24 de diciembre: NOCHEBUENA

10:50 Casa de Rebecca

Brennan llegó a la hora acordada y tocó el timbre, "¡yo abro mamá!", escuchó la voz de Parker que gritaba emocionado del otro lado de la puerta, ella estaba igual de entusiasmada que él, mientras aguardaba puso una mano suavemente sobre su vientre de casi siete meses de embarazo, intentando calmar a la pequeña vida creciendo en su interior que acababa de moverse repentinamente al escuchar la voz de su hermano.

El pequeño abrió la puerta luciendo esa sonrisa maravillosa que era un calco de la de su padre y se abrazó de la mujer con toda la fuerza que sus diez años le permitían, la antropóloga correspondió a la muestra de afecto del niño acariciando su cabello mientras le daba un beso en la frente y le sonreía con dulzura.

El niño se perdió por un momento en los ojos de la hermosa mujer que acababa de llegar y que había convencido a su madre de permitirle pasar esa Navidad con ella y con su papá, y cogiéndola de la mano exclamó muy emocionado "pasa Huesos", "¡mamá Huesos está aquí!" gritó en dirección a la escalera que conectaba el recibidor con el segundo piso de la casa, luego se volteó hacía la novia de su padre y agregó "voy por mi maleta Huesos, la tengo lista desde anoche", y sin decir más subió veloz por la escalera.

La mujer se encontró en un situación que jamás hubiera imaginado… esperando en el recibidor de la casa de Rebecca, a escondidas del hombre que había cambiado su vida con amor y paciencia infinita… no pudo evitar sonreír imaginando a Booth ayudando a Jack con la preparación del pavo que servirían en la cena de Navidad del día siguiente en casa de los Hodgins, ignorando totalmente que todo formaba parte de un plan calculado al milímetro por su mejor amiga.

Angela se había ofrecido a ocultar al pequeño en su casa hasta el día de Navidad inmediatamente se enteró que Brennan consiguió la autorización de quedarse con Parker durante las fiestas, y había aprovechado una conversación en la que Booth afirmó ser capaz de cocinar el mejor relleno del mundo para encontrar la manera de tener al agente ocupado mientras su mejor amiga recogía a Parker.

11:30 Casa de los Hodgings

"Dime cielo", respondió Angela al teléfono sin poder evitar que un gesto conspirador cubriera su rostro.

"Estamos a la espalda de tu casa", informó Brennan en un susurro y antes que pudiera añadir algo más, su mejor amiga agregó como repitiendo un texto que hubieran ensayado mil veces "ahora tengo que enviar a Booth y a Jack fuera de casa para que puedas acercarte y dejar a Parker conmigo… en diez minutos te espero en la puerta" y luego colgó.

Jack era el cómplice perfecto para llevar a cabo cualquier confabulación, y en esta ocasión estaba más que dispuesto a formar parte de la fantástica sorpresa que la doctora Brennan estaba preparando para el padre de su hija, es más él había ideado la manera de sacar a Booth de casa y tenerlo entretenido en el taller que tenía en la parte trasera de la casa armando el caminador que regalarían al pequeño Michael por Navidad, tiempo que aprovecharían las mujeres para ocultar a Parker en el cuarto de huéspedes.

13:00 Departamento de B&B

Booth acababa de llegar a casa, "Huesos ya volví" exclamó feliz colocando sus llaves en la mesa próxima a la puerta, se sacó la chaqueta y la colgó en el perchero junto a la puerta. Procurando no hacer ruido caminó hacía el interior del departamento buscando con la mirada a la mujer de la que estaba perdidamente enamorado, y la encontró en la cocina de espaldas a él.

Cuando se percató que Huesos no lo había escuchado, se acercó sigiloso y con una sonrisa pícara en el rostro se sentó en una de las sillas de la barra del comedor de diario, mientras esperaba calmadamente a que la mujer que se hallaba de espaldas a él, vigilando y moviendo con una cuchara algo que tenía preparándose en el fuego, notara su presencia.

Pasó menos de un minuto antes de que la científica volteara y descubriera que era observada por su pareja, fue entonces que empleando su tono voz más seductor, el agente del FBI indicó, "disculpe, ¿me podría indicar dónde está la mujer más bella del mundo?... me informaron que podría encontrarla en esta dirección". Brennan sonrió dulcemente y dedicó a su pareja una mirada enamorada, respondiendo "lamento informarle que la única mujer que habita en esta dirección soy yo…"

"Pues… entonces usted debe ser la mujer que estoy buscando", añadió Booth y poniéndose de pie bordeó lentamente la barra que lo separaba de ella hasta quedar tan próximos que podían sentir la tibieza de sus cuerpos, él respiró profundamente y sintió el suave olor de su piel, con delicadeza levantó una de sus manos hasta apoyarla sobre uno de los hombros de ella acariciando su cuello con ternura. Como un acto reflejo la mujer inclinó ligeramente su cabeza intensificando el contacto.

Fue inevitable envolver a la madre de su hija en un abrazo y besarla en los labios con ansia, procurando mantener el contacto de su suave piel sosteniéndola con firmeza entre sus brazos. La mujer apartó sus labios apenas un par de milímetros y en un murmullo indicó "la bebe quiere almorzar… te parece si nos alimentamos y luego podemos hacer el amor con total calma".

Booth sonrió feliz, hacía meses que Huesos había aprendido la diferencia entre "hacer el amor" y "tener sexo", y cada vez que la escuchaba llamar de esa manera a las demostraciones de amor que se procuraban casi a diario, no podía menos que sentirse agradecido con la vida… cuando la tenía entre sus brazos, desnudos los dos y dispuestos a dejarse llevar por la pasión, queriendo descubrir nuevas formas de demostrarse cuánto se amaban, era imposible percibir dónde terminaba la piel de uno y empezaba la del otro, sus cuerpos se fundían convirtiéndose en una sola alma que se dejaba envolver por esa maravillosa oleada de placer que ninguno de los dos había logrado sentir antes de empezar a estar juntos.

18:20 Casa de los Hodgings

Parker acababa de vencer una vez más a uno de los mejores entomólogos de América en su videojuego favorito, con los brazos en alto en señal de victoria se volteó hacia la mujer que jugaba con el pequeño bebé y le preguntó con voz decidida, "tía Angela, ¿ya puedo llamar a mi papá?".

La madre del pequeño bebe lo levantó de la zona de juegos prodigándole cortos y suaves besos en la barriguita, se acercó al padre de la criatura y en un tono cómplice le indicó "encárgate un momento de Michael… es hora del show", se giró hacia donde esperaba intranquilo el pequeño hijo de Booth y haciéndole una señal con el índice de la mano derecha lo invitó a seguirla, "ven conmigo baby Booth es tiempo de poner este tren en marcha".

18:36 Departamento de B&B

"Pórtate bien campeón y obedece a tu mamá" fueron las últimas palabras que el orgulloso padre del muchachito le dijo a su hijo antes de colgar. Huesos estaba sentada frente a él avanzando un capítulo de su próximo libro aparentando absoluta calma, pero en realidad estaba temerosa de que el pequeño Parker cometiera algún error y Booth comenzara a sospechar que algo le estaban ocultando.

El ex francotirador se sentía el hombre más feliz del mundo por disfrutar de esa Navidad en compañía de la mujer a la que amaba desde hacía muchos años, esta era su primera navidad verdaderamente juntos, como amigos, como amantes, como compañeros de vida… sin embargo, no podía dejar de pensar que la vida sería perfecta si su hijo estuviera con ellos y no a miles de kilómetros, en Quebec.

18:36 Casa de los Hodgings

Ni bien terminó de conversar con su padre, el pequeño levantó su pequeña mano y la extendió hasta chocarla en señal de triunfo con la mano que le mostraba extendida la mujer que había permanecido junto a él durante toda la llamada, y que se había convertido en su tercera mujer favorita en todo el mundo… primero estaba su mamá, luego Huesos y sin dudarlo, Angela era la siguiente en su lista de personas favoritas.

"¡Bien hecho Parker, todo va sobre ruedas!" era la áspera voz de Jack Hodgings felicitando al pequeño por haber conseguido mantener el secreto y convencer a su padre que lo llamaba desde casa de sus abuelos en Canadá.

En ese momento la artista miró la hora en su reloj depulsera y se acercó al hombre de ciencia estirando los brazos para recibir a su pequeño hijo, "bueno chicos creo que va siendo hora de preparar la cena" y antes de terminar con la frase ya estaba dirigiéndose hacia la cocina, a los dos hombres que permanecían de pie observándola alejarse les quedó muy claro que esa había sido una orden… la hora de los videojuegos había terminado, era hora de cenar… se dirigieron el uno al otro una sonrisa resignada y empezaron a caminar hacia la cocina.

22:00 Departamento de B&B

Conocía lo suficiente al hombre con quien compartía su vida desde hacía más de siete años, como para saber que algo le ocurría y aunque le resultaba fácil deducir que probablemente estaba nostálgico por ser Nochebuena y por todo lo que para alguien tan creyente como él representaba esa fecha, decidió preguntarle directamente, "Booth, ¿puedo hacer algo por ti… me refiero a algo que te ayude a sentirte mejor?".

Las palabras de su compañera lo sorprendieron, había supuesto que ella estaba concentrada trabajando en su laptop y no se percataría de sus tribulaciones, pero comprobaba una vez más que poco a poco su Huesos iba transformándose en una mujer más sensible a las emociones, quizás no a las del común de las personas, pero con seguridad sí a las de él.

Por un momento estuvo tentado de abrir su corazón y narrarle todos los recuerdos que tanta tristeza le ocasionaban, recuerdos de las navidades de su infancia con un padre alcohólico y ausente, pero prefirió no hacerlo… ya llegaría el momento de compartir con ella historias del pasado, de hablar sobre ellas para dejarlas atrás de una vez y para siempre, pero no sería esta noche, no la forzaría a pasar por todo ese dolor estando embarazada de su pequeña hija… esa Navidad tenía que ser simplemente feliz, era lo que ella se merecía, la vida se los debía a los dos.

"La Navidad es fantástica Huesos, es mi época favorita del año, es solo que me gustaría tener a Parker con nosotros" explicó tomando una de las manos de ella entre las suyas para depositar un delicado beso sobre su palma… "tenerlas a ustedes junto a mi es suficiente para sentirme mejor" agregó, colocando suavemente una de sus manos sobre el abultado vientre en que crecía la criatura que los había unido para siempre.

Primero fue la mujer quien apagó su laptop dejándola sobre su mesa de noche, a continuación el hombre apagó la televisión, después sin necesidad de ponerse de acuerdo apagaron las luces y en silencio se buscaron en la oscuridad, se abrazaron aferrándose el uno al otro, se besaron con la ternura de los amantes que se reencuentran después de mil vidas juntos… había llegado el momento de descansar, en un susurro se desearon dulces sueños... el día siguiente sería intenso, Max, Angela y Jack llegarían para desayunar, y por la tarde disfrutarían de la cena navideña en casa de los Hodgings.

23:52 Departamento de B&B

En la oscuridad abrió los ojos y evitando despertar a su pareja chequeó la hora en el reloj sobre su mesa de noche, faltaban ocho minutos para la medianoche… con sumo cuidado, aplicando todas las habilidades desarrolladas durante su largo entrenamiento como francotirador logró levantarse de la cama sin que ella notara su ausencia… se volteó a mirarla, así dormida parecía un verdadero ángel, tan hermosa, tan pálida y suave que parecía de algodón, con los cabellos castaños revueltos enmarcándole el rostro que lucía una sonrisa apenas perceptible.

Dio un par de pasos y abrió el último cajón de su lado de la cómoda, buscó en el fondo y encontró la pequeña cajita de terciopelo azul y junto a ella un pequeño adorno de Navidad, sosteniendo ambos objetos en una de sus manos se acercó a ella arrodillándose junto a la cama de manera que su rostro quedara a la misma altura que el de ella. Instintivamente se acomodó el bóxer, estiró su camiseta y se alisó el cabello antes de susurrarle "Huesos, despierta es Navidad" mientras sostenía el pequeño adorno meciéndolo en el aire haciendo sonar el cascabel que tenía en su interior.

"¿Booth…?" preguntó ella en un suspiro, despertando perezosamente, abriendo los enormes ojos azules que en la oscuridad parecían casi negros, y tanteando la cama con sus manos buscándolo a él junto a ella.

"Si mi amor, aquí estoy… Feliz Navidad" respondió él, y entonces tomó una de las manos de ella y colocó la pequeña cajita de terciopelo sobre su palma obligándola suavemente a cerrar la cajita en un puño.

La mujer se asustó porque pensó comprender el significado de esa pequeña cajita entre sus manos y se incorporó sentándose en la cama. No quería herir a Booth, pero ella no creía en el matrimonio, los ojos se le llenaron de lágrimas intentando encontrar las palabras para rechazar el regalo sin causarle demasiado dolor al hombre que amaba.

Antes que ella pudiera decir palabra, el mejor agente del FBI colocó un par de dedos sobre los labios de ella, rogándole con la mirada que se mantuviera en silencio y le permitiera explicarse… "Huesos, tranquila… no es un anillo de compromiso… no te voy a pedir que te cases conmigo, te respeto y te amo lo suficiente como para no ponerte en una situación tan difícil" fue lo primero que dijo Booth.

Las palabra de él hicieron que la científica recuperara su ritmo de respiración normal y que una sonrisa de alivio apareciera en su rostro, las palabras surgieron espontáneas "te amo Booth…"

"Yo también te amo Huesos…" correspondió él sentándose junto a ella en la cama. Entonces mirándola a los ojos añadió, "no te pediré que te cases conmigo porque se que no crees que la firma de un contrato garantice que el amor será para siempre…", sintió que ella intentaba abrir el puño y para evitarlo sujeto su pequeña mano entre las suyas con más intensidad pidiéndole tácitamente que tuviera un poco de paciencia.

"En el interior de esta cajita encontrarás un objeto que representa todo el amor que te tengo", agregó y con los ojos humedecidos por la emoción continuó, "a través de ese pequeño símbolo que espero aceptes llevar siempre contigo tendrás una manifestación tangible de mi promesa de formar parte de tu vida por el resto de mi vida si tu me lo permites, mi compromiso por intentar hacer que tus días sean más felices, mi presencia siempre junto a ti…"

Brennan se sintió invadida por sentimientos que no sentía desde su infancia, escuchó a su corazón hablarle después de años y decidió creer con todo su corazón en las promesas que Booth le hacía, estaba dispuesta a aceptar como ciertas las afirmaciones de que su amor duraría por los próximos 30, 40 o 50 años.

Sin poder evitar que una lágrima cayera por su rostro el hombre que temía ser interrumpido en cualquier momento por la mujer que más amaba en el mundo, dijo "tú me ayudaste a recuperar la fe en el amor, la seguridad de que existía alguien para mi y de que yo estaba destinado a pertenecerle en cuerpo y alma a ese alguien… a ti", y agregó "si tú me dejas… yo también llevaré un símbolo tuyo, que será mi manera de mostrarle al mundo que solo a ti te pertenece todo mi amor".

Y fue recién en ese momento que liberó la mano de su Huesos y la dejó abrir la pequeña cajita para que descubriera lo que ocultaba en su interior, dos aros de oro blanco que resplandecían en la oscuridad y tenían grabadas sus iniciales con arabescos.

La científica se sintió sobrepasada por sus sentimientos, no sabía que decir, solo atinó a levantar la vista hasta perderse en los ojos del hombre que le había hecho los regalos más hermosos de su vida, convertirse en madre, descubrir el amor, tener un familia… y sin decir palabra cogió el aro más pequeño y lo colocó en su dedo anular, luego tomó el más grande y se lo colocó a él.

"Feliz Navidad Booth" fueron las últimas palabras de ella esa noche.

"Feliz Navidad Huesos" fueron las últimas palabras de él.