-Capítulo 10-

Las gotas de lluvia se hacían mas y mas fuertes, su temperatura bajaba cada vez mas, empezaban a agredir a Tigresa y Reyko, este último parecía un poco nervioso, el no poder encontrar refugio alguno en una situación desesperante como esta debería ser una de las razones de su "problema.

-¿Qué hacemos ahora Reyko?- Preguntó Tigresa casi gritando, el sonido de la lluvia se estaba convirtiendo en el rugido de la tormenta, algo de enojo recorría la mente de Tigresa, quizás por esto es que no fue tan amigable, no le gusta meterse en problemas que puede fácilmente evitar.

-Deberíamos de...-Trató de decir Reyko, no completó su frase puesto que cayó en un agujero, arrastrando a Tigresa junto a el, cayó en cuatro patas, Tigresa cayó a su derecha y en dos patas, observaron como habían llegado a una especie de túnel,como los que les permitieron llegar a la aldea, sin embargo no parecía que se hayan dedicado a el, se aproximaron un poco al fondo que estaba al lado derecho, sin embargo la estructura se continuaba hacia abajo, todo el canal terminaba justo donde habían caído, no tenía continuidad, un proyecto que salió mal y terminó siendo mas una trampa que un refugio, pero podría ser uno temporal en la situación de Tigresa y Reyko.

-¿Qué fue eso?- Preguntó Tigresa enojada, miraba desde donde habían caído y algunas gotas de lluvia se dieron la travesía de estar en su rostro, se adentro un poco en el canal para evitar mojarse de mas y Reyko le siguió.

-Un accidente, sin lugar a dudas- Dijo Reyko de forma seria, aunque no parecía tomarlo muy en serio, dicho esto recibió una mirada de "¿En serio?" por parte de Tigresa, la ceja arqueada es mas que suficiente para decir eso.

Tigresa y Reyko terminaron frente a frente, uno a cada extremo lateral del canal, al ser este un poco estrecho, sus piernas estiradas se rozaron algunas veces, desde el agujero que se había formado provenía una leve iluminación, se podría decir que la luna estaba por allí en algún lado.

-Fue atemorizante- Dijo Tigresa, pero no había mucho miedo en su rostro.

-Es atemorizante- Replicó Reyko, -Han habido casos en que han ocurrido derrumbes y uno que otro ha conseguido heridos graves- Añadió mirando el agujero por el que habían caído y el techo del canal.

-No podemos estar aquí por mucho tiempo, ¿verdad?- Preguntó Tigresa, quien se había acurrucado consigo misma, había recogido sus piernas y se estaba abrazando a si misma, se frotaba de tanto en tanto.

-No podemos, este canal parece ser mas un error, por lo que descuidaron la estructura- Dijo Reyko, el permanecía con la pierna derecha estirada y la otra recogida, y sobre esta última apoyaba el respectivo brazo, no parecía tener algún problema con la temperatura y fue notado claramente por Tigresa.

-¿Acaso no tienes frío?- Preguntó Tigresa curiosa e intrigada, ¿acaso Reyko estaba mas entrenado que ella?

-Si tengo, pero me he adaptado a este clima, mi umbral de tolerancia es diferente- Dijo Reyko bajando la mirada, -¿Porqué preguntas?- Preguntó interesado.

-Emm, nada, solo curiosidad- Dijo Tigresa, observaba el techo y las paredes, como distracción para Reyko, esperando que no descubriera sus verdaderos motivos, sin embargo no parecían servirle y quizás con ese gesto solo había logrado que Reyko sospeche, todo lo contrario a sus intenciones.

-¿Escuchas?- Preguntó Reyko, quien levantaba sus orejas.

La lluvia parecía calmarse, el ruido de las gotas de agua se hacía menor, sin embargo el rugido del viento prevalecía.

-Entonces, es hora de retomar el paso, no debemos perder tiempo- Dijo Tigresa, inmediatamente camino hacia donde habían caído, aparcó el centro de la ubicación y salta hacia una pared, de pared a pared, así hasta que sale del agujero, Reyko repitió el proceso, afuera, observó como Tigresa se había adelantado moderadamente, parecía haber perdido la preocupación anterior, quizás el agua era lo que en verdad le perturbaba, Reyko trata de alcanzarla, pero ella acelera mas aún, esa actitud deja un poco sorprendido a Reyko quien por un momento detiene su paso, Tigresa nota esto y voltea.

-No debemos tardarnos, ¿no?-Dijo Tigresa sonriendo mientras el viento acariciaba su pelaje y la hacía ver hermosa ante los ojos de Reyko, quien solo sonrió y apresuró su paso para caminar a su lado.

El sol se levanta prominente en la aldea y la actividad empieza poco a poco a ser notable, pero en el hotel del maestro Shifu y los furiosos la actividad es extraña en relación a la normal, Shifu estaba acostado en su lugar de descanso, sin embargo estaba despierto, esta vez debería relajarse, no llegaría a ser capaz de traer su Wong para despertar a sus estudiantes, es posible que ellos estén preparados y esperando alguna señal para salir y saludar, pero esta vez los dejaría descansar, -Se lo merecen- pensó, y una sonrisa se dibujó en su rostro mientras cerraba los ojos y trataba de dormir de nuevo.

-¿A qué hora sonará el Wong?- Dijo Po hablando consigo mismo, estaba ya levantado y preparado para la rutina, -Será que...oh...-Pensó Po, -Justo cuando me preparo se le ocurre descansar- Dijo Po quejándose, sujetaba su cabeza con sus manos, que infortunio.

Po se sienta y toca sus pies, se para y estira tratando de alcanzar el techo con sus manos, se acuesta y hace el movimiento de títere en el suelo, como está observa a su alrededor, parpadea un par de veces y cierra los ojos.

La Maestra pantera pasea por los alrededores del Dojo, por donde sus estudiantes y los furiosos habían practicado aquel ejercicio de trabajo en equipo, sonrió, algunos pequeños conflictos como el hecho de que Grulla haya arrastrado a Kakku se le cruzaron por la mente.

-Hola maestra, buenos días- Dijo Kakku animosamente quien se aproximaba por detrás, ella había volteado para verlo.

-Buenos días Kakku- Dijo la Pantera sonriendo amigablemente, -Te despertaste temprano- Añadió curiosa, no era usual en el, a veces solía dormir un poco mas que los demás y alguien tenía que despertarlo.

-Si, quería hablar con alguno de los furiosos, pero parece que no se han despertado- Dijo Kakku desanimándose un poco.

-Kakku, no los presiones, es bueno conversar pero no preguntes demasiado, puede que los molestes-Dijo la maestra un poco intrigada, era posible que Kakku ya haya conseguido eso.

-No se preocupe maestra, no he hecho eso, no lo haría...-Replico Kakku un poco ofendido, ¿acaso le había llamado estorbo?

-De acuerdo, ¿y los demás?- Preguntó la maestra mas calmada.

-Están durmiendo supongo, solo Sheena y yo estamos despiertos- Respondió Kakku.

-Y ¿dónde está ella?- Preguntó la maestra mirando a su alrededor con el objetivo de encontrarla con la vista

-Pues, no lo se, entre a su habitación y no la encontré- Dijo Kakku rascándose la cabeza.

-Eh... ¿Para qué entraste a su habitación?-Preguntó la maestra muy intrigada.

-¡Toqué la puerta antes maestra!, no piense mal- Respondió Kakku ruborizado y su pelaje se erizó un poco, a su maestra le pareció gracioso la reacción de su estudiante.

-De acuerdo, de acuerdo, cálmate- Dijo la maestra sonriendo y continuó con su paseo.

-Eh, ¡Espere!- Dijo Kakku caminando tras ella, sin embargo esta vez no se detuvo, y tuvo que seguirla, -¿No vamos a entrenar hoy?- Preguntó mientras seguía con la persecución.

-Claro que si, pero mas tarde, espero que también les sirva de descanso a ustedes-Dijo la maestra mientras imparable, seguía con su paseo.

-Ok, pero...- Dijo Kakku indeciso...

-Ve a jugar o has algo por el estilo, pero recuerda que luego todos deben estar listos- Dijo la maestra, quien se alejaba de Kakku poco a poco, éste había detenido su persecución.

Esto había dejado sin palabras a Kakku, después de todo, ¿qué podría hacer?.

-En el cuarto donde los furiosos se habían encontrado por primera vez con el resto de estudiantes...(Salón de reunión)-

-¿Dónde estarán?- Preguntó Angela, quien estaba sentada en el centro del salón, había formado un pequeño grupo junto a Freiheit y Lira.

-Kakku, curioseando por allí, Sheena es posible que haya comprado algo, le gustan las artesanías que traen de vez en cuando algunos mercaderes, pero...-Dijo Lira, quien empezaba a tomar un sorbo de té de una taza de madera.

-Reyko, ayer le vi hablar con la maestra, pero parece que no consiguió lo que quería, ¿qué será?- Preguntó Freiheit, quien también daba un sorbo de té de una taza, sin embargo ésta era de porcelana.

-Deberías tomarla en una taza de madera, conserva el sabor- Dijo Lira al finalizar finalizar su taza de té.

-Son rumores, no hay que hacerles mucho caso- Respondió Freiheit.

-Hey, hablamos sobre nuestros amigos, podrían parar eso- Dijo Angela, que mostraba enojo y casi como que si les repugnara la actitud de sus dos acompañantes.

-Si, pero hablamos de individuos que si quisieran podrían arrancar los brazos de alguien mas, excepto Kakku, el es muy quisquilloso- Dijo Freiheit de buen humor.

-Hey, buenos días- Dijo Kakku entrando en el salón.

-¿Ves?, ahí está- Susurró Freiheit, dirigiéndose a Angela, -Hola Kakku- añadió mientras volteaba a ver como se acercaba y se hacía un lugar entre Lira y Freiheit.

-De... ¿qué hablaban?- Preguntó Kakku, observando a todos detalladamente.

-De Reyko y Sheena, ¿los has visto?- Preguntó Angela.

-Estaba buscando a Sheena, pero no sabía que Reyko estaba con ella- Dijo Kakku extrañado.

-Bueno, de eso no estamos seguros- Dijo Lira confundida por la posibilidad de que esté con Sheena, no era usual de el salir sin decir nada..

-Entonces... ¿Qué hacemos?- Preguntó Kakku bajando las orejas.

-Pues... ¿Quieres té?- Preguntó Freiheit amigablemente.

-No me haría mal ¿dónde está?- Preguntó Kakku alzando las orejas y mirando a su alrededor.

-Aquí- Dijo Lira quien ponía frente a ella su taza y levantaba con su mano izquierda una tetera de madera simple desde su lado izquierdo, no tenía ningún decorado en especial, era de color castaño, encima de ella había una taza de madera igual que la de ella, sencilla y sin ningún decorado, la coge con la mano derecha y empieza a servirle el té a Kakku, le pasa la taza.

-Gracias- Dijo Kakku sonriendo.

-No hay problema- Dijo Lira, quien respondió de la misma forma el gesto.

-¿Estás segura qué no quieres tomar té?, puedo ir a ver una taza mas si deseas-Dijo Freiheit dirigiéndose a Angela, terminaba de darle un sorbo a su taza.

-Emm, no, gracias, mejor voy a pasear por ahí, es posible que encuentre a Sheena- Dijo Angela, quien se levantaba y alejaba del grupo caminando un poco acelerada y se acercaba en verdad muy rápido a la puerta de salida del salón.

-Angela..-Dijo la maestra apareciendo por la puerta a la que Angela casi llega.

-Maestra, buenos días- Dijo Angela haciendo una reverencia.

-Buenos días, ¿necesitas ir hacia algún lado?- Preguntó la maestra parpadeando un poco mas de lo usual.

-Ah, salía para buscar a Sheena- Respondió Angela sorprendida, si se levantaba antes pudieron haber chocado...

La maestra siguió caminando esquivando a Angela, - Aquí viene- Dijo sonriendo, mientras se aproximaba a sus otros estudiantes.

-¿Te preocupabas por mi?- Preguntó Sheena quien se acercaba sonriendo con la mano derecha en la boca.

-Ah- Suspiró Angela.

-Está muy bonito ¿eh?- Dijo Sheena mostrándole una medalla en un collar formado con tiras del mismo color de la armadura, la medalla tenía la forma del mismo dragón que el que tenía la armadura de su maestra.

-Si, muy bonito- Dijo Angela volteándose y acercándose a sus compañeros.

-No puede ser que te hayas enojado- Dijo Sheena de forma acusadora.

-Tenemos que reunirnos- Respondió Angela sonriendo, había volteado a ver a su amiga quien empezó a caminar rápido tras ella para alcanzarla.

Todos los estudiantes se habían sentado en fila, y solo su maestra permanecía parada en frente de ellos, los observó a todos, alguien faltaba.

-¿Y Reyko?- Preguntó la maestra, tenía sus ojos entrecerrados, casi como si estuviera observando sus pensamientos.

-Creímos que estaba con Sheena, pero no...- Dijo Freiheit mirando a Sheena.

-Se nos ha perdido- Dijo Angela.

La maestra lleva su mano a su frente y se empieza a rascar inquietantemente con el dedo índice, todos sus estudiantes observaron ese comportamiento...

-¿Maestra?- Dijo Lira arqueando una ceja, -Todo está en orden... ¿verdad?- Añadió temerosamente.

-Si... si lo está- Respondió la maestra, quitando ese gesto.

-No parece...-Dijo Freiheit con una expresión de extrema sorpresa en su rostro, a lo que recibió una mirada asesina por parte de su maestra, inmediatamente se quedó callado.

-Ah... empecemos- Dijo la Maestra sonriendo.

-Fin del capítulo-

Espero que hayan disfrutado el capítulo, Dios les Bendiga, esperemos que el planeta supere las crisis actuales.