Disclaimer: Creo que realmente no es necesario hacer esto, pero de todas formas lo hago. Ustedes ya saben que los personajes no son de mi invención, si así fuera, no estaría acá escribiendo nuevas historias para dejar a mi pareja favorita unida.

Summary: "Harry es el chico nuevo en el Colegio Hogwarts, no es un alumno brillante, pero le gusta mantener un buen promedio. Pero, ¿qué ocurre si tiene un profesor que no perdona sus faltas ortográficas? Fácil, tu mamá te consigue un tutor, o en este caso, tutora. ¿Qué tan malo puede ser?"

Capítulo 19: Henamorados.

Llegué a Londres alrededor del medio día, cuando llegué a casa mis papás aún estaban en el trabajo, por lo que llamé a Ginny para que nos reuniéramos durante la tarde y ponernos al día sobre nuestras vidas. Ella dijo que se desocuparía alrededor de las siete de la tarde y que pasaría por mí para ir a comer.

El resto de la tarde lo dediqué a desempacar y ordenar un poco mi antiguo cuarto, los recuerdos comenzaron a invadirme a penas puse un pie en la habitación. Traté de mantenerlos la mayor parte del tiempo, pero cada rincón de esta habitación traía un recuerdo de Harry y el corazón me dolía, sentía que lo estaba traicionando, que yo era una mala persona por lo que pensaba hacer, pero él fue quien me dejó, se supone que yo debía seguir con mi vida y eso es lo que quería hacer, pero mi corazón se negaba a dejar ir la esperanza de volver a sus brazos, de sentir su cuerpo junto al mío, sus labios besando mi cuello o simplemente sentir su voz diciendo mi nombre.

Un recuerdo en particular cruzó por mi cabeza al recoger uno de mis antiguos libros, "Manual de Ortografía Española" citaba el título.

"- Mucho gusto Hermione, soy Harry- él tomó mi mano y la besó en el dorso, sonreí con timidez y sorprendida por su galantería mientras ingresaba a la casa y él cerraba la puerta.

- Creo que ese libro es mío- le dije al notar mis iniciales en el libro que sostenía en su mano izquierda.

- ¿Cómo lo sabes?- preguntó con curiosidad - ¿quizás es mío o lo pude haber pedido en la biblioteca?

- Es una opción- respondí- pero dudo que tiendas a marcar tus libros con el nombre de otra persona- le sonreí. Y él me miró confundido.

Miró el libro aún confuso y se fijó en la contraportada donde estaba escrito con mi caligrafía las iniciales H.J.G.

- ¿Hermione "J" Granger?- preguntó, remarcando la "J"; para, supuse, saber mi segundo nombre.

- Hermione Jane Granger- le respondí sonriendo a lo que obtuve una similar respuesta de su parte.

- Compartimos las mismas iniciales- me dio sorprendiéndome por ello. Lo miré a los ojos tratando de adivinar a qué se refería. Sus verdes ojos me devolvieron la mirada expectantes, tratando de transmitir la respuesta, "Harry Potter", ese era su nombre, supuse entonces, que su segundo nombre debiese ser con "J", de esa forma sus iniciales serían "H.J", como yo. Supuse que sería James como su padre, pero no estaba segura.

- ¿No me dirás cuál es tu segundo nombre Harry?- le pregunté enfocando nuevamente la atención en sus ojos sin dejar atrás mi sonrisa, él tampoco dejaba de sonreír y me encantaba aquello.

- James, mi nombre es Harry James- me respondió- ¿Ves? Compartimos el H.J.- sentí que quiso decir algo más, no supe qué, pero el conocimiento de sus iniciales, disparó en mi mente un curioso pensamiento. Sus iniciales son "H.J.P" y las mías "H.J.G"; y si, por cosas del destino, algún día nos casamos, mi apellido sería también Potter y mis iniciales también serían "H.J.P"

- Curioso- solté de repente, sin poder evitar soltar también una carcajada.

- ¿Qué es lo curioso, Hermione?- preguntó mi mamá que en esos momentos entraba al salón con mi papá, los padres de Harry, un hombre que supuse debía ser Sirius y la hermana pequeña de Harry. Todos nos miraban con curiosidad, supongo que trataban de averiguar lo que hablábamos, pero sinceramente, era una conversación casi sin sentido.

- Nada mamá- respondí tratando de calmar mi voz, pero creo que mi evidente sonrojo desmentía mis palabras - es sólo que algo curioso se me ha ocurrido, pero es una tontera, nada de qué preocuparse."

Esa fue mi primera conversación con Harry. Y el primer pensamiento que tuve sobre él, era algo que definidamente ya no se cumpliría. En cuatro meses dejaría atrás mi apellido, pero no sería para reemplazarlo con Potter, si no por Hunter. Ni siquiera se oía bien. "Hermione Jane Hunter". "H.J.H".

Las lágrimas comenzaron a salir sin permiso de mis ojos, las dejé salir, necesitaba llorar y dejar todo atrás. No sé cuánto tiempo pasó, pero el sonido de mi teléfono me devolvió a la realidad. Era Ginny.

- Alo- respondí con la voz algo ronca.

- ¿Hermione? ¿Estás bien?- preguntó mi amiga- te oigo rara.

- No es nada, estaba dormida- le mentí. Me fijé en la hora que marcaba el despertador de mi habitación, pronto serían las siete y Giny pasaría por mí- ¿Ya vienes?

- Por eso te llamaba-me dijo, su voz se notaba extraña, nerviosa- Neville me ha llamado, quiere que cenemos juntos. Dice que es importante. ¿Te parece si nos vemos más tarde? Podríamos reunirnos en el local de Sirius, le hablé hace un rato para reservar una mesa para nosotras, dijo que estará encantado de recibirnos y que tiene muchas ganas de verte. ¿Qué me dices?

-¿El local de Sirius?-pregunté.

- Sí, ¿no sabías? Lo abrió hace poco, es un local precioso. Tiene un bar, una discoteque y un área de juegos. Te encantará. Sirius ha dicho que tendrá una mesa esperando por nosotras. Nos juntamos allá ¿está bien?

- Está bien- respondí- será bueno ver a Sirius.

Ginny me dio los datos para llegar sin problemas al local, debía reunirme con ella a las diez, pero yo decidí que iría un poco antes y hablar con Sirius, extrañaba sus bromas y casi tanto como extrañaba a su ahijado.

Antes de salir, me dediqué a preparar la cena para cuando llegarán mis papás, ya mañana les daría la noticia que me había traído de regreso a Londres. Comí rápidamente, luego subí a darme un baño y a vestirme para salir, me tomé mi tiempo en arreglarme, tenía un buen presentimiento sobre esta noche y algo me decía que debía verme bien.

Tomé las, ya empolvadas, llaves de mi abandonado auto. Recogí el papel en que había anotado la dirección que me había dado Ginny y salí. Durante el tiempo que me tomó llegar al local, me dediqué a escuchar música y a cantar a todo volumen. Ese buen presentimiento seguía presente cuando estacioné fuera del local.

Una larga fila esperaba en la puerta, recordé que Ginny me había dicho que teníamos reservación por lo que caminé hasta llegar al guardia que estaba en la entrada, le di mi nombre y me dejó entrar con un leve asentimiento de cabeza y un escueto "Adelante señorita".

Apenas entré, noté el familiar estilo de Sirius aquí, podías sentirte inmediatamente cómodo y notabas que las personas presentes también notaban la comodidad, pese a que había personas de distintos estilos y edades. Busqué con la mirada a Sirius, no lo pude encontrar y entonces me acerqué al bar, lo esperaría ahí mientras me tomaba una cerveza o quizás Ginny llegaba antes.

Me senté en la barra y esperé a que el barman me atendiera, me saludó cortésmente y me entregó la carta de tragos.

- Sólo una cerveza por ahora- le dije sin tomar en cuenta la carta.

- Que sean dos- dijo una voz a mi lado, una voz que conocía demasiado bien.

- Harry- lo miré- no sabía que estarías acá.

Ahora todo calzaba en mi cabeza. El nerviosismo de Ginny al llamar, su repentino cambio de planes y la disposición de Sirius a verme hoy mismo.

- Tampoco esperaba verte acá- dijo Harry- es una sorpresa agradable. ¿Has venido sola?

- Sí, estoy esperando a Ginny, pero no creo que venga- dije lo último en voz más baja- y tú, Harry ¿Has venido con alguien?

- Sí- mi corazón se encogió de dolor- vine con Sirius.

- ¿Dónde está él?- pregunté interesada en saber donde estaba ese conspirador y también aliviada de saber que él era el acompañante de Harry esta noche.

- No lo sé, ha ido a hacer algunas cosas a su oficina-dijo desviando su mirada un momento y luego regresó su mirada a mis ojos. Sentí aquella conexión de siempre, como si con sólo mirarnos fuese suficiente para saber lo que el otro pensaba, lo que sentía.

- He estado bien- respondí a su no formulada pregunta- Me ha ido bien también. Este fue mi último semestre en la Universidad y he recibido varias ofertas de trabajo.

- ¿Te quedarás en Estados Unidos?- preguntó.

- No lo sé- respondí con sinceridad. El verlo aquí, el tenerlo a mi lado, sólo me hacía dudar aún más de mis decisiones. Ya no sabía por qué había aceptado la oferta de matrimonio de Jhon.

Jhon y yo apenas llevamos seis meses de relación y nunca me he sentido con él de la forma en que me sentí con Harry, sé que no puedo comparar ambas relaciones, porque sigo enamorada de Harry y eso puede comprobarse en que nunca he tenido relaciones con Jhon, pese a su insistencia de algunas veces.

Creo, que sólo dije que sí a su propuesta, para decir adiós definitivamente a Harry, para asimilar el hecho de que ya no estaríamos juntos. Pero, tenerlo aquí, llenaba mi corazón de la idea de estar juntos otra vez y esta vez para siempre. ¿Sería este el buen presentimiento que me acompañó durante mi camino hasta aquí?

- Yo he venido a quedarme- soltó Harry, sacándome de mis pensamientos- he renunciado a mi trabajo en Australia, he encontrado unas cuantas propuestas acá en Londres y Sirius acaba de ofrecerme una sociedad en este club.

- Felicidades-dije sinceramente y me acerqué a abrazarlo.

Sentir su cuerpo así, apretado al mío. Sentir su olor tan cerca, tan real. Sus manos acariciando mi espalda. Su aliento en mi cuello, sus labios en mi mejilla. Su cercanía en sí. Todo eso. Alborotó mis sentidos, mis pensamientos y sin poder evitarlo, lo besé.

Él respondió al beso, se sintió como siempre, como si el tiempo no hubiese pasado entre nosotros, como si este fuese el primer beso que compartíamos y que anunciara para nosotros una vida larga y feliz, siempre que permaneciéramos juntos. Sus labios se separaron de los míos y dejó un camino de besos por mi rostro y finalizó nuevamente en mis labios. Luego unió nuestras frentes, mis ojos permanecían cerrados, mi respiración entrecortada, me permití disfrutar del momento.

- Te amo Hermione, nunca dejé de hacerlo.

Sus palabras me sorprendieron. Si nunca dejó de amarme entonces, ¿por qué terminó conmigo?

- Tú fuiste quien terminó todo, Harry. Si nunca dejaste de amarme ¿por qué lo hiciste?- me separé de él, pero él volvió a sujetar mis manos y obligarme a que lo viera.

- Es mi culpa, lo sé y me he arrepentido cada uno de los días que he pasado sin ti, pero era necesario.

- ¿Necesario?-levanté la voz enojada- ¿Era necesario hacerme sufrir?

- No es eso, Hermione. Ven conmigo y te explico.

Me arrastró de la mano hacia las escaleras y llegamos a lo que supuse sería el área de juegos. En una esquina pude distinguir a Sirius que jugaba pool junto a otras personas que no reconocí. Harry me llevó hasta unos sillones que estaban apartados de los demás y cerró unas cortinas que rodeaban los sillones dándonos así algo de privacidad.

Entonces, comenzó su relato de por qué terminó conmigo. En un principio no supe a que se refería, él hablaba de una conversación que oyó en su casa, en la que yo decía estar estresada, aburrida de todo. Que yo estaba harta de de tener mi cabeza en mis estudios, en mi familia y en un noviazgo a distancia.

Recordé esa conversación. Fue en la fiesta de graduación de Harry.

"Estaba en la cocina hablando con mamá y Lily. Hablamos de todo un poco y el saber que tendría que partir al día siguiente y dejar a mi familia y amigos en Londres y yo regresar a Estados Unidos sola y enfrascarme en mis estudios, me deprimió. Comencé a sollozar llamando la atención de las mujeres presentes.

- ¿Qué ocurre, cariño?- preguntó mamá.

- No es nada mamá, tranquila- contesté entre hipidos.

- Ponerse a llorar sin motivo, no me parece nada- apuntó mi suegra- Cuéntanos, cariño. ¿Qué ocurre? ¿Harry te ha hecho algo? Si es así hablaré con él.

- Él no ha hecho nada Lily, es sólo que me siento estresada. Estoy viviendo dos vidas. Una en la Universidad y otra aquí, con ustedes, con Harry. Sólo desearía que todo esto acabe pronto, que vuelva a ser yo misma, la Hermione con sólo una vida. Teniéndolo todo cerca. No teniendo que extrañar a nadie y pudiendo concentrarme en mis otras cosas. Que no me pase que cuando estoy leyendo, estudiando o en medio de alguna clase me ponga a pensar "¿Qué estará haciendo, Harry? ¿Estará pensando en mí?". Y no sólo pienso en él, también pienso en ustedes, en papá, en James, en los amigos que dejé atrás. Y además, está el hecho de una clase que me complica, al parecer al profesor no le caigo bien sólo porque soy inglesa y debo esforzarme el triple que mis compañeros para aprobar y ni así, he logrado obtener buenas calificaciones.

- Hija- habló mamá con calma- es muy duro todo lo que estás pasando. Has dejado toda tu vida atrás para comenzar una nueva y te ha sido más difícil aún, porque no puedes desprenderte de tu pasado porque sigue siendo tu presente y será también tu futuro. Te acostumbrarás a todo esto, las vacaciones comenzarán pronto para ti. Harry estará contigo dentro de un par de semanas y verás que las cosas se arreglan poco a poco. Será sólo un año más, querida. Verás como de rápido pasa.

- Eso espero, mamá."

Después de eso seguimos conversando y cuando regresé con Harry, él se notaba distante. Cuando le pregunté que ocurría dijo que nada, que sólo estaba cansado.

Luego yo regresé a Harvard y él me siguió unas semanas después. Durante ese tiempo también lo sentí distinto, me observaba, se pasaba la mayor parte del tiempo diciéndome que me tranquilizara y me enfrascara en mis estudios, que no me preocupara por él, que él podría ocuparse de sí mismo. Que ya encontraríamos tiempo para ambos una vez regresáramos a Londres por las vacaciones. Y durante esas vacaciones, él terminó conmigo.

Se lo hice notar, su respuesta, me dio a entender que tenía razón. Yo aun estando de vacaciones, no dejé de preocuparme por mis estudios, seguía estando con la cabeza en distintas cosas, nunca podía estar completamente con él, porque siempre estaba pensando en algo que debía hacer o estar haciendo en la Universidad.

Entendí entonces sus motivos, quizás tontos, él debió haber hablado conmigo sobre esto. No haber terminado lo nuestro. Él terminó conmigo porque quería que yo dejase de pensar tanto en él, se sentía culpable de ocupar parte de mi tiempo, de desestabilizar mis horarios, sentía culpa por mi falta de atención en algunas clases, pero eso no era motivo suficiente.

- ¿Por qué no hablaste conmigo, Harry? Podría haber hecho algo para cambiar las cosas en ese tiempo. Ahora ya es tarde-dije recordando mi compromiso con Jhon.

- Si te lo hubiese dicho, nada hubiera cambiado, Hermione. Quizás durante un tiempo hubieses estado más relajada, pero luego hubieses vuelto a sentirte de igual forma. Quizás hubieses pedido tu traslado de regreso a Londres, pero estarías arrepentida de no haber cumplido tu sueño de egresar de Harvard. Yo no podía permitir aquello. Tenía que dejarte libre y por favor, no me digas que es tarde, Hermione. Quédate, quédate conmigo, Hermione. Te amo.

» Nunca he podido olvidarte, nunca ha habido nadie más que tú. Siempre esperé este momento. Tener la ocasión de verte, de hablarte. De contarte mis motivos cara a cara, necesito que me perdones. Que me digas que aún me amas y que estás dispuesta a pasar tus días conmigo, así como lo queríamos cuando estábamos juntos.

» Hermione- habló mientras limpiaba mis lagrimas y buscaba algo entre su pecho. Vi que sacó la cadena que colgaba de su cuello, aquella que tenía una "H" con dos brillantes dorados, similar a la que colgaba también de mi cuello, pero que tenía dos brillantes de color esmeralda. Sin embargo, no sólo la "H" colgaba de la cadena. Se arrodilló frente a mí, tomó mis manos y me miró a los ojos- sé que no es el momento ideal, que esto es inesperado, pero si no lo pregunto ahora, me arrepentiré. No importa tu respuesta, solo necesito decirlo.- Tragó saliva y tomó entre sus manos el 2º accesorio de la cadena- Compré esto poco antes de mi graduación, lo he llevado conmigo desde entonces, como un recordatorio de mi cobardía, pero ya no. Hermione, desde la primera vez que te vi, supe lo especial que serías para mí. La primera vez que vi tus ojos, me enamoré de ti. La primera vez que toqué tus manos, supe que quería pasar el resto de mis días contigo. La primera vez que toqué tus labios, el resto del mundo dejó de existir para mí, sólo éramos tú y yo. La primera vez que toqué tu cuerpo, la primera vez que nos entregamos el uno al otro, entendí que serías la única mujer en mi vida y que sólo tú, podrías ser la madre de mis hijos.

» Te amo, Hermione. Me harías entonces, el honor, de unir tu vida a la mía, de llevarme no sólo en tu pecho- tomó entonces la cadena que colgaba de mi cuello- sino también en tu mano- abrió su mano mostrando el anillo en ella- y llevándome también en tu corazón, siendo mi esposa. ¿Te casarías conmigo, Hermione?

Y en ese momento, cuando mi cerebro sólo procesaba sus palabras, cuando mis ojos sólo se dedicaban a mirar a ese ángel frente a mí y a soltar lagrima tras lagrima, fue que me dije "Olvídate todo. De Jhon y de ese compromiso, a él no me importará, Jhon entenderá, él en el fondo sabe tus motivos para estar con él, así como conoce tus verdaderos motivos de este viaje, él sabía que ibas a buscar a Harry, ahora, tendrá que entender que lo encontraste y que no planeas dejarlo ir. No otra vez".

- Sí, Harry. Sí quiero casarme contigo.

Él me besó, me besó fuerte y suave a la vez. Se separó de mí sólo para poner el anillo que había sacado de su cadena en mi mano. Mientras lo ponía, noté una inscripción en el interior. Lo detuve y saqué el anillo para leer. Harry entendió mis intenciones y sonrió.

- H&H. Por siempre henamorados- leí en voz alta y me reí- Harry, enamorado no es con H.

- Sí, Hermione. Sí lo es. Enamorado es con H, con nuestras "H".

N/A

Hola! Sé que tardé en dejarles este cap, pero he estado ocupada con cosas de la Universidad y he tenido que hacer algunos viajes que me han tenido lejos de Internet. Pero, ya ven… aquí está. Por fin. El último capítulo y espero de verdad que les guste, porque no saben cuánto me cuesta dejar ir esta historia.

Gracias a todos los que han estado conmigo desde el principio, a los que se han integrado en el camino, a los que apenas han llegado a esta historia, pero que la han sabido valorar.

Gracias por todos y cada uno de sus comentarios, todos fueron importantes, aunque a veces, me hayan molestado. Todos sus comentarios fueron constructivos y los supe apreciar.

Ahora… este era mi final desde el principio, pero… creo que conozco lo suficiente a mis lectores para saber que querrán un epílogo. ¿Lo quieren? Porque eso, no lo tengo escrito, pero podría inspirarme.

Bueno... besitos a todos y gracias otra vez.

Ya verán que cuando menos lo piensen, voy a regresar con otra historia.

Por ahora, gracias a todos los que me siguieron con Enamorado es con H. Los espero en otra historia.