Hola!
En vista de que el otro capítulo no era muy revelador y que éste no he tardado mucho en traducirlo, lo subo ahora y os pregunto algo (por si alguien lo está leyendo): ¿Qué preferís, que vaya colgando los capítulos a medida que los tenga o que los cuelgue todos de golpe aunque tarde más?
En fin, aquí os dejo el cap^^
Capítulo 2
Dean se arriesgó a mirar a Bobby y Sam para ver si estaban bien. Bobby parecía fuera de combate y Sam apenas estaba consciente. Dean tenía algunos cortes y contusiones y su espalda dolía como el demonio, pero estaba vivo… por el momento. Volviendo la cabeza al leviathan y sin querer saber cómo iba a acabar todo, se sorprendió al ver la cara de Cas mirando directamente la suya con una mirada nada familiar. La criatura era rápida, eso era verdad: sólo se había vuelto un segundo y al siguiente tenía al monstruo a su nivel en el suelo, invadiendo su espacio personal, cosa que claramente compartía con el ángel.
"No te preocupes, no están muertos… ¡aún!" se carcajeó en la cara de Dean. Al cazador le costó toda su fuerza de voluntad no golpear al bastardo. Ni tan sólo Dean era tan estúpido, no sería un decisión inteligente, después de todo. Aún así, cómo siempre, le resultó difícil no responder con su acostumbrada arrogancia… Maldita sea si dejaba que esa cosa fuera mejor que él.
"Vamos hijo de puta, ¿a qué estás esperando? ¿Una bestia tan antigua como el mismo tiempo y lo mejor que puedes hacer es noquear a un par de cazadores?" Inmediatamente se arrepintió de su contestación. *Eres un completo imbécil* pensó.
Una mueca apareció en la cara del leviathan al alcanzar la garganta de Dean, agarrándola firmemente con una mano y cortándole la respiración. Se puso de pie arrastrando al cazador con él, hasta que los pies de Dean ya no tocaban el suelo, y lo golpeó contra la pared con fuerza. Los ladrillos detrás de Dean literalmente cayeron y se partieron en dos. "Tú, pequeño humano estúpido, de verdad crees que saldrás de aquí vivo… Tu pequeño ángel está gritando dentro de mí para que te deje ir, pero yo no soy tan… hmm… bueno" escupió la criatura, seguido de una risa escalofriante.
Por encima del dolor y la sensación de que estaba a punto de caer inconsciente, Dean consiguió captar el desliz de la bestia: Cas estaba vivo ahí dentro en alguna parte. Sabía que había mentido antes. El cazador no sabía si eso lo alegraba o no: si Cas estaba vivo, entonces existía la posibilidad de tenerlo de vuelta aunque eso dependía de si sobrevivían a aquello o no. También sabía que Cas estaba pasando por un infierno allí dentro, literalmente, y que le dolía mucho. Sin saber cómo, se las arregló para dejar salir unas pocas palabras: "Cas… si puedes oírme… te sacaré de ahí, lo prometo. Sólo resiste".
El monstruo se dio cuenta que se había ido de la lengua, pero no pareció importarle mucho, no en ese momento. "Ups… mea culpa. Supongo que el pequeño Cas sigue vivo después de todo" dijo sonriendo ampliamente. Las expresiones de la criatura eran extrañas y retorcidas. Era difícil para Dean tratar de descubrir exactamente lo que estaba pensando, cosa que no era en absoluto un pensamiento reconfortante.
Aún con la sonrisa en la cara, la cosa aflojó su agarre en el cuello de Dean y lo dejó sobre sus pies, pero mantuvo su mano izquierda conectada al cazador para que no se escapara. Dean, aún confuso, localizó con los ojos la cara de la criatura, buscando cualquier señal de lo que iba a ocurrir. El leviathan miró directamente a lo que parecía ser el alma del cazador. Su cara era la personificación de la demencia: amplia sonrisa y ojos salvajes. Finalmente habló:
"Awww... tu pequeño amigo el ángel quiere decirte adiós… ¡Es tan dulce! ¡Puedo oírlo todo! Sus pensamientos, sus sentimientos… muchísimo dolor…"
Continuando su perorata alrededor de Dean, la criatura seguía sonriendo con cada palabra que salía de su boca. Estaba disfrutando el dolor de Cas y el que Dean mostraba frente a él.
"…Quizá debería sacar al pobre chico de su miseria…"
Los ánimos de Dean decayeron ante la sugerencia del monstruo. Tenía que retrasar aquello de alguna manera… si tan sólo pudiera convencerlo de dejar salir a Cas, quizá podría hacer algo. Revisó la habitación. Sam volvía en sí y se arrastraba hacia Bobby que también estaba recuperando la conciencia. Quizá aquel era el momento oportuno.
"Por favor…" gimió Dean sorprendiendo a la bestia con su súbita explosión. "Por favor… déjame decirle adiós. Si tenemos que morir, quiero que lo hagamos juntos. Merecemos por lo menos esto" forzó sus palabras, sonando lleno de dolor y pena. No estaba seguro de si el demonio mordería el anzuelo, después de todo no era estúpido y sinceramente no tenía alma alguna, pero valía la pena intentarlo.
El leviathan consideró la petición de Dean por un momento, con su sonrisa desapareciendo y una ceja subiendo cómicamente. "El ángel no puede hacer nada… es inútil… está débil…" sus palabras salían mientras reflexionaba sobre la situación. Sabía que Cas no sería capaz de durar mucho en la superficie, no siendo ellos la fuerza motora del recipiente. Sentía todo lo que Cas sentía y sabía que sólo quería decir adiós a Dean Winchester. Sus pensamientos continuaron saliendo "Dean Winchester, significas mucho para él, Dios sabe porqué." rió dementemente antes de tomar una decisión. "Venga Cas… sal a jugar" Después de todo ese dolor, iba a ser divertido para la bestia ver aquello. Dean, por otro lado, sintió un gran alivio a medida que la expresión de la cara que tenía enfrente cambiaba de una amplia sonrisa a la expresión de sufrimiento de un ángel roto.
La mano que sujetaba el cuello de Dean se apartó de repente cuando Cas se dio cuenta de que estaba de vuelta, pero no por mucho tiempo. El leviathan se había apartado un poco, pero seguía empujando desde dentro, esperando para volver y seguir con la destrucción. Por mucho que Castiel quisiera tener la despedida con Dean que tenía pensada, su seguridad era más importante así que lo miró directamente y simplemente dijo "Corre, sal de aquí mientras tienes la oportunidad"
Sam oyó a Cas y aprovechó el momento para levantar a Bobby y dirigirse a la salida una vez más "Dean, vayámonos rápido antes de que vuelva" gritó a su hermano mayor deseando que los siguiera a él y a un apenas conciente Bobby.
Dean se quedó congelado mirando a Cas con lágrimas empezando a llenar sus ojos. Eso era lo que Dean tenía pensado hacer si podía traer de vuelta al ángel a la superficie. Había pensado que podía comprarles un poco de tiempo para escapar y podría ayudar a Cas cuando encontraran una solución más tarde, si no habían muerto para entonces. Pero a medida que la situación se apoderaba de él, Dean se dio cuenta que no podía hacer nada más que mirar al ángel mientras trataba de defenderse de las criaturas que intentaban abrirse paso a la superficie después de oír el intento de Cas de salvar a los hombres.
Sam hizo un último intento de avisar a su hermano mientras él y Bobby alcanzaban la salida. Dean se volvió brevemente hacia Sam y asintió con la cabeza "Coge a Bobby. ¡Iros! Necesito un minuto". El pequeño de los Winchester pareció inseguro pero decidió confiar en que su hermano sabía lo que estaba haciendo.
"Dean, ¿qué diablos estás haciendo? No podré retenerlos mucho más. Tienes que salir de aquí" Castiel estaba prácticamente suplicando al cazador que lo abandonara pero Dean se mantuvo allí. Finalmente habló, después de lo que pareció una eternidad mirando a Cas a los ojos.
"Cas, tú aguanta ahí, ¿vale? Te traeremos de vuelta, te lo prometo… Te traeré de vuelta." Dean luchaba por aguantar las lágrimas. No le gustaba nada ver a un amigo en esa situación. Y por el amor de Dios, si Sam, un simple humano, pudo huir de Lucifer, entonces Castiel, un ángel del señor, seguro como el infierno que podía derrotar a aquella cosa. Dean tenía una fe total, como siempre, en Cas.
El ángel podía ver lo mucho que Dean creía lo que decía, en realidad, estaba convencido de ello. Todo lo que Cas consiguió sacar fue "Gracias, Dean. Son increíblemente fuertes y no sé cuánto podré aguantar, pero resistiré sabiendo que tienes fe en mí, aún con todo lo que he hecho". Con las emociones completamente alteradas, las lágrimas rodaron por las mejillas del cazador y Cas las secó. Dean no pensó su siguiente movimiento cuando agarró a Castiel por la gabardina y lo envolvió en un fuerte abrazo.
Fue un momento raro que ninguno de los dos había tenido antes. A pesar de todo, Dean encontró un increíble consuelo en los brazos del ángel. Mantenía a Cas en un estrecho agarre con sus dos brazos y la cabeza en su hombro. Castiel volvió a la realidad por la repentina muestra de afecto del testarudo cazador. Sólo había visto a Dean romperse y tener lo que Dean llamaría un "momento sentimental" (*) si la situación involucraba a Sam. Cas subió sus brazos para envolver al cazador y acercarlo más. Sus cuerpos conectaron fácilmente y el ángel sintió oleadas de emoción mientras se aferraba a Dean y, por primera vez en mucho tiempo, derramó una lágrima.
Dean y Cas estaban atrapados en lo que parecía un abrazo sin fin, disfrutando del consuelo que aportaba. Pero los demonios dentro de Castiel habían tenido bastante y empezaron a empujar con tanta fuerza que apartaron a Dean de Cas.
"Dean, vete… ¡AHORA!" gritó Castiel, queriendo que Dean se fuera antes de que la bestia volviera a infectar su cuerpo una vez más. Quería al cazador fuera de peligro.
Éste dudó un momento antes de darse cuenta que en realidad no iba a ayudar a Cas si se quedaba y lo mataban, así que corrió a la salida. Bobby y Sam lo esperaban en el impala. Dean saltó al asiento de copiloto mientras Bobby reposaba en el asiento trasero. Sam apretó el acelerador y salieron disparados como si huyeran del diablo.
Dean odiaba abandonar a Cas de aquella manera, pero no podía hacer nada más. Necesitaban ir a casa de Bobby y averiguar algo pronto.
(*)En inglés son los conocidos "Chick Flick moments" de Dean pero no sabía como traducirlo.
