Disclaimer: Creo que realmente no es necesario hacer esto, pero de todas formas lo hago. Ustedes ya saben que los personajes no son de mi invención, si así fuera, no estaría acá escribiendo nuevas historias para dejar a mi pareja favorita unida.

Summary: "Harry es el chico nuevo en el Colegio Hogwarts, no es un alumno brillante, pero le gusta mantener un buen promedio. Pero, ¿qué ocurre si tiene un profesor que no perdona sus faltas ortográficas? Fácil, tu mamá te consigue un tutor, o en este caso, tutora. ¿Qué tan malo puede ser?"

Capítulo 12:Después de la tormenta… viene la calma.

El despertar en casa de Harry fue algo sencillo, lo complicado había sido dormirme, pues me sentía mal por todo lo que le había dicho durante la noche, pero ¿Qué más podría decirle? De alguna forma tenía que hacerle entender que estaba siendo demasiado cerrado y que si no le daba una oportunidad a Lily, eso indicaba que seguramente nosotros también estábamos en un error. Nos conocemos apenas de hace una semana y somos novios desde hace 3 días, lo que sentimos debiese ser aliciente suficiente para creer que sí es posible querer a alguien en tan poco tiempo o al menos, sentir una conexión especial, como nos ocurrió a nosotros.

Durante la noche estuve tentada a ir a su habitación, hablar con él y olvidarme de todo, necesitaba darle las buenas noches, porque desde que nos conocemos acostumbramos despedirnos antes de dormir, ya sea un mensaje o una llamada, pero ahora teniéndolo tan cerca la necesidad de besarlo y abrazarlo era mayor.

Anoche estaba intentando quedarme dormida, cuando el sonido mi celular me alertó de la llegada de un nuevo mensaje de texto, con curiosidad revisé y me encontré con un mensaje de Harry, mi corazón latió feliz al leer esas dos palabras; Te extraño; estuve realmente tentada a correr a su lado, pero la mirada de reproche que me dirigió Lily, me hizo volver a la realidad, debía ser firme y cumplir mis palabras.

- Respóndele, pero no vallas, él te quiere y de verdad eres especial para él, sólo dale tiempo- me animó la pequeña Lily que estaba tendida a mi lado.

Entonces, haciendo uso del consejo de mi cuñada, respondí de forma sencilla, pero dándole a entender que era recíproco. Un simple Yo también, viajó de mi celular al de él como respuesta, para nosotros eso era suficiente, ya al otro día, las cosas serían fáciles.

Como aún no tenía sueño me levanté de la cama y empecé a buscar en mi mochila, hasta que di con el álbum de Harry, me senté en la cama a mirar las fotos y Lily se ubicó a mi lado a acompañarme, de vez en cuando me comentaba cosas de las fotos y sobre todo de Harry, pasamos una entretenida noche que logró mejorar el estado de ánimo de Lily.

Cerca de las 4.30 de la mañana logré quedarme dormida, poco después de Lily. El pasar tiempo con ella me ayudó a conocerla un poco más y de paso conocer otro aspecto de Harry, el de hermano y la verdad es que es un gran hermano. A veces lamentaba ser hija única, pero entonces conocí a John, él se convirtió en algo parecido a un hermano para mí, pero con el paso del tiempo las cosas se prestaron a confusión, fue así como llegamos a ser novios y ahí perdimos nuestra amistad, porque nunca volvimos a ser los mismos, es sólo cosa de ver lo ocurrido ayer en el parque para comprobarlo. John jamás se había comportado de esa forma, no me explico tampoco que lo llevó a actuar así ¿Estaría celoso? O es que simplemente Harry no le cayó bien; y si hubiese estado celoso, ¿esos celos serían por Hermione su mejor amiga, casi hermana o por Hermione su ex novia? De cualquier forma, no estoy muy segura de querer conocer la respuesta porque sé que de alguna forma me traería problemas con Harry por lo de ayer, pues John se comportó de forma bastante inmadura, contrario a Harry, quien me sorprendió con su actitud tan adulta, bueno, casi, sólo hasta que golpeó a John, pero creo que en el fondo John se merecía aquel golpe.

Alrededor de las 11 de la mañana del día sábado abrí los ojos en la casa de los Potter, había dormido extrañamente bien y relajada. Lily aún estaba dormida, así que decidí levantarme, darme una ducha, vestirme y preparar el desayuno para nosotras. Mis papás estaban citados al almuerzo a eso de la 1 de la tarde por lo que aún quedaba tiempo de sobra, de paso también quizás pudiese ayudar con la elaboración del almuerzo o mejor, hablar con Harry. Esta última idea fue la que más despertó mi interés, por lo que me apresuré en estar lista lo más rápido posible. Salí del cuarto de Lily y corrí la pequeña distancia que había hasta el cuarto de Harry, golpeé la puerta y esperé por una respuesta, al no recibirla decidí entrar, quizás aún estaba dormido y no me había escuchado, pero me sorprendí al no verlo en la cama, su cama estaba ya ordenada y no había rastro de mi novio por ningún lugar de la habitación.

- Harry no está- escuché la voz de James a mi espalda cuando salí de la habitación- se levantó temprano y salió, no dijo donde iba, pero dijo que llegaba a almorzar.

- ¿Iba solo?- le pregunté, pensando que quizás había ido a jugar con Ron.

- Sí, iba sólo. Creo que dijo algo sobre ir a comprar, pero no sé qué. ¿Qué tal pasaste la noche? ¿Lily ya despertó?

- Dormí muy bien, gracias- respondí luego de dejar de hacer conjeturas sobre el paradero de Harry- Lily aún está dormida, o al menos lo estaba cuando salí de la habitación.

- Dejemos que duerma un poco más entonces. Ven, vamos a la cocina, debes tener hambre- me invitó James a lo que yo lo seguí.

Lily despertó pasadas las 12 del día y mis padres llegaron poco tiempo después en compañía de Sirius y de los Lupin. Yo me distraje ayudando a poner la mesa, fue entonces cuando noté que me sobraba un puesto, saqué mentalmente la cuenta de las personas que almorzaríamos en la casa, empezando por los Potter que son 4, más Sirius hacen 5, mis padres y yo somos tres, ya llevamos 8 y finalmente están los Lupin, ellos son dos, por lo tanto somos 10, pero aún así, me sigue sobrando un juego de cubiertos, un par de platos y las copas.

- ¿Lily?- pregunté a mi suegra en la cocina- Me has pasado cubiertos para 11 personas, somos 10.

- No Hermione, está bien, somos 11. Harry ha invitado a alguien a almorzar- me dijo Lily algo distraída mientras revolvía una el contenido de una olla.

- ¿Harry invitó a alguien a almorzar?- pregunté más para mí que para Lily- ¿A quién?

- No sé Hermione, pero debe estar por llegar. ¿Mi pequeña Lily ya está lista?- me cambió de tema- Hermione, por favor ayuda a Lily a que se arregle, quiero que se vea preciosa hoy.

- Claro- dije saliendo de la cocina para ir a preparar el último lugar en la mesa para el invitado de Harry, que esperaba no fuese invitada y luego fui a dar a la pequeña Lily el recado de su madre y la ayudé a arreglarse.

Exactamente a la 1, se escuchó el auto de Harry estacionarse fuera de la casa, no es que yo estuviese pendiente de a qué hora llegaba, es sólo que ya reconozco el sonido.

Bajé las escaleras en compañía de Lily y esperamos la entrada de Harry sentadas junto a los adultos en el salón. La puerta se abrió dejando a ver a mi increíblemente guapo novio sonriéndome alegremente, para luego voltearse y hacer señas a alguien tras él. Harry entró a la casa y esperó un poco en la entrada a que entrara su invitado. Creo que mi mandíbula se desencajó un poco al ver de quien se trataba, jamás me imaginé que Christian pudiese ser el invitado de Harry, eso sólo quería decir una cosa: Harry sí creía que ellos merecen una oportunidad, por lo tanto, él sí considera que lo nuestro es importante y especial.

Sin que pudiese pensar en mis actos, me levanté del sillón en que estaba sentada y corrí hasta Harry y lo besé, sin importarme la presencia de mis padres o de los padres de Harry, ni mucho menos el hecho de que nunca nos habíamos besado frente a ellos, sólo me importaba que estaba besando a mi novio y que él me había demostrado que lo nuestro era especial y no sólo una atracción física, de ser así, creo que jamás hubiese tenido un gesto como este de traer a Christian, pues yo sé que él no le caía exactamente bien ayer.

- Te quiero- dijimos al unísono una vez nos separamos, lo que causó nuestras risas y también la de los demás presentes.

- Te dije Harry que estuvieses tranquilo, que ella no tendría problemas en aceptarte- por un momento no entendí a qué se refería mi papá, pero luego caí en cuenta que Harry había hablado con él el día anterior pidiendo autorización para salir conmigo, eso fue un gesto tierno de su parte.

- ¿Quién es tu amigo Harry?- preguntó Lily Evans, mirando alternativamente de su hija a Christian, quienes no dejaban de mirarse y ambos estaban sonrojados, todos en la habitación ya lo habían notado.

- Primero, Buenas tardes a todos- saludó Harry.

- Que bueno que recuerdas que también estábamos acá Harry, creí que sólo tenías ojos para Hermione y te habías olvidado del resto- bromeó Sirius.

- Sirius, tienes razón, yo sólo tengo ojos para Hermione- dijo Harry mirándome y sonriendo- pero no pude olvidarme de ustedes porque era imposible no sentir sus miradas encima, sobre todo la tuya- le devolvió Harry a su padrino- Bueno, él es Christian, un amigo del Colegio y compañero de Lily en Ravenclaw ¿No es así Lily?

Lily sólo asintió sonrojada a las palabras de su hermano, los demás nos limitamos a sonreír la timidez de la pequeña, misma que estaba siendo reflejada en Christian.

- Mucho gusto Christian, soy James Potter, y ella es mi esposa Lily, somos los padres de Lily y de Harry- se presentó James y señaló también a su esposa.

- El gusto es mío Sres. Potter- saludó Christian, quien luego se inclinó a saludar a los Lupin, a mis padres y a Sirius quienes siguieron con las respectivas presentaciones.

Mientras se presentaban, Harry me apartó y me guió a la cocina, cuando llegamos allá, me abrazó muy fuerte y luego me besó, me besó de aquella forma con la que tanto había soñado anoche, en realidad eso me hizo descubrir que no puedo estar demasiado lejos de él.

- Hermione, respecto a lo que me dijiste ayer, quiero que sepas que yo también te quiero mucho, que eres sumamente importante para mí, que las pocas horas que estuviste sin hablarme fueron un tormento, te comencé a extrañar apenas saliste de mi habitación y quise salir corriendo detrás de ti y decirte lo mucho que te quiero, pero sabía que no conseguiría convencerte del todo, sabía que necesitaba hacer algo para demostrarte que en realidad creo en lo nuestro y por eso decidí invitar a Christian, porque él es importante para mi hermana y creo que ambos se quieren de la misma forma en que nosotros nos queremos y que aunque mi hermana es aún una niña, a mis ojos, sé que está creciendo y ya es capaz de tomar sus propias decisiones, yo no me voy a oponer a que conozca más a Christian, mis padres no se oponen y yo tampoco debo hacerlo. Al invitarlo sabía que levantaría el animo de mi hermana y de paso también te demostraba a ti que sí creo en nosotros.

- Fue muy lindo lo que hiciste Harry- le dije conteniendo mis ganas de llorar- tus palabras y tu intención son preciosas. Yo también te extrañé, demasiado y estuve tentada a ir de vuelta a tu habitación, pero bien has dicho debía darte tiempo a pensar bien y lo has hecho perfecto, has alegrado a tu hermana y a mí también, te quiero Harry.

- También te quiero Hermione- y nos besamos de nuevo, un beso tierno y apasionado-Hermione, ¿te gustaría salir hoy durante la tarde, después del almuerzo?

- ¡Claro Harry! Me encantaría ¿Dónde iremos?

- Sorpresa cariño. Ahora vamos con los demás, debemos ir a comer antes que se nos haga tarde.

Luego nos reunimos con los demás en el salón, los adultos hablaban animadamente, mientras que Lily y Christian estaban en un rincón hablando entre ellos, ambos se veían felices, pero mantenían cierta distancia uno de otro por las continuas miradas que le daban tanto James como Sirius y Remus. Pero no eran miradas de control parental o algo así, no, los tres miraban a Lily con orgullo, como si recién ahora se diesen cuenta que ella era una señorita y ya no una niña.

Minutos después fuimos a comer, el almuerzo se llevó entre risas y bromas, escuchar las travesuras de los merodeadores en Hogwarts era una aventura en sí misma. Lo mejor de todo, fue ver la facilidad con la que Christian se adaptó, todos lo acogieron muy bien y él se veía cómodo y relajado junto a Lily. Harry y yo nos ganamos una que otra broma por parte de Sirius, pero en esta semana ya me he acostumbrado a eso.

Cuando la comida terminó, los adultos fueron al salón a tomarse un té, mientras que Lily y Christian salieron a pasear. Harry y yo, fuimos un rato a su habitación mientras él se daba una ducha. Cuando Harry estuvo listo, salimos.

Nos subimos al auto de Harry, yo no sabía hacia donde nos dirigíamos, pero reconocí la ruta como la del Centro, de vez en cuando pregunté a Harry la dirección de donde íbamos, pero él se negó a decirme, sólo me decía "Déjate sorprender". Al cabo de unos veinte minutos, llegamos al cine. Harry me explicó que esto era la primera parte de la tarde que tenía planeada para nosotros. Harry ya había comprado las entradas, por lo que sólo compramos palomitas, chocolates y bebidas y luego entramos a la sala de cine.

La película era una española, de nombre "Camino", era una historia hermosa de una niña que pese a sufrir una dolorosa enfermedad jamás perdió la fe en el amor ni en Dios. La película estaba basada en una historia real y no era más que la representación de un verdadero milagro. Quizás no era una película del todo romántica, pero fue perfecta, la película es maravillosa.

Cuando salimos del cine, eran ya pasadas las cinco de la tarde. Nos subimos de nuevo al auto y Harry siguió manejando sin decirme hacia donde íbamos. El camino que tomamos no supe reconocerlo, ahora anduvimos por cerca de media hora en carretera hasta llegar a una playa. Harry se estacionó, abrió mi puerta y luego sacó de la parte de atrás del auto una manta y una mochila, luego tomó mi mano y ambos caminamos hacia la playa.

Nos sentamos en la arena sobre la manta, de la mochila Harry sacó algunos vasos, bebidas, galletas, sándwich, chocolates y frutas. Su idea, era un picnic en la playa para ver la puesta de sol, por lo que nos quedamos disfrutando del hermoso paisaje hasta que la luz fue realmente escasa.

En el camino de vuelta a casa, me quedé dormida, por eso cuando me desperté ya estaba en mi cama, traté de levantarme pero un peso en mi cintura me lo impedía, los brazos de un dormido Harry me rodeaban, por lo que preferí seguir durmiendo para no despertarlo.

N/A:

Hola, sé que me tardé algo, pero les dije que estaba con escasez de inspiración. Espero les haya gustado, en lo personal a mí no, pero es mejor a no dejarles nada.

En este capítulo no hay clase porque hay que dejarlos descansar también, además no iba a meter una clase de ortografía en una cita, nada que ver ¿verdad?

Sobre la película que les nombro, CAMINO, véanla. Es una película hermosa, hasta ahora, de las personas que conozco que la han visto a sólo una no le ha gustado pero creo que fue porque no la entendió. De todas formas les cuento que es una película que muestra un lado de la Iglesia católica que es a veces algo difícil de entender y comprender, el Opus Dei, los milagros y sobre todo lo inquebrantable que es la fe, no importando fe en qué, sino que lo que importa es creer en algo y luchar por ello.

Ahora los dejo, espero estén todos muy bien, trataré de actualizar mis otras historias este fin de semana.

Cariños

JaNnYtA