Bien digamos que el mundo esta en mi contra, hace una semana que tengo listo este capitulo y no lo e podido subir porque no hay Internet en mi casa, créanme cuando les digo que e tomado medidas desesperadas para hacerles entrega de este final, denle las gracias a Aedora-chan por hacerme el gran favor de subir este capi por mi, Aedora! Eres un ángel amiga! (Uno muy gruñón y con insuficiencia facial pero uno al fin y al cavo jajajaja) bien sin nada mas que decirles Disfruten y a leer! Y AL QUE NO PLANEE DEJARME UN REVIEW SALGASE PERO YA!

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Mi Mascota Naruto

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Cuando me percaté, me quedé un par de segundos mirando la puerta entreabierta, del interior, la luz alumbraba claramente pero no se escuchaba nada, tiré las cosas al suelo y entré precipitado con el corazón latiéndome en los oídos, dentro no se escuchaba nada y aunque te llamé como loco, buscándote en cada habitación no te hallé por ningún lado. Empecé a hiperventilar, sosteniendo mis cabellos frustrado, tenía que controlarme, hacer algo lógico, tomé el móvil marcando tu numero pero a los segundos el sonido polifónico de tu móvil sonó no muy lejos de mí, justo en la cocina donde por lo general lo abandonabas siempre que no salías de la casa

Maldije mil veces pensando lo peor, pero no llegué a formular otro plan cuando una pandilla de sujetos, que tenían toda la pinta de ser guardaespaldas, entró a la casa por la puerta que todavía estaba abierta. Salté en mi sitio al verlos, sabiéndome apuntado por armas de todo tipo, un segundo más tarde los que se habían perdido por las habitaciones husmeando algo, regresaron negando con la cabeza. Los reconocía, eran Akatsuki, un grupo de agentes élite privado que había formado Itachi como su propio cuerpo de fuerza personal, y su presencia significaba sólo una cosa, Aniki sabía que iban a venir a por Naruto y había intentado impedirlo, pero entonces ¿Por qué no me avisó antes?

-Joven Sasuke…- me llamó Konan, la única mujer del grupo, pasándome un móvil con la línea ya abierta- es Itachi- con prisa tomé el aparato, inspirando más y más aire, buscando un punto de apoyo para no desmoronarme allí mismo

-¿estás bien?- fue lo primero que me dijo, su voz sonaba temblorosa, cosa que me dio muy mala espina

-sí, lo estoy, ¿sabes algo de…?-

-tranquilízate…- me pidió al instante, mas me pareció que se refería a él mismo- intenté impedirlo Sasuke, créeme que lo intenté con todo lo que tenía a la mano…

-¿de qué rayos hablas?- gruñí exasperado, dando vueltas por toda la estancia como león enjaulado

-nuestro padre no ha visto muy bien la escapada que Naruto y tu han hecho, se encolerizó completamente tan pronto lo supo y ha utilizado todos sus contactos tratando de encontrarte…- una pausa y al escuchar del otro lado de la línea un largo suspiro supe que estaba fumando, Aniki sólo fumaba cuando estaba ante una situación que realmente le superaba- puse todas las trabas que se me pudieron haber ocurrido pero ha logrado dar con tu paradero… por medio del soborno a uno de sus hombres logré obtener información de lo que planeaba hacer ahora que les había encontrado pero, aún y cuando traté de impedir que su plan tuviera éxito veo que se nos adelantaron… quise avisarte por teléfono pero mi padre sospecha de mí y luego de eliminar al hombre al que soborné me puso un vigilante… no sé ni cómo demonios es que te estoy hablando ahora sin que ese tipo se entrometa

-¿Dónde está Naruto?- exigí saber, nada de esto me gustaba, mi Kitsune, mi hijo… Dios dime que esto no está pasando

-lo traerán a la mansión Uchiha, padre quiere usarlo para controlarte, pero no sé qué sea capaz de hacer cuando le vea en estado, sabrá inmediatamente que ese niño es tuyo…

-No, ¡Dios No!- grité soltándole un puñetazo a la pared, importándome bien poco que mis nudillos crujieran por ello

-Cálmate Sasuke, no conseguirás nada estando en ese estado-

¿Qué demonios importaba mi estado? Naruto estaba en manos de mi padre, ¡Maldición!, otra vez estaba hiperventilando, me pasaba la mano por el cabello en claro signo de frustración y aun paseando por el salón miraba el piso planeando a marchas forzadas cualquier cosa que pudiera hacer para recuperar a mi amado

-Joven Sasuke encontramos a este fuera de la casa, lleva un sobre que dice ser para usted- cuando miré a la puerta Hidan y Kakuso arrastraban a un sujeto completamente aterrado cuya ceja, nariz y labio inferior ya sangraban, seguramente por los golpes que le dieron al atraparlo

Tomé el sobre que Hidan me ofrecía y con manos temblorosas lo abrí, Konan a mi lado había tomado el móvil y lo había puesto en modo audiovisual, permitiéndole a Itachi ver también

"Supongo que tengo que felicitarte Sasuke, has logrado reunir el suficiente valor como para desobedecerme y huir con esa zorrita tuya, tengo que reconocerte esa hazaña, pero creo que se te olvida con quien estás tratando, no puedes esconderte, no de mí, así que te aconsejo que regreses a casa inmediatamente si es que aprecias la vida de tu mascota, ten en cuenta lo inmensamente benévolo que soy, estoy dispuesto a olvidar esta insubordinación tuya y hacerme el desentendido siempre que regreses a casa a cumplir con tus deberes, no te preocupes por la bola de pelos, estará a salvo si obedeces

Te espero en casa"

Cuando terminé de leer sentí como si los ácidos estomacales me derretían la garganta, el coraje se apoderaba de mí a segundos, casi tanto como la preocupación, juro que no supe lo que hacía cuando completamente enrabietado me giré hacia el sujeto que los hombres de Itachi aún sostenían y sin ningún remordimiento le estampé un puñetazo cargado con tanto odio, dolor y frustración que resultó en demasiada fuerza impresa en él, cuando su cabeza se zarandeó con violencia a un lado quedó inconsciente con la nariz despedazada, desmadejado en brazos de quienes le sostenían. Todos me miraban sorprendidos, incluso Aniki a través del móvil, pero no me importó, ¡Tenía que hacer algo!

-Sasuke debes regresar a casa…- habló por fin Itachi al verme más sereno, claro que sus palabras no me tranquilizaron en nada, me pedía que cayera en la trampa de mi padre -suena estúpido lo sé, pero escucha, si haces lo que padre quiere, se estará tranquilo por fin y así mis hombres podrán rescatar a Naruto y reducir a mi padre, por tu cuenta no lograras hacer nada -

-¿pretendes que me quede tranquilo simplemente esperando a que tus hombres hagan el trabajo?...- bien, ha cerrado la boca, ¿enserio creía eso?- quiero participar en el rescate -

-estás participando, tu sólo has tu parte y…-

-No, he dicho que yo también quiero hacer algo…- Itachi suspiró frustrado terminándose el cigarrillo, sabía que fumaba, pero verlo era algo diferente a escucharlo y suponerlo

-está bien… esto es lo que haremos, mis hombres saldrán de la casa y aseguraran el perímetro una vez más…- una pausa y todos asintieron, les estaba ordenando más que planeando algo -cuando todo esté despejado y si no hay más problemas se regresaran a Japón en vuelos de diferente horario y categoría, eso va para ti también Sasuke alguno de ustedes debe ir con él resguardándolo desde lejos, sean discretos, tengo entendido que una limosina será despachada para ti y te recogerá tan pronto llegues, por lo que se sobrentiende que estás siendo vigilado- otra pausa más corta pero esta vez había aprovechado para encender otro cigarrillo- una vez estés en casa asegúrate de actuar lo más normal que se pueda, no dejes entrever ni una pizca de debilidad y pase lo que pase no sucumbas ante las palabras de nuestro padre, seguramente querrá amenazar la seguridad de Naruto, pero recuerda que todavía no sabemos que pueda ser capaz de hacer cuando lo vea en estado, estaré alerta por si pasa algo…

-de acuerdo, nos vemos en Japón- no pasó desapercibido para Aniki el que haya dicho Japón y no casa, pero esperaba que me comprendiera, esa casa no era mi hogar, no al menos estando mi padre allí

Prepararme para regresar a Japón no fue difícil, empacar sólo lo indispensable y algunas pertenencias que simbolizaban mucho para mí y para Naruto, como el portarretrato de la sala o el álbum de fotos de nuestra infancia. Tomé un vuelo de primera clase esa misma noche, antes que la nevada pronosticada se presentara, Kisame, uno de los miembros de Akatsuki, me seguía desde lejos, todos los demás habían tomado vuelos antes o después que yo. En todo el camino no dejé de preocuparme de a ratos, y sólo después de las primeras tres horas de vuelo pude conciliar el sueño, uno muy turbado y que apenas me dejó descansar, para cuando llegué al aeropuerto de Japón, mi humor era de perros y se incrementaba de a ratos, como dijera Itachi, hubo un sujeto que cartel en mano era el conductor que me recogería en la limosina, buen movimiento de mi padre, quería asegurarse de que llegara a casa apenas pusiera un pie en el país, sin correr el riesgo de que hiciera algún movimiento en su contra

Poner los pies en la mansión se sintió igual a cuando se pisaba algo asqueroso y desagradable, un ambiente asfixiante me impedía respirar tranquilo y al ver el rostro de mi padre casi pierdo los estribos, no había recibido ninguna llamada más de Itachi informándome de la reacción de Fugaku al ver a Naruto en estado, y que en ese momento me mirara con una expresión altiva y confiada me estaba dando muy mala espina. Fui guiado hasta su despacho en donde tomé asiento fingiendo mejor que cualquier actor profesional, serenidad y resignación, cosa que le agradó a mi padre. Se había sentado en su cómodo sillón de cuero tras el escritorio de madera lacada y fina, rebuscando tranquilamente unos papeles en las primeras gavetas, no tardó en pasarme un sobre en cuyo interior se hallaban unos papeles de matrimonio, ¿aun insistía con eso? Ya veo que tipo de deberes quería que hiciese

-fírmalos – ordenó secamente arrojándome un bolígrafo- ¿Quién hubiera pensado que la zorra tuviera zorritos?- comentó reclinado en la silla sin verme, pero completamente atento a mis movimientos por el rabillo del ojo y aún con toda mi actuación no pude evitar tensar los hombros y apretar el bolígrafo hasta que mis nudillos se tornaron blancos -me pregunto qué haré con él cuando nazca… los zorros son ejemplares muy finos ¿sabes?, podría obtener muy buenas cosas a cambio- demonios, como me estaba costando controlarme, casi no podía identificar las letras de los papeles, los dientes se me apretaban tanto que la mandíbula ya empezaba a resentírseme

-¿Cuándo entrarán en vigencia estos papeles?- pregunté bajamente, no deseaba ni mirarlo

-en un par de días pagándole a la gente adecuada- comentó tomando los papeles que ya había firmado -tu prometida deseaba hacer esto un poco más encantador pero veo que le has quitado ese gusto, una lástima, ¿tenemos que agradecer la terquedad de esa muchacha? No permitió que se cancelaran los planes para la boda y si ahora sacamos cuentas, estarías casándote en una semana, ¿no es perfecto?- mierda, otra vez la bilis me trepaba por la garganta, maldita Sakura, ¡Maldito seas Fugaku!

-¿Dónde está Naruto?...- pedí tomando valor y enfrentándole la mirada, mis puños fuertemente apretados en los reposamanos de mi silla- has dicho que no le harías nada si regresaba, aquí me tienes, regrésalo…-

-¿Qué tan estúpido me crees? Estoy seguro que intentarás escapar nuevamente ni bien lo tengas contigo- se levantó y empezó a pasearse por la habitación, cosa que me estaba poniendo más y más nervioso -él está bien Sasuke, él y su repugnante cría permanecerán aquí en casa a salvo siempre que obedezcas…- luché con todas mis fuerzas para no lanzármele encima y matarlo a golpes al escucharlo hablar de mi hijo y levantándome también le encaré sin vacilar

-¿Cómo puedo estar seguro de que no le has hecho algo ya? ¿Qué me garantiza que está a salvo?- Fugaku sonrío cual cuervo engañoso y paseándose hasta su escritorio sacó un mando de tv de las ultimas gavetas y pulsando un botón el pantalla plana que se escondía tras un cuadro en la oficina se encendió y mostró algo que me paralizó el corazón

Allí estaba Naruto, temblando en la esquina de una celda, desnudo como un animal, encogido y envolviéndose en su cola, abrazando su vientre asustado, lloraba copiosamente y decía mi nombre incontables veces, llamándome. La garganta se me estranguló por ello, estaba encadenado a la pared por uno de su tobillos y en su cuello distinguí un collar negro muy extraño, supe que se trataba de uno eléctrico cuando mi padre presiono otro botón del mando y Naruto empezó a gritar luchando contra el collar, buscando sacárselo de encima

-¡Basta! – grité cerrando los ojos, no podía soportar ver algo así, enseguida Naruto había dejado de gritar y ahora sollozaba agotado, tirado contra el suelo, mi padre aun meneaba contento el mando como vil titiritero, obviamente satisfecho por lo que había hecho

-me he tomado la molestia de dejar en tu cuarto una comunicación a la cámara que lo vigila, así podrás asegurarte todo lo que quieras de cómo esta, su ubicación es secreta y el único que puede liberarlo soy yo, claro que eso jamás va a pasar…- comentó encogiéndose de hombros, recostándose de regreso en su silla, disfrutando al máximo con las reacciones de mi cuerpo -Sakura debe estar por llegar, dale una buena bienvenida, sino…- agitó el mando sonriendo de lado y ya no fue necesario que dijera nada más

Salí de su despacho apresuradamente, directo a la habitación de Itachi, tenía que decírselo, ¡Tenia que sacar a Naruto de allí pero ya! Cuando llegué a la puerta un hombretón con pinta de gorila cerraba el paso, tuve que emplear la mejor de mis miradas asesinas para que cediera con esa lucha silenciosa de miradas que habíamos establecido, dentó, Itachi se abalanzó sobre mi brindándome un fraternal abrazo de apoyo, me había preguntado cosas del viaje y también me pidió que le contara todo lo que Fugaku había llegado a decirme

-¿Una celda?- preguntó ahora que estábamos sentados en la antesala de su alcoba, sobre la mesa ratona se hallaban desparramados un montón de documentos y viejos cartógrafas de la mansión- ¿podrías describirla?

-cuadrada, sin luz, fría…- ¿Qué no era obvio?

-¿has notado que le entrara la luz del sol?

-no- respondí enseguida, cierto, no lo había notado pero el lugar en donde retenían a Naruto parecía más un lugar subterráneo que una celda dentro de un piso superior

Itachi husmeaba en los cartógrafas, tratando de adivinar en cuál de todos los lugares que la mansión mantenía enterrado bajo tierra podía hallarse la celda de Naruto, no era para menos, la casa, por su antigüedad resguardaba en los sótanos pasadizos secretos y cámaras de tortura que intuía, no se habían usado en mucho tiempo, claro que con mi padre cualquier cosa podría estar pasando bajo la casa y nosotros ni por enterados

-es todo un laberinto…- murmuró Aniki masajeándose las sienes- pero cabe la posibilidad de que esté cerca de las recamaras de los esclavos- comentó apuntando una zona en particular en el cartógrafa- podría pedirle a Sai que vaya a probar suerte, el resto de los sótanos está en muy mal estado, incluso como para que nuestro padre se atreva a entrar allí

Con un asentimiento terminamos de armar un plan, sólo era cuestión de tiempo, tan pronto localizáramos el paradero de Naruto pondríamos en marcha lo planeado, pero había que ser cuidadosos, si nuestro padre llegara a sospechar tan siquiera un poco, la vida de Naruto y mi hijo correría un gran peligro

Y como si los problemas ya no fueran suficientes aquella tarde Sakura se había aparecido en mi habitación tan contenta y campante como si nunca me hubiera ido, parloteando de lo mucho que me había extrañado y de cómo había ella sola adelantado muchas cosas en la plantación de la boda, claro que tenía todas las ganas del mundo de sacarla a rastras de mi cuarto y gritarle todo lo vil y rastrera que era pero estaba consiente que mi padre podría estarme vigilando y sumémosle la visión de mi Kitsune en la cámara de seguridad que estaba en mi estudio no me atrevía a nada, claro que respetar no siempre quiere decir ser participativo o considerado, no opiné en nada en lo más mínimo e ignoré todas y cada una de sus palabras en todo lo que me era posible, casi ni pronuncié palabra y traté de estar sereno, hasta que ella abrió la boca para soltar la gota que rebasó el vaso

-Pein me ha dicho que tu esclavo está preñado- cierto el maldito dingo, casi me había olvidado de él- ¿Por qué no me lo dijiste? Sabes que me encantan las mascotas, no puedo esperar a que nazca, tener a un pequeño cachorrito en nuestra casa de recién casados de seguro sería genial- oh Dios, está hablando de mi hijo como si fuera un animal doméstico, que el cielo me ilumine para no golpear a esta mujer- pero sabes, me hubiera gustado que fuera Pein el que lo montara, ya sabes, un par de esclavos de raza darían paso a uno cachorro de raza también, me pregunto con cuantos machos se habrá apareado antes de quedar en estado, es un zorro después de todo- comentó llevándose un dedo a la boca con cara falsa de inocencia y luego soltándose a reír. En aquel punto ya mis brazos temblaban completamente de lo apretado que tenía los puños ¡Maldita perra!

-veo que tu perro pulgoso no te comentó la noticia al completo, que lástima, guardarse lo más importante del relato- susurré con ira contenida mirándola intensamente, con infinito desprecio

-¿D-de qué estás hablando?- preguntó nerviosa, intimidada ante mi tono de voz y la obvia mirada asesina que le dirigía

-me refiero a quién es el padre claro esta…- me encogí de hombros y sonreí con la memoria perdida en aquella noche cuando hicimos el amor por primera vez- el desgraciado nos vio cuando lo hacíamos en mi cama-

-¿Qué?- grito levantándose del sillón donde había estado tratando de recostárseme- ¿te acostaste con tu esclavo?- vaya parece que no era tan retrasada para algunas cosas después de todo- ¿Cómo pudiste? ¡Estás comprometido conmigo!

-creo que recuerdas muy bien mi negativa a este arreglo de negocios, no insinúes que tengo que guardarte fidelidad si no te amo ni mucho menos te respeto, mi compromiso contigo es netamente por motivos de negocios y eso es una realidad que vas a tener que aceptar- wow, por poco y pude sostenerla de la muñeca cuando intentó darme una bofetada, será actriz de novela barata, intentando abofetearme cuando soy yo el que desea desfigurarla en este mismo instante por atreverse a ofender a mi familia – cuidado con lo que haces… -

- eres un sucio y depravado, ¿Cómo puedes tan siquiera ver a un animal como ese con deseo? ¡Es repugnante!- seguro pensarán que estuve a punto de golpearla, bien, sí que tenía las ganas, pero más allá de eso me permití dedicarle una sonrisa prepotente, disfrutando con las expresiones de su descompuesto rostro

-¿Pues adivina qué Sakura?, será con este repugnante hombre con el que estás a punto de casarte, aquel que prefiere hacerle el amor a un "animal" antes de imanarse nada más tocando tu cuerpo, Tks, me dan ganas de vomitar de solo pensarlo- demonios, ¿Cómo era que no tenía una cámara conmigo? La expresión de su cara no se comparaba con nada- por cierto, espero que dejes de hacer planes con mi hijo, jamás dejaría que alguien como tu osase tocarlo-

Diez minutos más tarde estaba recostado en el asiento de mi despacho observando la imagen de mi Kitsune aún encogido en la esquina de su celda. Sakura se había marchado luego de explotar en una rabieta demasiado inmadura por su parte, amenazando hasta al jardinero con puras tonterías a las cuales ni le presté atención y al final se salió de la habitación indignada y extremadamente molesta, con toda la cara roja, hasta deseé que le explotase la cabeza pero vamos, esa clase de milagros no existen. Con un dedo delineé el rostro de Naruto en la pantalla, me recorría un dolor inmenso el verlo en aquel estado, temblando de frío y sollozando, simplemente no deseaba apartarme de allí, aún y cuando sufría yo también con ello, pero sentía que esa era la única forma que por el momento tenía de acompañar a mi hermoso zorrito, sólo rezaba porque esa pesadilla terminara lo antes posible

A los días siguientes mi mente encontró la manera de enfocarse para no dejarme vencer por las manipulaciones de mi padre y las rabietas de Sakura, sentía que mi cerebro ya se estaba preparando para el día en que el plan que hicimos Aniki y yo entrara en acción, era por eso que aún no me desquiciaba. Sai en un par de días había dado con la posición exacta de Naruto y en otros tres Itachi ya había movido todas sus influencias y habilidades de soborno, amenaza y extorsión que conocía para convencer a muchos de los hombres de mi padre de pasarse a nuestro lado, claro que aun teníamos que cuidarnos de los perros más fieles de Fugaku, al final de una larga y estresante semana llegó la noche tan esperada y fue cuando toda la "Fiesta" dio comienzo

La idea principal había sido dividir a Akatsuki y a algunos de los hombres que habíamos ganado, de manera en que un grupo iría con el gato pulg… Sai y conmigo a por Naruto, y otro grupo, el más grande, se encargaría de reducir a los hombres de mi padre y al mismo, Itachi había obtenido montañas y montañas de papeles como pruebas de muchos de los negocios corruptos de Fugaku, de manera que una vez preso, ya no tendríamos que preocuparnos por él. Lo que no esperaba es que aquella noche los hombres de mi padre estuvieran tan preparados como los nuestros, aparentemente algún soplón había informado de nuestros planes y antes de darnos cuenta se había armado un auténtico campo de batalla en plena mansión Uchiha

Las balas iban y venían por todos lados y era costoso identificar a cual bando pertenecía cada quien, yo sólo me concentré en mi más primordial tarea, encontrar a Naruto, así que arrastrando a Sai a los sótanos le pedí que me guiara hasta la celda en donde él se encontraba, pero de camino jamás imaginé encontrarme con el maldito Dingo sarnoso

-Joven Sasuke, hace tanto tiempo que no lo veía…- susurro con sus ojos púrpura anillados enfocados en mí

Con un movimiento de cabeza despaché a Sai, él tenía otra tarea importante que hacer por el momento y consideraba que yo era más que suficiente para encargarme de ese perro rastrero, sin mucha ceremonia saqué el arma que me diera Itachi esa noche, de la funda adjunta a mis pantalones, apuntando con ella a mi adversario, él sonrío como deseando aquello, nada más que por el placer de la lucha y sin más se precipitó hacia mí con toda la agresividad animal que aquel enorme sujeto se podía cargar en mi contra

Nos enzarzamos en una lucha fiera en donde yo buscaba atinarle un disparo y él buscaba atacarme mientras esquivaba las balas, fue en algún instante de esos que por un mal movimiento logró arrebatarme el arma airándola lejos y luego arrojándose a mí con todo su peso y fuerza. Imagínense a un hombre luchar contra un perro, se trataba de algo parecido, un híbrido, y uno tan salvaje como Pein, pelean como lo hacen los animales, a dentelladas y zarpazos, un hombre hace frente con los puños, patadas y una que otra llave, no hay punto de comparación y por lo tanto en un encuentro como éste, ningún punto justo que respetar. Tampoco iremos a reparar en daños cuando él mordía mi antebrazo y yo en respuesta le pareaba a la altura de los riñones, cuando nos dimos cuenta, estábamos tan maltratados que apenas si las fuerzas nos ayudaban, pero como todas las cosas que llegan a su fin, tenía que terminar con él antes de que alguien más llegara

Ya había divisado mi arma, planeaba cogerla tan pronto se me presentara la oportunidad, y esa ocasión llegó no con mucha gracia que digamos, por un mal derechazo que le propiné, él consiguió asirme de la camisa y levantarme a pulso para luego arrojarme al piso muchos metros más allá, maldije su fuerza bruta y al abrir los ojos lo primero que vi fue la pistola, en un segundo la había tomado y al girarme Pein estaba casi sobre mí, no sé ni cuando apreté el gatillo, o cuando él cayó de rodillas apretando su costado izquierdo que sangraba a mares, pero ya le había vencido, eso era seguro. Cuando pasé por su lado dispuesto a seguir mi camino, todo lo altivo y compuesto que mi golpeado y casi masticado cuerpo me lo permitía, él murmuró unas palabras haciendo que me detuviera

-no está por allí…- me habló con una voz tan débil que me costaba oírla- Señor Fugaku se lo ha llevado hace algunas horas, planea irse con él si sus hombres fallan en recuperar el control de la casa…-

-¿Dónde está?- pedí enseguida, no sé qué le impulsaba a este noble acto de caridad pero no iba a preguntarle aquello

-en su garaje personal… Naruto está en la cajuela de un coche plateado, ve antes de que se marche…- tosió varias veces y lentamente cerró los ojos, no moriría, la bala no había tocado ningún órgano importante pero imagino que la debilidad se había apoderado de él, maldito perro suertudo - apresúrate…-

-¿puedo saber cuál es el motivo de tu ayuda?...- bueno me ha ganado la curiosidad

-aprecio a Naruto…- confesó haciendo que mi ceño se frunciera, será sarnoso…- y detesto a la Joven Sakura más que a nada en esta vida y desearía verla sufrir un poco- vaya ¿Quién lo diría? El grandioso Dingo de raza detestaba a su ama, bueno no lo culpo

En menos de diez minutos había logrado llegar al garaje donde mi padre mantenía sus preciados autos de colección, claro que no sin que tuviera que intercambiar un par de balazos contra algunos atacantes para dejarlos fuera de combarte. El espacio estaba tranquilo, demasiado tranquilo, tenía que estar alerta, al buscar en la vidriera donde permanecían las llaves de cada vehiculo noté enseguida que faltaban las correspondientes al Porsche 911 plateado, descripción que correspondía con el relato de Pein, eso quería decir que Naruto estaba dentro de ese vehiculo y que mi padre probablemente estaba escondido en algún rincón del inmenso garaje

Arma en mano y bien cargada recorrí el espacio entre los autos uno a uno, sin dejar de prestar atención a los sonidos que me rodeaban, en la lejanía se percibían aún algunos disparos pero aquel lugar era tan grande que no parecían otra cosa que ecos ahogados Murcielago LP670-4, Rolis-Royce Phantom, Ferrari F70, Bugatti Veyron Super Sport, eran solo algunos de los autos que ostentaba mi padre y cuando alcancé a ver el Porsche mi corazón dio un salto en su sitio solo de imaginarme a mi Kitsune encerrado en la cajuela

Aquello era indignante y la furia me recorrió al completo, pude escuchar el gatillo de un arma y sin pensarlo, automáticamente me había cubierto tras un Ferrari 458 Italia que, estacionado a pocos metros del Porsche 911, me serviría de escudo, la respuesta fue inmediata, varios proyectiles impactaban contra la pulida carrocería roja, si no me hubiera percatado seguramente estaría tirado en el suelo con más de un hoyo en el pecho

-veo que has logrado llegar hasta aquí, muy bien hecho…- escuché que mi padre decía- ¿vienes por tu zorra y su prole? Creí que teníamos un trato-

-al diablo con el trato, tú estás a un paso de la cárcel y entonces haré de mi vida lo que deseo- rugí asomándome sobre el techo del auto disparando varias veces en la dirección de su voz, cubriéndome tan pronto como él regresó el ataque

-¿eso crees? Que lastima, creí que criaba seres inteligentes, no brutos subnormales, ¿Cómo puedes imaginarte algo tan tonto como eso?-

-Itachi tiene todas las pruebas que se necesitan, te pudrirás en la cárcel-

-sigue soñando- otra ráfaga de balas impactaron el 458 Italia y aprovechando la saña con que destruía el vehiculo me deslicé hasta el Porsche, dejando que una bala despedazara el seguro de la cajuela para poder abrirla, los ojos quisieron salírseme de las cuencas por tanta rabia cuando la hallé vacía- tengo que enseñarles una lección a estos hijos míos, en especial a ti Sasuke, tal vez un buen castigo sea lo mejor para corregir tus desvíos amorosos ¿no te parece?-

Con la boca seca me asomé por el reborde de la cajuela hasta divisar como mi padre encañonaba la cabeza de mi Naruto con la pistola, eso era ir demasiado lejos, ¡Tenía que hacer algo!

-sal de allí Sasuke, no querrás que tu linda macota termine con los sesos desparramados por el suelo ¿o sí?- mal nacido… con el arma en alto me incorporé lentamente, revelando mi posición y acercándome hasta él- muy bien, tira el arma- obediente la arroje a un lado, regresando las manos a su elevada posición- es increíble todos los problemas que esta bola de pelos ha causado, ¿no te parece?- insinuó pasando la mano que no sostenía la pistola por el pecho de Naruto, de manera obscena y muy retorcida, haciendo que mi Kitsune soltase una mueca de terror- ¿Qué tan bueno es en la cama Sasuke? No me imagino ninguna otra utilidad que te pueda ser de provecho… si hasta le has preñado…- esta vez su mano se posó en su vientre y sentí que la sangre se me congelaba en las venas, ¡No, Mi Hijo No!

Naruto reaccionó de la misma manera buscando separarse de mi padre, temiendo que lastimara a su bebé, se agitaba desesperadamente, retorciéndole, dejando escapar sonidos animales amenazadores, cosa que no intimidó para nada a Fugaku quien ya estaba presionándole la pistola aún más en la cabeza, aplastándole dolorosamente una de las orejas, haciéndole chillar de angustiado, yo estaba buscando una salida, algo que pudiera hacer antes de que mi padre hiciera alguna locura, pero fue el mismo Naruto quien causó la distracción, con un rugido feral había tratado de alcanzar el antebrazo de mi padre para morderlo, cosa que él pudo evitar sólo retirando la mano con el arma a un lado, momento que aproveché para lanzarme hacia mi arma y a la velocidad de la luz pude dispararle en el brazo que aguantaba el arma, su pistola cayó al suelo y cuando se dobló por el dolor dejó ir a Naruto quién se había escabullido ágilmente hasta estar a mis espaldas

-ya estás acabado, entrégate y tal vez me evite la molestia de perforarte a balazos- él me miraba divertido sosteniéndose el brazo ensangrentado casi como si el ganador real fuera él

-Sasuke, creí haberte dicho que no podías desobedecerme o tu querida bola de pelos sufriría las consecuencias- y entonces empezó a revisarse las ropas, el que ríe al último ríe mejor, y esta vez el que reía era yo, sé muy bien lo que buscaba, el mando con el que podría activar el collar eléctrico que aún permanecía atado al cuello de mi Kitsune, pero yo ya me había adelantado, le había pedido a Sai que le robara dicho aparato a mi padre la noche anterior para evitar eventos como éste, cuando vi su cara de perdición me supe ganador por esa ronda- inteligente muy inteligente…- concedió, enderezándose- ¡Pero no tanto!- gritó arrojándose sobre su arma dispuesto a dispararme, pero estaba equivocado si pensaba que me tentaría el corazón a la hora de dispararle a mi propio padre, pues él solo era un hombre que más que amor me había concedido años y años de sufrimiento, logré enterrarle un par de balas en el pecho y otra más en la pierna antes de que cayera al piso retorciéndose cual vil cucaracha, una cucaracha desquiciada pues de la nada empezó a reírse maniacamente- creo que ahora por fin puedo decir que eres mi hijo…-el brillo maligno de sus ojos dándome ganas de escupirle en la cara

-nada de eso… tu nunca serás mi padre…- él se carcajeo un poco más e indispuesto en el suelo avancé hasta tomar su arma del suelo, sólo para prevenir, pero antes de levantarme me había cogido de la manga de la camisa, manchándomela de sangre

-eres igual a mi Sasuke no lo puedes negar, tú y tu hermano son mi viva estampa, dignos herederos del clan Uchih…- le derribé de un puñetazo escupiendo a su lado como lo había deseado tantas veces, asqueado solo con rememorar sus palabras

-te equivocas, yo jamás seré como tú….- dirigí mi vista hacia mi amado quien me esperaba con una sonrisa cansada pero sincera, y luego me enfoqué en su vientre abultado, ese que acariciaba con mimo y que contenía a nuestro futuro hijo- yo si voy a cuidar muy bien de mi familia, no como tú…

Bien después de esa noche las cosas se dieron a pedir de boca, empezando por mandar a mi padre a la cárcel sin derecho a libertad condicional en una celda aislada y sin posibilidades de recibir siquiera una visita, se pudriría en prisión como el cabecilla de la mafia traficante de drogas y armas más grande que se halla desmantelado hasta ahora, luego fue cancelar mi entupida boda con Sakura, la muy… se había aparecido en la puerta de mi casa con toda la intención de lastimar a "esa sucia sabandija rastrera con pelo" como llamaba a Naruto, dispuesta a reclamar lo, que según ella, era suyo, claro que ahora mi lindo Kitsune estaba complemente a salvo en mi habitación, sin ningún Fugaku cerca para amenazarnos por lo que no me contuve de gritarle todas esas groserías y comentarios mordaces que me había estado tragando siempre que estaba con ella, para luego gozar del placer de cerrarle la puerta en la cara, ¡Jah! Más nunca quise saber nada más de los Haruno, ni en lo que me resta de vida. Pein, el maldito Dingo Sarnoso había logrado sobrevivir y como Sakura no quería saber nada de él, ni él de ella, había estado vagabundeando por la ciudad un par de noches sin saber a dónde ir a parar hasta que el equivalente a control de animales de los esclavos lo encontró y ahora está felizmente trabajando en servicios sociales limpiando calles y avenidas, ¡Hey! Ha tenido suerte, es lo mínimo que se merece después de ser un vil perro con ganas de mojar

En cuanto a la relación de Naruto y mía, bueno pues… digamos que cuando mi madre regreso de su viaje a Egipto casi y se desmaya al ver todo lo que había pasado, pero toda la rabia se le pasó tan pronto supo que sería abuela, que extraño, juré que se desmayaría como mínimo pero mejor así, no sé qué hubiera sido de mi familia si mi madre terminaba en un centro psiquiátrico o algo por el estilo. Itachi se ha hecho cargo de los negocios legales de la familia y está limpiando nuestro apellido poco a poco de la mano con sus hombres de Akatsuki pero sobretodo con su fiel gato pulgo…. Con Sai, que ahora es un gato excesivamente mimado y más pervertido que nunca ahora que ha descubierto junto a Aniki los placeres de la carne, Diag, Dios me libré de verlos por accidente otra vez a un paso de montárselo. Creo que me desvíe del tema

Prosigamos…

Ahora que ya no hay nada que aterrorice a mi Naruto, éste ha superado todas las barreras del clasismo que mi padre y esa maldita escuela para esclavos se habían encargado de meter en su cabeza, cada día se ponía más y más encantador con esa preciosa pancita creciendo de a poco, nuestro hijo llegaría muy pronto, sano y en un entorno en donde las relaciones entre los híbridos y los humanos se estaba haciendo más y más común, al punto en que se toleraba con facilidad y casi pasaba desapercibido. Gracias al cielo, no quisiera ni saber cómo sería que mi hijo creciera rodeado de viejos de mente cerrada e intolerantes

Dos meses después me encontraba en la sala de espera del hospital caminando de un lado a otro como todo buen padre primerizo, con un Itachi de mirada divertida y un Sai que se distraía con un libro más tranquilo que nunca, sabía que él como hibrido gato tenía instintos animales y podía saber cuándo exactamente nacería mi hijo, por eso no se preocupaba, pero ¡Demonios! Yo no era un híbrido y la espera me estaba matando, fue cuando el gato pulg… Sai se levantó de su sitio con la nariz en alto que supe que Kyo había llegado a este mundo. Media hora más tarde me veía en una habitación demasiado iluminada por los rayos del sol, en un cuarto con ventanas hacia el ocaso, tenía entre los brazos un bultito envuelto en mantas suaves y blancas, era cálido y mi propio cuerpo reaccionaba protectoramente pues lo sostenía con extremo cuidado y firmeza, mi corazón latía tranquilo pero se sentía pleno, una felicidad me llenaba por dentro. Con una sonrisa recordé aquel vago sueño que tuviera hace algunos meses y no podía evitar derramar algunas lágrimas ahora que ese sueño se había hecho realidad

Estando allí con mi querido Naruto y con Kyo, mi pequeño hijo, no había nada más que pudiera desear, nuestro bebé había nacido complemente sano, poseía un físico idéntico al mío pero sus ojos eran de un azul eléctrico tan hermosos como los de mi Kitsune, con las pupilas rasgadas, única señal de su parte genética hibrida, claro que cuando creció Naruto y yo descubrimos que toda facultad animal era dominada por nuestro pequeño, teniendo lo mejor de ambas castas, pero ahora no es momento de hablar de aquello, ahora solo quiero descansar en cama con mis dos amores bien resguardados entre mis brazos e imaginarme un nuevo sueño, uno que con suerte se haría realidad también, junto a mi hijo y a mi amado, aquel que me había dado tanta felicidad…Mi Mascota Naruto

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Fin

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Bien como siempre la respuesta a sus preciados comentarios por aquí!

Yukie D` Tanimoto: Sasuke odia a Sai porque si, es como el odio hacia las cucarachas existe y se queda para siempre contigo, jajaja Itachi siempre a velado por Sasuke, eso nunca debe de extrañarte si? Y pues a Naru se lo secuestraron pero como ves todo salio bien, no pude matar a ninguno de los malos porque la conciencia me pudo, Sakura se jodio pein también y pues fugaku… mmm decidí que una tortura leeeeeenta seria lo mejor para ese mequetrefe… gracias por decir que amas mi fic ^/^ me sonrojo jajaja

Aedora: vieja… cuantas veces te he dicho que dejes la violencia? Es decir, no puedes andar por ahí en la vida queriendo matar a todos los que se agarren de la mano y se den besitos en la calle o si? Mmmm mejor no me contestes u_uU… se de lo que eres capas O_O… como sea, si mueres de diabetes no seran pos mis fic y si te suicidas por una tontería como esta avísame para grabarte jajajaja

Veruto kanama: tenias razón, fugaku fue quien mando a raptar a naru para poder controlar a sasuke, pues y ya sabes que los malos no tienen nada mas que hacer mas que joderles la vida a los buenos, por orgullo y esas cosa jejeje, Naruto es lindo venga en el paquete que venga, con barriguita, de kitsune, niño, adolescente, de profesor, poli, bombero *¬* (derrame nasal) cof cof* pero no te niego que una barriguita bien tierna encanta a cualquiera (menos a los malos ¬.¬)

Moon-9215: perdón por no haber podido matar ni a Sakura ni a fugaku TT_TT no entiendo como no fui capaz! Y pues ya ves… si no es falta de inspiración son situaciones que quitan tiempo o como en este caso fallas técnicas, pero siempre hay algo que retrasa las actualizaciones! Dios! Evita que esto se siga repitiendo!

Yuki-2310: yo también le deseaba una muerte dolorosa y lenta a fugaku por meterse con naru lindo pero no se porque rayos el viejo siguió vivo… lamento la demora pero es que no tengo Internet, si no fuera por Aedora este capi no estaría aquí, lo siento

RiyuLeo: de donde carajos sacaste una escopeta? Vivimos en la misma casa! Sabes? Ahora que no fui capas de matar a fugalku ve y mátalo tu XD has algo útil y acabalo! Si si naru con barriguita si ya se muy lindo si ¬.¬ como si no supiera que lo que te gusta es solo leerte los lemon y el como se hacen los bebes…y nada de espiar mis fic!

Yuzed Nowari: no le eches la culpa a sasuke de que se secuestraran a naru, él estaba en su trabajo de lo mas tranquilo fantaseando con su kitsune y cuando llego a casa pues ya se habían raptado a su amorcito, si hasta casi le da un ataque y todo jajaja que bueno que te gusten mis lemon XD a veces creo que me salen muy largos y por eso son tediosos y aburridos pero si a ti te gustan esta bien XD a alguien mas en este mundo a de gustarles, lamento no haber podido matar a ninguno de esos tres rompe parejas kawai pero es que escribir de noche bien tarde y con sueño le ablandan a una la vena sadica XD, no tienes porque asustarte de los zombies, son algo que no existen, te lo pregunte porque tengo un par de historias en desarropo, una es de angeles y demonios, (que por cierto me e fijado y justo ahora es un tema demasiado común entre los fic que se están publicando=) y un crossoven entre residen evil y Naruto, te daré la exclusiva: algunos personajes de naruto están dentro del concepto de residen evil y la espantosa noche del incidente en Raccon city, naruto es medico sasuke un poli entre otras cosas se juntan y enfrentando muchos peligros trataran de sobrevivir a la tragedia de raccon, (lo se es una historia entupida Y_Y) será dedicada exclusivamente para ti apenas la tenga lista, ESPERALA! Y otra cosa… si aras oficial un día para el mango, yo quiero un día oficial para la patilla! La adoro muajajaj XD

Uhuru-can: no es que no los deje ser felices, es solo que siempre tiene que pasarle cosas malas a los buenos antes de que sean realmente felices jajajaja gracias por tu comentario!

Kaoryciel: como ya lo e comentado antes, naru es lindo de lo que sea, de kitsune de mama de poli de bombero… y claro que no dejaría que el sucio digno tocara a naru, jamas nunca!gracias por decir que amas mi fic TTwTT soy tan feliz XD (eso alimenta mucho mi ego de escritora creeme jajaja) gracias por tu comentario!

Zarame-sama: pein es un salido que toca lo que no es suyo XD, sasuke no dejaría que nada malo le pasara a su kitsune y mucho menos a su bebe XD, ya vez todo lo que paso, espero no haber precipitado mucho el fic, pero ya de por si esta es una historia relatada a grandes pasos, desde el primer capi se nota jajaja, gracias por tu comentario!

Azdy: enserio llegan a los lectores? Se a lo que te refieres, algunos muy buenos fic a veces te transmiten una precien en el corazón debido a lo cargado de sentimientos que esta , dependiendo si son buenos o malos sentimientos a mi me encantan porque me despiertas mas cosas aparte de entretenimiento en mi, y si tu me dices que sientes eso créeme que me echaré a llorar de orgullo porque sabre entonces que hago un buen trabajo… Gracias por tu comentario!

Es duro hacer la despedida a un fic después de trabajar tanto en él, pero el adiós siempre llega, les agradezco de todo corazón a los que leyeron y me dejaron un comentario, recuerden que los comentarios son el alimento de los escritores, sin ustedes ahí para apreciar nuestras historias nosotros no seriamos nada… Aedora gracias nuevamente por aguantarme tanto y por lo gran amiga que eres, espero contar contigo para mas proyectos mas adelante ne?

Me despido de todos con una sonrisa y de una vez aprobecho y les comento que muy pronto publicare un fic crossover Naruto-resident evil, para los que les gusta el terroro y todo eso, debí de subirlo para Halloween pero sencillamente no estaba listo para entonces jajajaja

¡Sayooooooo!…