Espero que este capítulo les guste.

Mono salía corriendo del edificio con gran velocidad a mediados de la noche, el terror destacaba en su rostro mientras giraba su cabeza hacia atrás, sin que notara correctamente el origen del efecto... un plato de comida casi lo decapita, lo que consiguió solamente que corriera con más velocidad, así hasta que ya no habían posibilidades de que lo que sea que le estuviera persiguiendo le alcanzara.

–Regresa... – Decía Po exhausto surgiendo de esa oscuridad repentinamente como el mismo plato, mientras, usaba sus rodillas como único soporte para su peso, trataba de encontrar el lugar exacto que había tomado Mono, pero no le encontró... en cambio solo notó como estaba envuelto entre construcciones y oscuridad, que lucía leve cuando al mirar al cielo se encontró con la luna, y decidió tomarse unos segundos para admirar el paisaje, el cual era bien utilizado por sus pensamientos, los cuales le mostraban a Tigresa sublimente, y un sinnúmero de preguntas se acercaban a su mente, dudas como:

¿Qué esta haciendo ahora?

¿Cómo está?

¿Bien?

¿Mal?

¿Porqué no está aquí?

–Tigresa... – Susurró para sí mismo, era una forma de tenerla cerca, el nombre cruzando los labios y convirtiéndose en palabras, que a su vez cambiaban a recuerdos... pero alguien se cruzaba en aquellos, y era la imagen de Lira, una impresionante guerrera que quizás también está a la altura de la maestra Tigresa, solamente era una posibilidad, pero valía la pena pensar en el gran lugar que ocupaba ella ahora mismo en su mente y en su "corazón" .

–Hey... – Dijo una voz femenina reconocida desde su espaldas mientras se acercaba.

–¡Lira!... – Anunció Po sorprendido, había volteado y trataba de aterrizar completamente... conectarse físicamente a la situación frente a la que estaba. –¿Qu- Qué haces despierta?

––Creo que te podría dirigir la misma pregunta... – Exclamó Lira junto al lado derecho de Po, mirándolo directamente con esos brillantes y resplandecientes ojos por el reflejo de las partículas mínimas de luz. Po solo bajó la mirada, evitaba ese enlace que se formaba cuando hablaba con ella...

–No podía dormir... estaba pensando... – dijo bajando la mirada.

–¿En la maestra Tigresa? – Interrumpió Lira inclinándose un poco hacia él.

–Si... digo... no es que sea muy usual por parte de ella hacer ese tipo de cosas... – Dijo Po, empezando a caminar profundo en la aldea, por esa sección no visitada de ésta, su mirada estaba clavada en esas cerámicas de suelo.

–Lo mismo pienso de Reyko, el simplemente... no se atrevería a desobedecer a la maestra – Dijo Lira siguiendo el paso de Po, ambas figuras estaban ahora una junto a la otra.

–Que curioso... nos estamos encontrado mucho frecuentemente... – Dijo Po sonriendo nerviosamente y fijándose en el perfil de la tigresa.

–Si no hubiera sido así...sería de otra forma. – Respondió Lira, la luna se reflejaba en sus ojos, y éstos parecían casi emitir luz propia, Po miraba con gran detalle cada sección del rostro de Lira, ese perfil... parecía estar observando a Tigresa ocasionalmente... –Y ¿les gusta el lugar? – Preguntó volteando a verle con una mueca de sutil amigabilidad.

–Eh?, por supuesto, es muy bonito y... el pequeño lago... – Dijo Po, aunque más pareciera que balbuceaba palabras seleccionadas al azar de sus pensamientos, como si estos fueran atrapados por una red de mariposas.

–Genial... – Dijo Lira con satisfacción. – Y... ¿tienes algo con la maestra Tigresa?, te preocupas bastante por ella... – Preguntó cabizbaja, Po notó algo muy extraño en esa forma de evasión... aunque no estaba muy seguro de que fuera...

–Es un noche muy bonita... ¿no? – Preguntó Freiheit, junto a el estaba Kakku mirando inquieto a todos lados, aunque solo observara grandes árboles entre la oscuridad, la vista se nublaba con tanta vida en los alrededores.

–Escalofriante diría yo... – Anunció Kakku, ocasionalmente Freiheit se adelantaba en el paso y el tigrillo se distraía demasiado, al punto de dejar de caminar, después se apresuraba lo suficiente como para alcanzarlo. –¿Me recuerdas porqué estamos aquí? – Preguntó mirando un tanto enojado al lobo.

–Porque tu dijiste que no podías dormir y necesitabas cansarte un poco... – Dijo Freiheit distraído con ramas y troncos de los árboles, los miraba como si fuera algo extraño, desde las raíces hasta la primera rama que observara, después cambiaba de árbol, así se fijaba incluso en los más grandes.

–Con esto solo has logrado despertarme más... ya regresemos a la aldea Freiheit.. – Exclamó Kakku suplicante, sujetaba y balanceaba el brazo izquierdo de Freiheit con las dos manos, en el habían más sentimientos de sujetarle y arrastrarle que "disfrutar del paisaje"

–Kakku... ¿sabes qué podemos hacer? – Preguntó Freiheit deteniéndose y arrodillándose para estar un poco más a la altura del joven guerrero y mirarle directo a los ojos, al punto de lograr ver su alma asomada en algún lado –Hablar de Reyko... – Añadió con una pequeña sonrisa en su rostro y levantándose nuevamente.

–Oh... ¿por qué no? – Dijo Kakku sonriendo, y una vez más alcanzando a Freiheit, que ya se había adelantado unos pasos nuevamente.

–Está un poco distraído, ¿no? – Dijo Freiheit entusiasmado en medio de la oscuridad y mirándola directamente... aunque no pudiera distinguir nada, solo ocasionalmente un extraño brillo en los ojos de Kakku que lograba ponerlo un poco nervioso.

–Enamorado diría yo. – Dijo Kakku sonriendo maliciosamente.

–¿Enamorado? – Preguntó Freiheit, mirando a Kakku con una ceja arqueada.

–Si... ya sabes... de la maestra Tigresa... hay algo en sus ojos y boca cada vez que le mira... eh... miraba.– Dijo Kakku, apretaba las cejas, creía que Freiheit quería hablar precisamente de eso... –Además se han fugado juntos, eso ya es algo obvio... – Exclamó Kakku, lucía orgulloso, como aquel único que tiene la razón en un mundo de equivocación.

–No lo he notado... ¿por qué lo dices? – Preguntó Freiheit, ahora era el quien estaba un poco confundido, aunque concentrado mucho más en el camino.

–Es como si sus sentimientos cambiaran cada vez que enfoca sus ojos en ella, incluso cuando le hablaba... parecía tener las orejas bien despiertas en esos momentos, aunque no fueran exactamente importante. – Dijo Kakku, sujetaba sus dos garritas contra su pecho, como si estuviera haciendo poesía, oratoria, o cualquiera de esos tipos de expresión artística...

–Saber lo que sienten las personas... ¿es una habilidad especial... o algo? – Preguntó nueva e ingenuamente Freiheit.

–No... es... solo empatía... – Aclaró Kakku, cada vez más extrañado de la situación.

–¿Empatía? – Cuestionó Freiheit.

–Si... ya sabes... cuando sabes lo que siente una persona... – Respondió Kakku.

–Eres muy empático con Reyko... – Dijo Freiheit, su expresión era normal.

–Si... y con todos pero... no contigo, Freiheit... – Dijo Kakku, bajando la mirada triste.

–¿A qué te refieres? – Preguntó el lobo mirando con gran curiosidad a Kakku.

–Es que... tu simplemente... – Balbuceaba Kakku –Es difícil saber lo que piensas... – Concluyó.

–¿Por qué? – Preguntó Freiheit.

–Por que a veces no muestras... ser tu... o reaccionar ante las situaciones... generalmente sonríes ante una especie de "violencia amigable", pero otras veces... – Dijo Kakku, quería encontrar las palabras en la cara de Freiheit, pero, no podía. –Eres alguien... frío. – Añadió bajando la mirada, con una mezcla de tristeza y vergüenza.

–Siempre estoy de buen humor, además soy muy amigable... admítelo... – Dijo Freiheit extrañado y enfocándose de nuevo en las oscuridad entre las ramas de los árboles enanos, que más parecían ser las manos de brujas y esqueletos secos.

–Lo sé, lo sé... – Dijo Kakku resignado, todo lo que había dicho resultaban en un montón de palabras como piezas de rompecabezas volteadas y perdidas entre las nubes blancas del cielo de tormentas.

–Podrás leer a las personas Kakku, pero te complicas demasiado... – Dijo Freiheit deteniendo su paso y abrazándose a sí mismo mirando a todo lo que lo rodeaba...

–No digas eso... ¿Freiheit? – Cuestionó al observar la acción del tembloroso lobo.

–Muy bien... creo que es un buen punto para empezar esto... – Dijo Freiheit susurrando y agazapándose a nivel de Kakku.

–¿Pa- para qué? – Preguntó asustado Kakku, observaba al lobo como si fuera un depredador sonriente más no su amigo.

–No te pierdes de aquí a la aldea ¿verdad? – Preguntó Freiheit mirando y sonriendo maliciosamente a Kakku.

–Em.. no. – Dijo Kakku.

–Bien, una carrera de aquí hasta el dojo, te daré ventaja, recuerda que soy el más rápido del grupo... – Dijo Freiheit levantándose correctamente.

–De acuerdo... – Dijo Kakku.

–Empieza ya– Susurró Freiheit en tono de advertencia, solo pudo observar como el tigrillo corriendo en 4 extremidades a toda prisa se perdía en la oscuridad... –Es... demasiado lento todavía... – Susurró para sí mismo arqueando una ceja, el lobo empezó a mirar todo a su alrededor, lo hacía con tal calma, que se podría perder en la oscuridad como si fuera camuflaje, de repente abre bastante sus ojos y empieza a mirar a un prominente tronco de árbol...

–¿Sabías que estaba aquí? – Preguntó una burlesca y aguda voz masculina, como las gotas de lluvia cuando golpean el suelo de cerámicas. –Eres monstruoso... – Añadió con menos burla.

–Más que tu, sin duda... ¿qué haces por aquí? – Preguntó Freiheit con repulsión.

–Planeo lo mejor, Freiheit... o al menos para... "tu familia"... como sabrás tu eres al que menos desprecio tengo... – Añadió la voz, de entre la sección más oscura del bosque surgía una pantera negra y con una especie de armadura, de estructura similar a la de los guerreros del viento, pero era gris, sin dragón y con hombreras como garras, el pantalón presentaba una tonalidad grisácea, sin que la pantera se diese cuenta Freiheit se había acercado y le había dado una fuerte patada en la mandíbula inferior, lo que le hizo alejarse unos cuentos pasos.

–¿Sabes?, en verdad eres un poco ridículo con tus frases feas...– Exclamó Freiheit mientras empezaba a jugar con sus dedos como usualmente lo hacía, el pulgar de la mano derecha empujando a todos los dedos de la mano izquierda hasta salirse del límite que estos imponían.

–¿Ridículo dices? – Exclamó la pantera sujetando su mandíbula con la mano derecha, la patada de Freiheit en verdad había dolido, –Esto es ridículo... – Añadió con malicia y bajando la mirada, una fuerte patada giratoria a nivel del suelo hace que Freiheit lo golpeé con fuerza, en un instante encuentra como la punta de una flecha esta muy cerca de su cuello y la pantera la sujeta agachado cerca de él.

–Si... lo es... – Respondió Freiheit mientras giraba los ojos en signo de "Ahh... " con el brazo derecho aparta la flecha empujándola y asigna un fuerte codazo, una vez más contra la mandíbula de la pantera.

–¡MALDICIÓN! – Grita la pantera alejándose rápidamente, esta vez se agarraba la mandíbula con las dos manos y temblorosas parecían tener ganas de arrancarla de su lugar. –¡Me hiciste morder la lengua!– Añadió con la misma o mayor fiereza que el grito, se relamía inquieto y sangrante.

–Te lo dije, Lacros... eso es ridículo... – Exclamó Freiheit restregando su cara con la palma abierta de su mano izquierda. –Hagas lo que hagas... intentes lo que intentes, no pasarás encima mío... ni siquiera haciendo tratos con los demonios... – Dijo Freiheit alejándose del lugar corriendo lo suficientemente rápido que la pantera no fue capaz de notar cuando se había marchado, miró a su alrededor, sus ojos resplandecían con un rojo intenso como la sangre y el fuego durante el atardecer... su cabeza temblaba y miraba en dirección de Freiheit.

–Reyko siempre ha sido hogareño, bastante, así que es normal que se sienta "como en casa" al meterse en cuatro paredes, es demasiado confianzudo... aunque también confiable... – Decía Lira al final desde ese lado de la aldea, notaba como Po observaba inquieto a sus alrededores.

–¿En serio?, ya pensaba eso, se adaptó muy rápido a nosotros allá en el Valle de la Paz... – Respondió Po, aun inquieto...

–Emm... ¿estás bien? – Preguntó arqueando una ceja Lira.

–Si... solo observaba... – Respondió Po, quien ya dejaba poco a poco de concentrarse en los techos y paredes de las casas cercanas.

–¿Qué crees que estén haciendo ahora mismo Reyko y Tigresa? – Preguntó Lira ocasionalmente con una inocente mirada en su rostro... pero a Po... eso parecía cruel...

–Quizás están... durmiendo... es de noche digo... – Añadió Po más distraído en sus pensamientos.

–Propongo la situación desde el punto de vista de que NO están durmiendo... – Dijo Lira con las manos en la cadera, lo que la hacía ver muy "Tigresada" Po solo imaginó en un microsegundo todo lo que ya había pensado...

–Algo... – Dijo Po, en el instante recibió una mirada de indiferencia desde Lira.

–Maestra... disculpe por favor, no sabía que estaba meditando... – Decía presuroso Kakku, mientras admiraba a la maestra pantera sentada en la posición de loto, aunque solo sus piernas, pues tenía su codo sobre su pierna, y la mandíbula sobre la mano del mismo lado.

–No te preocupes, ya no estoy meditando como ves... – Exclamó "aburrida" la maestra. –Lo que me molesta es que por tu juego con Freiheit todos tuvieran que pagar... – Añadió bostezando y estirando sus brazos.

–Permiso... – Decía educadamente Freiheit quien interrumpía en la escena.

–Hablando del emperador de China... – Dijo la maestra mientras observaba con los ojos entrecerrados a Freiheit.

–Hola maestra... ¡ah! Kakku... – Dijo Freiheit al entrar.

–¿No corriste verdad? – Preguntó Kakku semienojado, con los brazos cruzados y mirando "feo" a Freiheit, tenía el rostro fruncido...

–¿Por qué lo dices? – Preguntó Freiheit mirando todo a su alrededor.

–¿Por que no ganaste quizás? – Interrumpió la maestra.

–Maestra... me halaga. –Dijo Freiheit con una sonrisa en su rostro. –Kakku, entrena y será otro día, podrías dejarme solo con la maestra... tengo que hablar de algo... importante... creo. – Dijo Freiheit mirando al suelo extrañamente, como si las maderas con sus patrones tuvieran un código para hacer algo.

–De acuerdo... de igual manera estoy cansado... – Dijo Kakku, así, él se retiraba del Dojo.

–Entonces... ¿qué ocurre?, tu no frecuentas preguntar cosas... – Dijo la maestra pantera.

–Maestra... un familiar suyo... pretende hacernos una visita pronto, así que deberíamos tener cuidado con que planea... – Dijo Freiheit agachando la cabeza, no prestaba mucha atención a la conversación, le hacía tener muy poca importancia.

–¿Freiheit?... ¿estás seguro? – Preguntó la maestra, su rostro cambiaba para lucir sorprendido e impactado con una noticia triste.

–Si... con un poco de suerte y un organismo débil hablará menos la próxima vez que regrese... – Añadió Freiheit, ahora mirando el techo, la maestra le observó con una ceja arqueada.

–De acuerdo... gracias... ten cuidado y busca tu lugar de descanso usual de estos fríos días y noches... – Dijo la pantera rascándose la frente.

–Creo que no soy yo quien debería tener cuidado... – Respondió Freiheit mientras se dirigía a la puerta del dojo y la abría. – Que descanse... – Añadió, antes de que el sonido de la puerta cerrándose inaugurara nuevamente la sede del silencio.

–¿Por qué tuve que hacer eso? – Se preguntó a sí misma la pantera mientras volteaba y apreciaba la gran figura del tigre sosteniendo el arma...

–¿Hay algo de historia aquí?, ya sabes como una especie de relato que recorre los murales del dojo entre estudiante y estudiante... – Dijo Po, a lo lejos, en el extremo de la aldea el intentaba observar con claridad el Dojo, pero solo observaba lo que parecía ser el resplandor de las letras sobre la puerta de entrada.

–Oh... así como lo que ustedes tenían con ese guepardo... ¿Tai Lung? – Dijo Lira mirando a Po con una ceja arqueada.–Si, algo como eso... – Dijo Po asintiendo positivamente y sonriendo.

–Pues, una vez, bueno.. era más joven hehe, y solo estábamos Freiheit, Sheena y yo como estudiantes de la maestra, ella, incluyó a su hijo en el entrenamiento de la disciplina y pues tuvo problemas... – Dijo Lira bajando la mirada y luciendo un poco preocupada.

–¿Así mismo como Tai Lung? – Preguntó Po, las historias se semejaban.

–Mmm... no, pues verás, era un buen sujeto, no tenía muchos ideales, además solía realizar un sinnúmero de cosas como entretenimiento, la maestra solía estar con él casi siempre, tenía preferencias, además poco a poco una pequeña competencia empezó entre él y Freiheit... – Dijo Lira levantando la mirada y manteniendo fija la de Po hacia ella.

–¿Y qué pasó? – Preguntó Po apretando las cejas.

–Pues, le frustró que aprendiera las cosas rápido, incluso las lecciones de vida y eso... entonces el se enojó... y... bueno no estoy muy segura de que pasó... sé que abandonó el Dojo, que la maestra no decidió aceptarlo más como hijo y estaba avergonzada de él, aunque jamás le dijo eso directamente

– Dijo Lira, en su rostro parecían haber más que perturbaciones, dudas.

–Oh... pero... despreciar a un hijo así... – Dijo Po mirando hacia el cielo con una especie de nostalgia.

–Tuvo que ser algo muy grave... – Dijo Lira, –En esos momentos como niños solíamos jugar en todos lados, aunque no sé en que momento todo... se derrumbó. – Añadió apretando los dientes y los puños.

–Oh... ¿por qué tanta frustración por cosas tan inútiles? – Dijo Po, desanimado, –Digo, sabes que te destruirá... – Añadió.

–Quizás simplemente... sigues queriendo alcanzar eso... – Respondió Lira, un suspiró terminó esa frase. –De una u otra forma... – Añadió bajando la mirada.

–Los sueños pueden llegar a ser muy destructivos... – Dijo Po mientras levantaba la mirada de Lira con un pequeño empujón de su índice.

Fin del capítulo.