Hola a todos!

Justo ahora he acabado de repasar el capítulo y aquí os lo dejo. No sé cuando colgaré el siguiente porque esta semana tengo los exámenes parciales en la uni y voy a ir de culo, así que seguramente no lo colgaré hasta pasado el fin de semana que viene, lo siento.

Bueno, aquí tenéis el capítulo recién salido del horno.

Gracias por leer^^


Capítulo 3

Ya habían pasado cinco días y seguían sin encontrar "una solución rápida". Aquella no era precisamente la definición de Dean Winchester de rápido, pero Sam insistía en que tenían que ir con cuidado si a parte de salvar a Cas querían derrotar a aquella cosa.

Los chicos estaban casi recuperados de sus cortes y moratones, mientras que a Bobby le seguía doliendo la espalda a horrores por culpa del leviathan. Aún así, daban gracias por estar enteros, sobretodo Dean.

Quizá estaban fuera de peligro, por lo menos de momento, pero eso no significaba que el leviathan estuviera de vacaciones pues hacía días que llegaban a ellos noticias sobre masacres en varias ciudades a lo largo del estado. Cuanto más oían sobre ello, más agradecían el tener que mantenerse alejados por el momento. A pesar de todo, Dean sólo podía pensar en lo doloroso que debía ser aquello para Cas; él veía y sentía lo que la bestia hacía a través de su cuerpo y si el ángel seguía vivo, la situación debía estar matándolo.

A tan sólo dos pueblos de casa de Bobby, el leviathan seguía asesinando a gente. Aunque realmente disfrutaba destruyendo a los humanos, matando a esas patéticas hormigas una a una, la verdad era que todo formaba parte de un plan para el hombre que tanto significaba para el ángel. Sí, Castiel estaba vivo y seguía luchando con todas sus fuerzas para salir.

El leviathan estaba irritado. Le jodía en sobremanera que Dean y Cas hubieran sido más listos que él. Quería vengarse de Dean Winchester y matarlo sería una solución de cobardes. La bestia no tan sólo era peligrosa, era manipuladora y calculadora y por desgracia el ángel lo estaba aprendiendo de primera mano.

En ese momento se encontraba en el centro comercial de la ciudad, aún en el cuerpo de Castiel, observando los 5 cuerpos sin vida que había en la tienda de ropa. Bajo sus pies había un gran charco de sangre. "¿Cuál es el problema Castiel? ¿Te molesta esto?" Se acercó a un espejo, caminando sin preocuparse por los cadáveres bajo sus pies. Si alguien llegara en aquel momento creería que aquella cosa hablaba sola cuando, en realidad, todo iba dirigido al ángel encerrado en su cuerpo.

"Pobre angelito, tan solo, tan confuso, tan lleno de culpa… Evidentemente vas a caer. ¡Mira lo que me has ayudado a crear! Una hermosa mezcla de cuerpos humanos y del color escarlata de la sangre por todas partes. ¡Qué vista!" se rió. Su cara mostró la demencia a la que la criatura se había acostumbrado. Realmente lo estaba disfrutando todo, hasta el más pequeño momento. El dolor de Cas era una alegría añadida y seguramente solo estaba vivo porque entretenía a la bestia.

Desafortunadamente el ángel sabía perfectamente que aquellos asesinatos sin sentido no se iban a acabar, por lo menos no en un tiempo inmediato: a la cosa también le gustaba manipular la mente de las personas y su objetivo principal era Dean. No poder avisar al cazador o ayudarlo de alguna manera estaba matando a Cas.

Varios planes y supuestas soluciones para matar a la bestia se barajaban en casa de Bobby, pero no había mucho en lo que basarse excepto mitos y leyendas. Se plantearon pedir ayuda a la Muerte otra vez dado que parecía conocer mucho esas criaturas pero no estaban seguros de las consecuencias que tendría aquello considerando lo que habían hecho la última vez que se habían visto.

De momento no existía arma alguna que matara a esa cosa, por lo menos no que ellos supieran. Lo único de lo que estaban seguros era que Dios había encadenado a las criaturas al purgatorio por matar a sus creaciones. Originalmente eran monstruos marinos, cosa que significaba que podían desplazarse por el agua. Al principio habían matado a unas cuantas personas a través del subministro de agua, pero había parecido gustarles más ocupar un recipiente humano y matar con sus propias manos… o para ser más precisos, con las manos de Cas.

"¿No podemos extraer esa maldita cosa de Cas? Si puede salir de él para entrar en el agua, entonces seguro que podemos exorcizarlo como si fuera un demonio, o por lo menos ponerlo en algún sitio para traer de vuelta a Cas. Ya averiguaremos como matarlo cuando estemos todos juntos." Dean les seguía dando ideas. Ideas que no servían para matar al leviathan pero que sí sacarían a Cas del peligro.

Sam y Bobby se miraron. Sabían que el mayor de los Winchester se estaba agarrando a la esperanza de que podían salvar a Cas, pero ellos no creían que el ángel siguiera vivo.

"Mira Dean, si Cas sigue vivo… y eso es un gran si, intentaremos ayudarle, pero también tenemos que buscar maneras de matar esa cosa…" Sam dudó sobre qué decir después de eso porque sabía que su hermano no se lo iba a tomar bien. "…aunque eso signifique que tenemos que matar también a Cas. Mientras esté en su cuerpo existe alguna posibilidad de conseguirlo y tenemos que resignarnos al hecho de que seguramente eso matará a Castiel en el proceso".

Y Sam tenía razón: Dean no se lo tomó nada bien. Se levantó rápidamente de la silla, golpeando la mesa con los puños. Sam y Bobby lo miraron con cautela.

"En primer lugar, Cas está vivo, apostaría todo lo que tengo por ello…" Dean prácticamente escupía las palabras. "…en segundo, NO vamos a matar a Cas. Esa maldita cosa puede salir de él cuando quiera así que mi amigo no va a caer con ello. Se merece algo mejor. Merece ser salvado." Con el eco de sus últimas palabras flotando en el aire el silencio cayó sobre la habitación y salió a buscar un sitio para estar solo.

Dean intentó juntar sus pensamientos, sentado en el capó de su amado impala. Había demasiadas emociones y sentimientos corriendo por su cabeza. Sobretodo un montón de culpa por no haber estado con Cas desde el primer momento, por no darse cuenta de lo que ocurría entre él y Crowley… por no creer lo suficiente en él. La culpa empezó con las palabras del ángel antes de transformarse; tenía toda la razón del mundo y Dean lo sabía: todo lo que había hecho Cas había sido para ayudarlo y apenas había pedido algo a cambio.

Por supuesto que Cas no había escogido el camino correcto, y Dean seguía sin estar de acuerdo con su decisión, pero entendía porqué lo había hecho. Pensaba que estaba haciendo algo bueno y mira a dónde lo había llevado aquello. Deseaba haber hecho algo para ayudar a Cas en vez de volverle la espalda.

La culpa seguía ahí en la "fase Dios". Sam creyó en Cas, sabía que podía ser salvado si tan sólo lo intentaban pero a pesar de todo Dean se rindió y escogió el camino rápido: quería a Cas muerto, y se acabó.

Ahora que se daba cuenta que Sam estaba en lo correcto y él no, sentía que los papeles se habían invertido y esta vez era él el que tenía más fe que nunca en que Castiel estaba vivo y en que lo iban a traer de vuelta. En realidad jamás había querido que el ángel muriera, simplemente dejó de confiar en él después de que les mintiera… menos mal que Sam había hecho que volviera.

Dean sabía que Castiel estaba ahí, sabía que no era su culpa lo que ocurría y creía completamente en él. Estaba deseando demostrárselo…

…y lo haría.

Con esa última idea, se metió en su coche y lo encendió. Iba a encontrar a esa cosa, iba a encontrar a Cas.

Se lanzó a la carretera guiándose por las noticias de las masacres del leviathan sin saber que iba directo a su propia destrucción.