Hola!

Lo prometido es deuda, así que aquí tenéis mi pequeño regalo de navidad ^^

Felices fiestas a todos!


Capítulo 6

Sam y Bobby habían estado ocupados averiguando dónde había ido Dean rebuscando entre las noticias. Cuando por fin lo descubrieron entraron en juego los conocimientos de Sam sobre la personalidad de Dean: sabía que siempre buscaba un motel cerca del pueblo pero no dentro de él, por si había problemas; así que, agradeciendo que solo hubiera unos pocos moteles que cumplieran esas condiciones, encontraron rápidamente el impala aparcado en el primer parking que miraron.

Habían tardado en llegar, pero no habían venido desarmados: querían esperar a tener una solución antes de ir a buscar al cabezón de Dean.

Bobby había conseguido encontrar un hechizo vinculante, supuestamente el que utilizó el mismo Dios para atar al leviathan al purgatorio, y otro que mandaba al bicho de vuelta a casita. Aún así, era magia muy poderosa y solo podía ser llevada a cabo por alguien que tuviera lazos con el cielo.

Si aquello funcionaba iban a conseguir sacar sano y salvo a Cas.

Desafortunadamente, él era el que más lazos tenía con el cielo y el que estaba poseído, así que nada. De Sam ni hablar, y Bobby era arriesgarse demasiado a que saliera mal. Por lo tanto, su última esperanza era Dean.

Sin saber dónde se metían, Sam fue a recepción a preguntar por su hermano, describiéndolo y preguntando en qué habitación lo podían encontrar. La respuesta del muchacho del mostrador fue que no había visto a Dean salir de la habitación en las 12 horas que llevaba allí, así que Sam supo que ocurría algo.

"Bobby, vuelve a la camioneta, hay que preparar el hechizo ya. Tengo la sensación de que algo pasa en esa habitación"

Sam se dirigió a la parte de detrás de la habitación de Dean y pudo atisbar un trozo de gabardina y sangre entre las cortinas. Eso era todo lo que necesitaba para confirmar sus sospechas, así que se fue a ayudar a Bobby.

Quizá no podían llevar a cabo el hechizo, pero sí que podían prepararlo.


"¿Sabes, Dean? Eso fue casi conmovedor. ¡Cómo luchó tu ángel para mantenerme encerrado y que así no pudiera matarte! ¡Qué dulce! No tienes ni idea de lo mucho que Castiel piensa en ti… aunque no te conoce muy bien, para ser honestos…"

Dean no pudo evitar escuchar con interés; cuando se trataba de los pensamientos y sentimientos de Cas hacia él, el monstruo no había mentido. Al menos de momento. No tenía ninguna razón para hacerlo, simplemente hurgaba profundo e iba aireando los trapos sucios.

"Por alguna incomprensible razón, este ángel del señor te tiene en un pedestal. Te mira mientras duermes, de ayuda cuando más lo necesitas (aunque no lo pidas), y… ¡oh! hasta tiene pensamientos blasfemos por ti de vez en cuando. ¡Menuda vergüenza para él! ¿Qué diría su padre?"

Dean hizo una mueca al darse cuenta de que Cas estaba más interesado en él de lo que creía. El leviathan aprovechó el momento para asustar un poco más a Dean y se sentó a ahorcajadas encima de Dean, haciendo presión con sus caderas en las del cazador. Dean gimió un poco, sintiendo el contacto con el recipiente de Cas. ¿Qué coño iba mal en su cabeza?

"¡WOW! Qué reacción… Dean Winchester, nunca lo habría pensado… Quizá Cas no es el único que tiene malos pensamientos, ¿eh?" El leviathan sonrió, con una sonrisa más amplia de lo habitual, y un tono de burla en la voz, todo ello destinado a acabar con Dean. Pero él no se lo iba a permitir. De ninguna manera.

Un fuerte ruido de fuera distrajo a la bestia: Sam estaba fuera intentando tirar la puerta abajo y gritando el nombre de Dean con todas sus fuerzas.

Dean se quedó congelado *Sammy, ¿qué demonios estás haciendo?*, pensó.

Sam jamás sería tan obvio a no ser que tuviera algún plan en la manga, así que Dean confió en su hermano.

El leviathan puso los ojos en blanco, le dio a Dean un beso en la frente y fue a enfrentarse a Sam en el parking.

Sam intentó parecer sorprendido, como si no se esperara aquello y se enfrento a la bestia gritando el nombre de Castiel. El leviathan se rió a carcajadas de su intento de hacer volver a Cas.

"Lo siento, Sam, pero esto no funciona así" dijo entre risas. Dicho aquello, cogió a Sam por el cuello diciéndole que había llegado para unirse a su hermano en el final del espectáculo, y lo lanzó a través del parking hasta que aterrizó delante de la puerta de la habitación.

"¡Tenemos compañía! Que considerado por su parte. Mira Dean, tenemos un invitado. Tu herm…" La bestia dejó de hablar en cuanto se dio cuanta de que la habitación estaba vacía… ni silla, ni cadenas, ni Dean.

"Sammy, Sammy. ¡Qué travieso has sido al intentar engañarme!" dijo en dirección a Sam, el cuál estaba tirado en el suelo de la habitación y tenía la boca y la mandíbula cubiertas de sangre.

Antes de que el leviathan pudiera ponerle un dedo encima, Dean entró de golpe en la habitación recitando el hechizo vinculante. Bobby lo seguía de cerca.

"¡¿QUÉ? ¡NO! ¡No puedes hacerme esto! ¡Soy más poderoso que vuestro Dios ahora!"

Una vez más, el leviathan se quedó como congelado… El hechizo había funcionado: ya no podía usar sus poderes ni usar a Cas.

"Supongo que no habías pensado en una misión de rescate, ¿eh? Y ya te digo yo que no habías pensado en lo que se te viene encima ahora grandísimo hijo de puta". A pesar de los cortes y los moratones Dean sonreía como no lo había hecho jamás.

El cazador cogió un pequeño artefacto, que parecía un cristal, y lo dejó en el suelo enfrente de la bestia. Una vez hecho esto, empezó a recitar el segundo hechizo, haciendo que el cristal abriera un camino directo al purgatorio. La bestia gritó cuando la luz se desprendió, una vez más, del cuerpo de Cas.

"¡Vuelve al sucio agujero de donde viniste, pedazo de mierda! Ya has causado suficientes problemas." Dean sonrió otra vez cuando vio como el leviathan era arrancado del cuerpo del ángel y la puerta se cerraba, por fin.

Inmediatamente, Dean corrió al lado de Castiel sin pensar en los daños de su propio cuerpo. Comprobó una y otra vez que sí, estaba vivo, aunque gravemente herido.

Tenían que hacer algo, y rápido.