¿Que Ondas? como diría mi gente de acá...
Muchísimas Gracias y que Bueno que les este gustando je je je je y Si, esto sera una TRILOGIA ya ando en los ultimos capitulos de ROJO ESCARLATA en cuanto termine VERDE ESMERALDA me pongo a subir el otro ¿Que les parece? Pero bueno, como veo que me han dejado varios Reviews aqui les dejo este CAPITULO.
10
Los Besos robados de Hermione.
Hermione se encontraba con Rowena y Helga, algunos de los profesores del colegio ya habían partido junto a los pocos alumnos que se habían quedado dos días después de baile; mientras que ella debía quedarse debido a la ardua investigación que estaba haciendo acerca del cómo podría regresar a su época, Rowena y Helga se encontraban con ella, tomando el té en aquella mañana invernal, mientras que Salazar y Godric se encontraban cada uno en sus respectas habitaciones…
Hermione observó a sus compañeras, Rowena parecía no andar de muy buen humor esa mañana, mientras que Helga, con el redondo rostro sonrojado, le lanzaba una mirada cómplice, Hermione no sabía a qué venía todo aquello, pero, al volver la mirada hacia Rowena, esta le sonrío ligeramente…
- Y dinos, Hermione, ya que Rowena y yo hemos estado ocupadas ayer, no hemos podido hablar contigo sobre el baile…- Fue Helga quien rompió aquel aterrador silencio, Hermione se llevó la tacita con té a los labios, ya se temía ella aquel tema, lo había estado intentando olvidar pero…
- Si Hermione… dinos… ¿A dónde te llevo Salazar después del vals? – preguntó Rowena con una voz algo profunda y ronca, Hermione tosió un poco al escuchar la pregunta, luego de parpadear un par de veces, la castaña suspiró.
- Bueno yo…
- ¡Te ha besado, verdad, dime que te ha besado! – exclamó Helga causando que tanto la castaña como la pelinegra se sobresaltaran por el susto.
- ¡Helga! ¡¿Cuántas veces tengo que decirte que no hagas eso? Mujer, un día de estos vas a matarnos del susto…
- Lo siento…- susurró una muy apenada Helga.
- No importa.- intervino Hermione mientras dejaba la tasa sobre el platito e iba a tomar unas deliciosas empanadas de cajetas de hadas, cuando…
- Ni se te ocurra meterte eso en la boca, pequeña… ahora cuéntanos.- decía Rowena mientras recargaba los codos en la mesa y el rostro sobre sus manos entrelazadas.- que ha pasado después del "tremendo" espectáculo que han dado tú y Salazar en el baile…
Hermione suspiró resignadamente, lamentándose que la deliciosa empanada no sirviera como su salvador, intentaba evitar a toda costa aquel tema…
Se sonrojó.
Sobre todo por lo que había pasado…
No sabía cómo explicarlo…
- Oh, por Merlín, Rowena ve por un balde de agua helada, esta muchacha va a derretirse en cualquier momento.- la voz alarmante de Helga llamó la atención de Hermione.
- ¡No voy a derretirme por nada, es que no ha pasado nada…! – gritó la castaña algo nerviosa…
- ¿Segura…? Hermione ¿estás dispuesta a darnos un trocito de tus recuerdos para…
- ¡NO! – contestó rápidamente la muchacha.
- Entonces, cuéntanos querida… ¿Qué ha pasado entre mi querido Salazar y tú? – Helga estaba más que feliz.
- Bueno yo…- y Hermione torció la boca nerviosa, los recuerdos aún seguían tan vivos cómo un carbón encendido…
FLASHBACK
Hermione veía las manos entrelazadas mientras era arrastrada por los pasillos, Salazar mantenía la mirada hacia el frente, y la castaña podía verle sin temer a que la descubrieran, quizá la serpiente ya se hubiera dado cuenta, pero mientras, se dedicaría a observarle en silencio…
Veía su oscuro y lacio cabello caerle por la espalda, eso le recordó al profesor Snape, pero Salazar era un hombre con un toque de egolatría, lo sabía, siempre tan arreglado, con su cabello peinado, parecía una cortina de ceda oscura…
Un hombre con tanto misterio…
- ¿A dónde me llevas, Slytherin? Por qué no puedo decir que vamos a ningún lado si vas arrastrándome de este modo? – empezó a decir la castaña mientras que seguía intentando seguir el ritmo del hombre…
- Cállate y camina…- ordenó el hombre ante la mirada fruncida de Hermione.
- ¡Ya basta! – gritó mientras se detenía y daba un tirón a su brazo, zafándose del agarre de su captor.
- Solo quiero mostrarte algo… no seas tan Dramática ¿quieres? – estaba un poco molesto, Hermione lo sabía, pero ella tampoco estaba de buen humor…
- Es que no te entiendo ¿Qué ha sido todo eso? ¡Eh estado tan sorprendido que mi cerebro no fue capaz de reaccionar a tiempo y esto es culpa tuya! A demás… ¡regresa mi vestido a su color Original en este momento! – Salazar solo le veía mientras ella hacía sus corajes en vano.
- Hermione… ¿Podrías cerrar esa boquita tuya y venir conmigo, por favor? – pidió el hombre, Hermione entendía que de vez en cuando su carácter fuerte exasperara a todo el mundo, Ron y Harry se lo habían dicho en más de una ocasión, pero ahora, al ver la expresión intacta de emociones de aquel hombre, lo único que atinó a hacer, fue a reanudar su paso…
Salazar metió sus manos dentro de los bolsillos del pantalón, Hermione y él iban al mismo paso, aunque él debía caminar con más calma, su estatura, muy sobre la de ella, le permitía a ir más rápido, pero Hermione llevaba tacones, así que supuso no andaría cómoda caminando tan de prisa….
Hermione se detuvo al ver a Salazar pararse frente a la pared, la joven se acercó a él y levantó la mirada hacia él, intentando averiguar qué era lo que estaba pensando…
Y no supo cómo fue pero de un momento a otro, había una enorme puerta de acero frente a ellos, Hermione pudo distinguir una enrome serpiente con ojos de esmeraldas en ellos…
- No va a morderte… pasa.- la voz de Salazar era neutra, la castaña le vio abrir la puerta con un empujón, luego se hizo a un lado para que ella pasara…
Y lo que vio a continuación no era otra cosa más que una terraza…
Una terraza donde el invierno no provocaba frío, donde los copos de nieve eran cómo lluvia, cálidos y hermosos…
- ¿Qué es…este lugar? "El antiguo salón de los Menesteres…" – la Castaña identificó aquel salón, pero Hermione lo veía un poco cambiado, para comenzar, esa puerta no era la que ella recordaba.
- No sé qué es lo que te pasa pero…- Hermione se interrumpió así misma al escuchar una hermosa melodía hacer eco por toda la habitación…
La puerta se cerró.
(Escuchen el vals de las Mariposas mientras leen esta parte del Capitulo…)
Hermione se estremeció al ver las brillantes luces cambiar de color, la noche había llegado en aquel misterioso salón, la Luna salió de su escondite…
Parecían estar en otra dimensión, alejados de Hogwarts, de los alumnos, maestros…
Y se vio arrastrada al centro dl enorme espacio, la nieve seguía cayendo sin llegar al suelo, y ellos comenzaron a bailar una vez más…
- Tanta gente me pone de mal humor…- se escuchó la voz de Salazar, Hermione sonrío ante aquello, y él le hizo girar, Hermione sonrío abiertamente mientras que su compañero de baile le atraía hacia su pecho, colocando su mano libre sobre su cintura.
Y giraron una y otra y otra vez…
- Me sorprendes eh de decir.- comentó Hermione tras un giro, con sus manos sobre la cabeza de ella, sus dedos se rozaban suavemente, Salazar soltó una risilla involuntaria, Hermione volvió a él, notando los hoyuelos marcados en sus mejillas…
- A mi igual… jamás pensé que… fuese agradable pasar algún tiempo contigo.- había respondido él mientras giraba junto con ella.
- ¿en serio? Debo suponer que también te gusta molestarme…
- Verte enojada, me atrevo a decir…- interrumpió él mientras le observaba, Hermione sintió cómo él le atraía aún más hacia su cuerpo, trago en seco, estaba poniéndose nerviosa de nuevo.
Eso no era algo bueno, supuso ella.
- ¿Verme enojada? – se aventuró a preguntar, Salazar le vio, su mirada extrañamente brillante, sus labios contraídos en una extraña media sonrisa.
- Digamos que yo…disfruto de ciertos pasatiempos extraños…- fue su respuesta mientras balseaban de un lado a otro, sintiendo él, los holanes del vestido golpeando sus piernas…
- Si no fuera por qué no se me antoja darte gusto, ya estuviera gritándote…
- Oh, querida…no te aguantes las ganas… si tienes un hermoso timbre de voz.
Oh, genial, ese hombre era todo un desquiciado, sobre todo cuando reía abiertamente, mostrando sus blanquecinos dientes perfectos, y esos hoyuelos que le hacían verle tan… ¿Sensual, Sexy…? No sabía ni como describir aquel aspecto tan… salvaje de aquel hombre.
Hermione se había hechizado el cabello para aguantar mucho tiempo con el peinado, un sencillo moño alto, pero a esas alturas y para su sorpresa, varios risos rebeldes ya caían por su rostro, meciéndose y bailando junto con la pareja, Salazar ya había perdido también aquella elegancia que le caracterizaba, su cabello negro revuelto por el intenso baile…
Y seguían bailando…
Hasta que la castaña le vio sonreír de una manera extraña, sus azules ojos destellaban una misteriosa luz, su sonrisa, aunque abierta y esos hoyuelos bien marcados…
- "Oh, Merlín… este hombre planea algo… " "Osh, tú déjate llevar y no digas más…" – Hermione no podía creer como era que su cerebro y su subconsciente comenzaban a conspirar contra ella, ese hombre era demasiado peligroso, tanto para los alumnos como para ella, la humanidad y entre otras cosas…
Planeaba algo, si, Hermione tenía razón.
La castaña sintió cómo giraba una vez más, se estremeció al sentir en sus yemas al aire, el roce de los dedos de é, estaba frío, pero eso era, extrañamente satisfactorio, estaba en paz estando con él en aquel lugar a pesar de sus antecedentes…
Y para ella fue un giro lento, de repente, ya no sintió más los dedos de Salazar en si mano y ella, se giró para buscarle…
Oh…
- ¿Qué pa…? - pero fue interrumpida…
FIN FLASH BACK
Hermione estaba colorada de pies a cabeza, había detenido su relato mientras le daba un sorbo a su taza de té…
Rowena y Helga se mantenían con los ojos y la boca abierta, Helga, si pudiera hablar en aquellos momentos, ya hubiera soltado el santo grito, Rowena por otro lado, se cerró la boca y se acomodó en su asiento con algo de incomodidad, sus mejillas antes blancas, en ese momento estaban blancas…
- ¿Y…que pasó Hermione? ¡¿QUE PASO DESPUES? ¡exijo una respuesta en estos momentos! – Rowena cerró los ojos, esos gritos significaban que Helga ya se había recuperado por completo de la sorpresa.
- No pasó nada más… fuimos a Bailar a uno de las aulas y…
- ¡MENTIRA! ¡te besó, yo lo sé…él te besó y no nos quieres contar! – exclamaba Helga mientras se ponía de pie, empujando la silla en el transcurso y golpeaba la mesa con sus manos, Rowena soltó una carcajada leve.
- Te emocionas Helga, ya para con eso… no creo que Salazar haya sido capaz de semejante acto, no es de esos hombres.- intervino Rowena mientras tomaba una pequeña empanada.
Hermione respiraba agitadamente, tomando rápidamente la tacita de té y se los llevaba a los labios.
- "Sí, claro, como lo conocen a la perfección…si supieran" - pensó la joven mientras cerraba los ojos y sin haberlo pedido, el recuerdo de aquello volvió una de las tantas veces más.
- "Maldita serpiente…"
FLASH BACK
Si alguna vez sintió los labios de Ron sobre los suyos y le pareció el mejor beso del mundo, aquellos labios, aunque un poco fríos, jamás tendría el mismo sabor…
No entendía, desde el primer momento en que se vieron, él siempre procuró recordar cuál era su origen, siendo ella una muggle y él, un sangre pura, arrogante, orgulloso de lo que era, un profesor estricto, un misterio para muchos…
La sorpresa fue aún mayor para ella al sentir cómo era incapaz de rechazarle, y abrió sus labios, autorizando la existencia de aquel beso que no debía ser, ella…
Ella…
Oh, Merlín ¡SE ESTABA BESANDO CON EL MISMISIMO SALAZAR SLYTHERIN!
Y la pasión, si es que se le pudo llamar aquello, se volvió aún más poderosa, Hermione sintió los brazos de Salazar rodearle el cuerpo y ella…
El corazón le dio un vuelco al saberla corresponderle, sus pequeños brazos le rodearon el cuello, atrayéndola hacia su cuerpo y Hermione al de ella… el beso se volvió cada vez más atrevido, adentrándose uno más allá del otro, estrujando sus cuerpos así si su vida se iba en ello…
Desesperación.
Y mucha a decir verdad.
Y ella abrió los ojos, sorprendiéndose por la intensidad de aquel azul que invadían los ojos de Salazar…
Ninguno fue capaz de decir nada, pero Salazar, ni lento ni perezoso, volvió a lanzarse contra sus labios, y esta vez, tuvo completamente el control… la música jamás se habían detenido… y ellos, en medio de aquel beso… ni cuenta se habían dado que habían reanudado aquella lenta danza…
Habían salido de aquella sala después de un par de horas estando dentro de aquel salón, ya nadie se encontraba en los pasillos, ni siquiera los cuadros se encontraban despiertos, Salazar, entrelazando su mano con la de ella…
Hermione estaba demasiado metida en sus pensamientos, que no se había dado cuenta de que él se había detenido y que en ese momento, le observaba…
- Hermione…- le había llamado la castaña parpadeo varias veces y le miró.
- ¿Qué…que pasa…?
Y sus labios de nuevo estaban sobre los suyos…
- EJEM…EJEM… - el carraspeo de un ruda garganta le causó un sobresaltó y un vuelco en el corazón.
Hermione sintió el calor en las mejillas…
…Al ver a Godric Gryffindor frente a ellos, con los brazos cruzados en el fuerte pecho y una mirada profunda, la castaña tragó en seco, estaba molesto, demasiado…
- Go…- iba a decir Hermione pero Salazar se interpuso entre ella y el León.
- Buenos días, Godric…- Hermione volteo verle, era increíble aquello. (era de madrugada…)
- Slytherin…- susurró Godric mientras volteaba a ver a Hermione.
- ¿Bonita fiesta, no crees?.. Felicidades compañero, te quedó bien organizada…- Hermione se sentía claustrofóbica en medio de aquellos pasillos, Salazar estaba provocando a Godric, lo sabía pero… ¿Por qué se sentía de aquella forma? Como si…
- Por supuesto… espero que…
- Oh, Godric, no tienes que decir nada, Hermione y yo lo "hemos" disfrutado gratamente, te agradezco todo lo que has hecho para lograr que esta velada haya sido…"inolvidable" para nosotros.
Lo estaba provocando, lo sabía.
- Salazar ¿Qué estás…?
- Cariño…por favor… es de mala educación interrumpir una charla entre caballeros.- le respondió sin dejarla terminar lo que fuese que hubiera pensado decir, Godric frunció el ceño.
Más que molesto, estaba furioso…
Había estado en aquel pasillo buscando a Hermione y cuando al fin lo logró, estuvo el tiempo suficiente como para ver como Salazar se la comía a besos; pero el tiro de gracia a sus ilusiones no era aquello, si no ella…
Hermione correspondiéndole.
Burla y Sarcasmo puro, era lo que arreaba a aquella charla en la cual a Hermione no le era permitido participar…
- Ya es tarde, Hermione… ¿No crees? A demás, Rowena y Helga me han comentado que ustedes irían a…
- Hermione y yo pasaremos el día entero… a solas…- interrumpió una vez más la serpiente, girándose un poco para tomar a la castaña de la mano, la atrajo hacia él y le abrazó por la cintura.
- Eso tendrás que hablarlo con Rowena y Helga… a demás… Hermione es libre de elegir con quien estar o no.- contradijo el león mientras se aguantaba las enormes ganas de propinarle un puñetazo a aquel arrogante hombre.
- Oh… pero eso no es tú asunto ¿o si…?
Se estaba burlando de él por completo, aquel arrogante cuando apenas unos minutos él, se había comportado como un verdadero ser humano, tan dulce tan…humano.
- Suéltame…- susurró Hermione mientras bajaba la mirada, atrayendo a su persona las miradas de aquel par de hombres.
- ¿Qué es…?
- ¡Que me sueltes eh dicho! ¡Es increíble que estés hablando de ese modo, Salazar, cuando hace un momento eras tan…! ¡Dios, solo me utilizaste para molestar a Godric! ¡Eres increíble! – Hermione se mordió la lengua para aguantarse las enormes ganas que tenía de llorar, Godric le vio pasar rápidamente por su lado al salir corriendo.
- ¡Hermione! – gritó el león, hiendo tras la muchacha.
Dejando en la penumbra y la soledad a Salazar.
Con una muy extraña sonrisa de medio lado.
Utilizada.
Godric le dio alcance muy cerca del retrato de la mujer gorda, la sujetó por el brazo, la castaña estaba que se la llevaba el diablo, le giró y ahí estaba, su hermoso peinado hecho giras, sus labios un poco hinchados y sus ojos llorosos…
- Lo siento…- se disculpó la joven mientras se limpiaba las lagrimas, Godric no dijo nada, simplemente le apartó las manos y le limpió el mismo las lagrimas, rosando sus pulgares sobre sus mejillas.
- No llores, Hermione… no llores.- susurró Godric mientras seguía frotando su mejilla con sus dedos…
- Es tan…cruel… ¿Qué gana haciendo esto…?
- Satisfacción…- fue su respuesta.
Hermione se mordió el labio inferior, no lo soportaba, esa sensación que había tenido rato a tras cuando estaba con la serpiente, había sentido una tranquilidad y una felicidad inmensa, y que le fue arrebatada así de fácil de un momento a otro, por aquel que le había ofrecido tanta inmensidad…
Una persona cruel, que se divertía burlándose de los demás, utilizarlos y luego desecharlos como si fueran cualquier trozo de basura ¡Pero claro! ¡¿Cómo no lo había visto antes? Si ella solamente significaba eso para él, una inmunda hija de muggle's mientras que él pertenecía a la estirpe de sangre puras, una de las más antiguas del mundo mágico…
Godric vio esa tristeza en sus ojos, dolía, lo sabía por qué el también sintió el corazón partirse en miles de pedazos, cuando la serpiente había probado de sus labios, inyectando su veneno en ella.
- Hermione… no llores por él - le llamó mientras le tomaba por la barbilla y le levantaba la mirada…
Go…- pero la castaña fue interrumpida por los labios de Godric Gryffindor, sobre los de ella… CONTINUARA.
