Capítulo 4: "Conociéndote."

Ella estaba aún en la puerta, obviamente esperaba a que yo dijese algo, pues me había quedado prácticamente mudo debido a la visión de un ángel frente a mí, me aclaré la garganta y con la voz más tranquila y normal que pude encontrar, saludé.

- Mucho gusto Hermione, soy Harry-tomé su mano y la besé en el dorso, ella sonrió complacida mientras ingresaba a la casa y yo cerraba la puerta tras ella.

- Creo que ese libro es mío- me dijo haciendo que yo desviase mi atención de su rostro para seguir la dirección de su mirada, mi mano izquierda, la mano donde aún mantenía afirmado el dichoso "Manual de Ortografía Española".

- ¿Cómo lo sabes?- pregunté curioso, tratando de entablar una conversación con ella- ¿quizás es mío o lo pude haber pedido en la biblioteca?

- Es una opción- me respondió- pero dudo que tiendas a marcar tus libros con el nombre de otra persona- me dijo sonriendo. Yo la miré confundido ¿a qué se refería? Miré el libro aún confuso y pude ver que en la contraportada escrito con la misma elegante caligrafía que al interior, resaltaban las iniciales H.J.G.

- ¿Hermione "J" Granger?- pregunté, remarcando mi curiosidad en la "J" para descubrir por fin su nombre.

- Hermione Jane Granger- me sonrió, adoraba sus sonrisas y me encantaba ser yo quien las provocase, aunque internamente estaba convencido que ella cree que soy algún tipo de retrasado por tener que tomar "tutorías de ortografía".

- Compartimos las mismas iniciales- le dije, recordando mi pasada fantasía sobre un futuro que espero no sea tan lejano. Me miró con curiosidad a los ojos, como si tratara de encontrar en ellos la respuesta a mi nombre, me gustó que lo hiciera, sentí como si nuestras esencias se conectaran y comunicaran, no sé que se habrán dicho, pero sé que se entendieron, porque una sensación de paz y felicidad llenó mi cuerpo por completo y no pude evitar sonreír al mismo tiempo que ella lo hacía.

- ¿No me dirás cuál es tu segundo nombre Harry?- me volvió a mirar a los ojos, aún con la sonrisa presente.

- James, mi nombre es Harry James- le dije- ¿ves? Compartimos el H.J.- por momentos estuve tentado a decirle que algún día compartiríamos las iniciales al completo, pues algún día ella sería la Sra. Potter, pero si se lo decía, quizás creyera que estaba loco o peor aún, que creyera que yo era estaba obsesionado con ella y así me evitaría a toda costa, por ahora mis sentimientos debían estar escondidos, al menos hasta que yo mismo supiese que era lo que sentía o hasta que notase el mismo interés de su parte.

- Curioso- dijo ella soltando una pequeña carcajada.

- ¿Qué es lo curioso Hermione?- preguntó la voz de Jane, su madre, que acababa de entrar al salón en compañía de su esposo Richard, mis padres, Sirius y mi hermana Lily. Todos nos miraban tratando de averiguar de lo que hablábamos, pero la verdad es que ni yo lo entendía.

- Nada mamá- respondió ella con la voz tranquila, pero sus mejillas estaban verdaderamente sonrojadas- es sólo que algo curioso se me ha ocurrido, pero es una tontera, nada de qué preocuparse.

Dejaron pasar aquello, pero a mí me entró verdadera curiosidad, la miré un rato para ver si me devolvía la mirada, pero se sentó tranquilamente junto a los demás. Yo también me senté, justo frente a ella, para no perder de vista su angelical presencia.

Estuvimos todos hablando animadamente por cerca de media hora, durante este tiempo, mi mamá y tía Jane, se habían puesto al día de sus vidas durante estos años y cada vez que hablaban de algo pedían la opinión de alguno de nosotros para reforzar la historia. Fue así como me enteré que Hermione era sólo unos meses mayor que yo, pero que estaba un nivel superior, supuse que debía ser compañera de Ron y de los otros chicos del equipo, también supe que era de Gryffindor, aunque eso ya lo daba por echo, por la forma orgullosa de la que hablaba mi mamá y McGonagall sobre ella. La conversación fluía amena hasta que vino una de las empleadas a avisar que estaba la comida lista y podíamos ya pasar a la mesa.

Al llegar al comedor, no sabía de que forma nos sentaríamos, habitualmente éramos menos en la mesa, pero mamá se encargó de distribuir los lugares y se lo agradecí: papá se sentó en uno de los extremos, mamá se sentó a la derecha de papá, seguida de Lily y luego yo, así llegamos al otro extremo de la mesa, donde estaba Sirius mirando de frente a mi padre; a la derecha de Sirius se sentó Hermione, quién quedó exactamente frente a mí, noté levemente que sus mejillas se ruborizaron cuando nuestras miradas se cruzaron, al lado derecho de Hermione estaba su mamá y luego su papá.

Llegaron con nuestros platos de comida, estaba realmente sabrosa, mamá había pedido que cocinaran lasaña, mi favorita, así disfruté cada trozo que comí, aunque si debo ser sincero, disfruté mucho más la visión frente a mí. Ella comía tranquila, masticaba cada trozo con cuidado y cerraba levemente los ojos mientras lo hacía, como si así pudiese disfrutar más de los sabores.

Me quedé no sé cuánto rato mirándola, pero un duro golpe en mi rodilla me sobresaltó, no le hice caso y seguí con mi labor de observar a Hermione, pero nuevamente el dolor en la rodilla me sacó de mi ensoñación, giré mi cabeza alrededor de la mesa tratando de buscar a un culpable, al parecer nadie había sido el causante de aquellos golpes, si miraba debajo de la mesa sería descortés, así que dejé caer "casualmente" la servilleta para ver si así encontraba al causante de aquellos golpes, no encontré absolutamente nada. Me senté nuevamente y traté de olvidar aquello, pero la fugaz mirada que me dirigió Sirius me hizo saber que él era quien me había golpeado anteriormente, se lo agradecí, aunque de igual forma me molestaba que él se hubiese dado cuenta, de seguro lo tendría todos los días molestando por esto. Decidí que lo mejor era ignorar a Hermione, al menos hasta que la cena concluyera, fue algo que me costó, pero que finalmente logré hacer.

Cuando terminamos de cenar, ya iban a ser las 10, Lily se despidió alegando que tenía sueño y se fue hasta su dormitorio a dormir, los adultos continuaron hablando en el salón, mientras ahora reían recordando viejas bromas del Colegio y le contaban al papá de Hermione las travesuras que hacía Jane en compañía de "Los merodeadores", como se hacía llamar el grupo formado por mis padres, Sirius, Remus, Jane y Petter, de este último en casa se evitaba hablar, no sé por qué, pero por el momento no me preocupa. Hermione y yo escuchábamos atentos la conversación de los adultos, de vez en cuando ellos le preguntaban a Hermione por cosas que han cambiado o que siguen igual.

- Harry- habló mamá- por qué no sales a dar un paseo con Hermione- me sonrojé, era lo mejor que me habían pedido hasta ahora.

- Claro- dije poniéndome de pie, la mirada divertida de Sirius no me amilanó- pero sólo si ella gusta- dije mirándola y tendiéndole mi mano.

- Será un placer- respondió ella aceptando mi mano y dedicándome una sonrisa. Oí a Sirius carraspear a lo lejos, seguro yo había puesto cara de idiota o algo parecido.

- Si quieren llévense mi moto- dijo mi padrino lanzándome las llaves de su vehículo, durante las últimas vacaciones me había enseñado a conducirla diciéndome que era un método infalible para conquistar chicas.

- Me gustaría simplemente caminar por aquí cerca- dijo Hermione un poco pálida, quizás sintió vergüenza por la atención que nos prestaban o tal vez le daban miedo las motos, ya tendría tiempo para averiguarlo.

- Cómo quieran- dijo mi madre- sólo tengan cuidado- sus palabras fueron seguidas por unas similares de parte de los padres de Hermione.

Salimos de la casa, yo aún tenía sujeta su mano entre la mía y a ella parecía no molestarle y a mí mucho menos, me sentía como en casa, como si ese fuese el lugar al que correspondía; lo que sentía con ella no podía compararse a nada que hubiese sentido con nadie antes, ni siquiera con Cho, la única novia que he tenido y con la que estuve por casi 7 meses, hasta que ella dejó el Colegio para irse a la Universidad. Sí, ella era mayor que yo y a mí mamá jamás le gustó mi relación con ella, pero no se metía demasiado, sólo me aconsejaba pidiéndome que tuviese cuidado, pero ella no tenía de qué preocuparse, yo no estaba dispuesto a tener relaciones con Cho, no la quería tanto como para pedírselo ni tampoco soy un aprovechado, me enseñaron a respetar a las mujeres y eso hice, aunque ella estaba más que dispuesta a avanzar, yo simplemente me negaba, hasta que decidimos terminar, era lo mejor y como ya dije, no se compara en nada con esto y eso que sólo conozco a Hermione de un par de horas, ni siquiera llevamos 24 horas de conocernos y ya siento como si la conociese de toda una vida.

- Es raro ¿no crees?- me dijo Hermione mientras cruzábamos el jardín de mi casa, no entendí a que se refería, ella debió notar mi cara de confusión porque continuó- me refiero a que… no sé… quizás me ocurra sólo a mí- me miró a los ojos- pero siento como si te conociera de toda la vida, no como si hace un par de horas te hubiese visto por primera vez- no pude evitar reírme por sus palabras, eran casi exactamente las mismas mías. Ella me miró con tristeza, seguramente estaba imaginando que yo reía de ella.

- También siento eso- le dije mirándola a los ojos- es más, estaba pensando justo en eso cuando lo comentaste.

- ¿De verdad?- asentí- Eso es aún más raro- rió con una melódica risita.

- Sí, lo es- le devolví la sonrisa- ¿hacia dónde caminamos?- le pregunté.

- Hay una placita por aquí cerca, podríamos ir hasta ahí- asentí.

- Cuéntame de ti Hermione- le dije, ella me miró levemente sonrojada.

- No hay mucho que contar- me respondió- mi mamá ya se encargó de contar casi todo de mí.

- No será lo mismo si lo escucho de ti- insistí.

- Está bien- me miró- pero luego será tu turno, también tendrás que contar algo de ti.

- Es un trato justo- respondí afirmando aún más el agarre entre nuestras manos, ella se tensó- ¿te molesta que te tome la mano?

- No, no me molesta, pero es raro que no lo haga; apenas te conozco y me siento cómoda contigo, eso me asusta un poco- me dijo desviando su mirada.

- ¿Por qué tendría que asustarte? A mí me gusta que sea así, eres la primera persona que conozco desde que llegamos con la que de verdad me siento cómodo, me gusta estar contigo- confesé- sé que es raro, pero eso es lo que siento. Ni siquiera con Ron me sentí realmente cómodo hoy.

- ¿Con Ron? ¿Conociste a Ron?- me preguntó deteniéndose poco antes de llegar a la plaza.

- Pues sí, él es hermano de Ginny y ella es mi compañera de curso, me ha presentado a su hermano hoy durante el almuerzo en el Colegio y he estado en su casa también, me ha presentado al equipo de fútbol y han aceptado mi ingreso a él- había olvidado contar aquello, Hermione era la primera persona a la que se lo contaba. Noté su rostro algo confundido, se mordía el labio inferior en una actitud que me pareció adorable, pero su ceño fruncido me preocupaba- ¿Ocurre algo Hermione? ¿Hay algo de malo con los Weasley? ¿Con Ron?

- ¿Qué?- me respondió sorprendida- No, no ocurre nada. Felicidades por ingresar al equipo- me abrazó, fue un abrazo corto, pero suficiente para mí, al menos por ahora.

- Hermione- insistí- cuéntame que ocurre, te has puesto nerviosa cuando he nombrado a Ron, ven vamos a sentarnos y me cuentas- tiré de su mano para recorrer los últimos metros hasta la plaza y nos sentamos en una banca junto a una pequeña pileta en el centro de la placita.- ¿Me contarás?- insistí cuado ya estábamos sentados.

- Bien- dijo luego de un suspiro- de todas formas, necesitaba contárselo a alguien- dijo más para sí misma- Ronald ha sido mi mejor amigo desde que llegué a Hogwarts, en un principio nos llevábamos mal, pero McGonagall me pidió que ayudase a los chicos del equipo con algunas materias en las que tenían debilidades, así fue como conocí mejor a Ron. Comencé a ayudarle con matemáticas, nos hicimos muy buenos amigos, podría decir que es el único amigo de verdad que tengo en el Colegio, pero algo cambió este verano- me miró dudosa, pero continuó- me invitó a ver un partido de fútbol al estadio ¡a mí ni siquiera me gusta el futbol! Pero fui, porque era mi amigo y me pidió que lo acompañara. Durante el entretiempo, me tomó las manos y me dijo que yo le gustaba y me pidió que fuese su novia- ¿ella era la novia de Ron? Claro, era un poco obvio… la prefecta, no dije nada, esperé que continuara- no sabía que decirle, no era el lugar más apropiado para una declaración, pero Ron jamás ha sido realmente romántico, es más bien un bruto. Él me gustaba, pero no lo suficiente para aceptarlo como novio y no esperó ninguna respuesta de mi parte y me besó, no sabía que decirle, me quedé sin palabras, ¿cómo le explicas a tu mejor amigo que no quieres ser su novia sin romper su corazón?- a esta altura ya estaba llorando- estaba algo incómoda junto a él y cuando el partido comenzó, le dije que saldría a dar una vuelta, él casi no lo notó. Cuando iba caminando me encontré con un viejo amigo, Víctor Krum , debes conocerlo ¿verdad?- asentí, mientras acariciaba su brazo- me quedé hablando con él, hace mucho tiempo que no lo veía y me ayudó a olvidar a Ron por algunos minutos, pero cuando ya me había olvidado casi completamente del problema en que estaba, Ron apareció por detrás y comenzó a gritarme, diciéndome que era una cualquiera, que yo era su novia y no tenía ningún derecho a estar paseándome de la mano con otro hombre ni mucho menos con Krum, me dijo que era una arribista- las lagrimas caían a goterones de sus ojos, le ofrecí mi pañuelo, que mi madre nos obligaba a llevar siempre, ella lo aceptó y se secó- fue lo peor que alguien me ha dicho en mi vida, pero aún así, no tuve la valentía suficiente para decirle a Ron que yo no había aceptado ser su novia, sólo le expliqué que Víctor era un amigo de la infancia y que él, Ron Weasley era un idiota. Me di la vuelta, tomé la mano de Víctor y él me llevó hasta mi casa. Al otro día, Ron apareció en mi casa pidiéndome disculpas, yo no quise hablar con él, le cerré la puerta en la cara y desde aquel día no hemos hablado, han pasado dos semanas desde ese suceso y aún no sé cómo enfrentar a Ron, estoy muy dolida por sus palabras y porque está creyendo cosas que no son, ha ido con todos los compañeros diciéndoles que él y yo somos novios, es por eso que hoy no me aparecí por las clases ni por el comedor, preferí ordenar un poco mis actividades de prefecta y evitarlo, al menos en el Colegio.- suspiró y se recargó en mi hombro sollozando lentamente, me sobrecogió verla así, tan débil, tan triste y me prometí no dejarla sola, yo la ayudaría a enfrentar a Ron, todo era un mal entendido y él tendría que aceptar las consecuencias de sus actos precipitados.

- Tranquila Hermione, yo estaré contigo. Nunca te dejaré sola- le dije mientras la abraza y la apoyaba en mi pecho. Ella lloró durante algunos minutos más y lentamente los sollozos fueron disminuyendo hasta que noté que se había quedado dormida; no estábamos lejos de la casa, así que decidí cargarla. La tomé delicadamente y la cargué como si fuese una novia recién casada, me gustó la imagen que vi. Ella inconcientemente se afirmó más en mi pecho, haciéndome notar su cálida respiración a través del cuello de mi camisa.

Llegamos a casa y no sabía como entrar sin tener que despertarla y para tocar el timbre tendría que hacer algún brusco movimiento, así que opté por dar la vuelta y entrar por la cocina, gracias a Dios la puerta estaba abierta, aún estaban algunas personas limpiando y me ayudaron a entrar, me miraron algo preocupados pero les expliqué que sólo se había dormido. Cuando salí de la cocina, pude oír las alegres risas de los adultos aún en el salón, así que llevé a Hermione a mi cuarto y la acosté en mi cama, la tapé con una manta para que no sintiese frío. Si antes me parecía un ángel, ahora no tenía palabras para describirla, era hermosa, su cabello castaño caía cual cascado por entre sus hombros, sus labios algo sonrosados estaban algo entreabiertos, en su rostro había una imagen de paz que me llenaba también a mí. Tuve el impulso de recostarme a su lado pero me contuve, decidí que lo mejor era avisar que ya habíamos llegado y que Hermione estaba dormida en mi cuarto.

Bajé las escaleras hasta llegar al salón, se sorprendieron al verme solo, pero una vez que les expliqué que Hermione se había dormido, comenzaron a lanzarme bromas, en especial mi padre y Sirius, me molestaban diciendo que yo era demasiado aburrido y que por eso Hermione se había dormido, no quise contradecirlos pues no tenía intención de contarles la verdadera razón del porqué Hermione se durmió en mis brazos.

Encontré el libro de Hermione sobre la mesa de centro y lo tomé, al menos así podría distraerme por algunos minutos, mientras los adultos hablaban y mi ángel dormía. Vi la hora y eran las 11.30 pm, yo tenía ya algo de sueño, pero no quería molestar a nadie, me aguanté y comencé a hojear el libro, viendo en que cosas necesitaba más ayuda. Marqué mentalmente las áreas en las que más falencias tengo y luego se las daría a Hermione para nuestras clases, me estremecí al pensar en aquellas clases, estaría solo con ella algunos días de la semana y eso me hacía realmente feliz. El poco tiempo que compartimos hoy, fue no sé como explicarlo, fue como eterno, como si nos dijésemos miles de cosas en poco tiempo, como si el tiempo no corriese mientras estamos juntos ¿le habrá ocurrido igual que a mí? ¿Será esto amor a primera vista? ¿Será quizás que esas historias románticas que lee mi hermana si pueden ser reales, que sí es posible encontrar a tu otra mitad? Si fuese así, estoy completamente seguro que Hermione es esa otra mitad, creo que jamás conoceré a nadie capaz de hacerme sentir como ella, pero no la asustaré, no haré como Ron, no voy a obligarla a nada, le daré tiempo, esperaré todo el tiempo que sea necesario y cuando llegue el momento, estaremos juntos.

- ¿En qué piensas?- una dulce voz me habló en mi oído estremeciéndome por completo.

- En ti- no fui capaz de controlar las palabras antes que estas salieran alborotadas de mi boca- en que estaba a punto de ir a despertarte- añadí algo sonrojado, ella también lo estaba.

- Ya no será necesario que lo hagas- dijo sentándose junto a mí- Había olvidado que debo ayudarte con la ortografía- me dijo sonriendo a la vez que tomaba el libro de mis manos- ¿cuándo quieres comenzar?

- No lo sé- respondí- aún no tengo muy claro los horarios y no sé tampoco cuando entrena el equipo y también debo respetar tu tiempo.

- No te preocupes por eso, es bueno que yo sea la prefecta, ¿estás con Snape?- asentí, ella frunció el ceño pensante a la vez que se mordía el labio- Si no me equivoco tendrás clases de 8:00 am hasta las 17:00 pm, es el mismo horario todos los días, mañana se les hará entrega del horario oficial de clases, el que han entregado hoy se ha modificado, ¿te parece si almorzamos juntos y revisamos nuestros horarios y así vemos cuando comenzamos con las tutorías?

- Perfecto- respondí, sin poder ocultar mi sonrisa.

- Querida, ya nos vamos- se escuchó la voz del Sr. Granger.

- Un momento papá, ya voy- respondió Hermione- ¿Te gustaría comenzar con algún área en especial? Para así poder juntar desde ya algo de material.

- Estaba pensando en eso también, creo que estará bien empezar por los acentos ¿te parece bien?

- ¡Claro, perfecto!- dijo alegre- es hora de irme Harry, muchas gracias por todo. Nos vemos mañana- me abrazó y me dio un beso en la mejilla. El lugar en que sus labios tocaron mi cara me ardía agradablemente, me quedé embobado, no fui conciente de cuando se despidieron los papás de Hermione, sólo desperté de mi letargo cuando Sirius se me acercó y me zarandeó para que reaccionara.

- ¡Sí que te ha picado fuerte!- se carcajeó. No supe que responderle, no podía negarlo, él tenía razón, me había picado fuerte.

Me despedí rápidamente de todos y corrí hasta mi cuarto, ya era tarde y mañana tenía que ir a clases, además mañana almorzaría con Hermione razón de más para estar alerta. Cuando ya estuve en mi cama, poco antes de cerrar los ojos, la imagen de Ron cruzó por mi cabeza, sí él sigue empeñado en decir que Hermione es su novia, quizás tenga algunos problemas con él, creo que lo mejor será que actúe de manera tranquila con Hermione y ayudarla a que hable con Ron y le aclare las cosas. Espero que lo que tenga Ron no sea obsesión, no me gustaría tener problemas con él, ahora que ya lo empezaba a considerar un buen amigo.

Y pensando en cómo sería el día de mañana, me dormí.


N/A:

Hola… otro capítulo de esta historia, espero que lo hayan disfrutado, sé que está algo cursi, pero es netamente Harry- Hermione, no creo que me digan que no les gustó.

Ya les aclaré lo de Hermione y Ron, sin duda esto traerá algunos problemitas, pero algo de acción debía haber ¿no? De todas formas, no se preocupen, Ron tenía también su intención, eso lo sabrán en el próximo capítulo.

¿Alguien notó que escribí cuatro capítulos para un solo día? Ni yo me lo creo, ¡qué día tan largo!

Antes que lo olvide, tengo que aclarar algunas cosas, que me consultaron sobre la personalidad de Harry, en esta historia se ve más seguro de sí, más abierto a la posibilidad de querer de amar, y eso es reflejo de que no ha crecido en una familia que lo maltrata, recuerden que Lily y James están vivos y por ende, Harry ha crecido en el lecho de una familia que se ama y donde hay respeto entre todos y para todos y el porqué puse a Harry en un curso menor... pues la verdad, no sé, sólo se me ocurrió que así fuese, pero igual han visto que la diferencia de edad entre Harry y Hermione es sólo de algunos meses, igual a cómo ocurre en los libros, pues ella es mayor que Harry.

Ya saben si tienen dudas, me dicen, sé bien que a veces se me olvidan algunos detalles y quizás los confundo, pero errar es de humanos.

También quería decirles, que en el próximo capítulo comenzarán oficialmente las tutorías, el tema serán LOS ACENTOS, tal y como pidió Harry, así que sean libres de expresar sus dudas y así se les aclara Hermione durante la clase.

Ah... paralos que comentaron sobre Siempre Unidos, se merecen que continúe la historia, no les aseguro una pronta actualización, pero trataré de hacerlo luego, muchas gracias por sus comentarios, así me demuestran que sí hay gente interesada en esa historia y que no estaba escribiendo para nada.

Espero sus comentarios,

Cariños,

JaNnYtA