Disclaimer: Creo que realmente no es necesario hacer esto, pero de todas formas lo hago. Ustedes ya saben que los personajes no son de mi invención, si así fuera, no estaría acá escribiendo nuevas historias para dejar a mi pareja favorita unida.
Summary: "Harry es el chico nuevo en el Colegio Hogwarts, no es un alumno brillante, pero le gusta mantener un buen promedio. Pero, ¿qué ocurre si tiene un profesor que no perdona sus faltas ortográficas? Fácil, tu mamá te consigue un tutor, o en este caso, tutora. ¿Qué tan malo puede ser?"
Aclaración: Todos los consejos ortográficos que daré a lo largo de este fic, están dados por mi propio conocimiento y experiencia, a su vez también me permitiré sacar datos y ejemplos de un manual de ortografía española. También deben tener claro que la mayoría de estos datos están destinados a un español neutro. Espero que todos los datos sean provechosos para ustedes.
Capítulo 5: "Acentuado"
Desperté en la mañana con el aroma a café recién preparado que venía de la cocina. Miré la hora, 6:35 am, aún me quedaban 15 minutos de sueño, mis padres siempre se levantaban más temprano, así que yo simplemente me giré en mi cama para quedar de espaldas al techo, hundí mi rostro en la almohada y hasta mí llegó un leve aroma familiar, sonreí contra el roce de la almohada al reconocer la procedencia de aquel olor, Hermione; ella justamente había estado durmiendo en mi cama y su olor se había impregnado suavemente en la almohada,¿cómo no lo había notado antes? Cuando seguramente el aroma era más fuerte, ahora probablemente estaría por disolverse, sólo esperaba que aquel olor permaneciera al menos un par de días más.
Mientras aspiraba el nuevo aroma de mi almohada, me fui quedando nuevamente dormido, sólo desperté con los gritos de Lily anunciando que el desayuno ya estaba listo. Me senté en la cama y antes de pararme tomé la almohada entre mis manos e inhalé profundamente para mantener el recuerdo de aquel aroma la mayor parte del día. Sé que he de sonar como un loco obsesionado, pero es que de verdad es un aroma que no puedes rechazar y además he de reconocer que todo de Hermione me gusta y es digno de admirar.
Bajé a tomar el desayuno, una leche con cereales, un vaso de jugo de naranja, una manzana picada en trocitos y un té, a mamá le gustaba que nos alimentáramos bien, decía que así pasaríamos mejor el día y hay que reconocer que es verdad, cuando no he alcanzado a tomar mi desayuno siempre me estoy quedando dormido en clases y no logro tomar mayor atención a las lecciones.
Miré la hora en el reloj de la cocina y me apuré, el tiempo había pasado volando. Hice todas mis cosas en tiempo record y cuando faltaban casi 15 minutos para las 8 am, mamá ya estaba tocando la bocina de su auto en la entrada, Lily pasó corriendo por fuera de mi habitación gritando que me apurara, salí y corrí tras ella, subimos al auto, Lily en el asiento del copiloto y yo atrás. Mamá emprendió la marcha, noté que tomó un camino distinto, supuse que sería algún atajo para llegar antes, pero me sorprendí al ver que a unas tres cuadras de nuestra casa, ella detenía el auto.
- ¿Qué sucede mamá?- pregunté mirándola- ¿El auto funciona correctamente?
- Está todo bien hijo- me respondió ella con una sonrisa a través del espejo retrovisor- pero estamos esperando a alguien.
Escuché las risitas cómplices entre mamá y Lily, no entendía que hacíamos ahí, ni mucho menos a quién esperábamos, yo deseaba poder llegar pronto al colegio y tratar de ubicar a Hermione.
- Harry, sé caballero y abre la puerta- ordenó mamá, la miré confuso y me bajé del auto sin saber exactamente a quien abría para que subiera, no me percaté de la identidad de nuestro nuevo pasajero hasta que un conocido aroma inundó mis fosas nasales, era el mismo aroma de mi almohada, sólo que este era más fuerte, más fresco, más exquisito, más puro.
- Hola Harry- me saludó Hermione con un beso en la mejilla y luego subió al auto, me dejó casi sin palabras, apenas fui capaz de responder un débil "hola" por respuesta. Entre tras ella y cerré la puerta, ella ya estaba hablando animadamente con ambas Lily's, ellas parecían realmente llevarse bien, al menos ya tenía un punto a favor si es que algún día Hermione llegaba a ser mi novia, ella se llevaba bien con mi mamá y con mi hermana, cosa que con Cho jamás creí posible, ellas sólo se limitaban a saludarse de manera cortés y nada más.
Lily solía decirme que Cho sólo me estaba utilizando para olvidar a su antiguo novio, Cedric Diggori, quien se había marchado a la Universidad un año antes que Cho. Según Lily, en los baños de las mujeres en las paredes estaba escrito "Cedric te amo, te extraño, vuelve a mí" y más cosas parecidas, pero la verdad es que a mí no me importaba, yo era feliz con la relación que tenía con ella, era mi primera novia y sabía que no sería la última, porque sentía en mi interior que ella no era la definitiva, cosa que sí siento con Hermione.
Hablando de Hermione, ella está aún a mi lado. ¿Vendrá desde hoy todos los días con nosotros al Colegio? ¿Por qué habrá venido hoy? ¿Por qué yo no sabía que vendría con nosotros? Quizás en todo el rato que estuve inmerso en mis recuerdos ellas hablaron del por qué Hermione está acá con nosotros. No creí inteligente preguntar, ya me enteraría más tarde.
- Hasta luego chicos- escuché a mamá despedirse. ¿Ya habíamos llegado?... No lo había notado, ¿dónde tenía mi cabeza últimamente? Ah, ya sé, en la hermosa chica que está a mi lado.
- Adiós mamá- dije inclinándome sobre el asiento para besar su mejilla. Bajé y abrí la puerta para Hermione, ella bajó y agradeció con una sonrisa.
Entramos al colegio y pude sentir la mirada de varios alumnos puestas en mí y en mi hermana, seguramente era porque éramos los nuevos y/o porque veníamos en compañía de la prefecta. Lily divisó a Luna a lo lejos y corrió hacia ella luego de despedirse, yo me quedé solo con Hermione. Caminé orgulloso a su lado, me sentía realmente bien y cómodo a su lado y creo que hacía lo mismo en ella, pues hoy se veía mucho más feliz que ayer, cuando la conocí en mi casa, sin duda después de aquella confesión, nos habíamos hecho grandes amigos, pero yo bien sabía que aún teníamos mucho por saber del otro. Recordé entonces que habíamos quedado en almorzar juntos y comparar nuestros horarios y ver a que horas podíamos reunirnos para mis tutorías. Recordé también que este mismo día por la tarde comenzaría la primera lección, ya estaba ansioso por ello.
-Ten Harry, aquí tienes tu horario- dijo mi ángel pasándome una hoja- ahora debo marcharme, tengo que entregar algunos horarios más y luego ir a clases- noté que un extraño brillo pasó por sus ojos.
- Hermione, ¿estás bien…?- titubeé antes de preguntar lo que realmente quería saber- me refiero a que… ¿Estás bien como para enfrentar a Ron? Tienes que verlo en clases.
- Lo sé- dijo soltando fuertemente el aire que retenía, luego se mordió el labio tenuemente- pero creo estar lista para enfrentarlo o al menos lo suficientemente lista para ignorarlo durante las clases hasta el almuerzo y hablar luego con él, pero hoy definitivamente debo dejarle las cosas claras.
- Si me necesitas sabes que estaré para ti ¿verdad?- le dije mirándola a los ojos, ella asintió aún mordiéndose el labio- toma, aquí está mi número de celular- le dije sacando un papel y un lápiz y anotando el número para luego dárselo- si quieres hablar o simplemente necesitas compañía llama, no importa la hora, ya me las arreglaré para salir.
- ¡Harry!- dijo mi nombre entre reproche y agradecimiento- no puedo interrumpirte durante las clases, eso va contra las reglas.
- Tranquila, las reglas se hicieron para romperse. Además estaré con la prefecta ¿no? No creo que me castiguen por eso- le dije dándole la mejor de mis sonrisas. Ella rió.
- Está bien- asintió finalmente- si necesito hablar o simplemente compañía, te lo haré saber. Ahora debo irme y entregar esto a los demás prefectos. Nos vemos para el almuerzo- se despidió de mí tras depositar un beso en mi mejilla, jamás dejaría de sorprenderme con sus actos, siempre me pillaba de improviso con sus demostraciones y yo nunca atinaba a decirle nada apropiado.
Caminé hasta mi clase, era en las aulas que se encontraban a la entrada del edificio. Ahora me correspondía clases de ciencia con la Profesora Sprout, ella impartía la mención de ciencias biológicas. Llegué a la sala y vi que ya se encontraban ahí Ginny y Neville, quienes estaba extrañamente muy juntos, aunque bueno, la verdad yo no sé que tan extraño pueda ser eso, pues acabo de conocerlos, pero ayer no me pareció ver tanta familiaridad entre ellos. Me senté en el asiento vació junto a ellos, no interrumpí su conversación, se escuchaba que hablaban en murmullos realmente bajos no podía entender nada de lo que hablaban.
- Hola Harry- escuché a alguien saludar tras de mi, giré mi cabeza y vi a Cormac McLaggen.
- Hola Cormac- respondí el saludo, haciendo que mis compañeros de banca se sobresaltaran y por fin se dieran cuenta de mi presencia- Hola Neville, hola Ginny- los saludé sin intención alguna de ocultar mi risa por sus rostros sonrojados y sorprendidos, ellos apenas y fueron capaces de responder, porque en eso llegó la Profesora Sprout. Ella me cayó bien, se veía que era una excelente profesora, aunque la clase de hoy había sido netamente de repaso. La clase de biología pasó casi totalmente tranquila, lo único que rompía la tranquilidad de vez en cuando, eran las esporádicas sonrisitas que soltaba o Ginny o Neville, en algo andaba ese par, sólo esperaba que Ron no fuera celoso, pues ya no quería agregar otra cosa a la lista de defectos que le había encontrado al que supuse podría ser un buen amigo, pero después de lo que sé le hizo a Hermione, no creo que podamos ser amigos, además si él de verdad está enamorado de Hermione, no creo que deje el camino libre así de fácil, esta sería una batalla entre nosotros, sólo espero que nada de esto interfiera en el equipo, de verdad que no me gustaría que algo así pasase.
Después de Biología, tuvimos matemáticas con McGonagall, debo reconocer que también ella es una excelente profesora, algo severa al hacer sus clases, pero es mejor así, pues mantiene el orden en la sala, sobre todo si se trata de un área donde es necesario concentrarse para dar con los resultados correctos y entender las instrucciones para resolver las operaciones. Luego de matemáticas, entramos a la clase de Historia, esta era impartida por el profesor Binns, un hombrecito rechoncho y etéreo, daba la impresión de ser un fantasma por el color de su piel y por la monotonía en su voz, hablaba de forma impersonal, como si estuviese recitando una lección aprendida de memoria, esta era hasta el momento la clase más aburrida de las que había tenido, si hasta empezaba a desear tener clases con Snape. Miré mi reloj esperando impaciente que los minutos avanzasen a mayor velocidad, pero contrario a mis deseos, me daba la impresión de ver que los punteros de mi reloj retrocedían, haciendo que el tiempo se hiciese eterno.
Faltaban aún cuarenta minutos de clase, cuando tocaron a la puerta, el profesor pareció no notarlo, pero los alumnos sí lo hicimos, mas nada dijimos; tocaron nuevamente, esta vez más fuerte alertando ahora al profesor que gritó un adelante desde su lugar frente a la clase. La puerta posterior del salón se abrió dejando entrar a Hermione, ella se veía algo nerviosa y tenía los ojos levemente hinchados, me preocupé al verla y tuve el impulso de levantarme e ir a ver que ocurría, sin embargo ella habló antes que yo pudiese siquiera hacer el intento en ponerme de pie.
- Profesor Binns, disculpe que interrumpa su clase; pero el alumno Harry Potter debe salir de la clase- me sorprendí al escuchar aquello, ¿por qué venía Hermione a buscarme? Miré mi celular para ver si ella me había llamado y yo no había sentido, pero nada, no habían llamadas perdidas ni mensajes sin leer, me preocupé aún más, ¿y si algo le había ocurrido a Lily? Me paré de una buena vez dispuesto a salir.
- Deberías llevar tus cosas- me dijo ella- tardarás y no creo que alcances a llegar antes que la clase termine- asentí y retrocedí un par de pasos y recogí presuroso mis cosas.
- Permiso profesor- dije antes de salir seguido por la mirada interrogante de todos mis compañeros de clases, incluido el pesado de Malfoy a quien no había notado en toda la mañana, pero que si pude notar ahora al escucharlo soltar un silbido cuando Hermione pasó por su lado.- ¿Qué ocurrió Hermione?- pregunté una vez que estuvimos lejos de la sala.
- Me dijiste que si quería hablar o si necesitaba compañía estabas disponible ¿no?- asentí- tenía esta hora libre y recordé que tenías clases con el Profesor Binns y creí que era un buen momento para "romper las reglas"- me dijo haciendo las comillas en aire a las últimas tres palabras dichas.
- ¿Y por qué no me llamaste?- le dije ya más relajado- De todas formas iba a romper las reglas.
- Pero ahora nadie ha roto las reglas- me dijo risueña, pero pude notar sus ojos rojos, recordé que ya lo había notado al verla entrar a la sala- yo soy la prefecta y he pedido hablar contigo, no haya nada de malo en ello, a veces es bueno aprovecharse del poder.
- Hablaste con Ron- fue una afirmación, no una pregunta. Ella asintió. La abracé por la cintura y la encaminé hacia el patio, al llegar ahí nos sentamos bajo la sombra de un árbol cerca del lago.- Cuéntame que ocurrió- la motivé a hablar abrazándola más hacia mí, haciendo que se recostara en mi pecho.
- Cuando me despedí de ti y fui a mi salón, me lo encontré, él quiso hablar conmigo pero le dije que no, que aún no. Lo intentó también a la hora siguiente y me volví a negar, pero ya ahora, cuando no teníamos más clases, no pude evitarlo más y lo encaré. Él me pidió disculpas por su comportamiento frente a Víctor, dijo que de verdad lo sentía y yo aproveché para recordarle que yo no había aceptado ser su novia en ningún momento y que él sólo había mal interpretado mi silencio. También se disculpó por ello- la sentí sollozar en mi pecho- y me dijo que el en realidad no quería ser mi novio, que era feliz siendo mi amigo, pero que aquel día en el partido- volvió a sollozar y la apreté más con mis brazos- vio a su ex novia, Lavender, con un alumno de Ravenclaw sentados unos cuantos puestos a nuestro lado y se sintió celoso y que lo único que se le había ocurrido hacer era intentar sacarle celos conmigo- dijo un tanto exasperada e incrédula- claro, cómo yo era la única chica con la que tenía algo cercano se aprovechó de la situación y me pidió que fuese su novia ahí en el estadio, para que Lavender nos viera y por eso me besó sin esperar respuesta. ¡Todo fue para sacarle celos a una niña tonta!- yo ya estaba comenzando a odiar a Ron, cuando lo viera no sabía si podría controlarme y no lanzarme y golpearlo, adiós equipo de futbol, me despedí en mi interior- Sí sólo me hubiese dicho lo que quería hacer, ¡yo le hubiese ayudado!-¿Qué? ¿Le habría ayudado?
- ¿Cómo dices?- le pregunté levantando su cara con una de mis manos para verla a los ojos.
- Que lo habría ayudado- dijo para aumentar mi desconcierto, de verdad no estaba entendiendo, al parecer lo notó- No pongas esa cara- me dijo sonriendo- digo que lo hubiese ayudado a sacarle celos a Lavender porque ella no me cae bien, nunca ha sido la mejor persona conmigo, y esa hubiera sido una buena forma de hacerla sufrir.
-¿Cómo sabes que hubiese sufrido?- le pregunté, aún no me podía creer que este ángel que sollozaba en mis brazos tuviese la intención de hacer sufrir a alguien.
- Porque según lo que Ron me ha dicho, aquella vez en el estadio, cuando yo me levanté para dar una vuelta, ella se le acercó y le preguntó por "su noviecita"- al decir lo último lo dijo usando un tono despectivo- y luego vio la escena que armó Ron con Víctor y creyó que nosotros habíamos terminado y desde ahí que sigue a Ron, pero él se ha negado a volver con ella porque según él, yo creía que éramos novios y que me enfadaría si sabía que él me estaba engañando- ahora ella sonreía, al parecer no estaba molesta con Ron.
- Entonces, ¿Ya no estás molesta con Ron?
- Sí, aún estoy molesta, pero sólo un poco, pero es más por todo este enredo que ha armado, pero me ha parecido muy tierno que haya querido seguir siéndome fiel- no pude evitar reír con ella.- Como te dije ayer, Ron es bastante bruto a veces, nunca sabe como comportarse realmente y en la mayoría de las ocasiones sólo actúa, no se detiene a pensar las consecuencias de sus actos, siempre le digo que debe moverse en la vida como en juego de ajedrez, analizando cada paso. Pero él no entiende, ¡no sé cómo es tan bueno en el ajedrez!
- ¿Está todo bien entonces con Ron? ¿No hay necesidad que lo golpee?- le pregunté para hacerla reír, cosa que conseguí.
- No Harry, no hay necesidad de golpear a nadie y respondiendo a tu otra pregunta, pues aún no está todo bien con Ron, debo fingir que estoy molesta, acabo de terminar con mi novio ¿no?- ambos nos reímos y nos quedamos disfrutando del resto de la hora, luego Hermione me llevó a las cocinas y ahí me presentó con uno de los cocineros, era muy simpático, su nombre era Daniel, pero nos pidió que le dijésemos Dobby; él muy amablemente nos preparó algo de comida para que pudiésemos almorzar afuera y así lo hicimos, tomamos la comida que nos dio Dobby y volvimos a nuestro árbol para almorzar. Fue la comida más sabrosa que hubiese probado antes, pero estoy seguro sólo fue la compañía.
Me molesté cuando sentí el timbre sonar para llamarnos a entrar a la última hora de clases, a regañadientes me despedí de Hermione, prometiéndole ir por la tarde a su casa para mi primera lección de ortografía. Caminé sin mucho ánimo a mi siguiente clase: ciencias Físicas con el profesor Flitwick, un hombrecito realmente pequeño que para hacerse notar frente a la clase se paraba en un alto taburete. La clase por fin terminó y yo salí para encontrarme con mi hermana y volver a casa, para más tarde ir a mi primera clase con Hermione, iba a adorar verla de profesora.
No sabía muy bien cuál era la casa de Hermione, mamá me había dado las indicaciones, era a tres cuadras de nuestra casa, pero ahora no recordaba de qué color debía ser la casa que yo buscaba, pero es que acá, en el Valle de Godric, que es la zona residencial en la que vivimos, la mayoría de las casas tienen la misma estructura y el mismo color. Me maldije por no haber pedido a Hermione su número de teléfono o su celular, así podría haber llamado y pedir que me diera su dirección o que saliese a buscarme, ya estaba por coger el celular y llamar a mamá para que me recordase como llegar a la casa, pero el timbre de mi móvil me interrumpió. Miré la pantalla, era un número desconocido, contesté.
- ¿Hola?- saludé dudoso.
- ¡Harry!- una alegre y dulce voz me respondió al otro lado de la línea.- ¿Dónde estás? Tu mamá llamó hace un rato para preguntar si habías llegado, le dije que seguramente venías aún en camino, pero eso fue hace más de cinco minutos ¿Estás bien?
- Estoy bien Hermione, sólo que algo perdido, no sé cuál es tu casa- le confesé algo avergonzado.
- Mmmm… espera- escuché ruido de pasos y luego una puerta que se abría y al mismo tiempo, al mirar hacia la casa del frente una puerta se abrió y de ahí se asomó Hermione- Creo que te veo- me dijo sonriendo y luego cortó. Me hizo señas para que me acercara. Yo casi corrí hasta su casa.
Cuando entré a la casa nos estuvimos riendo por largo rato de mi torpeza al dar con su casa, pero como yo era nuevo en la ciudad, fui perdonado rápidamente. Hermione me dio un recorrido por su casa, era muy similar a la nuestra, pero acá pude ver que en las paredes había una gran cantidad de diplomas y fotografías, Hermione siguió mi mirada y me explicó que la mayoría de los diplomas eran de sus papás, ambos dentistas, otros diplomas eran de ella misma, por distintos concursos académicos y las fotografías, todas eran de Hermione, pude hacerme un rápido esquema de su crecimiento, desde que estaba en el vientre materno hasta ahora con sus casi 17 años y digo casi porque los cumpliría en poco más de una semana.
- Bueno Harry, creo que es hora de comenzar con las clases- me dijo poniéndose seria. Caminamos hasta el comedor y sacamos nuestros libros.- Ayer me dijiste que querías comenzar con los acentos ¿verdad?- asentí- Entonces, tendremos que empezar antes con algo más básico, las sílabas.
Me explicó que cada sonido que sale de nuestras bocas es un fonema, que en conjunto forman sílabas. Los sonidos no son independientes, sino que deben combinarse entre sí para dar un significado.
Existen fonemas vocálicos y consonánticos y el número de fonemas que pueden encontrarse en una sílaba, varía de uno a cinco. Pueden encontrarse sílabas compuestas por una sola vocal, pero las consonantes siempre deben ir acompañadas por vocal o por varios fonemas formando un diptongo, lo que funciona como conjunto silábico.
Por tanto, el elemento fundamental de una sílaba es siempre una vocal (diptongo o triptongo) que puede aparecer sola o acompañada de una o varias consonantes.
Ejemplo: a/gria o/tra ai/re a/mor/ti/gua
Hay dos clases de vocales. Las vocales débiles (i y u) y las vocales fuertes (a, e y o).
El diptongo es la unión de dos vocales en una sola sílaba. Una de esas vocales siempre es una débil con una fuerte o ambas débiles. Si la vocal débil está acentuada, se destruye el diptongo.
Ejemplo: jau/rí/a pai/sa/je rein/ci/dir he/roi/ca pe/rí/o/do
El triptongo, une tres vocales en una sílaba.
Ejemplo:ex/pa/triéis a/griáis a/ve/ri/guáis
El hiato, es la coincidencia de dos vocales fuertes seguidas pero que pertenecen a sílabas diferentes.
Ejemplo: ca/er hé/ro/e le/al tra/e a/é/re/o
Hermione también me explicó como separar correctamente las sílabas en base a las consonantes, pero eso era realmente sencillo y lo recordaba. Luego pasó a explicarme las sílabas tónicas, que son las que portan la intensidad de la voz en la palabra, o sea el acento que es cuando no se representa gráficamente en la palabra, o pues cuando sí se representa se conoce como acento ortográfico o tilde (), dejando a las otras sílabas sin mayor entonación denominando a estas últimas sílabas átonas.
Las palabras se clasifican según la posición de la sílaba tónica en:
*agudas, la sílaba tónica es la última. Ej.: comer- sutil- café- sillón- pared.
*llanas o graves, la sílaba tónica es la penúltima. Ej.: dulce- débil- joven- lápiz- mesa- árbol.
*esdrújulas, la sílaba tónica es la antepenúltima. Ej.: página- marítimo- teléfono- médico.
*sobreesdrújulas, la sílaba tónica es la anterior a la antepenúltima. Ej.: repítamelo- véndaselo- bébetelo.
Luego Hermione pasó a explicarme la aceptación una por una, partiendo con las palabras agudas. Explicándome que estas se acentúan en la última sílaba y que se tildan si terminan en vocal, como papá, Perú, sofá, etc. También se tildan cuando finalizan en N o S, a excepción de si estas van precedidas por otra consonante como en el caso de Orleáns o Isacs. Otra excepción son aquellas palabras terminadas en y, como Paraguay o convoy.
Las palabras graves o llanas, cargan la intensidad tonal en la penúltima sílaba, llevando tilde cuando terminen en consonante que NO sea n o s, como mártir, lápiz, etc., también se tildan cuando finaliza en dos vocales, si la primera es débil y sobre ella recae la intensidad tonal, aunque vallan seguidas de n o s, Ej., mío, acentúan. Otra oportunidad en que se tildan las graves es cuando terminan en vocal débil con tilde si, además, va seguida de diptongo y la letra s, como encorríais o habíais. También se acentúan algunos casos acabados en n o s, cuando esta letra va precedida de otra consonante, a no ser que sea precisamente n o s, como en Rubens, los casos que podemos encontrar son algunos como bíceps, fórceps, tríceps.
Finalmente, me explicó las palabras esdrújulas y sobreesdrújulas, estás llevan tilde sin excepción, todas se tildan. Ej., pájaro, mamífero, cápsula, cómpremelo, dígaselo, demuéstramelo.
Esto fue lo último que me alcanzó a explicar Hermione, pues justo cuando finalizábamos esta parte llegaron sus padres, quienes me invitaron a cenar, a lo que yo acepté gustoso, pues así estaría un rato más con Hermione. Era increíble lo rápido que el tiempo se me pasaba con ella, además debo agregar que es una excelente profesora, entendí todo lo que me explicó hoy, aunque me aseguró que aún quedaban algunos puntos que aclarar sobre las acentuaciones y que eso lo veríamos en la próxima clase, la que quedó fijada para mañana en mi casa.
Luego de cenar, estuve conversando un rato con los Granger y de un momento a otro me vi sentado solo con Hermione en uno de los sofás, ella recargada sobre mi hombro y yo abrazándola tenuemente hacia mí. La imagen se me hacía tan normal que no me parecía para nada incómodo, apenas la conocía desde hace un día, pero sinceramente yo creía conocerla de toda una vida, era como si a ambos nos hubiesen creado para estar juntos, nos complementábamos.
Contra mi voluntad me separé de ella, pero mi madre ya había llamado preocupada para que me regresara, pues no quería que su "niñito" anduviese en la calle demasiado tarde, Hermione se rió de aquello y me molestó por bastante rato, yo algo avergonzado apresuré más mi marcha, despidiéndome rápidamente de los Sres. Granger en la cocina. Hermione me despidió en la puerta y como yo aún estaba algo avergonzado por sus bromas, tratando de despedirme rápido, me acerqué a ella para darle un beso en la mejilla, pero al ir tan apresurado, nuestros rostros se confundieron y nuestros labios fueron quienes se encontraron. Nos separamos visiblemente avergonzados, había sido una casualidad, pero la mejor de todas. El camino a mi casa se me hizo muy corto, sólo fui conciente de que al llegar a mi casa Sirius me sonreía de forma cómplice, como si supiera lo que acaba de suceder, seguramente se me notaba en la cara la enorme felicidad que aquel simple roce de labios me había proporcionado. Saludé a todos en la casa y sin esperar mucho tiempo más, me despedí alegando estar cansado y me fui a acostar, pero lo que de verdad ocurría era que ansiaba poder recostarme en mi cama, hundir mi rostro en la almohada para sentir su maravilloso aroma y soñar con el recuerdo de sus suaves labios.
N/A: Hola
Espero que les haya gustado este capítulo y que les quedase claro lo que ocurre con Ron, la verdad es que no sé si logré explicar bien lo que pretendía, pero creo que sí, ustedes juzguen.
¡Apareció Dobby! Tenía que ponerlo y ya que en el mundo real los elfos domésticos no existen… que mejor que aparezca un cocinero llamado Daniel al que le gusta que lo llamen "Dobby", no sé si aparecerá nuevamente, pero es posible, aún quedan almuerzos para esta pareja. Quizás más adelante hasta aparezca Kreacher ¿cómo se lo imaginan?
¿Notaron lo de Ginny y Neville? ¿En qué anda metido ese par? Habrá que esperar.
Con relación a la "clase"… ¿qué opinan? ¿Estuvo bien?¿Entendieron lo que expliqué? En esta clase no terminé de explicar todo sobre la acentuación, decidí explicar sólo lo básico y luego, en la próxima clase, explicar los casos especiales y lo que quedó en el tintero. Recuerden que pueden hacer sus preguntas, las que quedaron pendientes de este capítulo serán respondidas en el otro capítulo.
Ah… casi me olvidaba… que les pareció el "beso", estuvo algo FOME, pero entiéndanme, estoy cansada pero irónicamente no tengo ganas de dormir (son las 2:47 am) y me duele la cabeza horrores, hago lo que puedo, aunque… sinceramente, creo que este capítulo me ha quedado lindo.
¡Espero sus comentarios!
Besos
JaNnYtA
