Capítulo 3:

El sol se mostraba omnipresente en el Valle de la Paz, a excepción por las sombras que se formaban como dibujo alterno de toda la existencia y se arrastraban en el suelo de manera sutil, cada tanto, su tamaño parecía disminuir medidas casi incalculables, pero de que lo hacían, lo hacían.

===En el Templo de Jade===

El maestro Shifu salía de su habitación, sujetaba el Wong en su mano izquierda y el bastón en la derecha, con una sonrisa en el rostro se dirigía a las habitaciones de sus estudiantes, de paso se tendría que encontrar con Reyko, pero no estaba, ni siquiera la mochila que había traído, miró de manera sospechosa a su alrededor, pero todo estaba en orden: No faltaba objeto alguno, Shifu sonrió, sin lugar a dudas, no había dejado entrar a alguien malo al Templo de Jade, aunque se había arriesgado... siguió caminando, ahora tendría que darles una visita a sus estudiantes.

Estaba parado al final del pasillo en el que estaban las habitaciones, dispuestas simétricamente a cada lado, y a punto de golpear el Wong... se detuvo, esto del Wong y despertarse en un momento fijo... ¿molestaba a los Estudiantes?, jamás se había detenido a preguntárselo por un momento, es decir, quizás ellos requirieran de mas libertad y tranquilidad, dirigió su mano derecha a la barbilla y con los dedos disponibles empezó a "acariciarla", se puso a pensar en todas las veces que les había despertado, quizás en verdad resultaba molesto... pero ese es el sistema, Tocó el Wong y todos sus estudiantes salieron al instante.

-¡Buenos días, Maestro Shifu!- Dijeron todos al unísono, ahora estaba incluida la voz del Guerrero Dragón entre los furiosos, además de que en el también hacía acto de presencia la seriedad a la hora del saludo inicial.

-Buenos días, empecemos de una vez, y después comemos, ¿De acuerdo? terminemos las cosas mas temprano esta vez-Dijo Shifu, caminando a través del pasillo, los estudiantes le empezaban a seguir conforme pasaba junto a ellos, los últimos en seguirle fueron Po y Tigresa, sin embargo nadie hablaba, quizás el sueño no había desaparecido por completo, Po bostezó y al frente se había escuchado como Mono le seguía, curiosamente Grulla también bostezó.

-En verdad es contagioso jeje-Dijo Mantis humorísticamente, al finalizar su frase siguió la corriente y también bostezó, después le siguió Tigresa y Víbora casi al mismo tiempo, quizás ellas sean las únicas que tenían razones de estar cansadas, se habían quedado hablando con Reyko después de todo, aunque solo fueron unos instantes... retomar el sueño es algo que suele tomar tiempo.

Ya casi entraban de lleno en el salón de entrenamiento lleno de trampas y obstáculos, cuando Shifu se detiene y en el acto todos sus estudiantes con el, se da la vuelta y los observa a todos con una semisonrisa en el rostro, la mirada que había depositado en todos sus estudiantes estaba con el objetivo de quizás llamar más su atención. -Furiosos, Po, anoche llegó alguien, que creo deberían conocer...- Decía, pero se vio interrumpido.

-¿Un nuevo maestro?, No...- Dijo Po, en sus ojos y en su voz existía emoción en estado puro, las típicas caras con euforia imposible de parar

-Déjame terminar Po... se llama Reyko y quiere aprender, no estoy seguro exactamente como, pero, no parece mal tipo...- Replicó Shifu, con cierta inseguridad en su voz, aunque no era los suficientemente persistente como para sentirla.

-No es su estilo dejarse llevar por las apariencias, maestro Shifu...- Dijo Grulla, con curiosidad y casi preocupación en su rostro.

-Pero si lo hizo con Po- Interrumpió Mono, al instante se ganó las miradas de sus compañeros en signo "No debiste decir eso"

-Hey- Dijo Shifu, llamando la atención de sus estudiantes y liberando a Mono del acoso momentáneo, -Tiene razón, déjenlo- Añadió razonablemente.

-¿Es principiante?- Preguntó Mantis con muy bajo tono de voz.

-Mejor... descúbranlo ustedes mismos- Dijo Shifu, quizás su respuesta se debía a que no sabía exactamente, volteó y empezó a caminar entre sus estudiantes, se dirigía fuera del sitio de entrenamiento.

-Espere maestro, ¿Dónde está?- Preguntó Po indiferente.

-No lo se...- Respondió Shifu, había cierta "alegría" en su voz cuando lo dijo, o quizás solo ganas de "molestar", ya estaba lo suficientemente lejos como para conversar con el decentemente.

-¿Cómo creen que sea este sujeto?- Preguntó Po dirigiéndose a los Furiosos, de los cuales había ganado su atención.

-Imagina que sea como Po...- Dijo Grulla dirigiéndose a Mono, quien miro a Po con claro enojo.

-Tus galletas correrían mas riesgos Mono- Dijo Tigresa sonriendo, se habría guardado la amistosa imagen de Po el glotón, sin embargo, Mono no parecía muy feliz con imaginar eso, Víbora había empezado a recorrer el área en búsqueda de Reyko, miraba a los alrededores inquietamente tratando de buscarle, fue hasta que se ubicó al borde desde donde se practicaba el equilibrio que no pareció haber producción de sus acciones, se deslizó hacia las tiras y dejó de ser visible por los furiosos, que ahora mismo y de todas maneras, le estaban ignorando.

-¡Hey!, está por aquí- Gritó Víbora, ganando la atención de todos a donde provenían sus gritos.

Todos los maestros se acercaron al lugar y se encontraron a Reyko, bueno, la mitad superior de el, atrapado en medio de dos de las tiras de madera onduladas que habían allí, Reyko solo miró hacia arriba y se quedó muy quieto observando a los maestros por 3 segundos, -Buenos días maestros, es un placer conocerlos, soy Reyko- Dijo el jaguar, mientras forcejaba levemente con sus manos ambas tiras que lo tenían atrapado, pretendiendo moverlas sin resultado alguno.

-Grulla, necesito extremidades aquí...- Dijo Víbora, que salía de la enredadera y se ubicaba con el resto de los individuos, Grulla saltó encima de los hombros de Reyko y empezó a tirar de el, al mismo tiempo Reyko empujaba las tiras, hasta que finalmente el trabajo cooperativo rindió frutos y Reyko se había soltado, Grulla voló unos cuantos centímetros extras aún sujetando a Reyko, hasta que éste empezó a sacudir sus pies semejando a Po, Grulla lo soltó, y el jaguar pudo apoyar sus pies, cada uno en una tira de madera, moviendo los brazos calculadamente recuperó el equilibrio y saltó hasta donde estaban los demás.

-Muchas gracias, maestro... Grulla- Dijo Reyko inclinando lentamente la cabeza, ante el maestro que descendía sutilmente.

-No lo menciones- Dijo Grulla aleteando un poco, a Po le sonó conocida la frase, lo importante es que ahora no hubo ningún añadido de marginación.

-Creo que ya los reconozco a todos así que no hay problema ¿verdad?- Dijo Reyko, parecía estar un poco confundido, no sabía que palabras decir exactamente, o como desatar una conversación de la forma correcta... de repente llegó y ya estaba allí... el caso es que el maestro Shifu no estaba, el era quien les debía asignar el entrenamiento, así que la situación era muy, muy confusa.

-El Maestro Shifu dijo que lo descubramos así que creo que ha de ser que nos debemos conocer...- Dijo Mantis, tomando lugar a la izquierda de Reyko(Atrás de el tenía todo el cuarto de entrenamiento), y éste estaba mirándole mientras hablaba, por un segundo parecía que no comprendía lo que decía, pues inclinaba su cabeza hacia un lado.

Po se sentó toscamente frente a el, Tigresa a la Izquierda de Po, Víbora a la izquierda de Tigresa, Mono a la derecha de Po, y Grulla a la derecha de Mono, Reyko tomó asiento, toda su "formación" adquiría estilo de círculo imperfecto, o algo, Po parecía feliz, al frente tenía a Reyko quien aunque no luciera mal tipo, lo inquietaba un poco, y la sonrisa que tenía le servía de útil máscara.

-Entonces... eres un principiante, o una especie de profesional o algo, no es que pueda hablar de principiante, todavía me falta mucho, y...- Dijo Po, pero parecía que el silencio que guardaba Reyko acompañado de esa mirada de intriga con la que lo observaba, le inquietaba mas que solo su presencia, solo esperaba que su inquietud no fuera tan notable.

-Mmm, no, tampoco me llamaría profesional... siempre falta mucho que conocer, tu lo has dicho- Dijo Reyko, quien no parecía confiar mucho en todos con excepción de Víbora y Tigresa, después de todo ya les había visto anoche, y wow, por unos instantes pensó como hubiera sido todo si hubiera sorprendido a cada uno de los guerreros que aquí habitaban.

-Oh...si, y... ¿qué te gusta hacer?- Preguntó Po, parecía haber mas amigabilidad en esta ocasión.

-Pues, sonará curioso, pero cocinar se hace algo usual... y experimentar con eso, es mas divertido, a veces peligroso...- Dijo Reyko sonriendo diminutamente, pero una sonrisa, es una sonrisa.

-¡Hey!, yo también cocino, podríamos hacer un duo.- Dijo Po sonriendo también, paso a paso se conseguía mas confianza.

-Parece que ustedes dos se han de llevar muy bien, y dime Joven Reyko, ¿te gusta la acupuntura?- Dijo Mantis con voz de curioso, ya mejoraban las relaciones.

-Es muy interesante en verdad, sin embargo, no aprendí jamás como efectuar todo de manera correcta, y quien me enseñaba se cansó de ser un alfiletero, así que...- Dijo Reyko indeciso, sus ojos apuntaban al techo de vez en cuando, y sus manos resultaban inquietas en el toque de una con la otra.

-Yo te podría enseñar, solo nos damos un buen tiempo y no habrá problema, no es cosa que se pueda aprender de un día al otro, pero, poco a poco se logran las cosas ¿no?- Añadió Mantis, en su voz se sentía lo optimista, el tampoco había aprendido la acupuntura de forma rápida y ya, el se había tomado su tiempo, hay que ser muy paciente pero atrevido.

Po había empezado a realizar unas muecas en señal de "no te prestes para eso", movía sus labios como si el jaguar fuera capaz de leerlos, meneaba negativamente con la cabeza, conforme hacía el mismo movimiento con sus manos, Mantis pareció sentir todo eso y volteó hacia Po, quien instantáneamente olvidó todos los gestos y fingía mirar al fondo de todo el salón de entrenamiento, en éste instante Reyko sonrió de forma leve, además los furiosos observaron a Po y a Mantis durante esos instantes, hasta que...

-Me parece bien que hayas venido, a veces hace falta con quien conversar o hacer cualquier cosa por allí.- Dijo Mono educadamente, -Recuerdo cuando Po recién había llegado, trajo varias novedades con el- Añadió sonriendo, Po sonreía también.

-Muchas gracias, es verdad lo que dices, en mis viajes hasta acá había perdido mucho contacto social y creo que se me había olvidado lo que es relacionarse con los demás individuos, es allí cuando comprendes lo necesario que son quienes te rodean- Dijo Reyko bajando la mirada un poco, quizás todavía no había recuperado todas sus habilidades sociales.

-¿Viajas?, digo, debes conocer varios lugares así ¿no?- Preguntó Grulla curioso, le había llamado la atención los viajes que mencionaba.

-Si, se supone que debería conocer varios lugares, aunque generalmente he recorridos lugares donde solo hay un individuo y ese eres tu, no conozco muchas aldeas...- Respondió Reyko rascándose el cuello con la mano izquierda, con tristeza y desánimo en su rostro.

-Espera, ¿viajas solo?- Preguntó Tigresa intrigada por saber quien era y que hacía exactamente Reyko, arqueaba una ceja, y con su mano derecha dijo "detente"

-Sip, se podría decir que "sobrevivo", o lo hacía, me enteré del Maestro Shifu, Oogway, y reconocí que en verdad necesitaba de ellos- Dijo Reyko tímidamente, miraba el espacio de suelo que sobraba en el interior del círculo de maestros.

-De seguro tenías molestias en esos viajes ¿no?- Preguntó Po, -Ya sabes, bandidos o cosas, de seguro les dabas una lección ¿eh?- Añadió, aunque aún estaba un poco retraído las cosas parecían ser mas ligeras, el aire denso y asfixiante parecía irse con cada pregunta y respuesta, además jugaba con sus nudillos al mismo tiempo que le preguntó eso a Reyko.

-Mh hm, en una ocasión resulté atacado por un grupo, la verdad me defendí bastante bien al inicio, pero me raptaron- Dijo Reyko, todo el agradable sentimiento con el que hablaba se desvaneció cuando dijo que lo raptaron.

-Wow... y ¿Cómo saliste de esa?- Preguntó Grulla.

-Bien, estaba en una carreta con barrotes, no se cual era el objetivo de estos sujetos específicamente, pero tenían una carreta con barrotes, en un momento pasaron por una inclinada en un bosque y perdieron el control de los frenos de ésta conmigo dentro, la abandonaron y rodé colina abajo, en el camino parece que aplastó una piedra y esta la hizo volcarse, ¡quedó de cabeza!, aunque salí despedido fuera rompiendo los barrotes, no se exactamente como, pero cuando me di cuenta que estaba fuera me perdí en el bosque- Dijo Reyko, suspiró, -Vaya, al principio de la pelea todo estuvo bien para mi- Añadió frotando el brazo izquierdo con el derecho.

-¿Y en donde te criaste?- Preguntó Tigresa entrecerrando los ojos levemente, le parecía cómodo encontrarse con otro felino.

-En un orfanato, solo tuve un "amigo" allí, y no se donde esté ahora mismo...- Dijo Reyko, con débil tristeza en su voz y bajando la mirada, a Tigresa le recorrió un escalofrío cuando escuchó esas palabras.

-Yo también me crié un orfanato, es difícil vivir allí, cuando te tratan como una...- Dijo Tigresa...

-Bestia- Completaron ambos felinos al unísono, Reyko en tono de pregunta y arqueando una ceja.

Tigresa sintió lástima por el jaguar, el sabía lo que se sentía en un orfanato, aunque quizás con un amigo las cosas le hayan sido mas fáciles, también se había ganado la reputación de monstruo ante los demás, ¿Por qué habrá sido eso exactamente?, ¿Acaso el tampoco controlaba su fuerza y eso le hacía estar mal todo el tiempo?, no podía haber tanta similitud, en ese preciso instante las ganas de preguntar por que estaban al tope, pero algo le decía que debía frenar.

-Y...¿Qué pasó con tus padres?- Preguntó Po, quizás había tocado un punto muy delicado.

-¡Shhhh!- Chitó Víbora , -Eso no se pregunta Po...- Susurró, aunque llamó demasiado la atención, el Jaguar negó con la cabeza.

-Está bien, aparentemente... mi papá murió cuando me dejó en el orfanato, no estoy muy seguro de que habrá pasado con mi mamá- Dijo Reyko, su voz susurraba dudas, quizás demasiadas, -En el orfanato me apodaron hijo de Nadie, cuando lo recuerdo, de paso me pregunto por que eran tan duros los demás- Añadió con el mismo tono de voz, mirando directamente a los ojos de Po.

-¿Dónde estará el maestro Shifu?- Preguntó Víbora, el no acostumbraba "descuidarles"

-¿Le habrá pasado algo?- Preguntó Tigresa seriamente mientras se levantaba.

-¿Qué le puede pasar a un maestro del Kung Fu?- Preguntó Víbora, con su cola sujetaba el brazo izquierdo de Tigresa y tiraba de ella hacia abajo, no tenían razones para estar preocupados por Shifu, el movimiento de Víbora había dominado a Tigresa.

-Me parece que fue a hacer algo importante con el papá de Po, le escuché hablar con el en el restaurante ayer, parecía muy concentrado en eso- Dijo Mantis, rascándose la barbilla.

-¿Mi pa?- Preguntó Po, -¿Estás seguro Mantis?- añadió con curiosidad, como si eso indicara algo no bueno.

-Si, estoy seguro de eso, lo que no se es...¿qué será tan importante?-

==== En el restaurante del señor Ping ====

El señor Ping y el Maestro Shifu estaban sentados uno frente al otro en una mesa del restaurante, muchos cerdos les rodeaban, había algo en la mesa, un juego de Mahjong, y en el rostro de Shifu había clara frustración, mientras que el señor Ping sonreía casi burlescamente, parecía que era el turno del maestro Shifu, y el juego no progresaba a su favor, la duda aquí era ¿Qué estaba en juego?.

====Vuelta en el Palacio de Jade===

-Resulta aburrido estar sin hacer nada...- Dijo Po acostado en el suelo, poseía una clara mueca somnolienta en su rostro, si no bostezaba era quizás por que ya lo había hecho, las curiosidades con el nuevo se habían acabado, así que no habían ganas de seguir allí, -Mejor preparo desayuno... ¿me acompañas Reyko?- Añadió el panda levantándose mas alegre.

-Mmmm, aprovechemos el tiempo en algo útil, ¿qué tal si practicamos un poco?- Dijo Tigresa levantándose de su lugar, todos allí habían dirigido sus miradas hacia la maestra, quien había chocado miradas con Reyko cuando éste prestaba atención a sus palabras. -A ti me refiero nuevo- Añadió seriamente, el Kung Fu es algo con lo que Tigresa no juega.

-No me parece malo...- Dijo Reyko levantándose, pero la duda se sentía en su voz y se observaba en sus movimientos, TIGRESA la observaba en sus movimientos, quizás no lo expresara físicamente, pero estaba llena de confianza. Los maestros observaron como los dos felinos se apartaban de su formación "circular" y se ubicaban no tan lejos de ellos, solo a unos pasos, Reyko fue quien mas caminó hasta estar frente a Tigresa, ésta se puso en guardia, su típica posición de pelea, mientras que Reyko adoptó una posición mas pasiva, había colocado el pie izquierdo delante del derecho y sus codos estaban doblados muy levemente, parecía mas una pose de vaquera sin funda ni arma que un peleador de Kung Fu.

Tigresa se acercó a Reyko realizando una patada de lado, pero Reyko la detuvo con su mano izquierda, y con su pierna derecha trató hacer perder el equilibrio a Tigresa, quien reaccionó lo suficientemente rápido como para poder saltar e intentar un ataque desde lo alto, sin embargo Reyko había saltado interceptándola en el aire con su pulgar presionando contra la mandíbula de Tigresa muy fuertemente, en ese preciso instante lanzó un rodillazo lateral muy leve, solo para hacer que su contrincante abandone cualquier intención ofensiva y tomar distancia, una vez mas estaban en el suelo, Tigresa había quedado un tanto impresionada, no lo suficiente para que se notara en su rostro, pero lo estaba, eso fue incomprensible, era como si Reyko hubiera conocido lo que estaba por pasar, ahora mismo estaba a una determinada distancia conservando la posición de pelea con la que había iniciado, los demás Furiosos habían observado como muy tranquilamente "el nuevo" había contraatacado rápidamente, Po por un momento pensó que tenían a alguien mejor que Tigresa en el camino, pero, ella simplemente era algo bárbaro que admiraba bastante, no podía ceder tan fácil.

Reyko tenía bien abiertos los ojos observando a Tigresa, quien se había detenido por unos segundos a estudiar a su enemigo, en ese golpe que le fue realizado a ella notó algo muy importante... ¡era tan suave!, fue como si una almohada le hubiera golpeado con mucha fuerza, no se podía decir que era alguien como ella, casi hecha de piedra, insensible como la madera muerta, era... suave.

Esta vez Reyko avanzó corriendo hacia Tigresa haciendo uso de sus 4 patas, aunque se podría decir que fueron mas brincos que pasos, pues en un segundo ya estaba bastante cerca de Tigresa como para asestar un golpe, ésta se había preparado para realizar un contraataque rápido y retroceder, justo como había hecho su rival hace unos instantes, pero esta vez Reyko se había deslizado por el suelo, haciendo que Tigresa casi cayera de boca contra el suelo, pero un muy leve impulso de Reyko, con la pierna disponible que tenía logró que Tigresa pudiera recuperar el equilibrio en medio aire y caer a 4 patas, ahora los dos felinos habían intercambiado de lugar, los maestros observaron sorprendidos con lo rápido y sutil que era el jaguar, no era como si quisiera atentar contra la resistencia de Tigresa, era mas como si estuvieran... jugando...

-¿Acaso te estás burlando de mi?- Preguntó una Tigresa un poco enojada, se notaba en su mirada acusadora, la típica de la que todos quieren escapar.

-¡No!, es si...- Trató de decir el Jaguar, pues casi sin darse cuenta, éste había sido golpeado en el pecho por Tigresa con un muy buen asestado golpe de dos manos, pero el Jaguar, al contrario de salir empujado con una fuerza que parecía de otro mundo, fue mas como si hubiera realizado uno de sus brincos sin usar manos o pies algunos, pues estuvo en el aire un rato y cayo en el piso, se deslizó hasta el otro extremo del salón de entrenamiento y se golpeó suavemente con la pared, esto estaba lejos de ser un combate, esto en verdad estaba lejos de ser un combate real. Una vez mas Tigresa había sentido la suavidad del Jaguar, era una suavidad tan extraña como preocupante, fue tocar alguna textura completamente nueva y agradable, a Tigresa ya llegaba a estremecerla ese tacto, empezó a correr rápidamente hacia donde el Jaguar se recuperaba, y...

El jaguar sentado, solo cerró los ojos con fuerza, mientras desviaba la mirada hacia el suelo esperándose lo peor, sin embargo, no hubo golpe alguno, levantó la mirada y abrió los ojos, frente a el había una sonriente Tigresa, orgullosa de haber ganado en una especie de minijuego, le extendió la mano derecha al Jaguar, quien la aceptó rápidamente, le había ayudado a levantarse, y el jaguar sonriendo ya estaba de pie frente a Tigresa, ambos parecían estar conscientes de este jueguito entre ellos, y no parecía haber resentimiento alguno, a su vez detrás de ellos estaban los maestros asombrados con lo que observaban, incluso Po, quien había servido como cambio para todos, hasta para Shifu, pero no pensaron que fuera capaz de agrietar tan pronto ese escudo que Tigresa ponía para cerrar sus emociones, lo había hecho, la llegada de Po al Templo de Jade había salvado una gran cantidad de vidas de la rutina, y el maestro Oogway había demostrado no equivocarse.

-Parecen entenderse ¿eh?- Dijo Mantis, al terminar de pronunciar eso un escalofrío había recorrido a Po, pero estaba feliz, hasta el se había entretenido con el espectáculo, y ahora los dos protagonistas se acercaban uno a lado del otro, y de buen ánimo.

-Bueno emm... quizás el maestro tarde... así que...- Decía un Po intrigado confundido y quizás avergonzado, con la mirada baja enfocada en sus dedos índices que chocaban el uno con el otro.

-¿Qué ocurre?- Preguntó Reyko arqueando una ceja, esa actitud no se ve en una persona que está segura de lo que va a hacer.

-Creo que todos han de tener hambre así que voy a la cocina a preparar algo...- Dijo Po, se retiraba del lugar caminando, de manera que los furiosos y Reyko no podían notar la expresión de ansiedad que Po tenía en su rostro, tenía hambre, y mucha, aunque quizás los furiosos ya sabían las verdaderas intenciones de Po... de repente éste se detuvo y sus orejas se pararon como si fueran las antenas de Mantis en señal de atención, -Reyko... ¡cocinemos ahora!- Añadió el panda con gran entusiasmo, volteándose a ver al nuevo en el grupo.

-¿Por que no?- Preguntó retóricamente un sonriente Reyko, al mismo tiempo se acercaba a Po, que había reanudado su caminata en dirección al pasillo , Tigresa se había quedado parada cuando Reyko decidió seguir al Panda, los demás furiosos se empezaban a levantar y seguían a Po, lo de siempre era esperar la comida en la mesa mientras Po trabajaba en la cocina, o al menos desde que Po llegó al Palacio, pero la majestuosa Tigresa se había quedado atrás, miraba a todo el grupo caminando de forma inexpresiva, desconectada de los demás, no comprendía que era exactamente esa sensación que le dominaba al tocar a Reyko, acaso era... ¿lo pachoncito de su pelaje?... sería una probabilidad.

-Hey Tigresa... ¿no vienes a comer?- Casi gritó Víbora, quien se había dado media vuelta para poder dirigirse directamente a su amiga, que al escuchar el sonido de su voz parpadeó un par de veces, como si su alma volviera a su cuerpo mortal, no respondió cosa alguna y empezó a caminar mas aceleradamente hacia su amiga.

===Mientras que Po===

-Es genial trabajar en equipo en la cocina, mi papá y yo lo hacemos todo el tiempo...- Dijo Po entusiasmado, tenía sus manos juntas, preparándolas para la acción, y mientras hablaba miraba a su lado derecho sutilmente, estableciendo el enlace de la conversación con Reyko.

-Oh, ¿y dónde está tu papá?, solo he visto a los furiosos y al maestro Shifu...- Dijo Reyko, miraba a Po de la misma forma como el lo miraba, aceptando el enlace imaginario.

-Está en el valle, antes de estar aquí... trabajaba a tiempo completo en el Restaurante de mi padre- Dijo Po, en su voz había una especie de cariño, amor, y bastante aprecio, solo el recuerdo del Restaurante y de su papá permitían su felicidad y buen ánimo.

-Oh, quizás mas tarde me puedas mostrar el lugar, llegué a oscuras y con lluvia así que no es que me haya familiarizado con el lugar- Dijo Reyko, parecía preocupado debido a eso, y no era capaz de ocultarlo.

-¡Claro!, podríamos tomarnos nuestro tiempo libre para hacer eso- Dijo Po con júbilo, de un segundo al otro había formado una amistad con el Jaguar.

===Mas atrás...====

-Es bueno ¿eh?- Susurraba Mono, con Mantis en su hombro.

-Es bastante rápido, además me cae bien, se ve en su mirada y ánimo los deseos de relacionarse y todo eso...- Dijo Mantis, aunque no tenía que hacer mucho esfuerzo por hablar bajo, solo se acercaba a la oreja de Mono lo mas que podía y hablaba.

-¿No crees que vaya a ser como Po... verdad?- Preguntó Grulla integrándose a la conversación, Po y su nuevo amigo estaban muy entretenidos hablando el uno con el otro así que no prestaban atención.

-Te refieres a "¿Fan obsesivo?"- Preguntó Mono, arqueando una ceja y recordando el pasado... y no tan pasado.

-No..., aunque, es medio, no se...- Dijo Mantis, esta vez, dirigía una de sus manos a la barbilla, y observaba no tan lejos a Po y su objeto de conversación.

-Es un buen sujeto, ahora vamos a ver que tal dúo hace con Po en la cocina ¿eh?- Dijo Mono sonriendo, estaba lleno de confianza en Reyko.

-Si, me muero de hambre- Dijo Mantis sonriendo, y de repente levantando el ánimo a uno mas eufórico, solo quería una boca mas grande... por que en esta ocasión era probable que la necesitase.

===En la cocina/comedor===

Los furiosos estaban sentados alrededor de la mesa, permanecían callados, era curioso, quienes en verdad estaban en gran actividad eran Po y Reyko, el panda estaba diciéndole todo lo que estaba por hacer, quizás veía mas a Reyko como un ayudante que como un cocinero independiente, después de todo es Po quien tiene caldo en las venas.

-¿Qué sabes hacer tu Reyko?- Preguntó Po susurrando, casi como si fuera una especie de operativo secreto.

-No estoy seguro, tu haces caldo, ¿algo que vaya bien con el caldo?- Preguntó Reyko, de la misma forma que Po le preguntaba, ahora el panda se había llevado la mano derecha a la barbilla, ahora las cosas en verdad eran serias.

-Piensa en algo, yo voy a empezar ¿Ok?- Dijo Po, inmediatamente y sin obtener respuesta de Reyko aún, se preparó con la olla, la pasta y ya había empezado, Reyko primero observó la cocina, y los alimentos con una fugaz observación, de repente volteó por un segundo hacia la mesa del comedor, y en ese segundo tuvo las miradas de todos los furiosos encima, como si estuvieran juzgando lo que estuviera por hacer.

-Wow...- Dijo Reyko, enfocando su mirada de nuevo en la cocina y todo el equipo, una especie de refugio para el de los furiosos, entonces tenía: ají, jalapeños, pimientos, cebollas, y unos muy pequeños tomatillos, solo debía dejarse llevar por el flujo, solo debía hacer eso, sujetó un cuchillo, mango de madera y hoja grande, muy afilada, ubicó todos los materiales que mas le atrajeron en ese instante, y empezó a tajarlos, todos juntos, a los tomatillos los apuñaló y los exprimió encima de los demás vegetales que tenía, ahora tajados y almacenados en un platito de madera hondo.

-¿Crees que eso acompaña bien al caldo?- Susurró Po, que ya estaba sirviendo el caldo en los diferentes platitos, ademas los colocaba sobre sus brazos, realizaba fácilmente este pequeña ventaja de los camareros.

-Si, creo que está bien- Respondió Reyko susurrando, además colocó el plato con el contenido que el había realizado, sobre la cabeza de Po, el único lugar disponible para que se sirva todo al mismo tiempo, recibió una mirada sin expresión por parte de Po, y Reyko le respondió de la misma forma, como si hubiera un enlace mental Po salió inmediatamente a servir todo.

-Sale sopa y... aderezo- Dijo Po, desplazando ágilmente los platos para cada uno de los lugares de los furiosos, incluso Tigresa, ya se había olvidado del rocío y del jugo universal, o algo así, esta vez los platos, además de las cucharas se les incluyó como una especie de paletita con la que podían recoger el aderezo e introducirlo en el caldo.

El primero fue Mantis, al instante en que incluyó el aderezo en el caldo, le dio el primero sorbo con la misma paletita con la que le había introducido, su rostro cambió a uno mas animado y eufórico, como si fuera a reír como un loco en cualquier segundo, -¡Está bastante bueno!- Exclamó sonriendo, además ya volvía a recoger mas caldo con la cuchara, el aderezo hacía que el caldo se pintara de un muy encendido color rojo.

-¿Cómo es que solo le haces unos añadidos y queda así de bien?- Preguntó Mono, ya le había dado un sorbo a la mezcla del caldo con el aderezo.

Po ya se había sentado en su lugar y estaba dispuesto a darle un sorbo a su caldo solo, pero... había escuchado las opiniones de sus amigos sobre el aderezo de Po, ¿tan bueno quedaba en verdad?, o quizás solo era sobrevaloración, la misma Tigresa había accedido a consumir lo que había preparado Reyko, levantaba la paletita y vertía el contenido en su plato de caldo, regresaba el objeto a su lugar y se dedicó a mirar el plato de comida por unos instantes.

-Sabe bastante bien, ¿por qué no lo pruebas Po?- Preguntó Víbora al finalizar un sorbo al caldo, había notado el extraño comportamiento de Po en la hora de la comida, y eso si era extraño, Reyko recién salía del ambiente de la cocina, observó como había un plato con caldo en un espacio libre para sentarse al lado izquierdo de Po, además a éste, levantando la paletita con el contenido que el había preparando y llevándola cuidadosamente a su porción de alimento, se acercó caminando rápido y se sentó junto al panda, que terminó de dar un sorbo a su caldo al mismo tiempo que Reyko se sentaba.

-Está bastante... rico- Dijo Tigresa educadamente, dirigiéndose a Reyko casi sonriendo.

-Muchas gracias, fue algo fugaz que se me ocurrió en este instante- Dijo Reyko, sin embargo el había procedido a levantar el plato de caldo y beberlo a grande sorbos, sin aderezo, sin cuchara, o al menos por ahora... -Sa- sabe... muy bien, delicioso en verdad- Añadió, justo después de terminar todo líquido que había en el plato procedió a coger la cuchara.

-Lo tuyo tiene su magia, sabe muy bien...- Murmuró Po, casi como si hubiera dicho algo sobre alguno de los individuos sentados, "¡Sabe genial!" pensaba, procedió a hacer lo mismo que el jaguar, levantó su plato y bebió, pero no solo el líquido, también los fideos que había preparado en ese instante, -¿Tu qué piensas Grulla?- Preguntó, éste le miró de reojo a Po, mientras consumía el caldo aderezado directamente con su pico en medio del plato.

Todos los maestros consumían su alimento silenciosamente, Po había añadido aderezo puro en su plato, Reyko comía con cierta dificultad el contenido sólido que había quedado en el plato, Mantis llegaba a parecer acelerado, pero por cada cucharada que el tomara se debía tomar en cuenta que tomaba mucha menos proporción que cualquiera de los demás furiosos, Víbora había dado un azotón con su cola a Grulla para que comiera bien, Tigresa comía con ciertos espacios de tiempo entre cucharada y cucharada, Mono incluso había recargado el contenido de su plato en un viaje que dio a la cocina, después de unos instantes Po fue el primero en terminar de comer, recogió su plato y lo llevó a la cocina, cuando regresaba se encontró con que el maestro Shifu caminaba dentro del comedor y tomaba lugar junto a Reyko, quien aparentemente pedía disculpas y se levantaba también llevando los platos consigo, caminó hasta donde estaba Po. -Falta un plato más- Susurró el jaguar al pasar junto al gran panda, quien siguió a Reyko a la cocina, el jaguar ya estaba recargando uno de los platos con su aderezo especial y Po uno con su caldo, ambos maestros se dirigieron con sus respectivos cargamentos al lugar del Maestro Shifu, previamente el de Po, depositaron la comida frente a el, y éste sonrió al observar tal acción.

-¿Dónde estaba maestro?- Preguntó el Panda, aunque ya tenía idea de con quien estaba.

-En el restaurante de tu padre- Respondió el maestro Shifu, con una mueca mezcla de tristeza y decepción, la cual intrigó a sus estudiantes, Mono había mirado a Grulla arqueando una ceja, ¿qué era tan importante que no pudo esperar a que el día tuviera mas fluidez para realizarse?

-De acuierdo, pero ¿qué?- Preguntó Po con cara de incomprensión.

-No importa Po, no es algo de que preocuparse- Replicó Shifu, para después agarrar el plato y terminar la comida de una sola vez, -Mmm, Sabía bien esa salsa que hiciste Po...- Añadió sonriendo y levantándose del lugar.

-La hizo Reyko- Dijo el panda apuntando a su lado izquierdo que era donde se encontraba el jaguar.

-Oh, hacen un buen dúo- Dijo el maestro Shifu, "Si siguen llegando cocineros aquí... se podría hacer algo muy productivo" Pensó, sin que eso afectara la expresión de su rostro, -Reyko, ven, no te conoceremos hasta que nos muestres tus habilidades- Añadió el maestro, se retiraba del lugar y quizás los furiosos, más el guerrero Dragón, sabían a donde se dirigía...

=== Al aire libre, en el área de combate ===

Los furiosos y Po estaban reunidos en grupo y detrás del Maestro Shifu y Reyko que estaban en frente de 5 tejas de madera, y mas adelante las extensas escaleras, -¿Puede con eso?- Preguntó el panda rojo, Reyko solo afirmó con la cabeza, levantando su mano derecha semejando un hacha y dejándola caer rompió las 5 tejas por las mitad, mas o menos, un trozo salió despedido y casi hirió a Po.

-Uff, estuvo cerca, ¡Lo siento!- Dijo el jaguar, volteando había notado como Po estuvo a centímetros de tener serios problemas visuales.

-Estás a buen nivel, vamos a hacer un calentamiento entonces...- Dijo Shifu casi susurrando, -¡Furiosos!, ¡Po! y tu..., una carrera por las escaleras de 3 vueltas- Dijo Shifu, con las manos juntas detrás de su cintura, y con voz de orden, sin embargo los maestros se habían quedado parados sin reacción alguna... -Emm... los espero...- Añadió Shifu, inmediatamente los maestros empezaron a correr hacia las escaleras, Tigresa con especial ventaja por sobre los demás, en el instante en que tocó las escaleras empezó a correr a 4 patas, le seguían, Víbora, Mono, Mantis, y Grulla, pero antes de que pudieran tomar carrera en las escaleras, ¡Reyko ya había salido!, bajaba las escaleras a una velocidad digna de un hiperactivo que ha estado amarrado por dos días, a lo último estaba Po, que no le daba mucho ánimo a la situación, eran escaleras después de todo, pero no solo eran escaleras, eran LAS escaleras.

TIgresa ya había llegado al suelo, con una diferencia de solo medio segundo con la llegada de Reyko, Tigresa se sorprendió al voltear para subir y encontrar como junto a ella Reyko también llegaba, ¡era demasiado rápido!, pero Tigresa no rendía todo de si, aceleró mas aún, quizás equiparando la misma velocidad de arranque que Reyko, sus pasos eran largos y veloces, después de solo 2 segundos se encontró con el resto de Furiosos bajando, al mismo tiempo observaba como Reyko tenía cierta distancia de ella, la suficiente como para brindarle más seguridad de como estaba, no muy lejos del tope se encontró con Po, en estas circunstancias haciendo un sobre esfuerzo, finalmente llegó arriba del todo y en ese pequeño lapso de tiempo que le tocó voltearse y seguir corriendo su mirada se encontró con la de Shifu en el portal de LAS escaleras, sin embargo, ya casi al mismo tiempo Reyko también había llegado, se podría decir que se voltearon casi al mismo tiempo.

Tigresa miró a su lado, miró a Reyko muy concentrado en el camino, su rostro casi inexpresivo, y poco a poco parecía llevarle la ventaja, el rostro de Tigresa reflejaba preocupación, era enfrentarse a alguien como ella, pero había algo de diferente... esta vez ambos se encontraron con Po a mediados del camino y los demás furiosos se acercaban de frente, y quien estaba claramente en peores circunstancias era Po, una vez mas había llegado al final, pero Reyko ya estaba con varios metros de ventaja colina arriba, se estaba comenzado a... frustrar, trató de olvidar los límites de su cuerpo, de sus músculos y huesos, ya no solo era físico, era una lucha mental con ella misma.

El maestro Shifu abrió los ojos de par en par al observar como era Reyko quien había llegado primero al tope de la colina, cuando Tigresa llegó Po ya había volteado para subir las escaleras y estaba medio camino hacia arriba, había mejorado su tiempo de carrera, Reyko bajaba nuevamente, y Tigresa subió unos metros mas hasta que tuvo que voltearse nuevamente para bajar, Po estaba ya casi arriba cuando Tigresa bajaba una gran cantidad de escaleras, agachó la mirada y cerró los ojos... esperando que eso fuera a ayudarle, parecía que se movía mas rápido de lo que lo hacía hace tan solo unos segundos, pero de repente... ¡BAM!

Había llegado al final, lo había logrado, pero se había metido en el camino que Reyko había adoptado, cuando Reyko volteó se encontró con una Ciega Tigresa que lo golpeó muy fuertemente, ambos rodaron un par de metros y salieron despedidos, Reyko se había quedado casi plantado de espaldas en el suelo después de recibir el golpe, mientras que Tigresa había tenido un mas desafortunado destino, saliendo despedida en orientación hacia el lado izquierdo de las escaleras, terminando después de rodar boca arriba y con su mano derecha sobre su estómago.

-Agh...- Exclamaba Reyko con dolor, con sus ojos cerrados, y con sus manos sujetando la cabeza, un pequeño flujo de sangre parecía provenir de su boca y manchaba el pelaje que cubría su mentón, -¿Maestra?- Preguntó, casi delirando volteó hacia donde estaba Tigresa... inconsciente, se levantó del suelo con una expresión de dolor muy bien plantada en su rostro, se acercó a Tigresa un poco rápido, pero parecía tener problemas para caminar, la recogió del suelo deslizando sus manos delicadamente por detrás de su cabeza y en las articulaciones de sus rodillas, la levantó y dándose la vuelta empezó a caminar unos pasos hasta llegar a las escaleras y empezar la verdadera odisea.

-¿Maestra?- Preguntó Reyko mirando al rostro de la dormida Tigresa, como esperando que su consciencia atienda a la pregunta que realizaba, sacudió levemente la cabeza al mover de forma sutil el brazo en el que había apoyado la parte superior... y lento, muy lento empezó a realizar movimientos propios, sus párpados se abrieron dejando ver los ojos color ámbar que con la luz del sol en ellos adquiría una tonalidad semejante al fuego.

-¿Está bien?- Volvió a preguntar el jaguar, en esta ocasión tenía una tierna mirada en su rostro, como mezcla de piedad y preocupación, Tigresa estaba siendo cargada como si fuera un bebé por Reyko y perdiendo el equilibrio casi cae, pero se sujetó inmediatamente del hombro de Reyko con su brazo izquierdo, parecía que había llegado a clavarle las garras, pero no hubo expresión dolor en el rostro del jaguar, quizás se estaba engañando a si misma con eso, el golpe pudo haberle afectado de alguna manera.

-¿Tu que crees?- Preguntó, en su voz se escondía tanto incomodidad como sarcasmo.

-Perdón- Exclamó Reyko a secas, ya empezaban a subir las escaleras poco a poco, paso a paso, aunque no había rastro de los furiosos o Po, el maestro Shifu había dado nuevas órdenes quizás.

-Quizás yo debería disculparme, no hice bien...- Dijo Tigresa con decepción de si misma en su rostro.

-¿Por qué?, los accidentes ocurren...- Dijo Reyko triste, no quería que alguien mas se sintiera completamente culpable de una acción de dos.

-"Los accidentes no existen"- Recordó Tigresa entrecerrando los ojos, eso fue lo que había escuchado tiempo atrás en una charla del maestro Shifu con el maestro Oogway, cuando Po había sido seleccionado Guerrero Dragón.

-Y esta vez se queda callada, ¿en qué piensa?- Preguntó Reyko, con preocupación implacable en su voz.

-No fue un ejercicio tan amigable, ¿verdad?- Dijo Tigresa, era una forma de despejar eso de su mente.

-Ahora no- Respondió Reyko negando con la cabeza lentamente, -¿Qué pasó exactamente?- Preguntó entrecerrando los ojos.

Tigresa solo suspiró desviando la mirada de los ojos de Reyko, éste simplemente adoptó una mirada triste, a veces las mujeres llegan a tomar las cosas muy en serio, o de forma muy grave, aun cuando hayan pasado hace ya mucho, no era el caso, pero todo el problema había pasado.

Reyko suspiró resignado y siguió caminando, desvió su mirada al camino, y fue en ese instante en que Tigresa aprovechó para ver su rostro de preocupación, resultaba... ¿incómodo?, ¡en ese preciso momento se había dado cuenta de que Reyko en verdad la estaba cargando!, ¿cómo pudo ignorar ese hecho importante por ese momento?, simplemente estaban conversando, a lo mejor eso fue la distracción que tuvo, o quizás la excesiva comodidad de estar siendo cargado y olvidar el ejercicio físico después de un momento de gran intensidad.

Y de la misma forma habían llegado al tope de todo, siendo recibidos por un Po apresurado en dirección a donde estaba la pareja de felinos, Reyko estaba cansado, y a pesar de que Po se acercara, no parecía ser lo suficientemente rápido para el, se dio media vuelta y se sentó en el escalón, con Tigresa aún en brazos, ésta apresuradamente se ayudó con su mano derecha haciendo candado con la mano izquierda alrededor del cuello del jaguar, pudo haberse caído, pues en vez de sentarse delicadamente, el jaguar se había desplomado contra el suelo.

-¿Todo en orden?- Preguntó Tigresa, mantenía el candado alrededor del cuello de Reyko.

-Ahora si...-Dijo Reyko exhausto.