Sumary:
Una broma mal planeada puede afectar muchisimo a las personas, sobre todo si esta broma hace que se cambien dos cuerpos.
Hermione una chica un poco timida e introvertida tendrá que decidir entre Draco y Harry, mientras que estos ¿lucharán por su amor?
QUERIDA HERMIONE:
Me atrevo a escribirte esta carta para confesarte mis verdaderos sentimientos
por ti y si no lo había hecho antes es por que tenia miedo de que me rechazarás.
Todas mis noches estas en mis sueños y no puedo dejar de pensar en ti.
Todos los días te observo pero me escondo ante una persona que no soy en realidad.
Te seguiré escribiendo. Aunque aun no te puedo confesar mi identidad.
...POV HERMIONE...
Cerré la carta que me habían enviado. ¿Quién podría ser? Tal vez solo era una simple broma. Aun así no estaba ilusionada porque la única persona que yo quería en realidad y por la que lloraba era Harry.
Aunque tal vez debería de olvidarme de el por que el no sentía nada por mi que no fuera una gran amistad. A lo largo de los años me lo había demostrado, aún recordaba el primer año cuando fue que comenzó todo: nuestra amistad y mi amor por él. Pero ahora ya no eramos unos niños, ahora eramos casi adultos y tendríamos que enfrentarnos a EL-QUE-NO-DEBE-SER-NOMBRADO; por que aunque el insisitiera en que lo haría solo, Ron y yo siempre estaríamos a su lado.
Ginny me observó con una sonrisa en la cara, ella también había leído la carta.
Voltee a ver a Harry, el estaba comiendo tranquilamente sin interesarle la carta. Ron también comía pero a comparación del primero, Ron estaba atragantandose de comida.
-¿Quién será?- dijo Ginny con mucho más entusiasmo del que yo sentía en ese momento.
¿Quién sería? Después de todo solo era la insoportable sabelotodo, a quien solo le hablaban Harry y Ron para que les ayudará con las tareas, o al menos eso pensaban los demás.
Ginny era una gran amiga, siempre podía contar con ella para todo, era bueno poder desahogarme con alguien. Trataba de animarme y yo de verdad agradecía lo que hacía por mi.
-No lo se, tal vez solo sea una broma-rompí la carta y me dispusé a seguir comiendo.
-¡Hey! No creo que sea una broma, ultimamente he visto a Thomas Bouwer (Ravenclaw) observandote y ayer... me preguntó por ti-dijo muy tranquila terminando su desayuno.
-¿Que? ¿Enserio?- Fue lo que alcanzé a decir ya que necesite un poco de jugo de calabaza para evitar ahogarme con la comida.
Ron y Harry también estaban sorprendidos
-Lo siento-fue lo único que dije.
Thomas Bouwer era un chico de Ravenclaw. Muchas chicas lo perseguían, claro, pues el era guapo, amable y uno de los mejores en las clases. Nunca había entablado una conversación con el... excepto ¡oh si! Ayer me lo había topado. Iba distraída tope con él y me ayudo a levantar mis libros pero después me lanzó una ¿sonrisa?. Aún así eso no era una conversación; no podía ser cierto, la sonrisa no era gran cosa, además que tal si solo pregunto por mi para que le ayudará a una tarea o que tal si solo quería toparse con Ginny. No creía lo que escuchaba pero sentí que una leve esperanza apareció dentro de mi.
-El no te conviene, lo persiguen demasiadas chicas,¡ cuidado Hermione!¡Los estaremos vigilando!, a ti y a Bouwer. ¿No es así Harry?-dijo Ron aún comiendo
-Si, claro-dijo Harry un poco pensativo
...POV DRACO...
Aqui estoy: en mi sala común y con un pedazo de pergamino tratando de escribir una tonta ¿carta? Si una carta y nadamas y nada menos para Granger. Tal vez si aquello me lo hubieran dicho hace dos años me estaría muriendo de un infarto, pero ahora era la realidad.
El que no debe ser nombrado me había encomendado enamorar a Granger y sacarle información sobre todo lo que pudiera: la orden, dumbledore y potter. Esa era mi misión como miserable mortifago, por que ya hacía una semana que me habían hecho la marca, la marca la cuál siempre quedaría grabada en mi brazo. Tendría que matar a gente inocente, a muggles más adelante. Quería pensar que hubiera alguna forma para ayudar a Potter a derrotar a Voldemort, quería que todo fuera distinto.
Mi segunda misión era matar a Dumbledore, al que tenía respeto muy en el fondo. No quería matar pero si no hacía ambas misiones mi madre moriría a manos de Voldemort. No lo podía permitir, ella no podía morir. Mi madre era la única persona que era importante para mi. Ella era la única que por encima de mi padre siempre me apoyaba. Ella no podia morir.
Lloraba, lloraba. Por que no podía aguantar más las lagrimas que luchaban por salir. Pero trataba de que se quedaran por que no quería ser débil. Aún recordaba las palabras de mi padre: "un malfoy jamás llora". No quería vivir, quería que todo se acabará.
Recordaba todo lo que era, todo lo que me había dolido de niño, todos los regaños y todos los insultos de mi padre. Recordaba como mi padre abusaba de mi madre y yo estaba en mi cuarto tapandome los oídos con fuerza, para no escuchar los gritos de mi madre. Las visiones venían todos estos días, Nott siempre estaba ayudandome como mi buen amigo y agradecía mucho su apoyo.
Por fin había logrado escribir la carta, doble el pergamino y lo puse en medio de un libro para que mañana lo mandará a Granger.
Al despertar Nott me había dejado usar su lechuza, le mandé la carta y ahora me dirigía hacía el gran comedor. Al llegar la ví romper la carta, tenía que seguir intentandolo aunque no iba a ser tan fácil como pensé.
