Sumary:

Una broma mal planeada puede afectar muchisimo a las personas, sobre todo si esta broma hace que se cambien dos cuerpos.

Hermione una chica un poco timida e introvertida tendrá que decidir entre Draco y Harry, mientras que estos ¿lucharán por su amor?

Disclaimer: Todos los personajes le pertenecen a la magnifica J. K. Rowling

...POV NARRADOR...

Ya casi se acercaba el día en que dicha castaña iría a Hogsmade con Thomas Bouwer, lo cuál la hacía ponerse cada vez más nerviosa y preocupando cada vez más a sus amigos los cuáles no sabían la razón de por que estaba tan irritante. Había veces que quería gritarles que iba a salir con Thomas, para provar si eso la hacía sentirse mejor. Pero no podía por que sabría que la molestarían o hasta le prohibirían salir con él. La única que lo sabía era Ginny, su amiga con la cuál siempre podía contar.

Aún así cada día seguían llegando cartas de su admirador secreto, las cuáles la hacían suspirar cada día más.

Erá temprano y se encontraba en el gran comedor, veía realmente extraño a su mejor amigo: Harry y aunque algunas ocasiones había querido preguntarle que le pasaba, no había tenido tiempo de estar a solas con él. En cuánto a su otro mejor amigo se encontraba en una relación con la odiosa de Lavender Brown, su compañera de cuarto. No le molestaba que Ron tuviera una relación amorosa, pero ultimamente se olvidaba de q ue tenía amigos y ni siquiera en una oración podía dejar de mencionar a su novia.

Hoy tenía que decirle a sus amigos de su cita así que lo haría después de las clases.

-¡Oh!¡Miren la hora que es y nos toca pociones!¡Vamonos!

Las clases habían terminado y un rubio descansaba en la sala común de slytherin, ya estaba arto de pagarle 5 galeones a Goyle para que hiciera cada carta y es que el plan era que él las hiciera pero Goyle había tomado la carta y me había dicho que era un asco ¿Pero que esperaba? ¡Nunca había escrito una carta en su vida!. El le había contestado: " Goyle, ¿Por que tomás cosas que no son tuyas? ¿Puedes mejorarla? ¡Quiero verlo!.

Su amigo había mejorado sus garabatos pero parecía que las cartas erán muy tontas ahora que lo pensaba, tenía que encontrar un segundo plan, ¿Que tal hablarle?

No tenía idea de que hacer pero era su mision y tenía que cumplirla a como de lugar.

Hermione estaba en su sala común esperando a Ron y a Harry para decirles sobre la cita. Thomas ya le había mandado una lechuza para confirmarle y decirle la hora a la que pasaría por ella.

Pero aunque sus amigos se molestarán ella iría, no tenía por que hacerles caso, ella tenía derecho de salir con otras personas.

Harry fue el primero en llegar, Ron le había regalado unos chocolates, quien sabe por que, pero le habían caido mal, por que le dolía el estomago horrendo. Se sentó junto a Hermione quien le dijo que tenía que hablar con él y Ron.

Estuvieron esperando hasta que Ron llegó, la castaña estaba un poco nerviosa por que sabía como eran sus amigos, pero comenzó a hablar.

-Bueno, tengo algo que decirles, de hecho no tiene importancia-dijo Hermione muy segura en ese momento-

-¿Que sucede Hermione?-dijo Harry

-¿Que tienes Harry? ¿Te sientes bien? Te veo pálido

-No, no es nada... continúa

-Tengounacitacon ThomasBouwer-dijo demasiado rápido

-¿Que? No te entendí-dijo Ron

-Que tiene una cita con Bouwer-grito Harry

-¿Que?-

-Hermione, tiene a millones de chicas lindas sobre sus pies, ¿para que quiere salir contigo?

-Eso es lo que piensas-

Ron iba a hablar pero Harry lo interrumpio

-Si-contestó-¿Que tal si juega contigo? ¿Si solo te utiliza? O ¿Si te pasa algo?-

Hermione tenía un nudo en la garganta, sus amigos pensaban...¿Que nadie la podía tomar enserio? ¿Que era muy poco para alguien como él.

Las lágrimas empezaban a salir y era algo que no podía evitar, simplemente ¿no sabían que sus palabras la habían afectado muchisimo?

Lo mismo habían pasado con Victor Krum, cuando la vieron con él en el baile le hicieron entender lo mismo que en este momento, que ella era muy poco para un chico popular. ¿Así sería siempre?

¿Siempre pensarían que jugaban con ella?

Tenía dieciseis años, harry había sido el único chico que había estado en su corazón, y que seguía adentro, pero ¿Que hacer cuando simplemente no eres correspondida? Quería intentarlo, quería intentar sacar a Harry Potter de su corazón. Quería ser, por un momento, alguien más que "la sabelotodo"

Por un momento vino a su mente los cuentos muggles que su madre le leía cuando era pequeña: "cenicienta" "blancanieves" "la bella durmiente". Todas las princesas eran rescatadas por su principe azul y aunque fuera muy infantil, ella aún esperaba a su principe azul.

-¡No entienden!-grito y se dio la vuelta dispuesta a dejarlos

-¡Explicanos! -grito Ron

-Para que me sigo esforzando, la única razón a la que vine es para decirles no para pedirles permiso-corrió hacia su habitación.

Harry aventó lo primero que vió y al igual que Hermione corrió hacia su habitación.

-¡Harry!-intentó gritarle Ron

-¡Diablos! ¿Ahora que hago?-se dijo así mismo

Crabe y Goyle estaban disfrutando de sus galletas y chocolates en una charola. Era su propio paraiso, estaban felices. Caminaban por los pasillos del colegio y encontraron una caja de chocolates en el piso, los cuáles estaban en perfecto estado, así que los abrieron. A la caja solo le hacía falta un chocolate, y ambos pensarón "¿Por que no comerlos?". Estaban a punto de comerlos pero les arrebataron la caja.

-pero... ¿Que diablos?-dijeron ambos enojados hasta que vieron que se trataba de Malfoy

Draco comía un chocolate de la caja, al principio parecían normales, pero después le empezó a doler el estomago demasiado.

-¿De donde los sacarón? Me duele horrible el estomago, es mejor que me valla, y tomen-dijo dandoles la caja de chocolates-

Crabe y Goyle pensarón en provarlos o no, hasta que decidieron no hacerlo, quien sabe que tenían los chocolates para provocarle ese dolor de estomago a Draco. Los tiraron de nuevo en el suelo, sin preocuparse donde caía la caja. Siguieron caminando disfrutando de sus galletas y chocolates que se hallaban en la charola.

A Harry y Draco cada vez les dolia más el estomago y ambos pensaban " estúpido chocolate".

Pero ambos tenían algo más que pensar : ¿Que hacer con Hermione?

Harry no quería estar así con su amiga, ella era muy importante para él. Y puede ser que la protegiera mucho, pero no quería que le pasará nada. El la amaba y aunque se avecinaba una guerra, no podía seguir guardando sus sentimientos. Mañana sería el día en que al fin le confesaría todo antes de que se fuera con Bouwer. Se arriesgaría pasará lo que pasará.

Draco no podía continuar así, no había avanzado nada con las cartas, así que ahora iba la segunda parte del plan: ser amable con Granger, claro, mientras nadie nos vea.