad? Por eso quieres ir a casa. No te culpo ―agrega.

―Quizás debería. Estás obsesionado, si llego a saberlo... ―empieza con sorna, sin saber que decir, pues no es como que haya tenido muchas más opciones―. Y se llama kilt ―corrige.

―¡Pues como no voy a obsesionarme, si es una FALDA y tu eres un hombre! ―se defiende―. Explícame, esto es algo reciente, ¿verdad? Seguro es culpa de France. ¿Ha ido a Scotland últimamente a decirle a la gente "lo que está de moda"?

―No ―sentencia con los dientes apretados, en un tono tan seco que podría vaciar una piscina, mientras hace un verdadero esfuerzo por controlarse para no golpearle.

―¿No qué? Oh, claro, no puede ser culpa de France, a él nunca se le ocurriría salir en falda JAJAJAJAJAJA!

France never. NEVER. Me ha dicho como vestirme. ¿Me oyes, bloody git? ―miente fulminándole con la mirada y señalándole con un dedo―. No necesito a ese guarro escandaloso y extremado. I'm a gentleman. Uno MUY elegante, que te quede claro. Y se llama KILT. Y es una bloody prenda de HOMBRE que uso desde hace mucho tiempo. Bloody hell! ¿Es que no sabes NADA, you idiot?

―Errrr... pues es que nunca te había visto de fald... kild, kild. Nunca te había visto con eso y es raro. Nadie, ningún hombre que yo conozca se viste con falda ―dice encogiéndose de hombros, un poco acojonado por la respuesta.

―Eso es por que NO es una BLOODY FALDA y solo se usa para eventos muy distinguidos e importantes, es como si vistiera un frac ―protesta cruzándose de brazos.

―¿Y... no es incómoda? ―pregunta. El inglés se sonroja pensando de nuevo en el tema de como se viste exactamente.

―Es cuestión de acostumbrarse ―responde sin mirarlo.

―¿Y en serio todos los hombres usan eso en Scotland? ¿En bodas y así? ―levanta las cejas―. Dioses... ¿qué no hace frío allá?

―No, no todos los hombres los usan. Los usan quienes los tienen, son muy caros. Y precisamente por el frío se usan, los hombres demuestran que son los mas fuertes llevándolo desafiando el frío.

Wait... ¿Y las mujeres no usan falda en el frío? ―agrega con las cejas aún levantadas.

―Si quieren ―se encoje de hombros.

―¿Entonces las mujeres también demuestran que son más fuertes? JAJAJAJAJA! ―Estados Unidos a su asunto.

―Pues las mujeres escocesas son muy fuertes ―frunce el ceño.

―Y no se te enfrían las... bueno, asumo que la ropa interior es de lana también ―lo mira de reojo―. ¿Traes de esa ropa interior especial? Porque con boxers y falda en este frío ya se te habría caído el... ―lo mira de reojo. El británico se sonroja y aparta la vista.

―Estas haciendo esto a propósito, ¿verdad? ―le acusa frunciendo el ceño, perdiendo la paciencia.

―Aaaa... errrr... what?―le pregunta confundido, girando la cara para verlo. Él le mira.

―No te hagas el idiota conmigo, lo sabes perfectamente. ¿Aún no has tenido bastante? ―insiste.

―Sólo estoy intentando que no te pongas histérico ―se defiende quedito.

―¡Ni siquiera me haces caso cuando te pido que no me toques, por lo evidente! ¿cómo puedes decirme que no quieres que me ponga histérico? ―pregunta yéndosele la olla.

Salen de la carretera.

Wait... Wait, wait. No te estoy entendiendo ―pide Estados Unidos un poco más serio―. ¿Qué es lo evidente?

―Lo evidente es... ―empieza y luego se detiene― bloody hell―protesta frunciendo el ceño y cruzándose de brazos.

―¿Qué coño es lo que tiene tu dichosa falda que estás tan histérico? ¿Eh? ―lo vuelve a mirar de reojo―. Fuck! es que creo que nunca hemos pasado tanto tiempo hablando de mis jeans y creo que yo no me pondría así de histérico ―frunce el ceño―. Si me explicaras... ¿O es de esos misterios misteriosos que tengo que descubrir yo solo? ―se detiene en un alto.

Of course not! ¡Tu estas obsesionado con el bloody kilt! No entiendo por que no puedes hacer simplemente lo que te digo y dejar de interrogarme como si no lo supieras.

El americano hace los ojos en blanco.

―Si supiera todo lo que tu crees que sé o si me explicaras las cosas como las piensas en lugar de sólo sonrojarte y enojarte... ¡Eres muy complicado! ―protesta sacando la Blackberry―. Dices que se llama... ¿cómo se escribe?

―¡Explicarte! ―repite histérico―. Explicarte... ―se lo piensa―. ¿Explicarte? ―pregunta incrédulo y luego se ríe nervioso pellizcándose el puente de la nariz.

Yes, siempre esperas que yo adivine las cosas que te gustan o no te gustan... y cuando creo que te gustan, me dices que no puedo hacerlas ―se vuelve a quejar―. ¿Con K o con Q?

Entonces Inglaterra cae en la cuenta de que el de las gafas realmente no lo sabe y todo ha sido su bloody imaginación otra vez.

―No... No es... Nothing. No lo busques ―pide nervioso. Él le ignora y empieza a teclear mientras arranca en el semáforo―. ¡No! ¡No! Y menos ahora que estás conduciendo―insiste desesperado, tratando de quitarle la Blackberry.

―Ah, no. Ahora voy a averiguar qué clase de estupidez es la que te impide que te toque cuando traes puesto eso ―pelea para que no le quite el teléfono―. Años... AÑOS me ha costado lograr que te dejes tocar y... ―baja el tono―. Esas cosas... ―añade más quedito aún, hasta parece avergonzado―. Como para que ahora resulte que una falda o kilt o como sea, me eche a perder todo eso. ¡Me niego! ―sentencia agarrando al inglés de una muñeca.

―Es... Es... Tu lo has dicho, es una estupidez. Solo no lo hagas y ya, no hace falta que... Es decir, no es importante. No... ―Inglaterra tratando de disuadirlo sin poder pensar con claridad―. Iré a casa, me pondré los pantalones y ya esta, ok?―propone negociador, el americano niega con la cabeza.

―No, es que tu no sabes cómo funcionan las cosas contigo. Todo funciona al revés y me ha tomado siglos entenderlo. Cuando te burlas de algo, es que no te gusta, cuando dices que algo no te gusta, es que te gusta... cuando tu dices "no me toques" y te sonrojas, quiere decir que sí te gusta y en realid... ―se detiene un segundo en su propio tren de pensamiento―. ¿Te has puesto esa falda para que yo te toque? ―Estados Unidos y sus conclusiones.

W... What? ―pregunta paralizado y ahora rojo como un tomate.

―No, no debe ser, porque me has quitado y eso quiere decir que realmente no quieres y... ―el de las gafas a su rollo, desesperado y sin hacerle caso―. ¡ERES MUY COMPLICADO! ―se queja finalmente.

O... Of course not, bloody git! ¡Me lo he puesto por que no me quedaba mas remedio! ―se defiende completamente incomodo de que haya pensado eso... Que en el fondo no tendría por que ser tan erróneo, aunque no va admitirlo nunca. Y sorprendido de todo el proceso de interpretación de lo que significan sus reacciones vuelve a tratar de quitarle la Blackberry― ¡Y no es cierto que cuando algo me gusta diga que no me gusta!

―Entonces dime... aaaaargh! ¡Dime, dime porque no puedo tocarte! ―se estaciona enfrente de un edificio con cristales plateados―. ¿Es un "no me toques" de verdad, o es un "no me toques" de... "tócame cuando estemos solos"? ―le pregunta confundido.

―Es... De... Verdad... ―balbucea sin mirarle, deseando que la tierra se lo trague.

―Bien, eso debe querer decir que es un "no me toques" de "tócame cuando estemos solos" ―concluye muy seguro de sí mismo.

―No te preocupes, en cuanto te deje en la bloody junta iré a conseguir unos bloody pantalones ―sentencia firmemente, fulminándole. Como si esto no fuera ya bastante difícil.

―No ―responde el americano mirándole de reojo.

―Si solo hubiera tenido tiempo de hacer la maleta como es debido... ―protesta cruzándose de brazos y luego se detiene para mirarle―. ¿Cómo que "no"? En serio no lo has entendido, América. No lo he pensado esta mañana, pero realmente es un "no puedes tocarme" de verdad. Inapelable. Ni cuando estamos solos ―explica seriamente. O al menos todo lo seriamente que puede.

―Bien, no estoy planeando tocarte ―responde en un tono que en realidad no suena muy serio―, estoy diciéndote que no quiero que te pongas pantalones hasta que yo descubra por que no puedo tocarte.

―No es algo tan importante. Es decir, no es un gran misterio ni nada de eso, no tienes que tomar esto como una cruzada personal ―pide apartando la vista―. Please ―añade bajito.

―Es que esto se sale de lo normal. Es decir, ¡me estás prohibiendo tocarte aún cuando estemos solos! ―exclama después de pensarselo bien―. De manera inapelable. Eso... eso no es normal. No es un "gran misterio" es... ¡EL MISTERIO DEL KILT! ―declara con voz grave.

―¡No! No... ¿Sabes? de hecho es solo una manía mía ―se ríe como si hubiera sido todo una broma―. Es que no quiero que se arrugue por eso de que es muy caro y delicado. Ha sido una mala idea, solo me pongo unos pantalones y ya, ok?

―No ―vuelve a decir Estados Unidos―. Y no te atrevas a quitarte el kilt cuando vengas a recogerme por que voy a prohibirte YO tocarme a mí para siempre ―advierte muy, muy serio. Inglaterra parpadea mirándole.

―Pero... Pero... ―balbucea y él niega con la cabeza.

―Quizás podría llamar a algún experto ―propone pensando en voz alta.

―Esto es una absoluta chiquillada ―protesta pellizcándose el puente de la nariz.

―Estoy de acuerdo. Es una absoluta chiquillada el que no me dejes TOCARTE cuando traes el kilt puesto. Carece de lógica y... ―advierte autoconvencido y muy serio―. ¡Yo voy a descubrir porqué! Es con K, ¿verdad? ―pregunta otra vez, no muy seguro.

―¡Ni se te ocurra llamar a nadie! ¡yo soy el bloody experto! No metas a nadie más en esto, ¿me oyes? ―le señala muy serio.

―¡Oh! ¡Además es algo de lo que no quieres que se entere más gente! ¡AJAJÁ! ―grita señalándolo, suspicaz por haber conseguido otra pista.

―Es una absoluta... ―se sonroja un poco―. Bloody hell ―protesta―. No entiendo por que no me dejas que simplemente volvamos a la normalidad. Nunca debí hacer la maleta de esa forma.

―Porque te ves super sexy en la falda y lo último que quiero es no tocarte ―le dice sonriendo y mirándole a la cara.

El británico se queda sin voz, paralizado. Pasan unos cuantos segundos en silencio. Cierra los ojos.

―Esta bien, nueva regla. Tampoco puedes decir esa clase de cosas ―suelta completamente incómodo.

WHAT? ―grita mientras suena su teléfono. El inglés le ignora mientras se masajea las sienes, concentrándose en calmarse y no imaginarse nada.

Fuck! ―protesta el americano al ver el número. Ve el reloj―. Fuck, Fuck! ¡Ya voy tarde! ―se estira al asiento de atrás para tomar el saco y el portafolios.

―¡Tarde! ―repite el mayor como un regaño―. No puedo creer que no aprendieras eso.

Estados Unidos se acerca a él, haciendo los ojos en blanco y le da un beso rápido en los labios.

Yes, yes... nos vemos aquí en dos horas. Te dejo las llaves puestas. Love ya!―sale corriendo del coche y dando un portazo.

Inglaterra se queda con un palmo de narices dentro del coche, seguramente con alguna reprimenda/comentario sarcástico a medio decir.


Glosario de terminos.

Halloween: Niños disfrazados de monstruos, truco o trato, caramelos... seguro lo habeis visto en miles de películas americanas o en algún especial de los Simpson. Incluso puede que os suene eso de "Niños, niñas y los demás, si venís os voy a enseñar, algo extraño que hay aquí, la ciudad de halloween"

York: Dulce americano de chocolate y menta.

London: Londres, las regiones vitales de Inglaterra, seguro os suena, le pegan fuego aproximadamente una vez al mes. London on fireeee~

Aftereight: Dulce inglés de chocolate muy amargo y menta muy fuerte.

Cataratas del Niágara: son un pequeño grupo de cascadas situadas en el río Niágara en la zona oriental de América del Norte, en la frontera entre los Estados Unidos y Canadá. Situadas a unos 236 metros sobre el nivel del mar, su caída es de aproximadamente 52 metros.

Prime minister: es el jefe de Gobierno del Reino Unido. Encabeza el Gobierno de Su Majestad y al igual que otros primeros ministros de la Commonwealth. Ejercita, junto con los miembros de su gabinete, el poder ejecutivo del Gobierno británico. El primer ministro ejerce los poderes que pertenecen teóricamente a Su Majestad la Reina.

Scotland: Escocia, es la más septentrional de las cuatro naciones constituyentes del Reino Unido. Limita al norte y oeste con el océano Atlántico; al este con el mar del Norte, al sur con Inglaterra y al suroeste con el Canal del Norte y el mar de Irlanda. La capital es Edimburgo, siendo Glasgow la ciudad más grande.

Never: Nunca.

You idiot: Estados Unidos... otra vez.

Jeans: Pantalones vaqueros o pantalones tejanos. Ya sabéis, azules, de tela dura... seguro habéis visto algunos alguna vez.


Un review para que Estados Unidos resuelva El Misterio del Kilt durante su junta.