Hola a todos, espero que disfruten de este capítulo, les agradezco a todos por su visita.
Capítulo
—¿Cómo pude olvidar mi mochila? —Se decía a si mismo Reyko, que ya ingresaba en el Salón de los Guerreros, pero solo para ser sorprendido por Shifu. —Oh... Hola Maestro... —Exclamó deteniéndose en seco en la entrada.
—Hola Reyko, de seguro ya sabías que me imaginaba que eras un guerrero del Viento, te falta mejorar tus técnicas de pasar desapercibido... —Exclamó sonriente Shifu, jugaba con una daga que parecía más un estoque pequeño y elegante, con un mango verde Jade y una hoja oscura.
—Muy inteligente maestro, pero... ¿Tuvo que revisar mis cosas? —Preguntó Reyko desanimado, su método no había sido muy ortodoxo.
—No necesariamente, te vistes como los principiantes del arte, tu estilo de pelea basado en esperar... te delataste solo y ésta confirmó mis sospechas... —Respondió Shifu lanzando el cuchillo hacia Reyko, aunque éste fue lo suficientemente ágil como para evitar que fuera apuñalado por accidente.
—Muy bien hecho... —Dijo Reyko lentamente y sonriendo.
—Gracias, pero, ¿ustedes no suelen aparecer para cosas buenas siempre verdad?, al menos no POR cosas buenas... —Dijo Shifu mirando de forma sospechosa al jaguar.
—No somos así de ingratos siempre, maestro, esta vez es algo diferente... —Dijo Reyko, defendía el orgullo de lo que era.
—¿Ah si?, ¿qué? —Preguntó Shifu mas dócil.
—También me enviaron con una invitación, "entrenamiento especial" dijo mi maestro, serían una especie de curso vacacional... —Dijo Reyko sonriendo y mirando la daga, el borde que separaba la hoja del mango tenía una decorado que semejaba el viento rodeando la hoja.
—Y no podemos negar esta invitación... ¿En qué momento empacamos? —Dijo Shifu mirando muy atentamente al jaguar.
—Vaya eso fue muy rápido... — Exclamó Reyko sorprendido.
—¿Disculpa? —Cuestionó Shifu arqueando una ceja.
—Solopensabaenvozalta —Dijo Reyko rápida e incomprensiblemente, —Cuando estén listos... — Añadió mas calmado.
—De acuerdo, reune a todos los que están en el pueblo, habría que discutirlo. —Dijo Shifu, Reyko solo contestó asintiendo positivamente con la cabeza, Shifu lanzó el encaje de la daga y el jaguar guardó su arma rápidamente, corrió a 4 patas retirándose del lugar, pero lo hacía demasiado lento...
===En la Aldea===
—Salió corriendo muy rápido, parece que Reyko va a tener problemas... Tigresa no es muy paciente... —Exclamó Víbora asombrada y mirando a las escaleras, donde se podía admirar a la distancia una figura que las recorría muy rápidamente.
—Si... pero no ha mostrado esa cara últimamente, aunque quizás está a punto de conocerla jejeje. —Rió Mantis, Víbora, Grulla y Mono lo miraron de mala forma y Mantis bajó la mirada decepcionado de su actitud.
—Creo que es hora de volver... —Dijo Grulla, daba los primeros pasos en dirección a la escalera.
===En el portal antes de las escaleras ===
Reyko estaba a punto de tocar los escalones de la escalera con sus pies, y se dirigía corriendo a 4 patas con una sonrisa muy plácida en su rostro, de repente su rostro cambia a representar el mismísimo miedo a la muerte.
—Jaguar... ¿cómo te atreviste a dejarme esperando allí? —Preguntó Tigresa mirando sospechosamente a Reyko, esos ojos ámbar resultaban muy acosadores cuando querían.
—Pue- —Fue interrumpido el jaguar.
—No parecía que volvías hacia donde yo estaba. —Ahora Tigresa deducía... o quizás le haya escuchado al conversar con el Maestro Shifu.
—Si lo hacía... —Respondió Reyko levantándose y desviando la mirada de la maestra Furiosa, Tigresa solo mostró una sonrisa conforme entrecerraba los ojos, le parecía gracioso que al mostrar inseguridad se pareciera bastante a Po... ah... y una vez más lo hacía, comparaba al jaguar con el panda...
—¿Alguna cosa que quieras decirme? —Preguntó sonriendo mas relajadamente la maestra Furiosa.
—Perdón... —Dijo el jaguar inclinándose un poco hacia donde Tigresa, pues estaba un par de escalones mas arriba que ella, —Y que el maestro quiere hablar con todos ustedes, así que tengo que ir a ver a los demás maestros...—Añadió sonriendo casi con malicia, antes de rodearla y continuar bajando las escaleras, eso dejó muy curiosa e intrigada a Tigresa, que volteó a ver al jaguar, pero, ya no le podía ver...
===A mediados de la escalera===
—Yo creo que tiene algo muy importante que hacer con eso... —Decía Mono, cuando de repente...
—Si, y que interesante la conversación de la Maestra Tigresa, aunque fue difícil escucharles... —Decía detrás de todos una voz muy bien conocida, o al menos ya escuchada.
—¿Eh? —Cuestionó Mono volteando a ver.
—Reyko, pero ¿cómo? —Preguntó Víbora titubeando al ver al jaguar parado detrás de todos ellos, parecía enojado.
—Mi padre siempre me decía que era de terrible educación escuchar las conversaciones en las que uno no debía participar... —Clamó Reyko fingía enojo, pero lo hacía bien.
—Lo sentimos Reyko... si interrumpimos algo... —Dijo Víbora muy apenada mientras se acercaba un poco al jaguar con los ojos muy apagados.
—No...no... —Decía Reyko mientras negaba con la cabeza constantemente.
—Espera... tu nos estabas escuchando también... — Dijo Grulla interrumpiendo.
—¡Si!, es verdad, entonces tu también hiciste mal... —Dijo Mono sonriendo, ahora era el jaguar, el que resultaba mal individuo.
—Si... tienes razón, ohh... —Decía Reyko mientras bajaba la mirada arrepentido, el argumento había sido utilizado en su contra, —De acuerdo... tengo que buscar a Po, el maestro Shifu quiere hablar con todos, así que... ¿Saben dónde está Po? —Preguntó más animado.
—En el restaurante de su papá creo —Dijo Grulla mientras subía unos escalones, pero dirigiendo su atención al jaguar.
—De acuerdo, ¡gracias! —Exclamó Reyko mientras reanudaba su recorrido.
===En el restaurante del papá de Po ===
En una mesa están sentados el señor Ping y Po, uno frente al otro, el segundo parece desanimado completamente y está con la cabeza apoyada en la mesa, utiliza su brazo como almohada para evitar lastimarse.
—¿Pero por qué tan inquieto Po?, es un nuevo amigo ¿no? —Preguntó el señor Ping mientras miraba curioso a su hijo.
—Si, pero es simplemente tan... perfecto... se lleva bien con todos, incluso con el maestro Shifu, cocina bien... —Se quejaba el panda, en su voz había el tono típico de alguien a punto de llorar.
—Pero entonces... se parece a ti... —Dijo el señor Ping con una sonrisa, tal que había "azucarado" su tono de voz.
—Pero el... es mejor... —Continuó Po desanimado.
—Po, si el es tu amigo no te vas a dedicar a observar como es y como no, es tu amigo, y lo importante es como se lleve contigo y las personas que tu aprecias... —Dijo el señor Ping, aunque su tono había cambiado a una especie de castigo.
—Ahh —Se lamentó el panda.
—¿Han probado tener un encuentro amistoso en Kung Fu uno a uno?, eso podría servir para que te relajes un poco y dejes de "buscar la propina en el plato vacío" —Exclamó el señor Ping levantándose y dejando solo a su hijo, eso hace falta para conseguir respuestas usualmente... Po levantó la cara y alejaba sus brazos de la mesa.
—Po, el maestro quiere hablar con ustedes, tenemos que ir... —Dijo Reyko mostrándose en pleno umbral de la entrada.
—¿Ah si?, ok, ya voy, pero... ¿Me podrías hacer un favor Reyko? —Preguntó el panda sonriendo.
—Si, ¿por qué no? —Respondió Reyko levantando los hombros, de un instante al otro se vio a si mismo al inicio de las escaleras, que estaban justo detrás de Po.
—Bien, ponte en guardia, Reyko... —Exclamó el Panda mientras se preparaba para una pelea.
—De acuerdo... —Dijo muy seriamente Reyko, el buen ánimo de hace unos instantes había desaparecido, dejando como resultado a un inexpresivo jaguar que inspiraba miedo, su pie derecho estaba a una moderada distancia del izquierdo, yacía un poco agachado y sus manos estaban abiertas al frente de su pecho , con un leve movimiento hacia al frente y hacia atrás por parte de ambas manos.
El panda se abalanzó contra el jaguar con un golpe muy bien asestado a la mandíbula de su ahora enemigo, después dirigió otro golpe a su estómago, sin embargo, fue sostenido por ambas manos de Reyko, pero no solo eso, empezó apretar su puño demasiado fuerte, el panda estaba a punto de gritar que pare, pero de una patada en la rodilla logró que el jaguar perdiera el balance se deslizara hacia la derecha donde trató de asestar otro puñetazo que fue interrumpido por ambos pies de Reyko...
—¡Detengan esta barbarie! —Se escuchó a la distancia, ambos guerreros voltearon a ver abandonando sus movimientos de pelea al instante.
—Señor Ping... —Susurró Reyko.
—Papá ¿que haces aquí? —Preguntó Po acercándose al ganso.
—Eso mismo estaba por preguntarte hace un rato... —Respondió el señor Ping con la mano derecha en la cadera y con la izquierda apuntando con el índice repetidas veces al panda.
—¿Hace un rato?, ¿estabas aquí?, no te vi... ¿por que no nos paraste entonces? —Replicó Po preocupado.
—Por que se estaba poniendo interesante... —Exclamó el señor Ping un poco incómodo, —¡Esto se debe solucionar con una competencia de comida! —Continuó.
—Lo lamento señor Ping, pero tendría que ser después... el maestro Shifu requiere de Po... —Dijo el jaguar respirando con dificultad, mientras se retiraba del lugar presurosamente.
—¿Po? —Cuestionó el señor Ping.
—Si... tengo que papá... —Exclamó el panda, parecía decepcionado de si mismo, recordó el instante en que golpeó con demasiada fuerza la mandíbula del jaguar.
—De acuerdo... —Dijo el ganso sonriendo, observaba como su hijo salía corriendo hacia las escaleras, y como unos cuantos escalones más arriba estaba Reyko caminando un poco apresurado.
Y así se mantuvieron por unos instantes hasta que Reyko se alentó un poco...
—No me sorprende que le hayas ganado a Tai Lung... —Dijo Reyko, una extraña preocupación se escuchaba en su voz.
—¿En serio?, lamento si fui un poco brusco... —Dijo Po decepcionado de su actitud, algo le decía que había hecho mal...
—No... era una pelea después de todo... —Remendó Reyko mirando a Po con preocupación.
—Pero era amistosa... —Replicó Po con la mirada por los suelos y decepcionado realmente de si mismo.
—Pero una lucha a fin de cuentas... — Concluyó el jaguar, regresando su mirada al frente.
Fin del capítulo
Gracias por leer, tengan cuidado, que Dios les Bendiga.
