2. Rumbo a… España

Era primera hora de la mañana cuando me desperté , quería seguir durmiendo, pero era difícil, ya que al mismo tiempo de estar sonando el despertador, mi móvil sonaba estridentemente y estaban llamando a la puerta del hotel en el que nos estábamos hospedando el grupo. Me desperecé y estiré mientras me levantaba de la cómoda cama. Cogí el teléfono, era Young Mi , una de mis amigas de la infancia con quien todavía me relacionaba. Mientras la voz de mi amiga sonaba por el auricular, abrí la puerta, era Key , uno de mis compañeros de música, le consideraba mi mejor amigo. En ese momento volvía tener el pelo rubio, como yo. Mientras terminaba de hablar con Young Mi , se sentó en el borde de la cama y miró su reloj de muñeca. Después de dos minutos colgué.

— ¿Cuándo cogemos el vuelo?

— Dentro de dos horas, a las once, asíque ve ultimando los preparativos, que dentro de nada , tenemos que estar allí.

— Ya lo sé - le dije. - ¿A ti te emociona - igual que a mí - saber cuanta gente encontraremos en España?

— Pues claro. Por lo que se vé , nuestra música y la de nuestro país , cada día se gana mas fans alrededor del mundo. Tenemos mucha fama , también por Latinoamérica e incluso en París y también adonde vamos. Aunque España no sea muy grande , tenemos muchas fans ilusionadas por dar un concierto por primera vez allí. Hace unos años, no podíamos imaginarnos que esto pudiese suceder algún día. Solo , los grupos coreanos iban a dar conciertos en Asia , pero , ahora mismo, muchos fans están pidiendo que vallamos a cantar allí…

Mientras Key seguía hablando su reloj empezó a sonar.

— Bueno, tengo que irme, creo que me quedan por terminar un par de cosas. Te veo dentro de veinte minutos abajo. Estate preparado que sino el vuelo se retrasará otra vez , como sucedió con Onew - me dijo sonriendo mientras se levantaba y se dirigía hacia la puerta. Salió dejándome solo en la habitación.

Me fui hacia el cuarto de baño, me desvestí y me metí en la ducha. Los nervios crecían a cada segundo. No sabía con que me iba a encontrar allí. Cuantas fans nos estarían esperando en el aeropuerto e incluso en el hotel donde nos íbamos a quedar. Iba a ser una semana muy movidita. De eso estaba seguro. Al ser mi naturaleza tan activa , esta deseando bailar y cantar como lo había echo desde pequeño. La música y el baile eran mi gran pasión. Y gracias a que la productora me había descubierto , había tenido la oportunidad de desarrollar mis facetas artísticas. No era por fardar , pero , me consideraban el que mejor bailaba del grupo. Después de salir , me sequé el pelo y llamé a mi madre.

Media hora después , nos dirigíamos en una gran furgoneta azul marino hacia Inchenon , uno de los aeropuertos de Corea del Sur. Habíamos dejado atrás Seúl. Cuando llegamos a las pistas, nos habían mandado por allí , ya que era imposible entrar de manera normal, porque había un innumerable numero de fans, apostadas en todas las partes del aeropuerto. Nos bajamos de la furgoneta, frente a nosotros estaba nuestro avión privado… con nuestras caras. Todavía me tenía que hacer a la idea de que era famoso. A pesar de que solo llevábamos cantando desde hace tres años, nuestra acogida por parte del - la mayoría - público femenino fue muy rápida y nuestro nombre empezó a sonar por todas las radios del país, también empezamos a presentar nuestras canciones en los miniconciertos que se daban en fin de semana.

Minho se acercó a mí, señalando a mis espaldas. Giré la cabeza, allí estaban , miles de fans coreanas con carteles con nuestras caras y palabras de animo hacia nuestro destino.

Mientras nos despedíamos de ellas con las manos, fuimos subiendo al avión.

Al sobrar ciertos asientos - ya que no eramos muchos los que íbamos; toda la maquinaria y demás personal de la productora había viajado semanas antes para dejarlo todo preparada; escogí sentarme un poco delante del ala derecha del avión, quería que me tocase la ventana. Para así poder apreciar España desde el aire.

Minho me llamó desde mi izquierda.

— ¡Taemin!

— ¿Sí? - le contesté sonriente.

— ¿Preparado?

— Nunca lo había estado tanto, amigo.

Oí una voz inconfundible a mi espalda, giré a la cabeza, para encontrarme con los ojos negro de Jonghyun, el vocalista principal de nuestro grupo.

— Rumbo a España