Capi dos! Lamento el retrazo… PERO YA LES HABIA DICHO QUE TODO DEPENDIA DE CUANTO REVIEWS DEJARAN JUM!


-P-pero joven…-balbuceaste espantado cuando te tome de las caderas y te senté a horcajadas sobre mí, rodeando tu cintura con mimo

-A partir de ahora trátame de tu…- dije besándote la frente- no mas formalidades- besó tu nariz- no mas Amo-sirviente – besó tus mejillas- y sobre todo, no mas Naruto el esclavo… solo Naruto, mi Amado Naruto- termino besando tus labios, suaves y deliciosos labios que con desesperación terminan por corresponderme haciéndome el hombre mas feliz del mundo – Te Amo…- susurro contra tu boca al separarnos

Un segundo después nos encontrábamos echados en la cama, te habías lanzado a abrazarme con tanto entusiasmo que termine perdiendo el equilibrio. Pero nada me importo solo estar así contigo, abrazados, juntos, contigo lloriqueando sobre mi, diciéndome lo mucho que me Amabas y lo feliz que eras al haberte aceptado. Tonto, el único que no cabía en si de felicidad era yo, esperaba que a partir de ese momento podríamos estar en paz de una vez por todas

Pero las cosas se complicaron nuevamente

Mi Mascota Naruto

Cuatro meses después la vida de mi tío Madara llego a su fin, si soy sincero me dolió su perdida, fue un hombre muy amable y gentil con mi hermano y conmigo, siempre atento a pesar de tener una enfermedad Terminal

Los verdaderos problemas llegaron después, al estar mi tío muerto nuestro padre nos ordeno regresar a casa inmediatamente, negarse era imposible. Claro que nunca pensé en encontrare la "Grata" sorpresa apenas traspase la puerta de la casa

-Al fin llegan- hablo mi Padre desde el otro lado de la estancia, acomodado en el juego de muebles junto a mi madre y tres personas mas- Itachi, Sasuke, permítanme presentarle a la familia Haruno

Entre saludos de cortesía y etiqueta, preguntas vagas de nuestra estancia en Francia y comentario a la memoria de mi tío, Itachi y yo pasamos a formar parte del grupo, Naruto y Sai habían desaparecido llevando nuestras cosas a las recamaras, aun y cuando me costaba tolerarlo, había accedido a la petición de mi Kitsune de seguir fingiendo ser Amo-sirviente, de lo contrario las cosas podrían irnos mal

-Mi Sasuke es muy buen pianista, ¿por que no suben Sakura-san y tu a la habitación y tocas algo para ella?- mi madre parecía muy emocionada, claro que leí en sus muecas las ganas de presumirme

Al principio me negué tratando de sonar lo menos grosero posible, aunque de nada funciono, termine con aquella chica que no me terminaba de caer bien en mi habitación, me alegre un segundo al ver a Naruto allí ordenando mis cosas

-Esclavo, sal de la habitación- ordeno ella, haciendo que inconscientemente tensara los músculos del cuello

Naruto me miro un instante, con una mueca que pedía paciencia para aquella muchacha. Respire hondamente, sentándome en el banquillo del piano, pidiéndole a mi Kitsune acercarse con una mano, reprimí una sonrisa cuando se sonrojó obedeciendo, bajo las orejas y la cola al pasar a un lado de Sakura, tubo mucho cuidado de no verla directamente, para no "ofenderla"

-¿Joven Sasuke?- dijo situándose a un lado mío, derecho con las manos en la espalda, deje escapar una mueca enternecida hacia él, estire el brazo para acariciar sus cabellos justo entre las oreja, de inmediato la habitación se lleno de ronroneos, mi fuerza de voluntad se vio a prueba para no reír al ver su jocosa expresión

-Naruto no es un esclavo Sakura- le hable sin verla, mas concentrado en mi lindo rubio- es mas bien un acompañante, espero no te moleste que le pida quedarse a mi lado… me ayuda mucho cuando toco el piano…

Ella no dijo nada, solo sonrió sentándose a mi lado rápidamente, tomando mi brazo ansiosa

-Toca algo romántico para mi Sasuke-kun – pidió demasiado cerca de mi rostro

Nuevamente mire a Naruto, esta vez el permanecía con los ojos cerrados, pero jure notarle un ligero tick en la ceja. Me tomo mas de diez canciones dejar satisfecha a Sakura, era muy molesta y chillona pero tenia que aguantarla por cortesía hacia las visitas de mis padres. Bajamos nuevamente al recibidor, note que Itachi ya no estaba, mis padres y los señores Haruno parecían muy contentos, mala señal

-Sasuke querido, ven siéntate, tenemos algo muy importante que decirte… -dijo Mikoto palpando el asiento, preferí sentarme en el individual, así podía estar a un lado de Naruto aunque este tuviera que permanecer de pie en posición servicial

-¿Qué es lo que tienen que decirme?

-Sasuke, las empresas Haruno y Uchiha estamos a punto de formar una alianza para unirlas y hacerlas crecer- empezó mi padre-para ello es necesario que contraigas Matrimonio con la señorita Haruno

-¿Qué?- por más que trate de no gritar, el volumen de mi voz seguramente pareció alto

-Estoy depositando en ti una gran responsabilidad, no me decepciones- sonó severo, aun así apreté los dientes tragándome toda replica

Disimuladamente observé a mi kitsune, tenía los ojos ocultos bajo el flequillo dorado, las orejas caídas y la cola totalmente escondida entre las piernas, simplemente no podía dejar las cosas así

-me niego…- hable claro y fuerte pero con calma, como si rechazara un negocio en lugar de desafiar a mi padre

-¿Qué has dicho?- mi padre me fusilo con la mirada, Jah! Poco me importaba. Note a los Haruno algo descolocados ya a Sakura fingiendo estar al borde del llanto

-Me niego, no deseo casarme con la señorita Haruno ni aunque eso signifique la perdida de un negocio- Fugaku se levantó del asiento mirándome con desprecio, yo lo imite, le plante cara aun y cuando él esperaba que bajara la mirada arrepentido

-acompáñame a mi oficina ¡Ya! –ordeno saliendo del recibidor, note claramente como miraba a Naruto despectivamente cuando camino a su lado, me preocupe, decidí seguirlo, mas porque me convenía arreglar esto entre los dos, que quedarme y soportar las malas miradas de los señores Harunos y el espectáculo que montaba Sakura con mi madre consolándola

-Regresa a mi habitación y no salgas de ahí hasta que yo valla- le susurre a Naruto, tomando su mano un segundo para apretarla y darle fuerzas- no dejes que nadie te vea, ten cuidado…- concluí con un fugas beso en su mejilla

-Sasuke…- alcancé a escuchar su voz

-¡¿Me quieres explicas que a sido eso?- grito Fugaku apenas cerré la puerta de su oficina- ¡¿estas buscando un problema? Porque te aseguro que los vas a encontrar Sasuke!

-solo he dicho que no quiero casarme con Sakura, ¡No me metas a mi en las transacciones de tus preciados negocios!

-¡Cállate!- se paro frente a mi en toda su altura, frunciendo el ceño a mas no poder, respirando pesadamente, hasta jure verle un color rojizo en los ojos- ¡Aras lo que se te ordena y punto, te casaras con esa chiquilla y se cerrara el trato entre las empresas!

-¡No puedes obligarme a casarme con alguien que no Amo!- respondí apretando los puños, estaba equivocado si creía que accedería así como así

-¡Oh Claro que puedo y lo are! – Se giró hasta su escritorio, sacando un paquete de cigarrillos de su traje, se apoyó en la superficie de madera encendiendo el cigarrillo- mas vale que obedezcas Sasuke…- hablo soltando el humo inalado en cada palabra- de lo contrario tu peludo amiguito rubio podría acabar muy mal

-¡No metas a Naruto en esto!- rugí perdiendo el control-¡Él no tiene nada que ver!

-Claro que lo tiene…- la calma en su voz no me gusto para nada, era como si… me estuviera amenazando- si ese maldito esclavo es la causa de que no quieras Casarte ya puedes irte despidiendo de él

-no me quiero casar porque no y punto- regule mi voz y serene mi cuerpo, pero mi mente estaba el triple de alterada, se muy bien como es mi padre con todo aquello que le incomoda o le causa problemas, por alguna razón tienden a "desaparecer"

-No me digas… ¿estas seguro?- se incorporo lentamente y con el mismo sigilo con que un lobo acechara a una oveja caminó alrededor mío, intentando ponerme nervioso, ¡Maldición y bien que lo estaba logrando!- tu y esa cosa se llevan muy bien, tal vez sea porque te a encantado usarlo ¿no?- abrí los ojos en demasía, girando el rostro rápidamente para que no notara mi asombro, ese infeliz que se hacia llamar mi padre, ¿Cómo podía pensar que yo…?- no te hagas el desentendido, no te preocupes, pasar el rato con alguno que otro esclavo es algo normal hasta para los mas refinados… - se coloco a mis espaldas dejando escapar mas humo de cigarrillo, haciendo que golpeara en mi nuca- ¿te gusto estar sobre él, Meterte entre sus piernas y hacerlo gemir como la zorra en celo que es? seguramente cediste cuando se te metió por los ojos, maldito esclavo prostituto…

Sencillamente no pude controlarme, antes de computar algo en mi cerebro ya mi cuerpo se había volteado dispuesto a estamparle un buen puñetazo en medio de la cara, sin embargo mis nudillos no llegaron siquiera a rozarlo. Mire asombrado a un Itachi salido de la nada, sujetaba mi muñeca con algo de fuerza, mirándome serio, me solté bruscamente, mentalmente agradecido por impedir un estupidez de mi parte, respirando ruidoso me dirigí a la salida, ya tenia el picaporte en la mano cuando Fugaku volvió a hablar

-mas vale que obedezcas… o are que tu mascota termine en el peor antro del mundo…

Recuerdo haber corrido por los pasillos hasta mi habitación, recuerdo haber escuchado los gritos de mi Madre y Sakura llamarme cuando pase por el recibidor, también recuerdo haber entrado a mi habitación, abierto la puerta bruscamente para cerrarla de golpe. No me di cuenta en que comente, resbalando por la superficie de madera llegue al suelo, ni cuando empecé a llorar, de lo que si estuve consiente es de cuando tu te sentaste a un lado, me abrazaste y en total silencio me sostuviste todo el tiempo que me tomo recuperar la compostura

Al caer la noche, nosotros aun continuábamos en el suelo, tu estabas recostado contra la puerta y yo estaba tumbado entre tus finas piernas, sobre tu pecho, rodeando posesivamente tu cintura, sentía tus pequeñas manos revoloteando entre mi cabello, repartiendo caricias en mi espalda y hombros de vez en cuando. Besas mi frente luego de aparta el flequillo negro mirándome con Amor, sonriendo vuelves a besarme pero esta vez en la nariz, las mejillas, los parpados, la frente otra vez, cerré los ojos complacido, recordando aquella última noche en Francia, aquella donde nos dimos el lujo de escaparnos de la casa de mi tío Madara, cuando corrimos entre los viñedos jugando, riéndonos de nada, rodando en la tierra abrazados para terminar contemplando el cielo

-¿Por qué tenia que acabarse la ilusión?- pregunte abriendo los ojos

-porque esta es la realidad…- respondiste abrazándome más, escondiendo mi rostro en tu cuello- la realidad en donde no podemos estar juntos, donde tú serás esposo de una dama de alcurnia y yo seré solo una sombra que te arrulle cada vez que lo necesites- apreté mis brazos acercándote a mi todo lo que se pudo, negando infantilmente tus correctas palabras, pero es que, ¡Cielos!, no lo aceptaba, no lo acepto

-No- me incorpore un poco, mirando tus ojos como aquella estela de luz que siempre me había iluminado- no obedeceré

-Me mandaran lejos…- hablaste con aflicción, no me extraña que escucharas la discusión, tus sentidos animales se han refinado mucho- temo que nos separen…

-nadie nos va a separar- aseguro atrayéndote para que seas tu el que descanse en mi pecho ahora- mientras estemos en esta casa mi padre siempre se interpondrá en nuestras vidas, siempre estarás amenazado y jamás podremos ser libres de amarnos

-¿Qué aremos entonces?...- la pregunta quedo flotando en el aire unos densos segundos, segundos que a mi se me antojaron eternos

-Seremos libres… lo prometo, algún día nos iremos lejos a algún lugar donde podamos estar en paz, donde nadie pueda dañarte, donde nada nos impida amar…- sentí el llanto en mi pecho, llorabas acongojado, asustado, inseguro, yo te abrazaba fuertemente hablando, profiriendo tantas palabras de amor y brillantes promesas como me era posible

Unas horas mas tarde, dormíamos en la cama, juntos, sintiéndonos en paz con la presencia del otro, así como siempre debió de ser

Y así nuevamente los días fueron pasando, convirtiéndose en semanas y luego en meses, unos pocos que fueron largos, tediosos y desesperantes para mi. Cada tanto me citaban a algún lugar para pasar el tiempo con Sakura, ella encantada parecía hacerse la ciega en aquellas ocasiones, obviando mi mal humor, todo fuera por el cortejo. Propuse aquello al día siguiente de la discusión con Fugaku, diciendo que necesitaba tiempo para conocerla, y el cortejo ayudaría perfectamente a ello, tiempo era lo que necesitaba para concluir mis planes con Naruto, pero estaba seguro que Fugaku sospechaba, y siempre nos mantenía un ojo enzima

Una tarde, cuando me reuní con "Mi prometida" en el parque, ella se apareció con un esclavo de lo más peculiar

-Sasuke-kun te presento a Pein, es un dingo de raza- me dijo feliz presentándomelo, era alto, mas que yo, de cabellos naranja y con muchas perforaciones en el rostro, vestía con unos jeans oscuros, botas militares, camiseta de tirantes negra y guantes de cuero sin dedillos, parecía mas que todo un roquero- he pensado que seria buena idea que Naruto también tenga compañía, e notado lo aburrido que se pone cuando tu y yo estamos juntos y como se que es tu mascota consentida me dije que seria bueno que tuviera un amigo! ¿No es genial? Ahora podremos dejarlo con Pein y podremos estar solos…

Bien no se con que cerebro pensó aquello, era una terrible idea, mas que terrible, horrorosa idea, mas aun cuando note como ese perro sarnoso miraba a mi Naruto. A la primera cita que él se presento Sakura logro secuestrarme hacia no se donde apartándome de Naruto dejándolo a solas con ese Dingo, mas tarde me entere de boca de mi Kitsune que aquel había intentado hablarle, con algo de torpeza pues no hablaba mucho y apenas si estaba recibiendo educación, era mas animal que otra cosa y a la primera que Naruto se descuido este trato de acercársele como lo hacen los animales para…, creo que no tengo que explicas eso

¿Resultado?, un Zorro completamente aterrorizado ante la presencia del estupido Pein, un Sasuke Uchiha con los celos por los cielos y una molesta Sakura que no entendía que había fallado de su "Fabuloso" plan

Cuando el cuarto mes de cortejo llego a su fin, y luego de reafirmarme que jamás y nunca me casaría con aquella mujer loca, la fecha de mi boda se dio a conocer, lo único bueno de ello era que la novia estaba tan emocionada escogiendo flores y diseños de vestidos que apenas y si me prestaba atención

-Me "caso" en dos meses…- le dije a Naruto aquella tarde en mi habitación, notándolo algo deprimido – hey, tranquilo, recuerda que para entonces ya no estaremos aquí…

-lo se es solo que…- bajo la cabeza meneando la cola nervioso, jugando con sus dedos- Sasuke…¿E-estas seguro de querer arruinar tu vida por mi?

-¿Arruinar? ¿De donde has sacado eso?- fruncí el ceño molesto definitivamente alguien te había metido esa idea en la cabeza, había veces en que resultabas demasiado inocente

-Pein me dijo… que las personas veían muy mal la unión entre un hibrido y un noble, que tu sufrirías muchos desprecios…- al instante atrape tu cintura, acercándote a mi cuerpo, dejándote sin habla con un beso apasionado

-¿No te he dicho ya que ignores a ese perro pulgoso? Además, no tendrás que preocuparte lo que digan las personas al lugar al que iremos…- me miraste con esos enormes ojos azules que tanto me gustan, ladeando la cabeza confundido como cuando eras cachorro y no entendías las lecciones de la escuela – te are feliz mi Amado Kitsune así que no te preocupes en nada mas…

Sonreíste tan radiante como siempre, rodeándome el cuello con los brazos, sentándote a horcajadas en mis piernas cuando me senté al borde de la cama, nos besamos apasionadamente y sin detenernos, sin darnos cuenta la temperatura de nuestros cuerpos empezó a elevarse sin mencionar el deseo y la pasión. De un impulso pase a mordisquear tu cuello, sentía bajo mis labios el ronroneo de tu garganta ante mis caricias. Por una milésima de segundo recordé aquellas veces que pensaba en tocarte de esta manera, de sentir asco hacia mi mismo, pero por alguna razón esta vez, teniendo tu entrega, me sentía confiado para continuar pero, cuando el cerebro me comenzó a funcionar otra vez recordé también aquel día que me ofreciste tu cuerpo por ser mi voluntad, entonces… ¿eso quería decir que ahora te entregabas por ser solamente mi deseo?

-Mírame…- te pedí separándome un poco de tu piel, tenias la camisa desabrochada así como el chaleco, resbalaban sensualmente por tus hombros, lisos y suaves junto a un fino cuello lleno de marcas que ni supe cuando hice- Naruto…¿haces esto porque lo deseas?- nuevamente me miraste confundido, enterneciéndome al verte ladear la cabeza, pero entonces sonreíste acercándote a mi, susurrándome en el oído justo lo que quería escuchar

-Claro que lo deseo, eres lo que mas amo en este mundo, quiero entregarme a ti de todas las formas posibles- tomaste mi rostro entre tus pequeñas manos y me miraste directo a los ojos, tus dedos toqueteando mis labios- Hazme el Amor Sasuke…

Mis ojos se abrieron sorprendido, pero al instante sostuve tu rostro entregándote un lago y húmedo beso, las caricias no se hicieron esperar, la sensación y sabor de tus labios, el olor y textura de tu piel, el sonido de tu voz llamándome una y otra vez. En un instante estábamos rodando entre las sabanas, tocándonos, desnudándonos, apegando tanto nuestros cuerpos queriendo fusionarnos, tu mirada azulina estaba sobre mi en todo momento así como yo solo te veía a ti, me fue irreal reconocer tus caricias, tímidas e inexpertas, pero aun así muy entregadas, buscabas complacerme, lo que no sabias es que ya lo habías hecho, hace mucho tiempo atrás

-¿Quién diría que tuvieras un punto tan sensible aquí?- murmure en tu oído, recostado sobre tu espalda, sujetando la base de tu cola, cada vez que la presionaba parecías vibrar de ansiedad

-S-sasuke… por favor…- suplicaste con ojos llorosos, tomando la mano que tenía en tu cola dirigiéndola hacia tu entrepierna, la tome sin dudarlo masajeándola lentamente, pues aun me parecías lo mas delicado del mundo

-quiero que te relajes…- continué atendiendo tu hombría, mientas separaba tus piernas lentamente, ayudaste apoyando las rodillas en el colchón mas separadas una de la otra, dejando a la vista tu entrada

Tragué saliva intentando controlarme, tenerte así, sobre mi cama, desnudo, mostrándome esa parte de ti…,¡Concéntrate!

-No te asustes…- al verte asentir, acerque mi rostro a aquel virgen pasaje, estrecho y apretado, sentirlo comprimirse con el toque de mi lengua me excito muchísimo, mas aun al escucharte gemir, con algo de tiempo e insistencia, logre abrirme paso a tu interior, buscando humectarlo con mi saliva. Ya húmedo y lubricado decidí que era el momento de dilatarte, nuevamente me recosté en tu espalda para hablarte de cerca- deja que entren…

Acaricie tu entrada un poco, se comprimía y relajaba cortantemente y tuve que tomarle el ritmo para introducir el primer dedo en el momento justo, gracias a esto solo te escuche murmurar una queja de incomodidad, pero nada mas, moverlo era algo costoso, eras muy estrecho, pero lentamente las paredes de tu interior se relajaban, inserte otro dedo, nuevamente atinando el momento justo de contracción para no incomodarte, el tercero entro con esfuerzo, nada que un poco mas de atención a tu hombría no calmara

-separa mas las piernas…- susurre rodeando tu cintura con un brazo luego de sacar lentamente los dedos de tu interior, me ubique correctamente detrás de ti, sintiendo tu dorada cola rodear mis cintura- Mírame…- cuando giraste el rostro aproveché para aprisionarlo con mi mano libre, besándote tan profundamente como podía

De inmediato y sin esperar mas me adentre en ti de una sola embestida, contuve tu rostro impidiendo que te separaras del beso, tragándome tu grito de dolor y todos los lloriqueos, era mejor así, si lo hacia lentamente sufrirías demasiado. Permití que respiraras cuando note que dejabas de temblar, tomabas grandes bocanadas de aire mientras apoyabas la cabeza entre los brazos, vi tus orejas vueltas hacia mi atento a lo que sea que tuviera para decirte. Me di cuenta que pronto tu interior empezó a contraerse y relajarse rítmicamente, queriendo mas, sentía como me tragabas, como tu tibio interior me apretaba deliciosamente, era fascinante para mi, un privilegio vivir esto contigo

Cuando, ya más calmado, te giraste hacia mi, pidiéndome que te diera mas, me sentí desfallecer, tomando tu rostro para besarlo nuevamente inicie un vaivén de caderas que al principio arranco protestas y muecas de dolor de tu parte, pero lentamente conforme pasaba el tiempo, fuiste relajándote y mas aprisa aun gimiendo de placer. Tome tu miembro masajeándolo al mismo compás que manteníamos tu y yo. Contenía la respiración al resbalar dentro de ti, y respiraba tanto aire como podía cada que salía, era embriagante, agotador e intenso, algo tosco a falta de experiencia pero pronto encontramos la armonía en los movimientos permitiéndonos acelerar el paso

Te escuche gritar mi nombre con deseo y pasión, pedías que no me detuviera, sostenías el brazo con que te rodeaba y entrelazabas nuestros dedos, ese momento fue inolvidable para mi. Después de un tiempo, sentí algo mas, te estabas estrechando, se me hacia difícil moverme dentro de ti, también escuchaba como ronroneabas de placer próximo al orgasmo, deseando liberarte, me miraste por enzima del hombro, como pidiéndome permiso para hacerlo, sonreí al darme cuenta, aproximándome para besar tu mejilla

-córrete, se que lo deseas…- mis palabras tuvieron que tener alguna especie de incentivo pues muy pronto te comprimiste mas, causando que por alguna extraña razón mi cuerpo acelerara su pauta. Respire con trabajo, no era sencillo moverme contigo apretándome de aquella manera, debía emplear mucha mas fuerza, aquella que me hizo entrar en ti una ultima vez, haciendo que alcanzara un punto desconocido que te obligo a terminar. Sentí que era momento de detenerme, si continuaba podría córreme dentro de ti y no quería hacerlo, no en nuestra primera vez, sin embargo no había hecho el intento de salir cuando ya tu cola que apresó con una fuerza que jamás pensé que llegaría a tener, obligándome a quedarme dentro de ti, justo al borde del orgasmo

-dentro de mi… H-hazlo dentro de mi…- jadeaste mirándome tan sensualmente que jure por un segundo que no se trataba de ti

Tu interior me absorbió por completo, haciéndome gemir descontrolado, apretaste deliberadamente los músculos, haciendo que me doblara de placer contra tu espalda, te abrace la cintura soportándolo hasta que me sentí llegar dentro de ti, un hormigueo delicioso se extendió por cada fibra de mi cuerpo, y al mismo tiempo atrayéndome a una sensación de paz que nunca creí sentir

Cuando abrí los ojos nuevamente estábamos recostados en la cama aun unidos, tu estabas dormido con una sonrisa en el rostro, así que abochornado y tratando de no despertarte me deslice fuera de ti, ver mi semilla junto a la sangre que inevitablemente correría al ser tu primera vez, salir de ti y deslizarse por tus piernas me envió un calambrazo de deseo desde mi entrepierna, pero estaba demasiado cansado como para hacerlo otra vez. Con cuidado te di la vuelta y en un suspiro ya te tenia abrazado a mi, sonreí por lo gracia y también te abracé, suspirando tranquilo, ahora ya eras completamente mío

Tan tranquilo estaba que no note ciertos ojos púrpura anillados que estuvieron viendo todo justo en la puerta imperceptiblemente abierta. Pein nos vio aquella noche, escuchó la charle de nuestra fuga y también presenció nuestro acto de amor, pensó que podría usar esa nueva información para chantajearte. Una semana después cuando mi madre y Sakura me obligaron acompañarlas para escoger el pastel de bodas, tuviste que quedarte en la mansión a solas con el dingo

-Naruto…- te llamo él, acorralándote contra un árbol en los jardines- déjame montarte…

-¡Claro que no! ¿Estas loco?-trataste de separarte, pero él era mas fuerte- ¡Ni siquiera somos de la misma especie!

-Tu y joven Sasuke tampoco lo son…- respondo tomando tu rostro entre las manos

-¿Q-que… como tu?- aprovechando tu distracción trato de besarte, pero claro no pensó que el zorro se la jugara con astucia, con un buen zarpazo en el rostro habías logrado alejarlo- ¡No vuelvas a tocarme!

-Jum… ¿quieres que señor fugaku se entere que te dejaste montar por señor Sasuke?

La expresión de tu rostro cambio a una de miedo al escuchar el nombre de mi padre, bajaste la cabeza y no rechazaste el abrazo del Dingo a pesar que te repugnaba su tacto y olor

-deja que te tenga, o sino… diré todo lo que vi

Continuara…


Una saludo a todas las lectoras y lectores que me dejaron un Revieews! Este capi se los dedico a ustedes

Nirumi nee-chan! Gracias por leerme y confiarme a tu beta, aun no e tenido tiempo para comunicarme con ella pero jeje, XD pos de milagro que pude actualizar, estoy muy ocupada esta semana, espero y te guste este capi ( y mas vale que tu también actualices jum! Como es posible que te este ganando una novata como yo?) jajaja besitos y abrazos nos leemos…

Kurotsuki No Neko emmm con lo de la zoofilia emmm no se como reaccionar, yo solo quería que vieran a Naru en forma de Kitsune no a Sasuke como un loco O-oU jeje gracias por ocupar tu tiempo y dejarme un rr te lo agradezco y espero que disfrutes de este capi

akaerii lamento hacerte esperar ^-^U pero pos aki esta este capi, ^/^ me haces sonrojar con eso de que te gusta como escribo jeje SIII NO SOY TAN MALA ESCRIBIENDO MUJAJAJAJA

sol Auki uzumaki NOOO TE MATES AUN HAY MUUUUUUCHO YAOI POR DELANTE QUE QUIERO QUE ME LEAS! Jajajajaja buena esa XD aki este capi para que lo disfrutes PERO NO TE MATES OK?

Saskenaru muy rosa? TT_TT carai no se que pensar de eso, gracias por dejarme un rr espero y te guste este capi

Zarame-sama me alegro que te encante jeje aquí este capi espero no haberte hecho esperar mucho

Yuzed Nowari Jubi-san? ^/^ jejej que cosas jamás nadie me había dicho algo así y menos a una escritora de tercera como yo TT_TT, pero me alegra muchísimo que te guste mi historia y espero continúes leyéndome en especial cuando publique las demás historias! Te prometo dedicar una solo para ti (NIRUME-NEECHAN NO TE PONGAS CELOSA SIIII?) perdona mi nee-chan es muy querida para mi pero espero que tu y yo nos llevemos muy bien también jejeje chau u u u u