Descubriendo a Pchan
Ya saben que todos los personajes de este fic son de la gran Rumiko, yo solo escribo por diversión.
"¡AAAAhhhhhh!" un grito aterrador salió de la garganta de Ranma cuando fue violentamente despertado por un cubo de agua fría. La pelirroja llevó la mano a su pecho notando los acelerados latidos de su corazón y, con dificultad, fue tranquilizando su agitado respirar. Frunciendo el ceño y con la ira bañando su cuerpo miró en dirección a la persona que tan cariñosamente le había despertado. No se sorprendió mucho de descubrir a Akane, de pie, al lado de su futón y con un cubo ya vacío entre sus manos.
"Despierta, es la hora de levantarse" y dicho esto dio media vuelta y salió del cuarto. Hacía tanto que le despertaba así que aún no entendía por qué se sorprendía. Su ceño, hasta entonces fruncido, se suavizó y un sonoro suspiro escapó de sus labios.
'¿Cuánto durará esto?' se preguntaba. Estaba harto, muy harto de esta estúpida situación. Vale, había cometido un error¿y qué? La gente se equivoca¿o no¿No debemos perdonar? Akane parecía no conocer la palabra perdón, porque no le había vuelto a dirigir una miserable sonrisa.
Se levantó pesadamente y pensó en guardar la cama pero estaba tan mojada que cambió de idea. Las alzó en sus brazos y bajó las escaleras cuidando de no tropezar. Salió al jardín de atrás para tenderlas y secarlas. No se sorprendió de encontrar a Kasumi, con sus labores diarias, tendiendo la ropa limpia en las cuerdas hacia las que él se dirigía.
"Buenos días Kasumi" dijo con esa voz fina y casi gritona de chica.
"Buenos días Ranma-kun" contestó la mayor de las hermanas Tendo. Sin embargo, y para sorpresa de Ranma, el tono utilizado por la muchacha resultaba frío y escalofriante en boca de Kasumi.
'Supongo que la mirada de ayer no eran imaginaciones mías' pensó el artista marcial. "Has hablado con Akane¿verdad?" preguntó con voz de derrota mientras tendía la primera sábana en un hueco que le había dejado la otra muchacha.
Kasumi dejó sus labores y cerró los ojos. Dejó caer las manos por sus costados, abatida, y con un largo suspiro de pesar escapando de sus labios.
"No comprendo del todo tus razones Ranma, y no creo que pensaras muy bien en las consecuencias" empezó a decir sin abrir todavía los ojos. "Mi hermana está herida, demasiado, y temo decirte que gran parte de ese dolor es culpa tuya. No se cómo vas a solucionar esto, si es que pretendes hacerlo." Detuvo su discurso y transcurrieron unos minutos de silencio solo rotos por la suave brisa matinal. De pronto Kasumi abrió los ojos nuevamente y los dirigió hacia la pelirroja. "Mi hermana está decidida a rehacer su vida con cualquier otro que no seas tú."
Ranma bajó la cabeza ante esto. Podría discutir con cualquiera, argumentar de una y mil formas que él había hecho lo que consideraba más correcto. Pero no con Kasumi. Nunca con Kasumi. Ella tenía el poder casi de abofetearte con las palabras, de abrirte los ojos y hacerte descubrir todo lo bueno que la vida te podía ofrecer, y también todo lo malo.
"No quiero perderla, Kasumi" No había muchos motivos más por los que seguir mintiendo, aunque sabía que aún no estaba preparado para hacer esta misma confesión frente a otros, menos frente a Akane.
Kasumi volvió a suspirar, conmovida por el dolor que desprendían las palabras de Ranma y por el sentimiento de amor que pudo escuchar en ellas. Si él era capaz de sincerarse con ella, de ser realmente sincero y admitirse a sí mismo que estaba enamorado de su hermana menor, entonces, solo entonces, quizá había todavía una esperanza.
"Lo se" le dijo, y una media sonrisa se dibujó en su bello rostro. Ranma le devolvió la sonrisa, todavía un poco preocupado por la conversación que acababan de tener.
"¡Kasumi¡Ranma¡El desayuno está en la mesa!" llamó Nodoka desde la casa. Ambos pegaron un pequeño respingo, como si hubieran sido descubiertos en alguna travesurilla, y emprendieron el camino hacia el hogar.
Horas más tarde, Akane estaba en su clase, sentada al lado de Kai, riendo alegremente.
"Eres muy divertido" decía Akane entre risas.
"¡Oye! que voy a empezar a pensar que te ríes de mí" contestó el muchacho, haciendo pucheros pero con una gran sonrisa dibujada en el rostro.
"!Qué va¡ Me río contigo" contestó Akane, volviendo a soltar una carcajada y sacándole la lengua.
Ranma entraba en ese momento y crujió los nudillos al ver la escena. 'Maldita marimacho' pensó su mente sin evitarlo. Iba a decir algo, pero el profesor entró en ese momento y todos tomaron asiento. 'Bueno, ya veremos esta tarde en la cita' pensó Ranma con una sonrisa de satisfacción. Luego se quedó dormido.
"¡Airen!" una rueda de bicicleta se estampó contra su nuca, provocando el violento despertar del muchacho. Shampoo inmediatamente se abrazó a Ranma, feliz de que, por fin, tenía una verdadera cita con él.
"¿Pero se puede saber qué haces?" preguntó Ukyo con su aura de combate ardiendo y lista para actuar.
"Airen pedir cita, chica de la pala no entrometer" casi gruñó la amazona viendo la pose de pelea que la otra muchacha tomaba.
"Dudo mucho que Ranma haya hecho una cosa así¿verdad Ranchan?" contestó Ukyo más enfadada aún.
"Lo siento Ukyo pero ¡tenemos que irnos!" gritó Ranma tomando de la mano a Shampoo y saliendo corriendo por la puerta.
"Ranchan" Ukyo estaba que no se lo podía creer. ¿Ranma y Shampoo? Cierto es que ella había dejado hacía un tiempo de intentar enamorarle. Al menos no con tanta intensidad como antes. Tenía muy claro que Ranma estaba enamorado de Akane. Tenía muchas pruebas casi desde que le conoció, pero el viaje a China fue el detonante. Escuchó muchas versiones intentando sonsacar algo que le dijera que no todo estaba perdido. Pero no, todas coincidían en lo mismo. Ranma había ido lo más lejos posible, había matado a un Dios, por salvar la vida de Akane. Conociéndole como le conocía, decidió dejar de persistir tanto en eso de ser su prometida y aceptó, con gran pesar, que si no podía tenerle como novio, no deseaba perderle como amigo.
Pero esta situación era, como poco, preocupante. Una noche limpiando la puerta de su local, se encontró a un muy demacrado Ryoga que casi se desplomó en su puerta. Lo cargó hasta el interior y lo cuidó hasta que él se encontró mejor y le explicó lo sucedido con Akane. Al principio estuvo muy disgustada ella también¿cómo se atrevió a hacer semejante cosa? pero pronto dejó de culparle, pues Ryoga se encontraba realmente mal con el asunto. Fue entonces cuando notó las distancias entre Ranma y Akane. En varias ocasiones quiso hablar con ellos, por separado claro está, pero nunca se le ocurrió qué decir. Ryoga desapareció un día temprano de su restaurante y no le había vuelto a ver, seguramente estaría perdido por cualquier lugar de Japón, China o incluso del mundo entero.
Volviendo al momento actual, el hecho de que Ranma y Shampoo tuvieran una cita le picó enormemente la curiosidad y decidió ir a investigar. Antes de salir echó un vistazo al aula, sorprendida por no haber notado en ningún momento desde que llegó la amazona el aura azulada y tan notoria de Akane. Pero ella ya no estaba alli.
'¡Qué raro!' pensó. Y con esto, salió persiguiendo a la pareja que instantes antes se había marchado.
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"No conozco esta película" dijo Akane viendo el cartel que había colgado en la entrada del cine.
"No te preocupes, seguro que te gusta, me la han recomendado muchísimo" contestó Kai acercándose a la taquilla. "Dos entradas por favor para la sala 2" y dicho esto pagó y entró, con Akane siguiéndole de cerca.
Pocos minutos después entraron Shampoo y Ranma. La amazona iba tan feliz colgada del brazo del muchacho, que no se había dado cuenta de que estaban siguiendo a la otra pareja.
Por suerte para Ranma, les habían dado asientos unas cuantas filas detrás de Akane y compañía. Así podría vigilarlos sin ser descubierto.
La película comenzó y se hizo el silencio en la sala. Todos estaban muy ensimismados viendo la película. Ranma, por el contrario, estaba que se subía por las paredes. Los nervios y la ira le carcomían por dentro. ¿Por qué? Porque Kai había pasado un brazo por encima de los hombros de Akane y ésta no le había mandado a volar por los cielos de Nerima.
Akane giró el rostro, intentando vislumbrar algo en los asientos de atrás. Sentía unos ojos pegados a su nuca desde hacía un buen rato y eso la estaba poniendo nerviosa. Además, Kai se había acercado bastante a ella. No solo eso, sino que encima le había pasado un brazo por encima de los hombros. ¿Qué hacer? Sentía como que estaba traicionando a Ranma, pero se había prometido no volver a pensar en ese engreído.
Cual fue su sorpresa cuando vio a Shampoo sentada unas filas más atrás de donde ella estaba. Por su cara, sabía que no la había visto. Estaba agarrada al brazo de alguien que hacía esfuerzos sobre humanos por esconderse. ¿Quién sería?
Algo se partió en su interior cuando vio que no era otro sino Ranma. Su trenza era inconfundible allá a donde fuera.
'¿Qué hará él aquí?' se preguntó, volviendo la vista al frente.
'¡Uf! Creo que no me avisto' pensó el artista marcial, volviendo a su posición original, sentado en la silla, pues se había encogido tanto para no ser descubierto que se parecía un ovillo.
Kai posó su mano tímidamente sobre la que tenía Akane en el reposabrazos. Ella dio un respingo ante el contacto. ¿Qué hacer¿Qué hacer? Vale que se había prometido ser más femenina y salir con otros chicos para olvidar a Ranma, pero esto se le estaba yendo de las manos. ¿Podría seguir¿Y si Kai intentaba besarla?
El temor recorrió sus venas cuando se giró minimamente para mirar a su acompañante y vio que él la observaba. "¿Pasa algo?" preguntó en voz baja, intentando mantener la calma.
"Eres preciosa" y dicho esto, se acercó más a la chica, dispuesto a besarla.
Continuará...
Finalizado 30 Septiembre 2007
Después de una larga espera aquí sigo, con un capitulillo un poco más alrgo qeu los anteriores. Siento mucho la tardanza, pero no me olvido de ninguna de mis historias. Y muchas gracias a todos los que leen y más a los que dejan un mensajito que me alegra el día. Vosotros sois los que hacéis esto posible
Hasta pronto
