Hola...!

A decir verdad me quedé con las Ganas de otro FIC de Harry Potter, me eh vuelto loca buscando alguna Historia de mis parejas favoritas y cuando di con uno asombrosamente bueno... ¡TRACKS! que el mendigo FIC no esta terminado y su ultima actualización es del 2005... lastima, era un buen FIC (Salazar/Hermione)

y es por eso que hace unos días eh decidido escribir este...

SOBRE LA HISTORIA:

Será una Trilogía, la cual obviamente esta es la primera, así que cuando le de fin no se sorprendan si esta algo inconclusa, la verdad es que la idea esta buena, fresca y bastante original aunque no tanto porqué eh tomado unas cuantas ideas de este FIC que les digo que esta inconcluso...

¡SI ERES AUTORIA DE ALGUNA HISTORIA POR DIOS, CONCLUYELA!

(Aquellas que plasman sus sueños y emociones en letras y no logran llegar a un final, son una verguenza para la comunidad de Escritors)

Mis parejas Favoritas son:

Draco&Hermione

Tom Riddle&Hermione

Salazar Slytherin&Hermione.

Si conoces algun fic sobre algunas de estas parejas (sobretodo de las ultimas dos) te estaría muy agradecida si me recomiendas uno (que esté terminado)

:) Gracias.


4

La curiosidad mató a la Serpiente.

Godric le veía divertido de tras de su escritorio, Hermione le había contado sobre su experiencia aterradora con la serpiente más famosa…

- Eh de decir que Salazar es un hombre un tanto extraño, si, algo curioso también, admitámoslo Lady Granger, tú eres algo que ninguno de los cuatro habíamos sido testigos de presenciar… y respecto a Salazar, él es muy curioso ¿Me entiendes? – la voz de aquel hombre no dejaba de sorprenderle, sobre todo por el enorme aspecto que tenía.

- Estoy de acuerdo con usted señor pero… ¡Es que ese hombre se ha vuelto el primer acosador de toda la historia! – exclamó la joven mientras se removía en su asiento, Godric por otro lado, soltó la carcajada, aquel hombre era un león en todo los sentidos.

- Entiendo Lady Granger…

- Hermione…- interrumpió la muchacha, sonrío dulcemente, Godric contestó la sonrisa con una que mostraba sus blancos dientes.

- Muy bien Lady Hermione, pero usted tendrá que tutearme…

- Mucho mejor, no me gusta mucho las formalidades…Godric.

- Je, je, je…ya somos dos entonces, haberlo dicho antes…

- Y volviendo al tema de mi procedencia ¿habrán encontrado algo? Digo yo… necesito volver, entre más tiempo pase en el pasado, mi presente puede modificarse…- empezó a decir la joven.

- Déjeme decirle algo Lady Hermione… usted ya cambió su presente, nuestro futuro, su sola presencia en este lugar…ya lo transforma todo… Helga tiene un amigo que es experto en aparatos mágicos, pero ese gira-tiempos, como sueles llamarle, es un objeto nuevo en nuestro tiempo…

- Entonces… ¿crees que no tenga remedio?

- Puede que se repare… pero que tenga su mismo funcionamiento, ya es otro asunto…

- Ya veo… pero… seguramente debe haber algo que pueda ayudarme a regresar a mi tiempo, la magia antigua es muy extensa, en mi tiempo no todo es comprendido y…

- Estoy seguro de que encontraremos algo, Lady Hermione…

- Me gustaría que buscáramos algo en la sección prohibida de la biblioteca…

- Sería muy grato para mi acompañarla, pero me temo que me será imposible, le pediré a Rowena o a Helga que le ayuden, yo investigaré por otras fuentes, pero le advierto algo Lady Hermione… prepárese para lo inevitable.- Godric se puso de pie y Hermione le siguió.

- Sé que puede que no haya una solución para esto pero…

- Nosotros nos encargaremos de ti Hermione… no estarás desamparada…

- Yo… en caso de que eso pase… hay un hechizo que me gustaría enseñarle para que me lo aplicara, Godric.- Hermione sonrió dulcemente mientras desviaba la mirada hacia el enorme ventanal.

Ni Godric ni Hermione fueron consientes de que Salazar Slytherin se encontraba escuchándolo todo a las afueras de la oficina del león, su típica sonrisa arrogante no sé dejó esperar, por otro lado, Rowena se detuvo en el pasillo, había visto a Salazar recargado en la pared segundos antes…

- Ese hombre… señor, ayúdanos con ese chiquillo arrogante…- rezó la mujer mientras se dirigía hacia la oficina del fundador de los leones.

Hermione cerró la enorme puerta tras de sí, Rowena estaba con Godric allá dentro, seguramente hablando sobre los próximos cursos, suspiró, tenía que ir a la biblioteca, pues solamente tenía un par de horas libres hasta la siguiente hora.

Se detuvo al escuchar unos cuantos gritos, Hermione se encontraba no muy lejos de la biblioteca, el pasillo era largo, de los pocos estrechos que había, a su lado, una pequeña área verde, ahí estaba Charles y la chica con voz aguda, sonrío abiertamente al ver a un pequeño chico bañado en pecas.

- ¡Es que jamás me escuchan! ¡Por culpa de su irresponsabilidad nos han bajado treinta puntos! ¡SI HUBIERAN ESTUDIADO…!

- ¡Grettel no es para tanto, era una absurda pregunta! – contestó el de las mil y una pecas, Hermione dejó de sonreír, aquella escena se le hacía tan familiar.

- ¡Si fuera absurda! ¡¿Porqué no la contestaste bien? – respondió ella ya exasperada, con las pequeñas manos en las caderas y con la mirada más peligrosa del mundo.

- Eres una dramática…- susurró Charles, Hermione se acercó a los pilares y se abrazó a uno de ellos, quería ver en que terminaba todo aquello, seguramente Charles Potter terminaría en el suelo con un ojo morado.

- Eres un… ¡Uy! ¡Cuando estén en aprietos no vengan a buscarme! ¿entienden? – la muchacha pasó a retirarse, dando grandes zancadas, alejándose de aquel par de chicos.

- Si siguen así, le van a provocar un colapso nervioso…- dijo la castaña mientras sonreía y se acercaba a los muchachos.

- ¡Profesora Granger! – exclamó Potter, reconociéndola de inmediato, Hermione se detuvo frente a él, ese chico se parecía tanto a Harry…

- ¿Profesora? ¡¿Eres Maestra aquí en Hogwarts? – preguntó el pecoso.

- Así es… y creo que ustedes son de Gryffindor por lo que veo… ¿Ya repasaron la clase que les daré hoy? – Hermione levantó la ceja, mientras ambos muchachos le veían asustados.

- ¿Teníamos que estudiar algo…? – preguntó Charles en un tono de angustia.

- ¡Por supuesto! ¡Nunca está de más adelantársele al maestro! – Hermione fingió indignación ante aquello, los dos muchachos que tenía en frente se miraron uno al otro, segundos más tarde Hermione veía como salían corriendo en busca de la chica.

- Eres…tan, pero tan cruel…- Hermione frunció el ceño al escuchar aquella voz.

- Y tú eres, tan…pero tan fastidioso…- la castaña se giró para encarar una vez más a Salazar, quien sonreía de medio lado.

- Pobres mocosos ¿te divierte verles ese gesto de angustia, miedo….? Por qué a mi si… (suspiro) es bueno saber que alguien más comparte mis mismas aficiones por hacer temblar de miedo a esos niños…

- Ya basta… es impresionante ¿intentas hacerme ver como tú? – Hermione tenía una expresión de horror en su rostro, Salazar se acercó a ella, demasiado, incluso Hermione podía oler el aroma que aquel hombre emanaba de su cuerpo.

- Tú jamás podrás ser como yo… nunca… pero admito que eres una persona interesante, intimidar a los alumnos es lo que mejor se me da en lugar de enseñarles como mezclar los ingredientes para una poción que seguro no lograrán hacer bien…

- Eres increíble… tú… ¿no deberías estar dando clases? – Hermione cada vez se sentía más impresionada por aquel hombre, aquel Salazar Slytherin no era ni lo más cercano a como lo describían en los libros.

- Hay mejores cosas que estar encerrados en un aula… a demás… es mi hora libre.- contestó sinceramente.

- Si por supuesto… ¿Cómo seguirme por todos lados y fastidiarme el día? no pues me impresionas, de verdad… tú, el gran Salazar Slytherin, sangre pura y uno de los cuatro fundadores de Hogwarts perdiendo el tiempo con una sangre sucia…. ¿Qué es lo que quieres saber eh…? – de verdad ya estaba cansándose de aquel ridículo acoso en la que Salazar la sometía…

- Bueno, no voy a mentirte que eh intentado entrar en tu mente en varias ocasiones, me impresiona tu nivel de oclumancia, de verdad, ni siquiera Godric se molesta en cerrar su mente, a Helga ni siquiera me molesto en usar mis poderes, es una pérdida de tiempo, con solo verle el rostro y ese cuerpo obeso, sé en que está pensando… oh, querida, no pongas esa cara…- y el muy arrogante sonrío abiertamente por primera vez al ver como Hermione le veía horrorizada, la castaña se sobresaltó ligeramente al sentir los delgados y fríos dedos de Salazar en su barbilla.

- ¿Cómo es posible que hables así de tus compañeros? – preguntó Hermione sin darse cuenta de que la serpiente mayor estudiaba su rostro, fijando sus azules ojos en sus labios semi abiertos…

- Hmp. Mi querida Colega…ellos son solo eso… compañeros de trabajo… y a decir verdad, tú me causas un… ¿cómo decirlo? Oh, si…una enorme curiosidad... por qué eres del futuro, sabes más cosas de lo que nosotros aquí… yo como fundador de Hogwarts seguro me eh convertido en un personaje importante en la historia ¿o me equivoco? A demás, ¿Por qué debo preocuparme por esas tres personas tan aburridas, tan secas de conocimiento?

Y fue como si un foco se hubiera roto dentro de la cabeza de Hermione, así que era eso, la chica apartó la mano de Salazar de un manotazo, así que esas eran sus intensiones, que ella le platicara acerca del futuro…

- Jamás… óyeme bien… jamás vas a oír de mis labios lo que eres en mi tiempo, lo que fuiste, hiciste y lo que tus acciones cobardes, ególatras y ambiciosas están causando en el futuro…

- Eres una mujer que me sorprende demasiado, Hermione… ¿O debo llamarte como el grandulón de Godric…Lady Hermione…? Que patético de su parte, tratar como una dama a una…

PAF…

La pequeña pero fuerte mano de Hermione quedó marcada en la blanca mejilla de Salazar Slytherin…

- "¡Oh, por Merlín, que alguien anote que una sangre sucia abofeteo a la gran serpiente Slytherin!" – Quería reírse en su cara, pero la penetrante mirada de Salazar se volvió profunda y sombría, Hermione se llevó la mano con la que le había cacheteado, al pecho.

- Podré ser hija de muggle's, los míos pueden ser gente repugnante ante tus ojos… pero no me interesa, porqué antes de eso, antes de muggle, antes de sangre sucia como te empeñas en llamarme… ¡Soy una ser Humano, cómo cualquiera, como los alumnos de corren entre los pasillos, cómo Godric… como tú…! ¡AH! – Hermione soltó un grito e impresionada al encontrarse de espaldas contra una pared, con la mano de Salazar rodeándole el cuello, cuando antes había estado en medio de la plaza…

- Jamás serás como yo… no te compares conmigo, grandísima inmunda…- su voz era muy diferente, ronca, con una profundidad indescriptible, Hermione frunció el ceño, jamás permitiría que alguien y menos como aquel hombre, le volviera a poner una mano encima.

- Tienes tres segundos para soltarme…- amenazó la joven mientras dejaba resbalar su varita por entre la manga de su vestido, Salazar no se percató de aquello.

- ¿O si no que…asquerosa sangre sucia? – le retó.

Hermione sonrío, Salazar se sorprendió sin mostrarlo…

- Tres y van dos… Slytherin, yo que tú jamás olvidaría que no soy de este lugar… que tengo más…Conocimientos que tú… ahora, sé una buena serpiente rastrera y suéltame…- su voz, cargada de frustración.

- Que linda te pones cuando te enojas…Profesora Granger…- Hermione le vio el cambio, sus ojos azules se aclararon, su tono de voz se volvió normal…

- Imbécil… - masculló la joven mientras se acomodaba las ropas, Salazar bajó la mirada y vio cómo la chica escondió la varita entre la manga de su vestido, sonrío sin que ella se diera cuenta.

- "Así que estabas dispuesta a atacarme eh, sangre sucia…interesante" – había pensado antes de verla marchar.

Muy interesante. Pero aún así, Salazar no dejaba de pensar que aquella mujer no era más que una inmunda, por más viajera del tiempo que fuera, era igual que todas las de su clase, pero a pesar de eso, su curiosidad era aún mayor, necesitaba que era lo que ella había querido decir con aquello de…

- "Jamás… óyeme bien… jamás vas a oír de mis labios lo que eres en mi tiempo, lo que fuiste, hiciste y lo que tus acciones cobardes, ególatras y ambiciosas están causando en el futuro…"

Sobre todo con aquello último, cerró los ojos mientras andaba a grandes zancadas por el pasillo, empujando uno que otro alumno, quitando puntos a ciertas casas sin haber hecho nada.

Godric se encontraba frente al lago con Rowena de su lado, la mujer lo había sacado de su oficina debido a un asunto bastante serio.

- Helga me ha comentado que varios alumnos lo han visto rondar en las noches por entre los pasillos, Godric, no me gusta su actitud.- comentó la mujer de ojos grises, el león volteo a verla.

- Me gustaría saber en qué diablos está pensando…- comentó Godric mientras observaba las tranquilas aguas del lago.

- No tengo ni idea, ese hombre es tan impredecible, de verdad uno nunca sabe que esperar de él…- comentó la mujer mientras cerraba los ojos y soltaba un suspiro.

- Hay que averiguar qué es lo que se trae entre manos, cada día que pasa se vuelve más insoportable…- susurró el león.

- Hablando de insoportables… unos alumnos me han dicho que han visto as Salazar molestando a Hermione… ¿crees que debamos poner al corriente a Hermione sobre esto? – los ojos claros de la mujer veían a Godric, quien estaba con su mirada fija al frente.

- No creo que sea necesario… algo me dice que no le hará nada.- Rowena le miró asombrada con aquella afirmación, la mujer sonrió al ver la enorme sonrisa abierta de aquel hombre.

- Tú siempre tan seguro de las cosas mi querido Godric… ¿serías tan amable de decirme él por qué?

- Je, je, je… Rowena, tú sabes mejor que nadie que Salazar es un joven curioso, ambicioso, inteligente, audaz…

- Y prepotente, cretino, arrogante, presumido… y cree que todos nosotros pertenecemos a su corte real… ¿No te has dado cuenta que nosotros tres somos sus bufones reales?

- Oh, quería Rowena, no es necesario que menciones tantas virtudes de nuestro querido Salazar, yo confió en mis instintos Rowena, sé que Hermione va a cambiar a ese chico…

- Ella tiene que regresar a su tiempo, Godric… ¡Un momento! ¿Hermione? ¿desde cuándo la llamas así? – preguntó la pelinegra en un tono alarmante, Godric no hizo otra cosa más que sonreírle.

Las clases al fin habían terminado, Hermione recogió el montón de pergaminos que tenía sobre su escritorio, Ravenclaw y Gryffindor habían sido las casas a las que había impartido un poco de sus conocimientos…

- Ahora, a la biblioteca…- se dijo mientras tomaba la varita entre sus manos y le echaba una mirada, sonrío al recordar que estuvo muy cerca de hechizar a Salazar…

Suspiró y escondió la varita en el mismo lugar donde la tenía esa mañana.

La leona por excelencia andaba a paso apresurado hacia la biblioteca, Godric ya había autorizado su presencia en la sección prohibida, estaba feliz, lo único que esperaba es que pudiera encontrar algo interesante que pudiera regresarla a su época, alejarla de Salazar Slytherin y olvidar toda aquella locura.

Las doradas puertas se abrieron mágicamente, Hermione exhalo el aroma que esta emanó casi de inmediato, había extrañado aquel olor a libros viejos y cosas guardadas, pero esta vez había algo más, el olor era un poco distinto, sonrío, oh, sí, en ese tiempo las cosas no eran tan viejas y no habían permanecido ocultas tanto tiempo.

Saludó a la bibliotecaria y se encaminó por entre los estantes hasta encontrar la verja que separaba las demás secciones con la prohibida…

Leyó las doradas letras y se encuadró los hombros y entró al lugar, recordando aquellos tiempos en que Harry, ella y Ron se colaban en la sección para averiguar más acerca de ciertos hechizos que tenían que ver con las artes oscuras…

Sentía el rose de la falda del vestido chocar con sus muslos, odiaba esas ropas, odiaba sentirse atrapada en el insufrible corsé y… se detuvo con la mirada perpleja…

Pero lo que más odiaba era aquello.

- Oh, que grata sorpresa…Lady Hermione…- la voz de Salazar sé escuchó a lo lardo del pasillo, y entre las estanterías donde Hermione se había detenido, podía verle gracias a la lámpara que estaba al lado de aquel hombre. Si, era claro, aquello era lo que más odiaba.

- ¡Jesús Bendito, que susto me has dado! – exclamó la joven mientras se llevaba las manos al pecho, Hermione lo supo entonces.

- No seas tan Dramática mujer.- se escuchó su voz susurrante, y ella supo…. Que…

…Tener que soportar al insufrible Salazar Slytherin… era peor que aguantar a Malfoy.