Ya estoy aquí de nuevo!

Siento este enorme retraso, pero como ya dije tenía exámenes en la uni y lo primero es lo primero.

En fin, no me enrollo y os dejo con el capítulo, que parece ser que cada vez son más cortos.


Capítulo 4

Dean llevaba por lo menos 4 horas al volante. Seguía las noticias de una masacre en un pequeño pueblo a las afueras de Texas ya que creía que era su mejor opción. No tenía ni idea de qué cojones haría cuando llegara allí, pero lo que sí que tenía claro era que necesitaba ver a Cas. Sabía que no era él, por lo menos no en aquel momento… pero sólo con ver su cara… quizá podía tratar de sacar-lo a la superficie de alguna manera… algo se le ocurriría.

Dean se dirigió a un motel cerca del pueblo y decidió tomarse un descanso para ordenar sus ideas, dormir i comer algo. Además debería llamar a Sam y a Bobby para informarles de su paradero… a esas alturas debían estar subiéndose por las paredes.

"¿Dónde diablos estás, Dean? ¡Hemos estado muy preocupados!" gritó Sam en cuanto descolgó el teléfono.

"Woah, tranquilo Sammy, estoy bien, no te preocupes. Solo llamaba para saber como iban las cosas" dijo Dean mientras buscaba la llave para entrar en su habitación.

"¿Has ido detrás de… aquello?" Sam sabía perfectamente lo que estaba haciendo Dean, pero quería que lo dijera él mismo y ya de paso dejara caer dónde estaba para ir a buscarlo y hacerlo entrar en razón.

"Sí, he ido a buscarlo. No puedo seguir con el culo plantado en una silla sin hacer nada, Sam… Me está matando… Sé lo que pretendes, y no quiero que vengas, si alguien puede llegar a Castiel ése soy yo. ¡Vale la pena! Si me mata, por lo menos habré muerto intentándolo" A Dean empezaba a no importarle si vivía o moría, solo quería a Cas y a su familia a salvo.

"¿Qué? ¿Crees que podrás hablar con Cas? Venga Dean, eso es ridículo y tú lo sabes. Ya lo intentaste conmigo, ¿recuerdas? Y no funcionó" Sam recordó lo que pasó con Lucifer y sabía que no iba a conseguir sacar a Cas tan fácilmente.

"Mira, sé que es una locura, pero quiero intentarlo y he traído libros para poder seguir buscando información sobre esa cosa. A ver si puedo averiguar como derrotarlo o encerrarlo mientras hablo con Cas otra vez" respondió Dean con una increíble calma.

Después de mucho discutir con Sam, unas cuantas maldiciones y mucho "¿Te has vuelto loco o qué, chico?" por parte de Bobby, Dean consiguió colgar y ponerse en marcha.

Decidió que primero comería algo mientras buscaba una solución en los libros y luego dormiría un par de horas, deseando que el leviathan no se hubiera ido cuando amaneciera. Desafortunadamente para Dean, no se había movido en absoluto… en realidad se había acercado a él.

La bestia tenía los sentidos muy desarrollados y, después de haber estado cerca de Dean aunque solo fuera una vez, podía encontrarlo en cuestión de segundos donde fuera que estuviera. Además, ya que Dean había hecho el esfuerzo de dejarse caer por allí, ¿Por qué no hacerle una visita? El leviathan se encontraba en el parking del motel, observando al cazador cerrar las cortinas y pensando cuál iba a ser su próximo paso.

Dean había estado con la nariz metida en libros hasta bien entrada la noche, cosa rara en él; normalmente eso era asunto de Sammy. Estaba exhausto y parecía que la cama de aquel motel de mala muerte lo estaba llamando, así que cerró los libros y se dirigió al baño.

El Winchester dejó correr el agua y se lavó la cara… Un enorme bang lo sacó de su estado de calma, poniéndose en alerta automáticamente.

Se deslizó por la puerta del baño observando la sucia habitación de motel, pero no veía nada raro. Aun así, algo no estaba bien.

"Hola... ¿Hay alguien ahí?" gritó Dean. Una parte de él deseaba que Sam saliera de entre las sombras, pero no ocurrió nada. Entró en la parte principal de la habitación y comprobó que efectivamente no había nadie… Un escalofrío bajó por su espalda. Sentía que había algo raro en la habitación: el aire era demasiado frío y húmedo hasta para un motel como aquél.

Tres fuertes golpes en la puerta lo hicieron saltar. Con cuidado, se dirigió a la puerta para descubrir que no había nadie al otro lado. Dean aguantó la respiración esperando que sucediera algo… Cerró la puerta y cuando se giró, allí estaban los azules ojos de Castiel mirando al cazador de cerca. Otra vez sentía que le faltaba espacio personal.

"Gracias por invitarme Dean" sonrió el leviathan… Ahí estaba otra vez esa sonrisa que le ponía los pelos de punta. Realmente echaba de menos la cara melancólica de Cas. Antes de que pudiera decir nada, el cazador fue arrojado con fuerza contra la pared… Aquello no iba a tener un fina feliz...

Con la rapidez acostumbrada, el leviathan levantó a Dean contra la pared manteniéndolo en el sitio con el cuerpo de Cas.

"¡Vamos a pasar un buen rato! Estoy muy contento de que hayas venido a buscarnos y nos hayas dejado entrar a tu fiesta. Castiel se ha emocionado muchísimo al ver lo que tengo guardado para ti, Winchester" siseó, confundiéndolo otra vez con su bipolaridad.

Su preocupación por Cas aumentó. Las cosas que debía haber presenciado allí encerrado…

La atmósfera era increíblemente tensa… La criatura estaba observando el alma de Dean mientras él se quedaba quieto esperando el primer golpe. Sabía que iba a sufrir, pero lo que pasó después lo sorprendió más que cualquier otra cosa.

El leviathan empujó más, presionando el cuerpo de Dean aún más contra la pared con las caderas de Cas; con su mano libre agarró a Dean directamente sobre la marca roja en su hombro. Dean siseó al sentir el contacto sin saber muy bien el porqué y la gracia de Cas consiguió superar al demonio por un segundo dirigiéndose directamente a la marca.

La criatura mantuvo el contacto con Dean durante el mayor tiempo posible, como si estuviera concentrada en sentir o averiguar algo para usar en su contra.

"A Cas le gusta tocarte aquí…" escupió el leviathan, aún manteniéndolo contra la pared. "…a menudo alejaba tus pesadillas poniendo su mano en esta marca. Tú te calmabas instantáneamente y te olvidabas de cualquier mal sueño… Puedo sentir sus pensamientos, Dean, hasta el más profundo de ellos. Significas mucho para él, un montón…"

Dean estaba paralizado, en shock intentando procesar aquella información.

"Desafortunadamente para ti, un lazo tan fuerte como el que compartes con el pequeño Cas, va a ser tu sentencia de mueeeeerte" continuó casi cantando la última palabra y lanzando a Dean a través de la habitación por segunda vez. Éste se dio contra el filo de una mesa y quedó inconsciente.

"Nos lo vamos a pasar muy bien niños, muy pero que muy bien" cacareó el leviathan mientras trabajaba en su plan para Dean y Cas.