―Disculpad. He tenido un pequeño... inconveniente. Un asunto de extrema urgencia que atender. Y ahora vamos a comportarnos como adultos y a tratar este tema como merece, es decir, a olvidarlo y fingir que no ha pasado nunca para la comodidad de todos ―pide Austria de pronto, sentándose a la mesa aparentando tranquilidad pero sin mirarles y un poco incomodo. Suiza brinca hasta el techo al escucharlo.
―¡Österreich!―exclama recuperando la compostura―. Eh... que... gusto que has vuelto ―le dice nervioso.
―Ese es mi nombre, no me lo gastes ―suelta aparentemente desinteresado, mirando a la cocina―. ¿Dónde está Deustchland?
―Ha salido hace rato a buscar a Italien, asumo ―Suiza le busca la mirada. Austria ignora completamente la mirada de Suiza y mira a Hungría.
―Tú. Supongo que tienes bastante con eso ―le dice señalando la cámara.
―Supongo que me las apañaré ―responde ella sonriendo cínicamente. Suiza da un trago a su copita.
Austria se levanta, saca su cartera y de dentro, saca una tarjeta de memoria que le quitó a Prusia, se la muestra a Hungría.
―Tarjeta por tarjeta―ofrece. Hungría niega.
―La has censurado.
Suiza mira el cambio de reojo pensando en que él también tiene un poco en juego y preguntándose que hay en la otra tarjeta.
―Por supuesto ―Austria concede―. Y tú ya tienes otra copia de algunas de esas, es justo.
―Poroszországquerrá saber como la conseguí ―responde Hungría señalando la que le muestra Austria. Suiza levanta las cejas.
―¿Insinuas que Preußenno lo sabrá para entonces? ―pregunta Austria levantando las cejas. Suiza se tensa.
―¿Sabes, kedves? no te pasaría nada si fueras solo un poquito menos cínico ―suelta Hungría pasándole la tarjeta.
Suiza levanta las cejas... su tarjeta, ¡con sus fotos! Mira a Hungría atrás de Austria.
―Dankeschön―agradece Austria sonriendo y luego le da la de Prusia. Suiza se cruza de brazos e intenta hacerle señas a Hungría, le pone cara de "¡Hey! ¿Y mis fotos?" cuando ella le mira. Le muestra su teléfono y le sonríe.
Suiza asiente y luego mira a Austria.
―Eer... Österreich―empieza el rubio y todos nos preguntamos si a Suiza le pagan por hacer el idiota.
―¿Sí? ―pregunta el nombrado fríamente con los ojos cerrados. El rubio se pone de pie y trata de acercarse un poco a él.
―Hmmm... Yo... ―le mira con cara de circunstancias. Austria se tensa y se aparata un poco en la silla, mirándole fijamente por primera vez desde que ha bajado.
―Lo... siento. No pensé que... ―se sonroja OTRA vez. Si sera imbécil, por fin gana una y va a disculparse. Austria cierra los ojos.
―¿Schweiz, has oído en lo más mínimo lo que he dicho cuando he entrado? Afrontaremos este asunto fingiendo que no ha sucedido nunca. Esta es la última vez que lo repito, así que no sé de qué me hablas.
―Bien ―responde inseguro y luego vuelve a sentarse. Claro que ahora que ya sé los efectos... piensa sonriendo para si mismo. Austria lo mira fijamente.
―Ni siquiera sé como se te ha ocurrido... ―luego aparta la vista, se sonroja ligeramente y vuelve a plantearse cortar a Mariazell―. ¿Dónde está Deustchland? ―vuelve a preguntar, por que al parece esa es la pregunta comodín de la tarde. El mencionado vuelve a la sala con Italia.
―Oh... Österreich!Veo que has vuelto. ¿Todo en orden? ― pregunta Alemania mientras le sonríe con sorna.
―Ja,dankepor preocuparte, ha sido un pequeño incidente que estoy seguro no volverá a suceder, así que tal como les he dicho a Ungarny Schweiz, abordemos esto como adultos y evitemos mencionarlo en el futuro. Dankeschön―suelta Austria sin mirarle.
―Yo espero que vuelva a suceder, quizás te relaje ―Alemania se sienta a la mesa sonriendo. Suiza le sonríe a Alemania, sintiendo un repentino gran agrado por el hombre, Austria lo fulmina.
―Eso parece explicar perfectamente por que si Italien se relaja más entrará en coma ―responde Austria con acidez, tiene ganas de ir y que se lo coma la tierra. Empieza a tener la sensación de que todos le miran sonriéndose... Meingott.
Alemania levanta las cejas, mira hacia otro lado y carraspea. Suiza levanta las cejas también al verlo nervioso y luego le sonríe.
Austria le aguanta la mirada seriamente ¿qué demonios pretende ahora con esa sonrisilla? ¿Es que no ha tenido bastante? ¿qué más quiere? frunce el ceño, ahora es él quien le esta poniendo nervioso a él... Cosa increíblemente rara.
El helvético le sonríe y le cierra un ojo.
Austria se recuesta en la silla y se cruza de brazos como si Suiza no acabara de hacer eso.
Él se decepciona un poco de la reacción del moreno y se siente algo culpable. Quizás se ha pasado. Nervioso, se gira a Alemania y luego recuerda que no está siendo muy útil... así que se gira a Hungría.
―Ehm... ¿Alguien quiere más café? ―ofrece Hungría tratando de cambiar de tema y disipar la tensión.
―Yo quisiera un poco más, pero no te molestes Ungarn, me lo sirvo yo ―Alemania se levanta para servirse un poco―. ¿Alguien más?
―Para mi también, bitte―pide Austria.
―Yo no más, danke ―Suiza dice señalando con la mano, alejando la taza y mirando a Austria de reojo―. Eh... Österreich... ―le dice suavecito.
―¿Sí? ―pregunta Austria. Suiza acerca la mano y se la pone en el brazo, en un gesto que intenta ser muy neutral.
―¿Seguro que todo está bien?―pregunta amablemente de forma conciliadora. El moreno aparta el brazo poniéndose tenso.
―No sé de qué me hablas ―suelta duramente pero sin mirarle.
Suiza quita el brazo avergonzado mientras intenta averiguar cual seria la forma de escapar de aquí más rápidamente sin parecer realmente maleducado.
Alemania vuelve con el café y cada vez que vuelve el ambiente está más tenso.
―Dankeschön―agradece Austria cuando le sirve el café.
―Köszönöm―agradece Hungría también. Alemania se sienta a la mesa otra vez.
―B... bien... ―Suiza mira su reloj―. Creo que... ―separa la silla de la mesa―. Liechtenstein está sola en casa... ―explica mirando a Alemania―, quizás debería irme.
Italia, que esta dormido en la mesa, se recuesta sobre Alemania.
―Ah... Está bien ―Hungría se incomoda un poquito. Alemania algo turbado al ver a Italia acostado ahí.
―Eh... ¿Seguro, Schweiz? Es... pensé que te quedarías un poco más.
―Agradezco mucho todas tus atenciones, Deutschland―le extiende la mano―. Y una disculpa por llegar tan tarde...
Alemania mira a Austria y luego a Suiza. Y no olvidemos que Alemania no puede moverse porque tiene a Italia encima. Le extiende la mano a Suiza.
―Hablaremos pronto... perdona que no te acompañe a la puerta ―señala a Italia, avergonzado― Eh... Österreich, ¿puedes acompañar a Schweiz a la puerta, bitte? ―pide mirando a Austria, él mira a Alemania intensamente.
―Ungarn,bitteschön... ―pide nervioso aun mirando fijamente a Alemania.
―Ah... Ehm... Sí, claro... ―Hungría se levanta y le sonríe a Suiza. Él, exasperado, hace ojos en blanco.
―Danke,Deutschland.Ungarn,no te molestes ―En el fondo, muy muy en el fondo, esperaba que Austria le abriera la puerta... y que escuchara sus disculpas y... dioses, esto ha salido todo lo mal que podía salir. Con los nervios de punta, casi corriendo, se encamina a la puerta y hace un sobreesfuerzo por no azotarla. Sorprendentemente, esta vez, está mucho más enojado consigo mismo de lo que está con Austria.
Hungría igualmente sigue a Suiza, pero no le da tiempo ni a despedirle ni a nada. Austria mira a Alemania.
―¿Estás bien? ―le pregunta el rubio algo consternado, Austria lo valora un segundo.
―No, creo que no―contesta finalmente, aún incomodo. Alemania asiente con la cabeza, indicándole que puede hablar si lo requiere.
―Creo que... ―continua y se pone de pie cuando Hungría regresa. Alemania los mira a ambos de nuevo, como mira al tenis.
―Creo que... estaré al piano ―añade Austria saliendo del comedor.
―No entiendo nada ―declara Alemania bebiendo un poco de café, para Hungría―. ¿Tu sí?
―No... estoy segura―confiesa finalmente.
―¿Schweiz se enojó con Österriech? ¿Österreich se enojó con Schweiz? ―levanta las cejas.
―No lo sé muy bien... es... complejo ―Hungría se sienta y se toma su café mientras oyen el piano―. A juzgar por lo que Ausztriaestá tocando...
Alemania le pasa la mano por el pelo a Italia, evitando el rulo como siempre. Italia se acomoda mientras sigue haciendo vee~ vee~ vee~ a cada vez que respira.
―Hay algo extraño aquí. Creo que me he perdido de ciertas partes de la reunión ―reflexiona Alemania. Hungría le sonríe amablemente.
―¿Qué te has perdido?
―Tenía la idea de que ÖsterreichySchweizse odiaban un poco menos últimamente.
―En realidad todos teníamos esa idea.
―¿Österreichestará bien? ―pregunta moviéndose un poco en su lugar y dando otro sorbo a su café, cuidando de no despertar a Italia.
―No lo sé. Esperaba que... esta mañana... Quizás si Ausztriale ayudara un poquito...
―Ayudar y Österreichen la misma frase suena especialmente extraño...
―Oh, ¡No digas eso! ―Hungría protesta, pero no muy en serio, sin poder evitar una sonrisita. Alemania sonríe muy, muy... muy levemente.
―Ha estado de muy buen humor estos días, siendo honestos ―niega con la cabeza―, creo que las cosas con Schweizno le vienen mal.
―No, podría asegurar que no, pero... ―empieza ella mirando la taza de café.
―¿Pero...? ―Alemania la mira esperando que hable un poco más.
―Pues ya ves como ha acabado todo ―sentencia ella apenada―. Un melodrama de proporciones épicas.
―Österreich no va a ir por Schweiz. Y dudo muchísimo que Schweiz venga por Österreich.Quizás Frankreichpodría darles unos consejos ―Alemania piensa, como cuando se piensa en fórmulas matemáticas complejas o algo así, ese universo paralelo de cosas que uno no entiende.
―Quizás deberíamos hacer algo ―Hungría con determinación. Alemania levanta las cejas.
―¿Hacer... algo?
―Pues alguien tiene que hacer algo y si no son ellos...
Glosario de Terminos
Kedves: Querido
Köszönöm: Gracias
Dadle ideas a la reina de las Fujoshis para que arregle este embrollo, con un review.
