Gracias por los reviews a nyanko1827, Black-Zola, ariadonechan y lonelyandsad. whisper ~~
Quiero que este fic acabe con otra tanda de escenas cortitas :3 Otra vez, hay una escena por review recibido en el capítulo anterior.
Disclaimer: Hetalia no me pertenece
Cuando la reunión acabó, todas las naciones salieron de la sala de conferencias a excepción de España y Bielorrusia, que tenían una conversación pendiente.
-España, tenemos que hablar de Iván, mi futuro marido-dijo Bielorrusia después de cerrar la puerta-. He dejado que os fugárais durante un año, pero lo vuestro tiene que acabar para que yo pueda casarme con él.
-Natalya, Iván no se va a casar contigo. Es tu hermano, ¿no quieres que sea feliz?
-Será feliz conmigo-dijo la rubia con tono cortante-. Ya fuimos felices una vez.
-¿Estás segura de que fue feliz porque estuvo contigo?-cuestionó el español- ¿O fue feliz sólo porque no estuvo completamente solo, como cuando te fuiste?
-Cometí un error, no volverá a pasar-murmuró Natalya.
-En eso estoy de acuerdo, no volverá a pasar-dijo el castaño fríamente-. Iván puede hacer sus propias decisiones. Hace mucho que decidió que no quería estar contigo. Si algún día me dice "adiós", lo aceptaré y no le acosaré como haces tú. Iván quiere ser feliz, ¿por qué no le dejas?
-España, yo...
-Tú estás actuando como una niña egoísta-le cortó-. Sólo le quieres porque así vivirás una vida más cómoda.
-Eso no es...-empezó a decir la hermana del ruso.
-Bielorrusia, sabes que estoy en lo cierto. Esta conversación se ha acabado-dijo Antonio saliendo de la habitación, donde la bielorrusa se quedó en silencio, pensativa.
-Antonio, ¿estás bien? Te veo muy rojo-preguntó Rusia al ver llegar al español.
-Verás, me he encontrado con tu hermana de camino a casa y casi me mata-le explicó.
-¿Natalya? Últimamente está muy rara, ya no me acosa. ¿Ha vuelto a las andadas?-preguntó el ruso ligeramente preocupado.
-No fue Natalya-le corrigió la nación de ojos verdes-. Fue Ucrania.
-¿Katyusha? Pero si es una chica muy dulce. Y además, le caes muy bien.
-No lo niego. Se emocionó al verme y me abrazó con fuerza. Y con sus grandes... ya sabes... Digamos que estuve un minuto sin poder respirar hasta que aflojó su abrazo-admitió incómodo mientras rusa reía con ganas.
-¡Antonio! ¡Te exijo que cortes con el ruso este imne... inde... inmeda... ahora mismo!-gritaba el prusiano completamente borracho, haciéndo reír al español y al ruso que estaban con él en el bar alemán.
-¿Por qué exactamente, Gilbert?-preguntó el español, que también había tomado unas copas de más, siguiéndole el juego.
-P-por que a este paso va a dejar a toda Alemania sin cerveza. No quiero que mi pobre hermano se quede sin cerveza. Y si no cortas con él, volverá para acabar con mi... digo... el alcohol de mi hermanito querido-le explicó intentando parecer serio.
-Prusia, es vuestra culpa por tener una cerveza tan floja-sonrió el ruso acabándose otra pinta.
-¡Y ni siquiera se emborracha!-se quejó el albino antes de beber un último trago de cerveza y perder el conocimiento.
-Hola Antonio, ¿puedo pasar?-saludó América cuando el español le abrió la puerta de su casa.
-Claro, Alfred. ¿Qué te trae por aquí?-preguntó el sorprendido español, dejando pasar a su invitado.
-Verás, pasaba por aquí y me aburría estando solo-explicó el americano-. Además, quería saber cómo te va con el comu... ruso. Con el ruso, quería decir.
-Pues me va muy bien con Iván-sonrió Antonio-. De hecho, estábamos viendo la televisión en mi salón. ¿Quieres quedarte un rato? No me gustaría que te aburrieras demasiado en mi país.
-¡Genial!-se emocionó el rubio-. Así me aseguraré de que no planeáis aliaros en mi con... quiero decir, que no tenéis la televisión muy alta. He visto a tus vecinos y eran una familia con su bebé, seguro que el ruido despierta a su niño-rectificó.
Antonio guió al estadounidense a su salón, donde estaba Iván sonriendo. Había escuchado perfectamente su conversación y le había parecido muy divertida, sobretodo recordando algo que su novio le había dicho tiempo atrás. América se sentó en el sofá entre Rusia y España (para no darles oportunidades para planear rebeliones, pensaba Alfred) y no vio la sonrisa del ruso, al que ni siquiera había saludado.
-¿Qué película vamos a ver?-preguntó la nación con gafas.
-Pensaba ver un programa muy bueno que tiene la televisión de Antonio-respondió Iván a su derecha.
-Ah... ¿cuál?-preguntó la curiosa nación.
-Uno de... cotilleos-dijo Rusia haciéndose el inocente, disfrutando de la repentina palidez del rostro de los Estados Unidos.
-¿Sabéis qué? Creo que han adelantado mi vuelo-mintió el recién llegado levantándose del sofá-. Tengo que irme, Sé dónde está la salida. ¡Adiós!-se despidió corriendo tan digna y rápidamente como pudo. Después de lfuerte portazo, España y Rusia pudieron escuchar el poco masculino grito de América.
Tenía que mencionar lo de los programas de cotilleo en la última escena (en realidad, no sabía sobre qué más escribir) xD
Me ha gustado mucho escribir este fic ^^ Espero escribir más de este pairing para mejorar~
Review? Please~
