Disclaimer: Creo que realmente no es necesario hacer esto, pero de todas formas lo hago. Ustedes ya saben que los personajes no son de mi invención, si así fuera, no estaría acá escribiendo nuevas historias para dejar a mi pareja favorita unida.

Summary: "Harry es el chico nuevo en el Colegio Hogwarts, no es un alumno brillante, pero le gusta mantener un buen promedio. Pero, ¿qué ocurre si tiene un profesor que no perdona sus faltas ortográficas? Fácil, tu mamá te consigue un tutor, o en este caso, tutora. ¿Qué tan malo puede ser?"

*Clase de hoy: Usos de c, z y s.

Capítulo 15: ¡Feliz San Valentín!

Me cuesta recordar la última vez que Harry y yo tuvimos tiempo para nosotros solos. Creo que fue para mi cumpleaños, de esota han pasado un par de meses, para ser más exactos, cuatro; lo que quiere decir que Harry y yo pronto cumpliremos cinco meses juntos y no hemos podido encontrar un poco de tiempo para estar juntos tranquilamente.

Como ya dije, la última vez que tuvimos tiempo para nosotros fue para mi cumpleaños, aquel cumpleaños que estoy segura jamás olvidaré, ¿cómo hacerlo si fue perfecto en todos los sentidos? Despertar el día de tu cumpleaños con la persona que en menos de un mes te ha robado el corazón es una experiencia mágica, aquel día cuando abrí mis ojos y lo vi junto a mi, mirándome y sonriéndome, me di cuenta que lo amaba y durante el resto del día, con cada pequeño detalle de él para hacer de mi cumpleaños un día especial, no podía evitar enamorarme más y más.

El saber que Harry se lleva bien con mis padres y amigos lo hace aún más fácil, cosa que no ocurría con John, pues a él no le gustaban mis amigas, aunque, era algo mutuo según me ido enterando de a poco. Compartir con Harry aquellos pequeños detalles que me han hecho feliz a lo largo de mis 17 años de vida, me han hecho darme cuenta que quizás he encontrado al hombre ideal, a mi media naranja, mi otra mitad, mi complemento. Obviamente tengo mis miedos, el año próximo ya no estaré en con él en el colegio y tendré una vida distinta, lejos de él. ¿Podremos superar los obstáculos? Harry opina que sí; sé que sonará tonto que nos estemos preocupando de aquello ahora, cuando faltan otros cinco meses para que acabe el periodo escolar, pero son miedos que tengo y no quiero que luego nos pille de sorpresa. Aún no sé a qué Universidad iré, tengo varias en mente y varias propuestas, pero no quiero alejarme de Harry ni de mis padres.

Siguiendo con mi inolvidable último cumpleaños, los detalles de Harry para conmigo fueron maravillosos, el que se consiguiera visitar el museo de Hagrid, quien, ahora sé, trabaja en Hogwarts desde hace un par de años y yo no me había enterado, puesto que él hace sólo un par de electivos para los de mi clase, electivos que obviamente yo no tomé ni tampoco pensé en hacerlo, esa es la justificación que me he dado para no haber notado a Hagrid antes en el colegio. Como decía, la visita al museo fue maravillosa, ver la puesta de sol en aquel mirador fue mágico y tan romántico, sentir a Harry a mi lado me hizo sentir completa, ya no había necesidad de nada más, con él, lo tenía todo y eso me asustaba, ¿sentiría él lo mismo? Mis dudas fueron contestadas un par de horas después, cuando ya habíamos regresado a casa con mi nueva mascota, Crookshanks, y nos habíamos encontrado con la fiesta sorpresa en la que estaban todos mis amigos y algunos otros compañeros y claro, también nuestra familia. Aquel día, Harry dijo que me ama, eso me hizo querer volar, de hecho, me sentía volar, me perdí en el mar esmeralda de sus ojos y vi el reflejo de su amor en ellos, el mismo amor que siento por él y se lo hice saber; desde aquel día, no deja de decirme día tras día que me ama más y más, no puedo culparlo. Me ocurre de igual manera.

Ahora estoy en un receso de clases, la biblioteca se ha vuelta uno de mis lugares habituales desde hace mucho tiempo, pero ahora veo a mi alrededor y veo que no soy la única. La sala de estudio está atiborrada de gente, signo inequívoco del período de exámenes.

Casi no tengo conciencia de la fecha en la que estamos, sé que afuera hace frío y está nevado, de lo demás no tengo idea. Hoy no he visto a Harry, ni ayer ni tampoco antes de ayer. Hemos estado estudiando y no podemos estar juntos por nuestros horarios y nuestros exámenes. Lo extraño tanto, hemos hablado por teléfono cada noche antes de dormir y cada mañana al despertar, pero no es lo mismo. ¿Me extrañará él de igual forma? La última vez que nos vimos, fue justamente aquí, en esta sala, para una de sus ya habituales clases de ortografía, aquel día fue casi tan especial como el día de mi cumpleaños.

Aquel sería el primer San Valentín que pasara con novio y tenía algo de nervios por ello, no sabía bien como comportarme con Harry, qué regalarle, qué decirle, en fin, tonteras que me preocupaban. Ese día Harry me llamó por la mañana, me dio los buenos días pero no hizo mención alguna de saber que ese día en especial era el día de los "enamorados", temí que lo hubiese olvidado, su voz al teléfono me sacó de mi pequeño estado de estupor y me recordó muy triste que aquel día no podríamos irnos juntos al colegio.

Luego de vestirme, bajé a desayunar y al encontrarme con mis papás, estos me dijeron que no desayunarían en casa pues tenían reservaciones para hacerlo en un hotel y pasar allá todo el día. Algo en mi interior se encogió y los envidié, ellos podrían pasar un mágico día de San Valentín y yo, por culpa de los exámenes, era posible que ni siquiera viera a mi novio y lo peor es que él parecía no tener conocimiento del día en que nos encontrábamos.

Mis papás me sugirieron que fuese a desayunar a "Las tres escobas", con Rosmerta, no me pareció una mala idea y eso hice. Cuando entré al local, quedé realmente sorprendida, por primera vez en años, no veía a nadie desayunando, el local de Rosmerta estaba siempre atiborrado de gente desde las 5 am hasta las 2 am, pero eso no fue lo único que me sorprendió, había sólo una única mesa preparada, para dos, pasteles, sándwich, café, té, leche, huevos entre otras cosas pude distinguir en la mesa y no seguí observando, porque en aquel preciso instante, apareció frente a mis ojos un enorme ramo de rosas rojas y blancas. Detrás del ramo distinguí la sonriente cara de Harry.

- ¡Feliz San Valentín, amor!- me susurró antes de unir sus labios con los míos.

-¡Oh Harry!- fue lo único que salió de mi boca producto de mis sollozos, por lo que atiné a abrazarlo fuertemente y él me dirigió hacia la mesa.

Desayunamos la mayor parte en silencio, en uno cómodo, no había necesidad de arruinarlo con palabras. En un determinado momento, cuando ya estaba siendo hora de ir a clases, Harry se puso de pie y se acercó a mi lado, tomó mis manos entre las suyas y acercó pausadamente su rostro al mío y antes de cerrar completamente la distancia, me miró a los ojos y me dijo nuevamente "Te Amo", haciendo que mi cuerpo temblara. Aquel beso fue uno de los mejores que me ha dado, lento, tierno, con un ligero sabor dulzón, también fue apasionado, haciéndome sentir la mujer más amada del mundo, cuando nos separamos, también le dije que lo amaba y le pedí que me acompañara al auto para entregarle así su regalo; había pensado mucho en qué regalarle, pero después de tanto pensarlo, me di cuenta que no debía pensarlo mucho y decidí ser tradicional: le compré un oso de peluche, de más o menos medio metro, con un gran corazón en el centro que decía "Harry, Hermione te ama", él lo agradeció con un gran abrazo, un beso y un te amo y luego me entregó su propio regalo, sacó de su bolsillo una rectangular caja de terciopelo, cuando la abrí sonreí, eran dos cadenas de oro, cada una con dos "H" entrelazadas como dije. Las saqué de la caja y las miré con detención, uno de los dijes tenía dos piedras brillantes de color esmeralda y el otro dije, tenía el mismo detalle pero en color dorado.

Harry tomó de entre mis manos el dije con las piedras esmeralda, se acomodó a mi espalda y lo colgó en mi cuello depositando un beso en el broche una vez que terminó, luego, yo entendiendo lo que significaba la otra cadena, repetí el gesto con él.

- Para que estés siempre conmigo, así como yo contigo- me dijo Harry tomando mis manos, le sonreí, supongo que parecía tonta por no tener palabras, pero era lo único coherente que podía hacer.

- Te amo Harry, gracias- le dije una vez recuperé mi cordura y también mi voz.

Luego de eso, nos fuimos juntos en mi auto al colegio, al parecer Lily lo había ido a dejar a "Las tres escobas" y mis padres me habían sugerido ir allá porque estaban coludidos con mi romántico y perfecto novio.

Y acá estaba yo ahora, en la biblioteca, esperando que acabara pronto el receso para dar mi último examen, de matemáticas, y luego poder encontrarme con Harry y aprovechar un fin de semana libre de exámenes y estudio. Tendríamos algunos días libres, por lo que había pensado en aprovechar uno de mis regalos de cumpleaños, más específicamente el regalo de papá, aquel par de días en Francia me vendrían muy bien para descansar y pasar tiempo con Harry, pues pensaba ir con él, pese a que a mis padres los asustó un poco la idea terminaron aceptando, a Harry aún no se lo comento, sólo espero que acepte ir, según Lily, su hijo no lo pensará dos veces antes de aceptar y que no debo tener dudas sobre eso y además, junto con mi madre, me volvieron a repetir la dichosa "charla" sobre responsabilidad sexual, les expliqué que con Harry no teníamos pensado dar aún ese paso y que no debían preocuparse por nada, ellas se miraron y movieron la cabeza murmurando a la vez algo que sonó como "Jóvenes inocentes", no les hice caso y me fui a hacer las reservas.

El sonido del timbre me indica que mi hora de receso terminado, arreglo mis cosas y salgo con destino a mi último examen, en el trayecto me encuentro con Ron, que se está despidiendo de Luna, últimamente ellos pasan mucho tiempo juntos, desde el día de mi cumpleaños que los veo conversar animadamente, se juntan a estudiar juntos, pues me parece que Ron está ayudando a Luna con algunas áreas y ella hace lo mismo con él, la verdad es que hacen una bonita y tierna pareja, pero Ron está pronto a salir del colegio y a Luna aún le queda bastante. Un poco más allá, están Lily, Christian y Sara, Sara es la novia de Christian, están saliendo hace un mes y a Lily no le molesta, de hecho ella misma los presentó, cuando le pregunté por ello me dijo que Christian era sólo un buen amigo y que si algún día eran algo más ella estaría feliz, pero que aún no era aquel momento, ella no estaba lista para un novio ni tampoco estaba segura de lo que sentía por Christian. Me pareció una postura muy madura y loable y más aún que siga siendo amiga con ellos dos y que no se note tensión alguna.

Cuando llegué a la puerta de la biblioteca, Ron me alcanzó y caminamos juntos hacia nuestro salón, nos encontramos con Neville y Ginny que salían en aquel momento de uno de los salones, ellos iban de la mano, ahora los hermanos Weasley habían aceptado al tímido Neville en la familia y no tenían reparos en que saliera con la única fémina pelirroja del grupo de hermanos.

- Hola chicos- saludó Ron- ¿Qué tal les ha ido el examen?

- Pues no muy bien- añadió Neville- Snape tuvo su ganchuda nariz metida en mi prueba casi toda la hora y no podía concentrarme.

- ¿Y Harry?- pregunté preocupada, él estaba muy nervioso por este examen, para él este era el más difícil y por eso entendía perfectamente que no nos viéramos estos días.

- Aún está adentro- la voz de Ginny me alarmó, ella al parecer lo notó- tranquila Hermione, él se veía tranquilo y seguro, sólo está revisando algunos ítemes. Ahora será mejor que vallan a dar su examen o los reprobarán por llegar tarde.

Nos despedimos rápidamente y llegamos al salón del examen. La profesora McGonagall aún no llegaba al salón por lo que me dispuse a arreglar mis cosas y tenerlas listas para que al acabar el examen pudiese salir rápidamente. Abrí mi bolso y saqué sólo un lápiz, sacapuntas, una goma y una hoja de papel extra. Cuando saqué la hoja, me encontré con el último resumen de ortografía que le entregué a Harry.

"Uso de la "C"

Regla 1:Se usa la "c" en las terminaciones "ancia" y "encia ". Excepciones: ansia (deseo) y Hortensia. Ej.; La elegancia en el vestir era clásica

Regla 2:Se escriben con "c" las formas de los verbos que terminan en "ceder", "cender", "cer", "cibir", "cir" y "citar" si no proceden de raíces que tengan "s". Excepciones: ser, coser, toser y asir. Ej.; Pereció en un accidente de montaña.

Regla 3: Se usa la "c" en las terminaciones "cia", "cio", "cie". Excepciones: Asia, Rusia, gimnasia, anestesia, idiosincrasia, iglesia, magnesia, alisio, controversia, autopsia. Ej.; Propio es de necios no hacer caso.

Regla 4: Se usa la "c"en las terminaciones "ción "y "cción ". Excepciones: pasión, ocasión, persuasión, invasión, evasión. Ej.; Tu reacción es inoportuna.

Regla 5: Se usa la "c" en las terminaciones del plural de las voces, cuyo singular termine en "z". Ej.; El burro se defiende dando coces y mordiscos.

Regla 6:Se usa la "c" en los verbos terminados en "zar", que cambian la letra "z" por la "c" antes de la letra "e". Ej.; Ya comencé a estudiar en serio.

Regla 7: La mayoría de los verbos terminados en "ar" forman su derivado nominal con el sufijo "ción ".Ej.; Está de moda la incineración de los cadáveres.

Uso de la "Z"

Regla 1: Se escribe la "z" delante de la "a", "o" y "u ". Se exceptúan los siguientes términos que pudiéndose escribir con "C", llevan "Z": zigzag, ¡zis, zas!, zipizape, zeta, azima y algunos nombres de origen extranjero: Zenón, Ezequiel... Otros nombres, pueden escribirse en las dos formas: cinc y zinc, cedilla y zedilla, zebra y cebra, cenit y zenit. Ej.; Escarbó el suelo con su pezuña.

Regla 2: Se usa la "z" en las terminaciones "azo" y "aza" de los aumentativos. Ej.; El papá era un buenazo con sus hijos.

Regla 3: Se usa la "z" en los sufijos "izo", que significan "tendencia a ".Ej.; Compré una silla plegadiza

Regla 4: Se usa la "z" en la terminación "eza" de los nombres femeninos que expresando la cualidad en abstracto se han formado un adjetivo. Los femeninos concretos se forman con el sufijo "esa ".Ej.; La riqueza de Craso era enorme.

Regla 5: Se usa la "z" en las terminaciones "ez" y "zón" de los sustantivos femeninos y agudos. Ej.; La amaba con todo su corazón.

Regla 6: Se usa la "z" al final de los adjetivos que terminen en "az" y "oz", y algunos sustantivos terminados en "az" y "oz". Ej.; Su manera de hablar era muy vivaz.

Regla 7: Se usa la "z" en las terminaciones "zuelo", "zuela" cuando indican disminución o desprecio. Se exceptúa: "mocosuelo" Ej.; No es una mujer todavía, es una jovenzuela.

Uso de la "S"

Regla 1: Se escribe "s" en las terminaciones "oso, osa" de los adjetivos. Ej.; El perezoso siempre parece cansado.

Regla 2: Se usa la "s" en las terminaciones "ísimo, ísima, ésimo" de los adjetivos, y en la terminación "ismo" de adjetivos y nombres. Excepción: décimo, décima. Ej.; El tapiz que me regalaste es finísimo.

Regla 3: Se usa la "s" en las terminaciones "ense, sivo" de los adjetivos. Excepciones: vascuence, nocivo, lascivo. Ej.; El vascuence es una lengua muy antigua.

Regla 4: Se usa la "s" en las sílabas "des, dis, tras" y en las palabras que comienzan 4 "seg, sig". Excepciones: cegar, cigarro, cigüeña, cigarra, cigüeña. Ej.; Destrabó el nudo con suma facilidad.

Regla 5:Se usa la "s "en la terminación "sión "de muchos nombres que se han formado de verbos terminados en "der, dir, ter, tir", o cuando proceden de adjetivos terminados en "so, sivo, sible o sor". Ej.; La procesión por las calles fue muy solemne.

Regla 6:Se usa la "s" después de "n" y "b". Ej.; Esperaba que durase mucho tiempo.

Homófonos de la "C" y de la "S"

Consejo: parecer que se da; acto de aconsejar.

Concejo: Ayuntamiento.

Ej.; El concejo decidió pavimentar las calles.

Ej.; El niño no quiso aceptar el consejo y se fue.

Reciente: fresco, nuevo, acabado de suceder.

Resiente: de resentirse, enojarse, mostrar enojo.

Ej.; Fácilmente se resiente ante las burlas.

Ej.; La noticia de su boda es bien reciente.

Sepa: del verbo "saber".

Cepa: parte baja del árbol de la vid.

Ej.; Puede preguntar a quien lo sepa; yo no lo sé.

Ej.; La cepa se estaba pudriendo por la humedad.

Cima: cumbre, parte alta de un monte.

Sima: agujero profundo en la tierra.

Ej.; Los aventureros se aventuraron en la sima.

Ej.; Hillary y Tensig fueron los primeros en la cima del Everest.

Coser: unir con hilo dos cosas.

Cocer: hervir algún alimento.

Ej.; Quiero coser un desgarrón que me hice en el pantalón.

Ej.; Con un poco de fuego los frijoles no se van a cocer.

Peces: plural de pez.

Peses: de pesar.

Ej.; Al sacar la red habían caído muchos peces.

Ej.; Cuando te peses veremos si debes comer menos.

Homófonos de la "Z" y la "S"

Risa: acción de reír

Riza: acción de rizar, ondular.

Ej.; El fuerte viento riza las olas en el mar.

Ej.; El chiste que contó provocó la risa de todos.

Basar: poner bases, fundamentos.

Bazar: Mercado.

Ej.; En el bazar encontrarás lo que tú quieres.

Ej.; Para construir sólidamente hay que basarse bien.

Casar: unirse en matrimonio, juntar dos cosas.

Cazar: atrapar a un animal, perseguir a una persona.

Ej.; Después de veinte años de novios al fin se casaron.

Ej.; Los persiguieron mucho, pero al fin los cazaron.

Asar: poner al fuego un alimento.

Azar: casualidad, caso fortuito.

Ej.; Encontraron lo que buscaban por puro azar.

Ej.; Si quieres corner sabroso pon la carne a asar.

Abrasar: quemar.

Abrazar: ceñir, rodear.

Ej.; Jugando con fuego y sin cuidado el niño se abrasó.

Ej.; Loca de alegría la niña abrazó fuertemente a su papá.

Vos: pronombre personal, tú.

Voz: grito, palabra.

Ej.; De tanto hablar me quede sin voz.

Ej.; Vos sabés que esto no está nada bien."

Cuando terminé de ver el resumen, McGonagall ya había entrado al salón y estaba comenzando a repartir los exámenes, traté de mentalizarme, dejando atrás todo aquello que pudiese desconcentrarme y así solo centrarme en resolver los problemas matemáticos que la profesora ya había puesto frente a mí.

Una hora más tarde, entregué mi prueba bastante conforme con lo que había contestado, aunque tenía dudas con el ejercicio Nº 3, pero no quería preocuparme por ello, ansiaba salir y ver a Harry. Me despedí de la profesora deseándole un feliz descanso y salí casi corriendo del salón.

Una vez afuera, corrí hasta el estacionamiento, había quedado de encontrarme ahí con Harry, y tal y como él me lo había prometido, ahí estaba, apoyado en mi auto con una enorme sonrisa y sus brazos abiertos, avanzó hasta mí reduciendo así el espacio que nos separaba, yo ya no aguantaba más tiempo lejos de él, por lo que corrí más fuerte para disminuir rápidamente las distancias, cuando estuve cerca, tiré mis cosas y salté sobre él cual niña pequeña.

- ¿Me extrañaste?- me preguntó él sonriendo contra la piel de mi cuello ocasionándome cosquillas en la zona.

- Ni un poquito- le contesté sonriendo también.

- Se nota- me dijo con algo de sarcasmo.

- ¿Y tú? ¿Me extrañaste?

- Mucho- respondió besando dulcemente mis labios.

- También yo te extrañé mucho.

- No es lo que me acabas de decir hace un rato.

- No te lo he dicho, pero te lo he demostrado ¿Alguna duda de cuánto te extrañé?

- La verdad es que sí, tengo algunas dudas- me dijo riendo ligeramente.

- Pues tengo una idea para disipar estas dudas.

Y sin esperar respuesta alguna, me acerqué a sus labios y los mordí ligero, primero su labio inferior, luego el superior, después succioné pausadamente el inferior y me dispuse a profundizar el beso, él participó gustoso, un beso entre nosotros dos era como unir nuestras mentes y nuestros corazones en una misma melodía, haciéndolos subsistir en sincronía, distanciándonos de todo a nuestro alrededor, dejándonos solo a nosotros en nuestra propia burbuja de amor.

El beso hubiese seguido por varios minutos más, quizás por horas, pero la imperiosa necesidad de aire, nos obligó a separarnos y al hacerlo, escuchamos algunas risitas junto a nosotros, eran Lily, Luna, Christian, Sara y Ron que nos miraban risueños.

- Si no fuese porque necesitaban respirar, jamás hubiesen notado que estábamos aquí- habló Lily entre molesta y divertida.

- Lo sentimos- les dije- no los sentimos llegar.

- De eso ya nos dimos cuenta- añadió Ron levantando una ceja sugerentemente, haciendo que tanto Harry como yo nos sonrojáramos.

- ¿Están aquí hace mucho?- peguntó mi aún sonrojado novio.

- Desde hace unos cuantos minutos, creo que desde que Hermione entró corriendo al estacionamiento, tiró sus cosas y saltó en tus brazos. Creo que desde ahí que estamos aquí- aportó Luna a la conversación.

- Ah- fue la gran respuesta que salió de mis labios, estaba realmente avergonzada porque nuestros amigos habían presenciado nuestro pequeño arrebato de amor.

- ¿Les parece si vamos a almorzar? He hablado hace un rato a Las tres escobas y Rosmerta nos tiene reservada una mesa- dijo Harry cambiando el tema. Todos estuvieron de acuerdo salvo Sara que debía irse con su hermano. Nos despedimos de ella y nos acomodamos en nuestros autos, yo en el mío con Lily, Harry en el suyo con Christian de copiloto y Ron en el suyo con Luna como compañía.

Llegamos a Las tres escobas casi todos al mismo tiempo, nos estacionamos y entramos al local que como era costumbre, salvo para el último San Valentín, estaba repleto de gente, Rosmerta nos recibió y nos llevó hasta una mesa vacía, tomó nuestros pedidos y se marchó para regresar minutos más tarde con todo lo que habíamos ordenado.

El almuerzo pasó entre risas y lamentos por los exámenes, todos teníamos dudas con algunas respuestas, pero pese a ello esperábamos salir bien, Harry confesó haber estado nervioso antes de dar el examen de Snape, pero que luego se relajó al ver que conocía las respuestas, por lo que estaba seguro de aprobar.

Cuando terminamos de comer, nos despedimos de Rosmerta y salimos, una vez afuera, Ron y Luna se despidieron, como también Christian, a quien Harry iría a dejar a su casa antes de irse a la suya. Yo volvería a irme con Lily y en mi auto y me encontraría con Harry en la casa de los Potter y así proponerle el viaje a Francia, sólo espero que no me diga que no porque entonces tendré que cancelar las reservas y siendo sincera, también me haría sentir mal, pues me he hecho bastantes ilusiones con que tengamos este tiempo a solas.

Al llegar a casa de los Potter, saludé a mis suegros y Sirius, quien como casi todos los días estaba almorzando con ellos, también estaba Remus, Tonks y el pequeño Teddy, de tan sólo 3 meses y algunos días. Mientras esperaba a Harry me quedé jugando con Teddy, era un bebé precioso y muy tranquilo.

Teddy estaba quedándose dormido cuando Harry regresó y se sentó a mi lado dejando un beso en la frente de Teddy y luego otro en mi mejilla. Me abrazó por la cintura y nos quedamos ambos en silencio observando al bebé dormir.

Minutos más tarde, nos encontrábamos en el dormitorio de Harry, habíamos dejado antes a Teddy de vuelta con Tonks. Yo estaba bastante nerviosa de cómo sacar el tema del viaje, pero me armé de valor.

- ¿Harry?-pregunté con duda.

- Dime amor- me dijo separando su mirada de la pantalla del computador y mirándome a mí.

- ¿Qué planes tienes para estos días libres?

- Pasarlo contigo ¿Por qué?

- Pues… me preguntaba si…- dudé en cómo seguir- ¿recuerdas el regalo que me dio papá el día de mi cumpleaños?

- Sí, ¿qué hay con eso?- preguntó preocupado- ¿Te irás a Francia con tus papás y me dejarás sólo?

-¡No!- me apresuré a contestar para que dejase de creer eso- ¿Cómo crees Harry que me iría sin ti? Quiero que tu vallas conmigo a Francia, sólo tú y yo ¿Aceptas?

- Por supuesto que sí Hermione, me encantaría, pero sólo si me prometes ir conmigo por unos días a donde tengo pensado.

- ¿Dónde Harry?

- Es una sorpresa Hermione, pero dime ¿irás conmigo?

- Iría contigo a cualquier parte Harry, no lo dudes- y luego, él se acercó a besarme, nos quedamos un rato más así en la habitación y luego salimos a dar el aviso de nuestro viaje. Ambos agradecíamos la confianza que nos daban nuestros padres, lo que nos motivaba a ser aún más responsables en cuanto a las decisiones que tomábamos pues no queríamos defraudarlos.

Cuando llegamos al salón, estaban los Potter y los Lupin conversando en susurros, no había señal de Sirius, seguramente ya se había ido. Al vernos los adultos, dejaron de susurrar y nos miraron como si nada.

- Mamá, papá - empezó Harry.

- Lo sabemos hijo- interrumpió Lily- sabemos que irás por unos días a Francia con Hermione. Confiamos en ustedes, así que no tenemos problemas en que vallan solos ¿No es así James?

- Por supuesto, no hay problema hijo, saben que frente a cualquier cosa estaremos pendientes, así que no duden en llamar y como dice Lily, confiamos en ustedes, sé que serán responsables.

No pude evitarlo, me sonrojé entendiendo el segundo sentido de aquella advertencia, Harry y yo aún no estábamos dispuestos a seguir ese paso, entiendo que nuestros padres se preocupen, pero que toquen el tema con tanta frecuencia, asusta.

- ¿Cuándo parten a Francia?- preguntó Tonks, que sostenía el pequeño Teddy entre sus brazos.

- El domingo- respondió Harry. Tonks y Remus se miraron, luego miraron a James y a Lily y por último, nos miraron a Harry y a mí.

- Chicos- empezó Remus en un tono serio que jamás le había escuchado- ¿podemos hablar con ustedes?

Debo confesarlo, el tono serio de su voz no me afectó tanto como la pregunta en sí mezclada con ese tono. Esto no presagia nada bueno ¿o sí?

N/A: Hola! ¿Me extrañaron? Supongo que sí, sé que esperaban el capítulo para el viernes pasado, pero he tenido algunas cosas personales que hacer y eso me ha tenido ocupada, pero ya ven, acá estoy, dejándoles este capítulo, largo como hace tiempo no hacía, aunque he escrito otros más largos claro.

Espero que este les gustara. En el próximo cap sabrán de qué quiere hablar Remus con ellos, también verán el viaje de Harry y Hermione y mmm… quizás alguna sorpresita, estoy considerando en si agregar o no un lemmon en el próximo capítulo, en este cap traté de introducir las dudas de Hermione frente a esto y el por qué considera que aún no es tiempo, pero ya saben, la mayoría de ustedes son jóvenes, tienen hormonas y saben como estas funcionan, así que pido la opinión frente a esto, ¿creen que nuestra pareja está lista para pasar al siguiente nivel en su relación?

Saludos a Erick, ¡Bienvenido a este fic!, espero te pases por mis otras historias y espero te gusten tanto como esta. Y respondiendo a tu pregunta sobre el museo, pues sí existe, pero sólo la mitad, jeje. Tiene todo lo que describo, salvo el mini zoo y el jardín, lo demás está todo, incluido el laberinto con un mirador que tiene vista a la bahía. Este Museo está ubicado en Chile, en Concepción, si alguien quiere más datos, me lo consulta por mp.

Esperaré sus comentarios… ah, también aviso que creo que a esta historia sólo le quedan unos cuantos capítulos más, así como también a Siempre Unidos, por motivos personales debo terminar mis historias pronto, pues no sé con seguridad si podré continuar publicando en la página, pero antes de desaparecer, pretendo terminar mis historias, así que no se alarmen.

¿Pueden creer que ya llevo más de 100 hojas escritas para esta historia? Para ser más específico, 113 páginas de Word, tamaño carta, escritas en Time New Roman Nº 12 con interlineado simple. ¡Tanto detalle, por Dios!, pero es que me da no sé que ver todo lo que he escrito y saber que pronto debo terminarlo y que quizás no vuelva más por acá me da pena y nostalgia, si es que me llego a ir de acá créanme que los extrañaré, me gusta saber que hay personas que disfrutan con mis locuras y saber que les gusta lo que escribo es una gratificación mayor que cualquier pago en dinero.

Muchas gracias por seguirme hasta acá y en mis otras historias también, muchos besos y abrazos a todos, espero sus comentarios.

Cariños

JaNnYtA