Disclaimer: Creo que realmente no es necesario hacer esto, pero de todas formas lo hago. Ustedes ya saben que los personajes no son de mi invención, si así fuera, no estaría acá escribiendo nuevas historias para dejar a mi pareja favorita unida.

Summary: "Harry es el chico nuevo en el Colegio Hogwarts, no es un alumno brillante, pero le gusta mantener un buen promedio. Pero, ¿qué ocurre si tiene un profesor que no perdona sus faltas ortográficas? Fácil, tu mamá te consigue un tutor, o en este caso, tutora. ¿Qué tan malo puede ser?"

Aclaración: Todos los consejos ortográficos que daré a lo largo de este fic, están dados por mi propio conocimiento y experiencia, a su vez también me permitiré sacar datos y ejemplos de un manual de ortografía española. También deben tener claro que la mayoría de estos datos están destinados a un español neutro. Espero que todos los datos sean provechosos para ustedes. Es recomendable que lean mi perfil para que conozcan las razones que me han llevado a escribir esta historia.

Capítulo 6: "Rumores y confesiones".

Estábamos con Harry sentados bajo el mismo árbol en el que habíamos conversado ayer. Él apoyaba su cabeza en mis piernas mientras yo inconcientemente acariciaba su desordenados cabellos negros. La sensación de paz que me inundaba en aquel momento era tal que no tenía intenciones de salir de ahí. Hacía ya dos días que conocía a Harry, pero desde el momento en que lo conocí, sentí una extraña conexión con él. Siempre tuve problemas para iniciar algún tipo de relación con las personas, nunca he sido realmente una persona sociable, de hecho, los pocos amigos que tengo han sido porque nos hemos visto obligados a compartir demasiados momentos juntos y al final no nos quedó de otra que entablar amistad más que nada por costumbre; pero con Harry, todo era distinto, con él podía ser yo misma, no me costaba hablar con él ni tampoco necesitaba rellenar momentos silenciosos, como el de ahora.

Ambos estábamos callados, con la mirada perdida en ningún punto específico, pero yo bien sabía que el pensamiento era compartido, tanto él como yo buscábamos respuesta a lo extraña de nuestra amistad. La confianza que él me inspiraba era tal que no tenía tiempo para pensar si debía o no soltarle algún secreto y a él solía ocurrirle igual. Los momentos que habíamos pasado juntos solíamos llenarlos contándonos cosas de nuestras vidas, teníamos 16 años que contarnos, pero no era necesario, bastaba con mirarlo a los ojos y saber todo de él.

Debo confesar que siento cierta atracción hacia él, jamás me sentí atraída de esta forma hacia ningún chico en particular, es extraño, pero reconfortante, es como si a él lo hubiesen enviado exclusivamente para llenar el vacío que había en mi vida, porque desde que lo conozco, los días son más brillantes y mi corazón late feliz y completo.

Siento a Harry removerse de mi regazo, quito mis manos para que se levante, él se pone de pie y me mira a la vez que me ofrece una de sus manos y una enorme sonrisa, no puedo hacer más que aceptar su ofrecimiento y responder con otra sonrisa. Cuando nuestras manos se unen, él me empuja hacia su pecho encerrándome en un fuerte abrazo, diciéndome con ello lo mucho que le importo. Es raro, lo sé, pero lo quiero mucho, demasiado diría yo para apenas conocerlo desde hace un par de días. Respondo a su abrazo e intentó reflejar en él todo el amor que también le tengo, es curioso, pero cuando estamos solos no son necesarias las palabras para contar lo que pensamos, al menos en lo que se refiere a nosotros, basta mirar a los ojos del otro y entender lo que quiere hacer o lo que quiere decir.

Estuvimos abrazados durante un rato, sentí su mano acariciar suavemente mi espalda mientras me alejaba un poco de él y así observar mi cara, me sonrojé al sentir su intensa mirada.

- Eres hermosa.

Murmuró. El nerviosismo en mí era demasiado notorio. Ayer cuando se despidió de mí, por casualidad nuestros labios pasaron a rozarse y ahora ansiaba poder sentir aquella sensación nuevamente. El tenerlo tan cerca provocaba en mí descargas eléctricas en cada parte de mi cuerpo que estaba en contacto con el suyo. Quería acercarme a él y besarlo, pero no sabía si él me aceptaría. Una parte de mí decía que él no me rechazaría, pero la otra parte, me decía que debía ser cauta, que no podía arriesgar esta amistad que estaba naciendo entre nosotros, pero a mí ya no me bastaba sólo con ser su amiga, necesitaba más y por eso estaba dispuesta a escuchar a aquella parte que me decía que tomara la iniciativa y obedecí.

Lo miré a los ojos en todo momento mientras acercaba mi rostro al de él, miré de reojo sus labios entreabiertos que me invitaban silenciosamente a sellarlos con los míos. No dudé más y recorrí en una fracción de segundo la distancia suficiente para capturar sus labios con los míos. Él respondió a mi beso de forma frenética, abrazándome más contra su cuerpo y elevándome lentamente hacia arriba, despegándome del suelo. Nos separamos apenas unos segundos para recuperar el aire y él retomó el beso haciéndolo ahora mucho más intenso que el anterior. Sus manos bajaron por mi espalda hasta llegar a mi cadera, donde se detuvieron en una firme pero cálida caricia, haciéndome sentir una fuerte presión que fue desde mi pecho hasta mi vientre.

Harry me soltó lentamente y me tomó de las piernas y la espalda, para luego recostarme suavemente en el suelo, luego se posicionó encima mío, sin cargar su peso en mí, sino que se afirmó en sus brazos puestos estratégicamente a mis costados. Sus piernas, estaban firmemente colocadas alrededor de mi cadera permitiéndome sentir lo excitado que él también estaba. Agradecí haber tomado la decisión de tomar la iniciativa. Quizás íbamos demasiado rápido, pero necesitaba de él, me parecía que era lo correcto, lo que mi mente, mi cuerpo, mi corazón y mi alma necesitaban. Quería tener a Harry por completo, ya un beso no era suficiente.

Lo tomé del cuello de su camisa y lo jalé hacia mí, uniendo nuestros labios en un beso ahora, tierno, cargado de emociones y de amor. Él acarició mi pierna derecha, subiendo lentamente hasta llegar a mi cintura, al llegar ahí introdujo su mano por debajo de mi blusa acariciando mi vientre, en suaves caricias que hacían estremecer a mí cuerpo.

A lo lejos, pude escuchar el timbre que anunciaba que debíamos volver a clases, no quise obedecerlo, prefería quedarme afuera con Harry y disfrutar; pero el timbre seguía sonando y ahora lo hacía más fuerte. Harry se separó de mí y sentí un vacío que recorrió mi cuerpo como si una ráfaga de aire helado me envolviese.

- Hermione, debes levantarte ya- escuché que Harry me decía, pero no era su voz- Cariño, ya es tarde- volvió a decir la voz acompañada de unos golpecitos en madera.

Fue entonces cuando reaccioné. Todo había sido un sueño. Me levanté de golpe y podía sentirme aún excitada por aquel sueño tan vívido que había tenido, jamás había tenido un sueño de este tipo y me asustaba, pero a la vez deseaba que se hiciese realidad. Desde que Harry se había ido ayer en la noche no podía sacarlo de mis pensamientos, aquel casual roce de labios había despertado en mí, deseos y sentimientos que jamás creí poseer.

Salí a toda prisa en dirección al baño y entré a la ducha, necesitaba despejar mis pensamientos y prepararme para un nuevo día, traté en vano de repasar mis actividades de prefecta, pero el saber que vería a Harry hacía que mi cuerpo ardiera nuevamente.

Me vestí, tomé mis cosas para el colegio y bajé a desayunar, cuando ya estaba lista, sentí el sonido de una bocina en la calle, Lily Potter ya estaba aquí para llevarme al colegio, ella y mis padres habían convenido en que viajara con ella y así nos hacíamos compañía con Harry y la pequeña Lily. El saber que tendría que ver a Harry hizo que me sonrojara furiosamente, no sabía como reaccionar después de lo de ayer y obviamente después del sueño tan real que había tenido. Mi mamá se despidió de mí, instándome a que saliera luego o llegaríamos tarde por mi culpa. Me armé de valor y salí. Ahí estaba él, tan guapo como siempre, con una gran sonrisa en su rostro, esperándome apoyado en el capó de un Mini Cooper azul, que tenía la puerta del copiloto abierta. En el asiento trasero estaba Lily, haciéndome señas desde su lugar. Caminé hasta ellos algo sorprendida y aún avergonzada, ¿cómo debía reaccionar frente a él? Él respondió por mí. Se acercó y me envolvió en un caluroso abrazo a la vez que besaba mi mejilla y aspiraba levemente mi cabello; me sonrojé aún más, aquello me gustaba.

- Te extrañé Hermione- me dijo mirándome a los ojos. Aquello era verdad.

- También yo- confesé dejando en su mejilla un beso que lo hizo sonreír aún más.

Al parecer lo de ayer, estaba o superado u olvidado, esperaba que fuese lo primero, porque al menos yo, no podría olvidarlo jamás.

- ¿Te gusta?- me preguntó Harry, empujándome tenuemente para llegar a su auto.

- Sí, es muy bonito- le respondí.

- Me alegra que te guste, por que desde hoy, nos iremos en él a clases.

- ¿Es tuyo?- le pegunté.

- Sí, al parecer llegó ayer, cuando yo aún estaba en tu casa- noté que se sonrojó al recordar la tarde de ayer, también yo me sonrojé- pero no fue hasta hoy que mis papás me entregaron las llaves y me dijeron que ya había llegado, por lo que ahora mamá no irá más a dejarnos al colegio y tampoco a buscarnos, podremos ir y venir solos.

Sonreí, yo también tenía mi propio auto, regalo de mis padres por mis 16 años, junto a unas clases de manejo que jamás tomé, porque sinceramente me daba un poco de miedo el tener que conducir.

Me subí al auto y Harry hizo lo mismo, y en medio de conversaciones sin mucha importancia entre los tres, llegamos pronto al colegio. Nos separamos y cada uno se fue a sus clases.

Durante los tres bloques de clases antes del almuerzo, me dediqué a esquivar a Ron, no es que aún esté enojada con él, es sólo que aún me duele que me haya querido utilizar para sacarle celos a Lavender, quizás si me hubiese dicho sus intenciones desde un principio las cosas no hubiesen resultado tan desastrosas para nuestra amistad, pero él debía entender que no podía ir por la vida tomando ese tipo de decisiones que lo único que hacían era complicar la existencia de los demás, y si aún no creía que eso fuese posible, sólo debía verme a mí y notar lo mucho que me estaba costando caminar por los pasillos y escuchar las murmuraciones de los alumnos que habían oído el rumor de nuestro "rompimiento" y habían cambiado tanto la historia, según algunos todo tenía que ver con que yo había engañado a Ron con Víctor y que por eso Lavender había tenido que consolar al "pobre de Ron", por lo que yo tenía entendido, Lavender y Ron aún no habían hablado, lo que daba a entender que aquí la que había iniciado el rumor había sido la misma Lavender, quedando ella como la heroína y yo como la malvada bruja.

Apenas sonó el timbre para ir a almorzar, recogí mis cosas y salí, no quería tener que seguir escuchando aquellos rumores ni tampoco hablar con Ron, al menos aún no. Iba caminando tranquila, hasta que sentí que alguien caminaba a mi mismo paso y pasó un brazo por mi cintura, la reacción más normal hubiese sido asustarme, gritar y tratar de huir, pero reconocí aquel abrazo inmediatamente.

- Hola Harry- le saludé sin siquiera girar mi cabeza para mirarlo- ¿Qué tal las clases?

- Hola, las clases por ahora bien, pero no creo que después pueda decir lo mismo. Tengo clases con Snape el siguiente bloque- me dijo algo asustado.

- Tranquilo Harry, no puede ser tan malo- le mentí, a mí tampoco me gustaba Snape, pues siempre trataba de humillarme diciéndome que era una sabelotodo que lo único que hacía era molestar, por lo que generalmente me ignoraba durante sus clases, dando siempre la preferencia a los de su casa, Slytherin.

- Espero que no- me dijo entre un suspiro- ¿Te parece si vamos donde Dobby y le pedimos algo de comida y almorzamos juntos bajo el mismo árbol de ayer?

Estuve a punto de decirle inmediatamente que sí, pero entonces recordé mi sueño y me entró el miedo, opté en que lo mejor sería evitar ese árbol al menos hasta que yo tenga mis hormonas controladas.

- Creo que hoy no Harry- le respondí.

- ¿Por qué?- me preguntó con tristeza. Inventé una rápida excusa.

- Porque no quiero que sigan hablando de mí. ¿Es que no has escuchado los rumores?- no era una falsa excusa, era la verdad de todas formas.

- Algo escuché- me respondió sonriendo- ¿Sabes que dicen que tu y yo estamos comprometidos?

-¿Qué?- me detuve sorprendida- Ese rumor es nuevo, hasta ahora sólo había escuchado que engañé a Ron con Víctor y que Lavender ha tenido que reparar el corazón de Ro-Ro. Y ahora explícame, ¿cómo es eso que tú y yo estamos comprometidos?- él aún sonreía y pese a lo extraño de este rumor, a mí no me molestaba, al contrario, me daba una sensación de tranquilidad y seguridad, así al menos nadie se le acercaría a Harry. ¿Qué estoy pensando? Harry y yo somos amigos, no hay razón para estar celosa.

- Al parecer alguien te vio entrar junto a tus padres el otro día a mi casa y luego nos vio conversando en aquella plaza, creo que también me vio cargándote mientras estabas dormida, nos han visto llegar juntos estos días y también nos vieron hablando ayer en el patio, creo que con todo eso se han armado su propia historia- me contó aún sonriendo- ¿Nos crees que es una gran idea?- ¿Qué? ¿Me está tomando el pelo? Lo miré confundida.

- ¿Es una broma? ¿Verdad?- le miré fijo esperando una respuesta- ¿Por qué crees que esto es una gran idea?- el dudó algunos segundos antes de responder, al parecer estaba buscando una respuesta.

- No, no es una broma. Y me parece una excelente idea, porque así no tendré que buscar excusas para poder estar cerca de ti y además, eso mantendrá alejados de ti a otros hombres- su respuesta no me la esperaba, ¿es que sigo soñando? Me pellizqué tenuemente… dolió, no, esto no es un sueño. ¿Cómo respondo ahora a esto? ¿Será conveniente que le diga que también me alegra tener una excusa para estar con él en cualquier momento? ¿O será mejor que le diga que deseo que lo del compromiso sea real?

- ¿Van a almorzar?- preguntó alguien junto a nosotros, interrumpiendo así todo el hilo de mis pensamientos, pero al menos me dieron una oportunidad para cambiar de tema. Miré a mi lado para saber quien preguntaba y me encontré con Lily y una muchacha rubia que reconocí como Luna Loovegood, una alumna de Ravenclaw a la que siempre hacían bromas, ambas nos miraban sonrientes.

- Sí, ¿van ustedes también?- les pregunté evitando la mirada de Harry.

- Sí, justo íbamos al Gran Comedor cuando los vimos aquí- dijo Lily- me gustaría ir y almorzar con mi hermano y con mi cuñada- agregó aumentando el color de mis mejillas. Luna se rió bajo y Harry carraspeó nervioso.

- Son sólo rumores Lily- le respondió aún nervioso- al menos hasta ahora- agregó más bajo. Las tres escuchamos.

- Mejor nos damos prisa o no alcanzaremos postre- nos dijo Luna que comenzó a empujarnos hasta el comedor.

El recorrido fue algo incómodo, yo sabía que debía darle una respuesta a Harry y obviamente aclarar ciertos puntos, porque… ¿a qué venían todas aquellas palabras? ¿Sería posible que a él le pasara lo mismo que a mí? ¿Yo le gusto? Las miradas que recibí al llegar al Gran comedor me sacaron de mis pensamientos aumentando aún más mi incomodidad. Las cabezas de varios grupos de alumnos se unieron mientras sus miradas eran dirigidas a Harry y a mí. Sentí que Lily me arrastraba hasta una mesa y me obligó a sentarme, Harry estaba a mi lado también algo incómodo. Escuché a Lily y a Luna reír mientras se alejaban en dirección a su mesa.

- Creí que querían almorzar con nosotros- solté en voz alta.

- También creí eso- me respondió Harry. Ambos nos miramos y nos sonreímos y al hacer aquello, la incomodidad pasó, éramos nuevamente nosotros. Ya no había necesidad de aclarar nada, al menos por ahora, él lo sabía y yo también.

Almorzamos tranquilos, sin tomar mayor conciencia de las miradas que nos dirigían en el comedor, incluso puedo asegurar que hasta Dumbledore y McGonagall estaban pendientes de nosotros, ambos sonreían a la vez que nos observaban.

Alguien se sentó junto a nosotros y carraspeó para hacerse notar. Ron. Su semblante era difícil de interpretar, no sabría decir si estaba enojado, sorprendido o feliz. ¿Acaso él se había creído el rumor? Rumor que dicho sea de paso, estaba comenzando a creer que se haría realidad.

- Hola- saludó Ron, aún con el rostro inexpresivo.

- Hola- saludamos tanto Harry como yo a la vez.

- ¿Los molesto?- preguntó mi pelirrojo amigo. Negamos- Quería felicitarlos- nos dijo con una sonrisa, lo que me sorprendió.

- ¿Por qué?- aventuré a preguntar.

- Por su "compromiso"- nos dijo Ron haciendo las comillas con las manos. Él sabía del rumor.

- ¿Cómo lo sabes?- preguntó ahora Harry.

- Todo el Colegio lo comenta y además han logrado que dejen de hablar de mi "rompimiento" con Hermione, creo que ya nadie recuerda aquel problema, pues al parecer todos creen que eso fue un mal entendido oh… es verdad, eso fue- dijo riendo- Pero ahora, díganme la verdad- dijo poniéndose serio- ¿están juntos?- me atoré con el jugo que estaba bebiendo, Harry tomó mi mano y con su mano libre dio suaves golpes en mi espalda.

- No, no estamos juntos, sólo somos amigos, además nos conocimos hace sólo unos días- respondió Harry por mí. Sus palabras me dolieron, pero eran la realidad; sin embargo su mano, aún en la mía, me decía que éramos amigos, pero sólo por ahora y eso me daba esperanzas.

- Ah- soltó Ron un poco confundido- es que se ven tan bien juntos, que es fácil pensar que se conocen de toda la vida- Harry yo soltamos una carcajada, ganando la atención de más personas.

- Sí- le dije yo- Así parece. Como si nos conociéramos de toda la vida.- agregué entrelazando mis dedos con los de Harry.

Ron se quedó un rato más con nosotros, al parecer se llevaba bien con Harry, por lo que tenía entendido ellos se habían conocido gracias a Ginny que los había presentado el primer día y ya se habían reunido a jugar futbol. Me alegró saber que ambos se llevaban bien, pues a ambos los quiero mucho y no imagino mi vida teniendo que elegir a uno o al otro, pero creo que la balanza se inclinaría hacia Harry.

Cuando sonó el timbre para indicar que la hora de almuerzo había finalizado, la mayoría de los alumnos se puso de pie rápidamente, entre ellos Harry.

- Tengo clases con Snape- se disculpó- no quiero llegar tarde otra vez.

- Suerte con eso amigo- le dijo Ron golpeándole la espalda.

- Gracias- le dijo Harry y luego me miró- nos vemos a la salida para ir a casa.

- Casi me olvido Harry- interrumpió Ron mi respuesta- después de clases serán las pruebas para el equipo, tu ya estás aceptado, pero tendrás que presentarte de todas formas- la expresión de Harry fue de tristeza, no era lo que me esperaba, creí que estaría ansioso por ir a jugar.

- Hermione- me miró triste.

- No te preocupes Harry, de igual forma tengo que pasar a hablar con McGonagall, demoraré un poco y saldré más tarde.- Ahora su expresión cambió a una más alegre.

- Entonces igual podré llevarte, recuerda que hoy irás a mi casa. Esperaré a que termines de hablar con McGonagall o si sales antes puedes esperarme.- no podía negarme.

- Claro- le respondí con sonriendo. Se despidió con un beso en mi mejilla y salió corriendo en dirección a su hermana, seguramente para avisarle que tendría que quedarse hasta más tarde.

- ¿Vamos?- me dijo Ron tratando de esconder inútilmente la risa.

- ¿De qué te ríes?- le pregunté mientras empezaba a caminar.

- De ti- me contestó y cambió de tema rápidamente hablando sobre la clase que tendríamos ahora.

Una hora y media más tarde, las clases habían terminado y yo me dirigí a la oficina de McGonagall. Toqué e inmediatamente escuché que me daban la autorización para entrar.

- Buenas tardes profesora- saludé.

- Buenas tardes señorita Granger- me respondió el saludo con una sonrisa que hizo que me sintiera incómoda, no es que no estuviese acostumbrada a verla sonreír, pero esta sonrisa en especial, me hizo sentir que tenía alguna intención.

Estuve reunida con McGonagall por al menos cuarenta minutos, en los que le di mi reporte de mitad de semana y recibí indicaciones para los días restantes. Me iba poner de pie para despedirme e ir hacia las canchas y ver las pruebas, cuando McGonagall me preguntó por las tutorías con Harry, no sé que cara habré puesto, pero sé que me sonrojé y la profesora sonrió. Soy conciente vagamente de haberle dicho escasamente lo que habíamos visto ayer y lo que planeaba ver hoy durante la tarde. La sonrisa siempre presente de McGonagall me hacía creer que ella veía algo de lo que yo aún no era conciente, o quizás sí. Me despedí rápidamente y prácticamente corrí hasta las canchas, subí a las gradas para ver a los chicos jugar y me encontré con que Lily y Luna estaban también observando. Me acerqué para sentarme con ellas y alcancé a oír un pedazo de su conversación.

- Es tan guapo- decía Luna.

- Pero es mayor que tú- le dijo Lily, quien me notó y me sonrió- ¡Hermione! Ven a sentarte con nosotras, ya falta poco para que acaben.

- Gracias- le dije caminando hacia ellas, me senté junto a Lily, pensando en quién sería el sujeto a quien Luna encontraba guapo, pedí con todas mis fuerzas que no fuese Harry. Seguí la mirada de la rubia y vi para mi suerte, que observaba a ¿Ron?, con razón Lily le decía que era mayor.

Sentí que alguien me miraba y giré mi cabeza para ver de donde venía aquella sensación. Harry me hacía señas desde el centro de la cancha, le respondí alzando mi mano. Llevaba puesto el uniforme del equipo, un short y camiseta negros; el short tenía el escudo de nuestra casa bordado en la pierna derecha, mientras que la camiseta lo llevaba en la espalda, pero a Harry no se le veía, pues llevaba una pechera roja que ayudaba a distinguir los equipos que habían formado. Harry se veía verdaderamente apuesto con el uniforme, pude tener una mejor visión de sus bien formadas piernas y de su ancha espalda. Un suspiro escapó de mi boca y Lily y Luna no tardaron en ponerse a reír, mas no dijeron nada, se los agradecí silenciosamente, ya era mucha mi vergüenza.

Treinta minutos después, Harry corrió hasta nosotras, ya bañado y listo para partir a casa. Luna se iría con nosotros pues tenía que hacer alguna tarea con Lily. Caminamos hasta el auto, Lily y Luna iban adelante, dejándonos a Harry a mí solos atrás, lo sentía demasiado cerca, el suave olor que su cuerpo despedía embriagaba mis sentidos e inconcientemente me hizo recordar el sueño, me estremecí.

- ¿En qué piensas?- me preguntó uniendo nuestras manos. No hice el esfuerzo de negarme, apreté el agarre.

- En nada especial- mentí, él rió sabiendo que mentía.

- Algún día me lo dirás- no era una pregunta, era una afirmación.

- Sí creo que sí, algún día. ¿Cómo estuvieron las pruebas?- cambié de tema.

- Bastante bien. Soy el nuevo delantero- puse los ojos en blanco, eso ya lo sabía.

- Dime algo que no sepa de las pruebas- le dije en medio de su risa.

- Hubo una pelea, unos chicos se enojaron porque ambos querían usar el número 6 y comenzaron a golpearse, hasta que llegó Ron y los echó a ambos, a ninguno lo dejó hacer la prueba. También encontraron al nuevo volante, es un compañero de Denis, es bueno jugando. Ya llegamos- me dijo abriendo la puerta del copiloto. Lily y Luna esperaban a nuestro lado, Harry también abrió la puerta para ellas y una vez dentro nos fuimos rumbo a la casa de los Potter.

Después de un rato de haber llegado, Harry y yo subimos a su habitación y repasamos lo que habíamos visto ayer y comenzamos la lección del día.

Acentuación de diptongos y triptongos. Esto era algo que siempre tiende a confundir, pero una vez que ya lo entiendes es fácil, sólo debías estar atento.

Primero, recordar que el diptongo se produce cuando se une una vocal abierta (a-e-o) con una cerrada (i-u), o dos cerradas distintas.

Si la sílaba tónica (la que tiene mayor intensidad) tiene un diptongo, el acento ortográfico, o tilde, se coloca:

* Sobre la vocal más abierta. Ej.: tambn- vlvase- archiplago.

* Sobre la última vocal (de sílaba), siempre que las dos vocales sean débiles, con excepción de palabras graves (llanas) como huida, fluido, reina, etc. Ej.: cdate- sustit- constr.

En estos ejemplos, cuídate se tilda como esdrújula y sustituí como aguda finalizada en vocal, pero no se tilda en llanas como huida, fluido, etc. Porque según la RAE (Real academia de la lengua española) el grupo ui se considera siempre diptongo y sólo se acentúa cuando lo exigen normas generales.

* Las vocales débiles acentuadas rompen el diptongo y se separan en dos sílabas que están en hiato (dos vocales fuertes seguidas, pero pertenecientes a distintas sílabas). Ej.: vacío- hacía- ataúd- continuó- raíz- baúl

*Cuando la vocal que recibe el acento no es ni la i ni la u, se coloca tilde en esa vocal fuerte, si la palabra la necesita por las reglas generales de acentuación.

Ej.: huésped- viático- huérfano- moviéndose.

* NO se colocará tilde sobre los diptongos en los monosílabos verbales.

Ej.: dio- fui- fue- vio

* En el triptongo, si aparece en sílaba tónica, la vocal que lleva la tilde es la sílaba intermedia.

Ej.: Espiéis- ampliéis- asociéis.

Nota: Los triptongos en el español neutro son raros de encontrar, son más fáciles de ubicar en el español de España.

- Estás cansado Harry- le pregunté luego de un rato.

- No, ¿tú sí?- me preguntó.

- No, pero creí que tal vez querrías un descanso.

- No es una mala idea- dijo parándose de la silla y sentándose ahora en la cama, me indicó con la mano que me sentara a su lado, así lo hice.

- Debes estar cansado después de haber jugado.

- No, no lo estoy, no estuvimos mucho rato jugando, además no tenía mucho que hacer, tampoco tuve que esforzarme.

- ¿Cómo estuvo la clase de Snape?- le pregunté mirándolo a los ojos. Noté que se estremeció.

- Pudo ser peor, pero estoy seguro que jamás podré decir que Snape es mi profesor favorito. Parece que no le caigo bien, aunque se comporta con todos igual, a excepción de los de Slytherin.

- Es el jefe de esa casa, siempre los favorece en todo, con las demás casa siempre ha sido injusto, en especial con Gryffindor. ¡No sé por qué nos odia tanto!

- Yo creo saber por qué- lo miré sorprendida. El sólo se encogió de hombros y se rió.

- Tienes que contarme qué es lo que sabes Harry, no puedes dejarme con la duda- le dije mirándolo de frente y seria, él rió más y me abrazó a su cuerpo.

- Creo que mi papá y Sirius tienen gran parte de la culpa, cuando ellos estuvieron en Hogwarts, Snape también estudiaba ahí, y por lo que me han contado era el blanco de las bromas, creo que esa es la misma razón por la que me odia tanto, por ser un Potter. No quiero ni imaginar lo mucho que odiaría si algún día llega un Black a Hogwarts diciendo que es hijo de Sirius, estoy seguro que Snape lo reprueba inmediatamente.

Estuvimos riendo durante un rato de las bromas que le hacían a Snape, no es que me pareciera bien lo que hacían Los merodeadores, como me dijo Harry que se hacían llamar sus padres y sus amigos, incluida mi madre; pero debo reconocer que imaginar las situaciones en las que ponían a Snape debía de haber sido verdaderamente gracioso, además que él no es mi persona favorita en el mundo.

Estaba tan cómoda abrazada a Harry que casi me quedé dormida, pero recordé que aún debíamos continuar con los acentos, vi la hora y ya iban a ser las 8 de la noche, yo ya debería de haber estado en mi casa, mis padres solían llegar cerca de las 7.30 para cenar todos juntos y a mí se me había pasado la hora volando.

- Harry, ya debo irme. Mis padres deben estar esperándome para cenar.

- ¿Por qué no te quedas a cenar con nosotros? Llamas a tu casa y avisas que llegarás más tarde, yo te llevo- me dijo con una voz suplicante a la que era difícil negarse.

No le respondí, simplemente saqué el celular de mi bolso y marqué al celular de mamá. Ella contestó casi inmediatamente. Le dije que me quedaría a cenar con los Potter y que Harry me llevaría a casa más tarde y para mi sorpresa ella me dijo que Lily, la mamá de Harry, ya la había llamado para decirle exactamente lo mismo. Me despedí de ella y corté.

- ¿Y?- me preguntó Harry.

- Tú mamá ya había llamado avisando que me quedaba a cenar con ustedes- ambos reímos. Y nos volvimos a recostar abrazados, estaba tan cómoda así.

- ¿Seguimos con las clases?- me preguntó Harry.

- No, está bien por hoy, podemos seguir mañana- le respondí hundiendo mi cara en su pecho.

No sé cuánto tiempo habrá pasado, pero sé que me dormí y Harry también, porque escuché unas risitas a nuestro lado, risas que ya reconocía pues no era la primera vez que las escuchaba en el día. Lily y Luna estaban frente a nosotros y nos miraban aguantando las ganas de reír.

- ¿De qué se ríen?- les pregunté sorprendiéndolas.

- ¿Qué?- dijo Lily luego de dar un brinquito- de nada- me contestó, escondiendo sus manos tras la espalda y aún aguantando la risa, vi a Luna y ella también seguía tratando de no reír. Me giré a ver a Harry y no pude aguantar la carcajada. Con mi risa Harry se despertó y me miró confundido, al verlo pude apreciar la obra maestra por completa. Lily y Luna habían maquillado a Harry, habían delineado sus labios, cejas y ojos, habían puesto algo de rubor en sus mejillas, pintado sus ojos de color azul y también habían puesto brillo labial en sus labios. Temí por mi apariencia, pero recordé que yo me había dormido con el rostro enterrado en el pecho de Harry y gracias a eso me había salvado.

- ¿Qué pasa?- preguntó Harry aún confundido. Nosotras aún reíamos sin intenciones de parar- ¿Qué es lo gracioso?- preguntó ahora Harry poniéndose de pie y casualmente vio su reflejo en el espejo, se detuvo algunos segundos observando su rostro y luego dirigió una asesina mirada a Lily. Mirada que no duró mucho ya que terminó riendo con nosotras.

Harry fue al baño a lavarse la cara, mientras que Lily y Luna se quedaban conmigo. Vi la hora, casi serían las 9 de la noche, apenas Harry salió del baño, James Potter se asomó por la puerta para avisar que la cena ya estaba lista. Bajamos a cenar, la cena estuvo tranquila y deliciosa. Agradecí por la comida y me despedí de todos. Ya era tarde y yo debía llegar a mi casa y terminar los deberes para mañana.

Harry tomó las llaves de su auto y salimos afuera, nuevamente me abrió la puerta del copiloto y entré, en poco rato llegamos a mi casa.

- Hermione- me llamó antes que me abriera la puerta.

- Dime Harry- lo miré, se veía nervioso.

- ¿Recuerdas lo que ocurrió ayer?- lo miré confundida, recordaba todo de ayer, pero a qué se refería específicamente- Cuando nos despedimos- aclaró mis dudas. Claro que me acordaba, cómo iba a olvidarme si hasta había soñado con él por culpa de aquello.

- Sí Harry, si me acuerdo- desvíe la mirada- fue casualidad, no hay que darle importancia- me dolió decir aquello.

- Para mí fue importante- me dijo Harry con dolor en la voz. Lo miré- No pude sacar aquello de mi mente en toda la noche. Hasta soñé contigo- no pude evitar una sonrisa.

- ¿De verdad?- él asintió- También soñé contigo anoche- le confesé. El sonrió en mi dirección.

- Es raro Hermione, te conozco hace sólo un par de días, pero siento que te conozco de toda la vida, es como si antes de conocerte hubiese estado incompleto y ahora que estás conmigo es como si nada me faltase.

- Me ocurre igual. Es una sensación extraña, pero reconfortante.

- Sí- confirmó lo que yo había dicho- Hermione, sé que es precipitado decir algo así, pero de verdad lo siento y no puedo esperar para decírtelo, me gustas Hermione y me gustas mucho- me quedé en blanco, mi corazón latía a mil por hora, creo que por tercera vez en el día me quedaba sin palabras frente a él. Recordé mi sueño y también la parte de mí que decía que tomara la iniciativa, quizás no era necesario que respondiese con palabras. Me acerqué a él y uní mis labios con los de él en un suave beso.

- Tú también me gustas Harry, me gustas mucho- le dije ahora con la voz firme, que me sorprendió pues estaba bastante nerviosa. Harry tenía una gran sonrisa en la cara, lo vi acercarse a mi rostro, puso ambas manos en mis mejillas y me besó. El beso fue mucho mejor que en mis sueños. Sus labios eran suaves y tibios, me besaba con suavidad, enviando miles de sensaciones a mi cuerpo. El beso se hizo más profundo, sentí su lengua juguetear con la mía, ambas se reconocían, se saludaron y se fundieron en un abrazo intenso. Harry y yo nos separamos para respirar, ambos con la respiración entrecortada unimos nuestras frentes, mis ojos cerrados hacían que sintiese aún el sabor de sus besos. Abrí los ojos, él me observaba feliz, mi rostro debía reflejar lo mismo. Besé nuevamente sus labios una vez, dos veces y a la tercera me separé de él. Por muy a gusto que estuviese con él, sabía que mis padres me esperaban y que de un momento a otro saldrían para ver por qué demoraba.

- Debo irme Harry- él me abrazó.

- Lo sé, pero no quiero dejarte ir- solté una risita.

- No quiero irme, pero debo hacerlo. Nos vemos mañana- me separé de él y le di un último beso.

Bajé del auto, y prácticamente corrí hasta llegar a la puerta de mi casa, sólo me giré a verlo cuando estaba a punto de abrir, me despedí de él con la mano, el hizo el mismo gesto y arrancó. Entré a casa, saludé a mis padres, quienes no pasaron por alto mi estado de ánimo, pero nada dijeron, sólo me sonrieron y me dejaron ir a mi habitación casi de inmediato. Subí las escaleras y apenas entré a mi cuarto, cerré la puerta tras de mí y me lancé a la cama con una enorme sonrisa en el rostro, estaba realmente feliz, tanto, que ya me dolía un poco la cara.

Me levanté para entrar al baño y cambiarme mi pijama, cuando regresé, saqué mi celular para programar la alarma, tenía una alerta de mensaje, era de Harry.

"Sueña conmigo, que yo soñaré contigo.

Te veo en mis sueños. Te quiero Harry"

Claro que soñaría con él, no había necesidad de pedirlo.


N/A:

Volví con otro capítulo mucho más pronto de lo que pensaba y más largo también (no pueden qujarse), pero por ahí me pidieron el punto de vista de Hermione y la inspiración llegó y no pude evitar ponerme a escribir.

El capítulo es netamente Harry y Hermione, sé que está medio cursi, pero me encantó escribirlo, algunas partes las saqué de mi propia experiencia, así que créanme que cosas así pasan, me refiero a la parte de la confesión en el auto. ¿Linda no?

¿Qué opinan del sueño de Hermione? Apuesto que en un principio creyeron que en realidad estaba pasando… los sueños se hacen realidad a veces, este puede ser el caso.

En este capítulo la clase, fue corta, pero estoy algo cansada como para concentrarme en hacerlo encajar, además lo que queda de acentuación es mejor que lo explique aparte para no confundirlos. En el próximo capítulo veremos acentuación en palabras compuestas, en monosílabos, la diferenciación entre porque, por que, porqué y por qué y por último, para terminar con la acentuación, veremos el uso de la tilde en diferentes funciones gramaticales. Después de esto, planeo continuar con las conjugaciones verbales.

Bueno, espero sus comentarios y que hayan disfrutado este regalito desde el punto de vista de Hermione, pues planeaba hacerlo todo desde el punto de Harry, pero no me pareció mala idea dejar que vean un poco lo que pasa con ella.

Besos a todos y gracias por leer.

PD: A quienes comentan sin tener cuenta en fanfiction, les rogaría me dejasen un correo para responderles o de lo contrario, les responderé en otro review, así que estén atentos.

JaNnYtA